Hola humanos
Aquí les traigo su dosis semanal de feels
Tienen suerte, hubo problema tras problema con este cap y casi no lo subo, pero al fin, aquí está lo que tanto estuvieron esperando :'v
Disfruten
Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, todo es obra de Hajime Isayama.
Un taxi se estacionó frente al Amnesia y de él, salieron un rubio y un castaño que le robaron la atención a quienes estaban formado una fila fuera de la puerta.
Armin llevaba un pantalón de vestir negro y una camisa azul marino de botones con los primeros dos sin abotonar y las mangas dobladas hasta los codos con sus vans grises. Eren tenía unos jeans negros, una camisa de manga corta blanca y sobre esta, un chaleco gris desabrochado con un suéter ligero color vino recogido hasta los codos, sus botines caqui con cintas y el cabello desordenado. En la muñeca llevaba la pulsera de cuero.
Los murmullos no se hicieron esperar, la mayoría era de chicas que les decían algo a sus amigas al oído mientras los miraban de arriba a abajo. Esto hizo que apareciera un leve sonrojo en los rostros de los dos chicos.
Eren consiguió ver la cabeza de Jean por encima de la multitud y sin pensarlo, tomó el brazo de su amigo para caminar en su dirección. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca de la puerta, pudieron ver a Jean y a Marco.
–Hola chicos –saludó el pecoso alegre –. Que bien que pudieron venir.
–H-hola –dijo Armin apenado por la mirada que estaba recibiendo por parte de Jean.
–Jean, ya lo hablamos –se quejó Marco –, ¿no tienes algo que decirle a Armin?
El de la cara de caballo miró al chico rubio desde su metro setenta y cinco de estatura con una ceja levantada. Se cruzó de brazos y miró a otro lado.
–No.
Parecía malhumorado, y esto solo consiguió molestar a Eren. Marco tomó el antebrazo de su novio y miró a los chicos en señal de disculpa.
–Lo siento, él es algo gruñón –se forzó a reír para hacer más ameno el ambiente y Armin intentó imitarlo. Eren y Jean se miraban de forma retadora –. Connie fue por Sasha, no deben tardar.
El barman puso dos copas frente a los clientes que ya llevaban rato sentados frente a él, solo conversando antes de retirarse lo más rápido que pudo. La mirada del hombre le daba escalofríos.
– ¿Y crees que durmiendo con un extraño, olvidarás tus problemas con tu Cucciolo [1]? –preguntó Hanji por encima de la música.
–Funcionó la última vez –respondió el azabache sin mirarla llevando su trago a sus labios. Hanji suspiró.
–Ese niño te está cambiando.
– ¿Tú crees? –la castaña lo miró.
–Tú odias este lugar, jamás hubieras querido venir a beber aquí si no estuvieras tan mal.
–Porque solo hay mocosos y además es demasiado ruidoso.
–Además estás… diferente –Levi la miró aún con su copa en la mano –. Debes resolver ese asunto de una vez, o terminarás pensándolo todo el día.
Ya es tarde para eso
–Voy a bailar un poco con los niños –dijo encaminándose a la pista de baile donde ya había un mar de gente.
El azabache se sintió asqueado. Se imaginaba a cien cuerpos sudorosos moviéndose sin dirección específica compartiendo el sudor y otros fluidos corporales.
Se volvió a concentrar en su bebida.
Tengo que llevarme a alguien a casa, no importa quien, pero esta vez no quiero hacerlo detrás de este inmundo lugar. Tendré que ir a mi lindo y aseado departamento para estar tranquilo.
Le dio la vuelta al banco donde estaba sentado y contempló a la gran masa de gente que estaba moviéndose por sin ningún lugar, luego su vista recorrió las orillas de la pista, donde había mesas y asientos para grupos grandes de gente.
Cada persona ahí, se veía más nauseabunda que la anterior. Tampoco quería llegar a casa con un foco de infecciones andante.
Tal vez voy a tener que ser un poco menos exigente…
Dio otra vista por el lugar y solo encontró a chicas ebrias prácticamente sin ropa y chicos que obviamente estaban intoxicados, no solo con alcohol.
Suspiró y volvió a darle la espalda a la multitud.
Sasha y Connie se tardaron menos de dos minutos en aparecer corriendo y gritando por una de las calles cercanas al Amnesia para reunirse con los demás.
–Hola chicos, lamento habernos tardado, Sasha aún no terminaba de comer –se disculpó Connie tratando de volver a tomar aire.
–Creo que alguien se acaba de convertir en una bomba de vomito andante –se burló Jean –. Aléjense lo más que puedan de ella.
– ¡No lo hare! –se defendió la chica –. La última vez fue diferente.
Sasha se sonrojó al recordar su última salida con sus amigos y lo mucho que había comido esa noche. Todos rieron.
–Recuerdan a Eren y a Armin, ¿no? –preguntó Marco.
