Del otro lado de la ciudad, en Montaña Paoz, se encontraba Gohan ordenando papeles en su escritorio. Hoy ingresaba tarde a dar clases en el Colegio Orange Star, sus alumnos debían ver un vídeo de primeros auxilios. Pensaba estar unos momentos a solas con su mujer, pero esta no le hacía caso. Le propuso de ir a desayunar a algún lugar, donde ella quisiera, no obstante se negó, diciéndole que estaba cansada y que además tenía quehaceres domésticos que hacer.
Suspiró, desde que Videl, su esposa, empezó su nuevo trabajo en la alcaldía de Ciudad Satan, estaba muy distanciada con él. Ya no lo escuchaba y si le hacía un comentario en sentido de broma, ella se enojaba, tratándolo de mala manera. Se había vuelto fría y seca en sus sentimientos hasta en la intimidad. Ya no era la misma... quizás debía ser por el trabajo, sin embargo no trabajaba hasta tarde tampoco tenía horas extras. Pasó por su mente que debía tener otro hombre en su vida, mas ella juró amor eterno y fidelidad a él, entonces esa idea se le esfumó de la cabeza. Debían ser días, quizás Videl todavía no estaba acostumbrada a su trabajo. Negó con la cabeza y respiró hondo.
Tenía calor. Eligió darse una ducha y después dar vueltas por la ciudad. Entraba a trabajar en tres horas, pero para estar haciendo nada en su casa, prefiere irse.
Al terminar, bajó a la cocina donde estaba Videl leyendo una revista.
-¿Qué lees?-Preguntó, mientras iba al refrigerador a buscar jugo.
-Una revista-Responde con sarcasmo.
-Ah...Bueno si te molesto, porque pareciera que sí, mejor me voy- Dijo molesto el hijo mayor de Goku.
Videl rodó los ojos-Como quieras, no estoy con deseos de discutir contigo por cosas tontas-
-¿Qué te pasa Videl? ¿Porqué me tratas así? ¿Acaso hice o dije algo que te molestó? Ya no eres la misma Videl de la cual me enamoré, esa mujer que me miraba con amor y me declaraba sus sentimientos- Le dolía que su esposa sea tan indiferente con él. Ya no sabía que más hacer o decirle, encima ni lo miraba, seguía con la dichosa revista. Se la quitó de las manos-Respóndeme- Exclamó, sus ojos negros le suplicaban que ella le diera aunque sea una mínima explicación.
-Las personas con el tiempo van cambiando o madurando, yo lo hice. No sé tú, Gohan- Dijo Videl ahora mirándolo, pero sus ojos celestes reflejaban desinterés.
-Por supuesto que maduré- Exclamó
-Pues, no parece. Y si ya acabaste con tus ''discursos'', déjame tranquila que estaba leyendo algo más importante- Videl le arrebata la revista en forma brusca a Gohan y se dirige a su habitación.
''¿Qué te pasa Videl? ¿Porqué eres así conmigo?'' Pensó frotándose los ojos. Suspiró pesadamente y salió de su casa, a dar vueltas por toda la ciudad... No le importaba a dónde iba, en su cabeza estaba su mujer, tenía muchos problemas con ella, no entendía que le pasaba y ella tampoco ayudaba a entenderlo. Cada vez que él intentaba acercase a ella, a darle un beso, abrazarla o aunque sea charlar, Videl lo alejaba, metiendole la misma excusa ''Estoy cansada''. Pensaba en su hija Pan, ella ya era grande y se daba cuenta de los problemas que había entre él y su esposa y sabía que le dolía verlos así, sin demostrar sus sentimientos o darse un beso de buenos días o buenas noches como lo habían hecho siempre. Ella le preguntó si estaban bien las cosas entre él y Videl. Reflexionó en decirle la verdad, pero prefirió mentirle, explicándole que su mamá se comportaba así por el trabajo, que se seguían amando como el primer día que se vieron y que cuando Videl se acostumbre al trabajo, volvería todo a la normalidad. Pan no muy convencida, no preguntó y tampoco dijo más nada.
Suspiró, frotándose los ojos, ''Perdón Pan'' pensó.
Miró su reloj y se sorprendió, debía dar clases en 15 minutos, habían pasado volando las horas, más cuando su mente estaba en otro lado y con muchos embrollos. Marchó rápido hasta el colegio.
Al llegar, encapsuló su aeronave último modelo que le había regalado su amiga Bulma e ingresó al colegio.
Iba caminando mirando a los pocos alumnos que había fuera de clases. Fijó su vista en tres muchachas que se encontraban murmurando entre ella, mientras lo miraban coquetamente. Se sonrojó, siempre lo miraban así las alumnas, por eso su hija tuvo un par de pleitos porque algunas se propasaban con él.
En el camino, se topó con el director del colegio, comenzando a platicar sobre el tema de las calificaciones de los alumnos y de cuando debían recuperar la materia.
Se despidió porque llegaba tarde y cuando se disponía a ir a su salón, un grupo de alumnas llegando, comenzando a hacerle preguntas sin sentidos pero que solamente lo hacían para acercarse a él. Se disculpó con ella, pero les dijo que llegaba tarde a dar clases, pero las jóvenes lo perseguían. Entonces decidió hacer algo verdaderamente ridículo y vergonzoso, comenzó a correr para que el grupito de alejaran, pero ellas lo seguían igual, no se rendirían. Cuando dobló en un pasillo, voló ocultándose detrás de unos botes de basura. Las chicas miraron para todos lados, y siguieron de largo. Gohan agradeció a Kami que no lo hayan visto. Resopló y echó una pequeña risa. Cuando se estaba por dirigir a su salón, escuchó algo...una voz. Pero no cualquier voz, sino la de un ángel.
