Azumi se encontraba pensando cómo explicar todo a la familia Cullen, Jake se encontraba dormido en los brazos de Edward, se había desmayado después de haber imprimado, Azu lo comprendía eran muchas emociones realmente.

Pero como iba diciendo no sabía ni por dónde empezar, porque sabía que todo iba a cambiar a partir de su relato.

-¿Ustedes saben el secreto de la tribu Quileute verdad?- todos se pusieron tensos al escucharlo, eso solo significaba que los dos jóvenes debieron haber pasado por la metamorfosis, pero porque no les olían feo como todos los demás miembros, pero no era momento para esas dudas.

-Sí, y supongo que ustedes ya saben lo que realmente somos- eso no era una pregunta era una afirmación, y Azumi no lo negó, lo sorprendente es que no mostraba miedo o asco.

-¿Qué tanto saben de las leyendas de los Quileute?- esa pregunta los sorprendió

-Pues realmente nada, solo hemos tenido contacto para firmar un tratado, que nos prohíbe meternos a su territorio y atacar a las personas, lo cual nunca hemos hecho porque solo nos alimentamos de animales, a cambio ellos nos respetarían y no atacarían- la voz de Carlisle era segura y suave lo cual animo a Azumi a continuar sabia que los apoyarían, todos los demás miembros de la familia estaban atentos sin interrumpir.

-Bueno pues les contare la que nos metió en problemas, una última pregunta antes de contarles ¿Saben que es la imprimación?- al ver la cara de los Cullen supo que no tenían idea, así que les respondió a su muda pregunta- yo todavía no lo entiendo muy bien, no llegaron a explicárnoslo muy bien, pero creo que cuando alguien imprima es como amor a primera vista, claro luego de transformarse, pero más fuerte que el amor, es como que la persona se vuelve tu vida o al menos eso entendí- todos asintieron en señal de que habían entendido.

-Pues bien mas o menos en ese sentimiento empieza todo…- Azumi duro más de una hora hablando, iba relatando todo como ellos lo habían comprendido y sentido, era muy expresiva movía los brazos en un intento de relajarse y todos la veían con interés y tratando de comprender todo, cuando termino de relatar la leyenda, nadie dijo nada.

-Y entonces eso que tiene que ver- era sorprendente que Emett no hubiera entendido

-Emett la maldición se volvió real, y se acaba de consumar esta tarde- en ese momento todos entendieron la seriedad del asunto y obviamente se dieron cuenta en quien había imprimado, en un acto reflejo voltearon a ver a Edward y Jake.

Edward no sabía que pensar, eso solo significaba una cosa, el era parte de la maldición, pero no un simple personaje, Jacob había imprimado en el, en ese momento no supo porque pero sintió alegría y luego una conexión muy poderosa con Jake, sabía que no solo era por la maldición, desde un principio lo había sentido y aun así estaba confundido.

-Edward disculpa pero no puedes negarte, la imprimación es para siempre, te ruego que lo intentes si no Jake sufrirá mucho y es capaz de llegar a atentar con su vida- se notaba el ruego en la voz de Azumi.

-Yo realmente no se qué hacer- Edward volteo a ver el rostro sereno de Jake.

-Edward creo que ya no podemos escapar- Carlisle entendía como se debía sentir Edward pero no quería que el pequeño sufriera, nadie mas dijo nada, esperaban la contestación de Edward, que seguía inverso en sus pensamientos y observando el rostro de Jake.

-Pero soy muy grande para él, tanto en aspecto y obvio en edad- realmente era una escusa pobre y todos sabían eso.

-Sabes que eso no importa deja de buscar pretextos, se que quieres a Jake y con el tiempo lo vas a mar, te conozco Edward- todos se sorprendieron al ver a Alice gritándole a Edward- ¿A que le temes Edward?

-Yo no quiero lastimarlo, no se lo merece- de haber podido una lagrima surcaría su cara.

-Sabes creo que no solo es el que haya imprimado en ti, si no que el ya había empezado a sentir algo por ti desde el principio.

