SE fueron con la misma distribución, pero los jóvenes iban un poco deprimidos no querían volver a su vida diaria.
A Jacob el viaje de regreso se le hizo más rápido seria cierto que mientras más querías que las cosas tardaran más rápido se iba el tiempo.
Llegaron, era la hora de despedirse, los jóvenes estaban realmente tristes no querían irse, por creces había sido el mejor día de sus vidas y ahora llegaba a su fin, por algún motivo los habían dejado cerca de la reserva pero sin llegar a esta, y por algo que ellos no entendían los Cullen no querían acercarse más, se habían disculpado muy amablemente, sabían que debían despedirse pero no salían palabras para agradecer ni para despedirse. Había sido todo tan genial.
Pero para sorpresa Rosaline abrazo a Jacob Y Jasper le tendió la mano a Azumi y estos respondieron igual.
-Hay niños no se depriman no es como si no nos fuéramos a ver nunca más.- dijo Rosaline
-Claro, hablo por todos al decir que ahora los estimamos, son unos excelentes jovencitos- estos sintieron calma junto con las palabras de Jasper, no había rastro de la tristeza de hace un momento.
No quisieron decir que dudaban que se encontrar alguna vez mas, sería muy difícil volver a escapar, así que con un simple adiós se despidieron, luego de que todos los abrazaran salieron los dos agarrados de las manos.
-Jake no pienses eso- había soltado de repente Edward, lo cual descoloco a Jacob, su ultimo pensamiento fue que Si muriera ese día lo haría feliz.
Luego de ese pequeño momento en donde Jacob solo se quedo parado, siguieron caminando los dos iban pensando en el posible castigo que tendrían al llegar, pero sabían que fuera lo que fuera lo había valido, solo quedaba pensar en una escusa para que no fuera tan grande.
Llevaban 5 minutos de camino y solo les quedaba un pequeño tramo por delante para llegar al lugar donde "Azumi" estaba esperando al tipo ese, así que se detuvieron para poner sus ideas en orden.
-Azu ahora que les vamos a decir, con la emoción del día no pensé en eso y ahorita no se me ocurre nada- expresaba Jacob con preocupación, no por el sino por su amiga sabia que los castigos más fuertes siempre se los llevaba ella, por no ser parte de la manada, aunque el tampoco se quedaba tan atrás, además ella siempre lo protegía.
-No mates tu neuronas Jacob es simple, les diremos que fuiste al baño pero que era realmente urgente así que no pudiste decírmelo y que cuando volviste ya solo estaba yo,, así que te conté todo y decidimos quearnos a esperarlo, dudo que le haya dicho a los demás , iba a regresar luego de buscarte en toda la reserva y sus alrededores en secreto-Bien ya tenían la escusa perfecta, pero Jake seguía preocupado y se le veía en cara por lo que Azumi lo agarro de las mejillas, lo vio a los ojos.
Jake ahora me vale si me castigan, valió la pena el día de hoy y no cambiara nada de lo que paso, antes te agradezco por convencerme, nunca no la habíamos pasado tan bien- le dijo viéndolo directamente a los ojos.
-Ahora que te parece si nos apuramos, no tarda en buscarme para ir a la reserva- dijo volviendo a agarrarlo de la mano y empezando a caminar, el joven solo veía a su amiga y un gran cariño se extendió por todo su cuerpo.
Cuando llegaron notaron que estaba solo, tal y como había dicho Azumi, esperaron pero no llegaba se cansaron así que se sentaron, pero sintieron algo raro en sus bolsillos traseros, lentamente metieron sus manos en los bolsillos, encontrando cada uno un celular.
Jacob sostenía un celular rojo con detalles en negro, mientras que Azumi uno plateado, los dos del mismo modelo y no dudaron en saber de quienes eran, como no habían notado que esos dos les habían metido los celulares al memento del abrazo.
