El renacer de un nuevo amor.
SUMARY:
Kouji Minamoto y Natsuko Yamamoto son los mejores amigos y ambos sienten sentimientos por el otro pero ninguno da el primer paso, ambos chicos empiezan a tener extraños sueños ¿Qué significan?
¿Qué pasa si esos sueños son recuerdos del pasado pero de mucho tiempo atrás? y que con estos acontecimientos crecerá su amor que siente el uno por el otro.
¿Qué pasaría si su amor ya está destinado desde antes de su nacimiento, y que con una cajita musical, un collar y una hermosa melodía recordaran su pasado, pero que también tendrán que vencer extraños seres malvado para estar juntos?
Pero antes de empezar con esto les hare una pregunta ¿creen en la magia y en las reencarnaciones?
Capítulo 6: La llegada del bruja.
El cielo se encontraba pintado de naranja y rosado marcando el atardecer. Ella veía ese magnífico espectáculo desde el balcón de una mansión. El dulce olor de las rosas inundaba el lugar y llenaba el ambiente de tranquilidad. A sus oídos llegaba la dulce melodía de su cajita musical. Por para desgracia de ella ese pacifico ambiente se vio interrumpido por el fuerte ruido de una puerta siendo azotada y un grito de furia.
-¿CÓMO TE ATRVES A QUITARME A JAMES?-
Se volteó para ver quien había gritado con semejante furia, aunque ya tenía un presentimiento. Cuando estaba por ver el rostro de la chica todo se esfumo como cuando apagas una vela.
Nat abrió sus ojos tranquilamente, ya se estaba acostumbrando a esos extraños sueños o, según David, recuerdos. Con mucho esfuerzo se levantó de su cama para alistarse para otro día de escuela.
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Al momento en el que puso un pie en su salón sus amigos se acercaron a ella para bombardearla con decenas de preguntas, la mayoría relacionadas con David.
-oye Nat ¿Quién era ese chico de ayer?- pregunto Ana.
-¿de dónde lo conoces?- ahorra fue Akari la que pregunto.
-¿son familia?- ahorra le tocaba a Takuya interrogar a su amiga.
-chicos tranquilícense, David es un primo mío viene de Inglaterra ha quedarse un tiempo conmigo- explico la castaña mientras sonreía nerviosa.
-¿enserio?- pregunto extrañado Koichi.
-si- contesto nerviosa Natsuko.
-chicos ya basta, ella ya les dijo quién era el chico, déjenla respirar- les dijo Kouji a sus amigos intentando salvar a la oji-verde del interrogatorio. Todos asintieron con la cabeza mientras se alejaban de la chica.
-gracias Kouji- le agradeció Nat mientras sonreía.
-no hay de que- le dijo el gemelo menor mientras le devolvía la sonrisa haciendo que en las mejillas de la chica apareciera un tenue color rojo.
Luego de unos minutos llego el profesor de matemáticas pidiendo a todos que se sentaran cosa que hicieron, de mala gana claro está, y así empezó a impertir su clase.
- *(1) En cualquier número que sea elevado a la potencia cero el resulta será uno…-decía el profesor con un libro en la mano mientras todos los alumnos, o al menos la mayoría, tomaba apuntes de sus palabras.
-disculpe profesor- interrumpió la clase uno de los prefectos.
-¿sí?-pregunto mientras dejaba el libro en la mesa.
-es que tenemos una nueva alumna- le dijo el prefecto mientras se acomodaba sus lentes.
-bueno, dígale que pase- dijo el maestro.
-enseguida profesor- dijo el prefecto- pasa cariño- le dijo a la alumna que se encontraba fuera del salón.
La joven se adentró en el salón siendo seguida por el maestro. Muchos alumnos se sorprendieron al verla y empezaron a cuchichear entre ellos respecto a la joven.
-jóvenes- dijo el profesor llamando la atención de casi todos los alumnos-hoy tenemos a una nueva alumna, por favor preséntate- le dijo a la nueva alumna.
-mucho gusto, espero que nos llevemos bien mi nombre es Sakura Honda- saludo con su voz aguda donde se ponía escuchar un poco de arrogancia.
Nat levanto la vista de su libreta, al escuchar esa a la que pudo reconocer de inmediato, era la voz de su sueño. La nueva alumna tenía el cabello de color rubio, col algunas mechas pintadas de rosado, lo llevaba suelto hasta sus caderas, su piel era lechosa y sus ojos eran de color ámbar, donde se podía ver un poco de malicia. Llevaba puesto un vestido color rosado hasta las rodillas con un cinturón de color blanco y unas botas del mismo color. Parecía una paleta de fresa a los ojos Nat y Kouji aunque a los ojos de Takuya parecía un ángel.
-por favor siéntate Sakura- le dijo el profesor a la joven rubia. Esta asintió y se fue a sentar hasta el fondo.
