Disclamer: Haikyuu no me pertenece. Son de Haruichi Furudate.
«Ambos sabemos que
El amor es un campo de batalla»
-Pat Benatar, "Love is a Battlefield"
○○○•○○○
El armado de lo que seria por siete días, su única morada, estaba resultando un completo desastre. No es que no apreciara la fuerza de Tanaka, ni la paciencia de Suga-san... pero lo que necesitaban en ese instante era la presencia de Daichi. Aunque si veía alrededor... lo de su carpa era una obra de Meier a comparación.
Casi podía ver las llamas por todas partes.
-¡¿Donde hay más estacas?!
-¿Por qué diablos estas gritando?
-Parece que al rey se le ha subido el calor...
-¡Cierra la boca! ¡Hinata muévete!
-¡No es necesario que grites idiota!-Y el pequeño pelinaranja le aventaba varias estacas de forma peligrosa.
-¡¿Quieres matarme?!
-Tsukki, creo que nos falta una varilla...- Yamaguchi era el mejor en mantener la compostura entre tanto griterío, tomando la decisión de intervenir en la pelea- Hinata ¿Puedes revisar la bolsa de nuevo?
Desde su lugar, aquel grupo era el primero en su lista de bajas. Esos cuatro no sobrevivirían hasta la cena sin irse a los golpes. El ambiente era tenso entre el armador y el bloqueador.
-¿Podrías ayudar con algo, no Tsukishima? Tienes un par de manos ¿Lo sabias?
-Estoy haciendo algo, solo que no obedezco a vuestro señor.-Su tono por momentos centellaba entre la burla y la ira.- Pásame ese par, Yamaguchi.
No conocía demasiado a los chicos de primero, pero sabía que la única armonía posible ocurriría en caso de vérselas contra algún saque de Nekoma. Cosa que no ocurriría ahora, ni en quien sabe cuanto tiempo más. Sospechaba que todo el montaje del entrenamiento era solo para establecer relaciones entre escuelas. Algo como unidad en los equipos, algún método poco ortodoxo para mandarlos en medio de la nada, sin más que una tienda de campaña y una casa abandonada.
-Ennoshita, ¿Podrías buscar a Daichi? Realmente necesitamos su ayuda.- Suga sabia cuando debía reconocer sus límites. Muy a su pesar.
-Puedo ir yo-
-Tanaka, puedes ayudarme con el cubretecho.- también tenía en cuenta como vigilarlos.
Él se sacudió el césped de las rodillas y comenzó a mirar a cualquier parte.
Se corregía, los de Nekoma también tenían sus principios de incendio.
-¿Qué son estas cosas?- nunca creyó que Tanaka sintetizara tan bien a una persona.- ¿Yaku-san qué es esto?
-¡Suelta eso, es una rama de hiedra venenosa!
-¡AHHH!
-Por todos los cielos, ¿Yamamoto eres un idiota? Es una estaca para afirmar la tensión de la carpa.
-Yaku-san es muy cruel~.-Kenma pasaba por allí algo ansioso. No dejaba de dar vueltas por las tiendas vecinas, ignorando el llamado de su Capitán.
-¡Kenma regresa aquí ahora!- Kuroo no se enfadaba con él, pero lo quería al menos intentando anudar las cuerdas de los vientos.- No encontraras señal en kilómetros a la distancia, ya supéralo.
-Cállate.
Notó como Daichi terminaba de ayudar a Noya con las varillas. Eran los primeros en terminar algo donde se pudiera dormir sin correr riesgos sus vidas.
-Capitán, creo que tenemos problemas con la barandilla superior- Se disculpo a medias, él tampoco sabia nada de esto. Y había ido para ser útil.
-Claro, aquí todo marcha bien ¿Cuá- ¡USTEDES DOS DEJEN ESOS MARTILLOS AHORA!-Nada escapaba al ojo de Papá cuervo.
Vale, aquella riña entre Hinata y Kageyama no era muy discreta. Incluso con sus expectativas, que la carnada definitiva este en posición de ataque y el Rey con cara de psicópata apuntara un martillo de ese tamaño… era sorprendente. En todo sentido, incluido lo divertido.
-¡Él comenzó!
-¡Tú vas perdiendo tres estacas y enredado las cuerdas principales!
-¡P-porque me estas gritando, me pones de los nervios!
-¡Ya basta!- El moreno les dispenso una mirada a cada muchacho de primer año- Son compañeros, de equipo y en las clases, aprenderán a trabajar juntos o pueden decirle adiós a sus puestos oficiales.
Oh.
Eso había sido efectivo. Tres minutos luego, la carpa iglú color azul se alzaba magnifica al lado de la verde (perteneciente a Noya y Asashi)
-Creo que me han agotado por completo… y ni siquiera hemos almorzado- Daichi se recostó en el interior de la canadiense, cerrando los ojos para tratar de bajar su humor.
-No te lo tomes tan serio, déjalos que se diviertan y que peleen. Se llevan bien jugando ¿No crees que es una buena señal?
Aquello le produjo ternura. Ennoshita volteó a mirar a otro lado. Se sentía como escuchar a sus padres. Kami, el sol le afectaba.
-¡Hay tanto Moe en el ambiente, es demasiado para mi corazón roto!- Claro, que Tanaka tan dramático, no le importaba decir en voz alta lo que todos los presentes pensaban.
Sonrió. Tenia una vaga idea de porque el capitán le había elegido para compartir techo. Después de todo sus "buenos amigos" (Esos desgraciados de Kinoshita y Narita) le dejaron solo en el viaje, debido a sus notas. Esperaba que estén sufriendo lenta y dolorosamente a mano de la profesora de química.
