Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
Capítulo 07: El Baile de los Chudley Cannons.
Sólo Expelliarmus, sólo ese hechizo, no aclararon nada de nada físico, pensó Lily y golpeó a Lance y corrió hacia su varita, tan rápido como pudo, se dejó caer cuando la luz roja pasó.
— ¡Expelliarmus! –lanzó contra Lance y la varita de éste salió volando.
—Mala suerte, Lance –sonrió Goyle –Expelliarmus –musitó suavemente y la varita de Lily salió volando.
Los hombres se alejaron, ella se recostó un momento sobre la tierra, negó y se levantó, le dolían las costillas, por fortuna, todo el lugar estaba diseñado para que no fueran lesiones graves, le dolía la pierna, así que la arrastró el resto del camino.
—Toma tu varita –la extendió Teddy.
—Gracias –susurró con un gesto de dolor.
—Sólo tú puedes salir lastimada ¿cierto? –frunció el ceño.
—No son tan amables conmigo como con lo son con el resto –bufó.
—No vas a tener preferencia –le informó Teddy enfadado.
—Sólo dime algo –levantó el rostro hasta él.
—Esto no es causado por el hechizo –la sujetó de la barbilla.
—No, me golpee contra las rocas –se encogió de hombros.
— ¿Qué es lo que quieres saber? –interrogó.
—Nada –negó y lo observó.
—Deberías poner más empeño –la soltó de mala gana –Scorpius y yo estamos deseando que les patees el trasero, y no sólo en teoría.
Lily sonrió ante las palabras de Teddy, era lo más amable que le escucharía decir, lo sabía, así que atesoraría cada una de esas palabras.
oOo
Draco Malfoy elevó una de sus cejas platinadas al verla, su rostro impasible se crispó en una mueca de fastidio puro.
— ¿Es acaso que en esa Academia apoyan a los acosadores? –negó.
—Fue en clase, no soy tan buena en el Expelliarmus como pensé.
—Tus padres son bastante buenos en él, doy fe de ello –soltó con una risa forzada.
—Me alegra saberlo –le entregó un pergamino para que lo firmara.
—Tienes que aplicarte, porque te recuerdo la apuesta –le informó mientras ponía su firma, Lily sonrió.
—Lo haré, señor Malfoy.
—Y Expelliarmus, no es tan complicado, estás viendo la Academia como tal, Lily, deberías comenzar a imaginar, que estás luchando realmente, y no son compañeros, sino magos tenebrosos, intentando arrancarte todo lo que amas.
— ¿Eso será suficiente? –sonrió.
—No lo sé, piensa que por tu descuido mataron a tu familia ¿eso ayudaría?
—Completamente, gracias –salió de la oficina.
No entendía la razón por la que la ayudaba, si él quería que se quedara a trabajar en el mundo del Quidditch, aleccionarla en sus clases de Auror iban totalmente en contra de todo pronóstico, lo que sabía era que le agradaba Draco Malfoy, igual que su hijo.
oOo
Scorpius se pegó a ella como una lapa cuando le dijo que no había comprado nada para el evento, porque lo había olvidado, y cuando se le ocurrió mencionar que le había pedido ayuda a Dominique, Scorpius se añadió al plan y no hubo poder alguno que lo hiciera desistir.
Avanzó por el callejón Diagon con el ceño fruncido, ahora comprendía como se sentía él cuando ella estaba con Jarvis, completamente desplazado, Dominique iba charlando animada con él, como lo hubiese hecho con cualquier otra persona, y no le hubiese afectado tanto a ella sino supiera que las intenciones ocultas de Scorpius era invitarla a salir, casarse y tener hijos, todo eso en menos de una hora, si pudiese ser posible para el rubio.
— ¿Vas a ir al baile de los Cannons? –interrogó Scorpius.
—Lily me dijo que podía ir, que sería bueno para ella tener un poco de apoyo –sonrió –pero no tengo con quien ir, así que en secreto, estoy planeando abandonarla en el evento.
—Yo no tengo con quien ir, podemos ir juntos, si quieres.
—Pensé que irías con Lily –lo observó frunciendo el ceño –es descortés abandonar a tu cita.
—Díselo a ella, fue quien me abandonó ¿no te ha dicho? Ya tiene novio.
— ¿En serio, Lily? –la observó incrédula.
—Sí, en serio, me invitó mi novio, se llama Jarvis.
—Es el buscador de los Chudley Cannons –sonrió Scorpius.
— ¿Y cómo es que lo conociste? –elevó una ceja.
—Scorpius me presentó a una amiga, que es amiga de él, y cuando salimos una noche, él iba, así que nos conocimos, nos gustamos y salimos.