–Claro –dijo un Connie alegre pasándole un brazo sobre los hombros a Armin –. Siento lo de antes viejo, ¿Qué te parece si dejamos todo atrás y somos buenos amigos?
–C-claro.
–Bien, ahora que todo está bien, vamos a embriagarnos –Marco levantó ambos puños animado.
– ¡Sí! –gritaron Connie y Sasha al unísono.
Los chicos se dirigieron a la puerta donde había un hombre que tal vez sería dos veces el tamaño de Eren con grandes músculos. Marco se puso frente a sus amigos y sonrió. El hombre les abrió la puerta para que entrasen ignorando la gran fila que se formaba frente a él.
El padre de Marco tenía muchos amigos que trataban al chico como a su propio hijo, y uno de ellos era el guardia de seguridad, quien abrió la puerta gustoso cuando vio a su chico llegar para festejar su cumpleaños.
Los jóvenes fueron directo a una mesa vacía y se sentaron en el sillón de forro rojo solo sintiendo el ambiente.
–Iré por algo al bar –gritó Connie por encima de la música.
–Te acompaño –dijo Jean dándole una mirada a Marco. Se veía feliz y eso lo ponía feliz.
–Yo necesito el baño –dijo Sasha con una mano sobre su estómago.
–Esperen a verla ebria. Es como una fuente de vomito –comentó Marco mientras miraba a la chica abrirse paso hacia el baño.
– ¿Vienes muy seguido? –preguntó Eren haciendo lo posible para evitar un silencio incomodo tanto para él como para el rubio.
–Algo. Antes venia cada fin de semana, pero luego encontré lo que estaba buscando y dejé de venir tan seguido.
– ¿Buscabas? –preguntó Armin.
–Jean. Lo conocí aquí –respondió con una pequeña sonrisa.
–Disculpe –uno de los camareros llamó la atención de los chicos. Tenía una copa de algún liquido verde brillante y lo dejó frente a Eren –. El caballero de allá se lo envía.
El camarero señaló a un chico de su edad de cabello negro y se retiró. El chico a lo lejos, levanto su copa, como brindando a la salud de Eren. El castaño se sonrojó.
–Vaya, tenemos un galán por aquí –Marco lo molestó dándole un ligero codazo, lo cual hizo que Eren se sonrojara aún más.
Eren se sentía extraño por estar en ese lugar, pero decidió ignorar esa sensación y beber su copa. Se sentía estimulante.
Ya habían pasado casi dos horas desde la última vez que había visto a Hanji cuando una chica de pechos enormes se paró peligrosamente cerca de él y pidió otro trago.
Se recargó en la barra bastante provocativa, y su minifalda rosa cooperaba con ella para darle una agradable visión a Levi.
–Hola –saludó ella en todo sexy –. Soy Lindsay.
El azabache acercó nuevamente su copa a sus labios y asintió con la cabeza. El hombre tras la barra, dejó la bebida de la chica frente a ella y ésta sonrió dulcemente. Levi la recorrió con la mirada. Llevaba una falda muy corta color rosa y una blusa sin mangas con lentejuelas sobre unos tacones de aguja y el maquillaje de sus ojos ya se había corrido. Por todos lados gritaba "prostituta".
– ¿Qué bebes? –esta vez, la chica pasó juguetonamente los dedos por el hombro de Levi hasta llegar a su cuello.
Grave error. Nunca debías tocar a Levi a menos que él lo hiciera primero.
–Lárgate –su respuesta fue lo más amenazadora que pudo al igual que sus ojos.
La chica pensó que quizá él tenía alguna clase de problema de control de la ira, así que prefirió tomar su bebida e irse por donde había llegado.
Al poco tiempo, Hanji volvió a aparecer para pedir un trago más.
– ¿Te vas ya?
–Aún no Levicito, solo quiero estar lo suficientemente alcoholizada para tener una excusa por si me llevo a alguno de estos niños a casa.
En cuanto el barman puso otra copa frente a la castaña, esta lo bebió de un trago y luego rió estúpidamente.
Si sigue así no va a poder ni caminar. ¿Cómo regresarás a casa pedazo de idiota?
– ¿Ya encontraste a alguien que valga la pena?
–Aún no.
–Tal vez deberías bajar un poco tus estándares querido, no vas a formar una familia con esta persona.
–Ni loco voy a dejar que me toque una ramera que quien sabe dónde han estado sus manos.
– ¿No quieres bailar?
– ¿Para contagiarme de sífilis? No gracias.
–Como quieras –dijo la castaña divertida pasando un brazo por encima de sus hombros y darle un beso en la mejilla –. Tal vez deberías entrar a uno de esos sitios online donde solo consigues sexo, querido.
