Ranma 1/2 pertenece a Rumiko Takahashi y Viz media, hago esto sin fines de lucro y les sedo los derechos a sus dueños. ¡Amén!
Tan imposible es avivar la lumbre con nieve, como apagar el fuego del amor con palabras.
William Shakespeare
A kiss is a lovely trick designed by nature to stop speech when words become superfluous.
Ingrid Bergman
04.
—Bien, vamos a hacerlo de esa manera ─ Murmuré mientras me adentraba al pequeño hotel en medio de la nada, tratando de seguirle el paso a Ranma que caminaba erguido cargando su pesada mochila, el movimiento provocaba su trenza se balanceara de izquierda a derecha continuamente.
En ese mismo minuto estábamos en Hokkaido, donde el clima era bastante frió esta vez y la nieve cubría prácticamente todo el lugar dejándolo como un manto blanco sobre las casas, arboles. Esta vez salí de casa de forma tranquila, sin prisas, ni peleas.
No es como si tuviéramos el ánimo de todas formas, desde el problema en China nuestro ánimo no fue de lo mejor, Ranma parecía tan miserable y yo realmente deseaba golpearlo, entendí que le entristeciera el hecho de que no yo no era quien buscaba, pero de todas formas me molesto más que nada, que actuara como si yo no fuera suficiente, pero de todas formas la vuelta a casa fue amena y no tuvimos ningún imprevisto. Cuando por fin llegamos Ranma trajo diferentes artefactos para descubrir si yo era quien buscaba por tres días, todos dieron una respuesta negativa. Creí que ya no me necesitaría más, pero ayer simplemente apareció sobre mi cama mientras terminaba mi informe. Me miró con la misma sonrisa de siempre, pero levemente melancólica tal como se había tornado los últimos días.
—Debemos salir, Akane. ─ Volví a mirar mi informe tratando de aclarar mis pensamientos, por ultimo con una profunda respiración, respondí levemente insegura.
— ¿Dónde iremos ahora? ─ Él enarco una ceja y sonrió con un poco de sorno, como si fuera víctima de una broma.
— ¿Acaso importa? ¿O tienes miedo de lo que puede pasarte? ─ Aparté la vista del informe y observé a Ranma con seriedad, no iba a mentirle tal como él lo había hecho conmigo.
—Sí, lo tengo. ─ Su expresión cambio, ya no era traviesa, más bien lucia decepcionado, tal vez conmigo o tal vez con toda la situación, de todas formas a los segundos se levanto de mi cama y sostuvo mi barbilla para que lo observara directamente.
—No debes tenerlo, esto no cambia las cosas, dije que te cuidaría ¿No?, yo cumplo mis promesas. ─ Con un golpe lo aparté y me puse de pie con bastante ímpetu, un mareo me sacudió, pero simplemente lo ignore, no tenía tiempo ni fuerzas para preocuparme de estupideces.
— ¡¿Por qué?! ─ Él ni se inmuto, se mantuvo en su posición, invadiendo mi espacio personal, con una expresión seria parecía meditar su respuesta, pero simplemente respondió una escueta pregunta.
— ¿Por qué qué? ─ Puse una mano sobre mi frente indicando mi frustración.
— ¿Por qué te preocupas por mi? ¿Por qué cumplirás tu promesa? ¡Yo no soy quien buscas! ─ Ya no lucia calmado, lucia furioso y frustrado, su respiración era acelerada y desee retroceder, aunque no lo haría, mi orgullo me lo impedía de todas formas.
— ¡No lo sé! ¡NO TENGO IDEA! ¡No eres quien busco, pero de todas formas necesito que estés bien, no tengo idea de la razón, pero algo me dice que no debo alejarme de ti, y yo soy un demonio, Akane, mi instinto no falla!
Ambos guardamos un incomodo y revelador silencio, no era el único que tenia esos sentimientos, pero no lo diría, no quería parecer una boba, así que después de unos segundos solo levante la mirada y le sonreí, de forma sincera, porque esas palabras fueron mejor de lo que esperaba. — ¿Qué ropa debo llevar?
