Respuestas

Habían pasado seis días desde el encuentro con la castaña, Pansy se encontraba lista para vengar lo que había prometido vengar... El motivo por el cual había esperado tanto tiempo para hacerlo era simple; pues le había tomado algo de trabajo convencer a la señora Zabini de entregarle uno de los infinitos tipos de venenos que usaba contra sus maridos.

-¿Qué haces, lindura?- preguntó un castaño asomándose por la puerta de su habitación haciéndola sobre saltar.

-¡Maldición Montague! ¡¿Qué no te había dicho que odio que hagas eso?!

-Te asustaste porque debes de estar haciendo algo que no debes…

-¡Cállate!

-O sea que sí es cierto…

-¿Qué demonios quieres? Más te vale que sea rápido porque estoy ocupada.

-Sólo quería saber qué hacías, no te vi en todo el día.

-Estuve ocupada, y aún lo estoy… Así que largo de aquí- gruñó la azabache haciendo que Graham sonriera y Pansy bufara.

Y ahí está… De nueva esa sonrisita de imbécil.

-Quiero saber qué haces…

Venganza, eso hago.

-Suena bastante interesante… Déjame adivinar, ¿Astoria Greengrass?

-La misma zorra- respondió con extremo odio.

-¿No crees que deberías descansar un rato, y no sé… Jugar?- propuso con una sonrisa pícara.

-No quiero que cuando caiga la cena, aún no tenga muy bien repasado el plan.

-Lo tendrás listo para ese entonces, lindura- respondió mientras se acercaba lenta y seductoramente hacia la azabache y comenzaba a depositar pequeños besos en su cuello -¿Qué tienes en mente para hacer?- preguntó con curiosidad.

-¡Cállate y continua!- gruñó haciendo que el castaño sonriera y se lanzara a besar su boca de manera violenta y lujuriosa, para corresponder cada uno de los deseo que la azabache le pedía con pasión y travesura.

Mientras en la sala de menesteres…

-Hoy volveremos a practicar el Patronus para aquellos que la clase pasada no lo lograron- afirmo el azabache dedicándole una sonrisa de aliento a Neville.

-¿Qué sucede serpientita?

-Has estado muy callada… ¿Volviste a tener problemas con Pansytis?

-No chicos… No se preocupen- respondió dando un pesado suspiro, pues su frustración aumentaba a cada hora que pasaba, ya había llegado el día para darle al rubio una respuesta definitiva, pero el problema era que aún no era capaz de entregarle su elección, ¿Cómo saber qué es lo correcto? ¿Cuál era el porcentaje de probabilidad de equivocarse? ¿Qué pretendían de ella?

¿Qué espera Malfoy de mí?

Esa era la pregunta que rondaba día y noche por su cabeza tratando de buscar una respuesta… Respuesta que nunca llegaba haciendo que se formara una gran desesperación por obtener lo que tanta curiosidad le causaba.

Malfoy…

Jodido apellido que nunca la dejaba en paz. Parecía como sí el rubio se hubiese propuesto configurar su cerebro para que nunca lo olvidara ni dejara de pensar en él, pues por más que intentaba olvidarlo, siempre llegaban a ella esas caricias y besos que le esparcía cada vez que entre clases la raptaba a algún rincón del colegio, haciéndole olvidar de Blaise, Pansy, Daphne y hasta de su propio nombre… Eran aquellos gratos momentos que le hacían sonreír y sentir la necesidad de buscarlo y repetirlo una vez más sin que nadie se enterara de lo que iría a hacer, haciéndole sentir como algo parecido a lo prohibido… Sí, Astoria sentía que Draco Malfoy se había convertido en su amor prohibido, Pero… ¿Ella era el de él?

-¡Astoria!- gritó George haciendo que la castaña diera un brinco y saliera de sus pensamientos.

-¿Qué sucede?

-Debes hacer el Patronus- respondió Fred.

-Ah sí, cierto… ¡Expecto Patronum!- exclamó la castaña haciendo que la punta de su varita se iluminara y rápidamente formara un enorme dragón.

-Feorge… ¿Qué el Patronus de Astoria no era un Tigre?

-Juraría que ese era el de la clase pasada, Gred.

Y de hecho, sí lo había sido un hermoso tigre, pero Astoria no entendía a qué debía el cambio si los dragones nunca le habían llamado demasiado la atención… Era realmente extraño.

-Veo que tú Patronus ha cambiado, Astoria… ¿Sabes a qué se debe?- preguntó Harry con sorpresa.

-La verdad no, Harry, pero me gustaría saber…

-Por curiosidad, ¿Qué pensabas?... Tal vez eso pueda interferir en la forma.

¿No es esa la traducción de su nombre? ¡No puede ser cierto!... Debe ser que ahora me gustan los dragones, sí sólo debe ser eso, no debe de haber otra explicación. ¡Maldición Astoria, te gusta Malfoy!

Antes de que Astoria pudiera dar la respuesta, una Bombarda acaba de destrozar la puerta dejando ver a la Cara de Sapo con toda la Brigada Inquisitorial sonriéndoles de manera socarrona… Y ahí estaba entre ellos el culpable del cambio de forma de su Patronus, entre ellos estaba Draco Malfoy.

-¡Atrápenlos!- sentenció la horrible mujer con una de sus risillas.

Draco se acercó rápidamente a Astoria antes de que Blaise o algún otro imbécil se atreviera a tocar medio centímetro de su piel, para luego tomarla dulcemente de su brazo y llevarla dónde la arpía le había señalado.

