A Wonderful Caricature of Intimacy
-Una Maravillosa Caricatura de Intimidad-
Disclaimer todos los personajes, lugares y temas relacionados a Harry Potter le pertenecen a J. K. Rowling, Bloomsbury y Scholastic.
Capítulo 23: It's like the darkness is the light – (Es como si la oscuridad fuera la luz)
Blaise llamó a la puerta del apartamento de Draco. En su mano sostenía el papeleo final, el que pondría todo en movimiento para comenzar con el proceso de Análisis Apelativo de los Malfoy. Rhonda ya había mandado los nombres de los cinco testigos para que comenzaran las averiguaciones pertinentes, y todos habían sido comprobados y aprobados para su participación ese mismo día.
Antes de que Blaise permitiera que sus pensamientos se desviaran a la PDM, Draco abrió la puerta.
-¿Qué tan importante es lo que tienes que decirme, Zabini? – preguntó Draco en lugar de saludar a su amigo con un hola.
-Qué lindo es saber cuándo soy bien recibido – dijo Blaise con una sonrisa encantadora – Y si estás ocupado, solo puedo darte la información e irme.
-Sí, bien – dijo Draco con cansancio.
-Pareces un tanto distraído, colega. ¿Hay algo con lo que pueda ayudarte?
-No, es solo que fue un largo día – dijo Draco.
-Ah, sí, lo fue- sonrió Blaise – Bueno, solo quiero darte este formulario para que firmes así puedo llevárselo a la señorita Westin. Tenemos nuestro quinto testigo y todo está listo para el Análisis.
-Espera, nunca te pasamos el nombre del quinto testigo.
Blaise se rascó la barbilla - ¿No sabías que Victor Reid se postuló para el puesto?
-¿Reid? – preguntó con la boca semi abierta - ¿Qué demonios hace él como nuestro quinto testigo? Tiene que haber algún error.
-Dios, no podías facilitarme las cosas, ¿verdad, Draco? Ahora tendré que ir a buscar al miembro del Wizengamot encargado de esto, ver si puedo sustraer un testigo de la lista, y esperar a que encontremos un reemplazo, para luego comenzar todo el maldito proceso de nuevo – despotricó Blaise.
-No puedo lidiar con esto ahora – replicó Draco – Haz lo que quieras, no me importa, deja que Reid sea testigo.
-Él dijo que el suero de la verdad o los hechizos no tienen efecto en él. Si deciden utilizar veritaserum en él, aún podría afirmar que Hermione y tú son excelentes padres.
-Somos excelentes padres, ¡demonios! – dijo Draco acaloradamente – No necesitamos que nadie mienta por nosotros.
-La señorita Westin me mandó una nota diciendo que lo más probable es que no utilicemos a los cinco testigos siquiera. Si cuatro testigos afirman por unanimidad que ustedes son buenos padres, quizás podrían detener el Análisis ahí mismo.
-Sí, bueno, está bien – dijo Draco – Gracias Blaise, lo digo en serio.
-Seh, sé que lo haces. Ahora ve a tomar una siesta o algo. Tu humor de perros podría ser contagioso – dijo Blaise con una carcajada – Saluda a tu esposa de mi parte.
Draco observó a Blaise alejarse por el pasillo hacia las escaleras. Cerró la puerta con un suspiro leve y caminó lentamente hacia la habitación principal. Encontró a Hermione donde la había dejado antes de ir a atender la puerta. Estaba sentada en el borde de la cama, sosteniendo la muestra de embarazo en su mano, con el rostro tratando de aparentar seriedad.
-Era Blaise – dijo él en voz baja, mientras se sentaba junto a ella en la cama.
Ella asintió y miró a la prueba de embarazo por lo que podría ser la décima vez.
-¿Vas a tirar eso a la basura algún día? Básicamente hiciste pis sobre eso – dijo Draco.
Ella rió ante eso, un sonido que él ansiaba oír – Sí, eso sería lo más inteligente para hacer.
Él abrió su mano y le gesticuló para que se la entregara para botarla. Ella sacudió la cabeza glacialmente – Hice pis sobre esto, ¿y tú quieres tocarla? – preguntó ella con sus ojos claramente diciendo que debería estar resoplando fuertemente. Se levantó y la tiró en el cesto de basura de la habitación.
-¿Cuál es el gran problema? Te chupé y besé ahí abajo…
-¡Draco! – gritó ella con fuerza.
Él le dio una sonrisa inocente.
-Deberías tomarte esto con más seriedad – dijo ella con un suspiro, regresando hacia la cama y siendo arrastrada al regazo de él – Pensé que estarías enfadado.
-Te dije que solo me enojaría si tú te enojabas. ¿Estás molesta? – le preguntó, recostándose en la cama y atrayéndola para acostarla sobre su cuerpo.
-Un poco – murmuró ella contra su pecho – Había una parte de mí que realmente quería que la prueba diera color rosa. Pero también estaba esta otra parte que habría estado aterrorizada y un poco molesta contigo por lo que me habrías hecho pasar.
-Lo sé – dijo él suavemente – Quizás no estaba destinado a suceder en este momento.
-Comienzas a sonar como Donny – dijo ella – Aunque estás en lo cierto.
-Sé que estoy en lo cierto – le dijo él.
Ella rodó los ojos – Esto podría darnos la oportunidad de trabajar en nuestra relación.
-El Señor sabe que eso necesita más ayuda.
Ella rió ante eso y presionó su rostro contra la mejilla de él.
-Te amo, Hermione – dijo él.
Ella levantó su cabeza y lo miró fijamente, a sus brillantes y grises ojos que le devolvían la mirada inalterados. Ella no podía terminar de entender cómo jamás se había dado cuenta de lo guapo que era hasta que estuvieron casados. El amor definitivamente cambiaba las cosas.
