Feliz año nuevo! Realmente espero que esto les guste a todos, después de todo es el primer capítulo del año. Nuevas ideas están empezando a salir y sinceramente espero que guste. Si este capítulo no les gusta simplemente dejare el fic porque todas las ideas que se me ocurrieron vienen a raíz de lo que pasa aquí, así que déjenme saber!

Necesito ahorrar capitulos, porque a este paso realmente no tendre mas material con el que trabajar, por lo que empezare a publicar una vez a la semana.

Disclaimer: One Piece no me pertence.


El barco empezó a moverse lentamente en dirección norte, alejándose cada vez más del muelle al lado del cual había estado anclado minutos antes. El resto de los barcos anclados se balanceaban suavemente sobre las olas, no más que una o dos luces encendidas en sus interiores. Asomo su cabeza ligeramente, presionando sus manos contra la pared de la esquina tras la cual se estaba escondiendo, sintiendo que, aun con la oscuridad y la distancia que separaba el barco que había empezado a moverse de ella, era capaz de ver la bandera que se movía al compas del viento- o más bien, la sonrisa torcida que estaba dibujado en ella, con una línea diagonal que completaba el diseño.

Un diseño que podría dibujar incluso con los ojos cerrados.

No suspiro ni tampoco emitió ningún tipo de sonido mientras retrocedía ligeramente, recostando su hombro derecho contra la pared y cerrando los ojos por un momento. Su trabajo había creado en ella el hábito de analizar sus alrededores en busca de algún tipo de detalle que pudiera decirle si se encontraba en presencia de algún tipo de grupo u organización, en especial cuando llegaba a lugares como esos. Solo podía agradecer a todos los dioses que conocía por haberle dejado ver esa bandera en particular antes de acercarse lo suficiente como para que sus tripulante pudieran verla, y que estuvieran ocupados preparándose para partir le dio el suficiente tiempo para encontrar un lugar en donde podía observarlos sin ser descubierta.

Había recibido el pago por su último trabajo no hacía más de un par de horas atrás, y su plan en un principio había sido conseguir un barco en el cual viajar a la siguiente isla para alejarse lo más posible de su ultimo contratante- en las últimas semanas había visitado un total de siete pueblos en busca de una sola persona y un estúpido maletín con documentos a su parecer irrelevantes, y tenía el presentimiento de que si seguía rondando esa isla por mucho más tiempo, el hombre que la había contratado antes no tardaría en buscarla para otro trabajo. Pero al parecer, no había más opción que quedarse en ese lugar hasta que estuviera segura que no se encontraría con personas no deseadas en el camino.

"Soy buena encontrando cosas y personas" Suspiro lentamente, dándose la vuelta mientras metía las manos dentro de los bolsillos del hoddie azul oscuro que cubría incluso el comienzo de los pantalones ligeros que usaba, caminando entre la multitud de personas que no parecía bajar en cantidad aunque se hacía cada vez mas tarde- se concentro en el sonido de sus botas impactando contra los pequeños charcos de agua que habían quedado por la fuerte lluvia que había caído no hacía mucho tiempo. Tuvo que pasar la capucha por sobre su cabeza en algún punto, apartando la tela que cubría su cara de un solo jalón, dejándola sobre sus hombros en el proceso . Se movió de un lado al otro, evadiendo el mayor contacto posible, acostumbrada a tratar de pasar desapercibida "¿Qué tan difícil puede ser esconderme yo misma?"

En teoría ya lo estaba haciendo.

Si algo sabía muy bien, era que las fuentes de información más importantes siempre se encontraban en algún bar, así que con elegir uno que se encontrara en el lugar más recóndito de la ciudad era más que suficiente para saber si alguno de sus agentes estaba rondando esa zona, pero eso no significaba que lugares como en los que estaba entrando en ese preciso segundo fueran sus favoritos- desde que había comenzado a trabajar se había resignado a no tener que tratar con personas borrachas y demás. Una mueca ligera se noto en su rostro mientras se acercaba a una esquina desolada del local, las risas masculinas retumbando en sus oídos con una fuerza innecesaria mientras se dejaba caer sobre la silla de madera, apoyando los brazos sobre la mesa que tenia frente a ella y manteniendo los ojos fijos en un solo lugar, analizando los sonidos y preparada para fijarse en una sola conversación si algún nombre conocido llegaba a ser pronunciado.

