Disclaimers: Los personajes deHarry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
¡Hola! Muchas gracias por sus reviews, sus favoritos y sus follows, significan mucho, espero que sea de su agrado el capítulo, nos leeremos la siguiente semana.
Capítulo 02: Una Extraña Conocida.
El comedor estaba casi lleno, ya que sólo quedaba su lugar vació, la mayoría de los que estaban sentados a la mesa, eran compañeros de Harry, James y Albus, así que estaban Scorpius y Teddy en la lista.
—Llegas un poco tarde, cariño –sonrió Harry.
—Lo siento, tuve un pequeño asunto que arreglar, pero todo está bien.
—Ya me imagino que clase de asuntos –se burló Scorpius.
—Cállate –frunció el ceño y después le sonrió.
—Yo no insinuaba que se trataba de un chico, pero ahora veo que así es ¿quién es el afortunado? –la provocó.
—Posiblemente sea tu padre –soltó haciendo que Harry se atragantara con la comida –lo siento papá –se disculpó la chica.
—Eso es muy grosero, Lily –contestó Albus.
—Ya me he disculpado, lo siento, Scor, no estaba con tu padre.
—Mi padre es capaz de cualquier cosa por conseguir a tu madre, así que no dudo ni por un momento, que te invitara a un buen restaurante, pero atreverse a besuquearte, dudaría en ello, a pesar de que todo mundo lo dude, mis padres se aman.
—Por eso tiene una obsesión clara y declarada con Ginevra ¿no? –se burló Teddy.
—No en esa forma, ha querido que forme parte de los Chudley Cannons desde que dejó de ser jugadora profesional. Las mejores épocas del Quidditch, si me permite decirlo, señora Potter, en serio que leer todo lo que hizo con las Arpías, comprendo porque mi padre está obsesionado con usted.
—Eso se escucha tan mal –se quejó Lily.
—Intenté decirlo de la mejor manera que pude, en serio siento si la ofendí, señora Potter –sonrió Scorpius.
—No te preocupes, Scorpius, la grosera ha sido alguien más –frunció el ceño al ver a su hija que sólo le sonrió divertida.
A pesar de que Lily era todo un esquema aparte de sus padres y sus hermanos, la única persona con la que se llevaba era exactamente Scorpius, aunque no convivían demasiado, cada que coincidían, se sentían bastante cómodos uno con otro, hablaban de cualquier cosa, se reían, bromeaban.
—Cambiemos de tema –pidió James.
—Sí, a nadie le gusta ese tema –sonrió Harry.
—A mí sí –dijeron Lily y Scorpius al mismo tiempo.
—Son unos raros –se quejó Albus y negó divertido.
—Sólo es para molestar a Scor –admitió Lily.
—No te agradaría para nada enojado, Lils –sonrió.
— ¿Lils? –Interrogó Teddy y observó a Lily –creí que ya no te gustaba que te dijeran Lils.
—Todo mundo le dice Lils –soltó Scorpius sonriéndole a Teddy –bueno, los amigos cercanos y familia –se llevó la mano al pecho.
—Apenas ayer dijiste que sólo eran conocidos –soltó Teddy observando a Lily.
—Me has roto el corazón, Teddy –bromeó Scorpius –pero técnicamente, nunca hemos tenido una amistad como la que tengo con Albus, o contigo, sólo coincidimos así, en las cenas o a veces en los lugares.
—Le conseguiste una entrevista de trabajo ¿no es así?
—No pensé que fuera un delito –admitió Scorpius.
—Claro que no lo es, es sólo que me sorprendió, hace un tiempo me dijo que no le gustaba que le dijera Lils, de hecho que odiaba que le dijeran así, es sólo… me sorprendí de saber que era yo el de las viejas noticias.
—Ya no me dicen Lils, sólo Scorpius –aclaró Lily sin darle mucha importancia –es con el único que no tengo problemas con que me llame así.
—Ni siquiera la abuela la llama Lils, no más –admitió Albus.
—Está bien –sonrió Teddy sin prestar más atención al hecho.
