El duelo ya llegaba a su final, yo tenía la ventaja con aun mis 3000 puntos de vida, Jounouchi aún era débil, yo solo me mantenía relajada ya que a él le quedaban 500 puntos de vida, quería demostrarle que yo ya no era esa Anzu que el alguna vez había conocido, mi nuevo deck funcionaba de maravilla, era perfecto, yo sabía todo lo que tenía que hacer con las cartas, las estrategias, las funciones de cada una,

que tan importante era para el juego, etc. Pero una carta que me había intrigado tanto, uno de los tanto monstruos de duelo de mi nuevo deck que aún no había probado, el de poder indefinido, esa carta era "el dragón celestial de las tinieblas" una carta que nunca había visto, una carta maravillosa de la cual conocía tan poco pero me daba curiosidad averiguar la magnitud de su poder, sabía que tenía que hacer, aunque prolongaría el duelo era mi oportunidad para descubrir los secretos de esa carta. El número de monstruos de duelo que tenía que sacrificar para invocar al dragón era indefinido, solo me decía que tenía que ser una gran numero, bueno pero no creo que unos cuantos monstruos me den un poder tan grande, tal vez infinito, creo que depende de que carta sea, pero eso tendré que averiguarlo después, talvez lo que esté pensando en estos momentos no sea verdad y este en un total error, en estos momentos solo pienso en invocar a mi precioso dragón. Mi turno había llegado, tenía que sacar una carta de mi deck y tenía el presentimiento de que sería la que yo esperaba, escogí la carta y unos segundos después mire mi carta, simplemente sonreí, pero esta hermosa carta aparecería en un rato más, aún tengo que preparar todo para su "llegada" por así decirlo, quiero vencer a Jounouchi con su mejor carta en el campo de batalla, así todos aprenderán que yo, Anzu Mazaki, he cambiado, pero para mi propio bien, para volverme más fuerte...aunque...sé que por dentro me dolía toda esta situación, soy una cobarde, una cobarde porque tengo miedo de volver a caer en una ilusión, en quedar atrapada en mi pasado y no poder salir de ahí nunca más... Siempre me digo a mi misma "si no quieres desilusiones no te ilusiones" y eso es lo que hare. Sabía que por la desesperación y las ansias de ganar el iba a hacer lo posible por sacar al dragón de ojos rojos, y tenía varias trampas y trucos además de las cartas que tenía que sacrificar para invocar a mi preciado dragón.

Jounouchi se estaba protegiendo, ponía cartas de trampa y sus monstruos los ponía en modo de defensa, estaba desesperado, se le notaba en los ojos, era más que obvio que quería sacar al dragón de ojos rojos pero aun no la tenía en sus manos, ya había pasado mi turno, ahora era la oportunidad de Jonouchi, el saco una carta de su deck, miro a esta por un momento y después su mirada se encontró con la mía seguida de una sonrisa

-Bueno creo que al fin este duelo se puso a mi favor- dijo Jonouchi sonriente

Él fue muy apresurado e invoco al dragón negro de ojos rojos, yo fingí estar sorprendida, quería hacerle creer que él tenía el control del duelo, pero ese era mi plan, ahora era mi oportunidad para invocar a mi dragón. Tenía 6 monstruos de duelo en el campo, pero eso no era lo único también tenía cartas de trampa, cartas mágicas que reforzarían la fuerza de mis monstruos de duelo