A Wonderful Caricature of Intimacy

Disclaimer: Todos los personajes, lugares y temas relacionados a Harry Potter le pertenecen a J. K. Rowling, Bloomsbury y Scholastic.


Capítulo 5: Do what's Right when everything is wrong - (Haz lo que sea lo correcto cuando todo sea malo).

La Madriguera era el lugar en donde Hermione siempre era bienvenida. Veranos y Navidades pasadas allí, compartiendo con la gran familia Weasley y todo aquel que quisiera visitar.

Hermione adoraba eso, y apenas podía contener la explosión de euforia parada frente a la puerta, lista para llamar y entrar en el caluroso hogar.

Habían sido tres semanas espantosas, trabajando constantemente y teniendo que semi interactuar con Malfoy cabeza de pene. Gracias a Dios solo tenían que intercambiar cortos saludos y breves despedidas.

-Ahora, ¿estás diciendo que el mayor de todos realmente compartió habitación con Oliver Wood? – preguntó Donny, a la derecha de Hermione, rompiendo sus cavilaciones.

-El tercero más grande, Percy, compartió habitación con Oliver por seis años antes de convertirse en Premio Anual – aclaró Hermione.

-Esto es, probablemente, lo más cercano a lo que estaré de Woodie – suspiró Donny – Espero que Porky venga.

-Percy – la corrigió Hermione con una risa.

-Me gusta más Porky. Percy me suena a alguien muy tenso.

-Créeme, entonces, el nombre de Percy definitivamente encaja con Percy.

Las chicas compartieron un vistazo y esperaron luego de llamar tres veces a la puerta.

Charlie Weasley fue quien les abrió, con el cabello todo despeinado a causa de que evidentemente estaba durmiendo, y con sus ojos semi abiertos. Escondió un bostezo y lo reemplazó con una sonrisa - ¡Hermione! Dios, han pasado siglos desde la última vez que te vi, pasen. ¿Quién es tu amiga?

-Charlie, esta es Donny. Don, este es Charlie, el segundo de los hermanos mayores de Ron – les presentó Hermione.

-¿Qué clase de nombre es Donny? – preguntó Charlie risueño.

-La clase de nombre que se le da a las brujas místicas que conocen hechizos capaces de reducir los testículos de un hombre a polvo – respondió Donny sin siquiera pestañear – Encantadísima de conocerte, por cierto.

Charlie sonrió hacia Hermione – Me gusta. Es feroz.

-Sí, bueno… ¿dónde está el resto? Pensé que almorzaríamos todos – dijo Hermione caminando hacia la cocina con el pelirrojo y la pixie detrás de ella.

-Están fuera, en el jardín. Escuché algo relacionado a un picnic, pero estuve desmayado por un largo rato…

-¿Por qué? ¿Estás enfermo? – preguntó Hermione preocupada.

Charlie sacudió su cabeza con una sonrisita tímida – Tuvimos la despedida de soltero de George anoche, y consumimos suficiente alcohol como para mantener nuestras tripas esterilizadas hasta el próximo siglo, o el siguiente.

-Elegante, Charlie, sumamente elegante – dijo Hermione sacudiendo la cabeza.

-Pero estuvo divertido, a pesar de todo ; Bill todavía no se recuperó, incluso después de vomitar en el jardín de mamá. Le dijimos que es un nuevo fertilizante y estoy bastante seguro de que no lo creyó. Ron y Harry estuvieron igual de descarados que siempre, sin tomar mucho alcohol, disfrutando el entretenimiento femenino en sobriedad.

-La especie masculina es simplemente desagradable – reflexionó Donny en voz alta – o consiguen emborracharse de tal forma que al día siguiente no pueden moverse, o se pasan toda la noche mirando fijamente a las tetas y trasero de una mujer que bailotea vestida solo con pequeñas bragas de cuero y esas cositas brillosas colgantes.

-No tendría problemas en verte a ti en… - Charlie comenzó a decir, pero un golpe de Hermione en la nuca lo detuvo.

Donny rodó los ojos y cruzó los brazos sobre su pecho, echando su cabeza hacia atrás para mover las hebras de cabello que le caía en el ojo – Sigues ebrio, así que vuelve a la cama.

Charlie pestañeó dos veces e inmediatamente corrió hacia el baño de la sala, desde donde las chicas pudieron escucharlo vaciar el contenido de su estómago.

-Consiguió una increíble primera impresión – bromeó Donny, sonriendo ante el portarretrato familiar colgado sobre la chimenea – Tantos pelirrojos…

-¡HERMIONE! – llegó la voz de Ginny Weasley desde la puerta. Un pequeño manojo de pecas y pelo rojo salió disparado hacia Hermione, impactando a gran velocidad.

-Dios, ¿cómo has estado? – se las arregló Ginny para decir, apretando fuertemente a Hermione en un abrazo.

Hermione le sonrió a su vieja amiga – Bien, bien. Todo sigue igual, Gin. Eres tú la que estuvo trotando alrededor de todo el mundo. Oh, déjame presentarte a Donny, ella trabaja conmigo en la escuela.

Las dos mujeres estrecharon sus manos y Ginny las invitó a sentarse en los amplios sillones.

-¿Cuánto tiempo estarás en Inglaterra? – le preguntó Hermione a Ginny.

-Solo por los próximos dos días. Nuestro próximo juego es el lunes, así que estaremos nuevamente en Nicosia el domingo por la noche, y luego en Copenhague para el miércoles por la mañana – explicó Ginny.

