A Wonderful Caricature of Intimacy
-Una Maravillosa Caricatura de Intimidad-
Disclaimer todos los personajes, lugares y temas relacionados a Harry Potter le pertenecen a J. K. Rowling, Bloomsbury y Scholastic.
Capítulo 24: A Few More of Your Least Favourite Things – (Un poco más de tus cosas preferidas)
Zane levantó la mirada de la reunión que estaba organizando con sus dos dinosaurios, Rosie y Posey, cuando su padre entró a la habitación.
-Hola, papi – dijo Zane.
-¿En qué andas, Z? – preguntó Draco mientras se sentaba en la pequeña cama.
-Hablando con Rosie y Posey. Estamos preparándonos para cuando Wolf venga a jugar aquí – explicó Zane.
-¿Tienes grandes planes, entonces?
-Quizás – se encogió de hombros, con una pequeña sonrisa en el rostro – Vamos a jugar un montón de juegos.
-Tu madre está preparando una sorpresa para ambos – sonrió Draco.
-¿Galletas? – chilló Zane.
-Quizás.
-Estoy seguro que serán galletas. Mami siempre me hace galletas cuando soy un buen niño, ¿y acaso no estuve siendo un buen niño, papi?
-Estuviste increíble – dijo Draco –Estoy muy orgulloso de ti.
-Abelo dijo que me comprará cualquier juguete que yo quiera – le dijo Zane a su papá, caminando hacia él y trepándose a su regazo – Abela dice que Abelo es un blandengue. ¿Qué es un blandengue?
Draco rió y abrazó fuertemente a su hijo – Eso solo significa que tu abuelo te ama mucho.
-Oh, ¡también yo! – dijo Zane - ¿Dónde están mis galletas?
-Ve a buscar a tu mamá y lo sabrás.
Zane estaba fuera del regazo de su padre en un instante, apresurándose por el pasillo y llamando a su madre. La encontró en la sala, leyendo un periódico educativo y con una taza de té en la mano - ¿Tengo una sorpresa?
Hermione levantó la mirada y le sonrió – Sí, pero tendrás que esperar a que Wolf llegue.
Zane hizo un puchero y caminó desganado hacia el sillón – Bien. ¿Puedo tener una galleta más grande que la de Wolf?
-Creo que debes tener una galleta igual a la de él – le dijo Hermione – ahora, ve a decirle a tu padre que deje de arruinar mis sorpresas o no le daré ninguna galleta a él.
Zane rió - ¡Papi estará en problemas! – corrió a buscar a su padre y contarle de las terribles noticias. ¡Nada de galletas! ¡Qué horrible!
Hermione rió y regresó a su lectura, con su mente escapándose por tanta felicidad en su ser. De verdad, no existía nadie más feliz que ella en ese momento. Ya había pasado una semana desde que Zane había regresado con ellos, desde que volvían a ser una familia completa. Esa semana había estado llena de visitas a su apartamento, que incluían a una Narcissa que había sido prácticamente arrastrada fuera de allí por su esposo cuando lo único que ella quería era sentarse con su nieto por muchas, muchas horas.
Zane estaba constantemente feliz, siempre buscando a su madre y padre para un abrazo y un beso si es que ellos no lo buscaban primero. Estaba nuevamente en casa, donde pertenecía, y de donde nadie lo volvería a alejar.
Hermione y Draco aún estaban trabajando en su relación, dejando que Zane se quedara con los Lupin, los padres de Hermione, sus abuelos paternos, los Weasley o Donny y Oliver mientras ellos pasaban algo de tiempo solos para hablar y resolver los pocos problemas que tenían.
Fred y George habían recibido una donación anónima a su tienda de chascos, una muy grande que solo podría venir de una única fuente. Trataron de agradecerle a Draco, pero él pretendió no tener idea de lo que estaban hablando. La segunda donación fue incluso mayor a esa, y cuando volvieron a decirle que estaban más que agradecidos y que no necesitaban tanto dinero, él les dijo que no había tenido nada que ver con cualquier otra donación. La fuente de la segunda donación jamás sería revelada a nadie, y Lucius lo prefería de esa forma.