Se dio la vuelta y continuó con su ritual previo al apareamiento dejando la marca de un beso en la mejilla del azabache. Pensó por un minuto en su idea. Podía contactar con cualquier persona en esa ciudad, citarla en un hotel y pedirle que se duchase antes de comenzar. Por supuesto, él ya habría limpiado cada rincón de la habitación antes de su llegada.
Se imaginó tomándose todas esas molestias solo para tirarse a alguien y negó con la cabeza, pero algo se sentía pegajoso en su mejilla, así que hizo uso de su mano para retirar el brillo labial de Hanji, pero no parecía tener intenciones de salir, así que buscó alguna servilleta en ese inmundo lugar, pero se quedó en blanco cuando alzó la vista.
Ya avanzada la noche, Eren estaba completamente ebrio y se reía sin parar. Estaba bailando cerca de Sasha –quien estaba en las mismas condiciones que el castaño – mientras los chicos los rodeaban a ambos intentando acompañarlos en esa canción.
Eren sintió una horrible oleada de calor y tuvo que abrirse paso entre la gente casi a empujones para poder llegar a la barra. Pidió un Cosmopolitan y el barman asintió para desaparecer de su campo de visión.
Recorrió con la vista el bar hasta llegar a la persona sentada junto a él. Era Levi. Se quedó helado por un minuto sin saber qué debía hacer o decir; él no se había percatado de su presencia,
Llevaba botas cafés y un pantalón gris pegado al cuerpo, casi como una segunda y erótica piel. También llevaba una camisa café oscuro, casi del mismo color de su cabello y encima de ésta, un saco casual negro que le llegaba hasta el muslo y un mechón de su oscuro cabello se había caído hasta su frente.
Se ve jodidamente bien, y lo sabe.
Su cuerpo se tensó por completo al ver un beso marcado en la mejilla con lápiz labial rojo intenso. El azabache negó con la cabeza y pasó su mano por su mejilla intentando retirar el lápiz labial, pero seguía ahí y comenzó a buscar algo frente a él.
Cuando sus miradas se cruzaron, el hombre tras la barra dejó el coctel de Eren enfrente de él y se retiró. Ambos se miraban sorprendidos sin hacer ningún movimiento, hasta que el chico no pudo más y tomó su bebida con la intención de regresar con sus amigos.
–Eren –Armin apareció frente a él –. Llevo diez minutos buscándote. No lo vas a creer, vi a Levi sentado en el bar.
–Lo sé.
– ¿Lo sabes? –preguntó el rubio confundido.
–Lo acabo de ver y me di cuenta de algo.
– ¿De qué?
El castaño dio un gran trago a su copa y dejó que el líquido bajara quemando su garganta libremente. Inclinó la cabeza para que la bebida entrara directamente y cuando ya no quedó ni una gota, bajó la copa bruscamente solo para entregársela a Armin mientras él suspiraba satisfecho.
–De que si yo soy una prostituta, Levi es la madame [2].
Eren no esperó respuesta y giró sobre sus talones para regresar a bailar.
¿Cómo se atreve ese imbécil a decirme todo eso si él no es mejor? El gran Levi Corporal, el decente, el hombre de negocios viene a embriagarse junto a los plebeyos. Maldito hipócrita. A puesto que vino para ver a quien se tira… pedazo de mierda.
Levi había reaccionado demasiado tarde, ahora buscaba al chico con la mirada por todas partes, pero había mucha gente, nunca lo encontraría. Se pasaba una servilleta de papel por el rostro, aunque ya había limpiado todo rastro de lápiz labial, él seguía sintiéndose sucio.
Lollipop luxury comenzó a sonar a todo volumen y las personas en el centro del lugar levantaban los puños. Dejó que la canción siguiera su curso y fue al baño en busca del chico. Nada.
Se quedó pensando un momento en dónde podía estar Eren y recordó el sudor que había visto en el cuello de su camisa.
Idiota. Claro que está bailando, Levi, ¿Qué te pasa hoy?
Después de regañarse mentalmente, se encaminó hacia donde toda la gente estaba amontonada y se movía de un lado al otro.
¿Por qué estoy haciendo esto? Ese chico ni siquiera me importa.
No tenía explicación para sus acciones, solo sabía que debía buscar a Eren, y en cuanto lo encontró entendió porque.
Se movía sensualmente tocando cada parte de su pecho, cuello y caderas con la boca entreabierta mientras unos cuantos que estaban cerca de él lo miraban con excitación.
Never turned around to stop
Make my move
Make you move
Make you wanna hear me talk
See me walk
See me fuck
See me suck a lollipop
Wanna get messy
Nunca he dado vueltas para detenerme
Hazme moverme
Te hago moverte
Te hago querer escucharme hablar
Mírame caminar
Mírame follar
Mírame chupar una paleta
Quiero volverme sucio
Podía ver a Levi entre los espectadores con la boca abierta. Sonrió. Él había nacido para eso; calentar los pantalones de los hombres siempre había sido su especialidad, pero ebrio ya no tendría comparación. El amable Eren que había sido ya no estaba.
