¡Hola!
Les traigo el siguiente capítulo.
Disfruten.
Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, todo es obra de Hajime Isayama.
Después de colgar con Armin, llamó a la oficina de relaciones exteriores de Japón para ver si podía adelantar su cita. En cuanto le confirmaron, se quitó la pijama y se puso lo más adorable posible, aún para esos momentos; sabía que con esas agencias, la apariencia era más importante que nada, un país prefería tener a un estudiante sonriente y lindo que a alguien sucio y sin muchas capacidades.
De camino allá, se le pasó por la mente que tal vez habían descubierto su pequeño fraude con los documentos legales; las tecnologías avanzaban a paso alarmante y no sabía hasta donde podían investigar.
Se olvidó de todo eso al recordar al mejor falsificador de Europa entregándole sus documentos. Prácticamente había tratado con mafiosos y lo bueno de ellos era que no hacían preguntas. Había sido la misma familia con la que había tratado por generaciones y sabía que eran los mejores en esto. Estaba cubierto por los próximos años.
Resultó ser un simple cambio en los pasaportes, por lo que necesitaban los documentos oficiales de todos para producirles nuevos. Afortunadamente, la chica con pecas que atendió a Eren, estaba demasiado ocupada tratando de mostrar su escote como para ver que todos los papeles en sus manos eran falsos. Le dieron una fecha aproximada de la entrega de su nuevo pasaporte y se fue con una sonrisa de satisfacción. Amaba estafar a los grandes gobiernos.
Su acta de nacimiento era falsa, pero su pasaporte no lo sería, así que al menos no podrían sacarlo del país.
Regresó al departamento muerto de sed, así que fue directo a la cocina para tomar un vaso con agua, pero en cuanto dio la vuelta, se tropezó con algo y su cara terminó en el suelo.
¿Que fue eso?
Miró hacia atrás y se encontró con una caja mediana y alargada forrada con papel color esmeralda. Se acercó a ella con curiosidad y buscó la forma de abrirla.
¿Será…? No, él me odia, ya no volverá a enviar regalos.
Bajó los hombros al lastimarse a sí mismo con ese último pensamiento y decidió concentrar su atención en la caja.
Era una fuente de chocolate ya armada con los materiales listos para preparar. Sus ojos brillaron como nunca y se le hizo agua la boca, luego negó con la cabeza.
Bien, oficialmente estoy confundido. ¿Qué pasa con Levi? Ese hombre es un error de continuidad andante.
Buscó la carta de esta vez y la encontró junto a los malvaviscos. Abrió la enorme bolsa y se metió uno a la boca mientras se recargaba en la pared de la cocina aún sentado en el suelo. Seguía sin comprender nada, pero un bombón no se iba a desperdiciar. No en su casa.
La ropa por el suelo y nosotros por las nubes... ese es mi sueño cada noche. Y aún más que eso, mi verdadero sueño comenzará el día, que te vea despertar a mi lado.
Para decirte porque te quiero, tendría que descifrarte el universo, porque tienes una constelación en el alma y en la mirada, el firmamento.
Mi querido Eren, sé que las cosas se ven mal por ahora, pero verás que cuando estemos juntos, nada de esto importará. Pronto serás mío y yo seré tuyo por siempre.
La misma hoja de papel, la misma tinta, la misma nota impresa, pero esta vez, tenía el presentimiento de que todo estaría bien. La carta le dio la paz que no había tenido desde que se mudó a Japón. La sostuvo contra su pecho y cerró escapar un suspiro entre aliviado y confundido.
Salió del departamento y se puso frente a la puerta de Levi. La miró por unos momentos y luego grito.
– ¡Eres un maldito sádico! –Sonaba furioso – ¡Y no tienes un jodido sentido!
Dicho esto, regresó a su hogar pisoteando fuerte. Ahora se sentía descargado, pero pronto llegó la tristeza de nuevo. Un millón de pensamientos cruzaron por su mente y sus ojos volvían a sentirse cargados. Fue a su habitación y buscó su pijama corta venas.
Consistía en un pantalón largo y ligero a rayas y una camisa gris que no había usado en mucho tiempo.
Si la lavé la última vez que la usé, y ya no me la he puesto en años, cuenta como limpia, ¿no?
Cualquiera que conociera –o que creyera conocer –a Eren Jeager, sabía que se ponía eso cuando era momento de sacar el vino, el helado y las películas de dramas románticos, además de un lugar cómodo dónde sentirse miserable.
Se dejó caer sobre su sillón con las manos sujetas en la nuca.
Mierda, ya no tengo alcohol. Tendré que ir a comprar algo cuando deje de ser patético… eso podría tardar.
Armin tardó menos de un minuto en salir del restaurante mirando el papel donde tenía anotada la dirección de Eren, en dirección al camino que siempre tomaban juntos.
Cuando llegó a un lugar que no sabía en donde diablos estaba, prefirió tomar un taxi y darle la dirección al chofer. Por suerte, el hombre sabía dónde era, y sonrió en automático al escuchar ese vecindario tan lindo, pero Armin no comprendía el porqué de su alegría.
El joven rubio no estaba muy seguro de bajar del auto cuando estuvieron frente al gran edificio. Confirmó que la dirección fuera la correcta dos veces más antes de bajar del auto.
