En esa habitación el olor a sangre era casi sofocante, la luz tenue y el sonido que ella hacia al moverse le daban un cierto morbo al momento, todo, inclusive la decoración del lugar parecía complementarse con ese nauseabundo olor que se impregnaba en el suelo completamente cubierto de alfombras y cojines persas, las millones de telas que caían cual harem turco se movían con la mínima corriente de aire que en vez de disipar su aroma lo intensificaba.
Eren paso su mano por la transpirada y blanca piel de la mujer, sus muslos eran tensos y suaves a la vez, beso su cuello y siguió con aquel delicioso vaivén mientras su respiración se perdía en un mar de gemidos; el brazo que usaba para mantenerse sobre ella viajo a su cabello y lo tomo con fuerza, sintiendo en sus gemas esa textura tan similar a la de sus memorias, acariciando la suavidad de su cadera intento imaginar que era otra, besando sus labios quiso pretender que eran los de él, dejándose arañar la espalda y marcar el cuello recordó cómo se sentía bajo su poderoso agarre de su ex pareja e intento no comparar, el orgasmo llego primero en ella y tras unos segundos el también acabo de forma obscena llevado por una entrega total, estaba dispuesto a esto y mucho mas, en el ahora, solo existía un primitivo instinto, más fuerte que la predestinación, el instinto de auto preservación, de supervivencia, aunque sus ganas de vivir ya lo hubieran abandonado su cuerpo aun no se rendía lanzándole señales de alerta.
Ambos quedaron exhaustos recostados sobre la gran pero baja cama, al joven ese lugar le recordaba un prostíbulo pero en ningún momento se quejo, en vez de eso se perdió en lo que quedaba de esa sensación tan carnal mientras miraba las telas que colgaban aleatoriamente del rosado techo, tras tantos días allí había llegado a odiar la gama de los rosas y rojos con todo su ser, mientras divagaba en un matiz de colores sintió como las mano de la mujer hacia pequeños círculos en su pecho, se giró para verla y si…cuanto era bella, de una belleza inimaginable, sus curvas voluptuosas y femeninas eran una delicia para sus ojos, ella lo miraba con amor y una cierta fascinación, apoyada en su codo inhalo el olor del joven con cierta insistencia.
-Eres tan hermosa- Eren acaricio su mejilla cautivado por su dominante olor, prisionero de la voluntad del Alfa, como siempre sucedía en los minutos posteriores al orgasmo, antes que su mente le recordara que ella no era él.
-¿Me amas?
-Eres todo para mí- y era cierto, sin ella el moriría, nadie más que la mujer podía abrir la puerta de la habitación ,nadie más que ella conocía su exacta ubicación, el único teléfono que había solo recibía llamadas pero no podía hacerlas, el lugar solo contaba con un baño, ni ventanas ni cocina, ni nada por el estilo, solo ese pequeño harem del cual él era el único integrante, con ese baño lleno de velas y aromatizantes de frutilla y frutos rojos que tanto le desagradaban, la única intrusa allí era el pequeño bulto escondido en un armario detrás de las ropas quela mujer eligió para el joven, otro pequeño rehén de Mikasa.
Tras algunos que otros mimos tiernos y algunas palabras amorosas la mujer se levanto y comenzó a vestirse, Eren sabía lo que tenía que hacer, asique como un automa se movió en su dirección abrazándola y apoyando su cabeza sobre la de ella fingiendo olerla
-¿Ya tienes que irte?
-Si, mis negocios requieren mi completa atención
-¿Yo no merezco tu atención linda?
