N. de A.*** Antes que nada quisiera disculparme, ha pasado más un mes de mi última actualización y aunque ya tenía un par de capítulos escritos, la revisión y edición de estos me ha costado muchísimo. Probablemente no sea de su total importancia pero quisiera explicarles el porqué de mi tardanza para subir algo nuevo. Exactamente cuatro días después de mí último update, falleció mi padrastro y viví literalmente en una especie de limbo/shock durante tres o cuatro semanas. Sin ánimos de nada, solo quería dormir y olvidar todo, pero cada mañana debía despertar y seguir con la rutina por mucho que doliera. Por fortuna tengo la dicha de tener personas maravillosas en mi vida, (a mi madre, mis mejores amigas, a mi novio y por supuesto a ustedes, people hermosa que aun sin saberlo con un review o un fav alert me recordaban que había algo pendiente, una cuenta por saldar)

Ya ha pasado la parte fácil que es decir adiós, ahora queda la parte más dura que es aprender a vivir con la ausencia. Y aunque suene un poco a terapia barata, todo esto me ha llevado –sin saber cómo- aun proyecto que pronto estaré compartiendo con ustedes. Sera mi forma de terminar de decirle adiós a aquel hombre que tantas veces vio películas de acción conmigo y aceptaba mis escapadas a comer hamburguesas a escondidas de mi madre.

Bueno, eso es todo de momento. Y a continuación, seguiremos con la programación habitual. Un besote.


THE HANGOVER GAMES

Todo daba vueltas, aún con los ojos cerrados podía sentir como el mundo giraba a su alrededor. La boca le sabía agrio y las ganas de tomar agua incrementaban a cada segundo. Incluso podía sentir la cabeza pulsarle de forma lenta y dolorosa, los párpados le pesaban tanto…debía levantarse, moverse, al menos rodar de la superficie mullida donde se encontraba.

Bueno, primero lo primero, a estira… ¿¡QUE DEMONIOS!?No podía mover el brazo izquierdo porque algo lo estaba aplastando, algo tibio, que respiraba de forma pesada sumido en la inconsciencia. Abrió los ojos de golpe y sus pupilas fueron castigadas por la radiante luz del sol que se colaba por una ventana.

-AMSGFGGGG- el sonido que salió de su boca era todo menos humano. Se tapó los ojos con la mano que tenía libre y rogó a todos los dioses que conocía que el algo que descansaba su lado fuese el género femenino. Se giró con cuidado y abrió aún más los ojos con la más genuina expresión de terror en ellos. Una larga y desordenada cabellera pelirroja cubría el rostro de la mujer –si era una chica, GRACIAS DIOS- y las curvas de ella se adivinaban bajo la delgada sábana blanca que la cubría.

-Tasha va a matarme cuando despierte- gimió Clint al ver que la mujer a su lado no era otra que la mortal viuda negra: Natasha Romanoff.


Abrir los ojos en el estado en que se encontraba resulto una tarea titánica. Contempló el techo de la habitación deseando nunca haber conocido el alcohol. Sin atreverse a mover la cabeza lo más mínimo, recorrió el lugar hasta donde su campo visual le permitió. ¡Vaya! Tony Stark no escatimaba en lujos, aquel sitio tenía más pinta de suite de lujo que de una habitación de invitados normal.

Tenía la boca seca y ganas de ir al baño. Maldito vodka, malditos rusos… No quería levantarse, pero la naturaleza le llamaba, ¿y si rodaba? Podría arrastrarse por el suelo hasta el baño, definitivamente era mejor opción que levantarse de golpe y terminar vomitando el lustroso piso de Stark.

1…2…inicio a contar mentalmente y al llegar a tres giró a la derecha, dispuesta a lanzarse al suelo

-¡AAAAAAAAHHHHHHH!

Se había dado de bruces con algo duro con la consistencia física de un ropero o incluso más grande. Abrió los ojos sobándose la nariz al tiempo que la mole a su lado se estiraba desperezándose.

-¡YAAAWN!-

Gateo de espaldas para alejarse lo más posible del otro ocupante de la cama.

