Ranma ½pertenece a Rumiko Takahashi y en ningún minuto planeo auto adjudicármelos, le entrego todos los derechos a ella y a Viz Media©
No hay éxito sin sacrificio.
John Maxwell
"I'm selfish, impatient and a little insecure. I make mistakes, I am out of control and at times hard to handle. But if you can't handle me at my worst, then you sure as hell don't deserve me at my best."
Marilyn Monroe
Ya dentro de mi cama, tomé la foto de ambos, una foto tan intima y natural que lograba avergonzarme por que indicaba que todos nos veian asi, besé suavemente la imagen de Ranma, como si se tratara de él, con una ultima mirada fugaz la guarde en mi mesa de noche, estaba un poco agotada y deseaba dormir por fin. Pero las palabras de Ranma volvieron a mi cabeza.
—Después de esto viene el peor de todos, el viejo Hapossai, pero no te dejare ir sola, no confió en ese viejo pervertido, pero debes estar lista en cualquier minuto, ese viejo es inestable.
—Lo estaré, no te preocupes.
—Gracias Akane, sé que siempre puedo contar contigo.
06.
Cierro el informe ya terminado que yace sobre mi escritorio, mañana debo entregarlo como dé lugar, pero como probablemente me embarqué en un nuevo viaje y el trabajo no puede esperar Yuka vendrá a buscarlo y lo entregara por mí. Aunque nuestra relación no ha sido muy cercana este último tiempo mi cariño hacia ella no se ha esfumado, quizás disminuido, pero aun es alguien importante para mí, sé que me preguntaras cosas o por el contrario no preguntara nada, todo depende de lo entretenido que este su semana, siempre ha sido así. Hay alguien la puerta puedo notarlo, me apresuro en envolver el informe y espero que Yuka llegue y me abrume con su parloteo incesante.
— ¿Estas bromeando, no? ¿De verdad saldrás con ese chico? ─Yuka luce un corto vestido que modela frente al espejo de mi habitación, con la cabeza en alto y una mirada orgullosa me observa de pies a cabeza.
—Por supuesto que sí, ¿acaso tú eres la única que puede atraer chicos? Las demás tenemos también la posibilidad de que uno nos encuentre atractivas y no se eclipsé por la belleza de Akane, la diosa con alma de tigresa. ─ Ahí está de nuevo, las duras palabras de Yuka que siempre van dirigidas a mí como dagas, y me pregunto cómo llegamos a esto, le he explicado miles de veces que los demás chicos no me importan en lo mínimo, pero es tan inmadura que no me escucha.
—Siempre tratas de buscar pelea ¿Tienes algo contra mí? Ya te dije que los chicos de la escuela no me interesan, son sucios, pervertidos y molestos, pero te enfrascas en que yo quiero todos los chicos y si vas a continuar con esa actitud será mejor que te vayas.
Yuka enrojece de golpe producto de la ira, deseo retractarme, pero sé que es imposible ya lo he dicho y ella ya lo escucho, ella continua con su monologo de quejas y solo deseo que se calle de una vez.
—Claro, siempre tan egoísta, todo para ti, siempre, ¿sabes? Sera mejor si no volvemos a cruzar palabras, haz como que no me conoces y yo haré lo mismo ¡Me voy!
Con furia toma su bolso y desaparece, no tengo el valor de seguirla, simplemente continuo ahí, sentada al borde de la cama, mirando el suelo, perder su amistad no es lo que me duele tanto, si no ese cambio tan súbdito que sufrió de la noche a la mañana, su actitud déspota ya me tenia hastiada, pero aun así, sentí que perderla era perder una parte de mi, nos conocimos en la escuela primario, cuando los chicos aun no eran un problema, con toda la resignación que me quedaba, fui por mi bolso, Kasumi me encargó las compras de la casa y sería mejor ir cuanto antes.
Mis pasos fuera del hogar eran rápidos y constantes, sin llegar a extenuarme, una línea de pensamiento me invadió antes de que pudiera evitarlo, Ranma, él definitivamente era extraño, pero resultaba tan atrayente como un fruto prohibido, él era sin duda la definición de un hombre atractivo, tan cómodo consigo mismo tan erguido y orgulloso, pero sus raíces oscuras siempre se asomaban cada vez que estaba conmigo, aunque tratara de ocultarlo, podía ver como sus ojos se tornaban oscuros y maquiavélicos cada vez que algo no resultaba como quería. Pero también estaba esa forma de tratar conmigo, tan natural, tan cercana, tan atractiva, y era ridículamente vergonzoso, siempre habíamos comentado que las jóvenes suelen tener enamoramientos de hombre mayores y siempre me negué a creerlos, y negaba aun más que yo podría tener uno. Pero era así, Ranma tenía todas las características de un hombre. Con experiencia en la vida, demasiada en realidad, con una seguridad que un joven de su edad no lograría tener. Sí, definitivamente lo deseo, lo deseo y sé que está mal, que no es correcto, sobre todo para mi, tan solo tengo 17 años y no he vivido ni siquiera un cuarto de mi vida, pero estoy segura que deseo que se emocionante, llena de aventuras y cosas locas y deseo que las cosas hubieran sido mejores para nosotros, más tranquilas, menos imposibles, pero la vida es así, las cosas no son como un quiere, si no que son como son.