¿Me crees una puta? Tú no has visto a una de verdad hasta ahora, cariño.
Movía los labios cantando la canción lo más sexy que podía al tiempo que movía las caderas, como invitando al resto de los chicos que lo miraban a entrar.
Durante las partes instrumentales, se mordía el labio mientras cerraba sus grandes ojos y se tomaba el cabello. Levi pensó varias veces que estaba a punto de venirse, pero él seguía moviéndose como si lo hubiera hecho toda su vida.
Lo que Eren agradecía en ese momento era practicar tanto el sexy dance, ahora su cuerpo bailaba en automático provocando ciertas miradas lascivas en algunos. Sonreía feliz por la atención, pero sobre todo, sonreía por poder restregársela a Levi en la cara.
I'll make you hot
Make you rock
I'll leave the world in shock
I'm your tease
I'm your fuel
I just wanna see you drool
On your knees
Pretty please
You wish you were my main squeeze
L-L-L Luxury.
Voy a hacer que te calientes
Te haré rockear
Dejaré al mundo en shock
Soy juguetón
Soy tu combustible
Solo quiero verte babear
de rodillas
Rogándome por favor
Lamentas no haber sido mi primera aventura
L-L-L Lujo.
Fuck me, I'm a celebrity
can't take your eyes off me
I make you fuck me just to get somewhere
Fuck me, I'm a celebrity
can't take your hands off me
I know you wanna suck me
What you waiting for?
Fóllame, Soy una celebridad
No puedes quitar tus ojos de mi
Hago que me folles solo para llegar a algún lugar
Fóllame, soy una celebridad
No puedes quitar tus manos de mi
Sé que quieres chuparme
¿Que estas esperando?
Eren se divertía como nunca, mientras Levi le había quitado los ojos de encima por un segundo al ver a los demás chicos comerse a SU Eren con la mirada. Gruñó.
Do I make you wet?
¿Te pongo húmedo?
Al cantar este verso, el chico miró directamente a Levi mientras se sostenía el cabello alzando una ceja con la confianza de "yo sé que es así".
You wish you had a slice of me
(I'm a celebrity)
Apuesto a que quieres un pedazo de mí
(soy una celebridad)
Eren le dedicaba algunas miradas sugestivas a su bello publico mientras se divertía con su trasero. El sudor corría por su nuca dándole un aspecto más provocativo.
I'm really hot, really pretty...
Soy muy atractivo, demasiado lindo…
I'm into licking lollipops 'til they're sticky.
Me gusta chupar paletas hasta dejarlas pegajosas
El moreno vio como sus espectadores aumentaban a cada paso y sonrió orgulloso. Pasó las manos por todo su cuerpo comenzando por abajo y siguió el camino de su figura. A Levi no le gustaba admitirlo, pero estaba a nada de arder en rabia.
Lipgloss & lollipop - Lets rock, I wanna pop.
Can't take your eyes off me.
I'm all that you can see.
Lipgloss & lollipop - I'll make your booty drop.
Can't take your eyes off me.
I'm everything you wanna be.
Brillo labial y paletas
Hay que rockear, quiero pop
No puedes quitar tus ojos de mi
Soy todo lo que puedes ver
Brillo labial y paletas
Haré que tu trasero se caiga
No puedes quitar tus ojos de mi
Soy todo lo que tú quieres ser
Para cuando la canción llegó a su fin, Eren sudaba feromonas y se mordía el labio con sensualidad. Respiraba agitadamente y su pecho subía y bajaba.
Algunas personas entre su público aplaudieron el esfuerzo del castaño, otros más recorrían su figura con la mirada, pero Eren no tenía solo sonrió y se dirigió al bar. Estaba exhausto y necesitaba un trago.
Levi se quedó plantado en medio de la pista, debatiéndose entre si debía ir o no.
– ¿Qué esperas? –escuchó la voz de Hanji por encima de su hombro. Le dio un rápido vistazo –. Si lo dejas ir ahora, te vas a arrepentir.
El azabache entendió que tenía razón y siguió a Eren. El ojiesmeralda se sentó en el taburete y antes de que el barman pudiera atenderlo, Levi se apareció junto a él.
–Espero que te estés divirtiendo calentando a un montón de desconocidos – él sonaba tranquilo, pero Eren sabía que estaba enojado. El chico alcoholizado quiso hacer enojarlo más, solo para molestar.
–Sí, es mi juego favorito –dijo restándole importancia.
El azabache le dedicó una mirada de desaprobación antes de dirigir su visión a la gran cantidad de botellas con diversos alcoholes en la pared. Eren esperaba al hombre que atendía la barra con impaciencia.
–Aquí tiene –el hombre detrás de la barra le oficio una copa con un líquido rojo brillante –. Te lo envía el caballero del fondo.