-¿Juegas al Quidditch? – preguntó Donny, levantando la mirada de una revista de Quidditch que alguno de los muchachos Weasley habrá dejado en la mesa de café.

-No – Ginny sacudió su cabeza con una sonrisa – Soy el agente y manager de las Arpías. A donde ellas van, yo voy, así que nunca estoy en un mismo lugar por mucho tiempo.

-Suena divertido – dijo Donny, volviendo su atención a un artículo sobre el plan de desayuno del Puddlemere United. – Woodie come tostadas con manteca sin sal – suspiró – no soy fan de la manteca sin sal, pero cambiaría por… buen lord, ¿habían visto su pecho? Me encantaría cubrirlo de manteca por arriba y…

-Y, Ginny, ¿cómo te va con Guillermo? – la interrumpió rápidamente Hermione.

-¿Quién? – preguntó Ginny confundida -¡Oh! ¿Gustavo?

-Sí, él.

-Rompimos antes de que yo partiera de Bogotá – dijo con un ademán de la mano – la barrera del lenguaje se volvió molesta luego de un tiempo.

-Tener citas debe ser terrible por tus continuos viajes – agregó Donny.

-Me las arreglo – se encogió de hombros Ginny – los hombres internacionales son mucho más divertidos.

-Apuesto eso - rió Donny – Aunque, nuestros chicos británicos son algo particular. Ninguno puede compararse a los escoceses, irlandeses e ingleses.

-Tú no suenas británica – dijo Ginny lentamente – suenas casi… ¿sudafricana?

-¡Bingo! Adivinaste – dijo Donny con una sonrisa amplia – Pero mientras viva aquí, me consideraré una británica.

-Oh, no adiviné – rió Ginny – es que acabo de venir de Pretoria. Fue maravilloso. Una ciudad hermosa, buena comida y hombres guapos.

-Me alegra saber que te divertiste en África – nos llegó la voz de Harry desde la entrada de la sala.

-Uh, oh – murmuró Hermione a Donny.

-oh, tuve toneladas y toneladas de diversión, Harry. Gracias por preguntar – replicó Ginny con una sonrisa gatuna rondando en sus bonitas facciones - ¿Cómo fue la despedida de soltero?

-Toneladas y toneladas de diversión – replicó Harry, con un brillo iracundo creciendo en sus ojos color jade.

Donny y Hermione miraron entre ambos como si se tratara de un juego de tenis.

-¿Acaso vas a saludarnos? – preguntó Donny.

Harry cambió su mirada desde la pelirroja hacia Donny y Hermione – Lo siento, supuestamente yo venía a llevarlas al jardín. Todo el mundo las estaba esperando ya.

Giró en sus talones y salió de la habitación, dejándolas con el dulce sabor de la incomodidad de su salida. Donny y Hermione intercambiaron miradas nerviosas y observaron a Ginny salir de la sala y subir las escaleras.

-¿Por qué no me dijiste que entre esos dos hay una terrible tensión sexual? Preguntó Donny a Hermione mientras caminaban hacia el jardín.

-Resumen rápido: Harry y Ginny salían durante Hogwarts, e incluso cuando Harry se graduó ellos siguieron viéndose. Pero luego de la graduación de Ginny, ella le dice que va a trabajar con las Arpías y que va a estar de viaje durante gran parte del año. Tienen una gran pelea y él le dice que tendrá que elegir entre las Arpías y él… y ella elige a las Arpías.

-Bueno, no fue muy justo de su parte hacerla escoger entre su carrera o él. Qué misógino – dijo Donny.

-No habría sido muy justo para él si ella lo hubiera hecho permanecer en una relación mientras ella nunca estaba en casa. Las relaciones a larga distancia son difíciles, y Harry tiene serios problemas psicológicos con ser abandonado.

Donny asintió con su cabeza – Entiendo tu punto. Oh, pero es tan evidente que ellos quieren besarse hasta desvanecer todo atisbo de vida de sus cuerpos. Que mal que no arrojen al viento toda pizca de precaución y se atrevan a tener un poco de sexo animal.

Hermione rió y sacudió su cabeza – Gracias por la imagen. Eso no me causa repulsión, en absoluto.

-¿Qué imagen? – preguntó Ron, apareciendo detrás de ellas y pasando un brazo por cada uno de sus hombros.

-La imagen de… - comenzó a decir Donny, pero Hermione cubrió su boca con una mano.

-La imagen de la despedida de soltero de George. ¡Debió ser súper salvaje! – dijo Hermione.

Las mejillas de Ron se sonrojaron suavemente y pellizcó a las chicas en las mejillas – Hay algunas cosas que no deben mencionarse frente a las damas.

-Gracias a las estrellas, yo no soy una dama – dijo Donny.

Ron rió y rodó sus ojos – Muero de hambre, y mamá tiene el almuerzo listo desde hace siglos – cambiar de tema era siempre una buena idea cuando uno pasaba el tiempo con alguien como Donatella Miller.


Blaise Zabini se paseaba frente a la chimenea en la modesta oficina que había recibido cuando fue ascendido a Defensor Judicial Jefe Asociado. Era un título largo que a nadie le importaba, mucho menos a Blaise. Solo era divertido de decir cuando quería conseguir a una mujer con escote generoso y con el cartel de 'Buscadora de Oro' invisible escrito en su frente.

-Sr. Zabini, Draco Malfoy está aquí para verlo – le dijo su desaliñada secretaria desde la puerta - ¿Lo hago pasar?

Blaise asintió abstraído y continuó su caminata.

-¡Tío Blaise! – la voz chiquilina de Zane resonó por toda la habitación. Blaise volteó hacia el veloz manojo de cuatro años y lo atrapó rápidamente.

