Recuerdos, miedos y dudas.
Habían pasado unas semanas desde la mala experiencia que tuvo Judy con la cita, Nick como su mejor amigo siempre estaba ahí para ayudarla en lo que fuera, aún cuando por dentro desearía sacar y decirle lo que en verdad sentía por ella. Los días de siempre habían vuelto, patrullajes por realizar, casos por resolver, delincuentes por atrapar y claro… selfies al final del día por tomar; la amistad entre ambos era ahora más que nunca unida, la mejor pareja policial de Zootopia cumplía su deber con creces.
Judy aún se sentía en deuda con él por todo lo que había hecho ese día, tuvieron que pasar varios días para que al fin sus días de descanso coincidieran y por suerte en esos días se había puesto un gran parque de diversiones, ella le había propuesto pasar todo el día allí para divertirse juntos.
Llegado ese día, ambos llegaron poco después de haber abierto el parque, subieron a cuanta atracción había: los carros chocones, la casa de los espejos, la rueda de la fortuna, incluso los carruseles, pero todavía había uno que Nick quería probar pero Judy se negaba rotundamente a subirse, la montaña rusa.
-Oh, vamos Zanahorias; no sería tan divertido si no subes conmigo
-Ya dije que no Nick, me da mucho miedo
-¿Acaso escuché bien? ¿La valiente y heroica oficial Hopps tiene miedo de un simple paseo en un juego mecánico? Te has enfrentado a muchos malhechores de la ciudad, además la rueda de la fortuna es un poco más alta que esto
-Eso es diferente Nick, la rueda de la fortuna no cambia de velocidad ni tiene partes donde acabas de cabeza.
-Vamos Judy, si lo haces te invito la comida.
Judy al final acabó cediendo pero con la advertencia que sería la única y última vez que se subiría a tal juego; para Judy el paseo fue tan terrible como esperaba, todo el tiempo se la pasó gritando y abrazando a Nick en busca de auxilio, en cambio para Nick fueron los minutos más felices de sentirla tan cerca a él, poder incluso con todo el ajetreo abrazarla para calmarla e incluso oler su perfume.
Al bajarse, Judy aún seguía temblando del miedo mientras Nick le mostraba la foto del recuerdo que una máquina les había tomado durante el trayecto; se veía a los dos abrazados, Judy con los ojos cerrados y sus patas alrededor de Nick mientras él igual la abrazaba mientras la veía.
-Awww, te ves tan linda en la foto, creo que voy a mandar a enmarcarla y ponerla en mi habitación
Judy se sentía apenada por cómo se veía ella tan aferrada a Nick, si alguien más llegara a verla podría malinterpretarse
-Nicholas Wilde, dame esa fotografía
-¿por qué Judy? Juro que no se la mostraré a nadie más, este es la foto de un recuerdo que quiero recordar siempre.
Judy sintió que él le decía la verdad así que aceptó resignada
-Está bien, pero más te vale que así sea Nicholas o en serio me enfadaré contigo.
-Bueno, como lo prometido es deuda, ven, te invito a comer.
-No, mejor esperemos un rato más, ahora me siento mareada por el paseo.
-Entiendo, entonces miraremos algunos puestos por el momento, si te sientes mareada, puedes apoyarte en mí
-Gracias Nick pero estoy bien, sólo dame unos minutos y después iremos a comer.
Mientas tanto miraban a los diferentes puestos de juegos para ganar premios, en uno de ellos Judy vio un par de conejos de peluche tomados de la mano
-Oh, ¡qué lindos! Me recuerdan a mis padres
Nick entonces se ofreció a ganarlos para ella pero había algo en el juego que él sentía que había alguna trampa; el juego era sobre atinarle 3 veces al centro de una rampa mientras se deslizaba con fuerza hacia arriba; Nick vio cómo unos jugadores antes lograban atinar una o dos veces pero la tercera era imposible ya que los jugadores no notaban que la bola era ligeramente más pesada y grande por lo que era imposible que entrase por el agujero; Nick como antiguo estafador sabía de este truco así que decidió usar sus artes antiguas para conseguir su cometido.
-Buenos días señor, ¿quiere intentar probar su suerte para ganar un lindo premio para alguien especial?
El dueño era un mapache, se le notaba en su rostro que llevaba tiempo haciendo trampa en su negocio.
