Llegamos al final. Muchas gracias por acompañarme hasta aquí.

Capítulo XXII

Horas más tarde Obito y su equipo también llegaban a Konoha, en la entrada encontraron a Sasuke con los otros. Nagato miró a Obito y negó:

No puedo creer que te hayan aceptado de nuevo en Konoha.

Pero si Obito es buen chico.

Ambos grupos entraron a la aldea y Kotetsu fue a informar al Hokage. El Rokudaime se vistió con la capa blanca y acomodó su sombrero saliendo a recibir a los recién llegados, principalmente a Nagato. En una de las calles más anchas los dos líderes se encontraron. El pelirrojo caminó en su estructura y extendió su mano hacia el Uchiha.

Lo conseguiste.

Lo hice y agradezco que hayas tomado en serio mi invitación.

Bien, pues no perdía nada con constatar que le podía ofrecer Konoha a Amegakure.

Por lo pronto puede ofrecerte bajarte de ese pedestal.

No puedo sin que estas –El pelirrojo señaló las barras– me maten.

Precisamente.

Entonces Konan tenían razón y Tsunade la eminencia médica…

Ella y más de mis médicos, incluido Orochimaru.

Ese jodido loco.

Loco, pero no neguemos que es un genio.

Uchiha… ¿puedo confiar en ti?

Hazlo y estarás al frente de la sexta gran aldea.

–…

Esa misma tarde Nagato fue ingresado en una sala especial. Tsunade, Kabuto, Sakura e Hinata fueron guiados por Orochimaru para sanar al pelirrojo en lo que Jiraiya, Naruto, Obito, Itachi y Shisui manipulaban las barras.

000

El Raikage avanzó con paso veloz y seguido de su guardaespaldas Darui, Killer B, Dodai y el equipo Samui.

¡Adelante B, a mi lado!

El mencionado se colocó a lado del Raikage que apenas en ese momento le dirigía la palabra.

Cuando esto termine habrá un castigo, no lo dudes.

–…

Y si ese Rokudaime cree que me disculparé, le demostraré lo equivocado que está.

Pero…

No hables B.

El grupo de Kumogakure avanzó siguiendo a su líder.

000

Parpadeó un poco antes de intentar abrir los ojos, de inmediato sintió dolor y un quejido salió de su boca reseca, el agua le fue acercada la boca con una pajilla. Sintiendo el frescor de esta aclarar su garganta volvió a intentar abrir los ojos sin moverse un ápice, pues cada centímetro de su cuerpo le dolía.

¿Que…?

La rubia medico se acercó hasta donde la viera sin necesidad de que se moviera.

Tranquilo en esa agua había un poco de calmante para el dolor.

Si…

Orochimaru se unió a Tsunade y se acercó al paciente.

Sera cuestión de un día para que el dolor remita, pues hemos comprobado que tienes una buena capacidad de regeneración y bueno algo de ayuda de Karin…

¿Karin…?

Ustedes deben ser parientes ella es Uzumaki y tú… también…

¡¿Yo?!

Hemos descubierto algunas cosas, pero lo más importante… –Orochimaru tomó aliento– Ya no está unido a esas barras ¿No lo sientes?

Nagato se removió solo un poco y notó que estaba en una cama y sin nada que evitara que estuviese acostado. El brillo en sus ojos fue la única respuesta.

Te dejaremos dormir. –terminó Tsunade.

¿Itachi…?

Él y los shinobis que nos ayudaron en tu operación también están descansando, pero solo por precaución. –informó Orochimaru.

Los dos sannin salieron de la habitación, más los anbus que resguardaban al líder de Amegakure se quedaron.

000

Naruto se sentó viendo a Sasuke que estaba recostado en la cama escuchando el relato de Kokoa.

Sí y sus ojos se volvieron de sapo y… ¡Su mano!

Me imagino, cuando estaba en la operación de Nagato-san vi cómo sus ojos…

¡No puede ser de verdad! ¡¿Lo viste Sasuke?! –Se avergonzó el rubio– Pero ya controlo el modo sabio…

–…

Un poco más…

Dobe –lo llamó el moreno– De todos modos eres muy guapo rubio, dime ¿si vieras rasgos reptiles en mí ya no te gustaría?

¡Claro que no ttebayo!