El castaño miró su trago y después al hombre lleno de testosterona que le sonreía juguetonamente. Le devolvió la sonrisa, dio las gracias y dio un sorbo bebiéndose casi la mitad de un trago. Pronto no sería capaz ni de caminar.
– ¿Siempre bebes lo que te dan los desconocidos?
–Solo cuando están buenos.
¿Qué mierda estoy diciendo? Creo que ya bebí suficiente. Además, sé que Levi se lo merece, pero…
El mayor se encogió de hombros al sentir herido su orgullo, luego vio al mismo hombre que la había enviado el trago a Eren caminando hacia donde estaban ellos. Sabía que tenía que quedarse ahí sin hacer nada, pero fue impulsivo y se dejó llevar por el enojo que se volvía a extender dentro de él.
Tomó a Eren de la mano en cuanto dejó su copa en la barra y salió del Amnesia dejando al hombre parado en seco.
– ¿Qué diablos, Levi? –se quejaba el chico mientras era arrastrado al estacionamiento.
–Cállate.
–Yo quiero seguir allá –mintió.
–Ya estás bastante ebrio.
– ¿Y qué? A ti no te importa lo que haga, y si lo hace es para recordarme que soy una mierda.
Ya habían llegado al maserati de Levi, donde se detuvo en seco y miró a Eren por la oscuridad. Quería decir algo, pero no sabía cómo, así que lo dejó así y abrió la puerta del copiloto para meter a Eren casi a empujones.
El chico se rindió solo porque estaba muerto de cansancio. Levi no perdió ni un segundo en ir al asiento del conductor y encender el auto sin ningún cuidado para alejarse de ese lugar a toda velocidad.
Ninguno de los dos había dicho una sola palabra cuando llegaron a la avenida.
Tal vez él tiene razón y soy todo eso.
En ese segundo, Eren quiso alejar los pensamientos destructivos de su mente y concentrarse en otra cosa. Sacó su celular de su bolsillo y le escribió a Armin.
Regreso a casa primero
El rubio tardó un poco en contestar
¿Todo bien? ¿Cómo vas a regresar?
Si, Levi me lleva
¿Qué?
Lo sé, es extraño
Mañana te cuento todo
Está bien
Ten cuidado
Y tú
Llama a Erwin
Si
El castaño suspiró y recargó la cabeza contra la ventana, esta vez prestándole la atención a la ciudad que pasaba en un segundo junto a él.
Le dio una rápida mirada a Levi. Apretaba tanto el volante que sus nudillos estaban blancos, su quijada estaba tensa y rebasaban el límite de velocidad. Levi no estaba enojado, estaba furioso.
Cruce la línea. Antes él creía que me iba a la cama con cualquiera, pero ahora de verdad tiene pruebas. Ya no tengo cara para decirle que está equivocado. Se acabó. No me volverá a hablar jamás.
El camino hasta su piso fue bastante silencioso. Eren se torturaba pensando que su Levi ya no le volvería a dirigir la palabra, lo que lo ponía más tenso. Lo tenía sujeto por el codo con más fuerza de la necesaria y cada vez que hacía un pequeño movimiento para librarse de su agarre, solo lograba que lo acercara más a él.
Una vez en su piso, salieron del ascensor y el castaño intentó escabullirse hacia su departamento, pero Levi reforzó su agarre una vez más y abrió su puerta.
–Entra.
Eso sonaba más como una orden y no tenía otra opción. Su brazo estaba en posesión de su vecino, así que solo pudo obedecer planteándose mentalmente todas las situaciones y consecuencias posibles de entrar ahí. El chico se tensó en cuanto estuvo de pie nuevamente en el departamento del mayor y este cerró la puerta.
Levi se lanzó sobre el castaño y tomó su rostro entre sus manos para besarlo casi con urgencia, como si se hubiera estado conteniendo y ya no lo soportara más.
Al principio, Eren se quedó quieto por la sorpresa; no había apartado a su vecino, pero tampoco le correspondía el beso, tan solo quería procesar lo que estaba pasando.
¿Es una broma? ¿Quiere hacer las paces? Eso explicaría los regalos… o tal vez está tan ebrio que no sabe lo que hace. Sí, eso debe ser.
Intentó apartar al azabache, pero entre más se resistía, más profundo era el beso. El chico comenzó a flaquear y se dio por vencido correspondiendo el beso, pero seguía intentando quitar al azabache. Cuando Levi sintió que estaba a punto de ceder, tomó los brazos del chico y lo recargó en la pared, como lo había hecho aquella gloriosa noche.
El mayor se separó para tomar oxigeno; respiraba agitadamente en el cuello de Eren, respirando también su erótico sudor combinado con su loción.
