Para empezar quiero pedir disculpas por haber tardado tanto es actualizar, han de saber que mi P.C murió y recién resucito en estas pascuas XD
El que les traigo es el último capítulo de esta historia, pero solo será el final "Bueno" después retomando desde la explosión escribe el final "Malo", sepan que no existen finales oficiales y finales alternativos, cada cual elije el que más le gusto y lo toma como propio, así mismo quería informales que tendrán que esperar para "Pezzi Da Novanta" y "Omertà" porque, seré sincera, esta historia me está cansando, en el transcurso del mes escribiré "La ley de los Gitanos" y "Radiografía de un amor enfermo" (siempre de este fandom).

Sin más preámbulos gracias por su paciencia y disfruten la lectura.

Epilogo:

"Si hubiera infringido la ley le hablaría pero hizo algo peor, rompió las reglas"

"Que mujer desprejuiciada"

"Traer al mundo a dos crías para luego abandonarlas"

"Debe tener un amante, pobre Smith"

Susurros, nada más que susurros, ni siquiera se dignaban de hablarle de frente, cuando la víctima era ella.
Hacía cinco meses que Zöe se había separado de Erwin, obviamente por ser Omega llevaba las de perder, su custodia seguía en manos del rubio y al abandonar el hogar había perdido todos los bienes materiales y la posibilidad de ver a sus hijos, a diferencia del hombre ella no podía volver a casarse ya que para el Alfa era un divorcio pero para ella era solo una separación, las leyes y la sociedad la habían condenado a vivir en su oficina, sola, sus familia no le dirigía la palabra como muchos de sus subordinados ¿pero que más podía hacer ella?
Erwin había intentado alejarla de su equipo a través de sucios artilugios y manipulaciones, lo peor era que la mayor parte de las personas que la despreciaban por separarse eran Omega.
A pesar de ser rechazada socialmente seguía al mando de su unidad y nadie se atrevía a enfrentarla, ya no era respetada pero si temida, al menos era algo, solo Farlan e Isabel mantenían cierta relación con ella, la ayudaban a sobrellevar la separación con sus pequeños pero no podían hacerse ver con ella en público, era alago lógico que no fue reprochado.

-Muy bien Eren, tu estado de salud es óptimo- la joven se quitó los guantes de látex mientras apagaba el monitor de ecografías – ¿Quieres saber el sexo de tu cría o será sorpresa?
-Dímelo así podemos comprar ropa y esas cosas- mientras luchaba para poder ponerse sus pantalones nuevamente no paraba de pensar en todas las cosas bonitas que podía comprarle a su pequeño
-Pues déjame ver…será un niño, un lindo y sano baroncito- La sonrisa de la mujer era sincera y ajena a la verdadera razón de la visita del muchacho
-Ayer fuimos a visitar a Erwin, ya sabes por el cumpleaños de tu cría… ellos preguntaron por ti, aun son pequeños y no entienden, tu esposo les dijo que estaba en una importante misión y que tardarías en volver…- mientras miraba al suelo rememoró la situación, en ese momento sintió como su corazón se estrujo y como su instinto le pedía a gritos que acunara a esos niños.
-¿E..ellos me extrañan?- Zöe derramó sin desearlo algunas lágrimas
-Debes volver
-No puedo…el me engaño
-Hazlo por ellos, por ti…¡por el amor de dios no puedes seguir viviendo así, no es sano!
-Basta Eren…
-¡NO, BASTA TU! ¡REGREZA Y YA! ¿¡CREES QUE DISFRUTO VER A LEVI PENSANDO TODO EL PUTO DIA EN TI, DISCUTIENDO A LOS GRITOS CON ERWIN POR TI!?
-ja..ja… nadie quiere reconocerlo pero los Omega somos bastante territoriales…sobretodo en este estado- con una triste mirad a la mujer acaricio en hinchado vientre del joven
-Pide perdón regresa a casa, es mejor así
-¡Es mi trabajo, mi vida!
-¡Yo también deje mi trabajo al casarme y no me separé!
-No pensé que eras tan retrograda…nos dejan libres de acostarnos con quienes queremos y de hacer lo que deseamos hasta que nos casamos, desde ese momento somos prisioneros de nuestro hogar ¡ES INJUTOS!
-No seas melodramática ¿acaso no querías investigar y crear armas bacteriológicas? Ve y hazlo déjale el mando de las tropas a Erwin y déjate de tantos escándalos
-Había un tiempo en el cual me admirabas por haber llegado a donde llegue Eren… ¿qué te sucedió, desde cuando agachaste la cabeza ante un Alfa?... ¿fue Mikasa no es así? Ella te lavo el cerebro, te volvió débil
-¡CALLATE NO LA NOMBRES!- Eren se tapó los oídos intentando alejar ese recuerdo de su mente
-Vete…Armin te hará los chequeos desde ahora
-¡Cuando él se canse de esperarte te remplazará y no podrás ver a tus niños nunca más, te arrepentirás de no hacerme caso!
Tras el portazo de Eren la mujer pensó atentamente en sus palabras, su esposo no sería capaz de irse con otro… ¿no?