Su mirada se paseó desde el lobby hasta la punta de la estructura en el cielo. Echó la cabeza atrás para obtener una mejor visión y tuvo un mal presentimiento.
Al final se decidió por entrar, solo para preguntar si estaba en el lugar correcto. Lo primero que vio al pasar por las puertas transparentes fue un salón bastante amplio y pulcro, luego siguió con la mirada cada rincón hasta que llegó al mostrador.
El lobby en sí se veía mucho más costoso de lo que valía toda su casa, tal vez incluso con él y su abuelo dentro.
Se acercó para hablar con el chico rubio de facciones toscas detrás del mostrador, pero lo vio completamente despreocupado durmiendo en su silla con la boca abierta.
Una gota de sudor le bajó por la frente, y después de meditar entre si debía despertarlo o no, prefirió dejarlo ahí y subir en busca del apartamento de Eren. Entró al ascensor y presionó el sexto piso. Había pensado en llamar a Eren si se perdía, pero la idea fue desechada en el momento en que se recordó que su amigo estaba triste, no necesitaba que él le diera una preocupación más.
El ascensor se abrió de nuevo pero Armin no se movió, solo contemplaba el pasillo pensando en lo que haría si resultaba que se había equivocado. Dio un paso fuera y en ese momento, la puerta que estaba al final del corredor a la izquierda se abrió, dejando ver a un castaño que parecía un vagabundo en un lujoso apartamento.
– ¿E-Eren? –preguntó aún inseguro de que ese chico fuera el lindo y adorable Eren.
Tenía el cabello enmarañado y un pantalón de pijama a rayas con una camisa que parecía tener años de no ver la luz del sol.
–Armin –el moreno se vio sorprendido. El aludido caminó hacia él con cautela.
–Eren… estás hecho una mierda.
–Gracias viejo, eso me hace sentir mucho mejor.
–Lo lamento –el rubio se sintió culpable como nunca.
Eren se dio la vuelta y se encaminó de nuevo hacia su departamento, ni siquiera recordaba por lo que había salido en primer lugar. El rubio lo siguió entrando al apartamento, teniendo que entrecerrar los ojos por toda la luminosidad que derramaba el lugar.
El departamento parecía impecable, como limpiado por una agencia profesional, los muebles se veían perfectamente nuevos y limpios. Cada rincón, desde la cocina hasta el enorme ventanal en la sala, se veía no solo caro, también en perfecto orden, como si esos muebles hubieran estado hechos para estar solo en ese apartamento y viceversa.
–Wow… ¿eres parte de la mafia italiana o algo así? –bromeó el de ojos azules temiendo haberse detenido más tiempo del que debería observando la casa de su amigo.
Eren rió y se fue a sentar al sillón de una plaza color azul eléctrico. Armin tomó asiento en otro sillón, inclinándose hacia el castaño.
–Bien, comienza a hablar –sentenció Armin.
Eren le dio una mirada cautelosa.
–Tú… ¿quieres que te diga lo que pasó?
–Eso es lo que dije –respondió alegre –. Traje algo que tal vez te sirva.
El rubio rebuscó en su mochila y sacó una botella con un líquido de color caoba.
–El cocinero te envía saludos –sonrió inocentemente.
– ¿El cocinero? ¿El tipo con el que hablo una vez a la semana? –preguntó Eren divertido tomando la botella de whisky para oler el producto. Parecía de buena calidad. Armin sonrió.
–Bueno, no me hagas mucho caso pero se veía muy feliz y sus ojos estaban rojos.
El castaño tuvo que reprimir una carcajada ante esa imagen mental y fue a la cocina por dos vasos riedel para el whisky junto con un bote de helado y dos cucharas. Sirvió a ambos chicos y levantó el suyo.
–Un brindis por los cocineros drogados del mundo –bromeó.
El cuerpo de Armin se tensó y luego miró a su amigo.
– ¿Sucede algo?
–Es que… yo… no sé cómo hacerlo.
– ¿Nunca has bebido nada en tu vida?
El rubio negó con la cabeza.
–Entonces, yo te convertiré en un hombre, aquí y ahora –Armin se enrojeció sin entender a qué se refería el castaño.
La siguiente media hora, el moreno se dedicó a hablarle a Armin sobre sus bebidas favoritas, el peligro de beber fuera de casa y la manera correcta de no embriagarse con dos tragos. El rubio no entendía si había ido a su departamento solo a beber y comer helado directo del bote con su amigo en pijama, pero él no sabía que eso en realidad le ayudaba a Eren. Con esto, él mantenía su mente ocupada.
–Eren, no es que no aprecie una buena charla sobre lo que le harán a mi trasero si me desmayo en un bar, pero ambos sabemos que hay que hablar de esto, solo así lo sacarás de tu sistema –Armin interrumpió cuando la conversación se puso extraña.
El moreno respiró hondo viendo lo último que quedaba de su cuarto trago y simplemente decidió soltarlo. Armin escuchaba atentamente cada palabra de la noche que había tenido en el ascensor y la sorpresa al regresar a casa, se sentía tan estimulante hablar sobre lo que le había sucedido.