-Azu, y ahora como se los vamos a regresar, no podemos quedárnoslos- acababa de decirlo cuando escucharon unos pasos, rápidamente escondieron los celulares en sus bolsillos, vieron a su guardia salir de entre unos arbustos y se acercaba corriendo.
Solo distinguirlos se aventó contra Jacob y agarrándole de los cabellos le levanto la cabeza de un fuerte jalón.
-¿Dónde estabas? Maldito mocoso- Estaba rojo de coraje, Jake trataba de zafarse pero lejos de lograrlo solo se lastimaba mas, así que decidió quedarse quieto, mientras Azumi golpeaba al sujeto en las espinillas, que aunque le doliera no soltaba a su amigo, era más su coraje en ese momento, se había pasado toda la tarde buscándolo y casi le había dicho a Bill la verdad y ahora los encontraba como si nada sentados en el pasto.
-Suéltame, so me fui al baño, no me dio tiempo de decirle a Azumi, así que me fui, cuando regrese me conto todo y aquí lo esperamos toda la tarde- sentía como varios de sus cabellos eran arrancados, pero aun así no lloraba, nunca lo había hecho enfrente de alguien que no fuera su fiel amiga , el hombre tardo en procesar la información, así que toda la culpa era de la mocosa exagerada, volteo con una mirada que asustaría a cualquier joven pero a Azumi no.
Soltó a Jacob y Azumi se alejo por su seguridad, sabía que nunca la iba a alcanzar pero no quería tentar su suerte.
-Si me castiga todos sabrán lo que paso y será la vergüenza de la aldea- lo reto con una mirada, sabía que eso empeoraría su castigo o la libraría.
-Síganme, pero les advierto que nadie se entere de esto- había dicho con coraje en su voz, la mocosa se había salido con la suya, no quería arriesgarse a que se enteraran.
Los jóvenes estaban que no se la creían se habían salvado por muy poco pero lo habían hecho, así que se pusieron a seguirlo sin soltar palabra alguna.
Llegaron a la reserva el mayor los acompaño hasta la casa principal en la cual Vivian, cuando se metieron se dieron cuenta que no había nadie y se alegraron, estaban cansados así que fueron a la habitación de Jacob la de Azumi era la continua, pero dormían juntos, se querían pero era un cariño de hermanos, eran más unidos que nadie.
Había pasado un rato en el que los dos habían intentado dormir.
-Jake no me siento bien, creo que tengo calentura y por tu cara apuesto que estamos igual
-Yo me siento igual, creo que lo mejor sería que nos durmiéramos en lo que llega Bill.
Lo intentaron Azumi abrazo a Jacob y por fin lo habían conseguido, ajenos a todo lo que pasaba en su cuerpo descansaron hasta que un agudo dolor los levanto sentían que su piel quemaba, ya no aguantaban el dolor y sin poder soportar más gritaron y segundos después perdieron la conciencia.
Sentía como alguien lo llevaba en brazos, su primer pensamiento fue que era Edward, pero al abrir los ojos, vio el rostro de Sam con una sonrisa de lado, empezó a moverse tratando de que lo soltara, a pesar de que todavía le dolía el cuerpo mas no quería que ese sujeto lo tocara.
-Estate quieto- fueron sus únicas palabras dichas por el que lo sujetaba, su tono era de ¿burla? Lejos de obedecer lo intento con más fuerza pero todo le dolía así que se dio por rendido, Azumi volteo buscándola y la encontró a otras en brazos de Paul ella seguía sin conciencia lo cual le preocupo hasta que vio como abría los ojos y empezaba a forcejear, pero obtenía los mismo resultados que el.
Sintió como lo dejaban en la arena y a su lado a la joven.
Acaso iba a abandonarlos, el fresco de la arena les ayudaba con su dolor y el sonido de las olas los calmaba, vieron como un grupo de personas se reunían a su alrededor y de repente se sintieron derretir y luego nada…
