-chist!...aaah...-había estornudado un rubio, mientras abría lentamente los ojos, se había resfriado fuertemente después de lo que sucedió con el jugo y todo el ajetreo que dio para ir a la escuela cuando ni si quiera tenia que ir, lentamente movió su cabeza hasta ver fuera de la ventana, estaba nevando!.

-mierda...de nuevo alucino por culpa de las pastillas...maldito medico...malditas pastillas...maldita nieve imaginaria...maldito frió...-se quejaba mientras se recostaba nuevamente.

-maldita cama...maldita almohada...maldito resfriado y maldito todo lo que se me ocurra de aquí en adelante-se quejaba aun, si, juraba que estaba alucinando, y si, estaba mas que cabreado el rubio ya que cada vez que se resfriaba sucedían cosas geniales y el se las perdía.

-"ha pasado su tiempo desde que Alfred me dijo que me amaba y yo le correspondí...y estoy seguro de lo que siento pero...el y yo seremos novios?...o sea...yo me refiero por que...nunca mencionamos algo sobre eso...o si?...no, no que yo recuerde...y si lo llamo y le pregunto?...no! que idiota llamarlo para eso! Que vergüenza! Seria una conversación imbecil! Seria algo así como:

-ah! Hola Alfred!-

-Hola Arthur, por que me llamas?-

-Aaaah, es que el otro día no me quedo claro pero..somos novios o no?-

-(respuesta de Alfred)-

-aa, bien, adiós!-

-Adiós!-

NOOO! Que vergüenza! No quiero llamarlo y hacer el ridículo de ese modo! Y si espero a que el me llame?...y si ni si quiera me llama? O si el ya lo tomo como un hecho...?...hmmm , eso es mas posible, pero...aaagh! Que hago!?... quiero pregúntale pero..pero...!"-pensaba el rubio mientras se veía saliendo de las sabanas una temblorosa mano apunto de tocar un teléfono en una mesita al lado de la cama, después se ve el rostro de Arthur con un par de cascadas en los ojos, al parecer muy sufrido, de repente sintió como la puerta se abría, puso ojos de plato y oculto la mano entre las sabanas rápidamente.

-Scott, por favor toca la puerta, casi me asustas.-dijo el rubio

- aquí un amigo tuyo ha venido a verte, que amable es, no?-dijo mientras sonreía.

-que?- dijo el rubio llegando a saltar y sentarse en la cama.

-quien?-

-yo...-respondió el oji azul entrando tímido a la habitación se Arthur, que estaba muy ordenada a pesar de lo resfriado que se encontraba, se sorprendió ya que Alfred siempre que se enfermaba su pieza quedaba hecha un basurero.

-valla, pensé que tu pieza estaría mas desordenada-dijo sus pensamientos en voz alta el oji azul mientras recibía un almohadazo en el rostro, cortesía de Arthur Kirkland.

-me crees tan desordenado? Eso ofende!-grito mientras se cubría con las sabanas hasta la cabeza.

-Arthur, no te enojes por esa tontera!-dijo Alfred dejando un regalo en la mesa y se sentó en la cama mientras bajaba las sabanas para verle el rostro a el rubio, apenas las bajo vio a un Arthur con las mejillas medio-infladas, el ceño fruncido y labios apretados.

-no seas pendejo, yo no te considero desordenado.-dijo Alfred tratando de calmarlo y acercándose para darle un beso recibiendo esta vez otro almohadazo de Arthur que ahora estaba rojo y miro a su hermano que se estaba riendo, si, a Scott le gustaba lo que observaba, hasta que se topo con la mirada de su hermanito menor y cerro la puerta con una sonrisa picarona.

-espero que lo pasen bien!- dijo sonriente mientras se iba a ver sus peliculas.

-tu hermano es simpática...-dijo Jones volteándose y pensando que si tuviera el un hermano mayor, lo mustiaría que fuera así.

-cuando quiere...-respondió el rubio mirando amenazador la puerta.