–Levi-san –dijo Eren casi como un gemido intentando recuperar el aliento –. Estoy muy ebrio, no creo que sea buena idea
El aludido levantó un poco el rostro para ver esos orbes color jade que lo volvían loco.
–Hagamos un trato mocoso –dijo después de pensarlo un rato –. Vamos a hacer esto ahora, de lo que suceda después podremos echarle la culpa al alcohol y luego, si quieres, no te volveré a dirigir la palabra.
Levi tenía una increíble resistencia al alcohol, producto de haber empezado a beber muy joven, así que los tragos que tenía encima no eran nada para él. Podía manejar a la perfección su cuerpo y aún podía pensar razonablemente, pero claro está que no le iba a decir esto a Eren, y por supuesto que tampoco le iba a decir que no iba a cumplir con su palabra.
Casi pudo escuchar los engranajes en la cabeza de Eren girar lentamente procesando la información.
–Sabes que lo deseas tanto como yo –en realidad estaba fanfarroneando, pero parecía que para el chico era en serio, porque asintió con la cabeza, como dándole la razón.
Levi aún no entendía si el chico de verdad lo deseaba o si era el alcohol en su sistema, pero no quiso distraer sus pensamientos del castaño ahora que lo tenía tan cerca. Tomó su mano con delicadeza y lo condujo hasta su habitación.
Si cuando él estaba en aquel club tratando de escoger a alguien con quien tener una noche divertida sin mucha suciedad encima, le hubieran dicho que sería al mismo Eren a quien se llevaría, no lo hubiera creído. Ahora difícilmente creía que lo estuviera haciendo.
Esto está mal. Vuelve. Date la vuelta. Solo camina hacia el lado contrario. Vamos Eren, estás tan cerca de tu departamento. ¿Por qué sigues caminando? Para. Esto es mala idea.
Una voz dentro de la cabeza del moreno le advertía en lo que se estaba metiendo, pero no entendía porque no lo hacía caso, y porque, aunque intentaba hacerlo, sus pasos seguían a los de Levi.
Eren nunca había entrado a su habitación, por lo que se sorprendió al ver semejante ejemplar de inmueble. Las paredes eran color hueso y la cama matrimonial estaba al centro de la habitación con una mesa de noche a cada lado con dos cajones, el de arriba era negro y el de abajo blanco.
La cama tenía una cobija blanca, que por dentro era negra y sus almohadas eran del mismo tono de blanco. Por supuesto, todo se veía como nuevo e inhabitado al haber tanta minuciosidad en la limpieza. Pero lo que de verdad llamó la atención de Eren, fue que el cuarto podría pasar como el más monótono de todos, si no fuera por la pintura colgada sobre la cama de Levi.
Parecía un rostro, solo que de la mitad de la nariz hasta la frente y no estaba muy seguro de si era un hombre o una mujer. Su cara estaba agrietada y blanquecina, como si tuviera un desierto en el rostro y las sombras hacían su trabajo. Lo único que resaltaban eran los grandes ojos verde intenso que miraban al frente firmemente.
El azabache se había quitado su reloj, y ahora miraba extasiado a Eren mientras admiraba su orgullo. Caminó hacia él para abrazarlo por las caderas. Eren estaba cerca de la cabecera de la cama admirando la pintura.
– ¿Te gusta? –preguntó Levi tomándolo suavemente de los hombros por detrás.
–Es hermoso –respondió sin mirarlo –. Debe haberte costado una fortuna.
–Algo así.
El mayor comenzó a besar el cuello de Eren mientras se apoderaba de sus caderas para acercarlo más a él. El chico disfrutaba del roce del miembro despierto de Levi contra su trasero y daba pequeños suspiros antes de llevar una mano por encima de su cabeza para tomar la nuca del azabache.
Levi comenzó un vaivén lento frotándose contra su vecino hasta que terminó completamente recargado en la pared. Antes de que se diera cuenta, toda la ropa de Eren a excepción de su camisa estaban en el suelo. Tomó su cinturón y ató las manos del moreno encima de su cabeza; ahora estaba completamente a su merced.
Ya no había nada que lo impidiera llegar a su perfecto trasero. Sonrió de lado e intentó contenerse para tener al menos algo de diversión.
Tomó la erección de su chico con una mano y comenzó a masturbarlo con toda la energía que poseía mientras se encargaba de deshacerse de su propia ropa.
Eren lanzaba gruesos gemidos por la atención recibida en su entrepierna. La mano libre de Levi se abrió paso por el estómago del chico y siguió el camino hasta llegar a sus botones rosas; jugó con ellos un poco, los acarició y pellizcó mientas Eren se volvía loco.
El moreno se sentía tan feliz de que las manos de su Levi se estuvieran moviendo otra vez por su cuerpo. Sintió como la mano de su compañero llegaba hasta su cuello para apretarlo un poco y después se dirigía a su boca mientras simulaba pequeñas embestidas.