-NO, NO, NO, NO, NO...-presa de un ataque de pánico no dejaba de repetir el monosílabo mientras se abrazaba las piernas.

-¿Señorita Lewis?

Sus brillantes ojos azules se posaron en el hombre frente a ella. Tras una inspección rápida al hombre todos los rasgos encajaron, cabello rubio con ojos azules a juego y espíritu patriota. Steve Rogers enfundado en una camisa interior blanca y sus pantalones formales de la noche anterior le contemplaba claramente asustado. Levantó las manos hacia ella mostrando las palmas, para indicare que no le haría daño. Lucía como un sensual e inocente ángel sacado de cualquier serie televisiva de moda.

-No, no, no, no-la cabeza le punzaba y estaba a nada de volver el estómago.

-¿Señorita Darcy, estas bien?

-¡ME TIRÉ AL HÉROE CONSENTIDO DE AMÉRICA! ¡AL ESTANDARTE ANDANTE DE VALORES AMERICANOS! ¡AL JODIDO CAPITÁN AMÉRICA!-gritó alzando las manos al cielo de forma dramática

-Steve, anoche acordamos que era sólo Steve.

-NO recuerdo NADA de anoche y creo que voy a volver el estómago de un momento a otro-

-Oh

Steve se hizo a un lado y Darcy gateo por la cama sin siquiera intentar cruzar miradas con el soldado favorito de América. Caminó con la cabeza gacha el trecho hasta la puerta de lo que ella suponía era el baño.

"En definitiva este es el baño más lujoso que he visto en mi vida" se dijo mientras vomitaba ruidosamente abrazando la taza del inodoro.

Mármol blanco en los pisos y lavabos, un sauna room, un jacuzzi para dos personas con una gran variedad de esencias aromáticas dispuestas alrededor. También había un par de puertas dobles de cristal grabado que dejaban ver una camilla de masajes al fondo, una lujosa mesa de centro con un arreglo enorme de tulipanes rojos y salmón; una ducha privada en uno de los extremos. Aquello era una pasada. Su departamento podía caber entero en ese baño. Se volvió hacia los lavabos y contempló su reflejo en la pulida superficie de los espejos dobles. ¿QUÉ RAYOS LLEVABA PUESTO? Definitivamente no era su vestido de la noche anterior. Era un fondillo de textura suave con encaje en los tirantes y la parte del busto, todo en color nude.

Darcy sintió un ramalazo de pena y los colores se le subieron al rostro cuando su mente comenzó a pensar en situaciones hipotéticas que la involucrasen a ella, al capitán y a aquella prenda indecente. Reunió todo el valor que pudo y tomando el borde inferior de la prenda contó hasta tres y la levanto ¿¡TENIA PUESTA ROPA INTERIOR!? Dio un suspiro aliviado y se lavó la cara con agua fría, también se deshizo de los restos del recogido que llevaba la noche anterior. El tufo a alcohol que se desprendió su cabello era similar al de aquella cantina en Tijuana que jamás cerraba. Suspiro hondo y tomo la manija de la puerta que la separaba del héroe americano, tenía unas cuantas preguntas que hacerle a cierto soldado.

-Emm, hola

-Buenos días, señorita Lewis

-Creí anoche habíamos dicho que nada de formalidades, Steve-indicó Darcy sentadose al borde de la cama. Bien ahora era el turno del hombre para retroceder asustado.

Después de un par de minutos en medio de un silencio un tanto incomodo, Darcy exhaló un suspiro cansado.

-No sé si deba preguntarte qué pasó. Pero todo apunta a que he corrompido de forma perversa al soldado favorito de América. No sé cómo podré mirar a mis sobrinos a la cara sabiendo que me he acostado con su héroe favorito de todo los tiempos…

Steve soltó una risa floja y nerviosa que hizo que la joven frente a él levantara la vista con el ceño ligeramente fruncido.

-¿Y nos reímos por?...

-Seño…Darcy, entre nosotros no ocurrió nada-

-¿Ah no?