Entre a la primera tienda disponible, tratando de despejar mi mente. La vendedora luce amble pero niega tener los productos que necesito por lo que debo apresurarme en llegar a la próxima.
Con tranquilidad tomó mi walkman y colocó mi canción predilecta, la música siempre logra aligerar las caminatas, una sombra se cuela por vista periférica y en un segundo fui estrellada contra una pared dentro de un callejón. Me congelo totalmente.
Para mi tranquilidad se trata de Ranma, pero eso no evita el dolor de ser estrellada contra la pared. Su mano cubre mi boca y luce concentrado en algo más allá de este estrecho callejón, con un suave suspiro deja caer sus manos y me mira bastante molesto, más de lo que he visto nunca desde que lo conozco.
—Te estaban siguiendo, ¿cómo pudiste no notarlo? ─ Yo solo abro mis ojos, sorprendida totalmente y un poco asustado por la furia impregnada en sus ojos.
—Estaba escuchando música. ─ Apunto hacia el walkman en el suelo, producto del empujón que recibí cayo estruendosamente en el suelo, está roto y sus partes están tendidas por el suelo.
— ¿Escuchando música? ¡¿ESCUCHANDO MUSICA, AKANE?! ─ Sus ojos adoptan tonalidades azules que nunca había podido apreciar, su cuerpo lucha con la necesidad de sacudirme para hacerme reaccionar, puedo notarlo, a pesar de todos no me toca pero la cercanía de su cuerpo y calor es mil veces más angustiante. — ¿Qué habría sucedió si no hubiera llegado antes?
—No lo sé. ─La respiración de Ranma vuelve poco a poco a la normalidad y me siento menos intimidada.
—Yo tampoco, Akane. ─ Con furia remueve su cabello, y por fin noto que en vez de usar su característica camisa negra está usando una azul que hace perfecto contraste con sus ojos. —Y eso es lo que me preocupa, entiende esto, Akane, hay algo tras de ti, tratando de darte caza, debes estar atenta, no sé que es, él muy maldito sabe esconderse bastante bien.
— ¿Tras de mí? ─ Ranma asiente y yo continúo en mi estado sorpresa, mi espalda aun apoyada en la fría pared, me estremezco y sé que no es producto del frió.
—Sí, por favor, sé más precavida de ahora en adelante ─ Da un suspiro audible y sus pupilas se enfocan en mi rostro buscando algún tipo de daño, — ¿No te he hecho daño? ¿Estás bien?
Con esas preguntas soltadas de forma brusca logro despertar completamente de mi estado de perplejidad, —Sí, solo me sorprendiste, y me sorprendió aun más eso de que alguien esta siguiéndome.
—Lo sé, también me sorprende, tú no tienes nada que ver con esto, por ende no deberían buscarte a ti, sino a mí.
—Quizás solo sea una forma de llegar a ti. ─ Colocó mi mano sobre su hombro.
— ¿Por medio de ti? ¿Por qué? ─ Ranma luce más confundido que nunca.
—No lo sé, yo soy la que hago las preguntas, tú solo las respondes.
Con esa frase logro hacerlo sonreír levemente, los fuertes latidos de mi corazón ya no son tan acelerados y me permito volver a respirar con normalidad, la verdad, tuve más miedo de Ranma de quien sea que me siguiera. Pero el verlo sonreír nuevamente provoca que toda vuelva a la normalidad.
― ¿Dónde ibas? – Su cuerpo deja de cubrir el mío, la distancia prudente que adoptó me molesta, con un mueca seria recojo lo que era mi reproductor de música y mi bolso, buco la lista de comprar y me percato de que aun está en mi mano, pero producto de la tensión está totalmente arrugada, con cuidado trato de estirarla.
―De compras. – Le entregó el arrugado papel y él lo toma inmediatamente, parece leerlo detenidamente.