-¡Zany Brainy! – rió Blaise, abrazando a su ahijado junto a su pecho y observando al donante de esperma de su ahijado entrar a la oficina con su usual dote de autoestima y confianza de la que Blaise siempre se mofaba - ¿Cuidaste de tu padre como te lo pedí?

-Sí, tío Blaise – dijo Zane. Tomó un gran bocado de aire y procedió a contarle todo, todo lo que había pasado desde que Draco y él habían dejado Francia.

-Y entonces ayer jugué con Wolf en los columpios, y me raspé mi rodilla y ardía mucho y la maestra Her-mi- one lo solucionó todo limpiándome y le dio un besito para hacerme sentir mucho mejor.

-Los labios de este chico se mueven a miles de kilómetros por segundo – murmuró Blaise a Draco que sonrió quedamente.

-Eso suena genial, Zany Brainy – le dijo Blaise al niño inquieto – Ahora, ¿por qué no vas a sentarte con Margie y le cuentas a ella todo sobre tu nueva escuela y tu amigo?

Los ojos de Zane se abrieron ampliamente y sacudió su cabeza, mirando hacia la puerta donde la secretaria de mirada severa estaba – Ella me asusta.

Blaise contuvo una carcajada, completamente de acuerdo con Zane.

-Los niños grandes no se asustan, Zane – recitó Draco – Ya lo sabes.

-Soy un niño grande – dijo Zane.

-Entonces no debes temer a Margie.

Zane bajó la cabeza en derrota – Ok, ¿me dará dulces?

-Te regalaré una caja completa de Bertie Bott's cuando termine de hablar con tu papá – lo engatusó Blaise.

Zane ya había abandonado la oficina a toda velocidad; con la promesa de los jelly beans en su futuro, ni siquiera la bestia conocida como Margie era un obstáculo.

-Cada vez que lo veo está más grande – comenzó Blaise.

Draco sonrió lentamente – Los niños tienden a hacer eso. Es un hábito terrible.

Se rieron por un instante, sabiendo que todo rastro de humor pronto saldría volando por la ventana. –Creo que tenemos que ir al grano, Draco. Así que comenzaré – buscó entre unos papeles en su escritorio y arregló unas cuantas pilas por orden de peso – Ahora, como te dije antes, tu ex esposa llenó una petición de custodia completa de Zane.

-De acuerdo a nuestro divorcio, yo recibía custodia completa de él – interrumpió Draco.

Blaise asintió. –Sí, lo se. Yo fui el que te ayudó con el papeleo.

-Entonces, ¿por qué puede ella hacer esa petición?

-Ella es la madre de Zane, Draco. Así de sencillo.

-Pero ella es una idiota.

Blaise sonrió – Eso es evidente para cualquiera que alguna vez haya hablado con ella.

-Blaise, ¿qué significa todo esto? Bien, ella llena la petición, pero ¿no mantengo automáticamente la custodia porque ella me la cedió en nuestro divorcio?

-Ella cedió toda responsabilidad para con Zane, y por eso lo que ella está haciendo ahora se llama una petición. Ella llenó una petición para pelear por la custodia completa.

-¿Custodia completa? Esto es ridículo. A ella ni siquiera le agrada Zane.

Blaise suspiró y soltó su corbata de alrededor de su cuello - ¿Qué es lo que Pansy ama, por encima de todo?

-¿Además de ella misma? – preguntó Draco con un bufido sin gracia – No lo sé.

-Adora gastar dinero, si mal no recuerdo.

Draco asintió – Estás en lo cierto. Pero no veo qué tiene que ver todo esto con Zane.

-Si Pansy logra la custodia completa de Zane, te va a hacer pagar una pensión por mantenimiento – explicó Blaise – Haces un montón de dinero como magitecto, Draco, y ella lo sabe. Incluso con la pérdida reciente de tu herencia familiar, eres increíblemente rico.

-Debí pasarle más que el diez por ciento durante el divorcio. Yo sabía que era una tritón codiciosa, pero nunca imaginé que sería capaz de hacer algo así.

-Aún me cuesta creer que donaste tu herencia familiar completa… -comenzó Blaise, pero Draco le lanzó una mirada estricta – Pero eso no importa ahora porque tenemos que solucionar esto.

-Explícame la cuestión de la petición – dijo Draco, inclinándose hacia atrás en su silla.

-Bien, entonces Pansy llenó esta petición y tiene seis meses para demostrarle al Departamento de Servicios Sociales y Familiares del Ministerio de Magia Británico que ella puede proveerle un hogar estable a Zane.

-Bueno, no tenemos nada de que preocuparnos entonces – suspiró Draco – Está viviendo con su amante italiano y no tiene un trabajo, así que no hay ni una posibilidad de que consiga la custodia… Blaise ¿Por qué me miras así?

-Pansy y Ángelo D'Aggostino se casaron la semana pasada – dijo Blaise levantando una copia de un certificado de matrimonio desde una pila de papeles.

-¿Casados? – murmuró Draco, incapaz de lograr que su voz saliera.

-Es evidente que quieren tu dinero, Draco. Estamos tratando con dos personas que saben exactamente lo que están haciendo. Casándose, forman una familia tradicional para Zane, de la que él puede formar parte.

-¿Estás diciéndome que le entregarán la custodia completa solo porque está casada?

