Eren no sabia como salir de su casa, ya de por si se había desvelado y había revuelto su armario buscando algo adecuado, no se sentía como una niñita en su primer cita ni nada menos pero tenía tantas marcas debido al rato pasado con su superior que le daba mucha vergüenza que alguien lo viera, ya le había pasado, en su primer celo había sido interceptado por un Alfa que parecía llevarle como diez años, este le marco la piel de la misma forma. El dilema fue resuelto cuando se dio cuenta que afuera hacia un frio de mil demoños y opto por ponerse una simple remera blanca y una polera verde pantano, pantalones negros y su campera marrón, y volvíamos al principio, no sabía cómo salir, no podía hacer nada, tenía miedo de encontrarse con su jefe y no era menos, si se lo ponía a pensar el olor del mayor lo volvía loco, tanto que terminaba revolcándose con cualquier Alfa que pudiera, su determinación y seguridad lo desarmaban y sus ojos…o sus ojos fríos como el hielo, la perfecta combinación con el calor que le provocaba físicamente. Se aclaro las ideas y decidió salir de una vez, había quedado embarazado de él era hora de hacerse cargo porque después de todo el quería tener muchas crías, muchos pequeños y fuertes Alfas a los cuales amar y de los cuales sentirse orgulloso, si había algo que hacía que un Omega fuera visto por la sociedad como alguien de respeto era la pareja que había logrado "conquistar con su olor" y la cuantiosa camada de niños Alfas que pudiera llegar a tener, cuantos más mejor , si lo pensaba el ya de por si tenía un buen empleo y dentro de el un buen puesto, si lograba tener una camada fuerte seria el Omega mas envidiado (luego de Hanji ) en todo el bloque, ese era su sueño ¿no? Ser reconocido y llegar alto, además si lo pensaba más detenidamente moría de ganas por acariciar nuevamente ese cabello tan sedoso y negro como la mismísima noche, sentir sobre su piel esos dedos tan blancos y fríos y poder una vez más ser el objeto de adoración de aquel hombre tan poderoso. No pudo hacer mas tres metros que tuvo que volver a su departamento
-Frio, frio, frio, friooooooo
mientras abría su puerta su vecina quien vio toda la escena intentaba contener las risitas, se volvió a cambiar y esta vez no quedo contento, luego de sacarse la polera se puso dos buzos uno con sierre adelante gris y uno violeta opaco sin sierre una bufanda y la campera, moría de las ganas de ponerse un gorro guantes y orejeras y porque no llevarse la estufa consigo pero no quería parecer un niño débil delante del que esperar fuera su Alfa en un futuro.
-Maldito clima, maldito frio, maldito sistema de calefacción centralizado, maldita Mafia, maldita Mikasa y por sobre todo maldito clima!
La dueña del bar miraba con cierto temor a uno de los tres hombres mas influyentes del bloque quejarse de todo lo humanamente posible en su puerta, ya le había ofrecido entrar pero él esperaba a alguien y la mitad más un empleado estaban chismeando en espera de quien sería la compañía, todos los lugares cercanos al bloque se habían enterado por vos de los bomberos que su Jefe y por ende protector de los bares Erwin Smith salía con la excéntrica genia Hanji Zöe. El bar era tranquilo medio familiar, solía ser frecuentado por Betas y alguna que otra pareja pero nada raro, muy cerca de la entrada al bloque y sobre todas las cosas al encontrarse bajo la jurisdicción de su ahora nuevamente mejor amigo podía pedir lo que quisiera gratis.
Eren no tardo tanto en hacerse ver pero claro el había llegado como una hora antes, solo Zöe lo sabia pero Levi padecía de T.O.C (trastorno obsesivo compulsivo) y por eso era increíblemente puntual y meticuloso, como si llevara una década sin verlo se sorprendió ante la visión de joven que cruzaba la calle, siempre lo había visto con la ropa de servicio, verlo de civil era toda una delicia para sus ojos, se notaba que venía de una clase media baja (para ser generosos), su ropa, no solo la elección de la misma si no la calidad lo delataba, al igual que su sonrojo de pura vergüenza al encontrar a su superior también de civil pero aun así con un traje y un mongoberi adornado con una simple bufanda negra y violeta, esa diferencia de clases era notable hasta para los Betas.