-Sí, sé que lo haces – le dijo ella con el rostro firme.
-¿Ahora quién está siendo arrogante? – dijo él, con su sonrisa creciendo y tomando el rostro de ella para besarla con fiereza – Mi pequeña y arrogante esposa.
-Aprendí del mejor – bromeó ella.
-Dímelo tú también – dijo él.
-¿Decir qué?
-Sabes qué.
-Te amo, Draco.
Él volvió a besarla y la hizo rodar bajo él, levantándole la camiseta por encima de la cabeza - ¿Qué dices si nos ponemos a practicar un poco? Obviamente estamos haciendo algo mal si ni siquiera puedo conseguir dejarte embarazada como corresponde.
Ella sonrió y arqueó la espalda cuando él besó un punto particularmente sensible de su pecho – La práctica suena bien.
Después de todo, la práctica hace a la perfección.
-¿Dónde está Pansy, Jello? – le preguntó Zane a su padrastro - ¡No puedo encontrarla en ninguna parte!
Ángelo levantó la mirada del papel que estaba leyendo - ¿Probaste en la sala? Me parece que está con unas amigas tomando el té.
-Gracias, Jello – dijo Zane rápidamente, dejando la habitación antes de que el hombre mayor tuviera tiempo para corregirlo.
Se apresuró a su dormitorio y encontró a George y Fred bajo la cama, su escondite predilecta cuando visitaban a Zane durante el día.
-Jello dice que Pansy está en la sala con sus amigas – dijo Zane sin respirar mientras corría alrededor de la habitación, dejando salir su energía acumulada. Con cuatro años y no muchas oportunidades para jugar afuera, tenía que lidiar con las circunstancias como podía.
-Brillante – dijo George.
-Cuando mi papi y yo vivíamos con Pansy, hace mucho, mucho tiempo atrás, papi solía jugar conmigo cuando Pansy traía amigas. A Pansy no le gustaban esos juegos.
-Continúa – dijo Fred - ¿Qué tipos de juegos?
-Papi llamaba a nuestro juego ¡Salvajes! – rió Zane – No sé qué significa eso, ¡pero era muy divertido!
-¿Cómo lo jugaban?
-Yo me tenía que quitar TODA mi ropa y correr a la sala donde Pansy estaba tomando el té. Siempre se enojaba mucho conmigo y con papi. – rió él recordando y sacudió su cabeza – Extraño mucho a papi.
-Lo sabemos, colega – dijo George con una sonrisa triste – Estas siendo un muy buen muchacho con todo lo que está pasando. Tu mamá y tu papá estarían muy orgullosos.
-¿Qué están haciendo mami y papi solos en casa? Deben estar muy, muy aburridos porque no puedo jugar con ellos. ¿Estarán comiendo helado sin mí?
-No, definitivamente no. No comerán nada de helado hasta que tú regreses con ellos. Te extrañan mucho, muchísimo. Te lo prometemos.
-Ahora, ¿te gustaría jugar a algo, Zane? – preguntó Fred.
-¡Sí! ¡Quiero jugar!
-¿Te gustaría jugar 'Salvajes'?
-Pansy volverá a enojarse – explicó Zane.
-¿Cuándo no está enojada? – murmuró George.
-Pero sí voy a jugar – dijo Zane – Estoy taaaan aburrido todo el tiempo. ¿Me darán un premio como papi solía hacer?
-¿Qué solía darte él?
-Dulces y algunas veces juguetes y algunas veces me leía tres historias antes de dormir en lugar de solo una – dijo Zane.
-Muy bien, te daremos un gran premio, colega – decidió Fred – Solo apresúrate antes de que sus amigas se marchen.
Zane procedió a quitarse su camiseta, y los gemelos inmediatamente voltearon hasta darle sus espaldas para darle privacidad al niño. Zane dejó escapar risitas mientras removía sus ropas. Fred y George escucharon sus risas seguirlo fuera del dormitorio mientras volteaban nuevamente una vez que la puerta estuvo cerrada. Se miraron el uno al otro y sonrieron ante la pequeña pila de ropa sobre la cama.
El niño era un bromista nato.
Esperaron unos cuantos minutos, esperando para ver cómo salía todo. Después de un rato, escucharon fuertes gritos y las risitas de Zane que se aproximaban mientras corría hacia su dormitorio. También escucharon la voz ultrasónica de Pansy acercándose. Voltearon el uno al otro con miradas de nerviosismo y se metieron bajo la cama justo a tiempo cuando la puerta se abrió de un portazo.
-Zane Malfoy, te pones ya mismo toda tu ropa – espetó Pansy.
-Zane Malfoy, te pones ya mismo toda tu ropa – repitió Zane.
Los gemelos podían sentir a Zane saltar sobre la cama y comenzar a rebotar. Sostuvieron sus manos contra sus bocas para evitar reírse a carcajadas.
-¡Ponte tu ropa y deja de saltar! – chilló Pansy.
-¡Ponte tu ropa y deja de saltar!
-¡Ya basta!
-¡Ya basta!
-¡Vístete!
-¡Vístete!
A eso le siguió el silencio, y por un angustiante segundo pensaron que Pansy estaba aproximándose a la cama.
-Al menos ponte tu ropa interior, Zane.
-Al menos ponte tu ropa interior, Zane.
-¡Tu pichi está rebotando en todas partes y es indecente!
Zane rió ante eso, cayendo en la cama con la intensidad de sus carcajadas.
-¡No es gracioso!
-¡No… es… gracioso! – repitió entre risas.
-¡Voy a decirle a tu padre! – lo amenazó ella.
Zane dejó de reír y rápidamente se puso su ropa interior - ¿Puedo hablar con papi, también?
-¿Qué?