-Pues de hecho gentil caballero, verá usted, sucede que soy un oficial en cubierto de la policía de Zootopia
Nick disimuladamente mostró su placa al dueño quien al verla tragó saliva del nerviosismo.
-Estoy en una misión porque nos han hecho el reporte de algunas estafas cometidas en algunos juegos de este lugar, por casualidad… ¿no tendrá alguna idea de quién pueda hacer tal cosa?
El mapache tratando de lucir lo más calmado posible, hablaba con un ligero tartamudeo.
-Cla… claro que no se… señor, yo sería incapaz de hacer tal cosa, yo soy sólo un noble mapache tratando de ganarse la vida honradamente
Nick se le quedaba viendo directo a los ojos, y el dueño cada vez se sentía más nervioso, sentía como si fuera siendo escaneado por dentro.
-¿Está usted seguro señor? Mire que mentirle a un oficial y obstruir su investigación está penado por la ley y podría ir a prisión por ello.
El nerviosismo del mapache era cada vez más notable, incluso empezaba a sudar.
-No señor, le… le digo sólo la… la verdad, yo… yo admiro mucho a los policías de hecho; de… de niño quise ser uno; ya sabe… sirven y protegen a la sociedad… ya sabe…; de hecho, para demostrarle que digo la verdad puede llevarse un regalo gratis, usted elija
-¿Acaso intenta sobornarme señor? Eso, por si no lo sabe, también es castigado por la ley
Los nervios del mapache aumentaban
-No… no… no señor, es más, para que vea que no es así también le daré un obsequio a estos clientes aquí presentes; y… y no… no dude que si llego a ver algo sospechoso le avisaré de inmediato
-Bueno… en ese caso quiero ese par de conejos de peluche por favor.
El dueño se los dio enseguida
-Es un verdadero gusto encontrar aún a gente tan honesta y trabajadora como usted caballero; por cierto, mis compañeros de trabajo y yo seguiremos viniendo los siguientes días de incógnito para seguir con la investigación, le sugiero que mantenga los ojos muy abiertos por si los identifica y evite meterse en problemas.
Nick se despidió del dueño y él y Judy se alejaron de allí, ella estaba sorprendida por lo que Nick acababa de hacer.
-Nicholas Wilde… eso que hiciste no sé si fue lo más bajo y tramposo… o lo más astuto y noble acto que has hecho; pero… ¿cómo supiste que él…
-Durante 20 años me dediqué a hacer cosas similares Zanahorias, reconozco a otros animales que se dedican a ello, los viejos hábitos no se olvidan tan fácilmente y ya conoces el dicho: ladrón que roba a ladrón…, y además si mal no recuerdo hace unos años una cierta oficial conejo Toot Toot hizo algo similar para ayudar a un elocuente zorro a conseguir una Jumbo Pop
Judy al oír esto le dio una mirada de reproche
-Oye, yo no tenía idea de que era una de tus sucias tretas, zorro mañoso
-Oh, ya olvídalo Zanahorias, honestamente recordar ese momento me pone muy feliz
-¿Ah, sí; y por qué será? ¿Porque me viste la cara?
-No, porque fue el día en que te conocí Judy.
Ese comentario la hizo ruborizar ligeramente, alzó la mirada y de nuevo como hace unas semanas comenzó a verlo con otra perspectiva.
-¡Cielos! ¿Qué me pasa? ¿Por qué no puedo dejar de mirarlo? Además, siento algo raro en mi estómago…
-Oye, Judy, la tierra llamando a la oficial Judy Hopps
-Ah, sí… ¿qué me decías?
-Que aquí está tu regalo, espero te guste; por cierto… ¿no tienes ya hambre? Porque la verdad yo sí.
-Eso es, seguro fue eso, el hambre
Ambos encontraron un puesto grande de comida y mientras esperaban sus órdenes, se escuchó al fondo del puesto una melodía que hizo que la orejas de Nick se aguzaran.
-No puede ser, ¿será posible en verdad?
Nick siguió el sonido de la melodía hasta encontrar una vieja rockola.
-Sí, sí lo es, no creí escuchar canciones como ésta aquí.
-¿Qué pasa Nick? ¿reconoces esa canción?
-Por supuesto Zanahorias, es una de las tantas canciones de mi grupo musical preferido, Los Beatles
-¿Quiénes?