Eso, también, se había vuelto una costumbre.

Vivía buscando a personas que la gente menos esperada buscaba o necesitaba- gente que pertenecía al bajo mundo, jefes de organizaciones, traficantes, incluso civiles comunes; no había ningún tipo de límite para sus contratantes, siempre y cuando la mantuvieran en constante movimiento; esa era su regla, una de las pocas condiciones que ponía en el momento en aceptar un trabajo. Si algo había sido escondido por alguien, ella lo encontraría. Si alguien estaba escapando, ella lo encontraría. No importaba que o quien fuera, ella podía encontrarlo, y probablemente la única razón por la que era buena en lo que hacía, era porque sabía pensar como las personas que le pagan por rastrear.

Porque sabía cómo era vivir sin querer que alguien te encuentre.

Porque ella estaba viviéndolo.

Porque ella no quería que él la encontrara.

Una mano saliendo de su lado la saco de sus pensamientos, haciendo que saltara ligeramente debido a la sorpresa. Parpadeo varias veces seguidas, mirando el vidrio del vaso que había sido dejado frente a ella, antes de lentamente mirar a la mesera que lo había dejado, ladeando el rostro hacia un lado ligeramente mientras miraba el liquido de reojo una vez más.

"No he ordenado nada aun"

"Tienes un admirador" La mujer le sonrió mientras cabeceaba ligeramente hacia la barra antes de darse media vuelta y atender el resto de las mesas. La de ojos rojos miro de reojo el punto que le había señalado, pero al no encontrar a nadie particularmente interesante o alguien que ya conociera, volvió su vista al vaso que se encontraba frente a ella; el fuerte olor del alcohol llegaba a su nariz incluso cuando habían muchos otros olores a su alrededor, mostrándole así que era realmente fuerte. Frunció el ceño cuando noto los reflejos rojos que se podían ver en la superficie cuando levanto el vaso- era su favorito. Con su otra mano movió ligeramente la punta de la pequeña sombrilla azul de un lado hacia el otro, dejando el vaso sobre la mesa otra vez.

El azul era su color favorito.

Un suspiro salió desde lo más profundo de su garganta, colgando la cabeza de un lado y cerrando los ojos mientras levantaba el vaso otra vez, llevándoselo a los labios. Se enderezo ligeramente cuando el reconocido el conocido sentimiento de fuego bajando por su garganta, sorprendentemente despertando todos sus sentidos y haciendo que olvidara rápidamente lo músculos que habían quedado tensos desde que había reclamado el pago por su último trabajo.

"¿Cómo me encontraste?" No necesitaba tener los ojos abiertos para saber que alguien se había sentado en su mesa después de que las palabras salieran de sus labios, como tampoco los necesitaba para saber que esa persona la estaba mirando fijamente con una sonrisa en el rostro- tampoco era necesario asegurarse de que era la persona que pensaba que era, porque estaba completamente segura. Por eso, cuando los abrió mientras enderezaba su cabeza y volvía a prácticamente hundirse en su asiento, encontrando una posición que le parecía mil veces más cómoda, ver los ojos claros capitán pirata no tuvo mayor efecto en ella "He sido bastante cuidadosa en esconder cada una de mis huellas estas últimas semanas, después de todo el hombre al que buscaba no era precisamente la persona más dulce de este mundo"

"¿Quién dice que en algún momento te perdí de vista?" Ni la sonrisa ni su mirada se fueron cuando acerco la botella que sostenía en sus manos a sus labios, y a pesar de estar rodando los ojos ante sus acciones, una sonrisa apareció en el rostro de la joven mujer segundos después. Las risas que antes habían sido molestas parecieron perder importancia en el fondo, hasta el punto en donde si se concentraba lo suficiente no eran más que murmullos persistentes, el miso sonido un tanto molesto que hacia un mosquito al pasar cerca. Sonrió mientras apoyaba su barbilla sobre su palma abierta.

