Dejo su vista fija en el techo, aceptando las caricias del otro, respirando pensantemente con la mente en blanco, cansada, cerró los ojos al recibir ese beso tan profundo que estaba seguro le robo un pedacito de su alma, un suspiro abatido roso su cuello, Levi se levanto y se acomodo la corbata nuevamente, mientras se volvía a poner los zapatos Eren se sentó en la cama aturdido viendo como el hombre se dirigía a la puerta, pero este no salió, no, hacia ya dos semanas desde la muerte de su cuñado y desde ese entonces tenía atragantadas algunas palabras que ahora bramaban por salir, fue casi como una verborragia feroz , sin medir consecuencias ni moderar su tacto, simplemente lo dejo salir
-Eres un desagradecido- el menor no dijo nada, en un acto que ya le disgustaba a su marido dirigió su mirada apenada a sus manos, sin decir nada, sin defenderse de esas acusaciones, emanado un olor que manifestaba su tristeza, incomodada y miedo, ese olor que solo su predestinado podía diferenciar, las increíbles variantes del mismo olor se hacían visibles a él con solo sentir el ambiente que los rodeaba, tras su forzada separación sus instintos se habían hecho más fuertes, odiaba eso, saber cómo se sentía, no…no era el conocimiento, era el sentimiento, ese no era su marido, su Omega era divertido, audaz, inteligente, iracundo, violento, sádico, impulsivo, genioso, territorial y alegre, ese solo era un cachorro miedoso y golpeado –¡Por el amor de los dioses di algo Eren! Cualquier cosa, lo que sea- su mirada era una mescla de ira, reproches e incertidumbre
-Yo…lamento no poder complacerte
-No era lo que quería escuchar pero al menos es algo… cuando vuelva quiero verte dormido y mañana cuando regrese de trabajar quiero encontrar a mi esposo ¡¿me oíste?! No sé quién eres tú, yo no me case con un cobarde- mientras el azabache se marchaba el joven sintió como si el hilo invisible que los unía se tensara peligrosamente (*)
-¡LEVI!- el interpelado freno en seco, desde su re encuentro el otro jamás había alzado la voz, volteo a verlo con la esperanza de encontrar ira en sus ojos o al menos enfado pero no, tristeza, solo tristeza…otra vez –no te vayas, aun pedo hacerte feliz, por favor no me descartes, no me remplaces, eres todo lo que tengo.
-Eres patético- no detuvo su andar a pesar del llanto del otro y a la lejanía se escucho un portazo.
La noche de Levi paso tranquila en un Bar rodeado de bellas mujeres y jóvenes muchachos con poca ropa, a pesar de estar frustrados sexualmente los Alfas casados jamás traicionaban a sus parejas, se limitaban a mirar los espectáculos de strippers y acariciar alguna que otra suave curva, pero nada más, era como un sedante momentáneo o un estimulante en otros casos, pero siempre regresaban sus camas.
Para Eren la noche fue diferente, el divorcio entre Alfas y Omegas era casi imposible, obviamente en caso de ser el Alfa quien lo propusiera entonces no se necesitaba el consentimiento de la otra parte pero de ser el Omega quien quisiera romper la unión si necesitaba la aprobación y firma de la contraparte cosa que jamás o raras veces sucedía, pero en el caso de Eren era diferente, para él, Omega, sería una deshonra ,si a eso a demás le sumas el gran y distinguido apellido que dejaría atrás, le sería casi imposible volver a formar una familia pero…además de las consecuencias legales que una separación conlleva había otras situaciones que llevaban a Eren a intentar evitar a toda costa una separación, desde aquella primera noche que pasaron juntos el menor era completamente adicto al aroma de Levi, era una dependencia emocional absoluta y desde el secuestro su olor territorial lo hacía sentir a salvo sin embargo había algo que le impedía ser feliz, era su renovaba conciencia, había descubierto que estadísticamente hablando el 50% de su amor por Levi era instinto y lo restante eran emociones, se sentía en obligación, esto no es lo que quería, él quería un amor profundo y solido o volver a ser ignorante como parecía serlo Levi.
A la mañana siguiente el hombre despertó malhumorado, había pensado mucho en lo sucedido y había llegado a una triste conclusión, su esposo, la persona con la cual se caso ya no existía y no volvería, no como antes al menos, sin embargo la sola idea de dejar que otro bastardo le pusiera las manos encima a su pequeño tesoro lo enfermaba, prefería morir antes que cederlo a otro.
Una inesperada luz artificial llego desde la ventana, el castaño estaba de pie, corriendo las cortinas, sin el piyama, bañado y vestido con ropa de civil, el mayor no dijo nada cuándo lo vio irse para la cocina, el hecho de que se hubiera levantado de la cama ya era un milagro, por lo visto su depresión había desaparecido de la noche al mañana o las cosas habían empeorado de alguna extraña y retorcida manera, ya no sabía qué pensar, era todo muy extenuantemente confuso, el joven regreso cortando con su presencia sus cavilaciones, el humeante desayuno le fue servido delante de sus ojos en una perfecta y adornada mesita de cama antigua.