-Dijiste que le contarías a papi – dijo él, colocándose su camiseta - ¿Puedo hablar con él?
-¡Estaba hablando de Ángelo! – dijo Pansy con un suspiro de molestia.
-Jello no es mi papi – dijo Zane.
-Eres un niño muy difícil – dijo ella – te quedarás en tu habitación hasta que yo te dé permiso para salir.
-Bien – dijo Zane con tristeza, con sus esperanzas hechas trizas al darse cuenta de que nunca podría ver a su papi de nuevo. Recostó su cabeza en la almohada y volteó hacia la ventana, lejos de su madre. Su buen humor se había terminado oficialmente. Solo quería ver a su papi y a su mami. ¡Nadie parecía comprender cuanto los extrañaba! Realmente quería un abrazo y un beso de ellos. Solo ellos lo hacían bien.
Escuchó la puerta cerrarse y luego vio a Fred y George frente a él.
-Hiciste un trabajo excelente, Zane – dijo George mientras se sentaba en la cama.
-Quiero ver a mi papi, por favor – dijo Zane como toda respuesta.
-Colega, no podemos…
-¡Dije 'por favor'! – dijo Zane en voz alta, con su mal humor creciendo lentamente – Mami y papi dicen que si yo digo 'por favor', ¡puedo obtener lo que yo quiera!
-No tienes permiso para verlos – trató Fred.
-¡Pero quiero hacerlo! – lloró Zane, con los ojos llenos de lágrimas para el desconsuelo de Fred y George - ¡Los extraño! ¡Papi me extraña!
-Aw, Zane, no llores, por favor – suplicó George.
Zane ignoró el pedido e inmediatamente comenzó a llorar contra su almohada - ¡Quiero a mi papi! ¡Quiero a mi mami! ¡Quiero a Abela y a Abelo y a Wolf y a la maestra Donny y a tío Harry y a tío Ron y a tío Blaise!
George posó una mano en la pequeña espalda del niño tratando de consolarlo – Tus padres están esforzándose muchísimo para llevarte de regreso con ellos. Fred incluso irá a hablar con el Wizengamot para decirles lo buen chico que eres.
-¿Podré ver a mi papi? – dijo Zane con un sollozo, levantando su cabeza de su almohada.
-Con suerte, muy pronto – dijo Fred – Ahora, alégrate, Zane, y te traeremos dulces extra especiales la próxima vez que vengamos a verte.
-¿Grajeas de Bertie Bott's? – preguntó Zane, secando su rostro con la palma de su mano.
-Por supuesto – sonrió George.
Zane sonrió tembloroso e hipó – Los amo, tío George y tío Fred.
-Aw, colega, no nos hagas esto – dijo Fred.
-Hay mucho polvo en esta habitación – sollozó George, frotando el cabello de Zane.
-Mucho polvo – dijo Fred, limpiando la esquina de su ojo.
Hermione quitó su cabello de su rostro mientras Draco envolvía un brazo a su alrededor - ¿Qué quería Blaise? – preguntó ella.
Draco pasó una mano por su cabello mientras se recostaba contra la almohada, bostezando después de un día agotador… y la revolcada aún más agotadora que acababa de tener con su esposa - ¿No te lo dije?
-¿Qué?
-Victor Reid es nuestro quinto testigo – dijo él.
-¿Victor Reid? – preguntó ella, shockeada hasta quedar sin palabras - ¿Cómo demonios pasó eso?
-Aparentemente, se ofreció él mismo – dijo Draco curvando su labio.
-¿Qué pasa si él arruina esto para nosotros? – preguntó Hermione lentamente - ¿Qué pasa si aún tiene rencor contra ti por molerlo a golpes?
-¿Piensas que parecía sincero cuando vino a disculparse contigo? – preguntó él.
Hermione lo meditó por un momento – Pienso que sí se veía sincero, pero eso no significa que lo perdoné completamente.
-Blaise me dijo que Victor es prácticamente invencible contra todo suero y hechizo de la verdad.
-No necesitamos que nadie mienta por nosotros – gruñó Hermione – Zane pertenece aquí.
-Sí, lo hace, pero no te das cuenta de que, si solo dejamos que Reid funcione como nuestro quinto testigo, el Análisis puede comenzar en dos días, ¿y podremos tener a Zane con nosotros para el viernes?
El agarre de Hermione se tensó alrededor de la cintura de Draco - ¿Para este viernes? Eso es en cuatro días.
-Sep.
-¿Qué debemos hacer?
-Estaba a punto de preguntártelo a ti – dijo él con una breve risa.
-Debemos dejar que Reid testifique por nosotros – dijo ella en voz baja – Quiero a nuestro hijo de regreso.
Draco besó la parte superior de su cabeza – Supongo que tendremos noticias de Blaise o Rhonda mañana, entonces.
Justo como Draco había dicho, mientras él y Hermione desayunaban antes de partir al trabajo, Blaise se apareció en su puerta, con una sonrisa en el rostro y una declaración oficial del Wizengamot diciendo que el Análisis Apelativo de los Malfoy se llevaría a cabo el próximo día por la tarde. Todos los testigos y los solicitantes de la custodia tendrían que estar a tiempo y listos para un largo día.
Blaise se había encargado de reunir toda la información para los testigos y de preparar el caso a la perfección.
Antes de que se dieran cuenta, era el día del Análisis Apelativo. Nadie más que las personas solicitantes, los cinco testigos, su defensor judicial y un defensor representando al Ministerio podían estar presentes en la sala de juicio. Narcissa había estado muy enojada al enterarse de eso y le había mandado una carta furiosa al Ministro. Ahora estaba en la mansión, caminando de un lado a otro mientras Lucius la miraba, leyendo un libro.