Los largos y níveos dedos de Levi se abrieron paso por los labios del castaño quien solo podía respirar agitado; podía sentir como su pecho subía y bajaba al mismo tiempo que lo hacia la mano del azabache.
Cuando el mayor retiró su mano, no pasó mucho tiempo hasta sentir de nuevo sus dedos húmedos, esta vez su entrada. La masturbación bajó un poco la velocidad hasta que los tres dedos de Levi estuvieron dentro de Eren y comenzó de nuevo con el vaivén.
El azabache simulaba penetraciones bastante profundas mientras aumentaba la velocidad en el miembro palpitante de su chico. A éste le desesperaba no poder tocar a Levi por más que intentaba liberar sus manos sin mucho éxito.
–Levi… me voy a…
El aludido detuvo todo movimiento y sacó sus dedos del interior de Eren.
–Aún no –respondió el azabache antes de tomarlo por las caderas y entrar en él.
Eren apretó los puños aún atados y arqueó la espalda cuando la creciente erección de Levi estuvo por completo en su interior. Dio un fuerte gemido y sus rodillas comenzaron a temblar.
El mayor se sentía absorber por Eren cada vez más, como si lo único que él estuviera esperando fuera que Levi entrara en él. Gimió al sentir el cálido interior del castaño y tomó fuertemente sus caderas para comenzar con las embestidas.
Empezó lento y con cuidado, pero cuando el chico comenzó a seguir sus movimientos, supo que era hora de ir en serio. Aumentó la velocidad y la profundidad de las estocadas mientras sus oídos se llenaban de los gimoteos del menor.
–L-Levi…san.
Eren hablaba con dificultad entre gemidos mientras su vecino entraba y salía. Podía sentir el sudor resbalándose por su pecho, mientras que por sus piernas caían otros fluidos.
Levi amaba cuando el menor gemía su nombre, era que le hacía perder completamente el juicio en ese momento. Daba fuertes estocadas entrando con fuerza de nuevo en el castaño. Sabía que estaba a punto de terminar, así que echó su cabeza atrás con la respiración agitada y continúo con las penetraciones.
Los gemidos de ambos invadieron la habitación en la oscuridad y sus respiraciones se volvieron una sola. Levi se acercó al oído de Eren poder absorber su aroma. Olía a loción combinada con alcohol y sudor, lo cual aumentó el éxtasis.
Comenzó a mordisquear su oreja sin dejar de entrar y salir. Eren se vino salpicando su esencia en la pared y finalmente en el suelo mientras daba un grito cargado de placer. El interior de Eren se contrajo tan eróticamente que el azabache tampoco pudo resistir y terminó dentro de Eren.
Cuando ambos se sintieron liberados, solo se podían escuchar sus respiraciones agitadas. El chico apenas podía mantenerse en pie. Levi salió con cuidado y tomó a Eren para tumbarse boca arriba en su cama uno junto al otro después de desatar al moreno y quitarle la camisa.
Ambos se quedaron en la oscuridad en silencio unos minutos solo mirando el techo, pero Levi creyó que el chico ya se había dormido, con la enorme cantidad de ejercicio que había hecho esa noche, no le sorprendería que estuviera muerto de cansancio.
Me haces hacer estupideces mocoso, eres molesto y ni siquiera sé porque haces todo esto, y mucho menos porque yo hago esto. Todo es confuso cuando estás cerca, nada tiene sentido.
–Te detesto –dijo en la oscuridad antes de cerrar los ojos.
–Lo sé –escuchó un murmullo en respuesta.
Abrió los ojos ante la sorpresa y su corazón comenzó a latir más rápido.
¿Qué no estaba dormido? Mierda… no debió escuchar eso, ahora pensará otras cosas.
–N-no lo decía en serio.
–Está bien –respondió él dándole la espalda a Levi. Se sentía como si quisiera poner un muro entre ambos, lo cual hizo al mayor entrar en pánico –. Siempre lo supe.
–Oye –gruñó tomando el hombro del chico para ponerlo boca arriba de nuevo –. Más te vale no pensar en cosas raras.
Eren lo miraba con los ojos abiertos de par en par en la oscuridad, sorprendido por el repentino cambio de ánimo. Levi estaba casi sobre él su rostro estaba muy cerca, casi podía respirar su aliento.
–Entonces… ¿estamos bien? –preguntó casi con la esperanza de un niño ilusionado, esto derrumbó todas las barreras de orgullo que el azabache podía llegar a tener.
El mayor recargó su frente en la de eren y comenzó a acariciar su cadera con el pulgar.
– ¿Tú que crees?
Antes de que Eren pudiera responder, Levi ya tenía sus labios sellados en un beso que pudo haber durado minutos, horas incluso, pero no importaba, esta vez se sentía como si fuera real.