Desde que Marco lideraba la Familia, había recuperado todo el territorio perdido, eso gracias al tratado de paz con las fuerzas, era un simple tratado de no agresión, cada uno se mantenía en su territorio y así se evitan los muertos, con el tema de la prostitución no hubo mucho que hacer fue un terreno perdido para Levi, no se metería en los secuestros siempre y cuando no fueran demasiados. Jean se encargó de asesinar a quienes opusieron resistencia ante el mandato de Marco, no fueron demasiados peri si un ejemplo, un buen ejemplo de lo que te puede pasar si te metes contra ellos, la pareja había sabido sobrellevar sus problemas con bastante dificultad pero por el momento no se mataban ni gritaban tan a menudo, tras reproches y celos ambos habían aceptado volverlo a intentar sin terceros en la relación, su mayor anhelo era volver a ser esa familia feliz que algún día fueron, por esa misma razón no se mudaron, seguían viviendo en frente de Ymir y Christa quienes aún no lograban solucionar su mayor problema…la confianza.
Tras haber regresado al Bloque la Alfa volvió a encerrar a su pareja, regresando como si de un círculo vicioso se tratara al inicio de su "relación", nadie entendía su comportamiento, era irracional, más aun cuando Christa había accedido a contraer matrimonio con ella; la ceremonia había sido grande y magnifica, todo el bajo mundo asistió, ambas parecían felices y listas para empezar una vida normal y sin violencia de por medio, pero en lugar de ir al departamento de Ymir pasaron la primera noche en su antiguo "hogar" y la joven rubia no volvió a salir de allí nunca más. Marco y Jean abogaron a favor de la niña pero de nada sirvió, los celos irracionales de la mujer le impedían ver con claridad las cosas, lo peor era que la ley la amparaba, ella era una Alfa y Christa una Omega, le pertenecía y podía hacer con ella lo que se le diera la gana sin que nadie pudiera intervenir.
Los meses pasaron y Christa quedo embarazada muy a su pesar.
-Ymir…yo ya me resigne a vivir así, me estregué a ti por amor, porque en serio te amo pero…no podemos tener crías en estas condiciones, nos falta espacio, cuando crezca querrá salir y hará preguntas- la rubia estaba sentada en la cama observando a su pareja que fingía ver una película, debía admitirlo no tenían lugar para una cuna y menos para otra cama, ya de por si era difícil moverse de a tres y ella planeaba tener bastante descendencia
-Agrandare la casa, anexaremos el departamento contiguo, después de todo nadie vive allí y en cuanto a las preguntas…será un Alfa entera
-Eres cruel…dijiste que las cosas cambiarían, me diste a elegir
-Las cosa cambiaron cariño- la mujer le dedico una mirada fría –Te di opciones, eso cambio, respete tu voluntad, podías irte o casarte con migo, tu elegiste quedarte, si pensaste que te dejaría moverte libremente por la ciudad solo por estar casadas pensaste mal.