Kokoa se rio y bajó de la cama para buscar a su padre, pues ya se había tardado con su jugo. La pareja aprovechó y se besaron con ternura, disfrutando de la cercanía del otro y es que a pesar de haber sido pocos días ya se extrañaban aunque ninguno de los dos lo dijera.

La puerta se abrió y un resoplido se escuchó:

Sepárense, mocosos hormonales que ahí viene Itachi –Obito entró seguido de Kakashi que miraba a su exalumno con curiosidad.

La advertencia llegó a tiempo, pues Itachi y Shisui entraron.

¿Ya estás bien?

Si.

Pues a dejar esta habitación que tenemos muchas cosas que hacer para la próxima visita.

¿Aparte de Nagato quien más viene? –preguntó Sasuke.

Gaara del desierto y el Raikage.

¡¿Viene el Raikage?! –cuestionó asombrado Naruto.

La verdad es que yo estoy igual que Naruto, ¿de verdad convenciste al Raikage de venir? –dijo Jiraiya que entraba en ese momento.

Pues convencerlo no sería la palabra, pero algo así...

Itachi relató lo sucedido y al concluir, Jiraiya se cruzó de brazos.

Dudo que ese orgulloso tipo venga a disculparse.

Oh por supuesto que no, pero vendrá y eso es lo que necesito.

¿Qué pretendes Uchiha? –cuestionó Jiraiya con suspicacia.

Demostrar que Konoha ya no tiene un líder servil.

Y dicen que Madara murió –masculló el sannin.

Itachi no se sintió ofendido… a decir verdad ningún de los Uchiha y Naruto, Naruto se propuso observar y aprender, después de todo algún día se proponía ser Hokage.

En marcha.

Ordenó el Rokudaime y salió de lugar. Naruto y Sasuke dejaron las camas y salieron siguiendo al grupo.

Itachi salió del hospital y pidió a Obito:

Encárgate de que las puerta estén doblemente protegidas, que los puntos de vigilancia en las afueras sean relevados cada seis horas, no quiero que la gente se canse y no vigile bien.

Eso no ha sucedió –opinó Kakashi.

No y por eso Obito se paseó tantas veces tranquilamente en Konoha.

–…

No te deprimas Kakashi, para mi será fácil poner guardias donde las barreras de Konoha son débiles. –Dijo muy campante Obito– ¡Ey Minato acompáñame!

Nadie respondió ante esa llamada…

No se llama Minato se llama Naruto –regañó Sasuke.

Si como sea, es igual a Minato-sensei.

Naruto es Naruto –refunfuñó Sasuke.

El rubio fue hasta el Uchiha mayor y desde ahí miró a su novio.

Ahora sé que es ser comparado con alguien de tu familia.

Dobe

El grupo se disolvió yendo cada uno a sus respectivas labores.

000

Orochimaru llevaba de la mano a Kokoa a la salida del hospital donde Jiraiya esperaba:

Te dije que no la dejaras sola, una niña pequeña no puede andar en ese lugar libremente.

La deje con los mocosos.

¿Y no notaste que ella no estaba?

Bueno, pensé que había ido contigo.

Olvídalo Jiraiya y vámonos ya.

¿No te quedaras a vigilar a tu paciente?

No yo ya hice la operación, le toca a Tsunade y su equipo los cuidados, por mi parte ya lo he dado de alta.

Los dos sannin se dirigieron a su casa, seguidos de discretas miradas de los aldeanos:

¿Ya lo saben?

Avise en la academia que inscribiremos a Kokoa.

Oh… será difícil que…

¡Si iré a la academia!

Ambos hombres vieron el entusiasmo en su hija y se propusieron que estarían listos para enfrentarse a quien la hiciera sentir mal por su origen.

000

Fukasaku miró al pequeño sapo:

¿Estás seguro?

Sí, sé que dejare de ser mensajero para ser guerrero, pero…

¿Las estimas tanto?

Si.

Que se puede hacer… se te concederá tu deseo. Kōsuke sonrió feliz.

000

El Raikage y su sequito llegaron a las puertas de Konoha y se limitaron a ver hacia ellas. El alto hombre caminó con paso firme y las cruzó. Kotetsu se acercó saludando:

Bienvenidos a Konoha.

