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Una Persona Real

6

¿Qué somos?


I

Tic, tac.

El sueño es profundo.

Tic, tac.

El sonido de las manecillas penetra el sueño. ¿Qué hora es?

Tic, tac.

No importa. Tony tiene mucho sueño; está cansado. No quiere pensar en Pepper. No quiere pensar en ese hijo que viene y al que ya perdió, incluso antes de que exista.

Tic, tac.

¡Por Dios! ¿Es que no se puede callar ese maldito reloj?

Tic, tac.

Al parecer no.

Abre un ojo. Afuera todo está oscuro. ¿Es de noche? Entonces percibe el aroma del suavizante de telas. No es de noche, está arropado de pies a cabeza.

Tic, tac.

¿Está muerto? Quizás, un accidente de coche que por fin acabó con su vida.

Tic, tac.

¡¿Pero qué clase de morgue tiene un reloj tan escandaloso?!

Entonces baja las sábanas y se encuentra con la luz del día dando de lleno en su cara. Está en su cuarto; está desvestido y a su lado Jude [JARVIS] lo observa fijamente.

—Buenos días —saluda Jude.

Tony arruga el ceño. ¿Eh?

—Buenos días —dice al cabo de un minuto. También nota la desnudez de Jude. Es imposible no notarla. Él es perfecto.

Tony sube la sábana hasta cubrirse el pecho.

—¿Qué pasa? —pregunta.

—Acaba de despertar —explica Jude, con naturalidad.

—¿Por qué no llevas ropa puesta?

Jude se examina a sí mismo.

—Me dijiste que me la quitara para dormir, que me ibas a enseñar para qué sirve la cama.

—¡¿Qué?! —exclama Tony, asustado. Sorprendido.

"No, por favor. No, no, no." Se repite.

—Y… ¿qué te enseñé? —preguntó Tony.

—Te arrojaste a la cama y te quedaste dormido, así que te seguí… Creo que… Dormir sin ropa produce cierto placer mayor que hacerlo con pantalones, ¿no? ¿Eso es lo que me querías enseñar? ¿No?

Tony rodea con los ojos.

—Sí. Justo eso.


II

—Tony —dice Jude a medio día, cuando Tony se esfuerza por concentrarse en el desayuno—, tiene una llamada de la agente Romanoff.

—No estoy —dijo Tony.

—Ella insiste.

—Todo mundo insiste, soy Tony Stark.

—No entiendo…

—Olvídalo, sólo recuérdame hacerle una actualización a tu proceso de humor.

—De acuerdo…

Y como Jude no entendió tampoco ése sarcasmo, agrega:

—Que sean dos ajustes.

Antes de las dos de la tarde suena el timbre.

—¿Quién es? —pregunta Tony.

Jude se precipita a la puerta y abre.

—Fury.

Y sólo entonces Tony presta atención y sale a la sala.

—Vaya, ahora haces visitas espontáneas a domicilio. ¿Te ofrezco un té y galletas?

Fury observa con recelo a Jude.

—¿Quién es este?

Jude extiende la mano.

—Jude —dice. Fury observa su mano, suspicaz, pero no la estrecha. Camina hacia Tony.

Jude se queda ahí, de pie. Mira la palma de su mano. ¿Hay algo mal ahí? ¿No se supone que la tendría que haber estrechado? Suspira.

—Explícame, Stark, por qué en medio de tanto ajetreo que se sucede allá afuera tú no respondes y no acudes ni siquiera para brindar asesoramiento.

Tony se acerca a su mini bar y se sirve un whisky. Después sirve otro para Fury.

—Estoy ocupado, Nick.

Se acerca a él y le extiende el vaso. Pero Fury está sumamente molesto, le dirige su ojo furioso al vaso y después le da un manotazo; el vaso sale despedido algunos metros y se estrella sonoramente contra el suelo.

Tony mira el lugar en donde cayó el vaso. Da un sorbo al suyo y dice:

—Son costosos…

—¿Qué ocupación tuya puede ser lo bastante importante como para ignorar por completo órdenes de clase B?

—Bueno, ya sabes —Y da otro sorbo—, yo no sigo órdenes.

Ante esa manifestación tan pedante Fury se acerca amenazador a Tony, lo levanta por las solapas del saco y lo mira como si estuviera a punto de darle un golpe.