-jajaja- ella volteo a verlo complacida por las palabras del joven- volveré a la noche- sin soltar sus brazos de ella miro hacia el armario con rostro serio
-Mikasa, me lo prometiste- sus ojos viajaron gélidos hacia ella nuevamente- me prometiste un niño para cuidar y amar
-Te di un niño Eren- la mujer se zafo mientras se ponía una camisa blanca
-Es una beta, no huele a nada- el joven se volvió a acercar y la abraso por detrás besando su cuello- quiero una cría, que huela a ti, una propio, quiero una cría Alfa que se parezca a ti, que huela como hueles tu, que tenga tu piel de porcelana y tus cabellos negros- la mujer se volteo y lo miro con su rostro levemente sonrojado
-Con tus verdes ojos…Eren…- fue un susurró callado por un beso amable
-Devuelve la niña y dame uno nuestro
-Esta bien, pero luego- ella jugueteo con un mechón rebelde que cubría el rostro de Eren para luego marcharse
Apenas el joven estuvo seguro que la mujer se había ido corrió a baño e inclinándose sobre el inodoro se provoco arcadas con sus propios dedos vomitando lo poco que tenia adentro, con furia se lavo los dientes y el cuerpo intentando en vano deshacerse del hedor de la mujer; tras rendirse se dirigió al armario y lo abrió encontrando en él a la pequeña Beta echa un ovillo temblando y lloriqueando, en su mente infantil aunque madura para su edad los ruidos que ambos adultos estuvieron haciendo eran extraños y doloridos, capaz cuando creciera superaría ese trauma encontrara placer en un hombre, pero por ahora Eren solo hiso lo único que sabía hacer, emanar feromonas, los niños Beta y Omega son receptivos ante el olor de los Omega hasta los cinco años, luego dejan de olerlo, mientras que los Alfas lo harán por el resto de su vida, el olor que emanaba Eren era uno bien distinto al de siempre, era el único que lograba controlar sin importar si estaba o no en celo, era un olor especial que usaban para calmar a las crías, asique tomo a la pequeña Dina en brazos y se sentó en una de las tantas pilas de cojines del lugar y acunándola la hiso dormir mientras la pequeña inhalaba el perfume del joven, como si fuera morfina ella cayo rendida ente el sueño.
Pasaron algunas horas hasta que sonó el teléfono, era obvio quien podía ser, Eren corrió hacia el cómo niño el día de su cumpleaños para oír esa amigable voz
-¡Jean!
-Hey Eren ¿Cómo van las cosas?
-Bien, Mikasa se fue hace unas horas, creo que la convencí para que tengamos un niño nuestro y así poderte devolver a Dina, está aquí con migo ¿quieres hablarle?
-Sabes que si- la voz del otro lado del aparato estaba impregnada de pura desesperación, la niña ya despierta tomo el teléfono aun en los brazos del adolecente
-¡Hola papi!- la alegría de la niña era tal que no pudo si no emocionar al joven de ojos verdes
-Hola mi vida hermosa de mi corazón- la charla de ambos se extendió hasta que la niña ya no tuvo nada más que contarle, ni el mayor mas palabras de amor que regalarle, a todas las preguntas que le niña hacia la respuesta era siempre "Te amamos pero tienes que quedarte con el tío Eren por un tiempo más" "Pronto iremos a buscarte" "Papi Marco no te puede llamar pero te manda todo su amor", pues Mikasa no dejaba que el Consigliere tuviera contacto con la niña, solo Jean podía llamar una vez cada tres días
-Pásame con Eren
-Te quiero papi…te voy a esperar- al rubio se le partía el alma cuando se despedía de su hija pero aún era pronto para dejarse vencer
-Eren, tengo poco tiempo, necesito hacerte una pregunta muy importante
-Dime
-¿Confías en mi?
-Si por su puesto
-Hablo en serio, las cosas se están poniendo graves aquí afuera, necesito saber si me aras caso cuando te pida que hagas algo
-Tienes mi palabra
-Eren…dentro de un tiempo iré a buscarte, no sé cuánto tiempo, puede ser mañana o dentro de meses, pero necesito que estés listo para tomas a Dina y defenderla con el alma, necesito que corras cuando te lo diga, que te agaches o frenes cuando te lo ordene y que mates a quien te señale ¿serás capas de hacerlo?
