Capitulo 20º: Revelando sentimientos
*Flashback*
De repente la puerta de la casa del finés se abrió dejando a una persona entrar, se quedo parada en la entrada de la casa un poco confundido al oir gemidos y también los nombres de los amantes, pensó que era su imaginación, entró cerrando la puerta con mucho cuidado de no hacer ruido, subio las escaleras en silencio hasta llegar al dormitorio principal abrió la puerta y la escena que vio no le gusto mucho:
- ¡QUE COJONES!-chilló
Toda la casa se quedo en silencio.
*Fin del Flashback*
Ambos amantes dejaron de hacer lo que estaban haciendo, para girarse para la puerta para ver al causante del grito y para su sorpresa era ni nada menos que Emil, ambos se pusieron rojos como tomates:
- Esto mejor os espero abajo-les señalo
Ambos asintieron, Emil cerró la puerta para darle intimidad, Tino se escondió en el pecho desnudo del noruego muerto de la vergüenza que acaba de pasar:
- Dios me quiero morir-comentó
- Eh mírame-Lukas le levanto la cabeza al finés con la barbilla- Tu no tienes nada de culpa me entiendes-
- Nos vestimos y bajamos-le dijo
Lukas asintió, se dieron un corto beso, Tino se levanto de Lukas y se bajo de la cama seguido por el noruego ambos se pusieron sus ropas que estaban tiradas por el suelo, por suerte Emil no vio el abultado vientre de Tino porque Lukas se lo ocultaba, el primero en baja fue Lukas:
- Emil-le llamó
- ¿Dime que lo que he visto era mi imaginación?-le exigió
- Si te lo digo, ¿Estarás feliz?-le miro
- No-le negó
Pasado unos segundo Tino bajo las escaleras y Emil se quedo con los ojos abiertos como platos al ver el vientre abultado del finés:
- ¿Dime que tiene un cojín?-le exigió
- Si te lo digo, ¿estarás feliz?-le miro
- No-negó
- Emil-le llamo Tino- Podemos sentarnos y hablamos de esto más calmado
Es islandés asintió, los tres se sentaron en el sofá, que dando Lukas y Tino sentados juntos y enfrente de ellos Emil cruzados de brazo esperando una respuestas:
- Veras Tino como puedes observar y habrás deducido esta embarazado-le contó- Y no es del sueco si es lo que ibas a preguntar-
- ¿Pero como sucedió?-preguntó
- Veras sucedió hace tres meses ya, yo tuve una pelea con Berwald y me encontré con Lukas, en resumen bebimos mucho y paso lo que paso-le contó
- En resumen estas esperando un hijo de mi hermano-le miro
- Asi es, en concreto una niña-le respondió Tino
- No puedes decir nada a nadie, sobre todo a Berwald y Mathias-le miro Lukas
- Vale no diré nada-respondió-Pero una pregunta, ¿Qué narices estabais haciendo hace un rato?-
- Fue un antojo que me entró-dijo Tino rojo
- También ahí de esos antojos-se sorprendio
- Así es-afirmo Lukas- Por cierto, no nos ha dicho que te trae por aquí-
- Veras fui a casa de Berwald con la intención de haceos una visita y me dijo que tu te habías quedado aquí, mientras cuidaba a Peter por encargo del sueco, él se sentó enfrente del ordenador para ver si te pedía yo que se que cosa, cuando acabo de hablar contigo se quedo muy preocupado por lo que había pasado y me pidió que viniera a verte y haber si así me lo contabas porque como tu y yo de pequeños nos llevábamos muy bien-le contó
- Ya se a que se refería con eso-dijo Tino mientras se ponía de pie- Me quería pedir matrimonio-
Ninguno de los otros dos nórdicos restante dijo nada, Tino intentaba no llorar sabía que estaba haciendo daño a Berwald cuando él hizo mucho por el finés en el pasado. Lukas mira a Tino y sabía que estaba sufriendo pero no podía caer enfermo en su estado, se acordó que tenía la habitación a medio acabar, podría el ir él solo y acabarla para darle una sorpresa a Tino para cuando naciera la niña:
- Tino, Emil-les llamó
- ¿Pasa algo?-le preguntó Emil
- Si veras, tengo que ir a mi casa hacer unas cosas y te podrías quedar cuidando de Tino-le pidió
- Claro-aceptó
- ¿Pero vas a tardar mucho?-le preguntó Tino
- No creo, pero estaré antes de que te descuenta-le miro
- Os dejo para que os despidáis-dijo Emil levantándose
El islandés salió por la puerta, dejando solo al noruego y al finlandés que se unieron en un profundo abrazo:
- Tranquilo todo va a salir bien-le dijo el noruego besando su cabeza
- No quiero que la relación que tenemos los cinco se rompa por la niña-le dijo
- Tino mírame-le levanto la cabeza- Esa niña va ser la más feliz del mundo y no va destruir nada te lo aseguro
Tras decir esas palabras se dieron un tierno beso, después de unos minutos Lukas marcho para su casa dejando solo a su hermano con Tino.