―Mhh, la salsa de anguila es difícil conseguirla hasta esta hora, pero sé un lugar que puede estar abierto ¿Vamos?
― ¿Quieres acompañarme? – Ranma se muestra dolido y yo solo sonrió en compensación
―Si no quieres, no...–Yo ignoro sus palabras y me agarró de su brazo, busco las palabras para hacer de este gesto algo cotidiano.
―Vamos, ahora no puede irte, hay algo siguiéndome y ni por sí acaso debes dejarme sola.
―Como usted diga señorita. – Ranma evoca un soldado y no evito la carcajada que sala de mis labios. La tranquilidad que logra emitir-me es de las mejores cosas en esta vida.
Después de algunas tiendas, conseguimos todos los productos de la lista, Ranma carga con todas las bolsas y me sonríe de vez en cuando, todo rastro de violencia o enojo que mostró anteriormente se ha esfumado, a unos pasos de mi casa Ranma parece meditar más de lo normal, con cuidado lo empujo dentro de la cocina. Tomó las bolsas de sus brazos y las dejo sobre la mesa. Le sonrió por ultima vez antes de comenzar a guardar las compras.
―Mañana vendré a las 7 de la mañana, por favor, debes estar lista.
De nuevo nos encontramos en un lugar infestado de gente bulliciosa, el sofocante calor producido por la masa de personas provoca que me falte el aire y mi presion se eleve, trató de guardar la calma y esperar el autobús con tranquilidad.
― ¿Entonces, vamos a Asakusa? – Me dejo guiar por la estación de autobuses y trató de entablar una conversación para olvidar mi estado, Ranma se mueve ágilmente entre la multitud de gente.
―Sí. – Comenta sin detenerse.
― ¿No era el barrio del "places" hace unos años atrás? – Ranma se relaja cuando ve que el autobús que necesitamos no está a más de 300 metros.
―Sí. – Menciona levemente arisco.
―Y ¿Por qué vamos ahí? –No es que me parezca tan extraño, de todas formas ya visitamos el plano kami, que tanto podría hacer una ex zona roja.
―Es el único lugar donde puede estar ese viejo loco. – La prepotencia en su voz logra irritarme de golpe.
―Debe ser un pervertido. – Comentento entre dientes.
―Lo es, de los peores. – Su respuesta logra confundirme ¿Lo es? ¿Por qué?
― ¿Peor que tú? – Mi boca logra responder antes que mi cerebro.
― ¡Oye!¿Que quieres decir? – De momento pierde toda su seriedad y me observa levemente herido.
―Que también eres un pervertido de lo peor. – Le hago una mueca burlesca y el solo sonríe amplia mente.
―Akane, estás jugando con fuego. – Sostiene mi muñeca y yo solo me encojo de hombros.
―Vaya, que miedo. – Despues de unas sonrisas silenciosas y un comodo espacio de tiempo, formulo la pregunta que me inquieta hace un tiempo, ―Ranma ¿tienes alguna idea de donde pueda estar Kyoko?
―Tengo algunas sospechas, sería una buena idea buscarla un dia de estos. – Se apoya en el respaldo del asiento.
― ¿Tú crees?
―Sí.
―Quizás tengas razón. – Muerdo la parte interior de mi mejilla. ―De todas forma, ahora voy a dormir, despiérteme cuando lleguemos.
Apoyo la cabeza sobre su hombro y no sé más de mi hasta que un fuerte remezon me vuelve a la conciencia.
―Akane, Akane, despierta, ya hemos llegado.
―¿Qué? ¿Ya? – Froto mis ojos de forma somnolienta.
―Sí, vamos apresúrate.
―¿Dónde debemos ir? – Comentó entre bostezos.
―Tengo información de que en un edificio abandonado puede estar ese viejo loco.
―Edificio abandonado, edificio abandona ¡Ah! ¿Cómo ese? – Apunto hacia unos blocks en un estado deplorable.
―Exactamente, Akane. ¡Vamos por él!
En medio de las paredes desnudas de concreto un pequeña figura se encuentra de rodillas doblando lo que parece ropa interior. Por la puerta principal entremos ambos, evitando que pueda escapar, pero sin ser vistos aun.
―¡Ah, que hermoso día! ¿Cuantos tesoros tenemos por acá? – Abraza a un pantaleta rosa.
―Ya estuviste robando viejo decrepito? – Ranma escupe casi lleno de odio.
―¡Ranma! – La visión de Ranma lo sorprende en gran manera, haciéndolo lucir aun más diminuto, ―Que grata sorpresa verte.
―No puedo decir lo mismo.
