CAPITULO VII

Era otro tranquilo día en la escuela; Kano molestaba a Kido y esta le golpeaba, mientras que Seto simplemente los observaba y yo leía un libro. Al conocerlos no estaba acostumbrada a las continuas peleas entre Kano y Kido, ahora me parecen de los más normal hasta aburridas en cierto modo, y a decir verdad solo me tomo una semana el acostumbrarme a ellas. Mientras ignoraba su pelea y leía mi libro, no puede evitar dar un pequeño bostezo; Seto, quien al parecer estaba bastante atento a su entorno, no lo ignoro y me dijo:-Luces cansada Yu-chan, ¿No dormiste bien anoche?- su pregunta pareció sacar a los otros dos de su pelea, y a mí me sorprendió que lo notara. Si efectivamente me encontraba cansada; no pude dormir bien, ya que me la pase pensando en aquella chica, en cómo y dónde podría encontrarla. Pero no podía decirles eso, probablemente Kano me molestaría por perder a un valioso recluta, y Kido por tomarle tanta importancia a eso; así que respondí con mucha tranquilidad:-Si, así es. No pude dormir muy bien anoche, estaba pensando en algunas cosas sin importancia.- ellos parecieron haber creído mi historia; y ¿Cómo no? soy una excelente mentirosa, hasta el mismo Kano me lo ha dicho, y después de todo lo que yo les decía no era una mentira, solo era una parte de la verdad.

El resto de las clases transcurrieron bastante rápido; Kido y yo íbamos caminando a la portería, donde nos esperaban Seto y Kano, a Kido y a mí nos había tocado hacer la limpieza, por lo que les dijimos a los otros dos que se adelantaran. Cuando los alcanzamos, nos dirigimos juntos rumbo a la base, allí seguramente los demás miembros ya habían empezado a preparar todo para la fiesta. Nos encontrábamos caminando, platicando de temas al azar, cuando antes de darnos cuenta ya nos encontrábamos a unos metros de la entrada; a pesar de la distancia se podía ver un poco de humo negro salir de la base, un gran olor a quemado inundaba esa zona y se escuchaban muchos gritos. Todos nos asustamos e inmediatamente abrimos la puerta, al entrar no encontramos con Momo y Mary asustadas en la cocina quemándolo todo, Hibiya pidiendo ayuda mientras colgaba de un estante, Konoha comiéndose la "comida" de Momo y Mary, Ene molestando a Shintaro y este gritándole. Todo era un desastre, pero ¿Cómo? Seto le había llamado a Mary minutos después de salir de la escuela para preguntarle si estaban bien o si necesitaban algo; ella dijo que todo estaba bien, que adelantarían un poco con los preparativos de la fiesta. Kido, Seto, Kano y yo nos dividimos para acabar con el desastre más rápido; Seto ayudaba a Hibiya a bajar del estante, Kano ayudaba a las chicas a apagar el pequeño incendio de la cocina, Kido regañaba a Shintaro por pelear con Ene y no ayudar a los demás, y yo le quitaba la "comida" a Konoha y le reprimía por comer eso. Kano y Seto apartaron a todos, mientras Kido y yo limpiábamos; arreglamos aquel desastre en menos 10 minutos, todos los causantes del desastre parecían atónitos al ver la velocidad con la que lo arreglamos.