Todos siguieron como si nada hubiese pasado, antes, cuando Lily era una niña solía llevarse muy bien con Teddy, eran muy cercanos el uno del otro, pero la buena amistad que tenían se había enfriado con el tiempo, Teddy había comenzado a salir con Victorie, la academia de Aurores, después el Departamento de Aurores, ella con Hogwarts, e intentando llamar la atención de los chicos del colegio, cada quién se había dedicado a lo suyo, y llegó un momento en que lo demás ya era inclusive para uno y otro, había cierto cariño, pero no era como antes, los lazos entre ellos estaban más fríos que los sentimientos de Voldemort, incluso actualmente, Lily no sabía nada de Teddy aunque pasara tiempo en la casa de los Potter, y él desconocía todo de ella, en el pasado, él estaría al tanto de su trabajo en el equipo de los Chudley Cannons.
—Señora Potter ¿sería mucha molestia si me regala un trozo más de pastel de chocolate? –sonrió Scorpius.
—No, claro que no –sonrió Ginny.
Lily se sentó junto a Scorpius en la sala, después de la cena, los demás se habían retirado, dejando sólo a los Potter con Teddy y Scorpius.
—Sé tus cochinos planes, Potter –bromeó Scorpius y Lily sonrió y mostró su cuchara –ya lo sabía.
—Eres el único que siempre recibe dos porciones –se encogió de hombros la pelirroja.
La plática siguió, mientras Lily y Scorpius peleaban los trozos más grandes de la división errónea que había hecho el chico, reían divertidos, interrumpiendo de vez en cuando la charla de los demás, que volteaban a verlos con una sonrisa divertida, tal vez todos pensaban que las cosas iban un poco más allá de ser sólo conocidos.
—Te gané –sonrió victorioso.
—No del todo –se abalanzó y se comió el pedazo en la cuchara del rubio.
—Eres una tramposa –se quejó Scorpius divertido.
—No es trampa, se llama estrategia, no sé nada de estrategia, pero supongo que es así –rió y no se quitó cuando él quitó las migas de la comisura de sus labios, casi besándola.
Scorpius pasó un brazo por los hombros de la chica después de que volvió de colocar el plato en la cocina.
—No es tan complicado como parece –soltó James –sólo es cuestión de que deje de distraerse mientras presume –bufó.
—Es un mal buscador y punto –soltó Scorpius –simplemente no se puede ser tan arrogante mientras vuelas.
—Oh disculpa, nunca te viste a ti mismo en los partidos en Hogwarts –soltó James.
—Mis admiradoras jamás se quejaron de ello –bromeó –además, no es mi culpa que tu hermano fuera más malo que la mirada de basilisco, James.
—Bueno, al menos no fui Lily –se burló Albus.
—Eso no fue divertido –soltó Ginevra.
—Lo siento mamá, pero Lily es tan mala volando, como el llanto de mandrágora.
—Es un juego sin sentido –soltó Lily –buscar una maldita pelota que puedes tardar hasta meses en encontrarla, no sé qué les gusta de ese juego.
—Que nadie en la academia te escuche decir eso –sugirió Teddy –es el juego por excelencia en el lugar y de los nuevos entrenadores.
—Tendrán cerebro de troll.
—Oye –la estrujó Scorpius –no te han dicho que Teddy y yo seremos nuevos profesores en la academia ¿cierto?
—No, no me lo han dicho, al parecer no tengo clases con ustedes, de lo que me libré –sonrió.
—Tal vez no has revisado muy bien tus horarios, o no has ido por ellos, pueden ser algunas de esas, tenemos clase con los novatos –informó Teddy –sin duda estarás en nuestra clase.
—Nuestra clase –elevó una ceja –tienen clase juntos, eso es nuevo.
—Pensé que entenderías, pero no fue así.
—Sólo bromeaba –observó a Teddy y observó su reloj –me iré a dormir, mañana tengo un día largo.
—Conseguiste el empleo –sonrió Scorpius.
—Sí, lo conseguí, gracias por la ayuda.
—Yo sólo conseguí la cita con la secretaria, no hice nada más.
—Claro –negó.
