Capítulo XVIII
Itachi y Jiraiya fueron los primeros en sentir los chakra que llegaban a Konoha. Shisui susurró poco después:
–Siento conocerlos, pero no sé...
–Hay similitud, sin embargo… Si es muy parecido al del llamado Pein que salió de Amegakure con el tipo de mascara.
Opinó Jiraiya. El de coleta aumentó la velocidad sin detenerse. Kakashi se le unió y preguntó inquietó:
–¿No regresaremos?
–Confía en los otros shinobis. Nuestra misión debe ser un éxito de ese modo Konoha no tendrá que luchar o por lo menos, no luchar hasta que sus cimientos caigan.
Terminó Itachi sin parar de avanzar, los tres igualaron el paso del Uchiha. Este recordó algo importante y se giró buscando a Jiraiya:
–¿Qué dijeron los del equipo de Asuma?
–Asuma consideró que era una ventaja conocer a sus rivales, sin embargo no llevaba a shinobis con gran experiencia.
–Lo harán bien hasta que lleguen los refuerzos que prometió Tsunade. –dijo Itachi.
–El equipo de Maito es el que iría –informó Kakashi– espero que lleguen a tiempo.
–O que nosotros detengamos a los líderes antes –expuso Shisui.
000
Naruto cayó en uno de los callejones que llevaban a la torre de la Hokage. Sasuke llegó por otra de las calles.
–¡Teme que no deben verte aún!
–No es tiempo de detenernos por nimiedades dobe.
Gaara y Sai que llegaron poco después negando con la cabeza, en cierto modo los dos chicos tenían razón.
Tsunade salió de la torre y gritó ordenando:
–¡Todos en posición, han rotó las barreras!
Shizune iba a su vera con traje anbu para no quedarse sin combatir. Sasuke brincó sobre los tejados corriendo sintiendo el chakra, buscando a los invasores. Naruto trató de seguirlo, más su instinto ninja le dijo que el moreno podía cuidarse solo y que ambos debían proteger diferentes zonas de la aldea. Gaara jaló a Sai y lo besó, este respondió. Cuando terminó el contacto, ambos se separaron yendo en diferentes direcciones.
El Kazekage se acercó a la Hokage y mencionó:
–Debemos iniciar la evacuación de inmediato, permítame hacerme cargo.
–Ya todos fueron avisados, sin embargo no creo que todos ya hayan salido de su casa, le encargo eso por favor, yo iré a ver a los del consejo.
–…
–Lo queramos o no debemos ponerlos a salvo.
Los dos líderes se prepararon para evacuar cuantos civiles pudiesen.
Mientras en el barrio Uchiha Manda se acomodaba en la entrada de este:
–Orochimaru-sssama hay dosss insssectos en la parte essste ¿debo hacerme cargo de ellosss?
–No, solo si se acercan mucho a este lugar.
El animal asintió con desgana, pues era una mole que no le gustaba el papel de niñera y prefería ir por ese perro o el rinoceronte y destrozarlos para después usarlos como aperitivo.
000
Naruto miró desde unos edificios de departamentos como un tipo de coleta invocaba varios animales para destrozar Konoha o esa creía él. El de ojos azules se adentró en su mente y caminó presuroso por los corredores, llamando…
–¡Kurama! ¡Kurama!
El zorro que estaba acostado se levantó con parsimonia y se estiró perezoso:
–Que gritos mocoso, ya lo sé ellos están aquí.
–¿Me… me prestaras tu fuerza?... por favor…
El Kyūbi casi se permitió sonreír, ese mocoso se lo pedía por favor y los otros jinchūrikis ni la palabra le habían dirigido, pero si usado su poder sin más.
–Vamos, veamos que tan fuertes son esos tipos.
Los ojos azules se fueron volviendo rojos y las líneas cubrieron el rostro, el cuerpo se fue envolviendo en llamas de poder y Naruto salió corriendo y cayendo frente al perro de tres cabezas.
–¡Cachorrito no deberías de andar sin correa!