–Pero… es… él… no, no puede…ese… –cuando su amigo terminó de soltar toda su mierda, Arlet ya no podía articular palabra, se veía tan molesto que en ninguna vida lo había visto así.
– ¿Cómo pudo decirte todo eso? ¿Qué sabe él? ¿Cómo puedes enamorarte de alguien así? –el de ojos azules estaba realmente molesto, tanto que seguía sirviendo el líquido oscuro en su vaso.
–Eh… si, Armin, creo que deberías dejar eso –Eren intentó tomar su vaso, pero el chico lo apartó.
–Cállate, tú no tienes la culpa de que él sea un perfecto idiota –dijo arrastrando las palabras. Eren se rió pesadamente.
–Ni siquiera deberíamos de estar hablando de ese pitufo sexualmente activo, olvídate de eso amigo, mejor bébete esto –Armin estaba completamente ebrio y le ofreció la botella a Eren, quien solo pudo lanzar una fuerte carcajada aceptando la botella.
Vació más whisky en su vaso y luego en el de Armin. La botella comenzaba a verse cada vez más vacía.
–Oye, acabo de recordar algo –dijo Eren de la nada –. Nos invitaron a una fiesta, deberíamos ir.
– ¿Habrá alcohol?
–Sí.
– ¿Y chicos lindos?
–Supongo.
– ¡Iremos! –gritó levantando los brazos.
–Recuerda que tienes novio, no puedes concentrarte en esos chicos lindos, amigo.
–Oh cierto, entonces haré que Erwin se propague, así será el doble de genial.
– ¿Propagarse? ¿Cómo si se pudiera reproducir con el agua? –Eren, ya ebrio, le seguía el juego al rubio.
– ¡Eso sería increíble!
– ¡Sí!
Para este punto de la, ahora ya avanzada noche, ambos estaban casi gritando, pisoteando y alzando las manos cuando estaban de acuerdo con lo que el otro decía.
–Aunque yo no me preocuparía tanto por Erwin –el rubio se puso misteriosamente serio.
– ¿De qué hablas?
–Es que… no, déjalo, solo estoy diciendo tonterías –lanzó una carcajada forzada.
–Más te vale decirme Armin, o te haré puré.
–Bien bien, tú ganas –respondió levantando las manos –. Es que… siento que él no me ve como yo lo veo.
– ¿Cómo? –Armin se sonrojó y no respondió por un momento.
–Me… ¡me refiero a un hombre! El idiota de Erwin solo me ve como un niño, ¡ni siquiera da señales de querer tener sexo conmigo! –gritó furioso.
Eren se quedó en blanco. No sabía que el lindo y tierno Armin podría albergar ese tipo de pensamientos. Hacia un esfuerzo sobrehumano para no imaginarse a su amigo "feliz", esfuerzo que estaba entremezclado con imágenes de él cuando eran niños.
Esta va a ser una larga noche.
Después de almorzar con Hanji, Levi había salido temprano del trabajo, así que quiso ocupar su mente en lo único que lo podía distraer y hacer feliz al mismo tiempo; la limpieza. Después de la oficina, fue al centro comercial para comprar más limpiadores y luego regresó para terminar unos documentos. Pasó lo que quedaba de la tarde en una limpieza completa de su departamento –sí, de nuevo –. Para cuando terminó, ya estaba entrada la tarde, y él estaba tan cansado por no haber dormido que cayó rendido en su sofá.
Estaba teniendo su sueño más reparador en mucho tiempo, pero aun así, podía escuchar gritos y golpes a las paredes a lo lejos. Terminó despertando más estresado de lo que durmió. Se sentó en la sala y contempló su hogar perfectamente limpio. Los gritos se hicieron más intensos.
Se puso de pie y siguió el molesto sonido de las voces, terminando frente a la puerta de Eren. Sin pensarlo, golpeo la puerta fuertemente para que los simios adentro pudieran escucharlo.
Ambos jóvenes saltaron en sus asientos al escuchar cómo la puerta era maltratada. El castaño intentó ponerse de pie, pero un alcoholizado Armin se adelantó y la abrió.
Levi vio por encima de la pasiva rubia que apestaba a alcohol y fulminó a Eren con la mirada. Este se tensó.
–Oye mocoso, cierra la puta boca de una vez, hasta yo escucho tu escándalo.
–Sí, eso es obvio enano del mal –antes de que el ojiesmeralda pudiera disculparse, su amigo ya estaba matando a Levi con la mirada.
– ¿Disculpa? –el azabache no podía creer que alguien tuviera los cojones para enfrentársele así, incluso estando borracho. Lo que Levi no notó es que las rodillas de Armin temblaban como gelatina al ver los ojos sedientos de sangre de su receptor.
–Si te molesta el ruido, puedes ir a cualquier lugar donde no te odien, aunque dudo que ese lugar exista –respondió arrastrando las palabras, que era lo más claro que podía pronunciar.
–N-no tengo porque-
–Sí, si tienes. Así como te tiras al primer estudiante que se te cruza por en frente, enano pedófilo.