-Ho-hola Señor Levi- el interpelado levanto una ceja, le había pedido que lo tuteara pero no esperaba que aun le diera del señor
-Hola Eren, pasemos estoy helando- dicho y hecho entraron, sus abrigos fueron tomados por una camarera y la dueña del local los atendió en persona
-Un café grande para mi ¿tú que quieres?
-Emm…un capuchino va a estar bien
la mujer se alejo rápidamente sin antes inhalar todo el aire que pudo ganándose una mirada asesina por parte del otro Alfa, ya en la cocina y ante sus empleados tomo la fuente de ensalada y se dispuso a juntar el dinero de la apuesta mientras canturreaba "Es un lindo Omega, ganamos la apuesta" más de la mitad perdieron el sueldo del día en esa inocente pero a futuro nefasta apuesta.
Parecía que Eren no diría nada, se limitaba a tomar su bebida a la espera de algún movimiento por parte del otro
-Nunca voy a entender porque ustedes siempre se quedas callados, pueden comenzar una conversación, las jerarquías no son tan estrictas y más cuando yo te invite a tomas algo- el joven quedo paralizado, no pensaba que justo su jefe fuera de los que tenían ese pensamiento mas liberal, suponía que sería un conservador amante de las castas por lo déspota que era en el trabajo, pero su comentario lo relajo notablemente
-Es que…siento un poco de vergüenza digo las cosas que pasaron y bueno, yo siempre lo evite por obvias razones- su mirada seguía perdida en la taza
-No se cuales fueran, la mayor parte del tiempo no los entiendo, por eso lo puse a Gunter como Cabo Primero y a ti también, dos Alfas, dos Omega y una molesta Beta- era obvio que se refería a Petra, la única que no olía a nada más que jabón- hablando de eso- dejo la frasea mitad mientras se acomodaba en su asiento y jugaba con la cucharita del café- desde que te conocí tu olor se pega a mi piel dejándola pegajosa como si en verdad fuera miel aunque creo que eso es cosa mía, me cuesta controlar mis instintos cuanto estoy cerca de ti, por ejemplo ahora estoy acalorado a pesar de que haga siete grados bajo cero- Eren se sintió morir, decir que el también tenía calor era poco por eso casi no había tocado su café, pero ¿que pretendía Levi, que le dijera como se había sentido desde un principio? Su mirada se cruzo con la del azabache y no era una mirada amistosa, quería explicaciones y las quería ahora, intimidado comenzó a hablar casi en susurros
-Yo…bueno, desde el primer día me siento inquieto a su lado pero al mismo tiempo…ósea segundos después me siento, como decirlo…en paz- su mirada volvía la café y un leve sonrojo adornaba sus mejillas- mi ciclo cambio y bueno, me sentí muy…dispuesto a…a procrear- cada palabra fue dicha como si pesaran mis toneladas, el muchacho estaba muy incomodo y no pasaba desapercibo- cuando la señorita Hanji me dijo lo del embarazo…yo ya lo sabía, mi cuerpo lo sabía, no sé porque, después de leer el informe no lo podía creer, no sé si creo o no en la predestinación, pero según como lo decían esas hojas, así tan…científicamente, con tantos números y nombres de hormonas y ácidos y factores químicos yo bueno, capaz sea verdad ¿quién sabe?