El Raikage miró al shinobi y siguió de frente, para él, recibir de ese modo a los de otras aldeas era una forma de debilidad. Killer B y los otros le siguieron. Kotetsu los vio partir y regresó a su lugar, no había necesidad de avisar, pues el chakra de aquellos era visible a mucha distancia… para otro de los visitantes de Konoha… el líder de Amegakure.

Nagato miró desde la ventana de la torre donde Itachi Gaara y él, esperaban a los recién llegados.

Vaya que presuntuosos al no esconder su chakra. –opinó el de rinnegan.

Kumogakure se considera la aldea más fuerte de las cinco. –explicó Gaara.

Y aún echa en cara a las otras que Akatsuki no tenía ninguno de su aldea entre sus miembros.

Oh no, no los tenía, son demasiados ególatras para trabajar bien en equipo –explicó Nagato.

¿Por eso no reclutaste a ninguno de ellos? –cuestionó Gaara.

En ese caso a Obito no le interesó y no, a mí tampoco.

Itachi suspiró, el Raikage no sabía nada de Obito, ni de Nagato y a decir verdad esperaba que cuando lo hiciera reaccionaría con violencia como era su costumbre, pero él no se echaría para atrás con la alianza con Amegakure. Gaara a su vez estaba ahí desde esa mañana y con el permiso del consejo de ancianos que consideraron la unión de esas tres aldeas como beneficiosa para todos y Suna tampoco se retiraría por la ira de un arrogante.

Los tres Kages se prepararon para salir. Dos de ellos con capas blancas, solo se diferenciaba el color contrastante con estas, azul y rojo respectivamente. Para Nagato un traje había sido enviado desde Amegakure una capa blanca con motivos negros.

Esperarlo en este salón nos restaría oportunidad de defendernos de su furia –dijo el pelirrojo mayor.

Pero si salimos… ¿estarás bien como para…?

No se preocupe Kazekage que mis heridas ya han remitido casi por completo y a decir verdad extraño usar mis propias piernas.

Itachi se levantó y con este los anbus que protegían a los otro Kages. Sai no se quiso apartar de Gaara y era su guardaespaldas. Nagato escogió a su sensei Jiraiya e Itachi con Shisui. Fuera en lugares estratégicos; Sasuke, Naruto, Kimimaro, Suigetsu, Lee e incluso Orochimaru estaban al pendiente de lo que sucedería. Los clanes protegían sus barrios por órdenes de Itachi.

Al frente en las puertas del barrio Uchiha se podía ver a Kabuto y Juugo en la entrada junto con Karin. Detrás de ellos, Kokoa subida –el que ahora era tan grande como una carreta– en su inseparable amigo Kōsuke, que tenía órdenes de proteger a los dos únicos infantes que vivían en el barrio Uchiha.

Eran pequeñas personas en la perspectiva de los de Kumogakure, sin embargo nunca hay enemigo pequeño…

000

El Raikage avanzó hasta el centro de Konoha y ahí vio las tres figuras paradas esperando por ellos. Vio el atuendo uno a uno lo escaneó con la vista:

Ahora los shinobis son niños en pañales, a que llegaremos si esto sigue así.

La sonrisa disimulada se extendió entre los rostros de los de Kumogakure a excepción de Dodai quien conocía bien la fuerza de dos de esas aldeas y de sus líderes.

Naruto desde una terraza cercan a lado de Sasuke se cruzó de brazos:

Qué tipo tan payaso.

Kyūbi dentro de él estaba muy al pendiente de lo que ocurría.

Cuidado mocoso que el Hachibi es uno con su jinchūriki.

¿Qué quieres decir?

Que desde siempre se ha llevado bien y son un gran equipo para combatir.

El rubio sonrió burlón:

¿Desconfías de ti y de mí?

Kurama se levantó dispuesto a la batalla:

¡Por supesuto que no, yo soy el Bijū de nueve colas el más poderoso de ellos y tú mi jinchūriki!

Pues a esperar que ellos nos reten, ya lo estoy deseando.

Dijo el rubio en voz alta y sus colmillos crecieron. Sasuke a su lado sonrió cruzándose de brazos.

Vayan por ellos que yo seré su armadura.

Los dos chicos se miraron con complicidad. Abajo en la plaza. Itachi dio un par de pasos al frente y notó como los visitantes se ponían a la defensiva.