-bueno, cambiando de tema...notaste que empezó a nevar, no?...-

-ah?! En serio estaba nevando?...yo penaba que estaba alucinando-

-alucinando?-

-no tienes idea de las cosas que he visto por culpa de unas simples pastillas que se supone que me ayudarían a recuperarme...-

-se me ocurren varias cosas...-

-me refiero a cosas como elefantes rosados volando...hace unos días creo que te vi a ti sobre un conejito, estabas con disfraz de baquero...-

-oh...eso...eso no lo había pensado -dijo el rubio con ojos de puntito y una gotaza tratando de imaginarse, en primer lugar...sobre un conejo y disfrazado de baquero...que alucinación mas rara...seguramente el rubio habría alucinado otro tipo de cosas, pero el rubio alucinaba cosas completamente sin sentido...donde se ha visto a Alfred de vaquero?...eso jamás se ha visto!

-se puede saber por que de baquero?...-pregunto finalmente el rubio.

-y como quieres que yo sepa...-respondió el rubio también con ojos de puntito recordando otras alucinaciones aun mas ridículas.

-...-

-...-

-quieres salir a ver la nieve?-

-estoy enfermo...-

-hhmmm, ya se!- dijo Jones mientras abría el closet del rubio y sacaba un montón de ropa.

-ya te dije que estoy enfermo.-

-pero si te abrigas bien no pasara nada...-

-...no se...-

-yo te cuido...-

-y si me enfermo mas?-

-te vas a hacer de rogar?-

-...-

-yo te visto...-

-mejor me visto yo...-

-no! Yo te quiero vestir!-dijo mientras le empezaba a quitar la camisa con la que dormía el rubio a la fuerza.

-Alfred! Me puedo enfermar mas!-

-no pasa nada!- se escuchaban los gritos desde fuera de la habitación mientras el hermano apagaba el televisor y se quedaba mirando la puerta de la habitación con ojos pacíficos y una sonrisa mongolica, cosa que asustaba a cualquiera.

Pasaron unos diez minutos entre mucho griterío y sonidos de golpes, caídas, etc. Hasta que se abrió la puerta de la habitación y de ahí sale un Alfred con una sonrisa triunfadora y cargando a Arthur con uno de sus brazos mientras este pataleaba y seguía gritando.

-si estas tan resfriado como puedes gritar y patearme tanto?-

-si me vienes a cuidar como es posible que se te pase por la cabeza hacerme salir a la nieve?!-

-deja de quejarte!-dijo mientras abría la puerta principal y salía mientras Arthur aun quejándose se sujetaba de una esquina de la puerta para no salir.

-suéltate!-

-no quiero!-

-hazlo!-

-no!-

-Arthur! Suéltate!-

-NO!-gritaba mientras el rubio lo tironeaba de ambos pies, el hermano de el rubio se acerco con una sonrisa que indicaba paz y amor, Arthur sonrió pensando que le ayudaría a entrar a la casa pero la respuesta que dio su demoniaco hermano no fue la que se espero.

-yo te ayudo Alfred...-dijo mientras se acercaba a Arthur y le hacia cosquillas para que soltara la esquina de la puerta.

-no!por favor! No quiero...jajaja! No quiero salir!...jaja!...noo...no!-soltó la puerta saliendo disparado junto a Alfred a la nieve, Alfred cayo primero y Arthur cayo mas lejos que el por la fuerza con la que lo estaba tirando el rubio.

-no!no cierres la puerta!-grito mientras se incorporaba y veía a su hermano, que con una malévola sonrisa cerro la puerta y se escuchaba como le ponía llaves.

-joder...-

-me cae muy bien tu hermano...-dijo Alfred mientras Arthur se terminaba de incorporar, aun que apenas ya que el rubio lo había envuelto en ropa de invierno.

-creo que exageraste en ponerme tanta ropa.-

-si no te cuido te enfermaras mas fuerte, además gritabas tanto que si no te ponía mas ropa tus gritos se escuchaban hasta la otra calle.-

-bueno...no se tu pero me quitare algunos de los 15 chalecos que me has puesto.-

-...- el rubio empezó a quitarse los chalecos uno a uno hasta que se quedo con dos puesto ya que el frió se hacia notar y con esos estaría bien, se volvió a poner la bufanda ,los guantes y el gorro que Alfred había insistido en que se los pusiera.

-así esta mejor!- dijo mientras se movía y miraba los chalecos en el suelo.