La verdad, pesada como plomo escuchada en labios de aquel hombre de moral intachable tuvo un efecto raro en la chica, por un lado se sentía liberada de un peso enorme –ya sabes eso de robarle la virginidad a un perfecto caballero era un tanto incómodo- y por otro lado algo en el fondo de su mente gritaba que ni siquiera ebria era lo suficientemente presa fácil para que alguien se fijara en ella. Dios llevaba tanto sin un buen acostón, casi desde su salida de la Universidad, antes de ser interna de Jane…

-¿Darcy?-preguntó cauteloso el capitán al ver que la joven divagaba con la mirada perdida en algún punto de la pared. La mujer dio un profundo suspiro y se volvió hacia el con la mirada apagada

-Te creo.

Parecía tan decepcionada que el soldado comenzó a preguntarse qué había hecho mal.

-Bueno y entonces, ¿armamos una buena anoche, no? Espero que Tony no tenga cámaras aquí, sería bastante humillante

-¿Cámaras?-pregunto extrañado -¿Por qué Tony tendría cámaras justo aquí?

-A saber que perversiones tenga, pero da igual es su casa…Aunque si tengo que entrar al sistema de JARVIS para borrar la evidencia lo hare…

-Darcy, no creo que Tony tenga cámaras en este hotel

-…Porque es capaz de chantajearme de por vida si… ¿hotel?

-Si

-¿Estamos en un Hotel?

-En efecto

-No en la torre Stark-musitó –No volvimos a la Torre, esto entonces…esto es-la mirada de la joven vago por la habitación-¿Algún tipo de hotel de lujo?

-Una suite de lujo, sí.

-¡NO JUEGUES DEBEMOS IR A LA ALBERCA! ¡DEBE SER ENORME!-gritó levantándose de un salto cuando un repentino mareó la envió de nuevo al borde de la cama –Opss, creo que mejor esperamos un poco. Steve la contemplaba con gesto preocupado y ella se sintió idiota. –

-¿Ya has desayunado?-preguntó para desviar su atención, el hombre negó con un gesto de cabeza.

Darcy se levantó despacio de la cama sintiendo el estómago revuelto de nuevo. ¿Por qué no recordaba nada? ¿Cuánto había bebido anoche? Se paró frente a las pesadas cortinas de la ventana y las abrió de un tirón. El alma se le fue al suelo por tercera vez en la mañana, pues en vez de los altos rascacielos de Nueva York que esperaba se encontró con un límpido cielo azul sin nubes, el sol brillante en lo alto y lo que parecía ser un lobby privado con una densa y elegante vegetación. Una fuente de mármol se encontraba en el centro de todo, como punto de convergencia de varios caminos de baldosas elegantes que serpenteaban entre las plantas exóticas. Aquello tenía pinta de ser un complejo hotelero de los más caros.

El aire comenzaba a faltarle. No había nada así en N.Y.

Un sonido familiar le saco de su aturdimiento, era la melodía de una canción de moda. Decía algo acerca de una fiesta

There's a strager in my bed

There's a pouding in my head

Se giró para descubrir que el capitán había encendido el televisor en un canal de videos bastante popular.

-Mmm…¿Steve?

El hombre giro el rostro y le contemplo intrigado

-¿Te puedo preguntar algo?-dijo mientras se sentaba en la amplia cama de nuevo.

-Por supuesto

-¿Dónde estamos? ¿Qué paso anoche? Porque…no recuerdo nada y la boca me sabe a cenicero.

Steve abrió la boca para contestarle pero fue interrumpido por un sonido incesante, una especie de pitido. El cerebro abotagado de Darcy tardó en percatarse de que era su celular sonando.

-Espera-dijo antes de lanzarse en la búsqueda frenética del bolso que llevaba anoche. Cuando al fin lo encontró, debajo de la cama; tenía un mensaje de texto, no conocía el remitente pero tenía un par de fotos adjuntas. Presionó el mensaje para mostrar su contenido curiosa

Ojala nunca lo hubiera hecho.

Una de las fotos la mostraba a ella, rodeando con un brazo a un sonrojado Steve Rogers que le tenía una mano en la cintura, en la otra mano sostenía una botella de vodka a la mitad, el fondo de la imagen era lo que parecía un club nocturno. Tenía la sonrisa bobalicona de los que están achispados por el alcohol y estaba cerca, muy cerca del capitán, invadiendo su espacio vital. Tras ellos un sonriente Thor con una ebria Jane del brazo que lo contemplaba embelesada.