—Me alegro mucho por ti –admitió la rubia con una sonrisa linda –lastima de Scorpius, se ve que está bastante interesado en tu traición.
—Sólo somos amigos –aclaró él.
—Bueno, ahora ciertamente sólo eso son –se burló.
—Chistosa –negó Scorpius.
Duraron cerca de dos horas con Madame Malkin, Scorpius se fue a buscar algo para beber, mientras ellas buscaban un vestido apropiado, pero a Lily ninguno le gustó, a pesar de que había muchos bonitos, ninguno era de su agrado.
—Te quedarás con ese –ordenó Dominique.
—Pero…
—Pero nada –la regañó –es bonito y te queda espectacular, irás con ese.
—Bien –frunció los labios.
—Oye Lily… ¿No te molesta que acepte la invitación de Scorpius para ir con él?
—No –soltó con una sonrisa –te gusta Scor ¿cierto?
—Que dices, claro que no –soltó poniéndose roja.
—Es una lástima, porque a él sin duda le gustas, está aquí sólo por ti –se encogió de hombros y Dominique se puso roja.
—No te creo.
—Eso de… yo tampoco tengo con quien ir, si quieres vamos juntos, es tan obvio, Dominique –se burló Lily.
—Cierto –admitió –por Merlín, le gusto a Scorpius Malfoy.
—Le encantas, mejor dicho.
—No es feo –admitió la chica con una sonrisa.
—Sabía que te gustaba.
— ¡Todo este tiempo pensé que quería contigo! Que tenían una clase de romance secreto.
—Para nada, es sólo un amigo, un gran amigo.
—Bueno, Lily, perdón que lo diga, pero… se tienen mucha confianza, sólo una pregunta, si Teddy y tú siguiesen siendo amigos ¿serías tan confiada con él?
—Por supuesto que no, por Victoire –le indicó.
—Eso quiere decir que si salgo con Scorpius… tu amistad iría al mismo lugar que la de Teddy –su semblante se obscureció –no me agradaría.
—Tú no eres Victoire, y Scorpius no es Teddy, él podrá amar mucho a una mujer, pero sus amistades son importantes y sagradas.
—Por eso me agrada, porque todo le importa una mierda, o casi todo, Teddy es genial, pero… creo que Victoire absorbe todo de él.
—No es como si Vic lo hechizara –justificó Lily.
—Vamos, Lily, cuando Teddy se enfada ella usa truco Veela para calmarlo, comienzo a preguntarme si es amor o simplemente trucos Veela de mi hermana.
—Teddy la ama –contestó segura de su argumento.
—Por el bien del buen Ted, eso espero.
Después de pagar, fueron en busca de Scorpius, que había desaparecido mientras iba a buscar algo para beber.
—Mira a quién me encontré –Lily se giró al sentir un brazo rodearla por la cintura.
—Por Merlín, Jarv, casi me matas de un susto –se quejó.
—Lo siento, vine a buscar un par de accesorios de Quidditch –la besó.
—Cierto ella es mi prima Dominique –la presentó –Dominique, él es mi novio Jarvis.
—Mucho gusto –sonrió ella y lo saludó.
—Dilo, adelante –la animó Jarvis.
—Nunca quise que firmaras para los Cannons –se lamentó la rubia.
—La adoro –sonrió Jarvis provocando una sonrisa en Lily.
—Parece que hoy es el día de los encuentros afortunados –habló Scorpius acercándose con Teddy.
—Hola Teddy –saludó Dominique con una sonrisa.
—Hola, Domine –la saludo –Jarvis, Lily –sonrió y los mencionados saludaron.
—Terminaron las compras sin mí –hizo puchero Scorpius.
—Tuve que obligarla o sino, hubiésemos envejecido ahí.
—Vayamos por algo de comer –sugirió Jarvis –yo invito.
—Será fantástico –sonrió Dominique y jaló a Teddy que estaba por negarse.
La charla entre Dominique y Jarvis fue instantánea, sólo Lily y Jarvis desconocían que la rubia era admiradora del famoso buscador, pero por fortuna para Scorpius, sólo era fanática, más no amor platónico, ni siquiera hubo química.
—De hecho no planeaba firmar para los Cannons, es sólo que la contratista es extremadamente ardiente, pensé en llevármela a la cama, pero… después conocí a Lily –se burló Jarvis.
—Así que sólo por la contratista –soltó Teddy.
—Es hermosa, la puse en hacke –agregó –tanto como ella a mí, pero al final, logramos un acuerdo, ella fue feliz, yo fui feliz.
