Bra dormía serena, no había ni un sólo ruido que la molestase. Solamente se escuchaban autos a los lejos, pero a ella no le importaban. Dormía con las ventanas abiertas, le gustaba las brisas frescas que entraba por las noche, además cuando las cortinas se movían por el viento, podía observar perfectamente las estrellas y así conciliaba el sueño.
Se movió un poco de la cama y entreabrió los ojos, divisando una figura que la observaba detrás de las cortinas. Se reincorporó de la cama en un salto y agarró un zapato para golpear al individuo que la estaba espiando. Cuando llegó, el individuo fue rápido y le quitó el objeto de la mano, sujetándola por la cintura para atraerla a él. Bra estaba por gritar cuando alzó la vista y se encontró con unos ojos negros y brillantes como esa noche-Perdón princesa, golpearme si quieres por asustarte, pero no grites sino me matará el Sr. Vegeta- Suplicó temeroso el hijo mayor de Goku.
-¿Gohan? ¿Qué haces aquí? -Preguntó confusa y molesta la peliazul.
-Te observaba dormir, eres un ángel-Dijo abrazándola
-¡Gohan! En serio ¿Qué haces aquí?-Exclamó por lo bajo separándose de él
-Es que discutí con Videl y juro que no aguanto más estar un segundo bajo el mismo techo con ella-Dijo agobiado el moreno-Le molesta todo lo que hago, hasta ya me echó de casa...No sé que hacer Bra-La frustración lo invadía, Videl ya no lo soportaba y se notaba a lo lejos.
-¿Porqué no te divorcias?-Preguntó mientras lo llevaba de la mano para que se sienten en la cama de ella
-Lo pensé, pero tendría que hablar con ella. Aunque seguro no le importaría y a mi menos...El problema es Pan. Ella pese a que sea grande, le dolerá-Explicó Gohan
-Tú mismo lo dijiste Gohan, Pan es grande y tendrá que comprender que sus padres ya no se llevan bien y tampoco sienten lo mismo uno por el otro- Bra le sonreía y acariciaba su mejilla
Él cerró sus ojos al sentir su mano y suspiró-Lo haré y que sea lo que Dende o Kami quiera-Rieron despacio
-Te apoyaré, en todo-Dijo Bra y Gohan se acercó a ella, dándole un beso. La peliazul colocó sus brazos detrás del cuello del moreno y él la sujetó por la cintura.
El beso se iba intensificando, haciendo que sus respiraciones fueran más rápidas. Gohan la levantó unos centímetros para sentarla en su regazo. Bra con una mano acariciaba los cabellos de él y con la otra su musculosa espalda. El moreno mantenía apoyada una mano en las caderas de la chica y la otra en su cabeza.
El beso ni se rompía, tampoco cesaba. Sus lenguas estaban conectadas y se acariciaban unos al otro. Gohan apoyó su mano en uno de los senos de Bra y ella gimió, él rompió el beso y la miró-Lo siento Bra, no quiero apresurarte. Quizás no estas lista y yo...-Pero fue interrumpido por otro beso de ella-¿Estas segura?- Preguntó él acariciando su cabello
-Contigo, estoy segura de todo-Respondió sonriendo. Él también lo hizo y volvieron a besarse. Con cuidado Gohan apoya la espalda de Bra en la cama, y se ubica encima de ella, mientras sujetaba sus manos con las suyas.
De a poco, el moreno iba colocando pequeños besos en el cuello de ella, haciéndola suspirar. Gohan se sentía en las nubes, si alguien dos años atrás le hubiese dicho que terminaría haciendo el amor con la pequeña hija de Bulma y Vegeta, él echaría sonoras carcajadas y diría que eso sería imposible. Pero lo imposible es posible. Ahora se encontraba enamorado de ella, soñando y pensando en sus hermosos ojos azules, hipnotizado con la sonrisa de la chica y disfrutando de cada beso que ella le daba.
Por su parte, Bra, acariciaba el cabello de Gohan y cerraba los ojos, disfrutando de los labios de él besándola con dulzura y cuidado. ¿Alguna vez hubiese imaginado estar en esa situación con el papá de su mejor amigas? Ni en este, ni en otro universo. No podía creer que estuviese a punto de entregarse a Gohan, y tampoco se sentía culpable o arrepentida. Lo amaba, se había enamorado de él. No quería perderlo y si fuese posible deseaba todo con él. Formar una hermosa familia y tener su propia casa.