El zorro hizo su aparición y tomó al perro –de varias cabezas– del cuello, aventándolo lejos hasta que fue un punto que desapareció en el cielo azul. Uno a uno los animales invocados cayeron ante le fuerza del jinchūriki/zorro demoniaco. Por último, Naruto llegó hasta el hombre de coleta color naranja, más al tratar de tocarlo no midió su fuerza y el cuerpo se hizo carbón dejando solo unos pedazos de extraño metal.
–Esas cosas se sienten con chakra. –opinó Kurama.
–Es extraño.
–Por si las dudas, no las toques, muchacho.
–Bien.
El rubio con apariencia brillante saltó sobre varios edificios sonriendo:
–¡Esto es genial ttebayo!
–Deja de jugar Naruto.
Regañó Kurama. El par de guerreros llegaron hasta donde Konohamaru combatía contra un tipo enorme –El camino Naraka. El rubio jaló al chico y lo puso cerca de Ibizu que yacía desmayado:
–Lo has hecho excelente Konohamaru, pero yo me encargo ¿puedes llevarte a tu sensei?
–Si Naruto-nii.
El rubio se giró, para ver al camino de los dioses.
–¿Y tú que hacías con esa extraña puerta? ¿O boca?
–Conocerás al Rey del infierno, pues parece que tú sabes mucho de esta aldea y necesitó información. En el proceso perderás tu alma.
–Lástima que nosotros tenemos dos almas ¿no es así Kurama?
El zorro negó, ese mocoso era todo un caso y lo divertía bastante.
–… No puedo creer lo descuidados que son en Konoha al enviar a su jinchūriki a mis manos.
–Ya crees que te lo dejare –dijo burlón el zorro.
000
Sasuke pasó de largo por entre Sakura, Ino y Shizune. Las dos menores abrieron la boca de asombro, pero Shizune llamó su atención:
–Vamos, hay que llevar a estas personas al refugio.
–Pero él es… es… –balbuceaba la de cabello rosa.
–Él es Sasuke del clan Uchiha, un shinobi de la hoja. –Cortó Tsunade que iba llegando.
–Tsunade-hime estos son todos.
–Afortunadamente Jiraiya y Shisui nos advirtieron y solo quedaron los aldeanos rezagados. –La rubia frunció el ceño al sentir que la tierra temblaba– No creo que puedan llegar con ellos hasta la montañas de los Hokages, llévenlos al barrio Uchiha.
Shizune asintió, paro no se movió.
–¡¿Qué esperas?!
–Tsunade-sama el barrio Uchiha está protegido con varias barreras y tiene un enorme reptil cubriendo en la entrada.
–Oh, ese Orochimaru… –masculló la rubia– Vamos yo los llevare.
Las cuatro ninja médicos avanzaron repartidas entre las filas de civiles para protección de estos, tardaron un poco, pero llegaron al barrio Uchiha. Manda las ignoró, pues estaba muy entretenido viendo los combates que se llevaban a cabo más allá:
–¡Eh tú! –gritó la rubia.
–…
–¡Manda!
El reptil bajó la vista y miró a la rubia.
–… ¿Qué quieresss Tsssunade?
–No te hagas tonto, quiero ver a Orochimaru.
–Puesss nadie te lo impide.
La rubia bufó molesta por la desfachatez de la cobra y buscó un lugar en el que el cuerpo de este no obstruyera el paso, entrando. Tocó las barreras y estas emitieron y siseo.
–Clásico de ti…
Fueron micros segundos los que tardaron Juugo y Kimimaro en estar detrás de las barreras, al ver a la rubia, el de cabello naranja oteó el aire y comentó:
–Es ella, la original.
–Bien, llamare a Orochimaru-sama, espere Hokage. –informó Kimimaro.
–Por fin alguien educado y consiente de la situación.
Comentó Tsunade, pero Manda no se dio ni por aludido. Orochimaru llegó y preguntó:
–¿Qué quieres?
Preguntó sin ninguna ceremonia el sannin de las serpientes.
–Hubo gente que no salió a tiempo de la zona peligrosa...
–¿No salió a tiempo o no tomaron en cuenta el aviso?