-Buen día cielo ¿debiste mucho anoche, quieres algo para la cabeza?- el mayor no daba crédito a sus ojos al cambio de actitud del Omega.
-Eren… tu…sonríes- no pudo evitar acariciar ese rostro tan perfecto
-Lamento haberte hecho sufrir Levi, no me comporté muy bien que digamos en estas semanas, veras que todo volverá la normalidad
-Oye…esa es mi frase jaja…tus cicatrices… las maquillaste
-Se que te molestan asique las tape, yo…- el joven fingió ponerse a ordenar la ropa del mayor para generar una distancia física entre ellos, Levi pudo oler nuevamente su estado de ánimo, pero esta vez era diferente, era más fuerte, estaba a la defensiva, como un animal acorralado listo para atacar –no puedo estar lejos de ti… es mas no quiero, a pesar de que ambos sabemos que estamos juntos principalmente por nuestros instintos yo quiero amarte, asique voy a hacer lo posible para gustarte nuevamente… ¡desde hoy te volveré a seducir!- después de una noche en blanco el joven también había llegado a una conclusión ,el había sufrido mucho y ahora solo quería ser feliz, se lo merecía, tendría su romance de novela Levi quisiera o no, en unos pocos días entraría en celo y no planeaba tomar inhibidores, al mayor le alcanzaría olerlo una vez en ese estado para descartar toda idea de separación, con eso en mente el Omega comenzaría a cambiar sus actitudes, a fingir ser quien era antes de ser necesario, sería el dueño su hombre cueste lo que cueste, esa noche Eren había tomado la decisión de actuar, no esperaría que Levi lo dejara, no, e lo impediría, mantendría en pie su hogar y tendría un hijo a toda costa.
-Jajajaja
-¿De que te ríes, acaso crees que yo no puedo seducir? He tenido otras parejas antes, soy un buen partido- el joven saco de la galera una mirada juguetona
-Déjalo ya Eren, no engañas a nadie, puedo oler tu estado de ánimo- el mayor lo miraba con la misma sonrisa con la cual miras el dibujo de un niño pequeño, pero a cambio recibió una mirada triste, pero no abatida, aun estaba a la defensiva listo para atacar y discutir a gritos de ser necesario, el mayor pensó que seguramente el joven tenía un plan B, algo predecible teniendo en cuenta el calendario – ven, dame un abrazo- el joven se acerco a la cama y dejo que el otro rodeara su cintura con sus brazos, mientras el azabache escondía la cabeza en su estomago el niño acariciaba sus cabellos – tus cicatrices…no las cubras, aprenderé a vivir con ellas, aprenderé a vivir con el nuevo Eren, aprenderé a amarte de nuevo si tú haces lo mismo
-Tengamos una cita, como cuando éramos novios ¿recuerdas nuestros paseos por el mercado, las visitas a las cafeterías? Podemos ir a ver el partido de Polo o simplemente caminar por el Bloque
-Volvamos a conocernos, seamos libres del instinto por algunos días, dejemos de lado lo socialmente aceptado, seamos Betas por un rato…- Mikasa había matado a su esposo pero no a Eren, aun no había perdido la batalla.
-Dices eso pero inhalas mi olor jajaja
-No puedo evitarlo… te eche de menos, ayer…mientras miraba a esos jovencitos mover el trasero pensaba que está bien, si quieres ser así como ahora está bien, te prefiero similar a Isabel antes que muerto, está bien si tengo que ver el miedo en tus ojos cada vez que intento acostarme contigo, lo prefiero a verlos inertes y privos de vida, si no podemos tener hijos está bien, si no me quieres hablar está bien… con saber que estarás en casa cuando regrese me alcanza
-Oye no me cuentes que fuiste a ver un show para adultos ajajaja- él sabía que Levi frecuentaba esos lugares, siempre lo había hecho y siempre lo haría pero en verdad nunca le importo, esos Betas no eran rivales para le, y esa noche al verlo regresar nuevamente a casa había constado que aun tenia cierto poder sobre el Alfa- no bajes tanto tus expectativas, quiero volver a amar, quiero de verdad volver a enamorarte… quiero pasar este celo contigo- el joven se agacho y beso los labios del mayor con ternura, ambos sellaron su promesa con ese gesto, esa noche que pasaron separados se comprometieron a aceptar al otro como es, a intentarlo nuevamente a cambiar el destino y estar juntos, a ser una familia nuevamente, porque ni las secuelas que dejo Mikasa podían con su terquedad.
(*) Es una metáfora, no existe algo como el hilo rojo del destino en este universo
Lamento haber tardado tanto en actualizar, en mi país hacer como 40° grados y la compu que me regalo en gobierno no se aguanta tal temperatura (yo tampoco a decir verdad) mañana o después de mañana escribiré el prox cap. y será de cinco o seis hojas como de costumbre.
Grax x su comprensión.