No es mi estilo atacar a mis invitados y mucho menos cuando vienen en paz y a ofrecer una disculpa.

El hombre de color se cruzó de brazos y miró al Uchiha.

Estaba en mi derecho de mandar a mi gente a esta aldea para investigar.

Por supuesto, pero no a acusar sin pruebas.

Que más prueba que ver a un Uchiha atacando a mi hermano.

Si un Uchiha hubiese atacado a tu hermano de verdad….

Una carcajada se escuchó retumbar en la plaza.

No termines esa frase Hokage, que es imposible que alguien pueda con Killer B, ni los Uchiha.

Itachi no respondió y su rostro no mostró ninguna molestia. Era un experto en no dejar ver sus emociones él… y los otros de Sharingan.

Si no vino a disculparse, entonces me podría decir el motivo de su visita.

Quiero a responsable del ataque de B, seguro que puedo sacarle información acerca de Akatsuki.

Itachi respondió:

El responsable es mi guardaespaldas y era un espía en Akatsuki el cual ya se disolvió.

¡¿Quién lo dice?! Sus crímenes no serán olvidados solo por eso y ustedes los de Konoha son cómplices de un criminal.

¿Quién en el mundo ninja no tiene un poco de criminal? Tal vez para su aldea no, pero para las otras sí.

Me felicito por haber venido y aclara esto, pues no estamos dispuestos a que se pase sobre la ley que nos guía.

Ese no lo decide usted. –terminó Itachi.

¡Mocos insolente! Ni por que se unan sus aldeas podrán con Kumogakure aunque… Conozco a dos de ustedes por su vestimenta, pero al tercero…

El Kage de Amegakure –presentó Itachi.

¡¿Amegakure?! ¡Esa aldea es la de…!

A de abalanzó intentado llegar a Nagato, pero un muro lo detuvo. Un enorme sapo estaba interponiéndose entre ellos.

Cuidado Raikage. ¿No es algo audaz combatir en un territorio ajeno y con tan pocos shinobis que trae? –preguntó Jiraiya sentado encima de Gamatora.

El aludido miró al sannin e inclinándose tomó de la patas al anfibio y usando su gran fuerza lo levantó a punto de lanzarlo, este desapareció y Jiraiya cayó de pie frente al Raikage.

Esa es tu respuesta… sannin –dijo sarcástica el hombretón. Dodai se acercó a su líder y susurró:

No es mejor irnos, no creo que esta visita fuese bien recibida si solo ha venido a pelear.

¡No me voy a ir como si huyera! Además no has oído que ese tío de ahí es el líder de los akatsukis.

Eso no es lo que han dicho.

No seas ingenuo viejo. –A se dirigió a los otro Kages– Lo que han hecho aquí es una alianza de criminales y me extraña que Suna se una a esto.

Konoha tiene el apoyo de mi pueblo y de ese modo hemos vivido en paz, no planeo poner en riesgo a mi aldea porque a usted no le agrada la idea. –respondió serio Gaara.

Naruto se acercó más al borde de la terraza y preguntó a su compañero:

¿Cuánto más crees que aguante la paciencia de Itachi?

Diez segundos… Cuenta conmigo, seis, siete…

En la plaza:

Nagato y Gaara-san son mis invitados y como Kages que son, le debe respeto a ellos y a mí.

¡El respeto se gana! ¡No temo estar en tu aldea, mis shinobis valen por cien tuyos! ¡Lariat!

Diez…

Ametarasu. –contratacó Itachi.

¡Susanoo! –protegió Shisui a Itachi.

Omoi protegió a su Raikage, sin embargo el brazo seguía ardiendo…

El Susanoo quedó sin costillas, pero protegiendo aún a su preciado elegido. Shisui sacudió la capa blanca y recogió el sombrero que había dejado al descubierto los ojos rojos que aun miraban a su objetivo:

Déjalo ya… –suplicó el Uchiha mayor que sabía que cuando Itachi luchaba en serio era como un cazador que no dejaba en paz a su presa hasta verla sin vida.

Sin embargo por encima de la arrogancia de A no se podía negar que era un valeroso guerrero que no se detenía ante la adversidad y… su brazo derecho cayó cortado. El jinchūriki no pudo contenerse al ver herido a su hermano y avanzó sacando sus colas:

¡Acabare con esta plaza y con la gente que nos ataca!

