Ranma 1/2 pertenece a Rumiko Takahashi y Viz media, hago esto sin fines de lucro y les sedo los derechos a sus dueños. ¡Amén!
"Si te asusta, puede que sea buena idea intentarlo."
Seth Godin.
01.
Poco después de unos pasos y soltar esa declaración en el parque, él simplemente desapareció, como si nunca hubiera estado ahí. Como si fuera parte de una cruel broma de mi mente. Yo simplemente seguí el camino a casa. Pateando piedras y mirando hacia todos lados, pero definitivamente no estaba asustada, bueno, quizás un poco. Pero aun así.
Esta totalmente decidida a ignorarlo, él no me intimidaría, pero lamentablemente era más fácil hacerlo que decirlo. Porque desde que llegue a casa, no deje la paranoia.
En este minuto estaba recostada en mi cama con una almohada sobre la cara, me preocupaba que si veía algo encontraría de nuevo a ese chico y sus penetrantes ojos, ¿podía llamarlo chico? Realmente parecía uno, pero no lo era, maldita sea que no lo era.
Con lentitud tomé el borde de la almohada y empecé a quitarla de mi cara con miedo a encontrarlo. Abriendo poco a poco los ojos.
Nada, absolutamente nada, con confianza baje de mi cama evitando tropezar con el niño en la alfombra y una mujer con un largo kimono imperial. Llegué a la cocina de un salto, Kasumi se encontraba dentro, pero no lucia igual que siempre, su delantal no estaba y su cabello estaba suelto.
—Oni-chan, ¿vas a alguna parte?
Kasumi se giró hacia mi con una gran sonrisa reconfortante.
—Sí, iré a buscar a papá a Hokkaido, no ha podido volver así que me necesita.
¡NO! Kasumi no podía dejarme ahora, que pasa si volvía el tipo raro, no lo soportaría. Primero casi me congela y luego casi me quema.
—Por favor no vayas. – Imploré por su consideración o a su gran bondad.
—Akane estas grande para temer a estar sola, además estará Nabiki.
—Pero...
—Lo siento, Akane, pero ya es tarde y el tren sale pronto, te deje la cena en el horno.
Besó mi frente y tomó la maleta que se encontraba próxima a mi, quizás debí percatarme antes de ella y quemarla.
Un escalofrío recorrió mi espalda y mi gire de prisa con pánico de encontrarlo, por suerte no había nada.
—¿Me buscabas?
—¡Kyahh! - Coloqué una mano en mi pecho, sobre mi corazón acelerado.
Se encontraba detrás de mi, observándome con grandes ojos curiosos. Su trenza colgaba inerte en su hombro izquierdo y esa camisa negra le favorecía. Dándole a su piel levemente tostada un gran contraste y destacando sus ojos, digo, horribles ojos.
—¿Preocupada por mi?
Indignada mire hacia otro lado, ofendida, —Claro que no, adefesio.
—¡¿Adefesio?! ¿Por qué?
—Porque eres uno, ahora aléjate de mi.
Con valentía pase por un costado, hacia al horno.
Tomé solo un poco de arroz y mis palillos, todo bajo su atenta mirada. Camine hacia mi habitación cuando el teléfono de la entrada comenzó a sonar estrepitosamente.
—Dojo Tend...¿Nabiki? ¿Si? ¿Cómo que no vendrás? No puedes dejarme...por favor, Nabiki oni-cha...esta bien, nos vemos.
Colgue fuertemente, Ranma estaba apoyado en la pared cercana con una sonrisa arrogante y victoriosa. Molesta me gire hacia la escalera.
—¿No vas ayudarme? – Preguntó pocos escalones más abajo mientras subía por la escalera.
—No. – Contesté mientras cerraba la puerta de mi habitación, frente a su cara.
—Eso podría traer consecuencias. – Su voz grave provenía de dentro de la habitación y efectivamente cuando voltee se encontraba recostado en mi cama con mi cerdo de felpa en sus brazos.
—¿Cómo qué? – Repliqué indignada mientras dejaba el arroz en mi velador.
—Te mostraré. – En tres segundos estaba siendo arrastrada hacia mi clóset, se detuvo justo frente a la puerta y abrió con lentitud.
No había nada. Absolutamente nada.
—¿Que tiene que demostrarme un clóset vacío? ¡Oh, mi ropa puede atacarme, que horrible!
—Tan solo busca el fondo ocultó.
¿Cómo sabía él del fondo oculto? Haciendo caso omiso a mi instinto metí mi mano e inmediatamente un líquido espeso y caliente mancho mi mis dedos, pero algo más captó mi atención una gruesa cadena se sentía milímetros más abajo, con fuerza la jale y ¡Eureka! Ya lo tenia.
Con repugnancia subí mi mano y prácticamente proliferí un grito de terror al ver la escena, mi mano estaba manchada de sangre, El joven me miraba confiado.