-Eren…no puedo conocerte como persona si no dejas de expulsar tantas feromonas como Omega- cuando el joven levanto el rostro vio como el mayor se tapaba la nariz agradeciendo mentalmente que el local estuviera vacio de gente de su especie
-Yo yoyoyo…lo lamento mucho, no sé que me pasa no me di cuenta, no sé cómo controlarlo, no es mi culpa, su olor es tan fuerte- el moreno hablaba apresuradamente, con la respiración entrecortada y comenzando a transpirar, Levi se levanto lo tomo bruscamente del brazo y se lo llevó al baño, cuando cerró la puerta del cubículo el joven obedeció sumiso ante la orden implícita del mayor, con una mirada lasciva se arrodillo ante el esperando su permiso.
Visto en esa posición los ojos de Eren parecían mas grandes, su rostro de completa adoración le recordaban a un niño que ve por primera vez a un bebe y el milagro que este significa; sabia que joven no aria nada sin la orden correspondiente pero antes no pudo evitar acariciar su fuertes y cuantioso cabello mientras contornaba su rostro en una caricia delicada y amorosa, paso su dedo índice por sus labios sintiéndolos suaves y húmedos, el adolecente cerró los ojos ante el simple contacto dejándose llevar por al vaivén de su mano, el dedo del hombre entro en la boca de mas bajo poco a poco abriéndola y empujando su lengua hacia abajo mientras reclinaba su cabeza para ver dentro de la misma, era un fetiche personal, tenía que ver donde la metería y el niño se dejo hacer, tranquilo y sumiso, extrañamente eso lo excitaba, era la primera vez que pasaba pero llego a la conclusión que cualquier cosa que su subordinado hiciera le producía esa sensación.
Eren seguía mirándolo, quieto, paciente, hasta que Levi asintió mientras dejaba expuesta su hombría lista para ser atendida, el moreno se relamió lo labios y la engullo toda hasta provocarse arcadas, luego de escuchar un glorioso suspiro por parte de su superior comenzó a lamer el falo lenta y tortuosa mente, desde abajo hacia arriba sin dejar un solo lugar que su lengua recorriera, se concentró en la base mientras con una mano acariciaba y daba leves golpecitos a la punta ya mojada, su mente estaba en blanco, era como estar en otro celo mucho más calmado y dulce, volvió a su tarea principal dejándose marcar el ritmo por el mayor, no supo cuanto tiempo estuvo de esa manera, cuantos sonidos y suspiros ahogados le saco al hombre pero le gustaba.
Levi lo distancio y con una penetrante mirada procedió a solucionar algo que hacía bastante le molestaba
-Párate- la orden fue obedecía- quítate la ropa- no hubo necesidad de decir más, los buzos y la remera cayeron al piso, pero lo freno cuando llego al cinturón, el espacio del baño era reducido haciendo que el olor se intensificara a cada minuto, de un solo golpe lo empujo hacia la pared tomándolo por el cuello, apretando tanto que Eren hiso una mueca de dolor e incomodidad ante la falta de aire, Levi miro como su ojo derecho se cerraba y el izquierdo lo miraba confundido- no quiero que tapes tus marcas, las hice apropósito, para que todo el mundo las vea, para que todos sepan que te debes a mí, que eres mío y de nadie más, todos deben saber que me perteneces, que tendrás a mis crías y me miraras solo y exclusivamente a mí, por eso te hice un collar de chupones, porque eres de mi propiedad y debes serme fiel como un perro- mientras lo decía se acercaba a su oído mordisqueando su lóbulo y hablando suave y dulcemente pero sin perder la firmeza de su vos- ámame…Eren-fue un suspiro con formas de palabras; soltó su agarre mientras dejaba otra marca en su clavícula, una pequeña sobre la anterior que amenazaba con desvanecer por el tiempo transcurrido, en el momento en el cual el moreno lo abraso sintió la mayor felicidad de su vida ¿acaso lo estaba aceptando? Fuera así o no las feromonas y hormonas en el aire se hicieron mas fuertes y Eren sin que nadie se lo dijera, caía por inercia, volvió a su posición original mientras Levi se recostaba en la pared contraria, sin mediar palabra volvió a tomar la erección del mayor entre sus labios mientras este acariciaba sus cabellos enmarañados –buen chico- otro suspiro, otro gemido, otro espasmo- eres un buen Omega- se lo repetía cada vez que podía hasta que ya no lo aguanto más, sus manos se aferraron violentamente a los cabellos de Eren, el vaivén había dejado de ser lento y pausado hacia ya un buen rato, comenzando a lastimar la garganta del chico por experiencia sabia que esto acabaría en pocos minutos, embistiendo contra su boca sin piedad se corrió con un gran y grutal gruñido, casi animal dejando una escandalosa cantidad de semen en la boca del muchacho, tanto que entre la tos y las arcadas creyó que se ahogaría de verdad, era más espeso que cualquier otro que hubiera probado, mas blanco y mas pegajoso, se le escurría por la boca a pesar de tenerla llena por la hombría del mayor, pero aun así no le molesto, no se sintió humillado ni violentado como en otras ocasiones, no lo había obligado él quería hacerlo.
