Titulo: "Love me, Brother"

Autor:YUKI-NII.

Género: Friendship

RantingNC17

Pareja: SasuNaru

N/ANaruto no me pertenece. Todo es de su gran autor, Kishimoto-Sensei

Resumen:Dentro de este mundo, se volverán a encontrar, hasta que al fin puedan estar juntos. Y tú, tú amas a Naruto mas allá de lo natural, más allá de lo permitido, amas a tu pequeño hermano con el deseo perverso de hacerlo tuyo por completo.

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Capitulo. 6

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Kansai, 1971...

Hay crayones de colores desperdigados por la mesita baja de la habitación, hojas con dibujos amorfos que tratan de representar una gran casa con su jardín. A Naruto las líneas rectas no terminan de salirle bien, su lengua asoma por entre sus labios, mientras frunce el ceño en concentración, las ventanas son difíciles de hacer.

Es fin de semana y Minato se haya en el sofá, frente a su niño. Mirando como es que refunfuña cuando algo no le sale, toma una nueva hoja y empieza otra vez. Sacudiendo la cabeza e inclinado la mitad de su cuerpo hacia la mesa. El mayor se ha ofrecido a ayudarle con su tarea, Naruto le ha dado una mirada recelosa, casi como si se sintiese ofendido ante la poca fe de su padre, ante su capacidad de hacer un dibujo. Minato ha reído alto, murmurándole cosas en ingles que el pequeño solo ignora con las mejillas inflamadas y los ojos en blanco.

La presencia de Itachi, desde el marco de la puerta llama la atención de Naruto, que abandonando el dibujo, corre hasta su hermano, dándole un abrazo y murmurando un bienvenido que ha Itachi le sabe a miel fundida.

Porque Naruto siempre ha sido así, kinésico y ruidoso. Imperativo y gritón, va haciéndose amigo de todos y repartiendo amor. Pero existe alguien que se convierte en el centro del universo del más pequeño de los Uchiha cada vez que esta cerca. Sasuke con su mirada seria y su reservada personalidad es el punto de equilibrio del rubio, que trasladándose en esa orbita, de cabellos negros y ojos rasgados, sonríe, y brilla en un reflejo que para nadie pasa desapercibido.

A veces Minato siente celos del propio Sasuke, por quitarle toda esa atención de padre que quiere más y más del más pequeño de sus niños. Luego cuando escucha la risa en ráfagas de trueno de Naruto se le pasa, pues su hijo le escala las piernas llega hasta su altura y se acomoda entre sus brazos, para darle un besito en la mejilla y abrazarlo con sus delgados brazos.

— Oh, Naruto, ¡estas aquí! Itachi, ¿Por qué no me dijiste que estaría sunshine*?

Detrás de la ancha espalda de Itachi sale un sonriente adolescente, de enormes ojos oscuros, que se inclina sobre el hombro del mayor de los Uchiha con naturalidad y seguridad, sonriéndole al pequeño rubio que pestañea, parándose en las puntas de los pies y separándose un poco de su hermano para ver a ese chico de sonrisa suave y voz grave.

Shisui, retrocede unos pasos para poder ponerse en cuclillas y de paso ver, con los ojos entrecerrados, a su primo. Itachi permanece estoico, y vuelca su atención de nuevo a su hermano, como si esa mirada que le ha hablado en un lenguaje que solo ellos dos entienden, nunca hubiese ocurrido

Naruto suelta a su hermano y va hacia esos brazos estirados que le esperan, choca contra el fuerte tórax, mientras es elevado, a la vez que las traviesas manos de Shisui viajan por sus costados y le hacen cosquillas. Naruto jadea, se revuelve y vuelve a reír, pidiendo que pare.

—Shisui-niichan, para…Ya…P-por favor ¡tebayo!

Naruto trata de apartar al mayor con sus manitas solo para revolverse ante los dedos que ahora viajan por sus pancita y le sacan mas risas, y lagrimas incluidas, Naruto entre abre los ojos mirando a Itachi, gimoteando su nombre.

—Ya suéltalo, Shisui.

Una voz desde atrás para el movimiento. Sasuke se yergue a un lado de Itachi, con el ceño fruncido y los labios apretados. Shisui sonríe ante la cara de molestia y le ignora, enterrando los labios en el vientre del menor y soplando sobre el, Naruto da un grito de sorpresa antes de empezar a patalear y dar una media vuelta. Impulsado por su propio peso entre los brazos del mayor. Empuja la cabeza de Shisui, con su pie izquierdo, él continua soplando ahora, sobre su columna vertebral, causándole escalofríos y risas, risas que se le escurren afónicas, da una nueva patada con todas sus fuerzas, es en vano, no lo separa ni un poco de él.