-¿Me estas pidiendo que traiciones a mi Alfa?
-Te estoy pidiendo que salves a mi hija- Eren miro a la niña, pensar en que Mikasa podría hacerle daño le partía el alma, su naturaleza maternal no le permitiría dejarla morir, no hasta que cumpliera cinco años, luego ella dejaría de importarle, pues así era su naturaleza-hazlo por mí…Eren…es el ultimo favor que te pido
-Esta bien, por ti y por Dina, pero si algo sale mal Mikasa los matara y a mí me castigara duramente, asique piensa bien lo que harás, te recuerdo que ella es mi Alfa, tengo un rayo de corto alcance contra ella, además puede usar su "Voz" en mi y ordenarme lastimar a la niña, ten mucho cuidado con lo que planeas y como lo haces Jean
-Los sacare de allí, cuenta con migo.

(Luego de unos meses)
En algún departamento del bloque Rose un almohadón volaba a toda velocidad contra la cara de Ymir quien pudiendo esquivarlo lo recibió de lleno intencionalmente.
-ERES DE LO PEOR, ELLSO SON NUESTROS AMIGOS, NOS AYUDARON SIEMPRE ¿COMO PUEDES SOLO DEJARLOS A LA BUENA DE DIOS? DEVEMOS AYUDARLO, ES UN BUEN PLAN ¿PORQUE NO ME DEJAS AYUDAR?- la mujer solo se quedo callada viendo a su dulce Omega gritarle con lagrimas de ira en los ojos, ella tenía razón, siempre la tenia, pero era algo arriesgado y no quería perderla –ME LO DEVES, LO DEJE TODO POR TI- nuevamente la rubia tenía razón, se lo debía eso y mucho mas, le debía una vida, la que le había quitado
-Esta bien…pero al primer indicio de que algo va mal te saco de allí- con la mejor de las sonrisas la joven se abalanzo sobre su Alfa y la lleno de besos, con el pasar del tiempo había descubierto que con solo llorar un poco tenía todo lo que deseaba.
Mikasa nunca supo de los celulares que el grupo de amigos tenían, los habían hecho a mano ellos, con partes de otros celulares e intercomunicadores, eran injaqueables, usaban una frecuencia tan baja que no podían ser interceptados, la función principal era la de controlar que Crista no escapara pero termino siendo el símbolo de su amistad y en ese momento los usaban para poder comunicarse; quien si no Jean habría podido usar esa desventajosa situación a su favor, con la ayuda de Annie tenía incluso un plan de emergencia, fue así como el Estratega se puso en contacto con Levi a través de sus amigas.
Eran como las cinco de la tarde cuando Ymir le apunto con un arma a un niño que salía de un negocio de dulces
-Ven pequeño, acompaña a la tía a hacer una llamada- el niño era del Bloque María y a las afueras del mismo ambos se encerraron en una cabina telefónica, la mujer le dio un papel con un numero y un discurso, el pobre infante ante el miedo de morir obedeció cada indicación
-Centro médico de Sina ¿Cuál es su emergencia?
-Necesito hablar con Levi Arckerman tengo información sobre Eren- el niño procuro mantenerse calmado mientras hablaba
-Enseguida lo comunico- tras unos largos veinte minutos en los cuales se escuchaba un espamento de fondo la voz del hombre se hiso presente
-¿Quién eres, donde está el?- el infante miro con temor a la mujer que solo lo animo a seguir leyendo el papel con un ademan de pistola
-Una parte de la Organización está dispuesta a colaborar a cambio de una tregua y el olvido de los crímenes pasados, si esta de a cuerdo vaya al Bar "Segui al bian Coniglio" y busque la lata de cerveza en el baño, vaya solo o no colaboraremos- la mujer tomo el teléfono y colgó, saco de su bolsillo un fajo de dinero y una bolsa de dulces
-Bien hecho niño, mantén en secreto esto que sucedió y no te acerques al bloque Sina por un tiempo, obviamente tu y yo nunca nos vimos- el joven tomo las cosas y corrió lejos, nunca en su vida contaría lo que sucedió ese día.