Después de la segunda semana de Zane de regreso a casa, Donny se habría ofrecido para sacarlo a almorzar, quejándose de que ella nunca tenía la oportunidad de estar con él, solo los dos. Era un brillante sábado en los finales de agosto y, después de almorzar, Zane y Donny caminaron por las calles del callejón Diagon riendo ante cosas sin sentido y jugándose carreras de un lado a otro.
-¿Podemos ir a ver a tío Fred y tío George a su tienda? – preguntó Zane mientras miraba a través de la ventana de Elementos de Calidad de Quidditch.
-Seguro – respondió Donny, tomando su manito entre la suya mientras cruzaban la calle - ¿Quieres ir por un helado después de eso?
-¡SÍ! – dijo Zane, chillando de emoción.
Se dirigieron hacia Sortilegios Weasley y entraron a la tienda detrás de un grupo de adolescentes. Donny se apresuró a través de la multitud hacia el fondo, donde George estaba en la caja registradora mientras su esposa reponía elementos en los estantes.
-¡Tío George! – gritó Zane sobre el ruido - ¡Hola!
-¡Zane! – sonrió George – Acércate para aquí. ¿Eres el niñero de la maestra Donny hoy?
-No, ¡eso es ridículo! – dijo Zane entre risitas mirando a Donny, quien le sonrió en respuesta.
-Hola Zane, ¿cómo estás? – preguntó la esposa de George, Catherine.
-Estoy bien – dijo Zane - ¿Puedo hablar con tío George y tío Fred en privado?
Catherine le sonrió y asintió. George se inclinó sobre el mostrador y levantó a Zane, haciendo sonidos de avión para sacarle risas al niño – Vamos a encontrar a ese travieso hermano mío, ¿te parece?
Encontraron a Fred en la sala del fondo acomodando cajas y controlando el inventario - ¿Tienes un segundo, Fred? Tenemos que tratar asuntos serios aquí con Zane.
Fred levantó la cabeza entre una pila de cajas y les sonrió – Los asuntos serios son mi segundo tipo preferido de asuntos.
George acomodó a Zane sobre una caja y se apoyó contra la pared para escuchar al niño. Fred caminó hacia donde ellos estaban y saludó con un apretón de manos a Zane, esos que te hacen temblar todo el cuerpo. Después de que Zane terminara de soltar risitas, se levantó y rebuscó en su bolsillo.
Fred y George miraron a Zane sacar dos sickles y un galleón - ¿Puedo comprar algo?
-Oh, colega, sabes que no tienes que pagar nada aquí – dijo George.
Zane sacudió su cabeza y le extendió las tres monedas a los gemelos – Quiero comprar las cosas para el cabello de Pansy y su ropa olorosa. No quiero que siga estando triste y enojada conmigo.
Los gemelos miraron a Zane por un largo rato, observando como sus amplios ojos los miraban inalterados - ¿Quieres comprarle los antídotos?
-Dijeron que ella puede comprar las cosas para que su cabello vuelva a crecer y para hacer que su ropa deje de apestar aquí en su tienda. Quiero comprarlas para ella, y luego papi o mami pueden mandárselas para que ella deje de estar triste. Su cabello era muy bonito antes de que se esfumara. Era del mismo color que el de la maestra Donny.
-Pero Pansy era horrible contigo – dijo Fred.
-No era horrible todo el tiempo – dijo Zane – Me hizo a Posey, y una vez me dio un helado. Jello jugó conmigo con unas cartas bonitas, ¡y yo gané! No sé si tengo suficientes monedas para comprar las cosas para Pansy. Quizás papi puede darles unas cuantas más si no me alcanza con lo que tengo.