—No grites, no quieres despertar a Asami.
—No me importa quien sea tu maldita Asami, iré a lavarme.
—No haría eso si fuera tú, puede que se moleste porque tomaste su cadena, no pases por el cuarto de Nabiki.
Ignorando su comentario salí de mi habitación para ir en ese mismo instante al cuarrto de mi hermana.
—Te lo advierto. – Se encontraba apoyado en la pared a un lado de la puerta con un pato de madera con el nombre Nabiki inscrito.
Abrí de forma despreocupada, pero me arrepentí inmediatamente de hacerlo, un mujer llena de sangre, col varios cortes y un vestido de fiesta estaba ahí, parecía serena, pero en cuanto vio las joyas enloqueció y con la furia de un demonio se lanzó contra mí con grandes colmillos y mirada sombría.
—Tranquila Asami, Akane sólo viene a devolverla.
Se interpuso entre la loca y yo. Con miedo acerque la joya a la joven que lo tomó sin cuidado para luego desaparecer junto a la sangre en mi mano.
—No pedí que interfirieras por mi, ¿además como sabias lo de la joya?
—Para mí es fácil, lo sé todo, ese clóset venia junto a ese tocador, donde fue asesinada Asami por un sicario en busca de la joya, la escondió en el doble fondo y lo busca siempre, ¿por qué crees que fueron tan baratos?
—Como sea, no me molestes.
Grité mientras salía hacia la habitación de mi padre.
—No hagas eso, Akane, Mei esta durmiendo y se molestara si la despiertas, ama dormir en la cama de tu padre.
—No es verdad.
Camine hacia la pieza de papá, nunca he visto a nadie ahí, aunque es verdad que nunca vi a Asami tampoco, pero no me dejaría intimidar. No le daría lo que quería, mi temor.
Aunque tenía razón, un pequeña niña dormía, pero pude reconocerla era la joven que me advirtió, era muy linda cuando dormía, parecía un ángel, con cuidado me recosté a su lado, pronto Ranma ya estaba a mi lado.
—Eres tan obstinada.
—Deja ya de seguirme.
Gritar fue una mala elección, Mei despertó diabólicamente con gritos ensordecedores y una mirada roja, tapé mis oídos y me alejé de allí. Pero solo logré caer al piso, golpeándome la rodilla.
Escuche a Ranma moverse y hablarle a la niña.
—Ya basta Mei, ve a otra parte.
Punto seguido la niña ya no estaba y tampoco sus gritos, ni su mirada roja, ni un rastro de ella.
—Esta es tu última advertencia, ¿vas ayudarme o no?
—Ni muerta.
—Quizás pronto lo estés.
Con furia azote la puerta y corrí hacia mi habitación por el oscuro e interminable pasillo. Espera un segundo, este pasillo no tiene fin. Estoy segura que antes lo tenia.
Un miedo indescriptible se apoderó de mi, perdí el control de mis piernas y corrí sin control, el pasillo cada vez se alargaba más y al final solo había oscuridad.
Desesperada me afirme del relieve de una tabla cuando comencé a caer en picada. Grité a todo pulmón.
Un fuerte ladrido retumbó en toda la extensión de mi casa, unas fuertes patas se escuchaban corriendo a toda velocidad hacia mí.
El piso seguía en declive y yo luchaba por afirmarme.
No sé cuánto tiempo transcurrió, solo sé que un perro gigante estaba acechándome, no era cualquier perro, era un demonio, la encarnación de uno. Su cabeza era del tamaño de un neumático y sus dientes como mi puño, no quería saber que sucedería si me atrapaba. Sus ojos oscuros parecían un foso sin fondo. Tan brillantes como la luna.
Pero yo cada vez estaba más cerca de él y no era gratificante, su nariz olisqueo mis calcetas y solo atine a recoger mis piernas, sus ladridos eran horribles y tenebrosos, definitivamente era la reencarnación de un demonio.
—No Akane, él no es un demonio, es solo un Psyche, yo soy un demonio y será mejor que cooperes si no quieres ser arrastrada por mi devorador de almas. – Estaba tranquilamente apoyado en el lomo de ese perro infernal, como si esto fuera lo más común del mundo.
—Nunca.
—Esta bien, encontrare a alguien.
El piso se inclinó en 90 grados y sólo grite al perder mi agarre.
—Lo haré.
Caí al duro piso de nuevo, en su estado original en 180 grados sobre el piso, mis manos ardían y raspe mi otra rodilla al caer, Ranma tan solo unos pasos más allá, acaricia al perro detrás de la oreja, el peroo infernal que había perdido su aspecto diabólico y tan solo parecía un lindo cachorro.
—Puedes irte Psyche.
El perro ladro amistosamente y se perdió por la inmensidad del pasillo.