Blaise suspiró y pasó su mano con manicura perfecta por su rostro –Draco, voy a ser completamente honesto contigo. Fuiste mi mejor amigo por años, y me diste un ahijado que amo. Incluso diseñaste mi casa. Voy a decirte algo que ningún otro Defensor Judicial podría decirte, pero dado que soy tu amigo, voy a ayudarte haciendo todo lo posible en mis manos.

Draco asintió a Blaise para que continuara.

-El Ministerio de Magia es un centro de rígidos, arcaicos, invertidos y neo conservadores que quieren que cada persona mágica sea parte de su comunidad tradicional y organizada. Es lo mismo que muchos otros gobiernos muggles, y fue de esta manera desde el principio de los tiempos. Hombre más mujer más dos hijos en una casa de dos pisos con una cerca blanca rodeando un jardín. Esa es su idea de normalidad.

Draco frunció el seño pero escuchó atentamente a Blaise. Una puta lección de sociología. Ve al punto, Zabini.

-Ahora, el divorcio es un tema delicado que a nadie le gusta tocar, así que cuando acontece, no tenemos otra opción que tratar de sacar lo mejor de la situación.

Blaise dejó de hablar y dejó escapar otro suspiro.

-El Ministro de Magia quiere a las familias unidas y sin defectos. Los divorcios arruinan esa perfección, y los padres solteros lo hacen mucho más.

-¿No les gustan los padres solteros?

-No, para nada. Ellos creen que un niño no puede ser criado de forma correspondiente en un hogar con un solo padre.

-Eso es absolutamente estúpido. Conozco un montón de gente que proviene de hogares de padres solteros, que terminaron resultando mejores personas que aquellos que provienen de familias de forma tradicional – protestó Draco – si el Ministro tiene ese problema con los padres solteros, ¿por qué demonios no me dijeron nada antes? Estoy solo con Zane desde hace ya un mes.

-No tenían problemas contigo criando a Zane solo, porque Pansy había renunciado a todos los derechos sobre él. Ahora que ella lo quiere de vuelta, y puede proveerle un hogar tradicional, el Ministerio va a otorgarle a ella esa oportunidad.

-¿Pero me dijiste que ella tiene que probarle al Ministerio que puede proveer un hogar estable para Zane, y que toma seis meses?

-Sí, comenzarán el mes que viene con inspecciones en su casa, observándola a ella y a su esposo una vez a la semana, quizás dos. Los van a entrevistar, también a sus empleados y amigos…

-¿Quién hace la inspección?

-Profesionales Domésticos del Ministerio, PDM para acortar – explicó Blaise – Ahora, Pansy estuvo trabajando en París para Versace, diseñando capas de bruja para su departamento mágico…

-¿Tienen un departamento mágico? – interrumpió Draco, demostrando su poco conocimiento del intercambio cultural mágico-muggle.

-Sí, y aparentemente tiene algo de talento en eso, así que tiene un ingreso pequeño pero estable – continuó Blaise – Su esposo trabaja como un traductor para el embajador Italiano en Francia, también con un ingreso pequeño pero estable.

-¿Qué pasa con el diez por ciento de mi herencia que obtuvieron? Fueron casi 10.000 galleones. Eso les debería durar hasta los próximos veinticinco años.

-Perdona, ¿alguna vez conociste a Pansy? Me dijiste que había comprado un espejo que costó 100 galleones solo porque era de cuero de piel de Dragón y pelos de Veela. Cien galleones podrían alimentar una familia grande por al menos un mes.

Draco cerró sus ojos y recorrió su cabello con los dedos – De acuerdo, entonces ¿qué sucede con Zane?

-Bueno, como tú tienes la custodia legal de Zane, se quedará contigo hasta que Pansy pase la inspección…

-¿Qué es lo que no me estás diciendo, Blaise?

Blaise desvió la mirada al techo, respirando profundamente – Durante estos seis meses, también tendrás una inspección.

-Por supuesto, sabiendo la suerte que siempre tengo, por supuesto que sería inspeccionado por seis meses.

Blaise miró a Draco y tomó una segunda respiración profunda – Siempre que Pansy permanezca casada, y tú no, al finalizar los seis meses y sin importar que el PDM vea que eres realmente un muy buen padre, ellos van a dejar a Zane con Pansy.

-No puedes hablar en serio – dijo Draco – ni siquiera ama a su hijo. ¿Cómo pueden siquiera considerar dárselo a ella?

-Ella cuenta como la familia tradicional que ellos proclaman. Además, ella puede proclamar a los cuatro vientos durante las entrevistas lo mucho que ama a su hijo, y ellos no tendrán otra opción que creerles.

-Blaise… Yo…yo, mierda, Blaise, ¡No puedo perder a mi hijo! – exclamó Draco frenético – De la forma en que lo haces sonar, voy a perder a mi hijo en seis meses.

Blaise frunció el seño y rascó su barbilla lentamente – Draco, tienes una última opción disponible.

-¿Qué? ¿Qué es? Haré lo que sea – dijo Draco rápidamente.

-Cásate y provee esa familia tradicional para Zane – dijo Blaise.

Draco fijó su mirada en su amigo por un segundo…dos segundos… tres segundos…diez segundos… - ¿Casarme?

-Sí, cásate antes de que comiencen las inspecciones y una vez que ellos te vean con Zane y vean el gran lazo que los une, te garantizarán la custodia completa porque entonces estarán basando su decisión en quién es mejor para Zane.

-Así que lo que dices es que si tanto Pansy como yo mismo estamos casados, ¿ellos basarán su decisión en quién es un mejor padre? ¿Pero cómo sabrán si Pansy es una buena madre si Zane está conmigo?