–Discutiremos sus motivos más tarde ¿puede darles asilo?, aunque debería de pedirle esto a uno de los Uchiha…
–Ellos no están y me dejaron a cargo, además no voy a arriesgar a nuestros hijos por esos idiotas.
–Orochimaru…
–…
–Tengo que regresar a curar a los heridos…
–Bien, les daré asilo, pero en caso de necesitar huir -que lo dudo- los dejare atrás si eso me supone arriesgar a los míos.
–Entiendo.
Cedió Tsunade, pues no estaba en situación de discutir, el barrio Uchiha era casi autónomo de Konoha y no por elección, si no presión de las autoridades de la aldea desde los tiempos del Segundo.
Las personas entraron con algo de temor por tener que pasar a lado de Manda, más este siguió su observación sin tomarlos en cuenta. Orochimaru dejó que Juugo y Kimimaro se hicieron cargo de los aldeanos y regresó a su residencia donde esperaba que no tuviese que intervenir en la lucha.
000
Sasuke miró como los Akimichi enfrentaban –junto con otros shinobis– a una especie de hombre máquina, que les era totalmente extraño a todos los presentes. Cuando Choza vio llegar a Sasuke se dispuso a combatirlo también:
–Has venido con los invasores.
–No. Regrese de una misión que me llevó años.
–…
–En estos momentos no hay que detenernos por eso, padre –opinó Chōji.
Y fue muy atinada su intervención, pues apenas si lograron evadir un proyectil de mano del Camino Asura.
Sasuke se tiró al suelo girando para esquivarlo, más se levantó de inmediato y usó un Katon que fue detenido por uno de los brazos del hombre calvo, que se impulsó con una especie de cohetes que llevaba en los pies y apuntó al cuerpo del Uchiha, estando seguro de que si conseguía su objetivo destrozaría todos los huesos de este.
Nunca lo había invocado, sin embargo en el entrenamiento por lo menos estaba muy adelantado y sin esperar, Sasuke invocó al Susanoo… No fue completo, tan solo una mano que detuvo el golpe casi mortal del contrincante, sin embargo Sasuke se felicitó, pues para ser la primera vez lo había conseguido.
Los huesos del Susanoo le infringieron algunos daños al Camino Asura y los Akimichi aprovecharon esa diminuta ventaja para lanzarse cual moles humanas –en forma de balas giratorias– sobre este.
Los de Konoha vieron que el shinobi calvo estaba destrozado y sintieron que el triunfo estaba en su bolsa, sin embargo este pareció recomponerse como si de un jutsu prohibido se tratase y sonriendo burlonamente comenzó con un extraño movimiento en su cabeza. Sasuke no se detuvo a esperar y… con el Sharingan activado, usó el Ametarasu envolviendo al hombre máquina en llamas negras.
Cuando sintió que ya del rival no quedaban más que cenizas, cayó hincado, pero agradeciendo en silencio, al loco de su maestro… sus ojos estaban sin daño, gracias a los arreglos de Orochimaru y sus emociones habían sido controladas.
Choza se acercó al menor y lo ayudó a levantarse:
–Te diría que descansaras… –decía el mayor de los Akimichi.
–Aun nos faltan más.
Los dos Akimichi dejaron que el Uchiha se retirara, pues ellos debían ir a otro lugar.
000
Sai observó detenidamente al hombre frente a ellos y esperó que sus compañeros de combate sintieran los mismos nervios que él, pues de lo contrario quería decir que él se estaba volviendo un shinobi cobarde –si es que existía uno así. El pintor sacó sus pergaminos y se dispuso a usar la técnica que Itachi le había ayudado a perfeccionar. Uno a uno los tigres cobraron vida, pero esta vez no eran monocromáticos, si no de los colores reales y brillantes, y se revolvían como bolas de fuego a su lado, esperando que con su chakra los moviera a su antojo. Los animales se lanzaron en picada en contra del hombre que estaba por arrebatarle el alma a Inoichi. El fuego de estos incendió la capa del Camino Humano y eso hizo que soltara a su presa. Inoichi fue retirado del lugar, sin embargo este se levantó y caminó hasta Sai:
–¿Puedes mantenerlo quieto?