—Bastante abrigadora.
Y ahora estamos aquí, de vuelta al hotel, con la mirada fija en la recepcionista que parece realmente acalorada, pero yo sé la razón ya que tengo el mismo mal, no es producto de la calefacción, no, claro está, es mi acompañante que al utilizar su sonrisa seductora, junto a sus ojos azules y abrigo negro lo hace ver ardiente como el infierno y realmente en ese minuto entendí esa expresión, porque él era así, aunque nuevamente, no se lo diría. Volví a la realidad cuando Ranma parecía preguntarme algo.
—Perdón ¿Qué dijiste? ─ Pregunté levemente avergonzada y con un rubor más intenso que hace unos segundos.
—Eres tan linda. ─ Ranma me dejo perpleja ¿Yo linda? Él volvió a sonreírme, pero esta vez con dulzura todo eso mientras revolvía mi cabello como si yo fuera una niña pequeña. —Perdone a mi novia, es un poco distraída, como dije dos habitaciones serian perfectas.
Enmudecí ¿Yo su novia? ¿Qué se traía entre manos? Ranma era así de imprudente, nunca me prevenía de lo que haría y para sacarle alguna respuesta debía ser prácticamente a golpes.
— ¿Entonces no desearía una sola habitación, ya sabe para compartirla con su "novia"? ─ Preguntó la recepcionista con un poco de decepción, pero aun así lucia emocionada por la presencia de Ranma con mejillas sonrosadas y voz suave y aguda, provocándome una punzada molesta al verla tan excitada, pero mis pensamientos también se acallaron de golpe cuando Ranma tomó mi mano de improviso y la levanto con total naturalidad frente a la joven.
—Vera, estamos comprometidos, pronto será nuestra boda y no queremos apresurar las cosas, sus padres son conservadores y yo también, así que por mi salud mental y la de ella, preferimos ser precavidos y dormir separados. ─ La recepcionista miraba atenta nuestras manos unidas, de la misma forma que yo, deteniéndose en el anillo en mi dedo anular que se exhibía orgulloso, tan solo pensar en preguntar el precio me daba dolor de muelas, de todas formas ¿Cuándo llego ese anillo ahí?
—Ya veo, bueno debe ser por su diferencia de edad, ¿Cuánto tiene su "prometida"? ¿14, 15? Luce como una niña ─ Ahora sí que me ofendió, no soy una niña, prácticamente tengo 18, pero claro atacaría a la más débil, pero esto no quedaría así.
—18, no es tan la diferente, Ranma acaba de cumplir los 21, pero no puedo guardarme esto, tu piel luce preciosa ¿Cómo se logra tener una piel tan suave a los 38? ─ Traté de parecer ligeramente conmocionada e impresionada, Ranma rió entre dientes.
—Tengo 22 ─ Respondió indignada, —De todas formas ¿Cómo es que están juntos? ¿Eres alguna clase de pedófilo? ─ Ahora apunto su artillería pesada a Ranma, que seguía sosteniendo mi mano, con total control de la situación, con una sonrisa enigmática y seductora dio un paso más cerca del mesón de la recepcionista.
—Algo así, me gustan las jovencitas ─ La observo de pies a cabeza, — ya sabes, piel suave, carne firme, mejillas rosas, ojos grandes y lindas bocas rosadas, además debo decir que está bastante bien en todo lo demás ¿sabes a lo que me refiero? ─ Le guiño un ojo y tanto ella como yo, enrojecimos hasta la punta del pelo, —Por eso las habitaciones separadas. ─ Se acerco tanto a mí que juré que me besaría, pero se alejo rápidamente y maldije por estar en una sociedad tan conservadora como Japón, porque de no ser así, prometo que yo lo besaría sin tapujos.
—Aquí están sus llaves el desayuno es de 7 a 9.30, aquí están sus yukatas ¡tengan una buena estancia! ─Avergonzada se alejo hasta el otro extremo del pequeño mesón, Ranma siguió sosteniendo mi mano, hasta que entramos al ascensor, lo que parecía ridículo en un hotel tan pequeño.