-¿Acaso no notaste hasta ahora que el Ministerio es una máquina burocrática e incompetente? Solo quieren inspeccionarla como una persona, y aparentemente ese será el parámetro decisivo de la forma en que será juzgada como madre. Grupo de idiotas, pero ellos son los idiotas que están en el poder, así que no tenemos otra opción.

-Bien, bien… entonces, ¿seis meses de período de inspección durante los cuales me quedo con Zane?

-Sí, y una vez que esos seis meses terminen, y si Pansy sigue casada con ese tal Anthony o como se llame, Zane se va con ella.

-Pero, si yo también me caso, ¿puedo quedarme con él?

-Tendrás mayor posibilidades de que te garanticen custodia completa si te casas, porque eres un padre excepcional y eso es en lo que se basarán si estás casado. Te entrevistarán a ti, a tus padres, a Zane, a sus maestros, a mí y a cada persona que interactúe corrientemente con ustedes.

-Bien, ¿cuándo comienzan las inspecciones?

-Tres semanas. Pansy llenó la petición la semana pasada, y ellos dan un mes de tiempo antes de comenzar con las rutinas de inspecciones.

-Blaise, debo casarme – dijo tranquilamente Draco – no puedo perder a mi hijo… me casaré y le daré a Zane esa estúpida base tradicional.

-Draco, no estás saliendo con nadie, ¿verdad? – preguntó Blaise.

Draco sacudió su cabeza distraídamente, con miles de pensamientos dispersos en la mente.

-Bueno, ¿cómo diablos vas a casarte si ni siquiera estuviste buscando a alguien para ello? Tienes tres semanas para conocer a alguien, enamorarte, pedirle matrimonio y luego casarte con ella. Tampoco olvidemos que tienes un hijo, lo que reduce mucho el número de féminas a considerar.

-Oh, Dios… no puedo ni pensar coherentemente ahora. ¿Cómo voy a casarme? Tres semanas no es tiempo suficiente – murmuró Draco.

-Escucha, colega, vete a dormir y seguiremos con esto mañana – dijo Blaise.

-No puedo mañana, tengo que llevar a Zane a la escuela, y tengo reuniones todo el día con un nuevo cliente – suspiró Draco – Estoy jodido, Blaise. No puedo creer que posiblemente llegare a perder a mi hijo.

-Lo siento, Draco. Es horrible, y las costumbres del ministerio son desactualizadas e injustas, pero ¿qué podemos hacer? Regresa el fin de semana, y veremos que hacer hasta eso.

Draco asintió desconsolado, con la mente colapsada ante tantas cosas atacándolo al mismo tiempo. Un pensamiento se repetía sin control: podría perder a Zane.

-Bien, dime, ¿cómo le está yendo en la escuela hasta ahora?

Draco no pudo evitar suspirar, con su cabeza comenzando a palpitar. – Él lo está pasando increíble. Le gusta su maestra, que justo viene a ser la única persona en el mundo a quien odio más que a cabeza rajada y a Weasel el Rojo.

Blaise rió ante los nombres ridículos que ambos habían inventado en su sexto año – No me digas que la maestra de Zane es la sang… hija de muggles, Granger.

-Justo ella – dijo Draco secamente – y está completamente cargada de accesorios de ultra-perra y de una actitud de 'soy más santa que tú'. No la soporto.

Blaise volvió a reir – Pobre Draco.

-Sí, pobre de mí. Pero Zane la adora, y comienzo a pensar que puede que ella lo haya embrujado. Es decir, en serio, ¿cómo carajos se relaciona mi hijo con Granger? No deja de hablar en lo simpática que ella es, y en como ella siempre le dice las cosas más bonitas, y un montón de mierda más que no me agrada en absoluto.

Blaise se encogió de hombros – Las cosas cambian, colega. Así es la vida. Trabajas con gente que odias, y cuando los conoces tiendes a notar que no eran tan malos.

Draco levantó una ceja.

-No estoy bromeando. Justo hace un mes tuve que contratar a un nuevo Defensor para el Departamento de Mala praxis médica. Adivina quien fue.

-No lo sé – dijo Draco cansado.

-Era esa chica, Lunática. Luna Lovegood entra aquí con un currículum lleno de recomendaciones y credenciales excelentes. Le concedí una entrevista, me dice algo acerca de unos hongos psicodélicos o una mierda así, y la contraté. De hecho es bastante competente cuando no está escupiendo sus teorías sobre cualquier cosa.

-El mundo debe estar por acabar – sonrió Draco.

-¿Y me lo dices a mí? – sonrió Blaise – ahora, corre a salvar a tu hijo de la bestia de mi recepcionista y envíame una lechuza antes del fin de semana. Conversa con tus padres y fíjate si tienen alguna idea.

Draco asintió y se levantó de su asiento. Su vida no podría empeorar.


-Bueno, Hermione, cuéntame qué tal van las cosas en la escuela – preguntó Molly Weasley mientras se sentaban para almorzar.

-Va todo genial, Sra. Weasley. Donny y yo realmente disfrutamos trabajar con los niños y estamos haciendo grandes progresos – explicó Hermione.

Ginny, sentada junto a Hermione, ladeó su cabeza hacia un lado – Dios, recuérdame por qué eres una maestra. Estoy bastante segura que lo mencionaste alguna que otra vez, pero no puedo recordarlo. Es decir, eres la persona más inteligente en graduarse de Hogwarts, ¿y terminas convirtiéndote en una maestra?

