¡Hola! Reviví (otra vez), lamento mucho haberme desaparecido pero no sabía cómo seguir este fic y cuando tenía una idea no tenía tiempo de escribirla y la olvidaba. Bueno, espero no me odien ni me quieran matar por dejarlos tanto tiempo sin una continuación, primero que nada decirles que espero les guste el capítulo, trate de hacerlo más largo de lo normal, sé que esto no compensa el hecho de haberme desaparecido tanto tiempo, pero de a poco se los compensaré, lo prometo. Bueno, espero les guste, ya no los entretengo más.
DISCLAIMER: kagerou Project no me pertenece, solo tome prestados a los personajes para esta historia.
CAPÍTULO XVIII
Las dos miembros más recientes del mekakushi dan se encontraban camino a casa después de realizar un pequeño encargo de los demás miembros del grupo. La pelinegra iba observando el paisaje, aparentemente muy concentrada, aunque en realidad su mente estaba completamente distraída divagando en muchos pensamientos de lo más cotidianos; la castaña por otro lado ya se estaba aburriendo, definitivamente no le gustaba viajar en metro, le parecía muy aburrido, y viendo que su amiga no iba prestándole la más mínima atención su aburrimiento no hacía más que crecer.
Al cabo de unos minutos la menor ya no soportó el silencio y decidió romperlo:-Oye otomi…- llamó la atención la menor a su amiga quien parecía seguir con sus pensamientos y totalmente fuera de este mundo. Al cabo de unos minutos la pelinegra seguía sin prestarle atención, y al ya quedarse sin algún otro recurso la desesperada castaña no tuve más que sacudir a su amiga como muñeca de trapo para llamar su atención mientras gritaba:-¡Ya deja de ir pensando en el hikikomori ese de Kisaragi y préstame atención!- obteniendo por parte de la mayor una respuesta inesperada. Además de un notable sonrojo y una mirada de vergüenza (lo cual le causó mucha gracia a Miyuki) la menor observó por parte de su amiga una respuesta a modo de gritillo:-¿¡Qu-qué dijiste Miyuki!?- la menor al ver tan inusual reacción por parte de su amiga llego a una conclusión:-Ya veo… así que en verdad te gusta Shintaro… jaja quién lo diría, yo solo lo mencioné a él al azar- la pelinegra la miraba con horror, parecía que su amiga había malentendido su reacción por completo.
La joven castaña seguía observando a la mayor con una sonrisa de superioridad al creer conocer su secreto; mientras esta en su mente planteaba mil y un ideas para hacer cambiar de opinión a su amiga, más ahora que parecía algo molesta con ella por haberla ignorado por un buen rato, y conociéndola tan bien como ella lo hacía sabía que no saldría de esa tan fácilmente, la joven castaña podía ser bastante rencorosa.
La chica con heterocromía ahora había redirigido todos sus pensamientos a encontrar una forma de que la de ojos marrones dejará de lado esa "tonta" idea de que a ella pudiese gustarle Shintaro Kisaragi. Si bien era cierto que ella ya lo había conocido antes, bueno más que conocerlo fue cosa de un saludo y en este caso sí fue algo literal. La menor al verla ahora tan concentrada pensando volvió como al principio, a ser ignorada por su amiga y así a su aburrimiento inicial, no había salido de nada.
El viaje fue largo pero al fin habían llegado, el trayecto a la pequeña Miyuki le pareció interminable y ya no veía el momento de llegar a la base y hablar con todos para poder quitarse ese horrible aburrimiento. Por otro lado a Otomi parecía estársele acabando el tiempo para pensar en alguna solución para el malentendido con su amiga; temía que al llegar a la base ese fuese el primer tema de conversación que Miyuki sacaría ante sus amigos y ante Shintaro.