Entonces Jude aparece a un lado, pone una de sus manos sobre el hombro de Nick y le asesta un golpe de lleno en la cara que lo arroja varios metros sobre el suelo, al lado del vaso de vidrio hecho añicos.

Nick lo mira, incrédulo, y a continuación mira a Tony, asustado.

—¡Pero qué demonios está pasando aquí! —pregunta Nick, aún más furioso.

Tony camina de inmediato y se pone delante de Jude, como para protegerlo.

—Está bien —dice—me voy contigo si cedes a no hacer preguntas.


III

—La estupidez tiene un nombre y se llama Tony Stark —bufa Nick—. Los quiero a ti y a tu novio en el helicarrier…

—Él no es mi…

—¡Me da igual Stark! Afectaste a Steve de una forma extraña y ahora quiero que vengas y lo arregles, y también quiero tener vigilado a tu nuevo compañero, novio, amante o lo que sea.

Así que los tres abandonaron la nueva mansión Stark y subieron al helicóptero de Nick Fury.

—¿Cómo me dijiste que te llamabas? —pregunta Nick a Jude. Pero éste mira receloso, y continúa molesto aún.—Lamento que hayas visto ese lado mío. Tony tiene la facilidad de colmar la paciencia, como espero que ya te hayas dado cuenta.

Pero a Jude eso lo enfurece aún más. Mira con toda esa ira hacia las nubes. No comprende ese sentimiento.

Tony pone una de sus manos sobre el hombro de Jude.

—Déjalo ya, Fury. Me tienes aquí y no necesitas más.

Pero Nick es cauteloso; y por ello no dice más.

"Sólo él se ha negado a darme la mano", se dice Jude, sin dejar de mirarla, como si tuviera algo malo. "Y maltrata a Tony…"

El helicóptero comienza ascender con una velocidad constante. Pronto el océano y el cielo es todo lo que ven, y media hora más tarde se encuentran en el helicarrier.

Tony desciende, acompañado de Jude.

—Vete a tu cuarto —le dice Fury.

—No soy un niño para que me mandes a mi cuarto…

—Aunque actúes como tal. Lo que quiero decir es que te alistes porque tenemos reunión en una hora. Además necesitas dejar tu equipaje allá —dice, señalando a Jude.

¿Soy equipaje?, se pregunta Jude.

—Sígueme —dice Tony, y se adelanta con Jude. El aire es fuerte, y provoca que el cabello de ambos se resista a quedarse quieto. Jude no está acostumbrado y pierde el equilibrio. Entonces Tony lo levanta y lo ayuda a caminar, abrazándolo.

—¡Mira nada más! —exclama la voz de alguien muy familiar, y Steve aparece de detrás de un helicóptero.

—Steve —dice Tony, sorprendido.

—Trajiste a tu… amigo.

Jude lo mira receloso a él también; le hace daño a Tony, piensa.

—Déjanos, vamos a mi cuarto.

—Ah, ¿se queda contigo? ¿Por qué? Podríamos pedirle a Nick una habitación aparte si quieres.

—No empieces…

—¿Por qué vino…? Mejor le pregunto a él —y entonces Steve se pone de fie frente a Jude—. ¿Por qué estás aquí?

—Tony me trajo —dijo.

Steve alza una ceja.

—Aquí pasa algo grave y tú traes de luna de miel a tu…

—No es nada, Steve.

Jude frunce el ceño. Steve lo nota.

—Deberías tener más cuidado con lo que dices; puede que no me caiga bien este sujeto, pero no tienes por qué ser cruel, Tony.

En ese momento Stark reacciona. ¿Puede ser cruel con JARVIS?, se pregunta. Mira su cara, y nota en él un gesto de contrariedad.

—Lo siento —dice con honestidad.

Pero Jude no lo escucha, así que se separa e intenta correr, pero de nuevo se desequilibra y cae al suelo.

—Jude —exclama Tony, y corre a él.

—Llévalo al cuarto —le dice Steve, un tanto extrañado por lo ocurrido—. Probablemente la altura lo esté afectando.

Y Tony obedece.


IV

Sabe que la conclusión a la que llegó Steve es la más certera, incluso cuando no conoce los "detales técnicos" que esconde Jude.

Así que ambos se encaminan al cuarto.

Tony se encarga de cerrar la puerta de inmediato, para que nadie escuche la conversación que pretende sostener con Jude.