Hermione se puso rígida y tomó una gran respiración – Estoy segura que no quieres ofenderme, Ginny, pero lo que yo hago es intelectualmente importante. No se de dónde sacaste la estúpida idea de que un maestro no puede ser una persona inteligente. ¿No te sentirías segura sabiendo que tu hijo está aprendiendo con alguien de inteligencia por encima de lo común?

-Lo que dijiste fue algo estúpido, Ginny. Apuesto a que no durarías un día haciendo lo que Donny y Hermione hacen – espetó Harry desde el otro lado de la mesa.

Ginny sintió sus mejillas calentarse con vergüenza y enojo – Haznos un favor, Harry, y cierra el pico – se volteó a Hermione – No quería ofenderte, Hermione, solo me preguntaba por qué elegirías abrir una escuela que apenas sobrevive cuando pudiste trabajar como Sanadora o Auror.

Hermione suprimió la necesidad de rodar los ojos – Nada de eso me interesaba. Me gusta moldear las mentes de los niños y trabajar con ellos todos los días. Ellos son inocentes y apasionados, con una gran ansia por aprender que llega a sorprenderme. Aún sigo leyendo documentos y diarios sobre avances en el desarrollo del estudio y progreso educativo, así que nadie podrá acusarme de rebajarme por trabajar en algo que realmente amo.

-Bien dicho, cariño – dijo Arthur Weasley – Estoy completamente de acuerdo. Si la gente no sostuviera ridículas nociones sobre la profesión de los maestros, sería estupendo.

-Oh, casi lo olvido – dijo Harry, ignorando la mirada que le dedicaba Ginny – Estuve en una misión con Tonks hace unos días y ella mencionó algo sobre Wolf siendo amigo del hijo de Malfoy. ¿Lo decía en serio?

Hermione asintió lentamente – Sí, es cierto que Wolf es muy amigo de Zane Malfoy. Pero olvidas el hecho de que ellos son primos. Tienen todo el derecho de ser amigos.

-¿Pero Malfoy no se volvió loco? ¿Y cuándo regresó a Inglaterra? Pensé que estaba en el exterior.

-Regresó hace un mes más o menos, e inscribió a Zane en nuestra escuela. A pesar de lo que ustedes puedan pensar, Zane es un niño excepcional y su padre sorpresivamente no tenía ningún problema con él siendo amigo de Wolf. Creo que ser padre logró cambiar algunos de sus escrúpulos.

-Entonces, ¿le enseñas a su hijo?

-No, lo colgamos del techo y dejamos que los otros niños le peguen con varas – dijo Donny – les enseña disciplina.

Hermione sacudió su cabeza – Sí, yo le enseño y, como dije antes, es un niño increíble, nada parecido a su padre.

-Bueno, eso solo se aplica a ti – dijo Ron comprensivamente – si yo tuviera que volver a hablar con Malfoy, terminaría matándolo.

-Créeme, estuve cerca de hacerlo – murmuró Hermione.

Todos rieron y pronto volvían a conversar de temas más seguros, evitando que saltara una chispa entre Harry y Ginny, a pesar de los esfuerzos de Donny de que saltara. Le confesó a Hermione que su televisión estaba rota y que extrañaba mucho ver sus telenovelas.


Lucius y Narcissa escucharon atentamente mientras su hijo caminaba frente a la enorme chimenea en su sala de estar, explicando todo lo que Blaise le había dicho tres días atrás.

-¿Qué voy a hacer? – suspiró Draco, reclinándose contra la pared - ¡No puedo permitir que ella se lo lleve!

-Draco, querido, siéntate y pensemos un poco en esto – dijo suavemente Narcissa.

-¿Cómo voy a casarme en tres semanas? No he tenido una cita desde Dios sabe cuando… ¿Cómo encontraré a alguien que quisiera casarse conmigo teniendo un niño bajo mi cuidado?

-Deja de hablar tan rápido, Draco. Comienzas a sonar como Zane – dijo Lucius tranquilamente.

-¿Por qué no te tomas estos seis meses para encontrar una esposa? ¿Tiene que ser sí o sí en las próximas tres semanas? – preguntó Narcissa.

-Van a comenzar a examinarme en tres semanas. Hablé con Blaise y me dijo que mis oportunidades incrementarán si ya estoy casado para ese entonces cuando comiencen.

-Eso tiene sentido. Si quieren ver una clásica familia unida, tendría que ser desde el principio – asintió Narcissa – Aunque es todo tan absurdo. Creo que todos le brindamos a Zane una maravillosa infancia.

-Necesito casarme – reflexionó Draco - ¿Cómo podré hacerlo? ¿Cómo voy a encontrar una chica que se enamore de mí en tres semanas y luego acceda a casarse conmigo, para criar a mi hijo?

Lucius se mantuvo impasible por un segundo, intercambiando la mirada entre su mujer y su hijo – Tengo una sugerencia que podría ayudar.

-¿Qué es? – preguntó Draco.

-¿Por qué tiene que ser un casamiento verdadero? ¿Por qué no encuentras a alguien que pretenda ser tu esposa?

-Los PDM controlarán todos mis registros. Sabrán si yo no estoy verdaderamente casado – suspiró Draco, con sus esperanzas desinflándose al instante.

-Sí, y entiendo eso – continuó Lucius - ¿Por qué no lo conviertes en una transacción de negocios?

-Tu dices… ¿pagarle a alguien para que actúe como mi mujer por seis meses?

-Exactamente. El dinero soluciona mucho de nuestros problemas.

-Veo tu punto y tienes razón, solo pasaré por 'Somos tu Esposa' de camino a casa, y elegiré una – replicó Draco sarcásticamente.