Esto dejó helado a Levi. Recordaba haber molestado a Erwin por exactamente lo mismo, pero nunca se le vino a la mente el hecho de que él sí había dormido con un chico casi de la misma edad. No se había planteado el hecho de que él también era un shotaconero.
Incluso Eren en su estado de ebriedad, quería seguir guardando la distancia verbal con Levi, y Armin se había pasado por el culo todo eso. Su boca estaba tan abierta como la de Levi por el atrevimiento del rubio, quien parecía no poder leer el ambiente. No estaba seguro de sí aún había esperanza de salvar el alma de Armin de las garras de Levi o ya era inútil.
–Y si te vas a quedar ahí parado como cerdo todo el día, es mejor que lo hagas en ese foco de infecciones de transmisión sexual que llamas departamento.
Esta vez, el silencio se hizo tan profundo, que tanto Levi como Eren tenían la mente en blanco. Miraron a Armin con los ojos abiertos de par en par, pero el rubio parecía no percatarse.
El chico esperó respuesta del enano maldito, y al ver que se había quedado sin palaras, resopló y le azotó la puerta en la cara. Se dio la vuelta y regresó a su asiento.
–Hey amigo, ven acá, ya casi se acaba la botella –gritó alegre hacia Eren.
Él… acaba de… a mi…
Cuando el azabache salió de su perplejidad, frunció el ceño e intentó volver a golpear la puerta para poner al mocoso rubio en su lugar, pero las dudas comenzaron a molestarlo.
Pedófilo, ¿yo? Dormí con alguien 10 años menor, gran cosa. A puesto que Erwin lo hará algún día con su mocoso… espera.
Rebuscó en su cerebro, estaba seguro de que ya había visto a ese niño idiota antes. Recordó su maldita apuesta. Erwin había conseguido salir con un chico rubio y por eso, él tendría que dar clases a más mocosos estúpidos. Se esforzó para recordar la imagen que había enviado Erwin.
Se dirigió a su departamento de nuevo y tomó su teléfono para llamar a su amigo cuando estuvo seguro de estar hablando del mismo chico.
– ¿Levi? ¿Tienes idea de la hora que es? –contestó el cejotas adormilado.
– ¿Sabes dónde está tu shota ahora?
–Armin, eso fue peligroso –dijo Eren bebiendo otra copa –. No debes confrontar a Levi así.
– ¿Levi? ¿Qué importa?, de todas formas está loco por ti.
– ¿Q-que? –preguntó el castaño sonrojado.
–No me digas que tú eres igual de idiota. Es obvio que él se muere por ti. Lo vi en sus ojos, y estos nenes no se equivocan –respondió arrastrando las palabras señalando su nariz en un intento de apuntar sus orbes celestiales.
–Estás tan ebrio –dijo el castaño intentando cambiar de tema.
–Hablando de eso, tengo que ir a sacar mi valor.
El rubio bebió lo último que quedaba de su trago y se levantó buscando algo a tientas. Cuando dio con la puerta del baño, entró lentamente y sacó todo el contenido de su estómago sin importarle si caía en el inodoro o no.
Alguien golpeó a la puerta suavemente. Eren entró en pánico, pensando en que Levi seguramente ya había preparado su asesinato, así que tomó un florero y lo escondió en su espalda, pero era tan grande que aún podía verse. Caminó en zigzag hacia la puerta.
Cuando la abrió, todo el alcohol que tenía en su sistema se fue por los suelos. Ver a Erwin de pie frente a él, lo hizo ponerse sobrio en un segundo. Soltó el florero y rodó por la alfombra; estaba parado en el umbral de la puerta con una mirada de preocupación y el cabello desordenado con Levi detrás de él con los brazos cruzados y una sonrisa de autosatisfacción.
– ¿Eres Eren? –su voz lo hizo volver a la legión de reconocimiento, las veces que casi muere y las veces que todo estuvo bien.
Recordó la forma en que murió y no quiso responder, porque sabía que si hablaba, se iba a romper. Asintió con la cabeza.
– ¿Dónde está Armin? Él no puede estar ebrio.
Aún se escuchaban las arcadas cuando el chico rubio salió del baño intentando sostenerse de la puerta.
– ¿Quién dice? Si lo hago genial.
El chico comenzó a reír descontrolado. Erwin entró al departamento y tomó el brazo de Armin.
–Cielo, debemos irnos. Aún no tienes la edad para beber –el mayor intentó tomar su mano, pero Armin lo hizo a un lado.
–Púdrete –el chico casi no podía mantenerse en pie, pero seguía hablando.
–Armin –Eren se acercó para estar lo suficientemente cerca de su amigo sin que los otros dos escucharan lo que estaba a punto de aconsejarle –. Si lo que quieres es dormir con Erwin, te recomiendo que vayas con él en su auto, ustedes solos y que el alcohol el tu sistema haga el resto.
El rubiecito necesitó unos segundos para procesar correctamente la información, casi se podía escuchar los engranajes de su cerebro dando vueltas. Cuando comprendió, no pudo evitar sonreír y abrazó a Eren.
–Por eso eres mi amigo –rompió el abrazo y pudo ver a dos adultos confundidos por el cambio de ambiente. Armin fue en zigzag por su mochila –. Te veré mañana por la tarde.
– ¿Mañana?