Marco había reagrupado a todos aquellos que no estaban de a cuerdo con la situación, estaban en plena guerra, una sin fin pues ambos lados estaban empatados y todo porque… porque la Madrina quería sacarle el novio a su hermano, muchos murieron por un capricho que no ayudaba a la Familia, estaban perdiendo hombres y dinero por un simple capricho, era intolerable; la idea de traicionarla era ya un hecho más que una fantasía, no se hundirían con ella.

Tras una larga y extenuante charla con Erwin por fin logro convencerlo a no llevar escolta al bar, sin embargo había a solo unas calles más de veinte patrulleros listos a descargar toda su furia en forma de balas contra los Vanni en caso de ser necesario. Cuando el hombre entro al baño se fijo cubículo por cubículo hasta encontrar una latita de cerveza, en su interior había un nota
"Dentro de media hora en territorio neutral, máximo dos acompañantes"

El Policía salió sin mostrar alguna emoción ni prisa, aunque quisiera correr por la gran adrenalina, con calma se dirigió hacia el grupo que lo esperaba y tomo el comunicador, apenas llamo el holograma de Erwin y Zöe apareció en fluctuando sobre el aparato, ambos tenían la preocupación impresa ene l rostro
-¡Levi! ¿cómo te fue?- la mujer se acerco mas al holograma como si pudiera tocarlo
-En me media hora tengo que estar "en territorio neutral"
-El templo- Erwin ya estaba cargando su arma- vamos contigo, organizaré un escuadrón de
-Alto- el Policía freno el discurso del rubio con un ademan- máximo dos acompañantes, eso dice la nota
-Perfecto en diez estamos en la entrada del Bloque espéranos- la mujer corto la comunicación y Levi mando a sus hombres a reanudar sus tareas.
Los tres entraron al templo, el único lugar en el cual estaba tajantemente prohibido atacar a alguien o llevar armas, era el lugar perfecto para un reunión, se pasearon inquietos por las estatuas, el lugar estaba semi vacio, esperaron con calma a que las pocas personas que aun rendían culto se marcharan, hasta que solo vieron una joven rezando con devoción al Orgullo
-Me arte, la voy a echar para que estos cerdos se dignen en aparecer- Levi comenzó a acercarse a la rubia cuando esta se volteo y lo miro
-Reza con migo Policía- la mirada de los tres quedo fija en la joven
-Crista… ¿Qué haces aquí? Se supone que te tiene prisionera- Zöe fue la primera en acercarse, pero Erwin la retuvo con una mirada seria, los tras se arrodilladlo delante de la estatua en posición de rezo
-Asique eres una de ellos- Levi escupió cada palabra con odio
-Yo soy yo y solo le soy fiel a mi Alfa, así como tú solo eres tú y le eres fiel a tu Omega
-¿Donde está Eren?
-Eso no te lo puedo decir, pero puedo guiarte hacia el
-¿Cómo sabemos que no es una trampa?- como era de esperarse quien tenía la cabeza más fría era Erwin
-Mikasa tomo rehenes a niños y Omegas para asegurarse la fidelidad de sus hombres más capaces, eso obviamente no fue bien recibido, además esta guerra es algo propio de los Arckerman, la Organización y la Familia no tienen nada que ver, seguro que sus subordinados también lo piensan, Mikasa será derrocada ustedes pueden colaborar o caer con ella.
-¿Tiene un plan?
-Obvio, en una semana traerán a sus mejores hombres de civil a las afueras de la ciudad, en dos autos sin patente y con tanque lleno, buen motor y baúl grande, traerán armas con silenciador y de largo alcance, mascaras de gas y lentes para ver en la noche, deberán ser todos Alfas, aquellos que nos ayudan estarán marcados, por ende si les disparan o hieren la alianza se termina y Eren muere
-¿Como esta marcados?