Suspiró cuando se recostó en su cama, esperaba que con el trabajo que tenía, al menos comenzara a entender el Quidditch, seguía sin gustarle, pero no comprender todo eso que hace del juego una adicción, era sorprendente ver la habilidad de algunos volando, pero tampoco era la gran cosa, por ejemplo la habilidad que tenía Dumbledore en la magia, eso era más interesante un montón de brujas y magos detrás de pelotas.
Se estiró para tomar el libro que le había prestado Hugo, su padre solía tenerlo cuando comenzaba a ser Auror, esperaba poder llegar a ser tan buena como su padre o sus hermanos, no quería avergonzar a nadie, mucho menos a su padre.
OOo
Lily saboreó el delicioso aroma del tocino cuando bajó corriendo porque se le había hecho tarde, frunció el ceño cuando descubrió a Teddy en la cocina, sentado a la mesa con muchos papeles mientras el tocino se freía solo.
—Buenos días –saludó ella.
—Buenos días –contestó y subrayó unas cosas.
Lily volvió a servir un poco de cereal a su bol, y desayunó aprisa, mientras abría una de las cartas en su correspondencia, era tan pronto para recibir cosas del trabajo por correo, se atragantó cuando vio la caligrafía uniforme, era de Draco Malfoy, las preguntas de Ginny habían sido respuestas, y las respuestas eran serias, no estupideces como pensó que contestaría.
—Genial –murmuró y fue hasta la oficina de su madre y dejó el extenso pergamino y volvió a su desayuno y correspondencia.
La Academia le había enviado su horario, observó sobre el pergamino al chico que seguía sumergido en sus asuntos, tenía clases con él todos los días, al igual que con Scorpius, tenían que impartir dos de las materias más importantes, bufó pero intentó superponerse al hecho.
Fue hasta la chimenea para ir hasta el trabajo, se aseguró de llevar la muda bien escondida en sus cosas, no quería que sospecharan en donde trabajaba, por eso salía con ropa normal, y al llegar a la oficina, se vestía como el reglamento de empleados de los Chudley Cannons especificaba que tenían que vestir.
Audrey la saludó amable y le dio órdenes para lo que tenía que hacer ese día, observó cada una de las cajas de mercancía que habían llegado, no eran muchas pero las suficientes como para ocuparla hasta medio día.
—Vaya, vaya, Potter, trabajas mucho –se burló Scorpius.
—Iba a preguntarte que hacías aquí, pero es una pregunta muy estúpida.
—No tanto, se supone que tengo que estar en el trabajo, pero como tendré que dar clases en la maldita academia, bueno, estoy libre hasta que inicie.
—Bueno, que afortunado de tu parte, yo tengo que usar mis dos meses libres para conseguir galeones y poder rentar un lugar decente.
— ¿Por qué no pides ayuda con eso? –sugirió.
—Scor, me ayudaste a conseguir un empleo bien remunerado, y acepté la ayuda porque venía de ti, pero no quiero deberle todo a alguien, por eso no pido ayuda.
—Admiro que quieras independizarte, Lily, pero es tonto querer cortar todo lazo con los demás por ello, puedes conseguir ayuda, cuando sea más fácil volar sola, simplemente agradeces y regresas el favor cuando te toque.
—Lo dice quien tiene un apartamento en una de las zonas más exclusivas de Londres Muggle.
—Sí bueno, soy un Malfoy, no puedo con ello –bromeó.
—Pensaré eso de solicitar ayuda –sonrió.
Fue con Scorpius a comer al callejón Diagon, pasó un rato agradable, paseando con el heredero Malfoy, que la llevaba abrazada, haciendo que los observaran con interés, y por mucho que le costara comprender al resto, lo que había entre ellos era amistad, no algo más, ella no sentía atracción por él y por el hecho de que Scorpius jamás había intentado ni robarle un beso, ni insinuado algo, sabía que él la veía como una hermana, de la misma forma en la que ella lo veía a él.
—Realmente odio el hecho de que tu padre me enviara a la academia de vuelta.
—Irás a dar clases, Scor, no como estudiante –lo tranquilizó.