– ¿Ya lo olvidaste? Iremos de compras.
Comprar útiles escolares para la universidad suena increíblemente gay cuando tú lo dices.
–Ah, cierto. Te veré entonces –el castaño sonrió despidiéndose de Armin.
Ambos rubios salieron del departamento para tomar el ascensor con Erwin intentando que su novio mantuviera un poco el equilibrio. Tanto Eren como Levi, permanecían inmóviles; Levi en el umbral de la puerta de brazos cruzados solo observando hacia dónde se dirigía la conversación y Eren cerca del baño donde hasta hace poco había estado parado Armin.
En cuanto se quedaron solos, todo tipo de pensamientos pasaron por la mente de ambos, pero Eren no iba a dejar pasar lo de la noche anterior tan fácil. Llegó a zancadas de ebrio hasta la puerta y frunció el ceño frente a Levi, quien no sabía que haría el castaño.
Eren cerró la puerta en la cara de Levi por segunda vez en la noche. Éste se molestó, pero ya no podía hacer mucho. Se dio la vuelta y regresó a su hogar.
El castaño tenía la misma ropa de ayer y estaba acostado boca abajo sobre la cama sin destender, como si simplemente se hubiera colapsado ahí. Gruñó al sentir los rayos del sol penetrándole el cerebro. Se dio la vuelta y se restregó los ojos.
Buscó a tientas su celular y fue directo a whatsapp. Armin no se había conectado desde ayer.
No sabía qué hora era, pero tenía el presentimiento de que seguiría dormido, así que escribió algo para que lo leyera cuando despertara.
Te veré a la 1pm para ir al centro comercial
Eren, son las 2:30pm
La respuesta fue inmediata. Al parecer, Armin estaba más despierto que Eren.
Demonios
Me acabo de despertar
Yo hace poco
Entonces nos vemos a las 4 allá
Está bien
Aún quieres ir a la fiesta de esta noche?
¿Fiesta?
Marco cumple años y quiere que vayamos a un club nocturno
Parece que se va a poner entretenido
Creo que paso, ya tuve suficiente diversión para todo el año
Esta será nuestra primera salida juntos
Y la última antes de volvernos locos con la universidad
Tienes razón
¿Crees que deberíamos?
Creo que deberíamos al menos tratar y si no nos gusta, siempre podemos huir como nenas
Cierto xD
Está bien, hay que ir
Genial
Cómo te sientes?
He estado mejor
¿Y tú?
Igual
Lamento lo de tu baño
Ni siquiera he entrado
No me quiero imaginar de todos los lugares donde debe haber vómito seco ahora
De verdad lo siento
Iré antes para ayudarte a limpiar
Mejor deberíamos dejárselo a Levi, él limpiará hasta los átomos
No quiero que él haga eso por algo que yo hice
No lo veas así
Solo lo conduciría casualmente al baño y dejaría que las voces en su cabeza hagan el resto
XD
Ntp
Lo limpio luego
Como te fue con Erwin?
No preguntes
Tan mal estuvo?
Me desmayé en el estacionamiento de tu edificio
Ni siquiera habíamos llegado al auto
Fue tan vergonzoso
Que dijo tu abuelo?
No fui a casa, Erwin tomó mi celular y le envió un mensaje diciéndole que iba a dormir en tu casa
Muy listo
Estoy tan avergonzado con él
No sé en donde está ahora, pero cuando lo vea no voy a saber ni que decirle
Tu tranquilo
Que es lo que puedes recordar?
No mucho
Comenzamos a beber y yo estaba muy enojado por algo
Lo demás es borroso
Tienes que decirme amigo, ¿hice algo de lo que me voy a arrepentir?
Ehh… tal vez
Eren vamos, matarme rápido y sin dolor es lo mejor
Solo digamos que le dijiste algunas cosas a Levi que tal vez te cuesten en un futuro
¿Levi? ¿El Levi que vive a dos metros de ti y tiene mirada de psicópata? ¿ESE LEVI?
Sep
¡EREN!
Tú dijiste que te dijera
OH POR DIOS
Acabo de recordar toda la mierda que le dije
Carajo Eren, ¿Por qué no me detuviste?
Estaba ocupado preguntándome cuanto te quedaba de vida
No volveré a ir a tu departamento en lo que me resta de vida
No es tan malo
¿De verdad lo crees?
No
X_X
Soy un perfecto idiota, ahora Levi me va a aplastar como una hormiga
No lo hará
¿Cómo estás tan seguro? Él parece de los que patean a alguien por no llevarle azúcar con su café
¿Viste sus ojos? Casi muero de tan solo verlos, ¿Por qué crees que vomité?
Me asusté U_U
Lo sé porque tú estás con Erwin
¿Y?
Te has preguntado cómo es que él supo que estabas en mi departamento? O siquiera cómo supo mi dirección
¿Qué estás diciendo? ¿Qué Levi y Erwin se conocen?
No te ha dicho nada de él?
No
Oh cielos
Recuerdo que una vez dijo que tenía un amigo que hacía llorar a niños y perritos
¿Crees que sea Levi?