Los padres de Hermione también estaban molestos por no poder apoyar a su hija, al esposo de ella y a su nieto favorito en un momento tan crucial de sus vidas. Le hicieron prometer a Hermione contarles todo al minuto que se tomara la decisión.
Esa mañana, Draco y Hermione apenas pudieron probar bocado. Optaron por una poderosa taza de té en lugar del desayuno. Los minutos pasaban tan lentamente mientras miraban las manecillas del reloj. El Análisis estaba programado para las ocho, y ellos se aparecerían en el ministerio, rogando no ser víctimas de alguna partición por los nervios.
-No tenemos que estar nerviosos por nada – dijo Hermione en voz baja mientras subían al elevador que llevaba a la sala donde se llevaría a cabo el caso.
Draco asintió distraído y apretó la mano de ella más fuerte dentro de la suya cuando el elevador se detuvo en el piso indicado.
El salón del juicio era pequeño; dos mesas en frente a un gran estrado donde el Wizengamot se sentaría. Blaise ocupaba asiento en una de las mesas, con sus ojos lanzando llamas revisando de un lado a otro algunos documentos, y con sus dedos frotando su barbilla mientras leía. Levantó la mirada cuando Hermione y Draco entraron, y les gesticuló para que se unieran a él en la mesa.
-¿Cómo están ustedes dos? – preguntó mientras se sentaban.
-Estaremos mejor cuando todo esto termine – dijo Draco.
-Realmente no tienen nada que… - comenzó a decir Blaise antes de que su voz se desvaneciera al mirar fijamente a una de las puertas en el fondo de la corte. Sus ojos se ampliaron levemente y su boca se paralizó a media frase. Draco y Hermione levantaron la mirada hacia donde Blaise estaba viendo y encontraron al Wizengamot llenando poco a poco la sala, pero parada en medio de ellos estaba una mujer que se parecía remarcablemente a Rhonda.
-¿Es ésa nuestra PDM? – preguntó Draco.
-Se arregló muy bien – dijo Hermione con una carcajada camuflada.
-Esa no puede ser ella – dijo Draco con simpleza.
-Lo es – replicó Hermione – Sus gafas son las mismas, es solo que hoy no están torcidas.
Rhonda miró hacia ellos y sonrió levemente, levantando su mano para acomodar sus gafas pero a último momento alejó su mano de su rostro. Estaba usando una capa azul pastel muy halagadora que no escondía su figura del mismo modo en que otras ropas sí lo hacían. Su cabello rubio estaba peinado en dos trenzas francesas, sin un cabello fuera de lugar. El cambio era remarcable.
-No es ella – insistió Draco.
-Draco, créeme – dijo Hermione – Es ella.
-Es ella – dijo Blaise ásperamente.
Hermione le dio a Draco una mirada presumida y él rodó sus ojos con una pequeña sonrisa. Las expresiones de ella comenzaban a parecerse increíblemente a las de él.
-Entonces, ¿quieres follarla o algo? – le preguntó a su amigo.
Blaise volteó a mirarlo rápidamente – Hoy se trata solo de ti, amigo.
-Ah, no soy tan egoísta – sonrió Draco.
-Seh, claro – murmuró Hermione para recibir un codazo de su esposo.
-Sus testigos están esperando en la antecámara y serán llamados individualmente – dijo Blaise para alejar el tema de cualquier cosa relacionada a Rhonda – Serán cuestionados después de tomar un juramento de honestidad y si el Wizengamot considera que no están siendo completamente sinceros, les pedirán que tomen una fórmula genérica de veritaserum.
-¿Y nosotros no seremos interrogados? – preguntó Hermione.
-Depende. Algunas veces el Wizengamot quiere cuestionar a los padres, y algunas veces no – Blaise hizo una pausa para mirar a su reloj y luego al Wizengamot – Bueno, están listos para empezar.
-Orden en la sala – pidió una bruja corpulenta vestida con una túnica marrón oscura. Estaba sentada casi al final de las filas de los miembros del Wizengamot, y vestía igual que el resto de los miembros – En este día, cuatro de Agosto, escucharemos el caso de Draco y Hermione Malfoy solicitando la completa e inquebrantable custodia completa de uno, Zane Malfoy, hijo biológico de Draco Malfoy e hijastro de Hermione Malfoy. Comenzamos hoy con una declaración abierta del Sr. Blaise Zabini, el Defensor Judicial que representa al Sr. Y la Sra. Malfoy – dijo la mujer.
Blaise se levantó y dedicó una leve reverencia a todo el Wizengamot – Sus señorías, presento este caso de custodia a ustedes con esperanza de recibir completo apoyo. Mis clientes fueron sometidos a una increíble injusticia, resultando con la pérdida de su hijo, a quien aman muchísimo. Les ofreceré evidencia que corroborará su crianza impecable. Mi evidencia incluye cinco testigos en sus completas facultades mentales, quienes fueron comprobados por ustedes anteriormente, y también una prueba tangible en la forma de documentos y exámenes tomados por los respectivos PDM.
-Gracias, Sr. Zabini – dijo la bruja. Anotó algo en un pedazo de pergamino y volteó hacia el hombre sentado en la mesa frente a la de Draco y Hermione – El Sr. Raymond Wells, el Defensor representando al Ministerio, tiene ahora la palabra.
El hombre mayor se levantó y se aproximó a la plataforma – Sus Señorías, estoy aquí para defender la decisión del Ministerio de colocar al joven Zane Malfoy con su madre biológica basados en la negligencia de los Malfoy y el manejo inapropiado del niño.
Draco puso oír a Hermione murmurar entre dientes algo sobre 'pequeño canalla, gusano' y 'no vales ni siquiera la escoria que limpio del retrete'. Él puso su mano sobre la de ella, ganándose una sonrisa tensa.