Nagato alzando una ceja y miró a Gaara.

¡¿Está cantando?!

Creo…

Dentro de Gaara el Shukaku se retorcía de risa:

¡Pobre Gyūki le tocó un jinchūriki idiota!

El pelirrojo menor sonrió un poco, ese Tanuki era un burlón.

Itachi se calmó y acomodó su ropa.

No quiero que mi aldea sufra daños, por lo que los invitó a abandonar Konoha de inmediato.

Esa fue una petición a los de Kumogakure y una orden para los de Konoha que se reunieron en la plaza.

¿Si no nos vamos combatiremos? –preguntó Omoi.

Itachi negó de nuevo:

Váyanse si no les interesa hacer un tratado de paz.

No nos iremos sin que pagues por el brazo de mi hermano.

Obito se plantó junto a Nagato esperando el momento…

¡Bomba Bijū!

La velocidad de Obito y la fuerza de Nagato haciendo entre los dos un Kamui más grande y… la plaza quedó desierta.

000

Los de Kumogakure se prepararon para combatir, los de Konoha igual. La bomba Bijū fue detenida por lo que parecía una pared de arena que no era otra cosa que Shukaku y sus dos manos. El tanuki se retiró dejando ver la enorme figura del zorro de nueve colas protegido con una armadura negra:

¡Cuánto tiempo sin verte Kurama! –dijo el Hachibi.

Y no de buena forma.

¿Por qué los proteges te encerraron como…?

No uses tu palabrería conmigo.

Bonita armadura ¿ahora eres mascota de los Uchiha?

Mi importa poco tu opinión, si me sirve yo acepto todo.

¿A dónde ha caído el orgulloso Kurama?

A la comodidad de la cooperación o no es lo mismo para ti.

–…

Las enormes moles se enfrentaron con su jinchūriki apoyándolos a su lado. Las bombas Bijū se sucedieron una tras otra y una tras otra se estrellaron en el Susanoo. El fuego salió del Kyūbi buscando abrazar a su objetivo y el Hachibi perdió dos tentáculos. Ambos eran demonios, pero solo uno tenía colmillos y estos atravesaron el cuello del toro…

000

El Raikage y Omoi luchaba en contra de Itachi y Shisui, pero los clones del menor les estaban poniendo en apuros. Los cuervos encerraron a Omoi, pero este los deshizo en un santiamén, sin embargo los explosivos y kunais que portaban las aves no los esperaba.

Shisui se movió veloz evitando los golpes del hombre más alto. Itachi vio que al moreno de Kumogakure le quedaba un poco para recuperarse y se unió a su novio moviéndose delante de los ojos de A que dio golpes que destrozaban el terreno, pero que no lograron llegar al par de jóvenes. Los Uchiha sabían que la fuerza del Raikage no era igualada y por eso se movieron evitando los golpes. Las aspas giraron en sus ojos y ellos rodearon al Raikage… este cerró los ojos… demasiado tarde. Omoi se recuperó y corrió en su ayuda, pero a los dos primeros Sharingan se unió un último y es que para un shinobi tan fuerte como el líder de Kumogakure tres Uchiha fueron necesarios para mandarlo a Tsukuyomi.

Obito se plantó ante Omoi.

Por qué no lo dejas dormir.

¡Maldito!

Los golpes pasaban de frente y Obito solo se rio.

Déjalo ya Obito.

Ordenó Itachi el mayor lo miró y sonrió:

Como ordene… Hokage.

Esa fue la respuesta, que significaba que Obito ya respetaba al Itachi como líder de Konoha.

000

Lee corrió divertido escapando de la chica que furiosa lo perseguía:

¡Para ya, maldito gusano verde!

Lee no hizo caso y Karui aumento la velocidad –a pesar de que ya estaba a punto desfallecer– y no notó como un puño iba en su dirección, este se estrelló en su estómago y la dejó fuera de combate. Neji se inclinó y tomó el pulso. Lee regresó y miró al Hyūga.

¿La mataste?

Claro que no, nos fue prohibido matar a nadie y eso que tú ya casi la hacías desfallecer de cansancio.

Lee sonrió.

000

Los sannin arriba de Manda y Gamabunta miraban a Darui y a Samui.

¿De verdad quieren pelear? –trató de negociar Jiraiya.