Levi lo miro con lujuria y satisfacción mientras salía de su boca, se sorprendió cuando Eren contra toda predicción trago toda su semilla y volvió a tomar su aun erecto pene para limpiarlo con la lengua, volviendo a chuparlo como si recién empezara la felación; lo dejo limpio y alzo el rostro, Levi lo miraba con pena, se arrodilló y con un pañuelo que tenía en el bolsillo le limpio la cara, Eren no entendía por que esa mueca de dolor, pena y quien sabe más que
-Perdón…acabe en tu boca, te ensucie, casi te ahogas, lo lamento tanto- Levi estaba muy concentrado limpiando al joven cundo este respondió con una sonrisa
-Esta bien, yo quería que lo hiciera.
¿Es que acaso era un ángel? La sonrisa de Levi no tardo en hacerse ver y ambos quedaron un rato arrodilladlos viéndose a los ojos.
-Lo que dije…fue por tu olor
-¿La forma o el contenido?- Eren podía ser muy maldito cuando quería, no por nada era un buen criminólogo, su superior dejo escapar una pequeña risita y mientras se levantaba siguió con su charla ignorando la pregunta del otro
-Vístete o te resfriaras…- mientras se lavaba la cara lo miro atreves del espejo, estaba serio pero el reflejo del menor mostraba a un niño sonrojado lleno de chupones rasguños y moretones ¿en que momento había usado tanta fuerza esa noche? Aun recargando el peso de su cuerpo en los brazos que tenia a cada lado sobre el lavatorio prosiguió a advertirle –Eren… ¿que edad tienes?, se que mentiste en el formulario de admisión, Zöe dice que tu edad corporal no concuerda con la que declaraste ¿cuántos tienes quince, diez y seis?
-Catorce recién cumplidos Señor- el joven lo miraba sin mostrar emoción alguna, su confesión le podía costar el puesto pero no le mentiría no ahora
-Entre el entrenamiento y el tiempo que estuviste con nosotros ya paso un año, lo que significa que entraste a los doce, estando por cumplir los trece, sabes lo que eso significa
-Me echara a la calle
-No niño, significa que eres un mocoso que no sabe nada de la vida, capaz seas un genio, eso no lo discuto por eso te ascendí pero igualmente eres un niño- Levi dio un gran suspiro- que los dioses me amparen, me siento un maldito pedófilo, escúchame bien mocoso, soy un viejo de veintiocho, soy arisco, violento, celoso, posesivo, soy una mala persona Eren, he matado y torturado, me obsesiona el orden y la puntualidad, soy un déspota y no soporto lo sucio, tengo bastantes cambios de humor y ninguno positivo, no suelo demostrar buenas emociones ni afecto, no sé lo que es una familia como la que tú conoces, ya he usado la Vos de Macho Alfa y créeme te tratare como el Omega que eres, el trabajo siempre esta primero y sí, soy corrupto, soy excluyente ante mi reducido grupo de amigos, deje a mi hermanita al cuidado de uno de ellos porque no se cuidar ni a una planta, veo a mis subordinados como peones aunque me preocupe por ellos, me acosté con la mujer de la cual mi mejor amigo se enamoro por puro capricho durante años pero…te seré fiel mientras cumplas tu deber como pareja, te defenderé y te daré una vida sin preocupaciones si decides no trabajar, ahora…- Levi se dio vuelta, cruzo los brazos apoyándose en el lavabo y mirando al niño semi desnudo frente suyo pregunto- ¿me aceptas?