Eren pasó sus manos por el cabello de Levi y lo atrajo más hacia él; el mayor aprovechó para acariciar los botones rosas del chico. El beso se hizo más intenso, ahora ambas lenguas luchaban para mantener el control dentro de la boca del castaño.
Al poco tiempo, Levi sintió como el miembro de Eren comenzaba a despertarse de nuevo exigiendo su atención. Sonrió con satisfacción cerca de los labios del moreno y se preparó para continuar.
El sol saldría dentro de poco, y estaba convencido que Eren estaría algo indispuesto por la mañana, así que dejó de perder el tiempo que le quedaba junto al chico y se acomodó entre sus piernas.
Volvió a entrar en el menor, esta vez más lento, provocando un lento pero profundo gemido en su garganta. Eren lo recibía perfectamente, como si su cuerpo solo estuviera esperando a Levi.
Cuando estuvo completamente dentro de él, el chico cerró los ojos y sujetó fuertemente la espalda del mayor. Levi comenzó con profundas embestidas saliendo casi por completo del moreno para volver a entrar con fuerza.
Levantó las rodillas del menor hasta que estuvieron cerca de su pecho para tener mejor movilidad dentro del ojiesmeralda, quien clavó las uñas en los brazos de Levi mientras gemía tan alto que casi podía escuchar el eco en la habitación.
El azabache lanzaba gimoteos al sentir la tibia entrada de su chico rodeándolo. Se acercó al rostro de Eren y comenzó a besarlo, provocando que los gemidos de ambos produjeran una dulce vibración. No iba a aguantar por mucho, necesitaba correrse una vez más.
–L-Lev-vi… ya… mhh –decía débilmente con los ojos ahogados en lujuria.
Un par de pequeñas lágrimas rodaron por el excitado rostro del menor cuando se separaron para tomar aire. Levi bajó el rostro hasta llegar al cuello de Eren y comenzó a dar salvajes besos y mordidas que seguramente dejarían marca.
El azabache esperaba a que el moreno terminara primero, así que tomó su erección con una mano, dejando el pulgar en el glande. Eren no pudo más y en un último gemido que le recorrió todo el cuerpo, se corrió sobre la mano de su vecino, quien se deleitó con el sabor de la esencia de Eren; al poco tiempo, Levi dio un gimoteo cerca del oído de Eren y terminó dentro de él.
Se miraron a los ojos por un momento sin hacer ningún movimiento, luego el chico sonrió y Levi se dejó caer junto a él.
Eren sonreía estúpidamente, parecía feliz. Levi intentaba normalizar su respiración y se sentó en la cama a contemplar al chico sonreír. No le gustaba dormir desnudo, así que buscó a tientas su ropa interior y se la puso.
– ¿De qué te ríes, mocoso? –preguntó recargando los codos en sus rodillas.
–Levi-san no me odia –tenía los ojos cerrados, pero seguía sonriendo –. Estoy feliz.
Esto tomó al azabache con la guardia baja.
– ¿Por qué te odiaría? –Eren no respondió. Se había quedado dormido.
Levi lo miró por unos minutos. Estaba durmiendo desnudo tan pacíficamente con ese rostro de ángel que tenía.
Esto… juro que ya lo he visto antes.
Tenía esa sensación de familiaridad, pero no sabía dónde o cómo. Se torturó mentalmente un rato tratando de recordar, pero no había nada. Al final se decidió por averiguarlo hasta el fondo junto con Eren. Comenzó a mover su hombro.
–Oye mocoso, despierta.
El chico se removió un poco pero seguía dormido. Levi frunció el ceño y se acostó encima de él esperando que el peso extra lo despertara, pero no fue así.
¿Qué tan pesado tienes el sueño, idiota?
Los labios del castaño se atravesaron en su campo de visión y no pudo resistir darle un pequeño beso. Se sintió aliviado de que no se hubiera despertado y optó por seguir hasta que le diera sueño, después de todo, un beso al bello durmiente no iba a matarlo.
Siguió besándolo hasta el cuello con suavidad, en especial las marcas rojizas que ya le había hecho. Lamió y mordisqueó cada parte de su pecho que se cruzó en su camino. Sus besos cubrieron por completo la parte superior del cuerpo de Eren y éste –aún en sueños– parecía disfrutarlo.
Finalmente, se dejó caer junto al moreno y extendió las sabanas por encima de ambos. Durmieron abrazados lo que quedaba de la noche.
Ya podemos respirar tranquilos
Les adelanto que este no es ni de cerca el final de la historia, así que tenemos suficiente para un rato más.
Espero que les haya gustado, nos leemos la próxima semana night lights
Gracias por leer y por sus reviews
[1] "Cachorro" en italiano, haciendo referencia a la supuesta nacionalidad de Eren.
[2] Mujer que dirige los prostíbulos y se encarga de las prostitutas. Por lo general se trata de una prostituta retirada con años de experiencia en el negocio.
