El comienzo de algo nuevo

Ya habían pasado algunas semanas las cuales Astoria las encontró geniales; había paseado por los jardines con Ginny, donde había conocido a Luna Lovegood... Una chica bastante extraña pero agradable, e iba en el mismo año que ellas. El pasado fin de semana había ido con Blaise a Hogsmeade a tomar unas cervezas de mantequilla, y por ordenes de la castaña habían entrado a la tienda de Zonko donde había quedado encantada con esa tienda y al moreno no le diera nada de gracia al ver ciertas personas en ese mismo lugar, aunque ella se había ganado dos buenos amigos...

Flashback...

-Anda Blaise, quiero entrar ahí- dijo la castaña con brillos en sus ojos al ver la cantidad de bromas que vendían en aquel lugar.

-Podemos ir a la casa de los gritos, es mejor que ese lugar- se negó el moreno tirando suavemente de la mano de la chica.

-Podemos ir luego, por favor quiero entrar- rogaba mientras hacía pucheros.

-Está bien, pero no tardaremos tanto ¿verdad?- aceptó enternecido por su cara de perro mojado.

-Claro que no- dijo la chica con una amplia sonrisa, ahora ella tirando el brazo del moreno para hacerle entrar a la fuerza.

Al entrar Astoria imaginó que estaba en el paraíso, a la chica le encantaban las bromas, aunque en su casa y antiguo colegio no le dejaran.

-No sé que le encuentran a este lugar- dijo Blaise mirando con arrogancia a todo aquel que se cruzara en su camino.

-¡Es genial!- exclamó completamente feliz por todo lo que sus ojos veían. Bombas fétidas, jabones de ranas, tazas que mordían la nariz, gusanos silbantes -Creo que compraré algunos de estos- sentenció tomando algunas bombas fétidas mientras que el moreno suspiraba pesadamente, con tal de que ella fuera feliz, él estaría ahí -¿Ginny?- preguntó al ver una cabellera pelirroja cerca suyo.

Lo que me faltaba- pensó el moreno dirigiéndose a la salida sin que la castaña lo notara, pues no pensaba presenciar ese encuentro.

-¡Astoria! Que alegría encontrarte, no sabía que te gustaban las bromas.

-¿Qué si me gustan? ¡Me encantan!- respondió mientras se unían en una risa.

-Por lo menos tienes amigas que saben divertirse, Ginny- dijo una voz detrás suyo.

-Deberías de aprender de los buenos, chiquillas- dijo otra voz muy parecida.

-Déjenme en paz- sentenció la pelirroja.

-¿Y no nos vas a presentar?- preguntó el pelirrojo que estaba al lado de su amiga.

-Que mal educada- le siguió el que estaba a su lado.

-Como sea... Ellos son Fred y George, mis hermanos.

-Mucho gusto, mi nombre es Astoria Greengrass- dijo tendiéndoles la mano con una risilla, le caía bien esos chicos.

-¿Una serpiente que le gusta divertirse?- dijeron al tiempo con admiración.

-Soy diferente... Además que sería la vida sin risas.

-Veo que nos llevaremos muy bien- dijo Fred.

-Merlín te ampare- suspiró la pelirroja haciendo que la castaña riera.

-Que tú seas amargada no quiere decir que ella lo sea- dijo George haciendo que la chica Weasley rodara los ojos.

-¿Bombas fétidas ¿no?- dijo Fred mirando lo que la morena llevaba en su mano.

-Sí, me parecen geniales...

-Lo son... Aunque no has visto lo mejor- continuó George.

-¿Y qué es lo mejor?- preguntó con curiosidad.

-Muy pronto lo verás...

-Nuestra tienda esta tenido ciertas remodelaciones, aunque vendemos fuera de ella.

-¡¿Tienen una tienda de bromas?!

-Sí.

-Y es la mejor.

-De todas.

-As, ¿con quién has venido?- preguntó Ginny dejando a un lado el tema de la tienda de bromas de sus hermanos, podían llegar a ser muy pesados.

-Con Blaise, aunque creo que me está esperando afuera...

-¿Zabini?- preguntó Fred extrañado.

-Que hace una chica divertida con una serpiente tan venenosa- le siguió George.

-Bueno... Somos amigos, él es diferente.

-Si claro- dijeron los gemelos al tiempo.

-La próxima vez te haremos compañía...

