Sebastián y kurt estaban en una mesa comiendo

-¿Cómo eres mi esposo y no conoces a mi familia?- pregunto kurt

-Hace años que no hablas de ellos – dijo Sebastián

-¿Por qué deje de hablarles? – pregunto kurt confundido

- Todo paso antes de que nos conociéramos – dijo Sebastián

-¿Y nunca hablamos de eso?- pregunto kurt

-No. Si hablamos – dijo Sebastián

-¿Y entonces…?

-Tú querías mudarte a la ciudad e irte al instituto de arte. Y tu papa insistía en que siguieras estudiando derecho, tenía una visión muy estricta de tu futuro

-Lo único que recuerdo, es que estaba estudiando derecho y estar comprometida con Blaine- dijo kurt, a lo que Sebastián se sintió incomodo, kurt se para y empieza a caminar, Sebastián también lo hace agarra su bolso y va tras kurt

-Kurt, Bebe, Bebe, solo... Lo que debes hacer en este momento es regresar a tu vida conmigo – decía Sebastián un poco desesperado- ya oíste al médico es lo mejor para tu curación

-Sí pero yo no te conozco – dijo kurt- quieres que viva contigo y ni te conozco ¿sin pruebas de que estábamos enamorados?

-Fuera de estar casado – dijo Sebastián tratando de que las lagrimas no salieran

-La gente se casa por muchas razones, como un permiso de residencia

Sebastián ríe un poco – soy de Cincinnati

-¿Llevaba un diario? – pregunto kurt

- No que yo sepa – dijo Sebastián negando, kurt se encoge de hombros, como diciéndole no puedo estar contigo y se va a lo que Sebastián triste baja su cabeza

Kurt salió de su cuarto de hospital con un pantalón bluyín que no le quedaba apretado solo en el trasero, con una camisa con mangas, sencillo pero lindo

-Esto es todo lo que pude encontrar – dijo kurt apuntado a su ropa y dándole su bolso a su padre

-Está bien, corazón – dijo la señora hummel – solo vamos a casa

En eso Sebastián entra apurado a la habitación

-Espera. Tengo un correo de voz, Es de antes del accidente – dijo Sebastián mostrando su celular- Dijiste que querías evidencias

-Kurt lo mira –a ver escuchémoslo

Hola, mi vida, Disculpa que siga en mi estudio. Te extraño tanto que mis esculturas de están pareciendo a ti. Así que ¿Qué vas a hacer después? Porque necesito un poco de tiempo de Sebastián, Tú me entiendes. Si. En fin, Llámame. Te amo

-Supongo que al oírlo otra vez, No demuestra nada – dijo Sebastián resignado

-No, No es… es lindo. Digo, Yo sueno… Feliz – dijo kurt mirando a sus padres quienes tenían una cara de fastidio y luego a Sebastián

Sebastián se acerca a kurt- Mira. Piénsalo, Dejaste derecho, Rompiste tu compromiso, te mudaste a la ciudad. Son decisiones que tomaste antes de conocerme. Creo que te debes a ti misma honrar esas decisiones al menos por ahora- dice Sebastián, kurt se le queda mirando

-Esto es un error, kurt – dijo la mama del castaño

-Les prometo que la cuidare – dijo Sebastián- Ven casa conmigo, ven a casa – decía Sebastián desesperado- resolveremos todo juntos

Kurt se queda pensándolo por un rato – Supongo que puedo hacer la prueba para ver si le ayuda a mi memoria y siempre puedo volver a casa si cambio de parecer – decía kurt mirando a sus padres quienes estaban molestos – me case con él y debió ser por una razón

Estaban en el auto camino a casa, kurt se mira por el retrovisor, su cabello estaba un poco despeinado- Parezco un loco

-Te ves maravilloso – dijo Sebastián, a lo que kurt solo sonríe

-¿Dónde vivimos?- pregunto kurt

-En el lado norte – dijo Sebastián

-Quien es el presidente – pregunto kurt

-¿Del país? – Pregunto Sebastián y kurt asintió – Obama – dijo Sebastián

Kurt se queda pensativo-¿El senador?

-Si. Tu votaste por el – dijo Sebastián

-¿Enserio?- pregunto kurt confundido

Van a abrir la puerta de la casa, y al hacerlo un montón de gente grito. SORPRESA, BIENVENIDO KURT, estaban todos sus amigos, los cuales el no recordaba, la música estaba fuerte, y santana fue la primera en acercarse y abrazarla, el caminaba y miraba a todos asustados, Kurt no soporto la presión y se fue para afuera

Sebastián al ver que kurt estaba mal les pidió a todos que por favor se fueran, después de que todos salieron el fue a buscar a su castaño, kurt estaba en su cuarto viendo las cosas cuando Sebastián entra y se sienta a su lado

-Estas bien – pregunto Sebastián

- Tú qué crees

- Ya lo sé, Fue demasiado – dijo Sebastián sintiéndose un poco culpable

-No – dijo kurt- demasiado hubiera sido llegar a casa a un departamento desconocido con un hombre que no conozco, eso es demasiado, pero llegar a la casa, con gente que ni conozco llorando y abrazándome y hablando de cosas que no recuerdo, eso no es demasiado, ESO ES UNA LOCURA –dijo kurt un poco exaltado

- Disculpa, solo iban a hacer unas cuantas personas – dijo Sebastián

-¿Puedes salir por favor?- dijo kurt

- Kurt mira, perdóname – dijo Sebastián triste

-¿DE VERDAD NO ME DEJARAS SOLO?- grito kurt

-Está bien, Lo siento – dijo Sebastián saliendo muy triste de la habitación

-No, yo lo siento – dijo kurt, después de que Sebastián salió