–Puedo, pero serán unos segundos.
–Lo suficiente para poseer su mente.
El chico vestido de negro movió a sus tigres y estos cercaron al de cabello naranja haciendo que su cabello se incendiara, sin embargo este no pareció sentir ningún dolor. Inoichi ocupó esos preciados instantes y llegó hasta el hombre y al entrar en su mente…
Salió expulsado sudando y sangrando de la nariz:
–Él solo es un recipiente… El que lo mueve es muy poderoso…
000
Hidan movió su guadaña tratando de cortar a Asuma.
–No te muevas tanto que te cansaras y ya no nos divertiremos jugando con ustedes.
–No planeamos jugar, los atraparemos y encerraremos. –respondió Sarutobi.
–¡¿Encerrarnos?!
–Por supuesto, tampoco pretendemos matar a… los inmortales.
–…
Los dos akatsukis no dijeron nada, sin embargo las palabras del capitán eran muy claras… alguien les había informado de su habilidades a los shinobis de Konoha.
Asuma lanzó varios kunai llenos de chakra con su técnica de viento, el equipo de Asuma estaban relativamente alejados de los dos inmortales sabiendo que el de cabello blanco solo necesitaba un poco de sangre para usarlos como marionetas y en todo caso asesinarlos.
Entre los matorrales aparecieron Gai y Lee que sonrieron a los otros de Konoha. Ten Ten y Neji no se quedaron atrás. Asuma llamó al chico del Byakugan y este se acercó:
–Localiza los puntos del de mascara.
–¿Él otro no?
–Primero el que maneja varios elementos.
Neji asintió y se concentró. Kakuzu se movió tratando de evitar esa vista que le perforaba hasta el alma. Hidan se interpuso entre su compañero y el Hyūga.
–Primero hay orar a Jashin-sama antes de ponernos serios.
–¡Si oremos por el poder de la juventud! –se escuchó a Lee.
Neji negó y corrió poniéndose a lado del pelinegro:
–Te diré donde golpear tan fuerte que puedas romper sus huesos, no morirá, pero lo dejaremos inútil. A cambio esta noche me dejaras darte más que un beso.
Lee se sonrojó, pero sonrió y asintió.
–¡Josh!
Neji cumplió su palabra, sin embargo la velocidad del de traje verde no fue lo suficiente y solo logró romper el brazo izquierdo y pierna derecha de Hidan y en el proceso este pudo rasgarlo con la guadaña. Asuma corrió hasta ellos sabiendo lo que significaba que Hidan obtuviese sangre de Lee, pero Gai se adelantó y entre los tres le rompieron todos los huesos del inmortal dejándolos sin movimiento. Kakuzu llegó hasta los del equipo de Konoha y utilizó un raiton en contra de estos que alcanzaron a esquivarlo por poco.
Asuma llamó a Shikamaru y le dijo:
–Te daremos la oportunidad, utiliza tu jutsu de sombras.
Ten Ten, Izumo y Kotetsu se unieron a la defensiva del capitán Sarutobi y respondieron a los diferentes ataques de Kakuzu que trataba de jalar a su compañero atrayéndolo, pues este gritó que lo retirara antes de lanzar sus golpes. Los de Konoha se unieron y crearon tres equipos que hicieron frente a tres de los corazones y lograron dejarlos fuera de combate, por último se reunieron y rodearon a los dos inmortales. Lee golpeó el suelo abriéndolo y lo jutsu de los demás atacaron a los inmortales dejando a Hidan enterrado y muerto a Kakuzu.
000
El sendero los guio hasta una cueva y los dos hombres de capa los vieron llegar sin inmutarse. Itachi se adelantó:
–Ninguno de los jinchūrikis.
–¿Qué? ¿No nos los darán? –se burló el de cabello naranja.
–Eso ya lo sabías.