—Eres un maldito.
Grité desde el suelo. Con cautela se acercó hasta mi y susurró sensualmente en mi oído.
—Lo sé.
De todas formas lo empujé, con la poca dignidad que me quedaba me levante adolorida y sacudí mi ropa, el arroz ya estaría frío en mi tocador.
Camine con pasos torpes y rápidos, tambaleando de vez en cuando, y apoyándome en la pared para no caer, el chico seguía tras de mi, con ironía.
Cuando logre llegar a mi habitación cerré la puerta antes de que entrara, pero cuando voltee ya estaba en mi escritorio. Me acerque hacia al arroz, justamente en el escritorio.
—¿Que comeremos?
—Tú nada, ¿acaso los demonios comen?
—Sí, y sólo dime Ranma.
—¿Es tu nombre de demonio? ¿Caballo salvaje?
—Sí, el tuyo es nube escarlata, no estas mejor.
—¡Cállate!
—Siempre le dije a tu madre que no te pusiera ese nombre, bueno no con palabras, pero fui claro.
—¿conociste a mi madre?
Comenzó a reír de forma despreocupada y creo que una expresión de asombro se apoderó de mi rostro.
—Por supuesto y a tus abuelos y a tus tarara abuelos.
—¿Cuantos años tienes? – Realmente tenía curiosidad no aparentaba más de 17.
—¿Cuando fue la revuelta de Koguryo? – Colocó uno de sus dedos en su barbilla, pareciendo concentrado.
—Al rededor del 550 y tantos.
—Un poco antes de eso.
—Pero...¿cómo?
—Los demonios nos mantenemos jóvenes.
—Como sea.
Me acerqué a mi arroz y tomé un bocado, más frío que nunca, los escupiría si este idiota no estuviera aquí.
—No te hagas derogar, siéntate conmigo.
Mire hacia todos lados, ¿dónde pretendía que me sentara? ¿En mi cama? ¿Y que compartiera mi arroz con él?
Pero con un chasquido de su parte, una mesa con deliciosa y olorosa comida apareció.
Sin demora me senté a devorarlos, ¡Todo el sabor del inframundo concentrado en mi boca! Si la comida era así en el infierno no me molestaría ir.
—Sabes, Akane, me intriga saber que que querrás a cambio.
—¿A cambio de qué? – Ranma parecía consternado.
—Ya sabes, a cambio de ayudarme.
—¿Puedo pedir algo a cambio?
Ranma golpeó su frente y negó con desesperanza.
—Por supuesto, tonta. Ahora dime que quieres.
—No me digas así, y aún no lo sé, te lo diré después. ¿Puedes alcanzarme la soya?
—Tén, Akane, ¿no te intriga saber por qué te elegí?
—Tus razones tendrás. – Seguí devorando la carne sazonada.
—¿No te intriga nada, nada?
—No, la verdad no. - Mordí un pedazo de tofu, —Espera un segundo, acabo de percatarme de algo, ¡ME VISTE DESNUDA!
—No fue con esa intención. - Habló atropelladamente.
—¿Entonces cual era tu intención al entrar al baño mientras me cambiaba? - Lo encare fieramente con mi palillo.
—Juro que no lo era, mejor hablemos de tu primera misión.
Eso realmente me conmociono y provoco que se instalara un silencio sepulcral en mi habitación.
—Esta bien hablemos de ello. - Susurré agotada.
—Tu primer objetivo es un Tengu.
Como por arte de magia sus dedos mostraron una imagen tal como un holograma, de la sorpresa no dije nada y solo asentí, —Espero no sea tan difícil, solo debes hablar con él y convencerlo de que vote contra la tercera regla.
—Esta bien. - Asentí, parecía sencillo.
—¿No tienes curiosidad por conocer la tercera regla?
—No realmente, ¿hay algo más que deba saber? - Negó con frustración y luego suspiro.
—Si, su nombre es Ryoga, mejor que pienses bien lo que le dirás, es un poco complicado.
Notas: ¡Yeih! Actualice, gracias a todos lo que pudieron leer y comentar, me gusta saber lo que piensan, como ha todos los autores, jeje.
ka-chan: Me alegro mucho de que lo hayas disfrutado.
Zwoelf: ¡No puede ser! jeje, que locura, solo se me ocurrió porque en el fandom no hay muchas historias así, fantasmales y la otra vez lei una basada en una película sobre una Akane fantasma y pensé, bueno quizás yo también puedo hacer uno, pero de todas formas quiero leer la tuya, me gustan mucho tus obras y la de la comida me parece muy divertida y bastante alocada, perdón por lo errores ortográficos.
akane-kun19: Probablemente la magia del asunto se eso, jajaja, y espero que ahora veas lo que el desea de Akane, apuesto que esperaste otra cosa ;)
yeki: Espero que continué siendo interesante.