- si le decía que no lo entendería y bueno…lo encerraría en su departamento para que nadie más lo tuviera o capaz lo convencería a golpes, en eso era bueno, porque así era él, así eran los Alfas con sus predestinados, así era el mundo (*) y nadie podía detenerlo el era la figura más importante del Bloque y no podía concebir una realidad sin Eren a su lado. Eren se miro las manos mientras jugueteaba con la manga de la remera que aun no se había puesto, sentía el rostro más rojo de lo era en verdad
-Yo…lo acepto Señor
Levi se acerco al moreno y acomodo un par de mechones, se sentía feliz y realizado, se sentía libre, ligero, se sentía feliz de ser un sangre pura y poder diferencia el olor del chico de otra forma no habría podido encontrarlo
-Entonces, desde hoy serás oficialmente mi Omega y yo seré tu Alfa, hasta el día en el cual de mi último aliento.
Para el (muy) menor el mundo podía detener se en ese preciso instante pero se tuvo que a contentar con sacar una fotografía mental del momento para atesorar para siempre.
Hacía dos meses que Levi mantenía una relación con Eren, en el trabajo parecían simples compañeros, aunque siempre se mantenía cerca, el moreno estaba serio y protector detrás de su jefe listo para acatar cualquier orden o matar a cualquier que atentar contra su vida como buen soldado que era, en esos meses los rumores sobre su acenso volvieron a florecer pero tras otro asesinato resuelto por el ingenio de Eren se volvieron a callar, esta vez se trataba de un hombre que tras un brote psicótico había matado a dos familia, las había metido en acido casero y luego había intentado suicidarse al ser descubierto.
Ese día Levi despertó sintiéndose increíblemente solo, en muy poco tiempo se había vuelto adicto a la compañía del menor, quería saber dónde estaba en todo momento, quería abrasarlo a cada hora y demostrarle su amor, la cantidad de veces que tenían sexo no era suficiente, a pesar de ser el trabajo su prioridad no estaba nada contento de tener que dejar que Eren fuera a las escenas del crimen, prefería tenerlo en la comisaría donde podía deleitarse con su mirada desde la ofician en el entre piso, asique tomo una decisión, primero llamaría a Erwin y le preguntaría que creía y luego lo haría de todas formas.
El teléfono sonó y sonó como cuatro o cinco veces demasiadas para la paciencia de Levi
-Hola Levi, que suerte que llamas est-
-Le diré a Eren que se mude con migo
-Si, hola Levi como estas?, yo bien gracias por preguntar
-Erwin, te vi ayer no jodas, quiero vivir con Eren, necesito mas Eren, me estoy volviendo loco
-Alto ,alto, alto, estas idealizando la convivencia, ten en cuenta que eres un ogro, asique por el bien del muchacho hazlo paulatinamente, invítalo de un viernes a un lunes y luego de un par de meses si hazlo vivir contigo
-Necesito mas Eren ahora
-Hazlo por él, no está acostumbrado a tu persona, no de esa forma, por ejemplo con Zöe estamos haciendo eso y nos va bien, es interesante, tu también lo hiciste con ella, sabes que puede ser divertido, miran películas y de paso te fijas si te gusta como cocina, de hecho tú no sabes hacerlo ¿Cómo sobrevives?