–Lo supuse. Y mira que tú también sabias mucho de nosotros y gracias a… Shisui –dijo el de perforaciones viendo al aludido– No es tan asombroso. Retomando lo que nos importa; no creí que pudiese hacerme de dos Bijū; que el Kazekage sienta debilidad por Konoha, me benefició.
Mencionó el hombre de ojos de rinnegan. Sin embargo y para ninguno de los dos akatsukis le pasó desapercibido que Itachi no miraba a hombre que le hablaba si no al chico de mascara.
–No quiero perder tiempo y de una vez por todas dime que es lo que pretendes hacer con los Bijū.
Las sospechas de los de capa se confirmaron al notar como el Uchiha se acercó a Tobi y lo encaró con esa pregunta.
–No sé de qué hablas, Tobi es un chico bueno.
–…
Itachi atacó sin más, lanzando un Katon que los akatsukis esquivaron por reflejó. Tobi lo evitó desapareciendo la parte que sería dañada.
–No hay más… eres un Uchiha, de eso no hay duda.
–…
–El Sharingan relució en tu ojo y un trasplante no es posible, no sin que Orochimaru lo hubiese hecho.
Obito no sintió que pudiese seguir mintiendo así que respondió:
–No solo el sannin de las serpientes puede hacer una operación como esa.
–No por cierto, pero tú me lo acabas de confirmar.
–¿Te crees muy astuto mocoso?
–No, solo que creo recordar la historia de un chico con ganas de llegar a ser Hokage y que como tú, era muy precipitado. Y por cierto mi memoria es prodigiosa o eso es lo que dicen y yo si te recuerdo… Obito.
Shisui alzó una ceja y Kakashi tuvo que reprimir un grito de asombro.
–Itachi Uchiha… Debí deshacerme de ti cuando pude. –respondió Obito.
–¿Y cuándo fue eso? –retó el de coleta.
–… Estabas destinado a averiguarlo.
–Lo más extraño es que haya ingenuos que de veras creyeran que eras Madara.
No hubo reacción en el Camino Deva y eso fue notado por Jiraiya que se acercó sigiloso hasta estar frente a este. Shisui si situó a su lado y susurró:
–Es raro que Itachi casi le dijo idiota y no hubo reacción.
–Exacto.
–Parece que no tiene emociones.
–Una maquina o… una marioneta, hubo otro marionetista en Akatsuki ¿no?
–Sasori de Suna.
–He conocidos titiriteros en mi vida, pero ninguno que usara humanos.
–Pero puede ser que solo sea muy centrado.
–Oh no, yo conocí a este muchacho y créeme ya hubiese saltado sobre Itachi para combatir, solo por ese insulto.
–Los años cambian a la gente.
–¿Quieres confundirme? –preguntó el de cabello blanco.
–Quiero que no quede duda de que este tipo es una marioneta.
En lo que Shisui y Jiraiya discutía acerca de Pein. Kakashi se adelantó a Itachi y encaró al llamado Tobi.
–¿Obito?
–…
Itachi se hizo hacia atrás intencionalmente dejando que esos dos decidieran si combatirían o no.
–Kakashi el traidor que no cumple sus promesas.
–…
–No puedes ni responder, pues sabes que es cierto. Te pedí que la protegieras.
–Y lo hice.
–¿Lo hiciste? No veo dónde está ella… a salvo. Por eso cambiaré este mundo para que nadie deba ver morir a los que quiere.
–¿Y cómo piensas hacer eso?
Preguntó con genuina curiosidad Kakashi. Itachi puso atención a lo que su pariente explicaría:
–El plan se llama Ojo de Luna… –Obito explicó lo que sería su mundo ideal.
–Eso será solo un sueño ¿Quién querría vivir en un sueño eterno? –cuestionó Itachi.
–Todo aquel que haya perdido a seres queridos por la guerra. Por ejemplo los Uchiha que perdieron a todo el clan.
–¿Tú tuviste que ver con eso? –preguntó Itachi.
–Oh no, lo intente, pero ellos se me adelantaron a levantarse en contra de los gobernantes de Konoha.
–Tomaron su decisión, la gente muere. –terminó el de coleta.