Mientras tanto en Inglaterra, Vlad se quitaba el Kilt y maldecia a los antojos, no se le puede ocurrir uno como leer un libro de Harry Potter, no tiene que darle el antojo de que se ponga una falda y cantar la canción de Mamma mía, lo iba a odiar a muerte:
- Vlad-le llamó Scott
- ¿Qué pasa ahora?-le preguntó
- Le vas a decir eso a mi hermano-le miró serió
- Decirme ¿el que?-preguntó de golpe Arthur
- Veras Arthur...-se corto Vlad- Tu y yo somos muy buenos amigos y junto a Lukas los mejores, pero cuando quedaste embarazado de mi...-
- ¿Quieres decir que fue un error?-le miro con los ojos cristalizados
- No es eso-le intento calmar
Pero Arthur no contesto salió de la habitación y de la casa corriendo bajo la lluvia, no le importaba coger un resfriado, ¿por qué nada le sale bien? Primero lo de Alfred y ahora Vlad, no se detuvo ni un instante siguió corriendo bajo la lluvia y no debía hacer mucho esfuerzo en su estado pero eso no le importo.
Mientras Scott y Vlad que habían salido detrás de él, no paraban de llamarlo o preguntaban a la gente si lo había visto pero nada nadie lo había visto:
- ¿Por que dijiste eso?-le miro cabreado Scott
- No dije nada malo-le miró
- Tanto te costaba decirle que le amabas-le miró
- No esta fácil sabes-le miro serio- Y peleando no daremos con él-
- Tienes razón-afirmo-¿Donde puede estar?-
Tras decir eso Scott a Vlad le vino a la mente unas cosa, sabía donde lo podría encontrar al ingles:
- Scott, se donde puede estar tu hermano-le miro
- Pues vamos-ordeno
- No prefiero ir yo solo-le dijo- Quiero arreglar esto, esperanos en casa-
Scott asintió y se fue directo para casa, mientras Vlad se iba para El London Eye, sabía que lo encontraría por ahí cerca paseando sin rumbo fijo, siempre lo hacía cuando tenía que pensar en algo, Vlad cerró el paraguas y corrio todo lo que podía, no iba permitir que les pasara nada malo, tras media hora corriendo lo encontro observando el río, se acerco lentamente a él:
- Arthur-le llamó
- Vlad, ¿Qué quieres?-le miro cabreado
- Acabar de terminar lo que te estabas diciendo-le miró
- No hace, falta me vas a decir que fue un error-le miro frió
- No-le miro- Lo que te quería decir, es que te amo-
- ¿Qué?-le miro confuso
- Es lo que te quería decir-le miro- Somos amigos desde a saber cuanto y cuando me dijiste estabas esperando uno, bueno ahora dos míos me sentí feliz, es lo que te quería decir pero me costaban decirlo-
Arthur se quedo de piedra por lo que Vlad le había confesado, el rumano se acercaba lentamente hacía él lo atrapo en sus brazos y le dio un corto y dulce beso, que para Arthur era uno de los mejores que le habían dado:
- ¿Eso quiere decir?-le miro Arthur
- Qué jamás te voy a dejar y siempre te amare aunque pase lo que pase-le sonrió
Ambos volvieron a casa bajo el paraguas y agarrado de las manos, aunque iban empapados pero eso le dio igual, el ingles era feliz por fin una persona lo amaba y no lo dejaría por nada del mundo, cuando llegaron a casa Scott le recibió con una gran sonrisa, por fin su hermano sería feliz y ahora más con los niños que van a venir.