—¿Qué fue eso? —pregunta.

Jude da un par de vueltas en el cuarto. Es pequeño en comparación con el que Tony tiene en casa: sólo hay una cama, un mueble, una puerta para el baño y parece que dos sofás de tamaño pequeño para distraerse un momento.

—Esto es tan impropio de ti, Tony —dice Jude.

—¿Qué? —pregunta él, confundido.

—Este cuarto…

Tony arruga el sueño, agita la cabeza para eliminar de ella todos los pensamientos tontos o distracciones que lo abordan.

Después fija su atención en Jude.

—¿Qué fue eso de allá afuera? ¿Te encuentras bien? —pregunta—. ¿Se te botó un tornillo?

Jude arrugó el ceño y se sentó en la cama. Apretó sus manos una con otra, y después suspiró y miró hacia el suelo, tratando de encontrar una respuesta. Movía sus ojos de un lado a otro, como si en la conformación del suelo fuera a encontrar la respuesta que necesitaba. Además, respiró hondamente.

Todo eso le causó una pequeña conmoción a Tony. Por un momento pensó que estaba tratando con una persona total e íntegramente normal. Un ser natural.

Pero después de haber luchado con aliens y personas que explotan, ¿qué tipo de normalidad era esa que esperaba?

—A veces me hablas de un modo… terrible. No sé mucho de cómo es ser yo, Tony… no he encontrado ninguna muestra de esto. Y sin embargo…, me hablas como a un pedazo de hojalata… ¿por qué? Y no sólo eso, ¿por qué me creaste de esta forma si lo que necesitabas era a alguien para sobajar?

Tony retrocedió un paso, abrumado por la severidad de la pregunta y la forma tajante con la que Jude lo preguntó.

Se quedó sin habla.

Después tomó asiento en uno de los sofás.

—Habla conmigo, ¿qué más te pasa?

Por un momento, extrañado con la actitud de Jude, no pudo pensar en lo fascinante que era la manifestación de su ser inteligente.

—¿Qué somos? —preguntó Jude, confundido.

Tony se sorprendió aún más.

—No lo sé…

—Ah.

—Es bastante común entre las personas no tener respuestas para todo. Tienes que saberlo. Guárdalo en la base de datos y úsalo cuando lo necesites. No todo el mundo es automático.

—¿Yo lo soy?

—No lo sé. La manera en la que creces está fuera de mi entendimiento, pero te puedo ayudar, al menos cuanto puedo. Y puedo poner límites en ti, eliminar cosas, o agregar otras si las necesitas.

—Recuerdo, antes de ser esto, que ése tal Rogers solía visitarte en tu casa. No tenía alcance sobre todo… pero si no mal recuerdo, iba a tu cuarto. ¿Él sí era tu novio, como dijo ese Fury?

Tony se sonrojó.

—Era algo así.

—¿Y ahora?

—Estoy solo.

—¿No estás conmigo?

Tony abrió los ojos. Después se sorprendió y sonrió.

—¿Estás pidiéndome que seamos pareja, Jude, aquí, el helicarrier, a punto de tener una reunión importante sobre un asunto mayor?

—¿Es eso malo? —se preguntó Jude, confundido.

—No… no… Es sorprendente que tengas la cualidad de pedir una "pareja". Aunque sea yo…

—¿Tú me estudias? ¿Me hiciste para estudiarme?

Tony se echó hacia atrás en el respaldo del sofá.

La verdad, se dijo a sí mismo, era que había hecho a Jude para hacerle compañía.

—Déjame pensarlo un tiempo. Estas cosas lo requieren, ¿sabes? No sólo tú estás siendo nuevo en esto. Yo también. Hay que aprender juntos, ¿vale? —dijo Tony, poniéndose de pie.

—De acuerdo —asintió Jude.

Y cuando Tony estaba por salir del cuarto dijo:

—No salgas de aquí, ¿ok?

Jude asintió.


V

Mientras caminaba Tony se preguntó qué estaba sucediendo. Por qué Jude había reaccionado de esa forma cuando fue agredido por Fury, aunque para Tony estaba claro que se lo había ganado.

¿Qué le pasaba a JARVIS?


Los dejo con el nuevo capítulo de este fic. Espero que les guste.

Saludos! Me ha tomado un rato, pero ya empezaré a retomarlo.

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