Suena como algo que él haría
Eso quiere decir que le cerré la puerta en la nariz al amigo de mi novio
Y si son muy cercanos, lo más probable es que lo vea seguido
Carajo
Tranquilo
Se lo merecía
Y tú solo estabas defendiéndome
Por cierto, gracias por eso
Por nada
Espero que mi sacrificio al menos valga la pena para que te deje de molestar
Siento que eres mi mamá defendiéndome del brabucón de la escuela
Fuck
Fuck
Fuck
Eren, ¿Qué hago? Erwin llegó
Lo escucho en el pasillo
Creo que tienen algunas cosas de que hablar
Pero no ahora
No se me ocurre nada bueno
Si te hace preguntas que no puedas responder dile que estabas ebrio, que no estabas pensando
Esta vez, Armin se tardó un poco en responder.
Quiere hablarme
Tal vez quiere terminar conmigo
JAJAJAJAJAJAJA
Deja de decir estupideces, casi me da diabetes de lo lindo que te trataba anoche
No puede querer terminar contigo
No entres en pánico
Está bien
Debo ir
Te veré a las 4… si sigo de pie
Buena suerte
No hubo respuesta. Eren sabía que el valor de Armin estaba siendo probado justo ahora, pero confiaba en que lo haría bien. Repasó mentalmente su plan para el resto del día mientras se ponía de pie lentamente para evitar accidentes.
Le envió un mensaje a Marco para avisarle que ambos chicos estarían ahí y al poco tiempo recibió una respuesta eufórica. Rodeó los ojos con una sonrisa y se dirigió a la sala. La evidencia de una noche de tragos estaba regada por toda la sala.
Suspiró y comenzó a limpiar su departamento incluyendo el baño –el cual necesitó una increíble cantidad de valor y fuerza de voluntad –. Al terminar, tomó una merecida ducha y fue a vestirse.
Desayunó sin la sorpresa de algún regalo. Odiaba admitirlo, pero se sentía algo decepcionado.
Tal vez lo que Armin le dijo de verdad hizo efecto, después de todo, era eso lo que yo quería ¿no?
Faltaban menos de cinco minutos para las 4 y Eren se ponía sus botines sin cintas color cenizo. Al centro comercial hacia casi diez minutos, por lo que debía correr si quería llegar con un retraso no tan marcado.
Tomó su billetera y se la metió a la boca para tener las manos libres y poder cerrar la puerta al salir. Corrió por el pasillo y oprimió el botón del ascensor unas tres veces. Llevaba tanta prisa que ni siquiera se había percatado del abogado recargado en la puerta de su departamento con una pijama ceñida al cuerpo.
Cuando las puertas al fin se abrieron, Eren entró sin perder un segundo y después oprimió el botón de la planta baja otras cuatro veces. Despegó la vista del ascensor un momento y vio al azabache cruzado de brazos con la mirada fija en él. Se miraron uno al otro hasta que la puerta del ascensor se cerró.
Levi entró a su departamento de nuevo, podría ir por su correspondencia más tarde. Ahora parecía que era momento de torturar a su cerebro. Se había "tomado el día libre"; no iba a su oficina, pero se la pasaba encerrado en la oficina de su departamento entre papeles y llamadas.
Los dos jóvenes regresaron al edificio del más alto cargados de varias bolsas de diferentes tamaños. Armin se mantenía escondido a la espera de que Eren le diera la señal para poder salir del ascensor.
–Vamos Armin, parece que no está por aquí.
– ¿Estás seguro? ¿Ya revisaste detrás de aquella planta? –susurraba aún desde el ascensor.
– ¿Qué haría Levi detrás de una planta?
– ¿Qué no sabes cómo cazan los depredadores? Se esconden hasta que es hora de atacar.
–Trae tu paranoico trasero acá –ordenó a la mitad del camino hacia su departamento.
El rubio hizo un mohín y caminó con cautela hacia el interior del apartamento. Cuando se sintió a salvo, suspiró y dejó sus bolsas en el suelo y se desplomó en el mismo sillón donde se había puesto ebrio hacía unas cuantas horas.
Eren fue a la cocina y sirvió dos vasos de limonada fría. Le extendió a Armin uno.
–Sin alcohol esta vez –bromeó.
–Que gracioso –respondió sarcástico provocando la risa del castaño.
– ¿Hablaste con tu abuelo?
–Si, por la mañana. Le dije que había dormido en tu casa y que lo haría hoy también. En realidad voy a dormir en casa de Erwin
–Que bien, pero ahora definitivamente me dirás todo lo que Erwin te dijo hoy.
Armin suspiró.
–Me dio una charla sobre la responsabilidad del alcohol.
– ¿Ahora es tu padre?
–Eso mismo le dije. Dijo que se preocupaba por mí y cuando le dije que íbamos a salir hoy también, me dijo que nunca me dejaría vivir en paz si no iba a recogerme personalmente, al menos hasta que tuviera un poco más de tolerancia con el alcohol.
–Novio, padre y ahora chaperona.
–Basta –se quejó Armin riendo –. Él es tan lindo cuando se preocupa por mí.
El chico puso una mirada de puberta enamorada y a Eren se le revolvió el estómago.
– ¿Le dirás que quieres que te dé toda la noche?
– ¡¿Qué?! –Armin se alteró y se vio confundido por un momento.
