¡Muchas Gracias! Por leer esta historia, estoy muy feliz de que les guste. DA

Hey Arnold! No me pertenecen todos los derechos a su creador (Craig Bartlett)


Pheobe estaba leyendo un libro del cual debería realizar un reporte cuando una luz en la pantalla acompañada de un sonido le hizo entender que Helga ya le había contestado. Se levantó estirándose, coloco los libros aun lado de su mesa y tendió bien la cama. Ahora empezaría a hacer el reporte que era para la próxima semana porque ella necesita ese tiempo para pasarlo con Gerald aunque sabía que este se olvidaría que tenían un reporte y tendría que ayudarlo. Suspiro y miro la ventana de su cuarto, ya había oscurecido y la luna le hacía meditar en ¿qué le veía a Gerald?

El sonido de otro mensaje le hizo darse cuenta de la realidad se acomodó en la silla colocándose su suéter de color azul. Abrió le ventana que titilaba y leyó. Dio una larga risotada. ¿Cómo Helga podía comparar a Arnold con Gerald?

Buena ella también lo había hecho varias veces, pensando ¿Cómo sería Gerald si fuera un poco parecido a Arnold? Y aunque esos sentimientos no duraban mucho conseguían crear una ligera imagen en la mente de la azabache. Tal vez si Gerald se pareciera al susodicho seria mucho más optimista, lucharía más por ella y tendría ciertos detalles de cortesía que lograban llamar la atención de una mujer. Esto le causo otro ataque de risa aun no entendía como Lila no aceptaba a Arnold pero como decía Helga, las personas no valorar a otras hasta que estas yo no desean estar con ellas.

Empezó a escribir la respuesta meditando lo que le pondría. Y al final se decidió por una corta línea interrogante.

"Preferirías a Gerald, ¿qué a Arnold?"

La respuesta tardo bastante en ser contestada, durante esa tiempo Pheobe se encontraba expectante en ella, era verdad que Helga no solía ser muy elocuente pero cuando hablaban de Arnold las palabras, como en sus poemas (Claro que ella sabía quién escriba esos poemas que dejaban en silencio a la clase y para quien eran dirigidos) lograban fluir sin dificultad y más aún cuando eran escritas. La única barrera que Helga ponía era el contacto no deseaba que la gente la viera como era pero cuando había escritura de por medio esta la volvía completamente libre. Pero su expectación se cortó ante la respuesta de esta.

"¿Tu no desearías a alguien más parecido a Arnold?"

Esa respuesta le corto un momento la respiración, es que ¿acaso le había leído la mente? Sonrío, Helga era especial no sabía como pero desde que la conoció supo que ella lograba entrar a cada fibra de un cuerpo con solo una palabra, y lograba reconocer a las personas con solo una palabra que la otra persona le digiera. Ahora no se sorprendía que la primera vez que vio y hablo con Ronda la palabra que uso fue "princesa", todos lo tomaron bien tal vez era una referencia a la belleza de esta pero Pheobe cuando lo escucho no paro de reír, no entendía muy bien por qué pero fue la primera vez que se dio cuenta de cómo era en realidad sin esa mascara Helga G. Pataki.

Pensó en la contestación que daría, no creía que Arnold seria una buena pareja pero Gerald con un poco de él podría ser perfecto. Tal vez si, un poco deseaba que este se pareciera a Arnold. Pero solo un poco, en pequeñas cosas, en casa nada pensó recalcándose cada la palabra "poco".

"Yo pienso que un poco, pero muy poco Helga. Aunque quiero mucho a Gerald a veces siento que él no valora lo que hago para estar juntos"

No sabía cómo había llegado a ser esta conversación tan seria, de hecho no sabía cómo había llegado a esa conclusión. Tal vez porque en los últimos momentos su relación era demasiado monótona o cortante. No sabia como definirlo, era algo que cuando lo pensaba su corazón se estrujaba pero ella no quería decir nada. Solo lo haría con la persona indicada, y en eso momento era Helga.

La respuesta resonó en la computadora sacándola otra vez de su imaginación a Pheobe.

"Yo diría lo mismo del Cabeza de cepillo. No te parece que es aburrido hablar de ellos, con sus cabezas de marcianos ¿es que no se han visto en el espejo? Deberían tener un letrero en sus espaldas que los identifiquen como extraterrestres, más aun una advertencia – Favor no acercarse a estos muchachos, son extraterrestres disfrazados de humanos y sobre todo no es recomendable enamorarse de ellos pueden causar efectos secundarios-"

La risa no se hizo esperar y resonó por todo el cuarto como un eco. Al darse cuenta de su potencio recobro la compostura y decidió responder a Helga.