No oíste que ellos valen por cien de nosotros, claro que quieren luchar –se burló Orochimaru.

Gamabunta observó al par de humanos y los vio poco peligrosos. Sacó su pipa:

Apaga essso esss asssquerossso.

Tú ni narices tienes.

Mi lengua lo resssiente.

Dejen de pelear –ordenó Orochimaru.

¿Me losss como? –dijo Manda.

No estaría mal. –aceptó Orochimaru.

Cada porquería que te comes que por eso no engordas. –dijo Gamabunta.

Cállate sssebossso.

Al parecer por ese lado no habría mucho combate.

000

Dodai miró a su contrincante y negó, eso se hubiese podido evitar si no hubiesen ido a Konoha. Itachi llegó hasta ellos y tocó el hombro de Suigetsu:

No queremos matar a tu gente, ¿porque no son razonables y se retiran? –persuadió Itachi al shinobi.

Lo haríamos si pudiéramos.

Tu Kage y el jinchūriki están heridos, llévalos contigo y regresen a tu aldea.

¿No quieres realizar la alianza?

Ya no, considero que sin respeto no hay alianza alguna. De ustedes depende dejar las cosas como están o iniciar una guerra que los llevara a…

El Kage de Amegakure no ha intervenido en el combate… pero no es necesario si no ha ocultado ese ojo… –señaló eh anciano a Nagato– Sería una guerra que duraría y se perderían vidas inútilmente, no puedo traicionar a mi aldea prediciendo su derrota, sin embargo… nos iremos si nos dejan salir de aquí.

Itachi miró en dirección de Nagato y este asintió. Obito se le unió poco después y de nuevo regresaron a Konoha. Killer B se acercó a Naruto.

Tu Kyūbi no jugó limpio, pues mordió a…

¿Y? ¡Fue divertido, espero verte de nuevo ttebayo!

Y ese día combatiremos de nuevo y sin armaduras de por medio.

Eso no será posible –se escuchó la voz de Sasuke.

Killer sonrió y se unió al grupo que abandonó Konoha, pues no aceptaron que curaran sus heridas. El Raikage tuvo que ser llevado en camilla a pesar de que ya no estaba soñando. El Raikage era el más alto y musculoso de los Kages, pero su mente seguía siendo la de un humano normal…

Itachi vio desde la ventana de la torre avanzar al grupo de Kumogakure:

Espero que esto no inicie una guerra.

No lo creo, después de todo A no es tan necio como para poner en peligro a su gente por mero orgullo –opinó Jiraiya.

Me preocupa que Iwagakure y Kirigakure se una a ellos –mencionó Nagato.

Eso realmente sería un problema –aportó Gaara.

El Tsuchikage tiene problemas con los Uchiha, pero no parecía tener intención de entrar en guerra por eso con Konoha. –Informó Obito– Aunque Deidara es de esa aldea, no regresó a esta, pues siguió con su arte y eso lo agradece Ōnoki.

¿Por qué tiene problemas con lo Uchiha? –cuestionó Gaara

Madara. –fue la respuesta de Itachi.

¿No fuiste tú, Obito? –dijo Nagato.

Yo no tenía edad en ese tiempo. –explicó el mencionado.

¿Y la Mizukage? –mencionó Jiraiya.

Ellos se consideran muy fuertes como para ocuparse de las otras aldeas o lo que hagan estas. –informó Kakashi.

Lo dicho, somos nosotros tres en un alianza, no creo que los de Kumogakure se arriesguen, pero por las dudas debemos estar pendientes –terminó Nagato– Si me permiten yo iré a descansar y mañana firmaremos ese tratado, por que debo regresar a Amegakure a más tardar pasado mañana.

Estoy de acuerdo –aceptó Itachi.

Los Kages se despidieron y los shinobis de Konoha esperaron órdenes del Rokudaime. Itachi se acomodó el traje de líder y se dirigió a ellos:

Buen trabajo y puede ir a descansar.

Los shinobis salieron de la torre poco a poco. Los sannin fueron unos de los primeros yendo veloces a buscar a su hija, seguidos de Kimimaro que iba por su familia. Neji se dirigió al barrio Hyūga acompañado de Lee.

¿Estás más tranquilo?