Soltó mi mano con delicadeza y luego sonrió travieso, antes de que tuviera tiempo de actuar, presiono un botón provocando que él ascensor se detuviera de golpe, nerviosa lo observé buscando una respuesta, él seguía sonriendo de la misma forma infantil.
— ¿Así que de no estar en Japón me besarías sin importar qué? ─ Tratando de guardar la compostura me aleje hacia la pared más cercana, luciendo como un zorro frente a los sabuesos que lo buscaban con el afán de cazarlo y adueñarse de su preciada piel, pues él quería adueñarse de mi cordura.
— ¿Volviste a leer mi mente? ─ Estaba inquieta y con la respiración agitada, sin saber dónde colocar mis manos.
—Siempre he podido hacerlo, pero lo hago cuando me parece divertido ¿No? Gracias a eso se que me consideras "tan ardiente como el infierno" y que" mis ojos azules son como dos océanos profundos al que no quieres lanzarte por miedo a ahogarte"
Cubrí mi boca sintiéndome vulnerada en mi intimidad, no es justo que el tuviera total acceso a mi y no sepa nada de él, no dije nada, estaba demasiado avergonzada para hacerlo.
—Entonces ¿me besarías? ─ Pregunto con sorna y quise golpearlo, pero inmediatamente quiete en ese pensamiento, él lo sabría de todas formas.
—Yo…yo…eh… ¡Yo! ─ Nada coherente salía, tampoco podía pensar nada más que en lo fuerte que se escuchaban mis latidos y lo irregular de mi respiración.
—No hace falta que respondas, ya lo sé y cumpliré tus deseos ─ Levanté la vista hacia él, pero ya estaba frente a mí, sino que estaba observándome desde cerca su pupila se había dilatado y con su dedo pulgar acaricio mis labios para luego rozar sus labios con los míos, no tardo nada en conectar sus labios con los míos de forma más intensa, iniciando un beso donde solo él era el protagonista y dominaba la situación a su antojo.
No era un beso dulce o cariñoso, era demandante, era tosco y brusco, parecía querer devorarme y lo único que hice fue abrir la boca, no como una invitación, si no de sorpresa como una exclamación silenciosa, con la punta de su cálida lengua delineo mis dientes de forma traviesa, burlándose de mi inicio un poco más suave pero pronto ya estaba dentro mío de forma intensa, saboreándome hasta el último rincón. Estaba segura que podía degustar las galletas y el café que había comido hace poco, deseaba apartarlo, quería apartarlo y podría hacerlo, si no fuera por el hecho de que tenia fuertemente asidos mis brazos junto a mis manos y tenia atrapada mis piernas impidiendo un golpe bajo. Al parecer ya no estaba satisfecho con invadir mi boca de forma violenta, ahora se dirigió a mis labios y los mordió con fuerza, no tanto como para causarme daño, pero si para despertar más emociones encontradas en mi interior, pronto un sabor metálico y conocido como sangre lleno el beso. Su boca era tan caliente contrastado con mis fríos labios y mi nariz congelada, porque a mí el frio y la nieve me afectaba como a cualquier ser humano mientras él lucia tan cálido tanto en la nieve como en el desierto, no sé en qué minuto correspondí el beso, pero lo hice, suavemente, no porque lo deseara con tanto fervor, pero me sentí obligada a hacerlo por razones que no podría explicar, el sonrió entre el beso sintiéndose ganador y siguió con su afanosa tarea, no lleve cuenta del tiempo, pero calculó que después de unos diez minutos se separo de mi y tome una gran bocanada de aire cuando me vi libre.
—Te espero a las ochos en los onsen.
Con rapidez entró a su habitación y yo seguía estupefacta, sentí mis labios arder, para confirmar mis sospechas entre a lo que sería mi habitación no sé por cuánto tiempo. Al entrar me di cuenta que mantenía un estilo rustico tal como la recepción, lo que le daba un estilo encantador, me acerqué al primer espejo que halle y gemí al confirmar mis sospechas, mis labios estaban hinchados y rojos, una macha oscura y amoratada se exhibía en el labio inferior, producto de la fuerte succión al que se vio sometido, suspire derrotada.