—Ya lo sé, Teddy tampoco está muy feliz, se suponía que nosotros éramos buenos en el trabajo ¿por qué la academia?
—Para aprender, es mejor hacerlo de los buenos, ustedes son de los buenos.
—Pero hay otros con mucha más experiencia que nosotros, ellos son mejores opciones.
—A veces no importa que tan joven eres ¿no crees? –sonrió.
—Cierto –admitió –iré con Teddy, tenemos que ver cómo nos las arreglaremos para las clases.
—No vayas a hacerme llorar en mi primer día de clases –pidió.
—Jamás lo haría –la besó en la mejilla y se alejó.
Lily volvió a la mercancía que había separado, tenía que comenzarse a distribuir y era ella la encargada, además de armar y mandar los envíos, era algo sencillo, y los días completos terminarían en cuanto entrara a la academia, después de eso, sólo serían unas cuantas horas, y podría dedicarse a practicar todo lo que necesitaría para ir detrás de los magos tenebrosos.
Los pedidos habían quedado listos, las lechuzas habían comenzado a salir a tiempo, según lo que le había dicho Audrey, habían tenido tanto trabajo, que se les había atrasado mucho los envíos, pero como ella no era tan experta en otros temas, se encargaría de eso en lo que tomaba un poco más de experiencia.
—Potter –habló Draco Malfoy detrás de ella.
—Señor Malfoy –le sonrió amable.
—Los pedidos ¿cómo vas con eso? Han estado atrasados y he estado recibiendo muchas lechuzas al respecto.
—Ya no tendrá quejas por eso –admitió –he revisado los envíos, la última lechuza ha salido hace quince minutos –contestó revisando su reloj –he revisado con cuidado la lista de los establecimientos que han pedido que se le envíe mercancía y comencé a enviar los paquetes también.
—Bien ¿en cuánto tiempo llegará la mercancía a los establecimientos?
—Tan rápido como el autobús noctambulo sea –sonrió.
—El autobús noctambulo –repitió Draco y se apretó el tabique de la nariz.
—Sí, es un medio más rápido, por la cantidad de paquetes, Ernie me debía un favor, y por el tiempo de retraso, las lechuzas no eran una opción viable.
—Usar el autobús podría traernos problemas con el Ministerio –le informó.
—Ha sido sólo una vez, los pedidos no volverán a retrasarse, así que podremos usar las lechuzas, señor Malfoy.
—Eso espero, Potter, te dejaré encargada de esto, espero que puedas agilizar todo lo referente a los envíos, parecen muggles, de tanto atraso que tenemos.
—No pasará de nuevo.
—Eso espero.
—Señor Malfoy –le habló, haciendo que él se detuviera –muchas gracias por contestar las preguntas de mi madre, ha sido un gesto amable de su parte.
—Como tú misma lo dijiste, Potter, era una gran oportunidad para que los Cannons tuviesen su momento de propaganda, el equipo ha vuelto a sus años de gloria y deberíamos aprovecharlo.
—Gracias a usted el equipo ha vuelto a su gloría, querrá decir –sonrió ante la mirada impasible del hombre.
— ¿Tus padres saben que trabajas para mí? –inquirió curioso.
—No –admitió.
—Bien –contestó y salió del lugar.
El resto del día avanzó bien, y por extraño que le pareció a Lily, fue bastante tranquilo y relajante el día, si seguía acostumbrándose así de rápido a lo que tenía que hacer, comenzaría disfrutar de su trabajo temporal de tres años, en lo que se convertía en un Auror.
OOo
La música estaba realmente alta, que le dificultaba comunicarse con sus hermanos, primos y amigos, pero no importaba, tenía casi toda la noche bailando con Scorpius, y cada que él tenía la necesidad de hacer algún chiste sobre otra persona, se acercaba lo suficiente como para que lo escuchara.
Se alejaron de la pista sudorosos y acalorados, la pelirroja se sentó junto a Teddy, que reía de algo que había dicho Rose, pero no pidió que compartieran la broma, simplemente esperó y le sonrió a Scorpius cuando volvió con sus bebidas.