―Tan descortés como siempre ¿Quién es la linda chica que esta contigo? – Me observa fijamente con grandes ojos de cachorro.
―No es asunto tuyo.
―Ranma, no seas tan descortés. – Lo reprendo levemente y regalandole una sonrisa al anciano.
―¡Buahh! Solo soy un pobre viejecito ¡Bella jovencita consuéleme en su pecho! – Salta directamente hacia mi y estoy lista para alejarlo.
―Mantente alejada de Akane. – Lo intercepta antes de que me toque.
―¿Ella es Akane? Dios mio, que rápido pasa el tiempo. – La mandíbula del anciano cae prácticamente hasta el suelo.
―¿Cómo es que me conoce? – Lo interrogó seriamente.
―Tu padre fue mi alumno, por supuesto.
―¿Usted conoce a mi padre?
―Por supuesto y a tu madre, era toda una hermosura. – Enarcó una ceja al escuchar su comentario y el solo se estremece en el aire, aun siendo sostenido por Ranma.
―Yo nunca lo había visto.
―Obviamente, te conocí cuando tenias 3 días de nacida y luego de eso me he estado escondido.
―¿De quien? – Mantengo mis ojos entrecerrados.
―De un ser despreciable y malvado.
―¿Despreciable y malvado? ¿Quién? – Sus palabras me sorprende y de cierta forma me preocupan.
―Ranma, por supuesto ¿Quién más malvado que él?
―Deja de decir, idioteces viejo. – Ranma lo golpea fuertemente en la cabeza. ―Ahora solo vengo por una cosa.
―¿Que és?
―En 30 días quiero que vayas a la corte, y que votes por la abolición ¿Comprendes? El anciano asiente, ―Perfecto, ahí nos vemos. ¡Vamos Akane!
―Sip. – Contesto de forma inmediata y el señor me dedica una mirada extraña.
―Hasta luego Happosai. – Ranma se encamina hacia mi mientras se despide con la mano.
―Espera Ranma deja que me despida de tu acompañante. – Con una agilidad sorprendente se acerca hacia mi y en segundos ya esta abrazado a mi pecho.
―¿Eh? ¡Suélteme! – Trató de quitarlo pero sus pequeñas manos se sujeta a mi como pequeñas ventosas extremadamente potentes.
Un golpe de Ranma logra atontarlo y lo quite de mi pecho, con una furia sorprendente lo sostiene de las solapas y acerca su rostro al del viejo asustado, su respiración agitada e irregular logra atemorizarme pero me repito constantemente que solo lo hace por protegerme.
―Viejo loco. Solo te diré esto, nunca más te acerques a Akane de esa forma ¿Lo entiendes? Si no, lo pagaras caro. – Lo lanza a los cielos de Tokio, Ranma observa el agujero en el cielo y sin aviso toma mi mano y me veo obligada a seguirlo.
―¿No vas a agradecerme? – Ranma aun sostiene mi mano y me dedica una sonrisa de medio lado y presumida.
Lo miro fijamente tratando de que vea mi confusión y me responda, pero él es un pésimo lector de miradas o un idiota.
―¿Por qué? – Preguntó suavemente.
―Por protegerte de un pervertido. – Lo miro aun más extrañada, pero decido seguirle el juego y espero ganar.
―¿Me has protegido de ti mismo? – Me llevo una mano a la boca en una expresión falsamente sorprendida.
―Oye, no bromees. – Me dedica una mirada de odio.
―Jaja, sí claro, yo agradecerte, podía defenderme perfectamente, caballero andante. – Me rió falsamente.
―Solo necesitas decir gracias. – Entre cierra los ojos.
―No quiero. – Le contesto de forma burlesca.
―Oh, vamos. – Me exige de forma demandante.
―No. – Mi respuesta es rotunda.
―Eres una...
―¡Cuidado con lo que dices! – No lo dejo terminar su frase.
―¡Aish!, eres insufrible – Molesto suelta mi mano y se apresura varios pasos delante de mi.
―¡Ranma! – Vuelvo a gritarle esta vez más fuerte, ―¡RANMA!
―¿Qué? – Se gira hacia mi, aun se ve un poco molesto. Yo sonrió tratando de calmarlo. – Corro hacia su lado y sostengo su brazo, de esa forma evito que se aleje.
―Gracias por protegerme siempre. – Me levanto en puntillas y beso su mejilla, me alejo un poco para observarlo, el sonríe travieso nuevamente, me guiñe un ojo de forma coqueta antes de robarme un suave beso en los labios, al separarnos una sonrisa se ha adueñado de mi rostro como si fuera un tatuaje.