"¿Con eso estas tratando de decirme que me has estado siguiendo desde la última vez que te visite? Porque si no mal recuerdo, eso fue hace cuatro meses"

"Eso es ridículo"

"Por supuesto que lo es" El sarcasmo prácticamente empapaba sus palabras mientras sonrisa de lado, tratando de no reírse ante la expresión 'ofendida' del hombre que tenía en frente, escogiendo tomar otro sorbo para ocultarlo mejor. Los dos sabían la respuesta a esa pregunta, pero era más divertido si pretendían que él no sabía lo que ella había estado haciendo desde la última vez que se habían visto- era más divertido pretender que Law no se seguía sintiendo ofendido por lo que había pasado hacia casi un año atrás, porque era bastante obvio que seguía teniendo ese día bien presente en su memoria.

Por lo menos ella si lo tenía bien presente.

"Tienes que ser una persona bastante habilidosa para encontrar a alguien que se dedica a rastrear gente" Ladeo el rostro hacia un lado, aun con la sonrisa en su lugar "O alguien realmente desesperado; tu dime"

"Necesito tu ayuda en algo" La mujer alzo una ceja, expresando su curiosidad y sorpresa abiertamente cuando lo miro fijamente, esperando a que elaborara sus palabras mientras alejaba los recuerdos de su mente por un momento. Teniendo el estilo de vida que había adoptado, no era extraño escuchar ese tipo de peticiones, menos en el lugar en donde se encontraban en ese momento- generalmente sus clientes pensaban que estando en un lugar público para saber con quién estaban tratando era lo mejor para su seguridad, así que los bares siempre eran la primer opción, pero lo que encontraba curioso acerca de la situación era la persona que se lo estaba diciendo en ese momento "Aunque creo que calificarlo como 'ayuda' sería darle mucho peso a la petición"

"¿Entonces qué sería? ¿Un favor?" Ladeo el rostro hacia un lado, moviendo distraídamente el trago que tenía en su mano de manera circular, no haciendo nada en absoluto para esconder la curiosidad que sentía acerca de sus palabras. Una sonrisa entretenida se formo en sus labios por solamente un par de segundos "¿Acaso me quieres ofrecer un trabajo? Tengo que decir que no estoy en la mejor forma en estos momentos, acabo de regresar de uno y la verdad es que pensaba tomarme unas vacaciones" Una mueca cruzo su rostro mientras dejaba el vaso en la mesa otra vez, llevándose la sombrilla de papel en su mano cuando volvió a recostarse contra su asiento "Aunque de todas maneras estoy segura de que en cualquier momento la persona que me contrato hace un par de días va a aparecer con otro 'detalle sin completar' que no había 'visto' en el contrato. Pero podría hacer una excepción si eres tú, por el bien de nuestra amistad incluso te cobrare solamente la mitad"

"Es una invitación" Aclaro, obviamente divertido con su argumento.

"¿A qué?"

"A una cacería"

Yue supo instantemente que eso no podía ser bueno.

Eso no podía ser bueno en lo mas mínimo.

Y probablemente no podía no terminar en un baño de sangre.

Pero había un pequeño detalle que le permitía a la mujer no pensar en eso solo por un instante, algo que tenía que dejar en claro desde un principio.

"Law" Las palabras lentamente empezaron a salir de sus labios, y por un momento deseo que el ruido se hiciera más alto, pero aun así sabia que él podría escucharla casi perfectamente. Trato de no mirarlo a los ojos mientras lo decía, un acto desesperado que Yue intento mantener por el mayor tiempo posible. Mordió su labio ligeramente cuando se dio cuenta de que no podía retrasarlo más de la cuenta. Así que tomando una respiración profunda, trato de esperar lo mejor, aunque sabía que eso era en vano "Aunque diga que si a esta invitación, espero que sepas que no significa que este aceptando la otra"

Su ceño se frunció incluso antes de poder haber terminado de decir las últimas palabras, probablemente sabiendo muy en el fondo que esa era la respuesta que iba a obtener.

