Un lugar sin interrupciones

-¡¿Quieres dejar de besarme cada vez que te da la gana?!- dijo Astoria exaltada mientras alejaba al rubio, aunque esos labios le sean jodidamente provocativos debía ser firme -¡No puedes ir por ahí besando a cualquiera! ¡Sí tantas ganas tienes pues búscate a Parkinson, ella sí que estará feliz de que lo hagas!

-Yo no tengo nada con Parkinson- cortó Draco fríamente acercándose nuevamente para agarrarla de la mano y emprender un nuevo camino.

-¡¿A dónde me llevas ahora?! ¡No soy un títere que puedes llevar a todos lados, Malfoy!- dijo con enfado al sentirse usada por aquel atractivo chico. -¡¿Qué parte de que me están esperando no entendiste?! Además no me apetece ir a ningún lado contigo, ya te dije que estoy con Blaise y no pienso herir sus sentimientos.

-Sentimientos…- bufó exasperado y enojado. ¿Por qué es tan problemática? -¿Crees que Zabinni tiene sentimientos hacía ti?

-¡¿Y tú quién te crees para cuestionar los sentimientos de otra persona?!- preguntó mientras sus ojos destellaban unas chispas distintas a las que el rubio se había obsesionado -¿Acaso tú los tienes hacia mí?- soltó sin pensar sonrojándose violentamente.

¡¿Por qué tienes que ser tan imprudente, Astoria Greengrass?!- se reprendió antes de buscar una buena excusa para enmendar su terrible error. ¿Cómo pude haberle dicho semejante cosa sí está claro que sólo me utiliza a conveniencia?... ¿Y ahora qué demonios hace? ¡No maldigas, no seas mal educada!- volvió al reprenderse antes de fruncir el ceño al ver que el rubio apuntaba con su varita a la nada. ¿Acaso enloqueció? ¿O será que pretende seducirme para llevarme con ese engendro sin nariz? ¡¿Merlín que debo hacer?! ¿Seré mal educada si me escapo?

Luego de unos cuantos minutos en silencio meditando mientras veía al rubio a una distancia considerable, notó que no era que estaba loco, había realizado un hechizo convocador para traer su escoba, y muy bonita por cierto... Esperen, ¡¿UNA ESCOBA?!

-Vamos- señaló el rubio mientras montaba en su escoba y le dejaba un espacio en la parte de adelante.

-No me subiré contigo, ¿Qué me vas a hacer?

-No seas ridícula, no te haré nada Greengrass.

-Entonces, ¿por qué quieres que me suba en tú escoba?

-Daremos un paseo.

-No me obligarás a hacerlo - sentenció con convicción mientras se cruzaba de brazos haciendo que el rubio suspirara pesadamente y se acercara nuevamente a ella.

-Nadie me dice que no.

-Eres un idiota, ¿Y quién te crees tú? ¿El rey de Inglaterra?… Dije que no y es NO.

-Ya te dije que nadie se atreve a decirme que no, y yo tampoco acepto un no como respuesta… Así déjate de niñeces y payasadas.

-Pues lamento infórmale al "REY" que esta vez escuchara un no como respuesta.

-Deberías de informarte más, aún no tomo el título de rey, pero si soy el príncipe de las serpientes- respondió con superioridad, para luego cambiar su semblante nuevamente serio y molesto al recordar la súplicas que le daba a la castaña… ¿Y desde cuándo para acá el gran Draco Malfoy suplicaba por algo? -No me agotes mi paciencia y haz lo que te digo. Lo haces o voy por ti, ¿qué decides?

-¡Maldito!- masculló decidiendo que era mejor ir por voluntad propia, pues por la cara que llevaba sería capaz de cumplir con su palabra.

Draco no pudo ocultar su sonrisa victoriosa al ver la buena decisión que había tomado, aunque se le hacía bastante tedioso verla caminar con tanta parsimonia.

-¿Por qué haces todo esto?- preguntó Astoria una vez sentada en la parte delantera de la escoba.

-Porque soy un Malfoy y siempre obtengo lo que quiero- respondió con extrema tranquilidad y satisfacción antes de sostener la escoba y la pequeña cintura de la chica para pegar un zapatazo y ascender una gran altura.

-¡Malditos!- murmuró una azabache enfadada al ver que nuevamente se iba con esa y la había dejado jadeando por haber recorrido todo el pueblo para poder perseguir al rubio.

-¿Sucede algo lindura?- preguntó una voz masculina detrás de ella haciéndola exaltar.

-¡Por Salazar Montague! Ni se te ocurra volver a pensar hacer eso nuevamente- escupió Pansy enfadada.

-¿Qué? ¿El susto?- preguntó con burla.

-¡¿Y a ti quién te dijo que yo me asusté?!- gruñó. Puede que se haya asustado, pero él no era nadie como para recalcárselo, además no iba a admitirlo frente a sonrisitas… Sí, ese era el apodo que le había puesto junto con Daphne, ya que no podía estar cerca de una chica sin hacerle esas sonrisas estúpidas que hacía que las chicas cayeran a sus pies; pero ella no era de esas estúpidas que caían, ella sólo caía con aquel rubio que hacía unos segundos se había esfumado por los aires con la roba novios de mini-Greengrass, pero tenía la certeza de que sólo era una obsesión y que pronto se aburriría, y la dejaría como un champiñón… Sola. Sola como merecía.