―Ves, agradecer no fue tan difícil. – Comenta mientras une su mano a la mía.
―Oh, ya cállate.
―¿Quieres comer algo?
―Sí. – No es que tenga muchas ganas, pero se que lo necesito.
Cuando nos ubicamos en la primera mesa disponible del primer restaurante que vimos me permito saciar mi curiosidad, Ranma aun mirando el menú niega con la cabeza parece tratar de decidir su platillo.
―Y dime ¿Que haremos ahora? ¿A quien visitaremos?
―A nadie ahora solo queda esperar. – Fija su vista en mi por unos segundos y luego vuelve al menú.
―¿Esperar? – Mi voz suena inestable y demasiado aguda.
―Sí, ya estamos listos con esto. – Se encoje de hombros aun si mirarme.
―Ya veo. – Me dejo caer sobre el asiento, derrotada, varias preguntas azotan mi mente y no sé que preguntar o como relajarme, tomó el menú pero mis manos tiemblan demasiado, Ranma parece notarlo en el minuto que deja de ver la carta.
―¿Que sucede, Akane?
―No es nada. – Digo un poco inquieta.
―¡Vamos! Puedes decirme. – Ranma me observa fijamente tratando de transmitirme seguridad, o eso creo querer, suspiro un poco y al hacerlo un refrán viene a mi cabeza "Suspiras para evitar que la felicidad se vaya" Sí, definitivamente lo hago.
―¿Vamos a dejar de vernos? – Suelto de golpe aunque ahora este más tranquila.
―¿Qué? ¿Eso quieres? – Parece herido y un poco decepcionado, me apresuro en arreglarlo.
―Por supuesto que no. – Mi voz suena desesperada y sostengo su mano sobre la mesa, tratando de captar su atención. Al conectarse nuestros ojos Ranma parece estudiarme.
―No te preocupes, yo siempre estaré contigo, la pregunta es ¿que estarías dispuesta a hacer para estar conmigo? – Comenta con una voz aterciopelada pero firme, mi piel se vuelve de gallina al escucharlo hablar así.
―¿Que quieres decir?
―Te lo diré después. ¡Ahora comamos! – Traen unos pequeños sobre mesas que interrumpen una importante conversación y solo quiero lanzarlos lejos.
Asiento un poco molesta, siento una ambiente extraño y no es precisamente por los espíritus de este lugar, busco con la mirada el aura más fuerte del lugar, excluyendo a Ranma y me topo con unos ojos claros y enigmáticos que huyen tan pronto como me percato de ellos, sé de quien son, son los de Ukyo, ella esta aquí, no sé porque, pero juro que lo resolveré. Observo la esquina donde ella se encontraba parada y notó la escarcha cubriendo la pared, definitivamente es ella.
A.N: Bueno que puedo decir, lo lamento ha pasado casi un mes, pero en mi defensa puedo decir que fue difícil de escribir sin inspiración y las pruebas más importantes del semestre comenzaron la semana pasada para mi y recién tuve un break, creo que eso es todo. Espero que me hayan extrañado.
niamorniodio: No hubo muchos problemas este fue un capitulo soft. Jeje ¡Saludos!
Akane Redfox: Jeje, sí quizas hacer Akane un poco más activa, como en tu fic *sonríe picaramente* Lamento no haberme despedido, se me paso ¡Ups! Perp ahora si lo hare ¡Un beso y abrazo grande! ¡Ten una excelente semana!
yessi-chibi: ¿Soun enigmático? Sí, pero me guardare comentarios porque es el dia del padre y no quiero resolver sus misterios justamente en su dia, jeje, y por supuesto, todos son egoístas, pero si lo piensas Akane también lo és, ella no lo hace porque le importe o algo así, solo lo hace para mantenerse cerca de Ranma.
Amigo: Mucho tiempo sin responderte ¡Wow! Bueno ese Ranma es un loquillo, que puedo decir, pero sí que la desea y ese Soun es un malvado, ¡Nos leemos!
nancyricoleon: Gracias, de verdad lo agradezco, es divertido que alguien aprecie las innovaciones ¡Que tengas un buen día!
Sav21samydeanspn: perdón, perdón, me demore mucho en seguir.
JANNIKA1990: ¿Cortito? El anterior fue bastante extenso, pero se sintió corto por que fue bastante liviano, pero me alegra que disfrutes la lectura.
Sav21samydeanspn: Oyee, ya actualice, perdón por la demora.
¡Si ves faltas de ortografía, por favor dímelo! Lo corregiré de inmediato.