Sí, agradezco al Rokudaime haberme incluido en este combate, sentí que…

Puedes seguir, les devolviste algo por tu padre.

Si.

Lee jaló al Hyūga a un callejón y lo besó:

Seguro que si tus parientes saben que también fui yo, me aceptan como tu pareja.

Neji vio al de ojos negros y sonrió:

Ya he servido a la familia lo suficiente, debo buscar mi felicidad y si ellos no te aceptan… podremos rentar una casa en el barrio Uchiha.

Lee sonrió.

000

Naruto corrió bajando los escalones de la torre y gritando desde el suelo al término de estos:

¡Vamos Sasuke, Itachi no estará en casa!

Un cuervo salió volando por la ventana de la torre y aterrizó en la cabeza rubia. Sasuke corrió llegando hasta su novio:

No te muevas dobe, no te muevas… ¡Susanoo!

El cuervo y las sorpresas que llevaba desaparecieron entre llamas negras. El de ojos azules abrazó al moreno:

Mi héroe.

Baka, como se te ocurre gritar eso.

Yo no tengo la culpa de que tu hermano oiga todo.

La pareja de jóvenes se escabulló aprovechando la salida de todos los demás. Desde la torre Itachi refunfuñó:

Par de mocosos como si no sintiera su chakra.

Déjalos ya Itachi –dijo por enésima vez Shisui.

000

Obito acorraló a Kakashi en un callejón y le arrancó la ropa, este se defendía con ahínco:

¡¿Qué pasa?! ¿No quieres?

No aquí, vamos a mi casa.

Dijo el de cabello plata que aún no se creía que su antiguo amigo quisiera ser… seme. El par de hombre se desapareció en una bola de humo y llegaron hasta el departamento de Kakashi, quien abrió con rapidez el lugar o no tan rápido, pues a Obito de dio tiempo de ver las dimensiones del lugar y pensar que en cuanto eso fuera… oficial vivirían en el barrio Uchiha.

Dentro del departamento, Obito llevó al de cabello plata al sillón y ahí lo desnudó:

Veamos cómo va esto… –comentó divertido el Uchiha.

¡¿No sabes?!

¡Oye yo no me voy ligando a cuanto hombre me encuentro! ¡¿Tú sí?!

Claro que no, solo aprendo el Ichia Icha y no lo he usado con chicos.

El pelinegro besó al otro recorriendo piel desnuda, abriéndose paso hasta la intimidad del copynin que se regocijó de la estrategia de Itachi, pues sin esta ellos no estarían juntos. Viéndose por primera vez como algo más que amigos, se unieron no solo en cuerpo si no en alma y por fin fueron uno sin recuerdos dolorosos o rencores del pasado.

Obito entró en Kakashi y este lo recibió sin prejuicios o reticencia. Al culminar Obito salió de Hatake y se recostó de lado viendo a su recién entrenado amante.

Se suponía que debías conquistarme.

¿Qué más quieres? si fuiste el primero.

Y el único.

Kakashi no refutó eso ultimo y optó por acomodarse abrazando al Uchiha, no eran un niños que necesitaran meses de cortejo, pues para ellos habían sido años de no darse la oportunidad.

Konoha siguió su vida y al correr del tiempo hasta a Kumogakure le quedó claro que esas tres grandes aldeas no eran débiles estando unidas.

000

Los niños salieron a despedir a su protectora, junto con ellos el director del orfanato Kabuto, se despedía de su novia –según ella. Kokoa se subió el Kōsuke y dijo:

De regreso a Konoha amigo, que el Shichidaime*espera que hagamos una misión.

¿Larga?

No lo creo, pero de que tardaremos un poco en regresar me temo que sí, pues mis padres no me dejaran salir de casa tan fácilmente.

Pero si los vimos la semana pasada.

Lo sé, pero en fin, extrañaras a nuestros amiguitos, pero la vida de una Kunoichi es así.

¿Te arrepientes de no ser médico como tu papá?

¡No! ¡Yo no estoy hecha para cuidar de enfermos o heridos!

El gran sapo sonrió y salió rumbo a la aldea con su preciada amiga.

000

Itachi se removió en su asiento viendo a Shisui trastear en la cocina:

¿Qué quieres?

Sasuke…

–…

A Sasuke se le antojó un chocolate.

Pues que se lo consiga el idiota que tiene por marido.