-Pero aun así…- no termino de hablar al notar movimiento en sus brazos.

Cuando volvió a tener toda su atención en el joven rostro, pudo notar como esos oscuros ojos se abrían lentamente y en ese momento supo lo que iba a hacer, pasara lo que pasara protegería a ese niño, sus ojos le respondieron todas sus dudas, esos osos ojos que demostraban una inocencia incapaz de existir en un joven de 16 y que aun así se encontraba en esos ojos, que demostraban confusión por un futuro incierto, que le demostraban un amor destinado solo a él y eso fue lo que le hizo tomar su decisión.

-Yo, perdón Edward, no quería que sucediera, menos contigo y tu familia, pero no lo pude evitar, no quiero que les pase algo por mi culpa, jamás he hecho nada bien, no sé porque nací- todos se sorprendieron al escuchar a Jacob, y se les hizo un nudo en la garganta al notar que jamás pensó en el si no en ellos.

-No pienses así pequeño tu ya eres parte de esta familia, y te queremos, estaríamos tristes si tu no estuvieras aquí- le dijo acariciando su cabello.

-Pero Edward que pensaras de mí, yo imprime en ti, eres mi todo- el sonrojo se notaba en su tez morena y eso provoco que Edward sintiera que no se había equivocado con su elección.

-NO te mentiré, no sé cómo sentirme pero me siento alagado, y si de algo esto seguro es de que no quiero que te pase nada, yo te protegeré contra todos- la escena producía ternura en cualquiera que la estuviera viendo

-No Edward, la manada los buscara y acabara con ustedes y yo no podría soportarlo, yo creo que me iré y me casare con Sam es lo mejor que puedo hacer- el sentimiento por Edward era demasiado y el solo hecho de pensar que la manada los atacaría lo hacía sufrir, Edward no pudo más que sentir coraje por cada lagrima que escapaba de esos hermosos ojos, y aun mas al saber lo que era capaz de sacrificar Jake por él

-Escucha Jacob porque solo lo diré una vez, yo te voy a proteger y tú no te vas a casar con ese idiota porque no te merece, mereces a alguien que este a tu altura y aunque ya me hayas escogido, creo que no soy el indicado pero realmente sé que voy a llegar a amarte más que a mí mismo, eres alguien único y especial para mí- no mentía, estaba decidido a partir de ese día nadie se atrevería si quiera a molestar al joven.

Jacob ya no dijo nada, se aferro a la espalda del mayor y empezó a llorar, pero ahora de una felicidad que lo embargaba al saber que Edward pensaba eso de él.

Todos veían la escena con una sonrisa en la cara, sabían que el camino que les esperaba iba a ser difícil pero todo fuera por defender a esos dos.

-¿Y Azu?- la pregunta logro sacarlos de esa atmosfera

-Vaya hasta que te acuerdas de mí, creo que ya no me quieres- lo que la joven trataba de hacer era lograr que Jake olvidara por un momento lo que les esperaba.

-Lo siento Azu- el joven con un poco de resistencia se alejo de Edward y abrazo a su mejor amiga o más bien hermana.

Luego de un rato Jacob se separo y volteo a ver a todos.

-Yo lamento en lo que los he metido- nadie podía creer lo terco que podía llegar a ser ese niño.

-Ya te dijimos Jake, ahora eres un Cullen aunque claro tendremos que esperar unos 3 años para que legalmente puedas serlo- Jacob no entendió el comentario de Alice hasta que escucho lo siguiente.

-Ahora que lo pienso debo de ir planeando la boda- decía con una gran sonrisa, causándole un sonrojo a Jake y que Edward volteara el rostro.

-Claro, como su autoproclamada hermana yo tengo que ser la madrina y es obvio que tendremos que conseguirle un kimono blanco a Jake, no podemos vestirlo de blanco aunque no le quedaría mal- decía Azumi con renovada energía.

Jacob ya tenía hasta las orejas rojas de las barbaridades que decía su hermana, y Edward empezaba a planear una muerte lenta y dolorosa y sin que Jasper se enterara.