—No se han cansado de bailar –sonrió Rose cuando Scorpius levantó a Lily de su asiento y señaló la pista.
—Para nada, estamos dejando en ridículo a esos tipos allá, no voy a privar a la gente de que me vea bailar –le guiñó un ojo a la otra pelirroja –vamos Lils, que aquí las cosas se han puesto tan serias, que se han visto en la necesidad de hacer un hechizo –les sonrió.
—Lo bueno de venir a estos sitios, es la música, bailar, si acaso –se encogió de hombros Lily y corrió cuando Scorpius la jaló.
Rose observó a Albus que seguía riendo por el intento fallido de Rose.
—Ellos jamás van a admitir que están enamorados –se encogió de hombros –admítelo, Rose, conocemos a Scor desde hace años, y jamás se ha atrevido a admitir algo así, van a mantenerse así de cerca –todos observaron al par que estaba bailando demasiado cerca el uno del otro.
—Scorpius debería animarse y declararle su amor, antes de que alguien se la gane –opinó Teddy.
—Por favor ¿Has visto a Lily con otro chico de esa forma? –Se burló Victorie –no, Ted, además, no es como si mi adorable prima tuviese a un montón de candidatos tras ella, posiblemente es por eso que Scorpius no dice nada, sabe que Lily será de él tarde o temprano.
—Eso es peor, que ella se quede con él porque piense que es el único candidato.
—Porque es el único candidato –coincidió Albus con Victorie.
—Ves –sonrió la rubia.
La vista de Teddy volvió a la pareja, Scorpius Malfoy la sostenía de las caderas mientras la pegaba más a su cuerpo, mientras que ella echaba la cabeza atrás en una risa divertida, hacía mucho que ellos habían dejado de ser amigos, por decirlo de alguna forma, se veían seguido, se hablaban, se llevaban bien, pero no había comunicación, no como en el pasado, podía jurar que si su relación con Lily fuese tan cercana como lo fue en un momento de sus vidas, él sabría de qué forma veía a Scorpius, si había algo más allá de lo que todos ellos veían.
Se levantó y avanzó a la pista, Victorie ya se había negado a bailar porque estaba demasiado cansada de su entrenamiento, así que la única cercana a él había sido Dominique, y para ser honestos, era la única de la familia de su prometida, con la que no tenía problemas.
Dominique bailaba bastante bien, pero estaba respetando bastante bien el hecho de que fuera su cuñado con el que estaba bailando, lo sujetó de la mano y se acercó a la pareja rubia-pelirroja y les gritó algo, Scorpius sonrió y negó, haciendo que Lily hiciera lo mismo, se alejaron y los unieron a lo que había sido un baile bastante privado y sensual.
Ninguno de los cuatro prestó atención a nada más, se dedicaron a divertirse, dejando de lado a los que se habían quedado bebiendo en la mesa, pero como lo había murmurado Dominique antes de que Teddy la arrastrara a la pista, es que habían ido a ese lugar a divertirse, y que parecía que los únicos dispuestos a divertirse eran Scorpius y Lily, y ahora estaban los cuatro ahí, en la pista, riendo por los chistes tontos de Scorpius y bailando sin importarles mucho.
—Oh vaya, ¡Esto es vida! –gritó el rubio cuando las dos chicas se acercaron más de lo normal a bailar, se rieron y fueron hasta él, la mano del rubio rodeó de inmediato la cintura de Lily, que tenía la espalda pegada al pecho de él y le sonrió a Dominique, que tenía sus pechos pegados al torso del Malfoy.
Lily se alejó riendo a carcajadas por algo que había dicho Malfoy y Dominique la siguió, la vista de Teddy se perdió cuando la pelirroja sujetó su cabello dejando a la vista su largo cuello mientras movía las caderas de forma sensual de un lado a otro.
—Teddy –la voz de Victorie le hizo darse cuenta de que había dejado de bailar –son las cuatro de la mañana, creo que es hora de irnos.
—Cierto –sonrió –nos veremos después –les gritó.