-Lo sabrán cuando los vean, además tiene que firmar esto- la joven saco de la cartera un contrato- en esto se especifica que para poner fin al enfrentamiento nosotros les entregamos lo que Mikasa se robo a cambio del perdón por los crímenes pasados y la inundad para las personas especificadas quienes tomaran el lugar de mandatarios de la Familia- los tres leyeron y analizaron el tratado, les parecía justo asique lo firmaron sin antes preguntar por los nombres de quienes tendrían el indulto, pues no había ninguno en esa hoja, solo una serie de números y letras en forma de listado
-No les diremos el nombre de esas personas, esa es una clasificación interna que tenemos en la Familia, les baste saber que Mikasa no está entre ellos
-¿Cómo sabemos que en verdad van a colaborar?- la joven le facilito al Policía un sobre, cuando este lo abrió un fuerte olor a miel inundo sus fosas nasales, un mechón de cabello castaño relegado en interior del blanco papel era e causante de tal aroma, ese olor le recordó a Levi cuanto extrañara a Eren, cuanto lo necesitara, cuan desesperado estaba por tenerlo a su lado, cuanto estaba dispuesto a sacrificar por él.
- Tres hombres por cada uno de ustedes, les daremos más información sobre el lugar del encuentro cuando lo consideremos necesario, no modifiquen sus actitudes, seria sospechoso- la joven se levanto y se fue, observada muy atentamente por las sombras detrás de las columnas que aseguraban su bien estar.
-Me juego todas mis cartas en este plan Erwin, estoy al límite, es esto o morir en el intento, ya no soporto esta situación- el rubio al oírlo miro a su pareja pensando en cómo sería si los roles estuvieran invertidos, si fuera Zöe quien estuviese cautiva, pensó en cómo se sintió cuando la creyó muerta, y con una palmada en el hombro le dio su apoyo a su amigo de toda la vida.

Desde esa posición los senos de Mikasa parecían más grandes, Eren los tomo entre sus manos y los masajeo con premura, tiro de sus pezones sacándole un dulce gemido de placer a su compañera, ella se movía sin parar clavando las uñas en su pecho y diciendo su nombre cada vez que llegaba a ese punto especial, a ella le gustaba así, le gustaba estar arriba y controlar el movimiento, le gustaba poder arañar su pecho y sus brazos, le fascinaba sentir las manos del menor sobre sus muslos y caderas, sentir tan profundamente como él se venía en ella a la búsqueda de una cría, esa cría seria la prueba de que era suyo de por vida, solo esperaba que de ser niño no se pareciera a su hermano, si así fuera se desharía de él y tendría otra.
Dina se había vuelto a encerrar en el armario esperando que los adultos terminara de intimar, cosa que hacían todos los días, pero esta vez decidió espiarlos, vio como la espalda de Mikasa se doblaba con un último grito y como la cadera de Eren subía alzándola en el momento, como ambos se abrazaban y caían exhaustos y jadeantes en la gran cama, vio la cara de felicidad de la mujer entendiendo que fuera lo que fuera aquello que hacían debía ser algo bueno, ese rostro de felicidad no se logra fácilmente.
Mikasa se recostó sobre el pecho del adolecente y lo beso de forma lenta y calmada, el chico le acaricio la espalda con ternura haciendo leves dibujos en circulo con la gema de os dedos, así estuvieron durante un buen rato hasta que Eren volvió a sentir esa urgencia, esa sensación de peligro inminente que sentía minutos antes de tener una erección, como si su cuerpo le dijera "no deberíamos hacerlo…pero se siente tan bien, háganoslo igual" y así fue, tomo las caderas de la mujer y la subió sobre sus piernas
-jajaja ¿estamos necesitados hoy?