En menos de 10 minutos, ninguno de los dos llevaba ropa, solamente se cubrían con sus pieles. Bra se sonrojaba cada vez que Gohan se levantaba unos centímetros para observarla, ella se cubría, le daba vergüenza que la viese desnuda, más si es el primero en verla así. Pero él le decía que era hermosa y que lo dejara admirar su belleza.
Se besaron de nuevo, esta vez más lento y con ternura, acariciándose. Gohan abrió sus piernas y la miró, cuando le estaba por preguntar si estaba lista, ella lo besó y le hizo entender que si lo estaba. Entonces se unieron, eran uno. Él fue muy cuidadoso y delicado con ella, para que no le doliera, y cuando el dolor se desvaneció, se convirtió en placer. Hicieron el amor, con una suave brisa que entraba y movía las cortinas. Y siendo las estrellas testigos de la unión entre los dos híbridos saiyajins.
Era de mañana y Bra despertó por el rayo de sol que entraba en su habitación. Bostezó y cuando estaba por levantarse sintió su cuerpo desnudo y dolido. Se miró y recordó que anoche se entregó a Gohan. Una sonrisa se formó en sus labios y se amplió más cuando unos brazos fuertes la abrazaban por detrás...
-Buenos días princesa-Saludó Gohan dándole pequeños besos en los hombros.
-Buenos días ¿Cómo dormiste?- Preguntó dándose vuelta para mirarlo y besarlo
-Muy bien, feliz-Responde él sonriendo-¿Qué hora es?-
-Las 7:30- Responde sonriente
-¡Por Kami! Ya me tengo que ir. O por todos los cielos, me invadirán con preguntas- Dijo angustioso mientras se levantaba de la cama, haciendo que Bra se sonroje al verlo completamente desnudo. Gohan la mira y sonríe- Tendrás que acostumbrarte- Dijo seductora y a la vez divertidamente.
Bra se sonrojó más-Basta Gohan-Rió-Gohan...-Él la miró-Te amo-
Gohan sonrió ampliamente, como un niño pequeño-Yo también te amo Bra, te amo mucho-Dijo el moreno, besándola. Terminó de cambiarse, se despidió de la peliazul, dándole muchos besos más y voló hasta su casa.
Bra suspiró y se cubrió la cara de vergüenza, había hecho el amor con Gohan, no podía creerlo. Se había entregado a él, le entregó lo más importante de su vida. Risas inocentes salieron de sus labios, jamás olvidaría esa noche. Fue única, tierna y romántica. Lo amaba ¡Por Kami! Si que lo hacía. Rogaba a todos los dioses que la ayudaran en su relación con él y que pudieran ser felices el resto de sus vidas y que los sueños que tuvo con él, se vuelvan realidad.
Dio otro suspiro y se dirigió al baño a darse una larga y relajante ducha. Puso música de fondo y adentró en la bañera. Hoy estaba más que feliz, nada ni nadie arruinaría su día. Y el que lo hiciera, lo ignoraría completamente. Recordó de nuevo lo que hizo con Gohan y soltó otras risas, sonrojándose. Gohan de verdad la llevaba loca de amor.
Gohan en todo el camino volando a su casa, llevaba una amplia sonrisa de felicidad. Bra, su Bra ahora era suya. Se sentía el hombre más afortunado del mundo, jamás se sintió así, ni por Videl. Bra lo hacía sentir vivo, con alegría y ánimos de todo.
Llegó a su hogar y entró. Como no había nadie en la sala ni en la cocina, subió a darle una ducha. Estuvo 20 minutos en la ducha, y otros 10 minutos mirándose en el espejo pensando en Bra. Sonrió de nuevo, quería volver a verla, besarla, abrazarla, hacerle el amor y no soltarla nunca, jamás en la vida. Que estuviese a su lado hasta la eternidad y que nadie los separe.
Salió de la ducha y caminó hasta la cocina, ahí se encontraba Videl desayunando. Cuando lo vio entrar, se cruzó de brazos-¿Puedes decirme donde anduviste?-Preguntó molesta
-En casa del Sr. Piccolo-Respondió animado
-¿Y te quedaste allí toda la noche?-
-Así es-
-Tienes que terminar la casa, Gohan, esta hecha un desastre...- Y Gohan se retiró de la cocina, dejando a su esposa protestando sola. No quería que nadie arruinara su día, menos ella. Subió a su habitación con un tazón de cereal en sus manos y se acostó en su cama, mirando televisión, y de nuevo la noche anterior vino a su mente, haciendo que riera como un niño y se sonrojara.