—Dominique, vendrás con nosotros, mis padres me han dicho que no te deje –le informó, la rubia aceptó, besó a Lily en la mejilla como despedida e hizo lo mismo con Malfoy.
Teddy observó sobre su hombro como los chicos volvían al baile privado, en un mar de risas divertidas.
—No sé cómo me dejé guiar a un lugar así –bufó enfadada Victorie –no podré dormir ni cinco minutos, apenas si tengo tiempo de tomar una ducha antes de ir a mi entrenamiento.
—Nadie te ha pedido que nos acompañes –soltó Dominique –los planes eran con Albus, Rose y Scorpius.
—Son unos irresponsables, todos ellos tienen obligaciones, incluso Lily.
—Puedo apostarte a que ellos llegarán a sus empleos a tiempo también –rebatió su hermana –además, Vic, en serio, no sé qué hacías ahí, no es tu forma de diversión, ni de nadie, si no hubiese sido por Teddy, me la hubiese pasado aburrida en ese lugar, Scorpius y Lily saben sin duda como pasar el rato.
—Yo también sé cómo pasar el rato, y esos lugares muggles no son mi estilo.
—Nada que no sea el Quidditch es tu estilo, hermanita –sonrió de lado, cosa que molestó a Victorie –creo que Teddy también se divirtió cuando se alejó de ti, creo que es más feliz cuando no estás cerca.
—Yo no he dicho nada –se acercó a Victorie para besarla pero ella lo alejó con mala cara.
—Estás completamente sudado, hueles a troll –negó.
—Ni siquiera había notado que había sudado –se burló divertido.
—En ese mar de gente, me sorprendería que no hubieses sudado.
El chico se sentó junto a su cuñada que se había quedado repentinamente callada, así que la observó para asegurarse de que no se había quedado dormida.
—También crees que ellos salen o algo así –comentó.
—No sé si lo preguntas o lo afirmas –contestó confundido Teddy.
—En realidad tampoco sé si lo pregunto o lo afirmo –se burló –Lily es una chica completamente diferente a la familia, todos lo notamos, incluso llegamos a relegarla por creerla tonta e insegura –admitió –eso no significa que me caiga mal –le aclaró al chico –pero desde hace un mes, desde que sale con Scorpius más seguido, desde que él le consiguió ese empleo ella se ha vuelto otra ¿lo has notado?
—A decir verdad, no –Dominique volteó a verlo.
—Vamos Edward –lo reprendió –todos sabemos que tú y Lily ya no son más que unos viejos conocidos ahora, pero la conociste mejor que nadie en un momento, y admítelo, esa Lily jamás hubiese bailado de esa forma, jamás, y para completar, no hubiese hecho un espectáculo, viste como le bailaba a Scorpius –suspiró –puedo jurar que él estaba más que feliz cuando ella le bailó ¿sabes a que me refiero?
—Ambas le bailaron –recordó él.
—A la única que tocó fue a ella, Scorpius está sexualmente atraído por ella, y no dudo que ella se sienta de la misma forma, sino es que ya han llegado a algo más.
—No es la forma de actuar de ninguno de los dos –razonó Teddy.
—No lo sé, ¿sabes que trabajo le consiguió? ¿En dónde es? ¿De qué se trata el asunto?
—No, ninguno de los dos ha dicho nada, evaden el tema cuando alguien les pregunta, para ser honestos.
Victorie hizo lo que prometió en cuanto llegaron al apartamento de Teddy, se dio un baño, se arregló y fue directamente al entrenamiento, él y Dominique se fueron cada quien a dormir, al menos tres horas, cuando Teddy terminó de arreglarse y fue a la cocina, su cuñada ya se había ido, así que sólo fue a la chimenea, tenía cosas que arreglar de las clases que daría en la academia de Aurores, y tenía que ponerse de acuerdo con Scorpius.
Apareció en la sala del amplio apartamento del rubio, se anunció con la elfina doméstica y espero en la sala a que él saliera.
—Ted –sonrió el rubio como saludo –iba a preguntarte la razón de tu visita pero ya la recordé –giró la cabeza cuando escucharon ruidos –Lily, creo que deberías vestirte ya sabes… Teddy está aquí.