-Eres demasiado bella como para no querer hacerlo otra vez- ella se penetro a sí misma y mientras se dejaba caer sobre el miembro de Eren pensó que sí, que tal vez le debía un agradecimiento a su hermano, porque de no ser por el no habría encontrado a este chico tan maravilloso, pensó que ya ni le importaba de la Familia, que si Marco quería tomar su lugar que lo hiciera, que si Jean quería a la mocosa se le devolverá pero que jamás en toda su existencia liberaría a Eren, porque era un joven demasiado especial, demasiado perfecto para ella, era aquello que no le pertenecía pero que podía poseer.
Mikasa quedo dormida tras la tercera vez que tuvo relaciones con Eren, el a diferencia de ella no había echo nada en todo el día por ende estaba aun despierto, cubrió a Dina que dormía entre ambos, pues la mujer pretendía que la niña fuera su hija no obstante el joven le hubiera dicho mil veces que el dejaría de quererla en unos años y que por esa razón no les servía, que debía soltarla y tener ellos una cría propia, igualmente la niña había aprendido a nombrarlos como Mama y Papa cuando la mujer estaba presente, a Eren se le hiso un nudo a la garganta cuando vio esa escena, el en verdad quería una familia y considerando su situación lo mejor era solo aceptar las cosas como estaban, igualmente llevado casi por su cuerpo se interno en la ducha intentando quitarse ese olor a sangre que la mujer le dejaba, si ella llegaba a enterarse que intentaba oler diferente seria un caos pero no lo aguantaba, no lograba dormir a su lado, por eso paradójicamente, Dina era esencial, era la barrera, el olor a jabón que se interponía entre él y su Alfa, lo que era bastante triste si se lo ponía a prensar, porque él debía disfrutar de su olor y no rechazarlo, pero así eran las cosas y así las aceptaba.
Al salir del baño inhalo profundamente el ambiente, todo olía a sangre coagulada, un asco, un olor a metal tan fuerte qué le daba arcadas ¿es que nunca se acostumbraría? Hacía meses que estaba allí y aun le costaba, sin embargo su mente lo obligaba a no pensar mucho, porque ese olor le recordaba a alguien que su cerebro había borrado, su mente había bloqueado más de un recuerdo, mas de una información, todo aquello que pudiera ponerlo en peligro fue cuidadosamente sellado, ya no tenía que imaginar nada para poder acostarse con la mujer, ya no recordaba que había pasado antes de la habitación blanca y los golpes, su mundo se dividía entre esa y esta habitación , nada más, las únicas personas que su mente reconoce son Jean, Dina y su Alfa, nadie más, no existe nada en la mente de Eren que no esté allí para asegurar su supervivencia.
Porque si existe algo más fuerte que el amor, es el instinto animal de auto preservación y Eren tras esos meses de tortura se había convertido en un ser que dista mucho de ser racional, guiado por estímulos químicos que rechazan el dolor y buscan el placer en todo momento, nada más y nada menos.

"Prox. Cap. Odisea:
/El hombre de la habitación blanca entro en el baño mientras Eren lo miraba con pánico
-Eres un niño tonto ¿sabes?- dijo el hombre poniéndose la manopla y sonriendo con sadismo
-Lo sé- su voz parecía a punto de quebrarse, se había equivocado, en sus sueños había nombrado al rubio y su Alfa lo había escuchado, el castigo era un pequeño tur al pasado violento con el hombre que tenía en frente. \

/Levi se dejo conducir por los laberintos del lugar, con las manos manchadas de sangre, sus sentidos alerta y con la certeza de que estaba cerca de su Omega, ya no recordaba cuantos había matado, llevado por la desesperación confiaba en aquel mafioso que le prometía volver a ver a su amor\ "

Se con toda mi alma que está escrito horrible, pero hoy no tengo suficiente imaginación o buena redacción, disculpen :S
(Subí dos nuevos fic. de SNK terminados y continúe "Guerra por la inocencia" , para quien guste)