Eso no estaba bien, yo de cierta forma pude detenerlo o impedido, pero no lo hice y ahora qué pensaría de mi. Borrando esos recuerdos de mi mente comencé a desempacar.
—Idiota, ya debería estar aquí. ─ La yukata que me había sido entregada en recepción cubría mi cuerpo, afortunadamente dentro del hotel estaba calefaccionado o si no, ya tendría hipotermia, miré nuevamente el lindo reloj de la recepción, 8.05, ya estaba retrasado y quería golpearlo, especialmente porque un joven que parecía de mi edad no dejaba de observarme y creía que no notaria como se detenía especialmente en mis piernas, —Perdón por el retraso, Akane, estaba un poco complicado con el equipaje.
—Como sea. — Respondí fría y luego miré hacia otro lado, tratando de ignorar sus miradas.
Él se encogió de hombros y me guió hacia el mesón de recepción, colocando su brazo alrededor de mi cintura de forma posesiva, cuando estaba a punto de apartarlo, apareció la recepcionista que nos atendió al principio.
— ¿En qué puedo ayudarlo? ─ Parecía olvidar lo que había sucedido hace poco, porque volvía a mirar a Ranma con deseo, con sus mejillas encendidas y mostrando una gran sonrisa.
—Quiero arrendar un onsen privado. ─ Sonrió seductor mientras fortalecía su agarre sobre mí, indicándome que pusiera buena cara, de mala gana coloque una gran sonrisa en mi rostro una sonrisa de "estoy de vacaciones con mi guapo prometido" y no una de "este maldito chico lindo acaba de robarme un beso y quiero golpearlo hasta deformar su linda cara".
—Por supuesto, ahí está la llave, se le añadirá a su cuenta final señor Saotome, ¡Que le disfruten! ─ Quito su coqueta sonrisa de Ranma y con preocupación coloco su mano en su mejilla derecha, — Y tu querida deberías verte ese labio amoratado ¿te están besando o devorando?
Cuando iba a responder con palabras no propias de una señorita, Ranma ya me alejaba del lugar, con una mirada seria, entramos a la segunda puerta, con rudeza me empujo dentro.
— ¿Por qué dijiste que era tu prometida? ─ Aproveche de señalar el anillo que continuaba en mi dedo.
—Me pareció divertido. ─ Habló con total naturalidad mientras se encogía de hombros.
—¿Qué te ocurre? ¡¿ESTAS LOCO?! ─ Volvió a encogerse de hombros.
—Sí, ahora vamos al onsen, te esperare allá. ─ Con un suspiro de resignación mire el baño hasta que un importantísimo detalle cruzo mi cabeza.
— ¿Al onsen? ─ Ranma parecía aburrido por mi pregunta, asintió con ironía. — ¿Juntos?
—Bueno si quieres puedo llamar a la recepcionista o al chico que te miraba las piernas en la recepción. ─ Mire hacia el onsen, sinceramente preocupada, Ranma debía estar bromeando.
—No estoy bromeando, no puedo ir. ─ Escondí una pierna detrás de la otra con un poco de vergüenza, Ranma en un gesto tan típico de él, enarcó su ceja y me miro seriamente.
— ¿Por qué no? ─ Se mantuvo en su lugar.
—Pues…es que…no he traído traje de baño. ─ Comenté como si fuera obvio.
— ¿Y? ─ Seguí serio, de brazos cruzados y con una postura altanera.
—No podemos vernos, no sería correcto.
—Déjate de juegos. ─Lo mire seriamente y a los ojos, tratando de decirle que no jugaba, —Déjate de juegos, te conozco desde que naciste, cuando dijiste tu primera palabra, cuando caminaste por primera vez y tu menarquía, que debo decir fue de lo más gracioso.
Enrojecí de golpe al escuchar su burlesco comentario, lo golpeé fuertemente en las costillas, —No es mi culpa que seas un acosador, de todas formas no entrare ahí.
—Está bien si no quieres no lo hagas ─ Lo mire extrañada ¿él estaba ayudándome?, —Pero no te diré lo que debes hacer así que tendrás que hacerlo sola.