Mientras tanto en la base, una ya muy conocida peliverde golpeaba sin piedad a un también muy conocido "saco de boxeo rubio", al parecer por una pequeña e inocente broma por parte del ultimo:-Tranquilízate Kido, no te sobrepases, recuerda que si no lo dejas vivir no podrá arreglar lo que hizo- decía un joven pelinegro vestido con un traje verde mientras jugaba con la pequeña niña medusa, tratando de alivianar el ambiente y de paso tranquilizar a las chicas:-Además no puedes matarlo, las plagas como él no se eliminan tan fácilmente- decía la idol recostada en un sillón molestando a su hermano mayor quien dormía.
Y tras aquellos convincentes argumentos la líder del grupo decidió de muy mala gana dejar vivir un poco más al chico gato, al menos lo suficiente para que arreglará el desastre que quedo en la cocina después de esa broma que casi le saca el alma a Kido, Momo y Mary. Y así el rubio fue arrastrándose con lo poco que le quedaba de fuerza a la cocina a limpiar todo; sí es que el asustar a las chicas, quienes venían de hacer las compras, no fue buena idea, del susto todas soltaron todo lo que traían dejándolo caer al suelo y ensuciando por completo la recién limpiada cocina.
Después de ver con repulsión y molestia a su saco de boxeo arrastrarse a la cocina, la miembro número uno del mekakushi dan se dirigió a un asiento cercano a los otros:-A todo esto… ¿Dónde están los otros?- dijo la líder viendo que habían miembros que faltaban:-Pues Miyuki y Otomi están haciendo el encargo que les dejamos, Yuri y Ene están cuidando de Hibiya que se enfermó y Konoha está en su habitación dormido- respondió la medusa quien permanecía hasta ese momento callada jugando entretenida con Seto.
-Pues es cierto que se siente un poco vacío acá, usualmente estamos un poco más apretados aquí ahora que ya somos tantos- dijo el hikikomori despertando de su sueño con una sonrisa en cara, y es que a pesar de ser una persona que hasta hace poco no se relacionaba con nadie, ya se estaba acostumbrando a estar rodeado de tanta gente como lo solía estar en el mekakushi dan. Y es que todos se sentían felices de que el grupo estuviera creciendo de esa manera tan rápido, todos había llegado hasta cierto punto pensando que eran unos monstruos, que no habría nadie igual a ellos, nadie que los comprendería, y el hecho de que ahora estaban rodeados de tanta gente igual a ellos y que probablemente afuera hubiese todavía más los animaba mucho.
-Oye Kido… ¿Recuerdas cuando solo éramos nosotros? Antes de que estuvieran Mary, Momo y los demás…- dijo Seto con una sonrisa amable en su rostro, todos lo miraban curiosos, nadie sabía cómo era todo antes de que ellos llegarán y debían admitir que tenían mucha curiosidad sobre eso, luego todos dirigieron sus miradas hacia la chica peliverde esperando una respuesta:-Sí, lo recuerdo… Fue hace mucho tiempo Seto… Todo era muy tranquilo, pero… Creo que me gusta más ahora- dijo Kido con una sonrisa, y es que ella en verdad estaba feliz de saber que ni ella ni ninguno de ellos estaba solo, y menos ahora. Hace años nunca se habría imaginado que el pequeño grupo del mekakushi dan llegaría a tener tantos miembros; para ella el simple hecho de conocer a Seto y a Kano la ayudo a no sentirse sola, a saber que no era un fenómeno o un monstruo, solo alguien diferente y especial, al igual que sus ahora muchos amigos.
Mientras tanto, con los otros tres miembros faltantes:-¡Hibiya ya deja de actuar como un mocoso malcriado y tomate la medicina de una buena vez!- gritaba ya algo desesperada y molesta cierta chica cibernética, mientras una chica pelivioleta luchaba por lograr mantener quieto al chico mencionado:-¡Pero esa medicina sabe horrible! ¡No quiero tomarla!- decía el menor pataleando más, tratando de alejar a la chica que trataba de inmovilizarlo:-¡Rayos Hibiya quédate quieto o te amarraré a la cama!- gritaba la chica de ojos violeta peleando con el menor, y es que a pesar de que ella fuese más fuerte que él, el hecho de que tuvieran casi el mismo tamaño ayudaba al chico a oponer una buena resistencia.