¡Ay Itachi por Kami! no puedes seguir enojado porque tu hermanito va a tener un bebé.

–…

Baka.

Refunfuñó Shisui y saliendo en busca de Sasuke que tomaba el fresco en el jardín. Un niño pelinegro de unos cuatro años, se removió inquieto en el regazo de Itachi.

Padre…

El de coleta lo arrulló para que durmiera de nuevo, por supuesto él tenía un hijo, pero le llevaba cinco años a Sasuke se dijo. Como Rokudaime duró lo que se necesitó para asegurar la paz para Konoha y después cuando consideró a Naruto listo, le dejó el puesto, pero ese rubio abusivo no solo se quedó con el puesto si no con su hermanito y eso Itachi aun lo resentía.

Negó y se dispuso a seguir leyendo el pergamino.

000

Naruto llegó casi de noche a su casa y Sasuke lo esperaba en el sillón leyendo. El Shichidaime dejó el sombrero y se sentó a lado de su pareja:

¿Cómo están?

Con sueño.

No debiste quedarte despierto.

Me gusta hacerlo. Vamos a dormir.

Si.

El rubio ayudó a Sasuke a levantarse y tomados de la mano se encaminaron a su habitación. Ahí el rubio vio como el Uchiha se desprendía de la bata y se quedó con el pijama que se abultaba de enfrente; amaba a Sasuke y a veces se reprendía por pensar que si Inoshishi no lo hubiese herido, él no hubiera tenido oportunidad de estar con su Uchiha, con el hombre que no era la ilusión de niñez si no su presente y futuro.

Sasuke se acostó y llamó al rubio que se acomodó entre los brazos de su moreno acariciando la barriga de este.

Kurama dice que nuestro hijo tendrá orejas de zorro.

Ya quisiera.

Bueno…

Naruto, eso no importa es nuestro bebé y punto. Ya vez Sakumo es el primer Uchiha de cabello plata y Obito lo adora.

Lo impresionante es que haya sobrevivido al embarazo de Kakashi.

Sasuke se rio:

Es cierto, pero tú lo haces bien porque tienes ayuda.

¡Oye! Si yo amo a mi Sasu y a mi Kazuki** y hago todo por ellos.

Qué bueno que dices eso, pues se me antojaron unas manzanas.

¡¿Qué?!

Vamos pídeselas a Yûki.

Cómo voy a molestar a un gennin por eso.

Pues Kimimaro debe estar durmiendo y Juugo también. Yûki debe estar entrenando, ya sabes que ese niño lo que tiene de serio lo tiene de trabajador.

Dentro del rubio Kurama se dio una vuelta y murmuró entre sueños.

Ve por lo que te pide, lleva nuestro cachorro, es lo menos que puedes hacer por él.

¡¿Nuestro cachorro?! ¡Mis patas!

Y las mías, pero ve.

Naruto se colocó una bata y salió por la ventana refunfuñando por ir a despertar a los vecinos, y ni pensar en simplemente tomar la fruta de los árboles, seguro que lo atacaban los animales de Juugo… de nuevo.

000

Todo sufrimiento fue olvidado por el Namikaze, cuando un par de meses más tarde Kazuki nació y fue llevando a su casa. El rubio no cabía de felicidad y orgullo mostrando a todos a su hermoso bebé pelinegro de ojos…, pues aún no se notaban, pero él esperaba que fueran azules.

Dos días más tarde, Gaara y su familia arribaron al barrio Uchiha. La niña –su hija– de un año, de ojos negros y cabello pelirrojo, miró absorta al bebé y sonrió.

Kokoa había sido la muestra y Orochimaru tuvo mucho trabajo con el tratamiento de engendrar, sin embargo este aún no se comercializaba fuera de las aldeas de la alianza de Los tres.

Itachi se acomodó en el sillón donde estaba sentado y vio que el esfuerzo valió la pena. Naruto abrazando a Sasuke y este sosteniendo a su hijo… ¿Que más se podía pedir? Si incluso el rubio era un Hokage justo y respetado no solo por los de Konoha.

Fin

*Shichidaime. Séptimo. Agradeciendo la traducción a Hibari-sempai.

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**Kazuki (paz y esperanza) Nombre compuesto: Kazu (paz) + Ki, de 'nozomi' (esperanza)