Nick se sorprendió al escuchar eso
-¿Es en serio Judy? ¿no me digas que nunca has oído hablar de ellos? De acuerdo, tal vez el grupo se separó hace tiempo pero aún su música es muy vigente. No tengo nada en contra de la música que se escucha actualmente como Gazelle pero te recomiendo que también los escuches, vamos a mi apartamento, allá tengo guardadas muchas de sus canciones.
En la portada del disco antiguo dentro de la Rockolla, Judy vio a cuatro escarabajos con pelucas de peinado estilo hongo o tazón y usando trajes negros elegantes y en otra portada vio a los mismos escarabajos con apariencia más melenuda cruzando a pie una calle.
Después de comer, salieron de la feria y se dirigieron al departamento de Nick; quien, a diferencia del de Judy, él tenía la ventaja de vivir sin la molestia de vecinos ruidosos ya que era sólo para él y era también un poco más amplio, aunque casi siempre cuando ella iba, encontraba algo de desorden por doquier.
-Nicholas Wilde, ¿es que acaso nunca aseas?
-Disculpa, pero créeme o no, así me siento más en mi hogar. ¿Te ofrezco algo de tomar?
-Sólo algo de agua, gracias. Entonces… dices que te gustan Los Beatles…
-Más bien me fascinan, era el grupo musical favorito de mi madre
De pronto el rostro de Nick mostraba algo de melancolía.
-Recuerdo que solía poner varias canciones por horas y a veces las bailábamos juntos.
-oye Nick, siempre hablas de tu madre pero ¿y tu padre?
Nick se quedó callado un momento y con la vista baja
-Disculpa… creo que no debí preguntarte eso…
-No, está bien Judy, es sólo que hace mucho que no hablo sobre él; verás, mis padres se separaron cuando era muy pequeño, creo que tenía uno años, apenas logro recordarlo, ni siquiera sé si aún vive; y mi madre desgraciadamente murió cuando tenía 12 y como a mí nunca me agradó la idea de los orfanatos, hui de todo eso. Y ya sabrás: solo, huérfano y en la calle a los 12 años, fue cuando empecé mi vida de estafador, y así fue durante 20 largos años hasta que…
-El zorro mañoso ahora es uno de los mejores policías de Zootopia
-¡Qué sorpresas da la vida! ¿Verdad? Pero basta de charlas y ahora prepárate a escuchar algo de buena música, te puedo asegurar que te gustará.
Nick sacó una memoria y la colocó en su celular, subió el volumen y en los siguientes minutos Judy conoció la música que le agradaba a Nick; tuvo que admitirlo, tenía razón; las canciones eran muy rítmicas y pegajosas, aparte que sus letras eran también muy bellas, Nick a veces se ponía a cantarlas y no lo hacía tan mal; pasado casi una hora Nick dijo
-También tengo algunas de esas canciones en diferentes estilos o versiones, incluso algunas están cantadas en español; ésta siguiente canción en particular era una de las favoritas de mi madre, le gustaban mucho las de estilo romántico.
Entonces comenzó a sonar la melodía
Nunca sabrás cuánto en verdad te amo
Nunca sabrás cuánto me importas tú
Oye… ¿quieres saber un secreto?
¿Me prometes no decir? Woh Ooh, Woh, Ooh
Ven ya, te lo voy a susurrar
Te diré lo que has de oír, yo te amo a ti; uuuuuu
Oye… ¿quieres saber un secreto?
¿Me prometes no decir? Woh Ooh, Woh, Ooh
Ven ya, te lo voy a susurrar
Te diré lo que has de oír, yo te amo a ti; uuuuuu
Te he amado mucho hace tiempo y…
Lo sabes ya ¿qué más da?
Oye… ¿quieres saber un secreto?
¿Me prometes no decir? Woh Ooh, Woh, Ooh
Ven ya, te lo voy a susurrar
Te diré lo que has de oír, yo te amo a ti; uuuuuu
Judy y Nick estaban sentados en un sofá amplio, al acabar la canción, Judy vio a Nick y él estaba con los ojos cerrados y tarareando la canción; ella no sabía la razón pero poco a poco empezó a sentirse tímida estando junto a él y de nuevo esa sensación extraña en el estómago y esta vez no podía decir que era el hambre
-¿Pero qué me pasa? ¿Por qué últimamente me he sentido así junto a Nick? ¿Acaso… será que…?