"¿Por qué?" Por eso él ni siquiera intento esconder la disconformidad y el creciente enojo en su voz, y lo que había en el trasfondo era pura frustración, probablemente por todas las veces que había recibido una negativa de su parte.

Law era igual o incluso más terco de lo que recordaba de cuando eran niños.

Era impresionante como tener la libertad de hacer lo que deseaba también le daba la retorcida sensación de que eso le daba el derecho de arrastrar a los demás en sus decisiones solamente porque tenían algún tipo de relación con él, y solo para dejarlo en claro, Yue se refería a que al parecer el hombre no entendía que ella pudiera ir por tanto tiempo en contra de sus opiniones, porque para él ninguna de sus razones tenían algún tipo de validez- incluso había empezado a pensar que la voz que a veces aparecía en el fondo de su mente par recordarle lo estúpida que era su actitud era la voz del cirujano de la muerte.

Y no importaba como lo vieras, eso no podía ser bueno.

"Ya sabes porque"

"Tu respuesta esta nublada por tu sentido del honor" Se cruzo de brazos, reclinándose en su silla y adoptando la misma posición en que Yue había visto tantas veces. Su ceño estaba fruncido, y la mujer intento rodar los ojos, pero sabía que su humor empeoraría si no mantenía el contacto visual "No le muestres ese tipo de cosas a una persona que no te la devolverá; sabes que él nunca te daría la opción de elegir, nunca trataría de escuchar tu opinión acerca del asunto, y eso es el equivalente de lo que tú estás haciendo por él"

Dentro de una cantidad de semanas que no tenia realmente claras, se cumpliría un año desde la primera vez que había escuchado ese pequeño discurso, y Yue estaba cerca de decir que se lo sabía de memoria.

Aun podía recordar el sonido de que había hecho el mini Den Den Mushi cuando ella lo había tirado sobre el barandal del submarino con toda la fuerza que pudo acumular, y ciertamente aun podía recordar la expresión que tenia Law cuando ella se volteo a verlo, probablemente esperando a que esa fuera la respuesta que se había estado esperando. Entonces por lógica, también era obvio que podía recordar la expresión de enojo de su amigo de la infancia, la cual poco a poco se transformo en confusión, cuando después de segundos había dejado claro que no estaba dentro de sus planes quedarse con él. En ese momento ni siquiera ella misma a que planes se estaba refiriendo, pero no pasó mucho tiempo para encontrar algo en lo que fuera buena. Además, tenía un detalle que por más extraño y masoquista que se escuchara, era perfecto para ella en ese momento.

No había elegido a Doflamingo.

Pero tampoco había elegido a Law.

Sonaría sumamente egoísta que se había elegido a ella misma, pero era lo que generalmente se captaba cuando se escuchaba su decisión. La verdad que nunca se había molestado en aclarar, era que había elegido cometer la doble traición, porque quedándose con uno sabia que sentiría como si estuviera traicionando al otro; si se quedaba con Law sentiría como si estuviera traicionando al hombre que ciertamente la había cuidado toda su vida, el que le había dado techo y comida, cosas que en los últimos años había aprendido eran difíciles de obtener y algo por lo que dar gracias. Pero si se queda con Doflamingo, estaría traicionando a Law después de haberlo encontrado, la persona que le había enseñado que fuera de su habitación había cosas que su mente nunca podría llegar a imaginar, la persona por la que en esos momentos Yue sabía que era caminar bajo el sol y la lluvia.

Una opción la asustaba.

La otra opción le hacía sentirse enferma.

Así que no elegir ninguna de las dos realmente pareció la mejor elección en ese momento, y aunque a la voz de lo más profundo de su mente le decía que era una persona realmente estúpida por preocuparse por cosas como esa, el lado lógico de Yue seguía insistiendo en pensar lo más constantemente posible que había hecho lo correcto en elegir lo que había elegido.

Y como también es obvio, eso no significaba que Law fuera a estar de acuerdo con su decisión.