En casa de los germanos, la cosa tampoco estaba para tirar cohetes, Ludwig se había quitado ya la ropa que le había dado su hermano por el antojo, pero no podía culparle era normal en su estado, bajo al salón y su hermano se encontraba sentado con los brazos cruzados, levanto la cabeza cuando vio a su hermano:
- West, tengo que decirte dos cosas-le informo
- Adelante-le dio permiso
- La primera es que mi Awesome hijo se acaba de mover-sonrió
- ¡¿Enserio?!-le miró
- Así es-le confirmo
- ¿Y la segunda?-le preguntó
- Esa pertenece a mi pasado-le informo
- ¿Qué ocurrió?-se sentó en frente de él
- Rompí una norma-le miro
- ¿Qué norma?-le miro sorprendido
- La que un país no se puede enamorar de un humano-le contestó- La rompí me enamore de mi rey el Viejo Fritz-
- Gilbert- le miró- No lo sabía-
- Es de hay que ínsita tanto con Prusia y quiera llamar a mi hijo así, por que lo extraño-le miró
- Lo entiendo-le miró- Además Federico Beilschmidt no suena tan mal-
Tras las palabras que Ludwig dijo a Gilbert le dio una alegría su hermano no le había regañado y lo mejor aún es que había aceptado el nombre de Federico por él, su hermano cuando quería en el fondo era tierno. Se pasaron la mayor parte del día preparando la habitación, hasta que alguien llamó a la puerta y para su sorpresa era Roderich:
- ¿Pero mira quien tenemos aquí?-dio Gilbert- Si es el señorito podrido-
- Calla Gilbert-dijo dirigiéndose para él- ¿Qué demonios?-
- Roderich cálmate, ven siéntate-le propuso Ludwig
Los tres se sentaron quedando uno enfrente del otro, con el austriaco todavía en estado de shock por lo que esta viendo:
- ¿Me lo vais a explicar?-preguntó
- Gilbert esta embarazado de tres meses-le dijo Ludwig
- ¿Y quién es el padre?-preguntó
- No lo sabemos-le dijo
- No me extraña, es un irresponsable-le achacó
- ¿Qué dices señorito?-le miro cabreado Gilbert
- Lo que oyes-le miro
- Por favor no discutan-pidió Ludwig- ¿Roderich que te trae por aquí?-
- Oh si-recordó-Haciendo limpieza, me encontré con la carta del Viejo Fritz-
- ¡¿Como es posible!?-se altero Gilbert
- Me la entrego él días antes de fallecer, me pedio que no te la diera a hasta que no lo viera digno yo-le dijo entregándole la carta
Gilbert no dio nada y tomo la carta, su hermano y Roderich le animo a leerla, al germano le temblaba las manos no sabía que hacer, quería leerla para saber lo que decía su amado rey, sin pensarlo más veces abrió la carta:
Para Gilbert:
Hemos vivido muchas cosas juntas, ¿Verdad viejo amigo? Eres uno de los guerreros más valientes que he vivido o como cuidabas a tu hermano, ¿Cómo se llamaba? Así Maximiliano, recuerdo cuando me lo presentaste era un encanto, al principio dude que era tu hermano por que no os parecíais en nada, pero me equivoque, o de la joven dama que conociste de pequeño. Son tantas cosas que hemos vivido juntos, eres como un amigo o incluso más no lo se, lo que siento, tu eres mi país eres el Reino de Prusia y siempre lo serás en mi corazón vaya a donde vaya te llevaré conmigo.
Bien, ahora te preguntaras, ¿por que Roderich tiene la carta? Necesitaba alguien que te conociera bien para que te la entregara y que viera un buen momento para dártela, no se cuanto ha pasado si te la dado ya o ha tardado, pero espero que te haya llegado, me gustaría saber ¿estas bien? Espero que sí.
Gilbert la personificación del Reino de Prusia quiero que seas feliz y estés con las personas que más amas, antes de todo quiero que observe tus manos y te fijes bien en ellas por que hay estará tu deber de proteger a la persona que más quieres en este mundo.
Se despide Federico II de Prusia "El Viejo Fritz"
Tras acabar de leer la carta, Gilbert no pudo soltar unas lagrimas mientras se pasaba su mano por el vientre, su hijo era la persona a la que tenía que proteger en este mundo, Roderich le explico el de por que ten frio con él, era por que su jefe se lo habían pedido pero el lo quiere como un hermano e incluso le ayudara con el cuidado del bebé.
Pues hasta aquí el cap.20 espero que os guste ^^, solo quería dar las gracias a las personas que se están apuntado a leer mi fanfic muchas gracias y espero que os siga gustando. Os traigo también una sorpresita en el siguiente cap. Ya nacen los hijos, espero que os guste.
Nos vemos en el próximo cap.!