-Ya verás que no hay nadie mejor que nosotros.

-Si como sea, será mejor que vaya a buscar a Herms, te veo luego As- dijo Ginny abrazando a su amiga antes de salir de la tienda, ni siquiera sabía para qué había entrado.

-Creo que iré a buscar a Blaise, nos vemos en el colegio chicos, me encantó conocerlos- dijo Astoria sonrojándose.

-Ya nos veremos para hacer una broma- dijo Fred haciendo que a la castaña le brillaran los ojos... ¡Por fin podría ser libre!

-Espera a nuestro llamado- sentenció George antes de que la chica asintiera emocionada y saliera.

Fin Flashback...

Astoria sonrió al recordar aquel encuentro, y siguió buscando entre los estantes de la biblioteca el libro correcto para llevar a caso su largo y aburrido trabajo de pociones, al menos sólo era teoría...

-Hola Astoria- saludó una chica que estaba a sentada a su lado.

-Hola Hermione, lo siento no te había visto- respondió la castaña apenada.

-No te preocupes... ¿Necesitas ayuda?- preguntó la ojimiel amablemente.

-Pues la verdad no me caería nada mal... No me esta yendo nada bien en pociones y me estoy desesperando- dijo Astoria con preocupación, pues al ser nueva, el profesor Snape le exigía mucho más que sus otros compañeros convirtiéndolo bastante tedioso.

-No es que sea una experta en pociones, pero te puedo ayudar- dijo Hermione con modestia.

-¿De verdad? Claro que sí, sé que serás de gran ayuda- dijo Astoria realmente agradecida.

-No creo que vaya a ser conveniente- dijo la voz de un chico.

-¿Por qué no?- preguntó Astoria mirando a su amigo.

-Porque yo te ayudaré- dijo Blaise con una sonrisa de medio lado.

-Muchas gracias a los dos, de verdad.

-No es nada, As... Si necesitas algo, no dudes en decirme- dijo la ojimiel mientras recogía su libro y se dirigía al escritorio de la Señora Prince dejándolos solos.

-Así que un trabajo de pociones- dijo el moreno acercándose a Astoria.

-Sí, Snape me ha dejado un trabajo bastante largo- respondió con voz cansina mientras trataba de alcanzar un libro que estaba en lo alto del estante.

-Ten- dijo alcanzándole el libro sin ninguna dificultad, y así aprovechar para acercarse aún más a su pequeño cuerpo.

-Gra... Gracias- balbuceó tomando el libro sintiendo un pequeño pero cálido roce con la mano del moreno. Blaise tomó un pequeño mechón de cabello castaño dejándolo detrás de sus orejas haciéndola estremecer ante este contacto más directo. El chico la tomó suavemente de su barbilla para plantarle un beso en los labios dejando a Astoria completamente inmóvil; pronto, el moreno profundizó el beso haciendo que la chica correspondiera de manera inexperta y torpe, pero rápidamente fue aprendiendo de aquellos balanceos y danzas que el moreno le daba con sus expertos labios... Lastimosamente se vieron obligados a finalizar aquel beso por la falta de aire, una vez separados Blaise esbozó una sonrisa al ver como el rostro de la chica se tornaba de un rojo carmín.

-Yo... Este...- balbuceó Astoria haciendo que Blaise le pusiera su dedo en los labios indicándole que guardara silencio.

-Te espero esta noche en la sala común cerca de las 10- dijo Blaise dedicándole una sonrisa ladeada.

-Pero esta proh...

-No te preocupes por nada, As... Nos vemos pronto- interrumpió antes de plantarle un fugaz beso y retirara.

Mientras en la habitación de las chicas de Slytherin, una rubia y azabache hablaban muy a gusto hasta que sintieron unos picotazos en la ventana.

-Es de mamá- dijo la rubia quitándole la carta de la pata de la lechuza de los Greengrass.

-¿Qué te respondió tú madre, Daph?- preguntó Pansy mientras su amiga abría la carta.

Querida Daphne

Es muy grave lo que me has contado, pero temo decirte que es muy pronto para hacer algo; aunque debes procurar vigilar más seguido a tú hermana para saber si Astoria continúa deshonrando el buen nombre de nuestra familia. Aún me cuesta comprender como ha podido caer tan bajo con esto... Espero que pronto se dé cuenta del error tan grave que esta cometiendo, sino es así hazme saber para tomar medidas sin que tú padre se entere...