I smell like minibar

Sintiéndose enrojecer, dio click para ver la siguiente foto. Era ella, poniéndole un billete de cinco dólares a una voluptuosa nudista ante la mirada fascinada de Tony Stark, el agente Barton y la agente Romanoff y de un azorado Steve. La mujer no llevaba más que una pequeñísima tanga azul y sobra decir que era una belleza en la extensión de la palabra. ¡Dios! Por su cara parecía que estaba teniendo la divertida de su vida y ahora no podía recordar nada.

Pictures of last night ended up online

I'm up screwed, Oh well!

Una última foto la mostraba a ella, a Natasha y a la nudista de la foto anterior sonriendo mientras comparaban el tamaño de sus pechos. TOCÁNDOSE. Oh Dios!

Yeah we dance on tabletops and we took too

many shots. Think we kissed but I forgot.

Después de eso un simple frase.

"Bienvenida a las Vegas, Cupcake ;D *faltan las mejores fotos*"

Dejó el teléfono a un lado e inhalo y exhalo un par de veces.

-¿Steve?

El hombre giró el rostro alertado ante el tono frío que usaba la chica.

-¿Alguna vez has sentido la necesidad de matar a Tony Stark antes del desayuno?

Oh. Oh no. pensó Steve Sólo Tony es capaz de despertar instintos homicidas en alguien tan dulce como Darcy.

-No creo que sea tan grav- Darcy tomó el teléfono y lo sostuvo frente a su cara. La imagen de él siendo abrazado por la joven y con una sonrisa apenada se mostraba en la pantalla brillante del aparato.

-Y aquí pone que faltan las mejores

-VOY A MATAR A STARK- rugió Steve.


Pepper conocía mejor que nadie las excentricidades de Tony, y estaba acostumbrada a resolver la mayoría de los enredos que este disfrutaba causar. Travesurillas como dar anuncios importantes a la prensa sin que la junta de consejo estuviera enterada, organizar fiestas en la torre a mitad de la semana, descubrir que había comenzado a comercializar su propia figura de acción, etc- Estaba preparada para muchas de las cosas que se le ocurrían a su jefe. Ella funcionaba de forma similar a un escuadrón anti bombas, siempre intentando apaciguar las cosas antes de que le explotaran en la cara a cierto millonario, y si el desastre era inevitable el plan de acción consistía en reducir los daños al mínimo posible.

Cuando despertó aquella mañana no lo hizo entre sus deliciosas y frescas sabanas color salmón que acostumbraba y no había rastro de Tony por ningún lado. Cuando decidió abrir los ojos por completo una migraña digna de sus mejores días en la universidad fue la encargada de darle los buenos días.

Camino por la habitación enfundada en un delgado camisón de dormir y se sintió agradecida al dar con una cafetera. Mientras se servía una taza de café hizo memoria de la noche anterior y su prodigioso –y alcoholizado- cerebro no tardo en conectar los puntos.

Habían salido del penthouse en una limusina con rumbo a uno de los tantos clubes nocturnos de Nueva York. A pesar de que Tony le había rogado a Nick Fury que los acompañase este se negó y se despidió apenas termino la cena que, dicho sea de paso; después de su amenaza no había tenido más incidentes. Arribaron al club antes de las once y de inmediato fueron recibidos de la forma en que usualmente hacían con una comitiva liderada por Stark. Tuvieron una entrada rápida, con una zona exclusiva y el alcohol comenzó a circular.

La primera margarita fue para no despreciar el brindis inicial de Tony, "Por el mejor equipo de supers del mundo". La segunda fue para acompañar a la doctora Foster con algo ligero mientras contemplaban a Thor siendo arrastrado por una eufórica Darcy hacia la pista de baile. La tercera y cuarta fueron bebidas ante la mirada fuerte e insistente de Natasha que reía con Jane y ella mientras vigilaba de reojo a Clint que bailaba con una rubia.

La quinta, sexta y séptima, fueron para mitigar la vergüenza que le provoco ser invitada a bailar por Tony un par de ritmos latinos de los cuales no sabía nada.