Ellos intercambiaron una mirada con el otro, siempre sorprendidos de lo que salía de la boca del niño.
-¿Puedo comprarle las cosas? – preguntó Zane nuevamente.
-Por supuesto que sí, colega – suspiró George – Se las enviaremos mediante correo lechuza esta tarde.
-¡Gracias, tío George! ¡Gracias, tío Fred! – dijo Zane con felicidad, abrazando las piernas de los gemelos. Abrió su mano y les ofreció las monedas – No le digan a Pansy que yo compré las cosas para su cabello y su ropa olorosa. ¡Quiero que sea una sorpresa!
-Puedes quedarte con tu dinero, colega, y comprarte un gran, gran helado – dijo Fred.
Él lo pensó por un momento – Pero yo soy un niño grande, y puedo pagar mis cosas con mi propio dinero.
-No puedo tomar el dinero de él y tener la consciencia tranquila – le susurró Fred a George – Está matándome.
-Bueno, Zane, puedes pagarlo todo – dijo George, conduciendo al niño hacia la tienda – El precio será de un sickle.
Zane miró a su mano y frunció el ceño.
-Es la moneda plateada – dijo Fred detrás suyo.
Zane levantó la moneda plateada y se la extendió a George una vez que llegaron a la caja registradora – No se olviden de nuestro secreto, tío George y tío Fred.
George asintió y le pasó a Donny el sickle mientras Zane se ocupaba en guardar el resto de monedas nuevamente en su bolsillo. Se inclinó hacia Donny y le dijo que le diera a Zane el dinero discretamente.
Los gemelos observaron al niño y a Donny salir de la tienda – él sabe totalmente como hacerte sentir culpa – se quejó Fred mientras regresaban al trabajo – Casi me provoca ir yo mismo a disculparme con esa vaca en Francia.
-Siendo casi la palabra clave – sonrió George.
Blaise levantó la mirada de su papeleo cuando sonó un llamado en su puerta. Levantó la mirada al reloj en su sala para notar que eran solo las ocho de la noche. No podía ser Draco porque era casi la hora de dormir de Zane. No podía ser su madre, la Sra. Zabini, porque estaba en algún bendito resort en España probablemente maltratando al personal del hotel y a los turistas.
Suspiró mientras bajaba su pluma y arrastraba los pies hasta la puerta. Aún no se había cambiado su ropa, solo se había quitado la corbata y desabotonado los primeros botones de su camisa.
Olvidó controlar por la mirilla antes de abrir la puerta y encontrarse con la señorita Rhonda Westin parada en el descanso. Ella lo miraba con parpadeantes ojos detrás de torcidas gafas. Estaba nuevamente con una túnica marrón oscuro que no la favorecía en absoluto, pero era como un soplo de aire fresco para Blaise mientras la miraba fijamente.
-Hola, Sr. Zabini – balbuceó ella – Yo, um, tenía que hacerle una pregunta.
-¿Por qué no pasa? – la invitó él, dejándole lugar.
Los ojos de ella se ampliaron mientras se mordía el labio – Uh, bueno – caminó tentativamente hacia dentro y sonrió de forma temblorosa mientras él cerraba la puerta tras ellos.
-¿Qué quería preguntarme? – preguntó él.
Ella bajo la mirada a sus manos y empujó sus gafas hacia el otro costado, solo desviándolas levemente hacia la derecha – Yo, uh, bueno, verá, esto le sonará extraño o algo…uh, bueno, me estaba preguntando si usted… um, ¿querría salir a cenar alguna vez?
Blaise le sonrió, mientras ella seguía con sus ojos apuntando directamente hacia el suelo y sus manos temblando – Me encantaría.
-¿De verdad? – ella levantó la mirada rápidamente y parpadeó – Um, ¿de verdad?
Él casi rompe a reír – Sí, de verdad. Eres todo un encanto, Rhonda.
Ella le dedicó una mueca – Odio mi nombre.
-¿Sí?