-Tu padre tiene razón – asintió Narcissa lentamente – encuentra una amiga, alguien quien te haría este favor y actuaría como tu esposa y madre de Zane por seis meses. Hagan un arreglo y al final de los seis meses, luego de que obtengas la custodia total legal de Zane, se divorcian y siguen sus caminos separados.

Draco se mantuvo quieto, tratando de asimilar las sugerencias de sus padres.

-No tengo ninguna amiga mujer – dijo – tengo empleadas mujeres, y clientes, pero ninguna que accedería a casarse conmigo por seis meses. Además, ¿cómo podría hacerle esto a Zane? No puedo traer a una mujer cualquiera a nuestras vidas, y esperar que él no se vea afectado por eso. ¿Qué sucede si se encariña con él?

-Tengo una idea, Draco, y escúchala completamente antes de decir algo. Solucionaría casi todos tus problemas – dijo Lucius.

-Hablas como si no me fuera a gustar tu idea – dijo Draco cautamente – comprendiendo el tono de su padre.

-Necesitas casarte con Hermione Granger.

Necesito dejar de regalarle Vodka para Navidad.

-No es tiempo de bromear, padre. Necesitamos mantenernos enfocados, y debes dejar los licores – dijo Draco.

Lucius levantó una ceja con molestia – Necesitas casarte con ella porque a Zane ya le es familiar, le agrada, y no se verá afectado cuando ella se vaya porque seguirá viéndola todos los días en la escuela.

-Buen punto, oh, espera, está el pequeñísimo problema de que nos odiamos mutuamente hasta el punto de querer lanzarle una bonita imperdonable y luego hacer palomitas de maíz mientras la miro sufrir.

-Arreglos de negocios, Draco – dijo Narcissa – Págale.

-A pesar de mis anteriores desvaríos y opiniones, no es una prostituta – dijo Draco.

-No vas a pagarle para dormir con ella, cariño. Le pagarás para que te ayude, para que ayude a Zane. Escuché que su escuela no está del todo bien…

-¿De dónde oíste eso?

-Las damas en mi circulo social son todas unas cotillas, y algunos de sus esposos trabajan en Gringott's. Escuché que es probable que la escuela cierre en los próximos meses, dado el bajo número de estudiantes inscriptos y los pocos fondos económicos.

Draco tragó – Entonces necesita dinero.

-Eso es cierto, y tú puedes dárselo. Todo lo que tiene que hacer es casarse contigo, pretender que es tu esposa, vivir en tu casa, pasar las inspecciones y ayudar a criar a Zane.

-No puede estar tan desesperada por dinero – murmuró Draco.

-Pienso que debes hacer lo que sea mejor para Zane. Debes dejar de lado tus emociones y enfocarte en lo que se necesita hacer para que la versión femenina de Nosferatu a la que llamas Ex esposa no consiga la custodia de tu hijo.

-Pensé que ustedes dos odiaban a Granger – dijo Draco lentamente.

-Es una pequeña chita arrogante que piensa que se lo sabe todo, pero también es fantástica con Zane y él está loco por ella. Solo la recomendé porque no quiero que pierdas la custodia de mi nieto – explicó Lucius.

-Esto es muy loco… demente – dijo Draco, despatarrándose sobre una silla.

-Entonces, debes hablar con ella, decirle qué es lo que está pasando y explicarle estrictamente que es un arreglo de negocios: sus servicios y actuación a cambio de una inmensa cantidad de dinero. Puedes darle todo lo que sea necesario para mantener su escuela abierta por muchos años… y eso es apenas el dinero que haces con tu trabajo.

Draco entrecerró los ojos hacia sus padres, advirtiéndoles que no le dijeran nada sobre el destino total de su herencia.

-Querido, si hubiera otra opción razonable, te alentaríamos a tomarla, pero dado que esto es lo que más tiene sentido, queremos que lo consideres.

Draco asintió con un enorme suspiro – Me gustaría que no fuera tan razonable. Pero, luego de oír sus explicaciones, parece que la fantasma con frizz es mi única opción.

-No será tan malo, querido. Ustedes dos son adultos y sé que ella se preocupa de verdad por Zane. Deberán cambiar algunas cosas, sí, como disminuir el tono de sus apodos, y aprenderá elegir las batallas que luchar. No cada pequeña cosa debe volverse una discusión.

-Espera, ella aún no aceptó nada y déjenme decirles que probablemente no lo haga. Esto es ridículo, ella no querrá mudarse a mi casa, casarse conmigo y criar a mi hijo. Tiene su propia vida. ¿Cómo sabemos si es que ella no está saliendo con alguien? ¿Casada con alguien más?

-Bueno, ve a preguntarle, tonto. Es la única forma que alguna vez lo averiguarás. Si resulta así, entonces pensaremos en alguien más lo suficientemente bueno como para ayudarnos – dijo Lucius.

-Bien, bien… Dios, odio esto – dijo Draco suavemente.

Todos voltearon sus cabezas cuando sintieron un pequeño golpecito en la puerta.

La cabecita de Zane se dejó ver en la habitación y sonrió a los tres adultos - ¿Puedo entrar ahora?

Draco asintió y Zane corrió hacia su padre, para luego saltar sobre su regazo –Estaba aburrido, papi. Los elfos domésticos no juegan bien a la escondida conmigo. ¡Siguen haciendo trampa!

Draco sonrió hacia su hijo, que estaba explicando cómo los elfos domésticos se habían ocultado todos juntos en el mismo lugar, y ayudaban a su pequeño amo haciendo soniditos.