-¡Chicos, reúnanse en el comedor!
Tal vez la casa no lucia tan destartalada. Ni tampoco se veía mal el panorama cuando termino de acomodar los bolsos en el interior de la tienda. Un medio círculo apuntando hacia el este justo hacia el bosquecillo. Incluso los 45 metros de distancia del campamento hasta la casa, parecían adecuados… para entrar en pánico por la noche.
Ennoshita era realista. Esto iba a empeorar con el paso de las horas. Lo sentía en los huesos y en las exclamaciones del resto.
-¿Acaso debemos sentirnos honrados de que vuestro rey comparta sus aposentos con plebeyos que nada tienen que ver con vuestra calaña de noble?
-¡Jesucristo, Tsukishima! ¿Por qué rayos estas en el club de volley? ¡Deberían haberte raptado los locos de teatro!
-Lamento que alguien de vuestro linaje no comprenda la jerga mundana de un buen servidor.- Vio como Yamaguchi sonreía, pero sutilmente le indicaba no seguir.
Hinata pretendía ignorar al armador, caminando delante y con prisa. Lo que termino en un tropezón épico con una cuerda traviesa de cierta carpa naranja.
-¡Hinata! ¿Estas bien?- No sabia quien se había movido más rápido, Suga, Kenma o Tobio.
-Ten un poco más de cuidado.- Definitivamente el más agitado había sido el moreno. Aunque ocultara su preocupación con los brazos cruzados.- Ya te has caído antes, no puedes lesionarte.
Hinata infló los mofletes dando señales que nada grave le pasaba. Y lo primero que hizo al levantarse, fue responderle al rey. Eran tan obvios que rodó los ojos.
-Esto es culpa de Nekoma. ¿No es tú carpa?
Tan obvio que Kageyama tenía a tiro al gatito rubio cada vez que podía.
-Kageyama…-Suga regañaba por lo bajo.- Es un accidente. No vamos a discutir ahora. Sensei nos espera.
Nadie objetó. La verdad es que tenían suficiente con las peleas infantiles desde que salieron de la ciudad. Morían de hambre.
-Bueno, me sorprende que estén tan rápido, creí que acabarían por desistir de la idea de acampar- Nekomata, era bastante más pesimista pero sonreía ante los progresos.- Vale, es hora de repartir tareas.
-Por favor quienes sepan cocinar algo que no cause una intoxicación masiva o una muerte dolorosa, se van con Takeda-san a la cocina.-Ukai realmente hablaba en serio.- Los demás van a limpiar esto.
Y Ennoshita le hubiera encantado seguir a Sensei. Pero era tomar una escoba o crear alguna mutación cocinando. Al menos la mayoría eran nulos en el arte culinario.
El salón era espacioso, lo suficiente para las mesas de robles y las sillas. Cabían todos, incluso más. Empero... esto de limpiar no le gustaba nada.
-Oe, tienes una araña en la-
-¡QUITAMELA! ¡QUITAMELA!
-¡Quédate quieto…!
-Golpe seco-
-¡Maldita sea no te dije que me partieras la espalda, animal!
-¡Entonces deja de soñar como un bebé chillón!
-¡Pero…Capitán!
-Ya, solo… limpia Yamamoto.-Kuroo se masajeaba la sien. Se oía de fondo el intento, poco intento, de Tanaka por contener la risa.
-¿Crees que es gracioso, eh?-Ennoshita se lo veía venir, así que prefirió apartarse del rincón.- ¡Sufre, calvo!
Un balde de agua oscura fue a dar contra Tanaka, salpicando a todo ser que estuviera cerca. Implícitamente, Kageyama, Noya e Inokua.
-Oh… mierda.
-¡Vas a ver lo que es bueno City boy!- El primer trapo roñoso cayó en el rostro de Daichi.-… Ya me llevó el diablo.
-¡Guerra de mugre!- De acuerdo a sus cálculos, ese era Noya, parado en una de las mesas arrojando agua sucia a cada espacio que alcanzara.- ¡Disfruta el agua gatito!
Este era el primer dia.
Si no pasaban el tercero, le dejaría su colección de mangas a Narita.
○○○•○○○
¿Buenas? ¿Hola?... ;n; Ya ni se deben acordar de mi *Llora en un rincon de malas autores* ¡Lamento MUCHISIMO la tardanza! Pero antes que me lancen algo peligroso (Creo que sugA, mantiene algun estandarte afilado de Kenma por algun lado...) Esta fué la situacion: Luna (osea, vuestra servidora) estaba de lo más campante, escribiendo y editando este capitulo. Hasta que ¡BAM! Adios conexion wi-fi, hola pesadilla de una semana. Si, UNA SEMANA SIN INTERNET. Literalmente estaba jalandome de los pelos, y les digo que estos dias de abstinencia han sido plagados de cambios de humor (Luna es una adicta). Asi que luego de que la empresa me dejara una hora con la musiquita de espera, sin solucion... recien hoy aparecio el tecnico. ¿Solucion? Cambiar el modem porque el anterior estaba quemado. Si... Un cuento de horror.
¡Espero que les guste este capitulo! (Más largo, por el tiempo que tuve) Aviso que en este tiempo de semidemencia, aproveche para delantar algunos capitulos más, concretamente tres. (Ya, ya que con el calor que hace mi cerebro no funciona bien e.e)
Un saludo enorme y lleno de rosas(?)
HannakoLove,
Shia1624,
sugA,
Komaegirl y
Griislechan.
Muchas, muchas gracias por sus comentarios. Que por esta vez, contestare por Inbox.
Un beso enorme y gracias por leer. Actualizare en breve!
Espero sus reviews.
(-3-)*