Entre la octava y décima se sintió con suficiente valor para pedirle al doctor Banner –que hubiera permanecido sentado en un rincón con un vaso de vino toda la noche de no ser por ella- que bailara con ella. Para la onceava decidió que quería probar el tequila solo. ¡Oh! por eso era el dolor de cabeza Y para cuando pidió que le dejasen una segunda botella en la mesa la idea de salir de ahí y continuar la fiesta en el jet privado de Tony había sonado perfecta.

Con la taza de entre sus manos camino por la estancia buscando al playboy que los había llevado de fiesta la noche anterior. Camino hacia un par de puertas dobles de las cuales salía el ahogado murmullo de un televisor encendido, tal vez Tony se había levantado temprano –sí, claro- , con mano firme tomó la manija y la giró entrando en la habitación contigua.

La imagen que encontró se antojaba surrealista y Virginia Potts se preguntó si seguía borracha, porque estar ebria hasta los cabellos y sufrir alucinaciones era la única forma en la que la escena que se desarrollaba ante sus ojos podía tener sentido.

-¿TONY?

El millonario levantó el rostro del tablero de ajedrez y le dedico una sonrisa coqueta. Frente a él, con una taza humeante en las manos, el cabello revuelto y un pijama de lo más común, Loki Laufeyson esperaba paciente a que Stark realizara su movimiento.

-Buenos días, señorita Potts-

Pepper boqueo intentando vocalizar algo, pero los sonidos se perdieron en algún punto entre su garganta y boca. Tony la observaba divertido y el hermano incómodo de Thor se enderezó del sofá donde se encontraba recostado de forma descuidada. Una rápida mirada le dio a la mujer un esbozo de lo que podía haber pasado en esa habitación: cajas vacias de pizza, botellas de whisky y cerveza, una televisión gigante encendida con una película de adultos bastante explícita reproduciéndose, muebles volteados y un lujoso candelabro en el piso convertido en fragmentos.

-¡Peppy hola! Estoy a punto de patearle el trasero a este intento de dios. En un momento estaré contigo.

-Stark, esta será la quinta partida que te gane.

-Minucias, minucias-dijo restándole importancia con un gesto de manos –El que gane ésta decidirá a quien fastidiar

Una sonrisa perversa se extendió por la cara del dios.

Oh, oh.

-Creo que dado que ya martirizaste la joven ayudante de la novia de Thor, es mi turno de decidir sin importar quien gane.

-Pero…

-Shhh, estoy planeando como hacerte jaque en tres movimientos

-¡Eso será imposible!

-Entonces ¿qué llevo haciendo desde la madrugada?…

-¡Oh, cállate reindeer games! Sólo ha sido suerte.

Pepper hizo lo único que se podría hacer en una situación así: camino hacia el mini bar, atravesando la habitación ante la mirada interrogante de Loki y Tony, y abrió el refrigerador. Tal y como esperaba de su jefe había bastante alcohol ahí, tomo un six de marca Heineken , y camino de vuelta a la puerta. Saltando a una cabra dormida en el proceso. ¿Una cabra?

-Lo que sea que estén planeando, no me involucren-dijo mientras tomaba la manija de la puerta –Estaré en el spa. ¿Y qué no se había desecho de la cabra?

-Bueno lo que pasa es que en algún momento de la madrugada yo le pedí a Loks que…

-¿Sabes algo Tony?-interrumpió Pepper –Por primera vez en la vida estoy completamente segura de que no quiero, ni necesito saber qué hace una cabra en tu habitación. Es mas no entiendo como este lugar sigue en pie contigo y Loki compartiendo el mismo espacio; no me interesa saberlo. Sólo no…bueno traten de que los líos que armen no sean muy grandes-

Loki rodó los ojos, como si necesitara del permiso de una mujer para armar líos. Tony sin embargo ensanchó una sonrisa en sus labios y dejando el tablero desocupado avanzo hacia que su pelirroja novia con un gesto de orgullo.

-¿Segura que te quieres perder la diversión? Vamos, Loks tiene unas ideas bastante geniales para poner a todo en ambiente.