"A que te refieres con:-Yo diría lo mismo del Cabeza de cepillo-"

Esta vez la respuesta tardo mucho más que las anteriores. Tal vez Helga se había quedado dormida, aun no sabía si comentarle lo de su futura inscripción en una escuela de prestigio, no quería alterarla. De hecho pensaba llevarla con ella, ambas poseían unas excelentes notas lo único que perjudicaba a Helga era los continuos reportes que eran colocados en su carpeta de notas. Y obviamente, el Cabeza de balón. Cuando escucho el ruido y vio la luz en la pantalla noto que ella estaba despierta, leyó con cuidado las palabras y se sorprendió ante la declaración de Helga, aunque bueno ella también pensaba algo similar, pero solo algo.

"Tú sabes que me gusta mucho Mantecado. Pero a veces tengo un poco de celos. No simplemente los de la cercanía de el con otras chicas también del amor que se sienten otras personas. Lo sé, suena de alguna manera malvada. Pero me gustaría ser como tú con Gerald. Cuando se te declaro no podíamos creerlo, fue singular y maravilloso al mismo tiempo. La forma en que te lo dijo, realmente es uno de los momentos mejor mantenidos en mi mente. Esa es la razón por la cual el cabeza de cepillo se ganó mi aprobación. No digo que no siga siendo un idiota y lo deteste un poco. Pero tu felicidad vale que me trague algunos insultos"

Ella también se sorprendió ante la declaración de Gerald, fue como un balde de agua que se le caía encima. Ella acepto gustosa no por nada había hasta ahora aceptada coda una de la propuestas de Gerald. Aunque buena al principio el ser amigos fue un reto por los constantes retos de Helga esta pareció esfumarse, era tan romántica que notaba cuando a alguien le gustaba otra persona, obviamente si esta no era ella. Ahí la podría comparar con Arnold, en la leve inocencia que tenían ambos en no percatarse de los sentimientos que tenían. A pesar que todo el mundo los notaba.

De hecho ahora creía que esa era una regla general en todas las personas, el no percatarse que alguien te quería cuando estaban al frente de sus narices. Lo noto con Harold y Patty (Ya no la llamaba Gran Patty, ella sabía de primera mano que Helga se llevaba tan bien con ella aunque muy pocos los sabían. Ese uno de los pocos era Arnold, a quien se debía esa memorable y tan grata amistad) O cuando Arni, el primo de Arnold se enamoró de Helga, ella noto como siempre la miraba y cuando este se le declaro a ella no le tomó por sorpresa. Sin duda ese era el más gracioso, pero también se dio cuenta de que a ella le afecto esa regla con Gerald, pues no creyó nunca que podrían tener una relación formal y de eso ya varios meses.

Enseguida pensó en una respuesta para Helga. Se detenía a pensar después de cada oración y lo envió.

"Hay muchas cosas que me dejas pensando de esa manera. Pero me alegro de tener una amiga como tú, aunque yo también te protegeré no permitiré que ese tonto cabeza de balón te haga daño. De hecho desearía que Arnold fuera un poco parecido a Gerald, así ya podríamos salir a citas dobles"

Se reía por la respuesta que obtendría, y así la seriedad de las cosas tomó otro giro.

"Yo nunca saldría a una cita doble. Yo soy Helga. y defenderé mi honor ante todos."

Realmente Helga nunca cambiaría.

"Realmente nunca cambiaras Helga ¿Verdad?"

Miro la pantalla y la respuesta llego muy rápido.

"Nunca, y veras como algún día dominare el mundo. Primero Arnold y después, el mundo. HAHAHA!"

Eso se lo esperaba y rió, realmente Helga a veces era muy graciosa. No porque dudara de sus propósitos sino porque sabía que los cumpliría. Y antes de que mandara la repsuesta llego un mensaje.

"Yo también desearía que Arnold se pareciera un poco a Gerald. Bueno ya es tarde me voy a dormir. Hasta mañana Pheobe"

Cuando termino de leer el mensaje se preguntó cuánto esfuerzo tendría que haber puesto Helga para decir eso. Aunque sabía que bromeaba, lo que sabía era que Helga amaba la ingenuidad de Arnold. Antes de que escribir un "Adiós "a Helga se escuchó un trueno afuera. Eso la sorprendió, había leído en el periódico que durante una semana y un poco mas no habría lluvia Noto su ventana abierta y fue a cerrarla, vio un rayo en el cielo, este tenía una forma extraña. Lo miro con curiosidad, cuando desaprecio noto un figura femenina que parecía emitir una luz similar en el lugar donde este desapareció. Después esta se borró.

Pensó que debía ir a dormir, estaba viendo cosas extrañas esa noche y buena también leyendo conversaciones extrañas. Ese día no era nada normal.


Gracias por leer.

Llegamos a la parte donde la historia empieza escribir sola. Los siento por la tardanza, pero les diré que soy mala en la escritura. Y no sabía si el capítulo dos fue bueno, yo creo que me sobrepase con la discusión. Yo no soy buena con los romances aunque solo leo eso. Les agradezco muchos. Porfis no olviden sus comentarios, me ayudan en demasia

Besos Helados de la autora!