No espero mi respuesta y simplemente se encamino al onsen, cuando salí de mi trance el ya estaba dentro, totalmente relajado y a gusto.
—Eres un maldito ¿lo sabes?
—¿Qué esperabas? No soy un ángel ni una deidad si lo recuerdas. ─ Agregó con un acento soberbio marcado en él.
—Entraré, pero debes cerrar los ojos. ─ Lo apunté directamente con una mirada recriminadora mientras el asentía, —Júralo…
—Lo juro. ─ Colocó sus manos sobre sus ojos y yo me apresure a entrar.
—Ahora dime, ¿Qué debo hacer? ─ Mi cabello se humedeció por el vapor y agradecía que el agua cubriera lo necesario.
—Esto será especial, necesito que tengas cuidado con ella, es una vieja amiga y es bastante poderosa, no iremos a una simple casa o aldea, iremos a una gran casa tradicional, te ofrecerá té frió, acéptalo pero no lo bebas, te darán pasteles de arroz, esos debes comerlos, deberás decirle que la regla está obsoleta y yo continuare después, por favor recuerda lo que te digo. ¡Ah! Hay un detalle, no mires a los ojos de ninguna doncella y saluda a todos los kappa que hay en la entrada, si no te jalaran hacia el agua y tú no sabes nadar.
Asentí, no totalmente segura esto lucia bastante complicado, más que las veces anteriores y yo deseaba decir no, pero estaba comprometida con esto.
—Tengo una pregunta. ─Ranma elevo los brazos al cielo, como dando gracias.
—Por fin ¿Cuál podría ser esa tercera regla? ─ Pregunté observándolo detenidamente, él se tenso unos segundos y luego volvió a una postura relajada.
—Sencillo, "ningún demonio, deidad, dios o espíritu tendrá contacto directo con humanos".
— ¿Quién hizo esa regla tan estúpida y por que la estas rompiendo? ─Incliné mi cabeza hacia un lado en un signo interrogativo.
—Yo, y la rompo, porque lo deseo, yo soy el amo y señor allá abajo, yo hice esas reglas sin pensarlo y gracias a ellas ahora me veo apresado, por lo que debo buscar una forma de romper mis propias reglas para volver a gobernar con total libertad.
Lo medite unos segundos ¿quiere volver a tener total control? ¿Entonces por qué importa Kyoko, quien sea que fuera?
— ¿Cuándo lo logres te olvidaras de mi? ─ Mi pregunta lo dejo sin palabras por unos largos segundos, totalmente sorprendido, pero pronto ya tenía una respuesta ingeniosa, como siempre.
— ¿Por qué? ¿No quieres que te abandone? ¿Deseas convertirte en la reina de los demonios? Porque para hacerlo necesitas otra cosa, ─ Me dedico una mirada lasciva, — ¿Quieres probarlo? ─Susurro mientras besaba mi cuello, con un fuerte golpe en la nariz logre que se apartara.
— ¡¿Cuándo te volviste tan pervertido?! ─ Grité indignada.
— ¿Cuándo te volviste tan poco atractiva? ─ Preguntó mientras sostenía su sangrante nariz.
—Por kami que frió hace aquí. ─ Continúe caminando por los largos terrenos emblanquecidos, si no fuera por el hecho de que podía ver la gran casa, estaría totalmente perdida, continúe el camino tratando de imaginarme en mi casa, en mi tatami con una taza de té humeante en compañía de mis hermanas, pero un onsen también lucia tentador, aunque la imagen de ayer se repetía en mi cabeza, logrando enrojecer-me, Ranma está actuando de forma muy promiscua.
Y ni siquiera le hable del beso, debería reclamarle, sí, definitivamente lo haría cuando estemos de vuelta, no iba a quedarme con todo esto guardado, ese imbécil me oirá.