—Me encantaría conocerla –admitió la rubia –tiene que ser muy buena para convencerte para firmar para los Cannons.
—Pronto la conocerás, lo aseguro –contestó Jarvis.
— ¿Qué hacías por aquí, Ted? –preguntó Lily.
—Buscaba unos ingredientes para una poción –contestó desanimado.
—Ya veo –sonrió ella, la vista de Teddy fue hasta los dedos entrelazados de la pelirroja y su novio.
—Me imagino que ustedes…
—Vinimos por algo de ropa, tal parece que desaparece de mi armario –se encogió de hombros.
—Tal vez tenga un encanto –sugirió Teddy.
—Tal vez ese encanto se llama Victoire –soltó Dominique.
—No vamos a comenzar de nuevo Domine –pidió Teddy.
—Ayer llegó a casa con el bonito vestido rosa palo de Lily, el estampado con flores y aves –observó a la pelirroja.
—Ese vestido me gusta –admitió Jarvis –te ves… sensual con él.
—Gracias, pero creo que deberá devolver al menos ese vestido.
—Hablaré con ella, no puede estar tomando tus cosas –admitió Teddy.
—Y si va a tomarlas, por lo menos que las pida.
—Protegeré tu cuarto de mi novia ratera –la tranquilizó el metamorfomago.
—Gracias –sonrió.
La comida fue un tanto incómoda para Teddy y Lily, ya que tanto Jarvis, Scorpius y Dominique se dedicaron a platicar, hubo un momento cuando Scorpius se sinceró con Jarvis en una reunión pasada donde le dijo que le gustaba Dominique, así que ahora intentaba ayudarlo a conquistarla.
—Tú y Vic ¿van a ir al baile? –interrogó Lily.
—No sé de qué humor esté –se encogió de hombros.
—Es un evento de los Cannons –le recordó –Victoire…
—Hablaba de mí, últimamente, no me dan ganas de ir a eventos.
—Posiblemente pueda convencer a alguien ahí para entrar, deberías estar a su lado apoyándola, van a casarse, Ted –le recordó ella.
—No es como si ella esté a mi lado en cada clase apoyándome ¿cierto?
—Sólo decía, no es para que te enfades conmigo.
—Lo siento –se disculpó.
oOo
Teddy se acomodó junto a su prometida que se arreglaba una y otra vez el vestido verde que tenía puesto, su cabello estaba recogido, dejando al descubierto su cuello y su gargantilla que le había obsequiado su madre en su cumpleaños número 17.
—Aun no entiendo porque el vestido verde –soltó Teddy.
—Draco Malfoy fue Slytherin, es dueño de los Chudley Cannons, posiblemente le agrade mi vestido.
—Sí, posiblemente –frunció el ceño y observó a la presentación.
El padre de Scorpius seguía hablando y haciendo reír a la mayoría, su prometida reía pero podía jurar que era por si alguien la notaba, la viera reír de los malos chistes de Draco Malfoy, como si eso fuera a hablar mejor de ella que sus habilidades.
—De acuerdo, no los haré esperar más, la razón por la que hemos organizado el evento ha arribado junto a su pareja –sonrió Malfoy.
—Su pareja –soltó Victoire –hasta la conversación que yo me quedé, sólo eran conocidos, o tal vez no es Lily –soltó ella observando a su prometido y a su hermana que estaba sentada junto a Scorpius Malfoy.
—Son novios –informó Dominique –pensé que lo sabías.
—No ¿Cómo es que lo sabes tú? –enarcó una ceja.
—Por qué me lo presentó –soltó obviando la respuesta –tal vez por eso, además, tengo que decirlo, es completamente adorable, yo sabía que por algo era mi ídolo.
—Sí, bueno, mal hermana, a mí no me lo ha presentado, aun.
—Por algo debe ser –se burló Dominique y comenzó a charlar con Scorpius.
—Ellos se sentarán aquí ¿cierto? –Indagó Victoire con Teddy –porque si Scorpius está aquí, es obvio que ellos también.
—Vic, quien nos invitó fue Scorpius, no Lily, no sé si se sentarán con nosotros o no, ella vino por parte de Jarvis, nosotros por parte de Scorpius.
La vista de Teddy se perdió en la pelirroja, tenía un vestido azul eléctrico, que la hacía lucir completamente hermosa, sonrió divertido, sin querer, ella había ido al mismo tono que el cabello de él, se habían combinado ambos.
—Se ve hermosa –soltó Scorpius –se nota que sabes elegir bastante bien los vestidos, Dominique –sonrió.