Tras lo que fue casi una hora de una incesante batalla para que el enfermo tomará su medicina, tanto Hibiya como Yuri estaban completamente exhaustos, por otro lado la chica cibernética seguía con su energía al 100% y claro cómo no si no había hecho más que dar ánimos a Yuri y regañar a Hibiya desde el celular de la chica:-¿Qué sucede chicos? ¿Ya están cansados? Que poco resisten- decía con una sonrisa la chica peliceleste muy orgullosa:-Y claro tú como siempre no estás cansada por no hacer nada-le reprochaba el menor quien parecía estar a punto de quedarse dormido:-Tienes fiebre Hibiya, será mejor que descanses un rato para que la medicina haga efecto- decía Yuri mientras ayudaba al menor a acomodarse en su cama para tomar una buena siesta. El menor, sin quejarse asintió y se acomodó, quedándose dormido casi al instante.
Y así el menor pasó lo que fue casi toda la tarde descansando en un profundo y pesado sueño, quién sabe si producto de ese feo resfriado o de aquella fuerte medicina; por otro lado las chicas se pasaron juntas el resto de la tarde, mientras Yuri limpiaba y preparaba algo de comida para el bello durmiente, es decir, el enfermo. Después de un rato la chica cibernética parecía ya estar algo aburrida, y es que en esa casa no había mucho con lo que pudiera jugar, si es que se pasó toda la tarde en el celular de la chica pelivioleta al no tener otro lugar a donde ir.
En vista de que el menor no despertaba, las chicas no tuvieron más opción que despertarlo para que comiera algo, y es que ya tenían que irse y no podían dejarlo sin comer nada; y por la gravedad del resfriado que tenía, era obvio que él preferiría morir de hambre antes de que tener que ir hasta la cocina a calentar su comida. Y así lo despertó Ene, con una pequeña ayuda de unas bocinas que estaban cerca; el pobre chico al despertar, no de golpe como lo esperaba Ene, se encontró con un plato de sopa caliente, sin discutir ni mediar palabra alguna entendió que debía beberla, y así lo hizo, para luego tomarse la misma horrible medicina de hace rato, y con apenas un pequeño "adiós" se despidió antes de volver a caer en los brazos de Morfeo.
La chica cibernética y pelivioleta así se despidieron y se dirigieron a la base, no sin antes hacer una pequeña parada en busca de un nuevo videojuego que parecía haber salido a la venta hace poco, y según lo que muchos foros de videojuegos decían, este parecía ser muy bueno, con una trama excelente y con unas graficas geniales. Y esas críticas tan buenas no hicieron más que aumentar el deseo de Ene y Yuri de probar el famoso videojuego.
Volviendo con las otras chicas, Miyuki y Otomi. La pelinegra seguía pensando cómo sacar de su amiga la dichosa idea que había concebido a partir de una reacción que hasta a ella misma le pareció bastante inusual y extraña; por otro lado la castaña iba aburrida viendo las vitrinas de las tiendas por las que pasaban, y es que habían dicho que al volver pasarían haciendo unas compras que el hermano de Otomi, Saizou les había encargado esa misma mañana antes de salir.
-Otomi… ¿Que esas no son Yuri y… Ene?- dijo la castaña señalando a la pelivioleta hablando con su celular, en donde asumió que la chica cibernética estaría. Estaban en lo que parecía una tienda de videojuegos, y por lo que parecía estaban muy concentradas buscando uno en particular. La castaña las veía, tenía ganas de ir corriendo donde ellas y así por fin hablar con alguien, pues parecía que nuevamente la pelinegra la seguía ignorando.