-Escucha esta última canción, recuerdo que mi madre y yo solíamos bailarla en nuestros ratos libres
Entonces Nick se paró y le ofreció una pata para invitarla a bailar la pieza
-Oh no Nick, yo la verdad no bailo muy bien
-¿Y qué? Yo tampoco, así que estamos iguales, además nadie nos verá no oirá.
Judy se convenció y aceptó el baile, en cuanto sus patas se unieron, Judy sintió de nuevo ese cosquilleo en el estómago y empezó a sentir un ligero calor en su rostro; la melodía empezó a sonar y ellos como podían comenzaron a bailar.
Termino de bailar
Y sé que te amaré,
Pues contigo sólo quiero estar
No requiero que me beses pues
Es curioso tratar de entender
Que no quiero otra cosa más que hacer
Que nosotros juntos al bailar
Nick y Judy bailaban bien al compás de la melodía, entonces Judy se sorprendía al escuchar la letra porque parecía que expresaba lo que estaba sintiendo en ese momento, mientras que Nick se sentía muy feliz de tener ese momento tan placentero junto a Judy.
No requiero que me abraces pues…
Quiero estar contigo ¿qué no ves?
Que no quiero otra cosa más que hacer
Que nosotros juntos al bailar.
Contigo al bailar, oooooh
Es lo que necesito
Termino de bailar y sé que te amaré
Pues contigo sólo quiero estar
Si alguien nos intenta molestar
Finjamos que nadie más está
Pues no quiero otra cosa más que hacer
Que nosotros juntos al bailar
Judy deseaba lo mismo, no sabía por qué pero en ese momento sólo eran ellos dos y nadie más, estaba deseando por dentro que la canción no acabara, y aunque siempre se consideró alguien independiente, sentir las patas de Nick tomando las suyas y luego rodeando su cintura estando tan juntos era algo que empezaba a agradarle mucho.
Contigo al bailar, oooooh
Es lo que necesito
Termino de bailar y sé que te amaré
Pues contigo sólo quiero estar
Si alguien nos intenta molestar
Finjamos que nadie más está
Pues no quiero otra cosa más que hacer
Pues de ti yo ya me enamoré
Y por siempre yo te amaré
Al terminar la canción, Judy volvió a mirar a Nick quien le sonreía, entonces sin saber el motivo, sintió un impulso que no pudo evitar, se paró de puntillas y le dio un rápido pero tierno beso en la boca, algo que tomó totalmente desprevenido a Nick; la realidad volvió a Judy quien al notar lo que acababa de hacer se sonrojó y se tapó la boca de la sorpresa ahogando un pequeño gemido.
-Yo… no… Nick…
Pero para su sorpresa, Nick puso sus patas en sus hombros, se inclinó y ahora fue él quien la besó, pero este beso fue más largo e intenso, Judy poco a poco se dejó llevar y rodeó el cuello de Nick, pasados unos segundos se separaron
-Nick… entonces… tú…
-Sí Judy, te diré la verdad; desde hace tiempo he sentido un gran amor hacia ti pero nunca me había atrevido a decírtelo por el miedo a que no sintieras lo mismo y que me vieras sólo como tu amigo; tantas veces deseaba decírtelo pero entonces te interesaste por el Vice-Alcalde y luego cuando dijiste que no estarías interesada en conocer a alguien más, decidí seguir callando; aunque lo bueno es que siempre podía verte y estar junto a ti.
Judy entonces empezó a recordar y comprender todo, ahora sabía por qué Nick le había ayudado tanto en su "cita" anterior.
-Oh, Nick; perdóname… yo… nunca me di cuenta que tú… es increíble que no haya podido ver lo más obvio
Entonces Nick la abrazó y dejó que ella se confortara de su pesar, podía escuchar en ella ligeros sollozos.
-¿Te das cuenta de lo que pasaría si esto se llega a saber? Se haría un gran revuelo en la ciudad, más del que provoqué por accidente hace tiempo, si los medios se enteran que la oficial que llegó a acusar a los depredadores ahora está enamorada de uno, creerán que sólo soy alguien que desea crear polémica, y si en el trabajo se enteran seríamos despedidos y no quisiera eso tampoco, y no sé qué te harían a ti…
-Judy, tranquila; conozco los riesgos que tendríamos de saberse esto, pero no hables como si te sintieras culpable o sola, siempre estaré contigo para apoyarte; además, me sorprende que quieras volverte tu peor enemigo.