–Anoche me dijiste que querías hacerlo con él –se encogió de hombros.
Armin se sonrojó como nunca en su vida y se hundía en el sillón lo más que podía. Rezaba para que la tierra se lo comiera.
–Y-yo…
–Tranquilo, es normal a nuestra edad –esto tranquilizó a su amigo.
–E-entonces… ¿te puedo preguntar algo?
–Claro.
– ¿Con quién fue tu primera vez? –Armin seguía avergonzado y no hacía contacto visual. Pasaron los minutos y Eren no contestaba. Al final, se decidió a mirarlo.
–Con… mi primer novio –el castaño sonreía, pero esta vez el esfuerzo que hacía para no verse nervioso, estaba rindiendo frutos.
– ¿Dolió?
–No, él fue cuidadoso.
– ¿Te gustó?
–Mucho.
– ¿No te pusiste nervioso? –el rubio ahora lo miraba con curiosidad.
–Casi muero de nervios –se rió –. Pero él fue paciente y gentil, y si alguien como él pudo serlo, estoy más que seguro que Erwin tendrá el doble de cuidado, solo dile lo que quieres.
Eren se estaba poniendo sentimental al recordar su primera vez con su capitán y quería cortar la conversación lo más pronto posible, o al menos desviar la atención hacia su amigo.
– ¿Y si él no me ve de esa forma?
– ¿Y si sí lo hace pero no quiere presionarte? Su relación no va a llegar a ningún lugar si no dicen lo que sienten.
–Tienes razón –Armin se sumió en sus pensamientos por un rato en el que reinó el silencio – ¿No te sentiste mal cuando terminaron y ya no podías borrar lo que habías hecho?
–No –ahora era el castaño el que parecía aislado del mundo recordando la mejor noche de su vida –. Nunca me arrepentí de nada mientras estuve con él.
– ¿Cómo terminaron? ¿Qué sucedió? –preguntó curioso.
Esa conversación estaba carcomiendo a Eren por dentro. Ahora sentía un nudo en la garganta. Miraba al vacío y tenía una pequeña sonrisa, como si estuviera recordando cada segundo en el que había sido feliz y se había desvanecido.
–Yo… tuve que irme por un tiempo por problemas personales –intentaba ser lo menos especifico que podía –. Cuando volví, él ya no estaba ahí, Creo que también se fue y murió alejado de todo.
–Oh dios –la expresión de Armin era una mezcla de horror y culpa –. Lo siento tanto Eren, no debí haber preguntado.
–Está bien –esto lo dijo, más que nada para hacer sentir mejor a su amigo, pero él sabía que no estaba bien.
–Pero… es que… la forma en la que hablas de él, es como si hubiera sido el amor de tu vida que dejaste ir.
Ok, eso dolió.
El castaño sonreía forzadamente, pero sabía que en cualquier momento comenzaría a llorar, ya podía sentir las lágrimas formarse detrás de sus ojos.
–Eso fue hace tiempo, ya no importa.
–Pero, ¿Cómo sabes que murió si no estabas ahí? Que mal que haya estado solo –dijo apenado. Eren lo miró fijamente sin ninguna expresión.
–No creo. Él era una persona solitaria. Si lo ves bien, es algo que alguien como él haría. Nunca se quedaría a que otros lo vieran morir o como un cadáver, simplemente se iría para que todos lo recordaran como era –clavó la vista en el suelo –. Podrá sonar loco, pero en algún momento, sentí que él ya no estaba, como si un interruptor se hubiera apagado dentro de mí.
–Lo lamento.
–Está bien –dijo sonriendo –. Ahora debemos arreglarnos si no queremos vernos como vagabundos.
– ¿Crees que me pueda duchar aquí?
–Claro, el baño está… bueno, creo que ya sabes dónde está –rió.
Armin se levantó y lo miro a modo de disculpa para encerrarse en el baño. Al poco tiempo, escuchó el agua correr.
Eren miró todo lo que habían comprado y decidió acomodarlo después. Se dirigió tranquilamente hacia su habitación y cerró la puerta sin prestarle atención a lo demás.
Tomó una de sus almohadas y hundió la cara para comenzar a llorar desesperadamente. Sostenía la almohada lo más fuerte que podía, como tratando de aferrarse a algo para repetirse que todo estaría bien mientras su pecho se contraía y sus tímidos sollozos de ahogaban para no hacer tanto ruido, al menos no lo suficiente como para que el rubio escuchara.
Cuando supo que era suficiente, se limpió el rostro y fue a la cocina para lavarse la cara con el agua de la cocina. Al poco tiempo, su amigo salió aún mojado pasando por la sala. Eren le dio la espalda y le dijo que podía cambiarse en su habitación. Escuchó que el rubio tomaba una de las bolsas y caminaba con pasos ligeros hasta el cuarto de Eren.
El castaño miró la alfombra unos segundos y entró a ducharse una vez más, así si su rostro seguía mostrando rastros de llanto, la ducha lo explicaría.
Una vez terminado su ritual de relajación, pasó por la sala viendo a Armin poner las bolsas en dos montones. Fue a vestirse a su habitación y se encontró con una bolsa pequeña rectangular y roja de papel que reposaba en la cama.