-De verdad no me gusta. Mis amigos me llaman… - se sonrojó – Es estúpido.
-¿Cómo te llaman?
-Doddy – murmuró ella – Es la última sílaba de mi nombre con un poquito extra agregado. Es decir, no es genial, pero cualquier cosa es mejor que Rhonda,
-¿Doddy? – preguntó él.
-Puedes reírte si quieres. Te veo luchando por no hacerlo – sonrió ella – No va a molestarme.
-Bien – dijo él antes de dejar salir unas risitas – Me gusta una chica que pueda reírse de sí misma.
-Gracias – dijo ella con otra sonrisa – No soy muy buena con todo el rollo social. Tengo unos cuantos amigos y no tuve una cita en siglos, sabes, tratando de terminar mi carrera y establecerme. Pero solo me encontré frente a su puerta y yo, uh, en verdad me gusta, Sr. Zabini.
-Blaise – le corrigió él – Y también me gustas, Doddy.
Ella rió ante eso pero se ahogó en su risa cuando Blaise se acercó a ella y extendió sus manos a su rostro para arreglarle las gafas. Le guiño un ojo y luego se inclinó para besarla suavemente en los labios.
Él había besado muchas mujeres, muchas, pero ninguna había sabido tan dulce y pura como la mujer entre sus brazos. Era suave donde una chica debería ser suave, y tenía piel sedosa en cualquier parte donde la tocara.
Él se alejó lentamente y sonrió ante lo grande que se había vuelto la sonrisa de ella.
-Estaba pensando en conseguir lentes de contacto – susurró ella – Pero creo que me quedaré con los anteojos.
-Buena elección – dijo él antes de volver a inclinarse y besarla nuevamente, quitando los pensamientos de gafas, lentes, mala visión y cualquier otra cosa de sus mentes.
-¡Hermione! – gritó Draco desde la cocina - ¡Atiende la puerta, por favor!
Hermione levantó la mirada de la ropa, dejando una camisa recién doblada sobre el borde de la cama. Pasó por la puerta del cuarto de Zane, donde escuchó a su hijo y a Wolf jugando a las espadas, o a la lucha de dragones, o a cualquier otro juego loco que solo ellos entendían.
Metió la cabeza a la cocina donde encontró a Draco acomodando algunos platos y tratando que el trapeador limpie el piso por sí mismo. No estaba teniendo suerte. Pasó la cocina y abrió la puerta frontal a Lucius y Narcissa, vestidos elegantemente con sus mejores ropas, lo que era usual en ellos, por supuesto.
-Hermione, querida – saludó Narcissa a su nuera - ¿Cómo te encuentras?
Ella la abrazó rápidamente y se apresuró dentro de la casa. Lucius asintió con la cabeza educadamente. Típico.
-Estoy bien, Narcissa – dijo Hermione, cerrando la puerta y caminando con ellos hacia la sala - ¿Cómo están ustedes dos? ¿Ansiosos por tu viaje?
Narcissa se encogió de hombros con delicadeza – Será divertido. Nuestro viaje por el Mediterráneo siempre es entretenido.
-Déjenme avisarle a Draco que llegaron – dijo Hermione, para después dirigirse hacia la cocina.
Narcissa volteó hacia Lucius mientras él envolvía sus fuertes dedos alrededor de la manito de ella, y se sentaban en el sofá – Veo que estuviste usando mi crema hidratante de manos – le dijo ella.
Lucius levantó una ceja – No tengo ni idea de lo que estás hablando.
-De verdad, podrías usar la que no tiene brillo si lo que querías era pasar desapercibido – dijo ella tratando de mantener el rostro serio.
Él sacó su mano y la miró. Al no ver nada de brillo, miró con furia a su esposa – No usé la que tiene brillo.
Ella rompió en suaves carcajadas – Oh, Lucius, te amo tanto.