–Pero cuando se espera que un amigo cumpla su promesa… –mencionó rencoroso Obito mirando a Kakashi.
Hatake consideró que esa era una clara acusación y casi lo sintió como un golpe. Itachi lo empujó levemente y le susurró:
–Responde, y explícate, no dejes que te siga tratando como un traidor que abandona a sus amigos.
–Yo… Protegí a Rin lo mejor que pude ¿Y tú que hiciste? ¿Esconderte? ¿Si tanto la querías por que no regresaste con nosotros?
–¡Yo estaba casi muerto!
Obito respondió atacando a Kakashi y lanzándole shuriken gigantes, este las evitó y con él Itachi que estaba detrás del de cabello plateado. El Mangekio Sharingan se activó en el ojo del Uchiha mayor y se movió veloz hasta quedar a unos milímetros de Hatake tomándolo del brazo y llevándoselo con él.
Itachi miró alrededor y se giró hacia sus acompañantes:
–Ahora depende de él.
–¡¿De veras le dejaras a Kakashi ese trabajo?! ¡Obito no es cualquier shinobi! –exclamó Shisui.
–Estoy de acuerdo con Shisui. –dijo Jiraiya.
–Es de este modo.
–Confías mucho en tu intuición ¿y si te equivocas? –agregó el Uchiha de cabello corto.
–Si me equivocó, no solo lidiaremos con ese tipo –Itachi señaló a Pein– si no con un cabreado Obito.
–En serio Itachi, yo no sé por qué te dicen genio –se quejó Shisui.
–De todos modos él parece estar en otro mundo. No se ha movido a pesar de que su compañero inició una pelea. –expuso Itachi.
–Tal vez su titiritero está muy ocupado con otra cosa. –opinó Jiraiya.
–Eso confirmaría que es un muñeco.
Los dos le explicaron a Itachi a las conclusiones a las que habían llagado.
–Eso explicaría por qué hay más Akatsukis de los que tú conoces Shisui.
000
Konan observó a su amigo y este se giró hacia ella:
–Dos de mis Caminos han sucumbido y otros tres están punto de caer también ¡¿Cómo llegue a esta situación?! Se suponía que sería solo una misión de espionaje.
–¿Y que hace Madara?
–Oh eso… Ni siquiera es Madara, aunque tiene muchas de sus habilidades no lo es, es un Uchiha llamado Obito y parece que está combatiendo con alguien que conocía en el pasado.
–Son demasiadas coincidencias, esto me suena a que tenemos un traidor en nuestras filas.
–Oh por supuesto, se me olvidó mencionarte que Shisui es un espía de Konoha.
–… No sé por qué no me asombra. Nagato…
–¿Si?
–Esto ya no está saliendo como planeamos.
–Hay muchas cosas que nos ocultaron.
–De nuevo nos han utilizado.
–No esta vez.
–¿Y Jiraiya-san?
–Está con ellos, él fue el que notó que Pein no es…
–Entiendo…
–¿Konan?
–¿Si?
–¿Estás agotada?
–…
La chica de cabello azul no respondió, pero su rostro lo decía todo y Nagato por un segundo dejó de pensar en venganza o un mundo nuevo y pensó en que quería ver a su amiga tranquila.
–En diez minutos retirare a mis Caminos.
–…
–Si algo te pasara… Yahiko no me lo perdonaría.
Konan se acercó y alzó su mano hasta tocar la de su amigo sobre la estructura donde este se encontraba.
–Igual para mí, no quiero que nada malo te pase. Merecemos vivir en paz y en nuestra aldea.
–Quise hacer un mundo mejor…
–Lo harás… yo te ayudare.
000
Naruto brincaba evitando que el Camino Naraka lo agarrara.
–¡Ey tú eres muy lento ttebayo!
–¿Quiere que esa cosa nos coma o qué? –preguntó Kyūbi.
–No lo creo o no lo sé.
–Ya deja de jugar mocoso.
–Bien… ¡Rasengan!