-Hablando de ropa, ¿ustedes traen algo?- pregunto Rosaline con una sonrisa materna.

-La verdad solo traemos los celulares que nos regalaron- decía Azumi con pena al no pensar en eso de la ropa.

-Entonces regreso en un rato, en estos momentos no pueden salir de la casa porque de seguro los estarán buscando pero no se preocupen Rose y yo les compraremos linda ropa- no supieron porque pero se vieron tentados a rogarles porque no lo hicieran la sonrisa de Alice les daba por primera vez un poco de miedo.

-Amor no quieres acompañarnos- le decía Alice ya sin hacerle caso a nadie solo pensando en las futuras compras.

-Entonces en lo que ustedes van por la ropa nosotros iremos por alimento- menciono Esme tomando de la mano a su esposo.

-Jajaja no Jake irán por comida para ustedes- el joven se sonrojo al sentirse descubierto pensando en la comida de la familia- Nosotros normalmente vamos a cazar al bosque que está cerca de Seattle pero como ya te habíamos dicho solo animales.

-No se tomen tantas molestias por favor- el sonrojo que se vean en las mejillas de Azu probaba la pena que sentía, jamás se habían sentido tan protegidos y queridos.

-Pequeña no es ninguna molestia, los queremos, ahora como dijo Alice ya forman parte de nosotros y nosotros protegemos a la familia- Ante las palabras pronunciadas por Carlisle todos asintieron conformes con lo que había dicho.

Y sin mas todos se marcharon, Emett había decidido acompañar a las vampiresas junto con Jasper, para asegurar el bienestar de Jake, a veces exageraban sus hermanas, como la vez que habían encontrado un perrito en medio de una tormenta y lo habían recogido, recordaba que el pobre tenía un cuarto lleno de ropita de todos los colores, y diario lo cambiaban y quemaban la otra, esperaba que esta vez de verdad no exageraran.

-Algo mas antes de irnos, ¿Qué comida les gusta? Y ¿Cuál es su color favorito?- les pregunto Alice antes de que Esme se marchara ya estaba en la cochera pero de seguro les escucharía.

-Pues el de los dos es el rojo, verdad Azu-

-Sí, y por la comida casi toda nos gusta, solo la cebolla y el jitomate no-

-Deberían de comer más verduras, sino como van a crecer, cuando estaba de su edad yo me comía una cebolla cruda y ahora mírenme- decía Emett girando marcando sus músculos.

-Claro con razón ahora apestas amor- el comentario de Rosaline causo la risa colectiva de la nueva familia recién formada.

-Yo los llevare al cuarto de visitas para que duerman un rato, deben de estar cansados, sin que se hubieran dado cuenta el sol ya se había ocultado y apenas empezaban a notar el cansancio- No les importa compartir la cama verdad?, solo tenemos una en mi cuarto para las apariencias- decía Edward con una sonrisa.

-Claro que no- respondieron los dos al mismo tiempo, Jake no podía creer que iba a dormir en el cuarto del mayor.

Y así todos partieron a las actividades que tenían planeadas, disfrutando del presente.

Cuando llegaron al cuarto Edward los arropo como si de niños se trataran, y salió de la habitación apagando el foco y sofocando las ganas de besar a Jacob al verlo con la cara de dormido que tenía en ese momento.

Y espero a su familia pensando una estrategia contra esa manada que había sido tan cruel con SU pequeño lobo.

A claro antes cuando decidieron ir a pedir ayuda a los Cullen sabían a lo que se metían, Jake se arrepintió cuando imprimo en Edward ya que ahora ve el verdadero riesgo jejeje porque bueno sonaba ilógico que fuera a pedir ayuda y luego saliera con eso jejeje!

Algo mas perdón por tardar tanto pero últimamente he estado un poco deprimida jejeje y no sabía cómo continuar la historia espero que les haya gustado y si no pues se acepta de todo menos tareas, eso ya seria que me odian jejeje!

Gracias por leer!

Los quiero, no seguiría la historia si no fuera por ustedes.

Ultima pregunta quieren que disfruten de una paz momentánea o que empiecen los problemas?