Era difícil no darse cuenta de eso cuando se lo decía en la cara todas y cada una de las veces que se 'encontraban por casualidad'; entiéndase con eso todas las veces que se había encontrado siendo arrastrada a un submarino amarillo por un oso polar vestido de anaranjado para horas después escapando del mismo submarino sola y únicamente porque sabía cómo amenazar a Law.

"No creo haber tomado lo suficiente como para mantener una conversación tan seria y estúpida como esta, cuando ya la hemos tenido por lo menos cincuenta veces en los últimos once meses. Y solo para aclarar, no planeo emborracharme esta noche, así que supongo que no podremos hablar de ese tema de todas formas" Sabia que el asunto no le hacía ningún tipo de gracia, pero no era como si pudiera cambiar su forma de pensar a esas alturas, así que opto por dejar el asunto de lado y cambiar de tema lo más rápido posible "¿Por qué necesitas mi ayuda de todas maneras? Invitación o no, mis habilidades fueron lo primero que se te vino a la mente, o por lo menos la primera cosa que mencionaste"

"Necesito información" Después de un momento, Law suspiro con pesadez, reconociendo sus intenciones. De todas maneras no iba a olvidar el asunto, pero al aparecer el tema que le traía era algo bastante importante "Necesito nombres y lugares exactos. Sabes con quien hablar para conseguir lo que necesito, si es que ese tipo de información está fuera de tu red, lo cual de todas maneras dudo"

"La adulación te podrá llevar a muchas partes con el resto de la población femenina, pero si crees que eso va a funcionar conmigo, estas muy equivocado" Los dos sonrieron de la misma forma después de eso, y Yue tomo el resto de su bebida en un solo movimiento, aun sosteniendo la sombrilla en su mano. Cuando dejo el vaso sobre la mesa capto por el rabillo del ojo como a unas mesas de distancias un grupo de hombres los miraban 'discretamente', aunque decir que la miraban a ella era ridículo cuando era obvio que los movimientos que analizaban eran los de Law; sabía que su reputación había crecido en los últimos meses. Miro la espada del pirata un momento antes de fruncir el ceño ligeramente, ladeando el rostro hacia un lado cuando noto la ligera mancha roja que se encontraba en el mango de la espada "Law" Aun cuando él le había dado su completa atención después de decir su nombre, Yue miro un segundo más la mancha roja, sabiendo inmediatamente que era- sintió que prácticamente podía oler la sangre desde donde se encontraba. Levanto el rostro, mirándolo con un sentimiento que se encontraba en medio de la curiosidad y el cansancio, tratando de no imaginarse la escena en la cual el hombre había estado antes de encontrarse con ella "¿Específicamente de que es la cacería?"

Estaba esperando que le preguntara.

La sonrisa que tenía en el rostro se lo decía.

El hombre se levanto tranquilamente, tomando su nodachi con una mano en el proceso. Una vez de pie extendió una mano hacia ella, con una sonrisa calma y de lado en el rostro, esperando un movimiento de su parte. Yue no rompió el contacto visual, preguntándose si realmente era una buena aceptar esa invitación- sentía que los detalles no le iban a gustar mucho que digamos. Pero algo en la manera en la que le ofrecía su mano le decía que de alguna manera u otra, buscaría la forma de meterla en el asunto quisiera o no quisiera, así que prefirió hacer como si la elección realmente fuera de ella y tomo su mano, permitiendo que la jalara ligeramente hasta quedar de pie a su lado mientras dejaba la sombrilla sobre la mesa y al lado de su vaso vacio. Cuando Law entrelazo sus dedos con los de ella, Yue realmente quiso tomar esa acción como una medida preventiva para que no saliera corriendo cuando respondiera su pregunta- realmente hizo un esfuerzo intenso por ignorar los dos latidos de mas que se presionaron contra su pecho, tratando de centrar su atención en la sonrisa un tanto torcida que Law tenía en su rostro, concentrándose en que eso realmente no podía ser bueno.

"Cacería de corazones"

Y al parecer en eso tenía razón.