-Tony, no-

-Bueno ve al spa-

-No armes muchos líos-suspiro Pepper dándole una mirada de advertencia a cierto dios nórdico que contemplaba con interés fingido la televisión.


Natasha nunca había tenido un buen despertar. Si te la topabas entre los primeros minutos de su estado consiente matinal y la ausencia de cafeína en su sistema, podías como mínimo ganarte una mirada asesina o en el caso de Clint, el estar aferrado al barandal del balcón de la habitación calculando cuanto menos dolorosa sería una caída desde un cuarto piso hacia la alberca que enfrentarse a la helada furia rusa que era su compañera en esos momentos. La mujer había despertado de la peor forma posible; desnuda, con resaca y con un burlesco mensaje de parte de Stark preguntando si él podría ser el padrino del mini arquero pelirrojo que venía en camino.

El pobre, el inocente Clint justo salía de la ducha cuando el teléfono de la agente había sonado. No había tenido casi tiempo de reaccionar a la veloz llave que una muy desnuda Tasha intento aplicarle. A pesar de su somnolencia, los músculos entrenados por años de la mujer resultaban letales aún en modo automático. Por eso el pobre, pobre Clint no dudo en hacer lo que cualquier hombre en su misma situación hubiera hecho: derribó a Natasha con una patada en las piernas y corrió hacia la puerta más cercana. Que resultó ser una ventana, con una vista preciosa de lo que no parecía ni remotamente ser Nueva York y estaba a cuatro pisos del suelo. La sonrisa de la pelirroja fue una mezcla entre perversión demoníaca y algo jodidamente sensual; Clint tenía dos opciones: enfrentarla o saltar al vacío.

Era por eso que ahora colgaba desnudo del balcón, con los músculos tensos mientras intentaba evitar que otros músculos, reaccionaran a la malvada sonrisa que una muy furiosa Natasha le daba.

-Tienes que elegir algo Clint Barton-canturreo la agente –No puedes estar colgando ahí de forma permanente-

-Soy un agente de SHIELD-mascullo con la mandíbula tensa por el esfuerzo

-Menudo agente que tiene miedo de enfrentarse a una mujer recién levantada-

-Cuando esa mujer es capaz de aplicarte una llave de Vovinam Viet Vo, mientras esta desnuda y recién levantada es mejor no enfrentarla –razonó el arquero de forma tranquila como si estuvieran charlando del clima.

-¿Y es más inteligente estar colgado desnudo?

-El mundo necesita contemplar cosas bellas

-Te partirás algo cuando caigas…-

-Y supongo que prefieres romperme algo tú, ¿no?- bufó Clint, los brazos se le comenzaban a entumir

-Que va, solo quiero hablar…-ahí iba de nuevo esa sonrisa maníaca. La había visto tantas veces en tantas misiones que había aprendido a temerla –Sube-

-No

-Como quieras, yo puedo estar aquí toda la mañana si es necesario. Al fin de cuentas no soy yo quien cuelga de ahí.

-Pro.. Prométeme que no atentaras contra mi vida y tendremos un trato- ¡DIOS! Los brazos le hormigueaban

-No está en mi naturaleza hacer promesas…pero podríamos negociar-

-Tasha por favor… ¡No llegaré a la alberca!

-¡ESO DEBISTE HABER PENSADO ANOCHE!-explotó la pelirroja

-¡AHORA SUENAS COMO SI TU NO HUBIERAS QUERIDO, SABES QUE JAMAS TE TOCARÍA SIN TU CONSENTIMIENTO TASHA!-las palabras salieron de su boca antes de que su cerebro las hubiera filtrado. Grave error. Había aceptado en voz alta lo que había hecho.

Natasha avanzo hacia el balcón y se agacho frente a él en su gloriosa desnudez, obligando a Clint a tragar saliva. Un destello de lujuria se asomó en los ojos de la mujer al tiempo sonreía de forma dulce y lo tomaba de las muñecas y por un breve, brevísimo momento Clint acarició el pensamiento utópico de que lo iba a ayudar a subir.

-DO SVIDANYA, Clint-

Y lo arrojó al vacío.


KNEEL!

Despues de mil siglos me reporto. ¡Las quiero!