Tal vez Armin ya empezó a dividir las bolsas…
Pero, ¿entonces por qué no trajo las demás?
Al final, se vistió con lo primero que encontró y se puso a indagar esa bolsa. Encontró una pulsera ancha de cuero café que combinaba perfecto con lo que planeaba usar esa noche en el club, pero no recordaba haber comprado eso.
Su mirada volvió a la bolsa y encontró un sobre negro. Se vio realmente confundido cuando lo tomó.
¿Qué no me odiaba? ¿Qué es eso? ¿Querrá hacer las paces? Si es así, ¿Por qué no vino él mismo?
Abrió el sobre y se encontró de nuevo con una hoja rosa claro impresa con las palabras en negro.
Me enamoré de ti como se enamoró el sol de la luna, aun sabiendo que nunca pondrían estar juntos. Cuando me vaya de aquí estarás en mis recuerdos e incluso cuando yo muera serás eterno en mis sueños.
Me quedaré con esa sonrisa tuya que algún día te robé y que haré durar por siempre en mi memoria.
Ahora todo estará bien, mi querido Eren. Mañana por la noche, al fin te tendré solo para mí. Espera solo un día más mi conejito.
¿Mañana? Al fin decidió dejarse de tonterías. Me alegro. Mañana le diré lo idiota que es por hacer todo esto, solo espero que lo que sea que vaya a hacer, valga la pena.
Salió de su habitación con la intención de cocinar algo antes de irse. Aún tenían tiempo, pero cuando llegó a la cocina, vio a Armin con un sartén en mano y un montón de vegetales picados junto a él.
– ¿Qué haces? –preguntó acercándosele.
–Es udon [1], ¿lo conoces? –respondió el rubio sin mirarlo. Eren fue a sentarse en la barra cerca de la estufa donde estaba Armin, solo viéndolo cocinar.
–He oído hablar de eso, pero nunca lo he probado.
–En Japón eso es un delito, tienes suerte de que esté aquí para salvarte el pellejo –bromeó.
–Entonces creo que te debo una. La verdad mis conocimientos sobre la cocina japonesa están muy limitados.
–Ya pensé en eso, por eso te escribí todas las recetas típicas de aquí que se me vinieron a la mente –dijo señalado un bloc de notas en la mesa cerca de la puerta.
Eren lo tomó con curiosidad. Armin había escrito casi 20 páginas, todas con instrucciones detalladas y concejos respecto al modo de preparación.
–Wow, gracias Armin, empezaba a preocuparme de que aquí sea tan difícil conseguir los ingredientes que necesito.
–Por nada –dijo sirviendo fideos gruesos en dos cuencos. Le acercó uno a Eren junto con sus palillos –. Ahora come.
Ambos comieron mientras hablaban de todo lo que se habían comprado ese día. Al principio se preocuparon de sus materiales escolares, solo lo que creían que iban a necesitar, pero conforme las tiendas comenzaron a aparecer y hacerse más llamativas, Eren arrastró a Armin a algunas de ellas para comprar algo que ponerse que fuera decente para esa noche.
– ¡Esto sabe muy bueno! –dijo Eren sonriendo.
–Me alegro que te gustara.
– ¿Dónde compraste los ingredientes?
–En una tienda de alimentos, cuando estabas corriendo por ahí buscando un sombrero que fuera menta y no verde.
–Y no lo encontré –dijo algo molesto.
–Por cierto, ¿Qué compraste en esa bolsa roja sobre tu cama?
–Uh… ¿la viste?
–Sí, lo siento, estaba sobre la cama y no recuerdo haber visto una bolsa roja.
–Era una pulsera de cuero –respondió mirando lo poco que quedaba de su comida –Levi me la regaló.
Eso último lo dijo casi susurrando sin hacer contacto visual. Armin casi se cae de la silla de la sorpresa.
– ¡¿Qué?! ¿Te sigue dejando los regalos? Pensé que te odiaba. Y después de todo lo que dijo… después de lo que yo dije. No tiene sentido.
–Lo sé. Ya no entiendo si me odia o no. Si es así, ¿Por qué sigue enviando cosas? Y si no, ¿Por qué dijo todo eso?
– ¿Estás seguro que te gusta alguien tan complicado?
Eren lo miró a su amigo como diciendo "no me jodas" y este levantó las manos en señal de inocencia.
–Solo digo que eso es algo extraño. Deberías preguntarle qué demonios pasa.
–Lo haré.
Mientras Armin le estaba gritando a Levi, me imaginaba a un niño intentando matar a alguien con un chuchillo de plástico XD
Y para sus futuras preguntas, si, me gusta verlos sufrir :')
Sé que a muchos les está preocupando el conflicto entre Eren y Levi, y la verdad es que a mí también me rompe el cora, pero en el siguiente capítulo viene la fiesta en el club. ¿Qué tendrá la noche preparada para estos dos? La oscuridad y el alcohol son la receta para el desastre.
No se olviden de dejar su sensual review.
Es todo por ahora night lights, nos leemos la próxima semana.
[1] Tipo de fideo grueso hecho de harina al que se le añade sopa de miso entre otros ingredientes.
