Este fic participa para el reto especial de aniversario "Lo bueno viene de a cuatro" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black


II. Un tipo de hambre

"But the film is a saddening bore
'Cause I wrote it ten times or more"

Life on Mars?, David Bowie


―Joder, que mierda de recamara… Y ese poster de Los Hipogrifos Malditos. Joder. Su música me causa pesadillas.

―Vete, ¿qué carajos haces aquí? Creí que te había tocado el otro cuarto.

―Ese da miedo. ¿Sabes que nadie ha tocado sus cosas desde el día que se fue?

―No. No me interesa.

―Bellatrix ni siquiera la menciona… ni siquiera le gusta que la mencionen.

―No me interesan las disputas familiares.

―Esta era buena, ¿sabes? Sus padres esperaban que me casara con ella, no sé por qué, quizá porque mi hermano se casó con Bellatrix. El verdadero interesado era Dolohov. Creo que ese imbécil se hubiera casado por ella, si sólo ella lo hubiera aceptado. A sus padres les daba igual cual de nosotros fuera. Buen apellido, buena familia, sangre pura…

―Ya me sé la historia.

―No la has oído toda. Bellatrix nunca la cuenta entera. Es más, Bellatrix sólo dice que su hermana la traicionó. ¿Sabían que se llevaban muy bien antes de eso? Las tres. O lo mejor que alguien se puede llevar con la loca de mi cuñada.

―Ya me sé la historia, joder. ¿Y tú estás borracho? Oh, no, no te sientes en la cama, sé lo que pasará después.

―Joder, Barty, quéjate menos.

―Siempre que estás borracho te quedas dormido en cualquier parte. O planeo dormir contigo encima.

―No estoy borracho.

―Te apesta el aliento a whisky de fuego.

―No bebí lo suficiente para perder el conocimiento. Entonces, ¿en dónde estaba? Ah, sí, que se llevaban bien. Hasta que Andromeda decidió que se iba a casar con… con… con quien se casó, nunca recuerdo el nombre.

―No me interesa eso. Si necesitas hablarle a alguien, cuéntale la historia a la cama, yo me voy a dormir.

―Joder contigo, Barty. Bueno, lo resumo. Bellatrix nunca le perdonó a Andromeda que huyera el mismo día de su boda. Era su dama de honor.

―No me interesa, ya te dije. Igual dudo que hayas venido porque quieres contarme una historia de familia.

―No puedo dormir. El cuarto de Andrómeda es demasiado tétrico. Pareciera que nadie quisiera tocar sus cosas, averiguar quién era en realidad.

―Es una traidora.

―Sí, pero… Da igual. No lo entenderías.

―¿Qué?

―Bellatrix la quiere… la quería, ahora no estoy seguro. ¿Te imaginas lo que es querer y odiar a alguien al mismo tiempo?

―No.

―Que aguado.

―Quiero dormirme, idiota. Lárgate.

―No quiero.

―No seas crío, Rabastan. ¿Cuántos años tienes? ¿Diez más que yo?

―Joder, Barty.

―¿Qué?

―Tengo… no sé. Miedo. Estoy escondido en la casa de la infancia de Bellatrix y, honestamente, lo encuentro aterrador.

―Yo podría estar en mi casa, durmiendo en mi cama.

―¿Y?

―Me pareció una putada dejarlos tirados así. Además, odio ese lugar.

―¿Y no odias la recamara de Narcissa? Pareciera como si todavía tuviera dieciséis años. Mira los posters horribles. El color.

―Me da igual. Parece que fue más feliz que yo.

―Barty…

―¿Qué, joder?

―¿Puedo dormir aquí?

―Sí, joder. Pero ya quédate callado.

―¿Es necesario decir «joder» tantas veces?

―Tú dices esa palabra más que yo, no tienes derecho a quejarte.

―Barty. ¿Y si nos atrapan?

―No pienses tonterías.

―¿Te dejarías atrapar vivo?

―No soy del tipo suicida, Rabastan.

―Pero los dementores…

―No iré a Azkaban. Vamos a ganar esta puta guerra aunque sea lo último que hagamos. Y luego vamos a limpiar el mundo mágico de la escoria, si es que todavía seguimos vivos.

―Tampoco soy del tipo suicida.

―Rabastan, ¿viniste a molestarme sólo para hablar?

―…

―Joder. Mírame, a los ojos. No me vas a decir que tienes…

―No tengo miedo de ir preso.

―¿Entonces?

―No sé.

―Joder. Cuéntame más cosas de la familia Black, si quieres. Pero no te pongas profundo. Me haces pensar en mi propia mierda.

―Cuéntame tu mierda, entonces, soy todo oídos.

―No.

―Barty…

―No hay nada que contar, nada que valga la pena. Un padre demasiado autoritario que nunca se molestó en contestar a su hijo, una madre sumisa. Somos material de un libro tipo panfleto. Puedes agregarle mi doble vida y ya tienes la siguiente novela mágica superventas. ¿Lo ves? Nada que contar.

―Barty, tengo hambre.

―Cocina algo, joder, no soy tu puta criada.

―No es eso, es…

―¿Qué?

―…

―…

―Joder.

―Lo respondiste. El beso. Creí que sólo te gustaban las chicas.

―Nunca especifiqué que sólo me gustaran las chicas.

―¿Entonces?

―…

―Joder.

―Sólo por hoy. Sólo porque estás solo. Sólo porque… no sé, joder. Sólo porque también quiero.

―Eso nunca significa que es sólo por una noche. Si tienes que aclararlo, entonces…

―Joder, cállate y vuelve a besarme. También tengo «hambre».


La idea de la pareja salió del topic de las parejas del foro de los Black, ya sabes. Me salió de la nada. Y se me ocurrió que podía ser posible. Que el universo de HP necesitaba más gays y más bisexuales y que la representación nunca es suficiente y que… bueno. Eso.


Andrea Poulain

A 14 de junio de 2016

#LoveIsLove