Y entre las lagrimas y sus movimientos erráticos de cabeza, el rubio a podido enfocar por unos segundos a Sasuke, no era consiente de la presencia de su hermano en la habitación.

—Onee-chan

Y estira su bracito hacia él.

Naruto siente unas manos sobre sus hombros y como es alejado de su atacante, se mira en los brazos de Sasuke, que respira un poco agitado, y con el cabello cayéndole sobre el rostro, le gira y cubre su cabeza con una mano, lo saca de la habitación. Naruto puede ver como su padre da un suspiro divertido, como Itachi regaña a Shisui y esta solo eleva los hombros mientras le despide con un movimiento de su mano hacia arriba, Naruto emita el gesto, haciendo que Sasuke vea hacia atrás y chasquee la lengua solo de ver la sonrisita ladina de su primo que el rubio no entiende.

—Sabias que Sasuke venia detrás de nosotros.

Acusa Itachi sentándose a un lado de su padre que guarda las crayolas en una cajita. Shisui no contesta nada, se agacha a recoger las hojas del piso viendo uno por uno. Hay muchos monitos con su nombre por encima de la cabeza. Naruto esta aprendiendo a escribir hiragana y al mismo tiempo ingles. Shisui ríe ante uno en especial que toma entre ambas manos y muestra a los otros dos.

Itachi solo se lleva una mano a la frente mientras Minato siente algo en su pecho, como un tirón, cuando solo hay dos personas dibujadas, Sasuke y Naruto con la leyenda de mi persona favorita por debajo.

—Ese debería ser yo.

Itachi cree, que su padre ha gimoteado, tal niño de preescolar con un capricho, se dice que no puede ser cierto. Esa adoración casi rayando a la obsesión de todas esas personas mayores que van tras su hermanito de 5. Le pone de los nervios, Itachi a veces se siente como caballero custodiando a una princesa, que si no tiene cuidado será robada a la mínima oportunidad. Itachi no tiene ni idea de que en realidad así se siente todo el clan Uchiha, excepto su madre.

En cuanto ese rubio único, de bonitos ojos azules, y rodillas raspadas.

Kansai 1976

La primera vez que Naruto piso un estadio fue de la mano de su padre y se trataba del Hanshin Koshien Stadium, la sede del equipo de beisbol de Osaka, los Hanshin Tigers.

Ese inmenso lugar, con la capacidad de albergar a mas de 46,000 y con el olor a césped recién cortado se instaló dentro de la mente de rubio, con su recién 10 años cumplidos, su mochila a la espalda con la pelota de beisbol que Sasuke le regalara en su cumpleaños numero 5 y un bate de imitación profesional, que le diera su padre al entrar al club en primaria.

Ese es el primer partido que vera en vivo, están a mitad de la liga central, y el equipo de la casa se enfrenta a los Yomiuri Giants. Las personas a su lado, llevan prisas con las manos repletas de cacahuates, sodas y globos.

Naruto siente que el corazón se le va salir del pecho, le retumba como tambores en plena danza africana, se muerde el interior de la mejilla, pasa por enfrente de la estatua de Babe Ruth. El rubio alza un poco su gorra en una reverencia que su padre imita.

Minato le ha hablado de los partidos que él oía de niño por la radio, la serie mundial de los Yankees en el 1923 contra los Red Sox. Y como se tiró encima una cerveza de un hombre junto a él, cuando en la novena entrada todo se decidió con una base robada.

Naruto ha crecido oyendo como cuento para dormir esos relatos de partidos en la pequeña ciudad natal de su padre, de lo veloz que tienes que ser para correr por las bases, los reflejos para atrapar la pelota, la fuerza de los brazos para sostener el bate. El amor, la pasión junto a los gritos de la multitud.

Llegan hasta las gradas marcadas con el 27B y 28B. Naruto, casi brinca encima de su asiento cuando los jugadores entran al campo, inclinado sus cabezas demostrando sus respetos y formando una fila, al igual que los Giants, las pancartas se alzan, las personas se ponen de pie mientras las voces de los hombres de ambos equipos se desean un limpio y buen partido.

Y comienza, con dos bolas muerta, un strike y 3 carreras. La pelota viaja a través del campo, cayendo de un guante a otro, marcado la diferencia entre una base robada, una carrera o un jugador que no ha llegado antes que ella.

En la séptima entrada con una diferencia de dos carreras entre los Tigers y Giants. La afición canta Hanshin Tigers no Uta. Naruto trata de seguir la letra, lleno de dulces, palomitas y un hot dog a medio terminar, su padre mueve los brazos al compas de la canción. Llenándole de energía, casi fuego en las venas a los gritos que ahora son el canto desafinado del menor.

Yomiuri toma posición, el jugador con el numero 9 se para frente al pitcher, mastica un poco de tabaco y escupe a su derecha, da un golpecito con el bate a sus talones, se inclina y mueve las caderas, levanta el bate y sonríe.