Nos quedamos un rato conversando después de arreglar aquel desastre, mientras lo hacíamos Konoha se puso a revisar mi morral, a veces no como y dejo mi obento el cual le regalo a Konoha; pero al no ver comida decidió sacarlo todo y ver que traía, entre mis cosas encontró el juego portátil de aquella chica, Ene al verlo:-¡WAAAHHH! ¿ES LA NUEVA CONSOLA PORTÁTIL? ¡NO SABIA QUE A YURI-CHAN LE GUSTARAN LOS VIDEOJUEGOS! ¿QUÉ JUEGOS TIENES?- gritó, yo al ver su emoción no supe ni que contestar, ese videojuego no era mío era el de aquella chica, de repente se me vino una gran idea:-¿Qué esto? No es mío, ayer lo encontré y no sé de quién es. Crees que podrías meterte y buscar algún dato del dueño, ya sabes para encontrarlo más fácilmente. Y de paso quizá puedas aprovechar de jugar un rato unos cuantos videojuegos.- sus ojos se iluminaron, ni siquiera respondió, y antes de darme cuenta ya se encontraba en el juego portátil. Le pedí que revisara la información antes de empezar a jugar; lo hizo muy rápido, solo le tomo un par de segundos saber que aquella chica se llamaba Otomi Kurokawa, que tenía 17 años y que al parecer pasaba mucho tiempo jugando y era muy buena. Al acabar de buscar información, le dije a Ene que ya podía jugar, a lo que se dispuso; se le veía muy feliz, al parecer a Shintaro no le fascinan los videojuegos, por lo que Ene casi no puede jugarlos. Ahora gracias a la ayuda de Ene conozco el nombre y edad de aquella chica.

Después de un rato, todos los miembros del mekakushi dan fuimos a la tienda a comprar las cosas para la fiesta, de nuevo. Normalmente solo hubiéramos ido Kido, Kano, Seto y yo; ya que a todos los demás miembros no les gusta mucho salir, pero no planeábamos dejarlos solos después de lo que acababan de hacer. Al ya estar en la tienda, nos dividimos en dos equipos, el "A" (Kido, Ene, Shintaro, Konoha y yo) y el "B" (Seto, Kano, Mary, Momo y Hibiya); el equipo "B" fue a comprar los adornos, mientras que el "A" a comprar la comida. Mientras Kido pagaba la comida, volteé a ver a Shintaro quien al no gritarle a Ene –quien aún seguía en el juego- se veía bastante relajado y hasta feliz. De repente sentí una mirada fugaz sobre mí, al buscar al causante; vi que no era para mí esa mirada, sino para Shintaro, y quien le observaba era ella, Otomi Kurokawa, la chica de ayer.

Al verla tan concentrada en Shintaro, aproveche y tomado la misma ruta del día anterior me dirigí hacia ella. Al ya estar cerca de ella la sujete por la espalda, de manera que aprese sus brazos con los míos, me enganche más, enredando mi pierna con la suya y coloque mis manos sobre su nuca para que no se resistiera demasiado. Al sentirse ella inmovilizada decidió no resistirse, parecía asustada, así que afloje un poco mi agarre para que se relajara un poco ya que mi intención no era la de asustarla. Al ver que seguía asustada y petrificada, con mi voz más amable le dije:-¿Tu eres Otomi no es así?- ella asintió y le dije:-Tranquilízate un poco Otomi, te soltare si prometes no huir. Además tengo algo que decirte, y darte algo que te pertenece.- ella solo asintió, al soltarla cayó al piso; ella seguía sin decir palabra alguna, así que decidí tomar la iniciativa y con el mismo tono le dije:-Creo que ayer te asuste mucho, perdóname; por cierta toma, esto te pertenece, ayer te lo quite por accidente. Espero no estés molesta.- pero antes de poder darle el videojuego Ene nos interrumpió, había olvidado que ella seguía ahí. No paraba de llenarme de preguntas, casi me aturde; al ver a aquella chica, le empezó a preguntar si ella era mi amiga, que de dónde me conocía, si quería ser su amiga, si ella era la dueña del juego. La pobre se asusto más, claro no todos los días te habla una chica cibernética; y el hecho de que sea tan tímida tampoco ayudó, enseguida recordé algo que me dijo Ene sobre Otomi, detuve a Ene y al dirigirme a Otomi le dije:-Perdona Otomi, olvide que ella seguía allí. No sé si te molestaría jugar una partida con ella, y luego hablar más tranquilamente.- al decir eso, a ella se le fueron las penas. Empezó a jugar con Ene, empezaron a hablar mucho sobre videojuegos, yo entendía varias cosas de lo que decían, ya que en mis ratos libres tomo los videojuegos de Makoto. Ella pareció relajarse bastante, sabía que el jugar la relajaría, hasta a mí me relaja; esperé a que terminaran su partida para poder hablar con ella.