Pronto observo a los temibles kappas que Ranma me había advertido, antes de que se acerquen me apresuro a saludarlos con una inclinación de cabeza, por cortesía me imitan provocando que el agua sobre sus cabezas caigan y queden en esa posición. Corro hacia la entrada y tocó con fuerza, realmente me asustan, ellos tienen una gran ventaja sobre mi, son excelentes nadadores y yo, soy la chica martillo, me hundiría sin necesidad que me jalen. Para mi alivio la puerta se abre y una muchacha en un hermoso kimono inspirado en las festividades me observa de pies a cabeza, me niego a mirarla a los ojos.
—¿En que puedo ayudarla? ─ Pregunta con una voz tan fría que combina bien con sus blancas manos que son idénticas a la nieve.
—Busco a la Señorita Ukyo Kuonji, soy Tendo Akane. ─ Al parecer la muchacha asiente.
—Sigame por favor. ─ Observando sus pies, sigo su camino hasta encontrarme dentro de la enorme casa, pero tengo miedo de descalzarme, el piso luce tan frió como la nieve de afuera y tengo miedo de congelarme. De todas formas lo hago, aunque debo decir que mis pantuflas son bastante cómodas, la joven se detiene en un gran e iluminado salón, el frió deja de incomodarme y hasta me parece grato, —La Señorita Kuonji vendrá de inmediato ¿Desea algo de tomar?
—Si´, muchas gracias. ─ La joven se aleja sin decir nada y yo botó el aire que había estado reteniendo desde que entre, no sé cuánto tiempo transcurre, pero mi té y pasteles de arroz llegan antes de que lo hiciera la Señorita Kuonji.
—Aquí están, me retiro, por favor, en caso de que necesite algo, llámeme. ─ Asiento sin mirar a sus ojos, no deseo arriesgarme en terreno ajeno, miro al té que luce bastante frió y me abstengo de tomarlo, mientras que si devoró de un bocado los pasteles de arroz, con gran deleite.
—Disculpe la espera, había unos viajeros perdidos de los que debía encargarme. ─ La voz de la Señorita Ukyo llena el lugar, la observo, lleva un hermoso kimono azul con copos de nieve, su cabello castaño aun tiene un poco de nieve sobre él, sus labios están levemente azules y contrastan con su blanquísima piel, ningún vivo podría tener ese color de mi piel y no me extraña por esa razón ella es Yuki-onna y no un ser humano normal, sus ojos azules sonríen de misma forma que sus labios, es realmente una belleza, comprendo porque los hombres se dejan seducir tan fácilmente por ella.
—No hay problema, comprendo que es su trabajo, ─ Sonrió de forma cálida.
—Por supuesto, pero disculpe mi mala educación, pero ¿en qué puedo ayudarla?
—Eh…vera…vengo por algo muy especifico, ─ Ella me indique que continúe, —Vengo por la tercera ley.
—¿Esa? Pero siempre he considerado que es una estupidez, comprendo que deseen no tener contacto con los hombre porque son crueles y despreciables, pero las niños y niños o sus madres, si vienes por una promulgación parecida a esa, tendré que decir que no, ─ Sus grandes ojos azules continúan amables, a diferencia de los de Ranma, sus ojos son amables y cálidos, como los de un bebé.
—No, no es nada de eso, vengo para pedir que apoye la abolición de esa ley.
— ¡Ah! Sí es eso no hay problema ¿trajiste algún papel?
Asiento mientras busco el contrato en uno de mis bolsillos, rápidamente lo tomó y se lo entregó junto a un lápiz, ella con su serena sonrisa firma, —Ya esta ¿necesitas algo más? ¿Ayuda para volver?
—No la verdad es que me trajeron. ─ Sonrió de la misma forma que ella, es realmente agradable, no sé porque la describen como una mujer sin corazón.
— ¿Quién…─ su pregunta quedo inconclusa.
—Ucchan, que gusto verte. ─ Se acerca a Ukyo que parece perpleja, pero no tarda en levantarse y correr a su encuentro.
—Ranchan. ─ Lo abraza efusiva-mente. — ¿Qué haces aquí? ─ Pregunta después de liberarlo de su abrazo de oso.
—Vengo por Akane. ─ Ukyo parece recordarme y vuelva la vista hacia mí, más seria que nunca.