Mirándolo, supo que él nunca, nunca permitiría que Pansy se llevara a su hijo. Pelearía por él hasta que no le quedara nada, y si eso significaba que tendría que casarse con la única persona que más odiaba en el mundo, lo haría. Todo lo que podía hacer hasta ahora era tener esperanzas de que ella aceptara formar parte de su plan.

Grandes probabilidades… ahora, ¿dónde metió mi padre el Vodka?


-Me divertí muchísimo, Hermione. Gracias por invitarme – dijo Donny mientras estaban en la puerta del apartamento de Hermione.

-Me alegra que hayas accedido a acompañarme – rió Hermione – Amo a Ginny, pero algunas veces su boca trabaja más rápido que su cerebro, y termina diciendo cosas que no son completamente amables.

-Como el hecho de no poder concebir que una persona sumamente inteligente trabajara en una profesión tan simple – dijo Donny con una pizca de acidez – Es decir, hablando en serio. Nosotras somos lo mejor, y quien sea que no esté de acuerdo puede ir y besar nuestro jod…

Hermione abrazó fuertemente a Donny para evitar que terminara la frase – Buenas noches, Don. Aparécete bien.

-Trataré de no aterrizar en un cesto de basura de tamaño industrial – sonrió Donny, sacando a relucir la única vez que Hermione se había encontrado rodeada de basura.

-¡Fue solo una vez! – dijo Hermione riendo gaily – Estaba solo un poquitito alegre por la boda de Remus y Tonks, y tenía problemas con las tres D. eso fue todo.

-Seh, lo que digas – dijo Donny, saludándola con la mano mientras se alejaba – Buenas noches, ¡Reina de la Basura!

Hermione rió, sacudiendo su cabeza mientras su amiga desaparecía en el pasillo vacío de su edificio. Cerró la puerta tras ella y tomó una profunda y satisfactoria respiración. Fue un lindo día, disfrutando el almuerzo y la cena con los Weasley, poniéndose al día con todo y todos…

Había sido suficiente para hacerla olvidar sus problemas…

Miró hacia la mesa del café, que funcionaba como escritorio en su apartamento de un dormitorio. Era un lugar modesto, amueblado con lo necesario, sin nada costoso. Simple y minimalista, abocado a su presupuesto.

En la mesa del café descansaban un rejunte de pergaminos y cuentas que necesitaban ser pagadas antes de que finalizara el mes. Uno de los estudiantes más grandes, a cargo de Donny, se había mudado a Ontario la semana anterior, así que habían perdido la mensualidad que las habría ayudado a pagar una de las muchas cosas que debían.

¡Si tan solo el estúpido mundo mágico no fuera tan centrado en sus costumbres! La gente necesita entender que los niños pueden sumergirse en un ambiente de enseñanza y pueden aprender muchos hábitos sociales junto a principios básicos primarios si están en un instituto educativo. Claro, no hay nada malo con ser educado en casa… pero, demonios, me gustaría que hubieran más estudiantes.

Tomó asiento y le echó un vistazo al reloj en la pared… casi las nueve en punto. Pronto tendría que meterse a la ducha para lavar todo el estrés acumulado en el día.

Un sorpresivo llamado a su puerta la hizo fruncir el ceño. ¿Acaso Don se olvidó algo? Se preguntó mientras miraba alrededor de su apartamento, caminando hacia la puerta.

Se estiró para observar por la mirilla y sin querer, golpeó su cabeza contra la puerta en el proceso. Amoroso.

No podía creer exactamente lo que sus ojos estaban viendo. Parecía como si Draco Malfoy estuviera afuera en su puerta. Se veía un tanto gracioso a través del vidrio cóncavo y distorsionado de la mirilla. Pero ahora no era momento para mover la cabeza en distintos ángulos para observar sus facciones cambiar de forma.

Dudando, abrió la puerta y permaneció mirándolo, insegura sobre qué decir.

-¿Malfoy? – dijo finalmente. No era su mejor discurso, pero serviría para algo.

-Hey, sí, um… hola, Granger – dijo él.

Dios santo, parecía incluso un tanto nervioso. Eso era algo que ella nunca pensó que llegaría a presenciar.

-Hola – respondió ella cuidadosamente. Dios, esto era ¡R-A-R-O! -¿Cómo supiste donde vivía?

Draco la miró como si acabara de notar que estaba allí parada- Figuras en la guía.

- Oh – dijo ella tranquilamente – Bueno, ¿en qué puedo ayudarte? Espera, ¿dónde está Zane? ¿Él está bien?

Draco miró sus uñas – Sí, está bien. Está pasando la noche con mis padres – Ella no estaba haciendo las cosas más fáciles. A ella realmente le importaba su hijo. Demonios, no tenía otra opción.

-Oh, eso es algo bueno – dijo ella, tratando de bajar un poco la falda larga hasta la rodilla que estaba usando. ¿Qué diablos quiere?

Permanecieron allí parados por unos segundos, ninguno de ellos diciendo nada, ninguno mirando al otro a la cara.

Finalmente, Draco levantó su cabeza y la miró directamente a los ojos.

-¿Te casarías conmigo?


Nota de la autora: ¡Miren que rápido actualicé! ¡También estoy orgullosa de mi misma! Muchísimas gracias por sus comentarios continuos, significan mucho para mí. El título del capítulo viene de la canción 'Easier to Lie' de Aqualung.

Nota de la Traductora: hola! :) ¿Qué final, eh? ¿Qué me cuentan del capítulo?

Gracias por sus reviews, me encantan y me hacen muy feliz al leerlos!

Facebook: Fletcher Fletcher (FF)