-Sr. Zabini, tiene usted la palabra.
Blaise se levantó e hizo la reverencia nuevamente – Me gustaría traer a nuestra primera testigo, la señorita Donatella Miller.
Un mago parado junto a una de las puertas en el fondo de la habitación la abrió y Donny entró con una sonrisa en el rostro y sus mejores ropas. Le guiñó a Hermione y Draco y se sentó frente al Wizengamot.
-Señorita Miller, ¿podría, por favor, declarar cómo conoce a los Malfoy? – comenzó Blaise, apoyándose contra la mesa en la que estaban sentados Hermione y Draco.
-Trabajo con Hermione en el Centro Educativo de Pequeños Magos y Brujas. Ella les enseña a los estudiantes entre tres y cinco años, y yo les enseño a los más grandes.
-¿Hace cuánto que conoce a la Sra. Malfoy?
-Cerca de tres años ya.
-¿Cómo la describiría?
-¿A Hermione? Es solo una de las más fantásticas, increíbles… - se detuvo cuando notó la ceja levantada de Blaise – Es decir, Hermione siempre se caracterizó por ser una colega madura y responsable. Cuando nuestra escuela no tenía dinero suficiente para pagar la renta o comprar elementos de estudio, ella sacaría dinero de su propio bolsillo para pagarlos.
-¿Es cierto que usted también daría dinero de su propio cheque de pago para ayudar? – preguntó Blaise.
-Bueno, sí, pero adoro trabajar allí y no me gustaría ver ese lugar cerrar. Tampoco es como si tuviera mucho en qué gastar mi dinero además de revistas de Quidditch y leche, por supuesto. Amo la leche.
Hermione le sonrió ampliamente a su amiga. A pesar de ser una situación seria, Donny no podía evitar ser ella misma, divertida y honesta.
-¿Qué puede decirnos sobre la personalidad de la Sra. Malfoy cuando estaba con Zane?
-No era nada más que súper amorosa con él. Es decir, no puedes evitarlo, te enamoras del niño apenas lo conoces. Durante la escuela jamás le dio trato preferencial o actuaba con él diferente que con otros estudiantes. Eso es algo que respeto muchísimo de ella. Si él tenía que ser puesto en tiempo- fuera o penitencia, ella lo pondría. Si hacía algo bien, ella lo premiaría, justo como a los otros alumnos.
-¿Alguna vez presenció al Sr. Y la Sra. Malfoy juntos, como padres?
-Sí, los veo muy seguido fuera de la escuela, y siempre me parecieron unos padres de primera categoría. No malcrían a Zane, pero tampoco son negligentes o algo. Nunca conocí un niño más amado que Zane.
-¿Alguna vez conoció a la Sra. Pansy D'Aggostino?
Donny hizo una mueca de disgusto – No, gracias a Dios. Probablemente le daría un bofetón a esa vaca si la conociera.
-¿Por qué lo dice, señorita Miller? – preguntó Blaise con una sonrisa perfectamente condescendiente.
-Era horrible con su hijo. Actuaba como si no existiera, nunca se preocupó por él. ¿Cómo alguien podría ignorar al dulce y pequeño Zane? Es una imbécil.
-Pensé que no la conocía.
-Es cierto, esas son solo mis suposiciones – sonrió Donny.
Blaise le devolvió la sonrisa – Gracias, Señorita Miller, esas son todas mis preguntas.
-Sr. Wells, ¿tiene alguna pregunta para la señorita Miller? – pregunto la mujer sentada entre los miembros del Wizengamot.
-Unas cuantas – dijo el Sr. Wells, y se levantó – Señorita Miller, ¿podría contarnos sobre el día en que la Sra. Malfoy le notificó mediante red flú que Zane estaba en el hospital?
-¿Quiere que le diga qué sucedió ese día? – preguntó Donny.
-Sí, por favor – dijo el Sr. Wells con una sonrisa paciente.
-Bueno, eh, me desperté y Woodie se había adueñado de todas las mantas nuevamente, así que estaba completamente helada, pero déjeme decirle que él se aseguró de calentarme inmediatamente…
-Señorita Miller, ¿podría contarnos sobre lo que sucedió después de que la Sra. Malfoy se comunicara con usted? – interrumpió rápidamente el Sr. Wells.
Donny parpadeó – Bueno, pero usted me pidió que le contara sobre mi día – dijo ella con un bufido – Veamos, Hermione me llamó por red flú para decirme que Zane había tenido un accidente pero que estaba bien en San Mungo. Fui al hospital con Woodie y comprobamos que Zane estaba completamente bien.
-Woodie es su novio, asumo – dijo el Sr. Wells.
-Sip.
-¿Alguna vez vio al Sr. O a la Sra. Malfoy castigando a Zane?
-No – dijo Donny, negando levemente con la cabeza.
-¿Está siendo honesta, Srta. Miller? – preguntó él.
Los ojos de ella se estrecharon – Estoy siendo muy honesta. Sé que Zane es castigado de vez en cuando por contestar mal, o meterse en problemas, pero Hermione y Draco nunca lo castigan frente a otras personas. Si le dan nalgueadas o lo ponen en penitencia, lo hacen en la privacidad de su apartamento, lo que es muy considerado de su parte, en mi opinión.
-Piensa que es admirable que los padres le peguen a sus hijos.
Los ojos de Donny se estrecharon aún más - ¿Está insinuando que Hermione y Draco abusan de Zane? Una pequeña nalgueada de vez en cuando jamás mató a alguien. Estudié el Desarrollo infantil y puedo asegurarle que las nalgueadas son un método de castigo muy efectivo si se utiliza correctamente. Solo es mal vista por los casos extremos en donde sale mal.
-La Sra. D'Aggostino declaró que jamás utilizaría el castigo físico para retar a su hijo – dijo el Sr. Wells.