Y es como en cámara lenta, la bola viajando a 91 mph, va hacia el centro del plato, se hace el silencio. Es un sonido único, Naruto jamás lo olvidara, la madera contra el cuero. La trayectoria de la pelota, la multitud inclinándose, el bateador corriendo, pasando base por base sin que nada lo detenga, su padre alzándolo por la cintura y poniéndolo sobre sus hombros, murmurando un rápido, "arriba ambas manos Naruto"

Y él sintiendo en sus palmas, la pelota caliente, inflamándole la piel, haciéndole gritar.

Naruto ha atrapado la pelota del home run. Los Hanshin Tigers, se unen sobre su bateador ace, lo tira contra el suelo y aclaman.

Y Naruto lo siente, naciendo muy dentro de él, ese amor. La fuerza, la adrenalina, el sabor de la victoria.

Su sueño, siendo plantado en ese estadio de Osaka justo en la última entrada. Y los globos de colores surcando ese cielo a punto de oscurecer.

Tokio, 1987…

Sasuke guarda una cantidad de palitos de madera en el bolsillo de su bata, va revisando un expediente, Hinata le sigue, recitándole en voz alta el orden del cambio de guardia y los puntos más relevantes de la junta hecha hace unas horas atrás por Tsunade, y a la cual él faltó por estar asistiendo en una cirugía.

Sasuke se ha especializado por ser un neurocirujano. Él quiere entender como es que funcionan la mente, las millones de conexiones, los hemisferios y sus secretos resguardados, pero sobre todo, esa función especial de almacenar información, imágenes, olores, lugares, rostros, sabores. Sasuke quiere comprender, esa complejidad del hipocampo, que le ha mantenido lejos, con pesadillas, y recuerdos que le parecen ajenos.

Él no cree en cosas como vidas pasadas, resurrecciones, ni mucho menos re carnaciones, esos son leyendas, mitos de religiones, de historias antiguas, de leyes universales y karma.

El Uchiha es un hombre de ciencia y objetividad, es centrado y racional, y su único punto débil se haya lejos, de él, su moral y libido. Llegan al ala sur, donde están todos los consultorios de medicina general, y del que tiene que hacerse cargo 10 horas a la semana. Su primer paciente aún no llega, tiene 40 minutos libres.

Mismo que utiliza, para dejar su bata, el expediente y estetoscopio. Toma su saco negro, se arregla la corbata y sale. Hinata, ya esta sentada tras su escritorio, terminado la agenda nueva, ha re acomodado todas las citas de Sasuke para que el pueda tener tiempo suficiente de usar 4 días de sus vacaciones anuales para ir hasta Osaka.

Empuja una cajetilla de cigarros cuando lo ve frente a ella, él da un cabeceo positivo y se va, rumbo a las escaleras de emergencia.

Sasuke sube, batiendo la cajetilla, buscándose el encendedor y abriendo la puerta de la azotea. El aire golpea su rostro. Hay mantas secándose, y ondeando. Esta nublado y lloverá. Se abotona el saco y enciende el cigarrillo, dando una calda onda, calentándose los labios, la garganta y los pulmones, de humo toxico, pensamientos venenosos e imposiciones que se le están caducando.

Partirá esa tarde hacia Kansai. Ha visto el último partido de los Tiger por televisión. Ha visto como Naruto ha anotado el home run ganador, como era abrazado por sus compañeros de equipo. Con la temporada de la Winter-Series terminada.

Sasuke tuvo un escalofrió, cuando la cámara enfoco el rostro del rubio, con sus azules ojos apagados y sus movimientos erráticos. Una segunda imagen se sobrepuso a esa, la de Naruto mirándole en medio de un campo de batalla, sentando en el suelo y con una sonrisa cansada.

Exhala el humo, y tira la mitad del pitillo desde lo alto. El corazón se le acelera demostrando traición a sus resoluciones medicas y su intento de comportarse como hermano mayor y no como un hombre a punto de caer de nuevo en la tentación.

Las sombras alargadas de los pájaros, que vuelan, formando figuras, trazando el cielo, le hace consultar la hora. Su primer paciente ha llegado.

Sasuke abandona la azotea, con el rechinido metálico de las bisagras cerrarse y las cenizas de tabaco sobre sus dedos. Las manos le están temblando, como la primera vez que Naruto se presento a manera de feto gestionándose dentro del vientre de Mikoto y le robo la cordura, de esa forma, en la que la distancia duele y el mundo parece estar en contra, de esa forma, en la que se ama, a quien no se debe pero no por eso cambia las cosas. De esa forma en la que una persona se divide entre pasado y futuro.

De la única forma en la que Sasuke podría sentirse por Naruto y por nadie mas.