Stan esperaba impaciente al lado del casillero de Wendy Testaburger, la niña, a sus ojos, mas linda de toda la escuela. La azabache se acerco con ese semblante serio y con sus cuadernos perfectamente forrados en tonos rosados, caminando erguida con ese aire de madures y responsabilidad propio de una delegada. Stan suspira sintiendo sus mejillas enrojecerse y su estomago revolverse dolorosamente. Sonríe hacia la chica quien parecía enojada.

"ahora no, Stan" Wendy cerro con fuerza la puerta de su casillero, cansada de la estúpida broma que el destino insistía en ponerle enfrente todos los santos días. Stan Marsh, el chico más guapo de la escuela pese a lo que la lista dijese, el más amable e irresistible chico que jamás te encontraras en tu vida, que siempre le sonreía de manera tan dulce solo para despues estropear su cabello con sus jugos gastrinales estaba tan cerca de ella y no podía disfrutarlo como deseaba. Otro día Wendy habría soportado ese martirio solo para poder hablar con él pero no ese día, ese había sido uno de los mas agotadores y estresantes días que había tenido y apenas era lunes.

Stan se decayó un poco sin entender por qué esa linda chica no quería prestarle atención, hasta que vio las sombras negras que se cernían bajo sus ojos y comprendió con un poco de pena por no haber pensado antes en lo cansada que podía estar Wendy siendo la presidenta del consejo escolar. Suspiro para sí intentando relajarse para lo que iba a hacer.

Tomo de la mano a Wendy y le dio apenas un toquecito con sus labios en su mejilla. Luego sonrió y en la palma abierta de la sorprendida niña fue depositado un caramelo de miel, sus favoritos. Cuando quiso mirar al chico que la había apenas besado este ya estaba muy lejos, sonriendo mientras caminaba con un ritmo casi musical.

La chica sonrió sintiendo que todo aquello que la aquejaba desaparecía al tiempo que el caramelo se derretía en su boca.

Si, lo admito, amo esta pareja…desde que era una inocente niña que se topo con south park mientras cambiaba los canales…ese día deje de ser inocente y me convertí en algo más sensacional bitches.

Como sea, siempre quise escribir algo de stendy, creo que por la única razón de que no me guste el 'style' es porque enserio, enserio, amo el stendy. –Stan es un poco lento en su relación pero lo compenza con su ternura, supongo- hasta la próxima que nos leamos.