Título: Una pareja, es de dos
Autor: Vismur
Fandom: Detective Conan/Magic Kaito
Pairings: Kaito Kuroba/Shinichi Kudo
Disclaimer: Detective Conan y Magic Kaito pertenecen a Gosho Aoyama.
Advertencias: Malos amigos, amigos culpables, padres arenosos, secretos solo para molestar, crack, romance y crack.
Resumen: Porque nunca faltan los metiches, pero ellos se lanzaron la barda. Kaishin/Shinkai.
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UNA PAREJA, ES DE DOS
OMAKE
- Saben, creo que simplemente deberíamos confesar - dijo Hattori en su reciente reunión, ahora con 26 años cada uno, y con cuatro años intentando juntar a los idiotas, léase Shinichi y Kaito, sin éxito, es hora de tomar cartas en el asunto.
- ¿Quieres morir? – preguntó Sonoko mientras abrazaba a su esposo Kyogoku, quien en los años que habían pasado, se había casado con ella, también se encontraba Eisuke, quien se había casado con Ran, Aoko y Saguru se habían casado, y Hattori con Kazuha.
Eisuke y Kyogoku solo se miraban entre sí, desviando la mirada, no comprometidos con la plática, en el caso de Eisuke, el poseía una pequeña sonrisa escondida bajo la servilleta, porque sabía lo que estaba pasando.
- Hemos estado haciendo por cuatro años, creo que es mejor confesar – dijo Hakuba mirando la mesa desinteresadamente, internamente sintiendo un escalofrió en la espalda.
- Estoy de acuerdo con Saguru, no creo que pueda terminar muy mal – dijo Aoko mirando también de acuerdo.
- Así que confesamos que hicimos cosas reprobables e ilegales para separarlos por diferentes razones sin sentido, y que termino con cuatro años de sufrimiento para ello, no gracias – dijo Sonoko cruzando los brazos.
- En realidad creo que debimos hacer eso en primer lugar – dijo Ran avergonzada.
- Hemos tomado en enfoque mal, después de todo, hemos hecho planes para reunirlos, pero nunca les dijimos que todo lo que paso fue nuestra culpa – dijo Kazuha.
- Estoy de acuerdo, debemos confesar – dijo Hattori, aunque internamente estaba temblando.
- Ahora Kudo está en su casa, con Kuroba fuera de la ciudad en un espectáculo – dijo Hakuba tomando un sorbo de su té, ya estaba viendo las consecuencias.
- No quiero morir – dijo Sonoko haciendo un puchero, su marido le dio palmadas de apoyo.
- Tenemos que hacerlo – dijo Ran, dando entender que iban hacerlo.
- Bien, pero se los advertí – dijo Sonoko.
Una hora más adelante, Hakuba, Aoko, Ran, Sonoko, Hattori y Kazuha estaban entrando a la mansión, la karateka entró como si nada, dirigiéndolos a la biblioteca, donde normalmente el detective del oriente se encontraba la mayoría de las veces, sin avisar, abrió la puerta en par, donde se encontraron un espectáculo que no esperaban.
Kaito y Shinichi comiéndose a besos en el sofá de la biblioteca.
- ¿Shinichi? – dijo Ran con voz estrangulada, ninguno de los dos hombres parecía sorprendido por su visita, de hecho se tomaron su tiempo aun besándose, como si nada los había interrumpido.
Unos segundos después, Shinichi se separó, y ambos se sentaron en el sillón tranquilamente.
- Hola chicos, ¿Qué pasa? – preguntó Kaito, acurrucándose al lado de Shinichi.
- ¿Por qué se están besando como adolecentes? – preguntó Hattori con la primera cosa que se le vino a la cabeza.
El mago y el detective se miraron, y levantaron su mano izquierda, mostrando su dedo anular, donde descansaba un anillo dorado, los detectives contrarios fueron los primeros que entendieron la referencia, seguido después de las chicas.
- ¿Cuándo se casaron? – preguntó con voz estrangulada Aoko.
El mago levanto cuatro dedos, dando un guiño.
- ¿Cuatro días? – preguntó Ran mirando los dedos, Shinichi negó con la cabeza.
- ¿Cuatro semanas? – preguntó Sonoko, pero Kaito negó con la cabeza.
- ¿Cuatro meses? – preguntó ahora Hattori, pero Shinichi negó con la cabeza.
- ¿Ustedes no estarán diciendo que cuatro años? – dijo Hakuba mirando a los dos con sospecha.
- Bingo – dijo el mago.
- Pero, ¿Por qué no lo dijis… - Ran intentó decir con rabia, pero fue interrumpida.
- Por las fotos falsas – dijo Shinichi.
- Las drogas en la comida, siete veces – dijo Kaito.
- Cambiar fechas de citas con Kaito para días de reuniones o trabajo – dijo Shinichi.
- Interrumpir en dichas fechas – dijo Kaito.
- Los quince trucos con los peces – dijo Shinichi.
- La fractura de pierna – dijo Kaito de nuevo.
- El pago a mujeres extrañas para pasar como amantes – dijo Shinichi.
- El intentó de secuestró – dijo Kaito.
- La prueba extraña de paternidad – dijo Shinichi.
- La…
- Esta bien, está bien – dijo Ran con un gran sonrojo en la cara, su cara completamente retorcida de culpa.
- Si, queremos disculparnos – dijo Hattori, mirando a sus pies.
- Nosotros, no queríamos llegar tan lejos – dijo Kazuha mirando sus manos con mucho interés.
- ¿Vamos a morir? – pregunto Sonoko en voz baja.
- Lo sentimos tanto – dijo Aoko inclinándose un poco.
- Lo lamentamos – dijo Hakuba.
- Bueno, supongo que esas nueve lunas de miel casi lo compensan – dijo Kaito alegremente, el mal alegremente.
- Supongo, pero ahora serán buenos y no harán cosas extrañas, ¿verdad? – dijo Shinichi mirando sus uñas con atención, dando desinterés, pero tenía un aura peligrosa a su alrededor.
- Si – dijo Ran, sintiendo un poco el estómago pesado.
- Bueno, entonces están perdonados, ahora si nos disculpan, tenemos cosas que hacer – dijo Shinichi.
Cinco minutos después, los seis se encontraban en el portón de la mansión, mirando la construcción sin entender.
- ¿Por qué siento que estamos perdiendo algo y que no hemos salido del peligro? – preguntó Hattori con la mirada perdida.
- Yo solo me quiero esconder en mi casa – dijo Sonoko abrazándose a sí misma.
- Nos estamos mudando a Inglaterra, hoy – dijo Hakuba tomando a su esposa por el brazo, y mirando un poco inestable.
- Es buena idea, voy contigo – dijo Hattori.
- ¿No estamos exagerando? – preguntó Ran, estaban hablando de Shinichi, pero los cinco pares de ojos le hizo reconsiderar – bien, Inglaterra suena bien.