-La Sra. D'Aggostino puede podrir…no ha estudiado y trabajado con los niños durante los últimos años, tampoco. Estoy segura que no sería capaz de diferenciar a un niño de un babuino si ocurriera el caso.
-Entonces, piensa que Zane jamás fue lastimado bajo el cuidado de la Sra. y el Sr. Malfoy.
-Lo creo en un cien por ciento – dijo Donny – le confiaría mi vida a esos dos, y ustedes solo están lastimando a Zane al dejarlo a cargo de Pansy.
-Gracias, Srta. Miller. Eso será todo – dijo el Sr. Wells.
Mientras él regresaba a su asiento, solo Draco, Hermione y Blaise vieron a Donny sacarle la lengua al hombre, voltear, y sonreírle dulcemente al Wizengamot, para luego dejar la sala.
El siguiente en declarar fue Harry, quien fue sometido a las mismas preguntas y las respondió con honestidad. No hubo problemas con su interrogación. Cuando le preguntaron sobre su pasado odio hacia Draco, él respondió con sinceridad, poniendo al Sr. Wells en su lugar al declarar que las rivalidades escolares no tenían lugar en un caso de custodia. Le dijo que su opinión sobre la personalidad de Draco no tenía efecto en las habilidades de Draco como padre. El Wizengamot no estaba dispuesto a cometer el mismo error dos veces, así que no se atrevieron a dudar del Sr. Harry Potter.
El interrogatorio de Remus transcurrió rápidamente, siendo su opinión no muy tenida en cuenta. Cuando el Sr. Wells le preguntó sobre la amistad de su hijo con Zane, y sus sentimientos de dejar a Wolf con padres que causarían tanto daño a su propio hijo, Remus le mostró los colmillos al defensor judicial y respondió – Honestamente, mi hijo está en mayor peligro en mi propio hogar que en casa de los Malfoy. En realidad prefiero que se quede allí en cada luna llena. Cuando tenga hijos, Sr. Wells, se dará cuenta de los distintos tipos de seguridad que hay en el mundo.
La próxima persona en declarar fue Fred Weasley, quien había tirado la moneda con George para ver quien testificaría para los Malfoy.
-Sr. Weasley, ¿podría contarnos cómo conoce a los Malfoy? – comenzó Blaise.
-Desde la escuela – respondió Fred con un rostro que se suponía serio, pero dado que nunca había sido una persona seria, solo se veía como si necesitara ir al baño – Mi pequeño hermano y Hermione eran amigos.
-Piensa que la Sra. Malfoy era una buena madre con Zane?
-Definitivamente. Zane era inmensamente feliz con ella como madre.
-¿Conocía a la Sra. D'Aggostino también?
-Desafortunadamente – dijo Fred con un asentimiento solemne – La conocía del colegio. Era una pequeña perra remilgada.
Blaise tosió en su puño para cubrir una inmediata carcajada – Entonces, asumo que no apreciaba mucho su compañía.
-Nop. Es una quejica, malcriada, egoísta y codiciosa; huele como las alcantarillas, probablemente en forma literal, y no es, definitivamente, una madre correcta.
-¿Qué la hace ser una madre no correcta, Sr. Weasley? – preguntó Blaise.
-Acabo de mencionar una lista completa de razones – explicó Fred - ¿Debería repetirlas?
-No, creo que es suficiente. No tengo más preguntas.
Blaise tomó asiento y palmeó la espalda de Draco – No tienes nada de lo que preocuparte. Esto está yendo mejor de lo que me había imaginado – le susurró.
Draco asintió en agradecimiento y volvió a atender cuando el Sr. Wells se levantó para cuestionar a Fred.
-Sr. Weasley, ¿podría decirle al tribunal su ocupación?
Fred levantó una ceja – Soy el dueño de una tienda de chascos con mi hermano gemelo.
-Entonces, ¿es un bromista? – preguntó el Sr. Wells.
-¿Yo? ¿Un bromista? Pero, ¡eso es absurdo! – dijo Fred en forma tan creíble que Draco y Hermione casi le creen.
-¿Pasaba mucho tiempo con Zane?
-Pasé el tiempo suficiente junto a él como para saber que Draco y Hermione lo trataban como un pequeño príncipe, justo de la forma en la que tendría que ser tratado. Es un niño inteligente, con niveles emocionales maduros y rápidos. Estoy francamente sorprendido de que nadie le haya preguntado a él con quién prefiere vivir.
-Un niño de esa edad no entiende las consecuencias de sus actos – dijo el Sr. Wells.
-La mayoría de los adultos no entienden las consecuencias de sus actos – discutió Fred.
-Sea como fuera, Sr. Weasley, eso no cambia el hecho de que el Sr. Y la Sra. Malfoy pusieron a su hijo en grave peligro. Podría haber muerto.
-Pero no lo hizo – dijo Fred – Estaba perfectamente bien. Unos cuantos rayones y un hueso roto, ¿pero acaso no todos pasamos por caídas antes? Dios sabe que me lastimé más veces de las que mi madre puede contar. Estaba en San Mungo con tanta regularidad que incluso los Sanadores podían diferenciarme de mi gemelo idéntico.
-Hablemos un poco del Sr. Malfoy – comenzó el Sr. Wells – Escuché que ustedes dos nunca se llevaron bien.
-Eso es cierto. Nuestras personalidades chocaban – dijo Fred con una sonrisa. Obviamente estaba diciendo que había odiado las pelotas de Draco en la forma más amable posible.
-¿Dejaría a su propio hijo a cargo de él?
-Si alguna vez dejara embarazada a una chica y terminara con un chiquillo pelirrojo, definitivamente lo dejaría a cargo de los Malfoy de vez en cuando. Es un tipo correcto, a pesar de ser un poco arrogante, pero de nuevo, todos tenemos nuestras características negativas.