Al pasar al lado de Nat, ambas sintieron una corriente eléctrica en todo su cuerpo y una extraña sensación de odio por la otra. Cuando paso junto a Kouji, al chico le llego un escalofrió por cada parte su cuerpo y la incomodidad de vista de la oji-ámbar sobre él. Nat volteó a ver a la rubia y está también miro a la castaña, en los ojos de ambas se podía ver un extraño sentimiento de molestia por la otra.
-bien comencemos de donde nos quedamos- dijo el profesor logrando así que ambas chicas dejaran de mirarse y prestaran atención a la clase.
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Algunas clases ya habían acabado y el receso había empezado, alegrando la vida a algunos alumnos que no habían desayunado. Los chicos se sentaron en una de la mesa dispuestos a tomar su alimento mientras platicaban entre ellos.
-y ¿Qué les pareció la chica nueva?- pregunto Koichi mientras tomaba de una botella de agua.
-¿la rubia? A mí no me convence, me pareció muy fresa- respondió Ana mientras se comía un rollo de sushi.
-a mí me pareció hermosa- dijo Takuya con un tono de enamorado, o de idiota según Ana.
-tienes tan malos gustos Takuya- le dijo la oji-café mientras le daba un coscorrón en la cabeza.
-¡oye!- le reclamo el castaño, y así se dio lugar a una nueva pelea entre ese par.
-chicos dejen de pelear- les dijo Akari intentando calmarlos, cosa que no consiguió.
-a mí me pareció extraña- dijo Nat mientras ponía sus codos en la mesa. De repente su mirada se dirigió a su derecha- pero miren, hablando del rey de Roma- dijo mientras veía como Sakura se acercaba a su mesa.
Todos vieron a la misma dirección que la castaña, incluso Takuya y Ana que aun ya habían dejado de pelear.
La joven rubia se acercó a la mesa hasta quedar enfrente de esta y de los chicos.
-mucho gusto, me preguntaba si ¿me dejarían sentarme con ustedes?- pregunto la oji-ámbar. Los chicos se empezaron a mirar entre si extrañados, pero finalmente fue Koichi quien hablo.
-claro siéntate Sakura-chan- le dijo mientras sonreía, ganándose una mala mirada de Ana.
La joven se sentó entre Nat y Kouji, empujando a la castaña, haciendo que esta la mirara de una forma nada bonita. Si las miradas mataran, Nat seria encarcelada por homicidio.
-Y dime Sakura ¿De dónde eres?- pregunto Akari en un tono amable tratando de recobrar el ambiente, que, con la llegada de la rubia, se había esfumado.
-ah pues nací en Odaiba pero durante mi vida eh vivido en muchos lugares diferentes- respondió Sakura con arrogancia.
-y ¿planeas quedarte aquí?- pregunto con un tono molesto Ana.
-tal vez, si algo me atrae de aquí tal vez me quede- respondió mientras ponía su mirada sobre Kouji, haciendo que a este le entrara una sensación de incomodidad y que Nat le volviera a poner su mirada asesina, está más fuerte que la anterior.
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Las clases ya habían acabado y la sensación de libertad llenaba el cuerpo de los alumnos, que salían como en estampida de la escuela. Nat y Kouji se encontraban junto a un árbol platicando pues los chicos ya se habían ido.
-hoy fue un largo día- decía la castaña mientras se recargaba en el árbol.
-si- fue lo único que dijo Kouji- oye Nat- .
-¿sí?- pregunto la oji-verde confundida.
-pues veras, en un mes será el baile de graduación y, bueno, yo me preguntaba si tú, bueno si tú, ¿quisieras ir conmigo?- pregunto sonrojado el chico.
-¿al baile?- pregunto la chica sorprendida.
-si- respondió Kouji sonrojándose más.
-¡claro que me gustaría!- exclamo con entusiasmo la castaña- digo, claro me gustaría ir contigo- dijo un poco más calmada y sonrojada.
-genial- dijo sonriendo el oji-azul- entonces quedamos-.
-si- dijo sonriendo Nat.
-bueno me debo ir- dijo Kouji antes de tomar rumbo a su casa.
-sí, adiós- dijo la chica antes de dirigirse a su casa.
Toda la escena fue vista por un par de ojos ámbar llenos de maldad y codicia que no planeaban volver a perder lo que, según ella, era de su propiedad.
-esta vez no Elizabeth, esta vez no dejare que me quites a James-. Dijo Sakura mientras sonreía con maldad- y tú me ayudaras ¿verdad Arthur? – le pregunto a un joven de cabello negro y ojos color ámbar, del mismo tono que la rubia, llevaba una gabardina de color negro.
-sí, claro que te ayudare… Lucia-
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Continuara…
1*: lo que el profesor dijo fue que si elevamos cualquier número a la potencia cero el resultado será 1.
"En el amor hay dos males: la guerra y la paz"
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