— ¿Por ella? ─ Ranma asiente con una ligera sonrisa un poco abochornado, rascándose la nuca mientras me mira, —Eso explica porque una simple mortal sabia de la tercera ley ¡Ven conmigo! ─ Dijo Ukyo.
Jala a Ranma hacia quien sabe donde, escucho algunos gritos y decido acercarme, están en una habitación contigua, trate de escuchar lo que más puedo.
—Y si sabes que no es Kyoko entonces ¿Por qué sigues con esto? ─ Escucho la voz molesta de mi anfitriona.
—No lo sé, Ucchan, simplemente porque si, es inteligente y me ha ayudado mucho, además quiero sacar a esos malditos de mi puesto, soy el único con el derecho a gobernarlos y me tienen en sus manos.
Escucho un suspiro de Ukyo, un suspiro de resignación, sabe que no puede hacer nada, —Eres un idiota Ranchan, de todas formas ya es hora de que vuelvan, te está esperando en la sala, despídeme de ella.
Corro hacia la mesa y espero que Ranma llegue.
—Vamos, Akane, es hora de irnos. ─ Asiento y lo sigo a la salida, Ranma parece conocer muy bien el lugar y por su trato con ella supongo que son bastantes cercanos, la imagen de los kappas llena mi mente y me aferró a su brazo, pero ellos no hacen nada más que esconderse cuando ven a Ranma.
—¿Ya es todo? ─Pregunto seriamente, de pronto me siento muy cansada. Y no me refiero a solo por hoy.
—Casi, visitaremos a un viejo amigo y luego la parte más difícil, pero lo hiciste muy bien, mereces un premio.
Se detiene de golpe y parece buscar algo en los bolsillos de su abrigo, yo también me detengo y lo miro detenidamente, analizando sus movimientos, tan concentrada que me toma de improvisto, tal como un joven bribón, me roba un pequeño beso y luego se aleja.
Corro hacia su lado y le propino un golpe bastante fuerte, no se ´por quien me toma, pero no permitiré tantas libertadas.
Ranma miro hacia al horizonte de forma nostálgica, —Allá vamos, Kamaitachi.
Notas: Hola ¿Que tal? Saben, podría haber escrito un lemon pero no lo hice por ustedes, porque se que no quieren leerlo, jeje, asi que besos ya abrazos bastaran, jeje.
Guest: Ya esta guest, ya sabes que pasa.
Akane-kun19: Si estaba levemente triste y definitivamente es un tarado, pero lo amo. Un saludito especial.
jannika1990: ¿Cómo es eso de que ya entiendes? Si yo recién lo explique en este capitulo ¿acaso estas leyendo mi mente? gracias por el elogio, se hace lo que puede, de verdad y es muy agradable recibir sus comentarios. Besos.
Sav21samydeanspn: ya que no respondiste mi pregunta te diré Samy y respecto a la joya, la china no es tan mala como piensan, bueno si, pero dijo la verdad y sobre Ranma la respuesta no, no se enamoraran y lamentablemente no tendrá final feliz ¡Wuajjjaaaja! No es cierto mis emparejamiento son solo Ranma/Akane por que están hechos uno para el otro, excepto en ocasiones que los separo por rabia, ¡Un beso!
Amigo: Heriste mis sentimientos al decir que leías historias buenas y malas, sentí que me decías que era mala, jeje, de todas formas las criticas son buenas y saludables, ahora le puse más emoción ¿se noto? ¡Un besote y un abrazo! ¡Ah! siento muy impersonal decirte amigo, ¿no hay otra forma de la que te pueda llamar?
Querida Akane Redfox: No no fue un engaño, lamentablemente, ¿pobre? pobres mis dedos con tres historias escribiéndose es como si se me acalambraran a parte de las tareas del colegio estoy muriendo, ¡Un gran abrazo!
yessi-chibi: Me gusto tu comentario, eso de "tal vez" es un treta fue interesante y creo que fuiste la que más cerca estuviste, aunque puede que también "amigo" se acercara, pero se niega a decirme, saludos.
Si ven una falta ortográfica, por favor, díganmelo.