Con cariño,

Mamá

-No creo que tú hermana vaya a sentar cabeza- opinó Pansy.

-Yo tampoco lo creo- dijo Daphne guardando la carta -Pero ya oíste, debemos de esperar y vigilar con quién anda.

-Tú madre tiene razón, no sé como puedo caer tan bajo ¡Son Weasley!- dijo la azabache escandalizada -No merece ser llamada tú hermana- añadió con una mueca de desagrado haciendo que Daphne bajara la cabeza con tristeza y decepción. Por más que quisiera a su hermana tendría que tomar medidas ante eso, Astoria tarde que temprano debía de saber que todo lo hacía por su bien y por el bien de la familia Greengrass, pues no podía dejar caer todo el prestigio y el buen nombre que daban a la sociedad... ¡Por supuesto que no!

-Mi hermana tendrá que cambiar esas horribles amistades.

-Claro que sí, imagina si luego se hace amiga del cara rajada.

-Ni lo menciones, Pansy. Tenemos que tomar medidas urgentes...

-¿Estás segura de esto Hermione?- preguntó Harry con algo de inseguridad.

-Claro que sí... Ella es muy dulce.

-Pues eso parece...- respondió el azabache.

-¡Yo digo que NO! Es una locura, es una víbora igual que la otras, hasta puede ser seguidora de quien tu sabes- dijo Ron molesto.

-No lo creo, Hermione tiene razón- apoyó Harry.

-No debes juzgar a las personas sin antes conocerlas Ronald- dijo Ginny molesta por el comportamiento de su hermano -Además deberías darle una disculpa, le has herido.

-No me voy a disculpar con una serpiente rastrera... Además estoy seguro que es igual a todas, se ven inofensivas pero son venenosas.

-Harry, ahí está- dijo Ginny mirando a su amiga que salía de la biblioteca -Puede preguntarle de una vez- finalizó haciendo que el azabache asintiera.

-¡Astoria!- gritó la castaña haciendo que la ojiverde sonriera y se acercara hacía ellos mientras que Ron ponía una mueca.

-Hola chicos- saludó amablemente.

-Hola Astoria- saludaron Hermione, Harry y Ginny.

-¿Me necesitan?¿Qué sucede?- preguntó haciendo que las chicas miraran a Harry.

-Emm sí... Te queríamos decir que haremos unas reuniones en la sala de menesteres para poder aprender a defendernos, ya que Umbridge no nos deja hacer nada magia, y quería saber si quisieras asistir- explicó el azabache.

-Claro que sí, ¿cuándo serán?

-Con este galeón falso podrás saber... Vibrará y te mostrará la hora de la reunión- dijo Hermione tendiéndole el galeón.

-Muchas gracias chicos, es genial.

-Aunque debes tener cuidado de que alguien lo descubra en tú sala común- dijo Harry.

-No te preocupes, nadie lo sabrá.

-Y esperamos que no abras tu bocota con tus amigas las serpientes- dijo Ron de mala gana haciendo que Hermione y Ginny le lanzaran miradas asesinas.

-No soy como la tonta de Parkinson, si es lo que te preocupa- dijo Astoria con molestia.

-Nos veremos en la reunión entonces- dijo Harry interrumpiendo la incomodidad que su mejor amigo había creado.

-Genial, esperaré ansiosa- dijo Astoria con una amplia sonrisa antes de irse.

Las horas pasaban con rapidez, y Astoria ya encontraba lista para bajar a su encuentro con Blaise. Sin más espera, bajó sigilosamente por las escaleras de su habitación y se dirigió a la sala común donde el chico ya lo esperaba.

-Ya era hora- dijo Blaise al verla llegar.

-Lo siento mucho...

-No te preocupes, no pasa nada... Ahora sí vayámonos antes de que se den cuenta que salimos- sentenció el moreno antes de tomarle la mano y salir a los fríos y oscuros pasillos de las mazmorras.

-¿A dónde vamos?- preguntó la castaña con curiosidad.

-Pronto lo sabrás- respondió con una sonrisa ladeada.

Después de caminar un buen rato y subir por una largas escaleras llegaron al lugar donde Blaise había planeado llevarla, un ultimo lugar que la chica aun no conocía pero que Blaise sabia que le iba a gustar, aunque pronto el moreno se dio cuenta que no estaba solos, pues había otra persona que se les había adelantado...