Los meses pasaron lentos para algunos y rápido para otros, el matrimonio de Levi se transformó en una convivencia perfecta, Eren había accedido a quedarse en casa hasta que su cría cumpliera seis años, edad en la que se supone un Alfa puede valerse por sí mismo, luego daría clases a los novatos que lo necesitaran, también participaría en algunos casos siempre y cuando fuera el único en grado de resolverlos, se había convertido en el asesor de los investigadores, tanto su reputación como la de Levi crecieron, uno había reafirmado los rumores sobre su crueldad y el otro se había convertido en el Omega modelo, luchando y resistiendo para poder volver a casa, inteligente y fuerte había sobrevivido en manos de un torturador sanguinario, el libro que escribieron los psicólogos fue el más comprado, todos querían saber cómo había sobrellevado Eren el horror, fue todo de dominio público así como su resistencia y su valor al fingir amar a Mikasa, Levi nunca aprobó ese libro pero gracias a él, el nombre de su pareja permanecía inmaculado.
En ese tiempo Zöe regreso a su hogar, ni ella ni Erwin hicieron preguntas, la mujer se dedicó a la investigación y su esposo tomo el mando del área de Salud, solo Levi y Farlan estuvieron en desacuerdo, eso distaba mucho de una división tripartita de poderes, pero que más podían hacer, él era su esposo y tenía derechos legales, durante un mes ella durmió en la habitación de sus hijos, se negaba a compartir el lecho con Erwin por sentirse obligada a agachar la cabeza ante el por esa estúpida división social que la oprimía, tras algunos celos tuvo que ceder y perdonar las ofensas, el no cedería y ella lo sabía, su lado Omega le había ganado, algunas veces se odiaba a si misma por dejarse vencer pero era eso o la nada misma, así era el mundo.

Diez años después:

El día era perfecto, los pocos rayos de sol que bañaban el campo eran aprovechados por todos los presentes, nadie quería perderse la carrera de caballos, el lugar estaba lleno de familias almorzando y parejas paseando a la espera del gran evento.
Eren había llevado una manta cuadrille roja y blanca, la clásica para un picnic, a él le gustaba lo clásico, mientras ponía los platos frente a sus niños oyó un quejido, prevenía del cochecito, miro por un segundo Levi quien estaba muy ocupado intentando absorber hasta la última gota de sol recostado plácidamente en el césped, no parecía querer moverse para controlar a Matías, el pequeño tenía solo unos meses, era su cuarta cría, su tercer intento había sido un Omega y la separación no fue tan dura como creyó puesto que su esposo se encargó de que se lo quitaran sin siquiera verlo, asique era un embarazo que la pareja no contaba. Daniel su primogénito, tenia ojos verdes y cabellera negra, Alma tenía los ojos verdes y la cabellera castaña como Aurora que había heredado los ojos de Levi, el recién nacido tenía el cabello rubio como algún pariente de Eren y los ojos de un verde tan claro que parecían celestes, a pesar de la corta edad del pequeño Eren estaba nuevamente en cinta, y eso no le molestaba en lo más mínimo, estaba demasiado feliz.
Se levantó con calma para controlar a su pequeño que solo había tenía un mal sueño, al levantar la vista para controlar que sus niños no corretearan muy lejos lo vio…era Jean, llevaba una camisa celeste bastante holgada, su brazo reposaba en la cintura de un joven de cabellos negros y ojos bondadosos, Marco, lo recordaba de aquella vez que lo habían "interrogado" y por el escándalo que suscitó su nombramiento como Cabeza de los Vanni, su fachada de escritor se rompió en mil pedazos sin que a él le importara, estaban custodiados por varios hombres, ante los ojos de los civiles estaban solos pero para los entrenados ojos de Eren había mínimo once hombres en cubierto cuidando a la familia. Dina había crecido tanto, aun recordaba a esa pequeña niña, ahora ya era una adolecente y sus hermanos parecían disfrutar en molestarla, eran dos niños muy iguales a Jean pero con los ojos de Marco, mellizos.

Por esas curiosidades de la vida Jean volteo a ver en la misma dirección de Eren, lo vio con una pequeño niño entren los brazos, y rodeado de otros, sus miradas se cruzados y ambos se sonrieron, el rubio le hiso un saludos con la cabeza que Eren correspondió, la mirada fría de Marco no se hiso esperar pero ninguno hiso nada más que eso, solo un pequeña señal de amistad, de un oscuro y secreto pasado juntos, algo que nadie salvo ellos tres sabia, algo que quedaría en silencio hasta el día de sus muertes.

FIN.