—Bueno, en realidad no lo quería, tuve que obligarla a que comprara ese.
—Fue muy buena elección, sin duda –admitió el rubio –aunque admito que me gusta más tu vestido.
—Gracias –sonrió sonrojada la rubia.
—No tienes que agradecer, es cierto, también luces hermosa.
—Gracias de nuevo –sonrió.
—Será una larga noche –murmuró Teddy.
Si Teddy estuvo ocupado esa noche en la pista de baile, fue porque su prometida estaba cazando al buscador y a Draco Malfoy, que bailaban con sus respectivas parejas, pero al parecer Jarvis Whisp sospechaba algo, porque cada que estaban cerca, se alejaba de ellos, de igual manera Draco Malfoy que terminó por alejarse de la pista y yendo a charlar a un lugar donde se perdió de vista.
—Así es –se burló Lily llegando a la mesa donde estaban ellos mientras el brazo de Whisp estaba como serpiente enrollado en su cintura.
—Debió ser divertido –se burló él.
—Lo fue –contestó y se sentó junto a Dominique y Jarvis junto a ella, dejando un especio de cuatro sillas con Victoire.
—Que descortés –soltó ella frunciendo el ceño.
—Hola Vic –saludó Lily –buenas noches, Teddy –saludó.
—Buenas noches –contestó él.
—Hola –soltó reacia Victoire.
—Él es Jarvis, pero supongo que ya lo conoces ¿verdad? Es mi novio.
—Eso parece, aun no lo presentas en casa ¿cierto?
—No, aun no –contestó Jarvis –hemos hablado de la posibilidad, pero se niega, a pesar de que mi abuelo y mis padres la adoran.
—A pesar de que no sabe nada de Quidditch –soltó incrédula la rubia.
—No a todos les interesa eso, Victoire –soltó Dominique que le sonrió a Jarvis.
—Eso es lo que hace que la adoren, es su encanto personal ¿cierto, amor?
—Supongo, aunque tu abuelo suele contarme todas sus anécdotas sobre los partidos a los que fue –negó –creo que quiere transmitirme su conocimiento de alguna u otra forma.
—Aprovecha, mi querida aprendiz de Quidditch –bromeó Jarvis y Lily lo golpeó.
—Tonto, odio que me llames así –sonrió.
—Lo sé, por eso lo hago –la besó –me dijo que también juegas Quidditch –comentó observándolo y la rubia eliminó el espacio de cuatro sillas.
—Ven Teddy, vayamos a bailar –murmuró Dominique.
—Viniste con Scorpius, es grosero que bailes conmigo y lo ignores a él.
—Pero quiero que te diviertas –le soltó y observó a su hermana.
—Voy a divertirme, no lo dudes –levantó su vaso con whiskey de fuego y sonrió.
—Podemos bailar los tres, podemos invitar a Lily y…
—Creo que está ocupada con McLaggen –observó a la pelirroja que escuchaba lo que la mujer le decía al oído.
—Hoy no será tu noche –negó Dominique.
—No ha sido mi noche en muchas noches –se burló, haciendo que su cuñada se sentara junto a él y lo observara.
—Ted, si no estás cómodo con tu relación ¿Por qué no la dejas?
—Amo a Victorie –observó al frente pero sus ojos se perdieron en la sonrisa de la pelirroja sentada frente a él.
—Espero que realmente sea así y sólo estén pasando por un mal rato y no que te estés aferrando a algo que no funciona, Ted.
Dominique se levantó cuando Scorpius le tendió la mano y la dirigió a la pista de baile, pero después se dedicó a observar como Jarvis acariciaba la mano de Lily aunque seguía hablando con Victoire de algo que a la pelirroja no le importaba, porque bebía de su copa y observaba en dirección de Audrey McLaggen que se había alejado rumbo a Draco Malfoy que hablaban un poco.
—Jarv ¿te enfadarías mucho si te dejo charlando a solas con mi prima en lo que voy a ver qué quiere Audrey? –le hizo una cara inocente y él la besó.
—No tardes –fue todo lo que dijo y la soltó.
No la siguió con la vista porque sería cuestión de girarse por completo y eso llamaría la atención de su prometida y el novio de Lily, pero la tela transparente del vestido de Lily que dejaba al descubierto sus hombros y los las flores azules cubrían sus pechos, pero de ahí en fuera, el adorno de tela transparente dejaba incluso su espalda al descubierto.
—Hola –saludó Audrey –ese es Teddy Lupin ¿cierto? –sonrió.
—Sí –contestó con una sonrisa divertida al ver la expresión de su amiga.