-¿De qué hablas Nick?
-En el tiempo que te conozco me has dicho por todo lo que has pasado para llegar hasta donde estás ahora. Desde pequeña cuando tus padres intentaron persuadirte miles de veces porque olvidaras tu sueño de ser policía; después, cuando llegaste a la academia, tus instructores creían que nunca encajarías ahí ¿y qué pasó? Terminaste siendo la mejor de tu clase; y cuando al fin llegaste aquí a Zootopia, el jefe Bogo no confiaba en absoluto en ti, sólo te veía como una eterna oficial de parquímetros hasta que les demostraste a todos en el departamento de policía de lo que eres capaz; incluso, me corregiste a mí; mírate Zanahorias, eres la persona más valiente y decidida que he conocido, resolviste un crimen que pudo haber destruido la paz y armonía de la ciudad para siempre.
Judy se sentó para pensar en todo lo que le acababa de decir Nick; hasta ahora, nunca se había rendido a pesar de las adversidades, siempre había lidiado sola con todos los obstáculos y ahora que Nick le ofrecía su cariño y apoyo ella misma era quien se decía que era imposible seguir.
Nick se sentó a su lado, la rodeó con una de sus patas y la acercó a él, ella reposó su cabeza.
-Sabes que ese caso jamás lo habría resuelto sin tu ayuda Nick, al igual que todos los casos que hemos tenido desde entonces, también eres alguien digno de admirar, hoy no estaría aquí de no ser por ti.
-Pues yo te digo lo mismo Judy, ¿crees que hoy sería un policía de no ser por ti? Tú has cambiado mi vida como no te lo imaginas, y siempre te estaré agradecido por ello.
Ambos se volvieron a demostrar su nuevo amor con más besos, se acostaron en el sofá, ella apoyaba su cabeza en su pecho mientras él le acariciaba el rostro y la cabeza.
-Zorro mañoso, ¿pero qué has hecho conmigo?
-Lo mismo te pregunto, linda coneja
Judy le dio una mirada con cierto reproche
-Sabes que no me gusta que me llamen linda
Nick entonces recurrió a sus artimañas y le dio su mejor expresión de perrito regañado, pero Judy conociéndolo bien, no pudo sentir más que ternura por el intento y le dio un pequeño beso en su nariz.
-Pero tratándose de ti, creo que puedo hacer una excepción.
Estuvieron juntos otra media hora hasta que notaron que comenzaba a anochecer, Nick se ofreció a llevarla a su departamento y mientras iban en el camino acordaron que en adelante tendrían que guardar muy bien las apariencias, sobre todo en frente del Jefe Búfalo Mala Cara como aún llamaba Nick al Jefe Bogo, era más que obvio que si se enteraba, ambos serían despedidos.
-Entonces… ¿quieres que pase por ti mañana?
Judy le sonrió con un ligero rubor en sus mejillas
-Por supuesto, aquí estaré esperándote.
Ambos querían despedirse con un beso pero no podían correr el riesgo de ser vistos por alguien, sólo se despidieron con tiernas miradas, y ambos coincidieron en sus mentes al pensar…
-Sin duda, éste ha sido uno de los mejores días de mi vida.
Hola a todos de nuevo; estoy en verdad sorprendido por la respuesta favorable que ha recibido mi fic, muchas gracias a todos.
Bueno, como ya leyeron este es el nuevo episodio, después de éste vendría el primero que escribí (te necesito) y si se lo preguntan, no, esto aún no termina.
Para este capítulo nuevamente incluí canciones de los Beatles pero las que puse pues, traté de traducir y adaptar la letra de las canciones para que pareciera que se puedan cantar en español; traté de conservar lo más fiel la traducción literal y adapté lo escrito al ritmo de la melodía; quienes conozcan las canciones que puse, si gustan denme su opinión a ver qué les pareció; las canciones son: Do you want to know a secret? Y, I'm happy just to dance with you.
Disculpen la tardanza pero tardé más de lo que pensé en acabar este capítulo pero espero que les haya gustado; como siempre, les invito a dejarme un comentario si gustan, que tengan buen día.