-ahora se te tiene que ocurrir como demonios dejare mi ropa en mi habitación...-

-y si la dejas en mi casa por mientras, por que al parecer tu hermano no te piensa abrir la puerta hasta que pasen unas buenas horas...-

-si...- tomo algunos de sus vestuarios mientras el rubio recogía el resto, cuando ya tenían todo salieron del patio de la casa de Arthur y se dirigieron a la de Jones, el ingles miraba de reojo a el rubio, era su oportunidad de preguntarle si habían empezado una relación seria o eso solo era por pasar el rato...pero le daba vergüenza, si le preguntaba e Alfred se enojaba por tomarla como una pregunta tonta no se lo podría perdonar.

-A...Alfred...-pregunto mientras se ocultaba parte del rostro bajo la bufanda.

-que pasa?-pregunto el rubio.

-y..yo...yo quería saber si...-

-Ah! Me acordaste!...tenia que aclarar algo contigo...-

-"aquí viene..."-pensó nervioso el rubio mientras le miraba a los ojos, no sabia que pensar..y si le decía que eso era para pasar el rato o que se dejo llevar?...NO! eso seria terrible...pero si le decía que llevarían una relación seria como iba a reaccionar? Si se mostraba muy emocionado quizás pensaría que es idiota o algo por el estilo, en cambio si se mostraba frió tal vez pensaría que el estaba jugando con el rubio..o...o...

-no se si te lo has preguntado...-interrumpió Jones todo los pensamientos nerviosos del rubio.

-pero...igual prefiero aclararlo...deber tener mas que claro que nosotros ya empezamos algo...si?...no es ningún juego...no es por que te quiera en la cama...bueno..si...también te quiero ahí...pero...lo que yo siento por ti no es solo atracción física, Arthur yo a ti te amo mas de lo que crees y me dolería mucho que llegues a pensar que juego contigo...que te quede claro...somos novios...-dijo mientras le sonreía dulcemente al rubio, esa sonrisa, esas palabras, a arthur todo le había llegado hasta lo mas hondo del corazón...y se sintió tan...bien, se había sonrojado y por un momento el frió de la nieve había desaparecido, soltó toda su ropa ,dejándola caer al suelo y se colgó, de un salto, al cuello del oji azul mientras le besaba la mejilla y le sonreía, se sentía lleno, estaba mas que feliz, era la primera vez que experimentaba una emoción tan bonita.

Nuevamente se veía el dibujo del rubio, aun estaba con los ojos tapados, sintió que el barco había llegado a donde estaba y que alguien bajaba de el, ese alguien estaba caminando hacia el rubio hasta que se quedo al lado de el un buen rato, el rubio , algo dudoso volteo para ver a la persona del barco de papel, vio a un rubio que apenas se topo con el rostro del ingles le sonrió de un modo muy dulce y le extendió la mano, tomando la del rubio y levantándolo de la arena.

-T-tu...Tu me vas a llevar de este lugar?-pregunto tímido el rubio, el rubio le sonrió mas aun y asintió con la cabeza, lentamente, aun tomándolo de la mano lo empezó a guiar hasta el barco,

-perdón por demorarme tanto, pero me perdí muchas veces buscándote...-dijo el rubio.

-no tengo mucho que ofrecerte, no tengo joyas, oro, plata y ese tipo de cosas...-

-...-

-lo que si te puedo dar...es mi corazón...-dijo mientras subía al rubio al barco y este le miraba con un leve sonrojo.

-te puedo alejar y curar tu dolor...yo te cuidare, como el mas preciado de mis tesoros...por que eso eres...- dijo mientras subía a su barco y salían al mar abierto, el rubio aun lo observaba, sonrió para si mismo y empezó a buscar algo en sus ropas mientras le daba la espalda al rubio, volteo nuevamente con algo atrás suyo, con una mano tironeo un poco la ropa del rubio para llamarle la atención, este se movió para observar al rubio que le estaba extendiendo...le estaba extendiendo su corazón, se lo estaba regalando, estaba algo dañado, pero no importaba, aun así se lo quería dar, el oji azul lo miro sorprendido, lo recibió y lo miro con cariño ,saco su propio corazón y se lo entrego al rubio que también lo recibo y abrazo como si su vida dependiera de ello, ambos ,con el corazón del otro, tomaron sus manos y se fueron a algún lugar, no importaba cual, después de todo, si estaban juntos serian felices... Por toda su eternidad...

****FiN****