—Creo que tienes la cabeza llena de Torposoplos –comentó enfadada Lily –Teddy –se quedó quieta y observó a Scorpius.
—Lamento interrumpir –comentó incómodo Teddy al ver a Scorpius en calzoncillos y a Lily con la camisa de Scorpius, su cabello estaba enmarañado y mal atado.
—No interrumpes –habló Scorpius –sólo discutíamos posibilidades de desayuno ¿ya desayunaste?
—No, no he desayunado –contestó.
—Iré a darme una ducha, tengo que llegar al trabajo en quince minutos –le informó a los hombres y corrió en dirección al baño de la habitación de Malfoy.
—Tú y Lily… -señaló a la pelirroja.
—Por supuesto que no –negó –soy un caballero ante todo.
—Y si lo hicieras lo negarías igual.
—Exacto –se encogió de hombros –iré por mis cosas para ponernos a trabajar mientras desayunamos.
—Bien.
La pelirroja salió poco después, con unos jeans y una playera descolorida, Teddy frunció el ceño, no quería pensar ni qué clase de trabajo pudiese tener si podía ir vestida así.
—Nos veremos después –sonrió –hasta luego, Ted –soltó.
—Espera, Lils ¿crees estar libre a la hora de la comida? –interrogó Scor.
—Sí, supongo que sí, haré el trabajo rápido en ese caso –besó la mejilla de su amigo y movió la mano en despedida para Teddy.
—Que tengas un buen día, Lily.
—Gracias.
Entró al baño antes de que alguien la viera, se colocó la ropa que debería llevar para el trabajo y fue hasta su puesto.
—Lily, que bueno que llegas temprano –sonrió Audrey.
—En realidad siempre llego temprano.
—Lo sé, es un decir, uno nunca sabe cuándo se le presentará una emergencia ¿cierto? –se encogió de hombros.
—En eso tienes razón.
—El señor Malfoy quiere verte en su oficina en cuanto llegue, porque no ha llegado.
—No sabes para qué ¿cierto? –hizo una mueca de terror.
—No, pero no va a correrte, ya lo hubiese hecho sin necesidad de que te mandara llamar.
La nota de Audrey llegó dos horas después, así que dejó lo que estaba haciendo y fue hasta la oficina de Draco Malfoy, el hombre estaba ordenando un par de cosas en su escritorio mientras le dictaba cosas a su secretaria.
—Es todo, déjeme a solas con la señorita Potter –soltó enfadado y la secretaria salió rápidamente.
—Buenos días ¿Qué es lo que se le ofrece, señor Malfoy?
—Toma –le extendió un pergamino.
—Claro –lo sujetó aun intrigada.
—Quiero que leas eso –informó –lo antes posible, no necesitas más explicaciones, cuando comiences a leerlo lo sabrás.
—Bien, si eso es todo, entonces me retiro, mientras más rápido comience con esto, más rápido terminaré.
—De acuerdo –contestó y volvió su vista a los demás pergaminos.
—Por cierto, señor Malfoy, muchas gracias por contestar a las preguntas de mi madre –sonrió.
—Ya lo habías agradecido, Potter ¿acaso alguien te ha lanzado un obliviate? –frunció el ceño y levantó la vista hasta la chica.
—No, no, es sólo por si a usted se le había olvidado, sé que su mente está muy ocupada en asuntos más importantes que un simple agradecimiento por parte de la hija de Potter, por eso quería recordarle que ha sido un gesto… agradable.
—No agradezcas antes de tiempo, Lily –soltó Draco –suelo cobrar bien mis favores, y eso ha sido un favor de mi parte.
—De acuerdo –sonrió –siendo así, estoy más que dispuesta a pagar favor con favor, con permiso.
La pelirroja salió del despacho de su jefe y fue hasta su escritorio, no tenía mucho trabajo, terminó los pedidos nuevos y se sentó a leer el pergamino, tal y como lo había dicho Draco Malfoy, sólo le faltó leer las primeras dos líneas para enterarse.