Él rodó los ojos, pero ella pudo captar la sombra de una sonrisa en su rostro justo cuando Draco y Hermione entraban en la sala. Las tendencias manicuras de Lucius podían esperar.
La pareja más joven también estaba de la mano, causando que Lucius rodara los ojos nuevamente y casi dejara escapar un comentario mordaz. Dios, espero que Narcissa y yo no nos hayamos visto así en ningún punto de nuestro matrimonio. Cachorritos enfermos de amor. Me provoca nauseas.
Draco caminó hacia el sofá para saludar a su madre y estrechar la mano de su padre.
-Estamos contentos de que hayan venido – dijo él, tomando asiento frente a ellos en una silla.
-Nosotros siempre estamos felices de venir – dijo Narcissa.
-En realidad tenemos noticias – dijo Hermione tomando asiento junto a Draco.
-¿Van a separarse? – preguntó Narcissa con un jadeo aterrorizado – Es decir, sé que justo hoy era el día en el que supuestamente ustedes debían terminar con su matrimonio, pero pensé que se amaban el uno al otro. Y Zane solo estuvo de regreso por dos meses, no pueden hacerle eso a él. ustedes dos son perfectos juntos…
-¡Narcissa! – espetó Lucius – Buen Dios, mujer, cierra tu boca por un minuto.
Ella le dio una mirada fría y volteó rápidamente a Hermione y Draco.
-Mamá, ¿de dónde demonios sacas esas ideas? – preguntó Draco.
-Solo díganme – se quejó Narcissa.
Draco miró a Hermione y ésta sonrió – bueno, acabo de venir de visitar a mis padres... – comenzó a decir ella.
-¡MAMI Y PAPI VAN A DARME UN PEQUEÑO HERMANITO O HERMANITA! – el grito de Zane llegó desde la entrada de la sala.
Cuatro cabezas voltearon en la dirección a donde él estaba parado con Wolf. Él les sonreía, y Wolf reía cubriendo su boca con su mano - ¡Vamos a jugar a los perros ninja!
-¡Genial! – accedió Zane - ¡A mí me toca ser el troll!
Los dos niños se alejaron entre risas por el pasillo desde donde habían venido, como si no hubieran arruinado un momento semejante.
-¿Estaba bromeando? – cortó el silencio Narcissa.
Hermione sonrió – No. Estaba diciendo la verdad.
-Comenzaba a pensar que estabas disparando a la nada, hijo – dijo Lucius.
-Gracias, padre – dijo Draco secamente – Tus comentarios siempre son apreciados.
-¿Estás embarazada? – preguntó Narcissa lentamente.
-Sí – replicó Hermione con un asentimiento – Casi un mes y medio ya, si mis cálculos son correctos.
-¿Vas a tener un bebé? – volvió a preguntar ella.
Quizás estaba perdiendo la cabeza. ¿O quizás estaba en negación? Draco y Hermione compartieron una mirada de preocupación. Lucius se limitó a rodar sus ojos de nuevo.
-Sí – dijeron Draco y Hermione al mismo tiempo – Vamos a tener un bebé.
…
…
…
Zane y Wolf tuvieron que cubrir sus oídos ante el sumamente fuerte grito que escucharon venir desde la sala.
Wolf miró a Zane con su cabecita inclinada hacia uno de los lados mientras el grito terminaba – Sonó como la maestra Donny cuando tío Woodie vino a la escuela y le regaló ese bonito anillo.
-Seh – estuvo de acuerdo Zane – Me pregunto si Abelo le compró un anillo bonito a Abela. Quizás por eso está gritando.
-Quizás – dijo Wolf – pero tío Woodie también trajo flores, y estaba usando ropa bonita. No vi ninguna flor cuando tu dijiste que tu mami y tu papi te darán un nuevo hermano o hermana.
-¿Piensas que Abela besará a Abelo como la maestra Donny besó a tío Woodie, por mucho tiempo, cuando él le regaló ese bonito anillo?