-Me las ingenio, pero…capaz te haga caso, puede que sea un poco…déspota a veces, bueno me voy, Eren está por salir de su casa
-Oye déjalo respirar, no seas tan controlador
-Shhh, es mío
Levi podía parecer un niño caprichoso pero así eran aquellos que encontraban a su pareja especial, al joven moreno no parecía molestarle, de hecho se había amoldado completamente al mayor, se podía decir que se movían en sintonía, Eren no hacía nada que pudiera molestar, incomodar o enojar a Levi dejándole tener un completo y total control sobre los aspecto de su vida que quisiera, como recompensa Levi lo llevaba a todos lado de la mano mostrándolo como un trofeo, orgulloso de el por todos los casos que resolvía, "el genio del departamento de criminología", así lo llamaban, presentándolo ante todos como "Mi Omega" dos simples palabras los llenaban de orgullo a ambos, cuando era Eren quien las decía se sentía poderoso "Mi Alfa" el hombre más codiciado del bloque, cumplía todos sus caprichos, era una relación donde nadie perdía, sobre todo porque a pesar de lo celopata que podía llegar a ser Levi no le molestaba para nada que se juntara con sus amigos Omegas mientras estos tuvieran pareja de hecho Armin había caído ante los encantos de Lucilda un Alfa de cabellos castaños claros, Mina tenía su corazón ocupado por Tōmasu Wagunā otro Alfa y Hana que aunque lo niegue no puede dejar de pensar en Furantsu Kefuka un Omega risueño, Sasha y Conny estaban buscando un bebe, Lina y su Alfa Carrie también habían oficializado su relación al casarse y Samuel era el Alfa de Shirin asique no tenia inconvenites a la hora de pasar una tarde roseado de gente con la cual podía reír hasta no dar más, todos sus amigos lo admiraban por su pareja y le deseaban la mejor camada de niños Alfas, pero de su gran grupo de amigos fue descartando a aquellos que por pura envidia le desearon el mal en varias ocasiones, pero él era feliz así, con sus pocos pero sinceros amigos y su amada pareja.
El teléfono de Eren sonó con ese tono especial que le avisaba que Levi le había escrito
-Del Viernes al Lunes quédate a dormir en mi casa, quiero redecorar y necesito una mirada crítica, si no terminara todo blanco y negro otra vez, lo único de color que tengo es el sillón- ese sillón robado había sido el primer botín de Levi por ende tenía un gran valor sentimental, la casa debía remodelarse en base al viejo artefacto y su estilo Victoriano
-Echo
Era en esas pequeñas cosas (emoticones en los mensajes) que se delataba su verdadera edad pero a Levi no le importaba nada, solo con tenerlo a su lado era suficiente, llego la conclusión que si tuviera seis años también lo amaría física y espiritualmente, el era tan amable, espontaneo, alegre, inocente y cariñoso, parecía estar siempre necesitado de afecto y atención pero en el trabajo era de piedra, se mantenía firme ante sus decisiones y duro contra aquellos que intentaban sobrepasarle, era como una doble personalidad.
Para dejar atrás su vieja vida el mayor quería cambiarlo todo, desde la cama hasta los platos y así fue que tras visitar todas y cada una de las tiendas de antigüedades del bloque y sus alrededores terminaron paseando por el atestado mercado de la plaza central tomados de la mano charlando sobre la elección de las cortinas, la gente los miraba pasar y les cedía el paso, Levi no había sido tan demostrativo en una relación con nadie, solo con Eren, necesitaba que todos vieran que eran pareja y si tenía ganas de besarlo se desasía de todo pudor y lo hacía en plena calle.