Un pequeño rasengan con la fuerza del zorro de nueve colas y del Camino Naraka no quedó nada. Naruto se acercó a este para obtener alguna información, pero…
–No puede ser aún no puedo controlar tu fuerza Kurama, lo dejamos hecho mierd…
–Qué más da mocoso.
000
Todos los ataques con chakra hacía el contrincante eran repelidos, comidos y usado en su contra por este. Gaara llamó a Shukaku y el mapache se sentó a observar al Camino Preta:
–Puedo arrojarle una bola de aire, pero si la come y la devuelve no habrá nada que salve esa montaña.
–No quiero eso. –dijo Gaara.
–Pues usemos la arena, esa no es chakra. –terminó el tanuki y se fue a dormir fastidiado de que solo a eso se limitaría su intervención en esa batalla.
El pelirrojo usó el ataúd de arena y encerró momentáneamente al de perforaciones permitiendo que Hinata e Ibiki usaran sus golpes sobre los puntos de chakra de este... ¿Cuáles? se dijeron los dos shinobis, estos iban de fuera hacia dentro como si el hombre frente a ellos solo fuese el contendor de un chakra ajeno que era enviado a él...
000
El Camino Deva se movió ignorando a los presentes y yendo en dirección a Konoha. Nagato estaba al borde de perder a los demás caminos y no iba a permitir que Obito o Madara quien fuera le hiciera perder el tiempo, mientras esto sucedía.
Itachi se colocó entre este y su destino:
–No puedes irte.
–¿Quién lo dice?
–Todos nosotros. –informó Pein.
–Destruir este bosque me importa poco.
–Lo sabemos, por eso venimos hasta aquí por ti. –aseguró Jiraiya.
–…
000
Obito observó a Kakashi y este se dispuso a combatir con el que fue su amigo…
–¿Dónde está el chico que sería un gran Hokage y que me superaría con esfuerzo?
–¿Dónde, él que prometió cuidar de sus amigos?
–Lo intente te lo juro. Pero si lo que quieres es mi cabeza a cambio de que dejas en paz Konoha, yo…
–No seas un mártir Kakashi, ese papel no te va.
–No lo soy… Con treinta años encima y solo acompañado de mis recuerdos, morir en manos de a quien am… un amigo es más un premio que un castigo.
–… No quiero que sea tan fácil, deseo verte sufrir.
–Eso es fácil… desde niños solo tú tuviste esa capacidad.
–¿Qué?
–Solo tú puedes hacerme sufrir.
–…
–Supongo que debo agradecer este premio con sinceridad. Era un niño y creí que lo que sentía al querer a un chico era un error, no puedes culparme si hace tiempo las parejas del mismo sexo no eran muy vistas, por si fuera poco él estaba… está prendado de alguien más.
–¡¿A mí que rayos me importa todas esas idioteces?!
–… –Kakashi se calló de inmediato– Tienes razón a ti no te importa eso. Yo soy basura, pero siempre te considere un héroe y mejor persona que yo.
Obito ya no escuchó razones y atacó a Kakashi con un kunai hiriéndole en la rodilla. El de mascara cayó hincado y vio sonriendo como Obito no se detuvo y se lanzó contra él atravesándole el pecho de un tajo.
–¡¿Por qué no te defiendes?!
–Ya te lo dije, mi vida por que seas el mismo de antes.
–Puedo matarte y seguir mi plan…
–Confió en tu palabra.
El Uchiha cortó de nuevo a Hatake quien bajó su pañuelo y le permitió ver su sonrisa.
–No soy un mártir, solo egoísta y sé que si me matas no me olvidaras.
–Eres un idiota.
–Si… Obito… –murmura Kakashi que sintió la sangre llenar su boca– Y… me… gustas…
El de cabello plateado sintió que la inconciencia lo embargaba y se dejó llevar, aun en sueños negó «Maldito Itachi Uchiha, tenías todo planeado, solo esperó que Obito quiera complacer mi último deseo y deje en paz Konoha»
Muchísimas gracias a:
kaoryciel94, Alba marina, Linne-'Malfoy, Moon-9215, jennitanime, Zanzamaru, azulanefty y Chizuru Uchiha Phantomphive.