Wolf pensó por un momento – No. Los besos son asquerositos.
-Seh, ¡los besos son la cosa más asquerosita en todo el mundo! ¡Son más asquerositos que los mocos, y más asquerositos que la popó!
Ante eso, los dos niños rompieron en fuertes carcajadas.
¡Si solo los tontos 'adlutos' del mundo supieran cuán asquerosito era besar en realidad! De verdad, ¡es incluso más asquerosito que la popó!
Nota de la Autora: ¡Último capítulo! No se preocupen, aún queda el epílogo y la secuela. El título del capítulo viene de la canción ' Build God, Then We'll Talk' de Panic! At the Disco.
Nota de la Traductora: Y aquí estamos, el final de esta increíble historia Me pone triste saber que ya no falta nada para cerrarla por completo, pero me alegra saber que seguiremos leyéndonos en las siguientes traducciones
Una aclaración antes de continuar: la Secuela relata la vida de Zane un poco por Hogwarts pero en mayor parte su vida fuera de allí. El único problema es que está inconclusa, solo tiene unos cuantos capítulos publicados pero la historia está congelada. Sé que la autora tenía intenciones de continuarla, pero por ahora no, por lo que no la voy a traducir. Lo siento, pero prometo que apenas ella la termine se las haré llegar. Es solo que no sé si en futuro ella elegirá botarla totalmente, y no quiero dejarlos colgados yo a ustedes. Con respecto a la próxima historia a publicar, subiré el primer capítulo junto con el epílogo de esta, así terminan algo y comienzan otra ;)
Con eso dicho, solo me queda agradecer profusamente a todos los que continuamente están añadiendo la historia a sus favoritos y alertas, y sobre todo a quienes se toman unos minutos de su tiempo para dejarme un alentador comentario. A los que tienen cuenta ya mandé el correspondiente PM de agradecimiento, a los Guests aquí va:
Elegv: Querías embarazo de hermione? ahi lo tienes, bombon! jajaja las travesuras de zane tuvieron resultado, pero como vemos aquí, se arrepiente luego! es un niño muy especial, ojalá mis hermanitos fueran asi de buenos jajajaja el juicio estuvo increible, cada uno de los testigos poniendo en su lugar al defensor del ministerio no tuvo precio! y la cereza del pastel, hermione arrojando a pansy lejos! me alegra que disfrutaras tanto del capítulo, y gracias tambien por el apoyo a la nueva historia en marcha.. pronto tendremos más noticias de esa :) un beso enorme para vos, y gracias por escribirme con tu opinion!
SALESIA: jaaaj definitivamente te sorprendió, no? pansy no daba más, solo quería deshacerse del pobrecito de zane despues de que él le jugara todas esas malas pasadas.. al menos ahora ya está con sus papis que lo aman! aquí tambien vemos que en realidad, el agradecimiento de los malfoys es bastante silencioso, pero a mi el de lucius me conmovio aun más... en silencio, les agradece su ayuda. amo al rubio mayor :P los testigos, como le dije a Elegv, supieron defender a sus amigos con colmillos incluidos.. todo sea por recuperar a Zane! y con respecto al embarazo.. bueno, ya viste que draco yhermione al fin decidieron regalarle a zane un pequeño hermanito/a... ;) Gracias por tu comentario, siempre un placer escuchar lo que piensan del fic. un beso enorme!
Laura: nena! No te hagas problema por la tardanza, lo bueno es que a pesar de estar complicada aun me lees y eso me hace muy feliz :) un beso enorme!
No se imaginan lo feliz que me hace leer sus opiniones... !
Ya saben, si me olvidé de alguien solo me lo hacen saber, y si se me pasó algún error, también así lo corrijo
Recomendación McFly del día: Walk In the Sun. En realidad es una canción particular de Danny Jones, el otro vocalista y guitarrista de la banda. Un tema muy emotivo, espectacular.
Nos leemos el jueves con el Epílogo!
Pekis.