Los helados con Levi eran más dulces y los jugos mas frescos, el mercado era más alegre y colorido y las telas que este le regalaba eran las más finas que jamás hubiera podido comprar, como le enseño su madre Beta confeccionaba ropa y manteles, las cortinas también las aria él, así la casa del azabache seria perfecta, todo como a él le gustaba, todo con un orden digno de un diseñador de interiores, porque si, ambos habían comprado una decena de revista de decoración tomándose muy en serio el tema, como prácticamente todo lo que hacía juntos. Eren lo sospechaba, sabía que pronto le pediría que viva con el pero tuvo la confirmación cuando compro un baúl medio roto y sin serojos, cuando le pregunto porque compraba algo qué no se podía cerrar su respuesta fue fácil de interpretar "Lo mandare a personalizar" con eso menor supo que era para él, pero no dijo nada, su deber como buen niño era mantenerse sonriente y condescendiente ante su pareja, eran felices, en su pequeño y simple mundo ellos eran felices, tanto que a veces Eren se levantaba asustado creyendo que todo era una ilusión, pero sus miedos pasaban al sentir el ligero dolor en su cuello a causa de un nuevo chupón dejado por el mayor.
Esa tarde llovía a cantaros y Rufus se refugió en un bar familiar con lo de su especie, un lugar normal a su entender, lejos de gente que se guiara por su nariz y usara el cerebro, desde el asunto del Plan Nube tenían más trabajo, el bajo mundo había logrado estabilizarse nuevamente y él como buen vendedor de drogas debía encontrarse con sus ratoncitos para recibir las ganancias y retribuir los paquetes; los ratoncitos no eran otra cosa que los amadrinados por Mikasa, niños o jóvenes que se iniciaban en la actividad como simples portadores de mercancía, vendían pequeñas dosis o hacían campana en los prostíbulos ilegales, cosas simples que dejaban dinero rápido, aquellos que crecían y llegaban a los veinte debían salirse del negocio, si querías permanecer dentro pasaban a otra categoría, pajaritos, ósea espías, o cachorros, intimidadores bajo las ordenes del sector usurero de la Familia, pero ese era un rango que debías merecer. Rufus amaba a las camareras, lo calentaban y sabia como tenerlas a su merced, en ese bar justamente tenia a una jovencita, pero cuál fue su sorpresa cuando vio en su cuello un pendiente de oro, tras una larga discusión en los baños en los cuales el muy hipócrita la acusaba de promiscua salto el tema de la apuesta, ella era una de las ganadoras de la apuesta sobre la pareja de Levi de esa forma se había comprado el pendiente, Rufus lo dejo pasar, para disculparse la llevo a su casa en el auto posponiendo la reunión con sus chicos, durante el camino la chica le conto entre risas y otros temas que ambos Policías frecuentaban muy seguido el bar y que cada vez pedían la misma mesa y se besaban antes de ordenar como un ritual, causándole mucha gracia a los ganadores de la vieja apuesta; mientras que para la joven camarera esta no era otra cosa que una de las innumerables anécdotas del trabajo para Rufus era información valiosa que podría darle a su superior y así ganar su favor o algún dinero extra, no todos los días logras armar un padrón de comportamiento en el Jefe de la Policía, de hecho el se esmeraba por nunca ser predecible, tenia mil rutas y mil lugares para comer, nunca sabias a cual y como iría, digno de un T.O.C , hasta hora claro.
Entre tanto Marco había logrado centralizar la atención de Mikasa sobre los negocios, aunque esta tenía un portarretrato con la foto del joven de ojos verdes, la idea de que raptara al Omega de su hermanastro no le agrada pero ellos eran verticalistas, Jean ya tenía como ochos bocetos de planes con tanto de mapas y cosas por el estilo para cuando ella se decidiera a actuar, parecía que había perdido el interés pero nadie sabía en que pensaba, para la pareja de Betas era mejor así, ellos solo querían concentrarse en su pequeña hijita Dina la cual llegaría al mundo muy pronto.
(*) ¿No les recuerda a cierta Alfa de pecas? Y si señoras y señores, cuando uno de su especie encuentra a su predestinado (excepto escasas veces) esta es la reacción natural, o me amas por la buenas o me amas por las malas, puede sonar un poco violento pero al menos que primero lo secuestres y luego te le declares los Omegas suelen enamorarse rápido de sus predestinados, por eso Crista tardo en enamorarse.