-Entonces, piensa que…
La puerta del juzgado se abrió de un golpe y todo el mundo volteó sus cabezas hacia la entrada, para encontrar algo que parecía imposible.
-¡Papi! ¡Mami! – el grito de Zane hizo eco por toda la sala.
Su mano estaba sostenida por la de Pansy mientras ella caminaba furiosamente hacia el interior de la sala. Se veía absolutamente horrible. Lo que parecía ser una peluca estaba colocada de costado en su cabeza, prácticamente cayendo mientras pisoteaba el camino. La falda que usaba estaba recubierta de manchas que eran, con suerte, suciedad o polvo. Su camisa estaba desteñida, y cualquiera que conociera a Pansy sabría que cualquier cosa desteñida no era un artículo de vestuario que ella usaría por propia voluntad. El olor asqueroso que la perseguía impregnaba todo el salón y hacía que la mitad del juzgado cubriera su nariz con un pañuelo o las mangas de sus camisas.
Draco miró a Zane, a quien no había visto en casi un mes. La sonrisa de Zane era inmensa y saludaba a sus padres mientras Pansy finalmente llegaba hacia la mesa donde estaban sentados.
-Puedes quedarte con él – escupió ella.
-¿Qué significa todo esto? – preguntó uno de los miembros del Wizengamot con la voz crispada.
-¡Ya tuve suficiente! ¡Sé que fue él quien estuvo haciéndome todas esas horribles cosas! ¡No hay otra explicación! – chilló Pansy a la persona que había preguntado – ¡El maldito dinero no vale la pena todo esto!
-Buen Dios, Pansy, ¿qué le sucedió a tu cabello? – preguntó Fred desde su lugar – quizás tu olor lo hizo caer.
-¡Cierra el pico! – le gritó ella al pelirrojo. Volteó a Draco – No lo quiero. ¡Llévatelo y mantenlo lejos de mí!
-¿¡Cómo te atreves a decir eso frente a él!? – gritó Hermione, parándose frente a Pansy - ¿Cómo te atreves siquiera a pensar en hacerlo sentirse no deseado o no amado?
-¡No necesito que ninguna Sangresucia me diga algo! – le gritó Pansy en respuesta.
-Eres una mujer detestable, desagradable y retorcida – dijo Hermione a través de los dientes, con los puños a los lados – No te quiero ver cerca de mi hijo o de mi familia. Vete al infierno lejos de mi vista antes de que haga algo de lo que vaya a arrepentirme.
-No me das miedo, Granger… te piensas que eres mejor que todo el mundo, ¿y piensas que eres mejor madre? Bueno, ¡francamente no me interesa ni tres pepinos!
Con eso, Pansy se encontró volando a través de la sala y fuera de la puerta, aterrizando en su trasero. Su grito de enojo llenó el juzgado una vez más mientras Hermione volteaba y envolvía a Zane en un abrazo enorme.
-Aw, Hermione, podrías haberla golpeado un poco más – bromeó Fred.
-¡Orden en la sala! – llamó uno de los miembros del Wizengamot - ¡Orden, por favor!
-¡Papi! ¡Pansy estaba tan enojada! ¡Te extrañé muy, muy, muy mucho, y extrañé a mami muy, muy, muy mucho! – dijo Zane entre los brazos de Hermione, dado que ella tenía problemas con dejarlo ir - ¡Pansy olía feo todo el tiempo! ¡Y no quería que esté triste!
Draco parpadeó ante su hijo, con su mente en problemas para poner todo junto. Su hijo estaba allí, frente a él. ¡Su hijo estaba allí frente a él!
Una voz que nadie esperaba escuchar vino desde donde estaban sentados los miembros del Wizengamot. Rhonda se levantó, aclarando su garganta y atrayendo la atención de todos – De acuerdo a las leyes y regulaciones establecidas por el Departamento de Servicios Sociales y Familiares, cuando un padre cede voluntariamente la custodia de un hijo o hijos, el otro padre biológico es garantizado con la completa y total custodia de ellos, que es intransferible. En casos extremos, si ninguno de los padres biológicos está disponible para cuidar del niño, él o ella se convierten inmediatamente a cargo del estado. La Sra. D'Aggostino ha cedido la custodia a través de este medio al frente de al menos tres testigos; por ende, el Sr. Y la Sra. Malfoy reciben la custodia de Zane. El Wizengamot no tiene palabra ya en este asunto, dado que estas son leyes aprobadas por ellos en una primera instancia.
-La Srta. Westin está en lo cierto, de hecho – suspiró un miembro del Wizengamot – Este caso ya fue establecido y este debe ser el fin de cualquier problema de custodia sobre Zane Malfoy. Son libres de llevárselo a casa tan pronto como lo deseen. El papeleo será enviado por lechuza a ustedes en las próximas veinticuatro horas. Se termina la sesión.
Golpeó el martillo contra el podio y el Wizengamot con el defensor judicial del Ministerio abandonaron el salón, dejando todo en un silencio incrédulo.
-Hola, tío Fred – dijo Zane al gemelo - ¡Hice justo como me lo dijeron! Pansy me vio escondiendo la popó de perrito en su closet. ¡Gritó por cientos de horas!
-No tengo idea de lo que estás hablando, colega – dijo Fred con un guiño mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta - ¿Sabes que estoy orgulloso de ti, cierto?
-¡Sip!
-Bien. ¡Te veré pronto! Recuerda, ¡no puedes contarle a nadie nuestros secretos! – dijo y cerró la puerta tras él.
Zane rió en silencio y miró a su padre.