Y así la castaña solo se limitó a tomar de la muñeca a la pelinegra y sin que esta se diera cuenta por estar tan concentrada en sus pensamientos la jaló en dirección a sus nuevas compañeras del mekakushi dan:-¡Ene, Yuri! ¡Por aquí!- gritaba la castaña a sus amigas mientras se acercaba, y fue hasta ese momento que la pelinegra reaccionó y de dio cuenta de la situación. Y así cambiando el agarre, siendo ahora ella quien sujetaba a su amiga de la muñeca y firmemente la jaló en dirección contraria huyendo.
-¿Eh? ¿No oíste a alguien decir nuestros nombres?- dijo la pelivioleta volteando en la dirección donde antes se encontraban la castaña y la pelinegra:-¿Tú también lo escuchaste? Que raro, habría jurado que escuche que nos llamaron…- dijo la chica cibernética a su amiga, para luego gritar:-¡Kyaaaaa! ¡Yuri mira es el videojuego que buscamos y está en oferta! ¡Cómpralo!- decía la chica cibernética muy emocionada y olvidándose por completo de lo sucedido hace un momento, la otra chica decidió hacer caso a su amiga, comprando el videojuego y al igual que ella olvidando lo ocurrido.
Después de un par de minutos de que Otomi llevará prácticamente arrastrada a Miyuki, por fin se detuvieron a descansar y tomar algo de aire:-¿¡Po-por qué hiciste eso Otomi!? ¡Yo solo quería hablar con alguien y tú-!- pero la menor detuvo su reclamo al por fin ver el rostro de su amiga, quien parecía más que cansada, asustada:-¿Otomi acaso sigue dándote miedo Yuri?- dijo su amiga, siendo esta la única explicación que se le pudo ocurrir ante tal comportamiento tan extraño, aunque aun así esa no parecía suficiente excusa para su reacción. La pelinegra negó con la cabeza y la vio:-No es eso, lo que pasa es que no quería que les dijeras a ellas lo de Shintaro- y al decir esto su amiga no pudo evitar verla con sorpresa:-Oye te guste o no el Kisaragi, yo jamás le diría a alguien una cosa así, mucho menos si se trata de ti Otomi, confía más en mí- decía la castaña con una sonrisa en su rostro, viendo a su amiga quien ahora estaba mucho más aliviada:-Gracias Miyuki- dijo la mayor para luego abrazar a su amiga y así irse directo a la base a ver a sus otros nuevos amigos.
Hola, bueno este capítulo me quedo algo raro (siento yo), y es que ya llevaba tiempo sin escribir. Decidí que ya había demorado mucho con esta continuación, y producto de ver el anime de kagerou Project (para quien no lo ha visto, se llama "Mekakucity Actors", muy bueno, se los recomiendo, solo que sigue en emisión) me invadió la culpa y me dije que sí o sí subiría capítulo. Bueno espero pueda seguir escribiendo normalmente, aunque no les garantizo de que vuelva a estar actualizando cada fin de semana como hacía antes, pero sí esperaría poder al menos subir uno o dos capitulo por mes (que es lo que intentaría). Bueno, ya saben ahora mis preguntas:
¿Alguien sigue leyendo este fic después de tanto tiempo? ._.U
¿Qué tal el capítulo?
Para los que me han prestado sus OC΄s ¿Creen que los estoy usando bien? Me refiero a si sus personalidades, son como se lo imaginaban, si tienen algún problema, favor decírmelo u.u
¿Alguna sugerencia para el siguiente capítulo?
¿Alguien más quisiera participar? :D
¿Me odian y me torturaran y mataran por tardar tanto? T-T
¿Me extrañaron a mí y/o a mi fic?
Bueno etto… No sé si acaso alguien seguirá leyendo esto después de tanto tiempo, espero que sí y nuevamente me disculpo por tardar tanto.
Matta ne! :D