-¿Qué hacías? ¿A quién insultabas?

-No es de tu incumbencia- respondió antes de dirigirse a buscar a la rubia.

-Una chica tan hermosa como tú no puede ser tan gruñona y amargada- dijo el castaño con una sonrisa ladeada y sexy.

Y ahí están las estúpidas sonrisas- pensó mientras rodaba los ojos -No estoy de humor para tus idioteces, Montague.

-Tienes suerte que me gusten las gruñonas y amargadas como tú, Parkinson.

-¿Alguna vez deja tú boca cerrada?- preguntó con hastío.

-Sólo cuando pasa esto- respondió antes de tomarla posesivamente por las caderas y lanzarse a sus labios.

Para Pansy, era extraña la sensación que le producía esa combinación de deseo y calidez con la cual Graham la besaba. Era cierto que esos labios no eran nuevos para su boca, pero nunca había sentido la perfección con la cual se acoplaban a los suyos; era una sensación que ni siquiera con Draco había logrado percibir… Pero le agradaba. Le gustaba el efecto que le producía por cada balanceo que formaban.

-Deberías de olvidarte de Malfoy- dijo Graham una vez recuperado el aliento.

-No sabes lo que dices- cortó Pansy algo aturdida por las sensaciones sentidas. -Será mejor que te largues y me dejes en paz.

-No lo haré- sentenció con una sonrisa ladeada mientras se acercaba a ella.

-Y será mejor que nunca más en tú vida me vuelvas a besar, sí Draco se llegara a enterar de esto…

-Él está muy ocupado con Greengrass- interrumpió.

-Esa zorra no me quitará a Draco- señaló con ira.

-Greengrass es sexy- comentó haciendo que la azabache bufara en desaprobación, pues a su percepción no había mujer más sexy que ella -¿Cuál es el plan?- preguntó al ver la malicia en sus sensuales ojos verdes.

-¿También quieres con la zorra?

-No, pero te quiero ayudar- sentenció el castaño haciendo que Pansy soltara una disimulada sonrisa de satisfacción, después de todo Montague no le interesaba a la roba novios.

La visita había finalizado y los estudiantes tendrían que tomar nuevamente las carrozas para desplazarse al colegio y dirigirse a la gran cena que les esperaba.

Por más que Hermione y Ginny habían buscado a la castaña, no habían podido dar con su paradero, debía de seguir en su cita con el morenazo que tenía como amigo; aunque algo hizo que las chicas se sorprendieran, el moreno se encontraba en la mesa de las serpientes con una mirada perdida y ¿preocupada?, apenas y había probado bocado.

-¿Dónde estará Astoria?- preguntó Blaise por décima vez llevándose malas miradas por parte de Daphne.

-¿Dónde está Pansy?- contraatacó la rubia.

-¿Dónde está Draco?- continuó el azabache.

-Draco y Pansy deben de estar juntos, pero ¿Astoria?

-Blaise tiene razón, Daph- apoyó Theo haciendo que la rubia se sonrojara.

¡Me llamó Daph!... Tranquilízate Daphne eso no quiere decir nada, puede que solo te tenga un aprecio como amiga… Amiga, solo eso- pensó con tristeza

-¿A dónde vas?- preguntó el azabache al ver como su amigo se levantaba y se dirigía a ¿la mesa de los leones?... Definitivamente estaba creando una muy fuerte obsesión.

-¿Dónde está Astoria? ¿Qué le hicieron?- preguntó el moreno iracundo enfrentando a una castaña y pelirroja.

-¡¿Qué le hiciste tú?!- respondió Ginny enfada. ¿Cómo osaba en acercarse a su mesa y hablarles de ese modo?

-Creímos que está contigo- dijo Hermione para tratar de aligerar el ambiente.

-¡PUES VES QUE NO ES ASÍ!

-¡A ESTA MESA NO NOS VIENES A GRITAR!- gritó la pelirroja furiosa haciendo que los demás estudiantes voltearan a ver.

-Puede estar en su sala común- continuó Hermione respirando para no explotar como su amiga.

-¡Tienen que ayudar a buscarla!

-¡¿Tenemos?! ¡Eso suena a manada!

-¿Qué sucede?- preguntó Harry acercándose junto con Ron.

-¡No son sus asuntos!- respondió Ginny antes de salir del Gran Comedor para buscar a su amiga para ser seguida por el moreno.

-Luego les explico- dijo la ojimiel recibiendo un asentimiento por parte de los chicos.

Mientras tanto en algún lugar…

-¿Dónde estamos?- preguntó una castaña.

-En un sitio donde nadie nos podrá interrumpir- respondió el rubio con una sonrisa de medio lado.

-¿Seguimos en el mundo mágico?- volvió a preguntar mirando cada uno de los hermosos árboles que estaban a su alrededor.

-Por supuesto. Estamos en el Bosque Prohibido, y nos dirigimos a la parte perdida del bosque- respondió tomando su mano para luego adentrarse aún más a aquel espeso lugar.