-¿Vas a decirme hola, papi? – preguntó Zane. Se escabulló de los brazos de Hermione y caminó hacia su padre, moviendo su manito pequeña frente al rostro de su padre.
-Zane – respiró Draco para luego tomar a su hijo y envolver sus brazos a su alrededor, besando su cabello y murmurando su nombre – Te extrañé, colega.
-¡También yo, papi! ¡Un montón! – Dijo Zane con voz ahogada – Me divertí con Pansy y tío Fred y tío George.
-¿Tío Fred y tío George? – Murmuró Hermione para sí misma - ¿Qué…? – rodó los ojos cuando la realización la golpeó.
-¡Papi! ¡No puedo respirar! – Rió Zane - ¡Demasiados abrazos!
Draco se alejó un poco, pero no dejó ir a su hijo, tomándolo por los hombros para mirarlo bien. Volteó a ver a Blaise y le dedicó una sonrisa generosa – Gracias.
-No hay necesidad de agradecerme nada – dijo Blaise distraídamente, mirando a Rhonda, que aún estaba por ahí, llenando unos papeles – Me alegra tener de vuelta a Zany Brainy.
-¡Te extrañé, tío Blaise! – dijo Zane.
-También yo, Zany Brainy – rió Blaise, mirando al niño – Ahora, cuida a tus padres por mí, ¿de acuerdo?
-Lo haré – dijo Zane con seriedad.
Blaise asintió justo cuando una de las puertas traseras se abría y Donny entraba apresurada, con su sonrisa amplia y sus ojos aún más – Acabo de enterarme – Remus y Harry estaban justo detrás de ella. El quinto testigo se había retirado amablemente, sabiendo que sus servicios ya no eran necesarios.
Más abrazos aplastantes, besos y palabras de cariño fueron dichas.
-Tengo que firmar un par de cosas – le dijo Blaise a Draco – Tendré que reunirme con el Wizengamot después, así que ya pueden irse a casa.
Draco asintió y levantó a su hijo, quien estaba explicándole a Hermione cómo se había aburrido en casa de Pansy y cómo Pansy le había hecho un nuevo dinosaurio.
-¿Listo para volver a casa, Z? – preguntó Draco.
-¡Sí! ¡Quiero ver a Rosie!
-¿Y qué hay de tus abuelos y los Weasley? – Preguntó Hermione – Te extrañaron mucho.
Zane pensó en eso y asintió lentamente – Bueno, pero primero a Rosie.
Nota de la autora: este capítulo es súper largo, así que el capítulo final será un poco corto! Es como salió todo… El epílogo será una introducción a la secuela. Gracias por los reviews! El título del capítulo viene de la canción 'Disturbia', de Rihanna.
Nota de la Traductora: Y finalmente, muchas cosas se solucionaron aquí! Quiero disculparme por la tardanza en subir el capi, aquí en argentina son las 22 hs, y nunca suelo actualizar tan tarde, pero como hoy es sábado estoy en mi campo y hasta que conseguí la señal…. Bueno, ¿Que piensan del capi? Quien está triste porque termine en breve?
Muchísimas gracias por sus reviews, chicas… por sus PM y lindas palabras! Guests:
SALESIA: Bueno, aquí vemos que al final no necesitaron a Victor, pero por el solo hecho de haberse presentado, creo que se mataron algunos rencores, aunque no todos obviamente ! Narcissa y Donny son tal para cual, se encontraron las medias naranjas jajaja donny necesitaba a alguien que sea tan cotilla y parlanchina como ella, al igual que Narcissa. Y vemos tambien que el interés de Blaise crece potencialmente... pronto veremos donde termina todo eso ;) Todas las trastadas que Zane le jugó a pansy tuvieron su resultado, y pansy terminó quedandose sin el pan y sin la torta! Y con respecto al embarazo de Hermione, tambien tienes la respuesta aquí, solo espero no haberte (y haberlos) decilusionado mucho con el resultado... espero poder compensarlos pronto! te imaginas a zane y wolf junto a los gemelos instruyendo a un futuro mini merodeador? ARDE TROYA! muchisimas gracias por tu comentario y por seguir leyendo. un beso enorme!
Elegv: definitivamente zane consiguió volver loca a pansy, pero bien que se lo tenía merecido!no quiero ni imaginar a un Zane con unos años más y haciendo destrozos en hogwarts :P me alegra que disfrutes tanto de la historia, y que Narcissa te haga reir tambien, es una genia! Como viste, Victor al final ni hizo falta que interviniera.. te agradezco tambien por tu apoyo con el proximo fic, aquí abajo pondré una descripcion :) muchisiams gracias por tu coment, disfruta el capi! un beso :)
Ahora bien, no quiero hacer esto súper extenso, pero es la única forma de comunicarme con ustedes. Como ya saben, estoy trabajando en una nueva traducción. En este caso se trata de la historia 'Summer of the Dragon', de Lena Phoria. Es una historia completamente distinta a esta, pero por supuesto es un Dramione. En este caso predomina más que nada la aventura y mucho elemento mágico, y debo admitir que me fascinó. Repito, no es nada parecido a esto, pero amaría que le den una oportunidad J les dejo el Resumen:
"Tres años después de la guerra, Hermione se toma un tiempo de la relación con Ron y acepta un trabajo de verano recolectando elementos para Ollivander y sus varitas. Lo que ella no se esperaba era tener que trabajar con Draco Malfoy, quien está más perseguido por su pasado de lo que ella se había imaginado. Juntos viajarán por el mundo, pelearán contra dragones, conquistarán demonios y quizás encontrarán lo que ellos estaban buscando".
Espero que al menos les haya picado el bichito de la curiosidad, pronto tendrán más noticias sobre éste y el próximo fic.
Recomendación Mcfly de hoy: All about you.
Un beso enorme, y nos leemos el martes!
Pekis!