-¡Maldición Greengrass! ¿No te puedes comportar bien?- gruñó el rubio.

-¿Comportarse bien significa hacer parte de la basura en la que estas metido?... No gracias, paso de eso.

-No, pero por lo menos no andar de revoltosa con San Potter y su grupito heroico.

-¡No seas estúpido Malfoy! Prefiero estar con ellos que ser manejado como un títere por esa arpía vestida de rosa.

-La arpía vestida de rosa quiere que asuman sus consecuencias, no creo que quiera otra marca en tú mano, ¿o sí?- respondió el chico mirando fijamente sus ojos haciendo que Astoria lo pensara un momento. ¿De verdad quería ser castigada?... Pero, ¿y sus amigos?

-Malfoy, ayúdame…

-¿Qué? ¿Enloqueciste?- preguntó interrumpiéndola con el ceño fruncido.

-Sé perfectamente que tú tampoco quisieras que tuviera una marca nueva en mi mano- respondió sin saber exactamente por qué lo había dicho, pero… ¿Será cierto?

-¡Maldición!- exclamó sin saber qué hacer, pues lo que le había dicho la castaña era cierto, no podía ni quería verla sufrir a manos de Umbridge -Huyamos- sentenció con seriedad mientras paraba de caminar.

-Malfoy y, ¿mis amigos?

-Ellos sabrán qué hacer… ¿Lo tomas o lo dejas?

¡¿Por qué demonios siempre me tiene que poner en estas situaciones?!... ¿Será que ellos arreglarán el asunto?

-Greengrass no hay tiempo, ¿lo tomas?- afanó el rubio.

-¡Bien! ¡Lo tomo!- exclamó mordiéndose su labio inferior, ¿estaría haciendo lo correcto?

-¡Accio escoba!- conjuró el rubio haciendo que su Nimbus 2001 apareciera de inmediato.

Astoria sin esperar alguna petición del gruñón rubio, se subió en su escoba y volvió a recordar aquel día en la cual se la llevó sin su consentimiento, pero esta vez era diferente, esta vez sentía la necesidad de escaparse con él y que mejor que en esa situación, pues su adrenalina estaba al ciento por ciento… Aunque había algo que la tenía bastante acongojada, y esa era la famosa respuesta, ¿será que con el cambio de su Patronus sería suficiente para elegir lo que quería? ¿De verdad le gustaba el rubio?

Mientras en el despacho de Umbridge…

-¿Nos mandó a llamar?- preguntó una azabache con enfado, ¿por qué siempre había alguien que le arruinaba su plan?

-Parkinson, Montague, sí… Necesito que se encarguen de ellos mientras que yo arreglo unos asuntos- dijo mientras señalaba al E.D y se disponía a salir.

-¿Dónde está Draco?- preguntó Pansy con desdén.

-¿Qué sucede Parkinson? ¿Tú perro se desprendió de su correa?- preguntó Ginny haciendo que la azabache enfureciera.

-¡Mantén tú asquerosa boca cerrada, Weasley!- gruñó apuntándola con la varita.

-No hagas estupideces, Parkinson- dijo Blaise para sorpresa de todos.

-No me digas que caíste en las redes de esta Traidora de Sangre, Zabini… Es realmente asqueroso.

-¡Cállate! Lo que haga o deje de hacer no es de tú incumbencia.

-No creo que a tú madre le agrade saber lo que tienes con esa.

-Ahora ya me puedo dar cuenta de quién es la que inventa los chismes… Sabes algo Parkinson, deberías preocuparte más de tú vida que la de los demás- respondió el moreno con sorna.

-¡Eres un…!

-¡Ya cállate y dejen comer en paz!- gritó Ron interrumpiendo lo que había podido ser el insulto de Pansy, pues ya hastiado de escuchar a esas dos serpientes lanzarse sátiras.

-¡Cállate tú y dame eso!- contraatacó la azabache mientras le quitaba los dulces.

-Pan… Deberías de compartir- dijeron Crabbe y Goyle al tiempo haciendo que los Gryffindor soltaran una risilla.

-Lindura dame uno- dijo Montague atrapando los dulces que Pansy les había lanzado.

Justo en el momento en el cual probaron los exquisitos dulces, sintieron como su estómago de revolvía a la vez que comenzaban a retorcerse.

-Creo que necesitaran un baño con urgencia- dijo George antes de estallar a carcajadas junto con su hermano.

-¡De esta no se salvan!- gritó Pansy hecha una fiera antes de salir despavorida del despacho de la arpía seguida por los gorilas y por sonrisitas.

-Creo que plan falló… Aún queda Zabini- dijo Neville.

-Lárguense antes de que cambie de opinión- sentenció el moreno haciendo que los leones fruncieran el ceño antes de salir cuidadosamente.

Blaise sonrió para sí mismo al ver pasar a su lado a la anonadada pelirroja.

Puede ser todo lo que sea, pero no le quita lo hermosa y sexy que es…


Hola!

Gracias albus potter-greengrass por tú review, normalmente en mis historia formo esa parejitas, pero lamento decirte que está historia ya tiene varios capítulos publicados en otra página, así que por más que quisiera hacerlo de esa forma no podría, aunque como pudiste leer en este capítulo el moreno si esta interesado en la pequeña pelirroja y te puedo decir que sí tendrán un pequeño enredo... Espero no haberte decepcionado, y ojalá te guste mi invito a que pases al resto de mis historias ya que podrás encontrar dichas parejas y referente a Hermione y Theo, tengo pensado muy pronto en llevar a cabo una historia con ellos :) Saludos!