—Sólo es curiosidad, por cierto, si no supiera que tu prima sabe que Jarvis es tu novio, pensaría que le está coqueteando.
—De hecho, Teddy es su prometido –se encogió de hombros y se rió de la cara de pena de su amiga.
—Bueno, si anda con Victoire que es dos años menor, que no salga conmigo ¿cierto? –sonrió.
—Están comprometidos, van a casarse.
— ¿Si la acepto en los Cannons también? –elevó una ceja en planificación.
—No creo que cambie a Teddy por un lugar en el equipo.
—Bueno, será cuestión de imaginación, porque a pesar de que el nuevo profesor de la Academia de Aurores se pusiera tan irresistible, no voy a ofrecerle un puesto a su novia por nada, hasta que no esté lista.
—Y no lo está –soltó Jarvis rodeando la cintura de Lily desde atrás.
— ¿Cómo puedes saber eso por una simple charla? –Frunció el ceño Lily –tengo que decirles que mi madre es quien la entrena –gruñó enfadada –y ambos hablan maravillas de mi madre así que entonces no es tan buena…
—El entrenador no puede hacerlo todo, ni aun con magia, Lils –soltó Jarvis –y mediante las charlas, puedes saber qué clase de escoba usas, sus calentamientos y un montón de cosas que puedes saber con una simple charla –se encogió de hombros y besó su mejilla.
—Robó tus secretos, si es que los compartiste –sonrió Lily y se mordió el labio para no reír ante su mueca de horror.
—Lo único que me falta es que mis técnicas avanzadas sean usadas por una novata como ella –negó.
—Yo sólo digo lo que ocurrió.
—Yo debería ir y charlar con tu amigo Teddy Lupin –se encogió de hombros Audrey –su prometida le ha dejado solo, y no se ve muy animado.
—Si no quieres quedar calva y con un maleficio, no deberías acercarte a él –sugirió Jarvis.
—Eso es injusto, Teddy fue mi primer amor en Hogwarts –suspiró –bien, lo dejaré solo.
—Eres un caso complicado –bromeó Lily.
oOo
Lily se sentó junto a Teddy después de un rato, por más que trató de ubicar a Victoire no la encontró, supuso que estaría tratando de hacer conexiones con alguno de los que estaban ahí, que eran parte del equipo de los Chudley.
—Te ves bastante serio –lo observó y tomó una copa de la mesa.
—En realidad estoy esperando a que Vic decida el momento de marcharnos, si por mi hubiese sido, no hubiese venido a este evento –soltó enfadado.
—Vamos, Ted, ni siquiera yo estoy tan aburrida y eso que es un evento de Quidditch –sonrió –así que ¿por qué estás tan enfadado?
—Por nada –soltó, tal vez verla paseándose con el idiota de su novio mientras lucía encantadora no le era para nada agradable, tendría una charla con James cuanto antes, para informarle quien era el novio de Lily.
—Ven –lo sujetó del brazo y lo jaló.
—Aquí estoy bien –se soltó.
—No lo dudo, pero ven –lo sujetó y lo guio lejos del murmullo de la gente.
El pequeño balcón no estaba completamente solo, pero al menos el aire frio golpeó el rostro de Teddy dándole un poco de tranquilidad.
—No quiero pensar a que has venido aquí con tu novio –bromeó Teddy metiendo las manos a los bolsillos de sus pantalones.
—Oh vamos, no sé cómo sea tu relación con Victoire y no me interesa –sonrió –pero la mía no va encaminada a lo mismo.
—Al fracaso, te refieres.
—Ustedes no son un fracaso, lucen geniales juntos, no tengo que recordarles que la única que no se río de su relación desde el inicio he sido yo, y tenía nueve.
— ¿Y por qué no lo hiciste? ¿Por qué no te reíste?
—Porque quiero que seas parte de la familia, y casándote con Vic serás parte de la familia, oficialmente al menos.
—Cierto, al menos eso creo –contestó.
—Sé perfectamente que no somos amigos, Ted –él la observó –es más que obvio para nosotros pero no para los demás, aun así, verte tan furioso todo el tiempo, es difícil de ver, siempre has sido tan amigo de James, siempre riendo y gastando bromas, que me pongo a pensar ¿cómo es que te volviste así?
—Yo aún te quiero –le dijo –sé perfectamente que nuestra amistad colapsó en algún momento y creo que fui yo quien dejó que eso se derrumbara ¿cierto?
—Creo que ambos dejamos que nuestra amistad se derrumbara, Ted.
—No es verdad –Lily lo observó –si pudiéramos darle una forma física a nuestra amistad sería un puente –la observó serio –y está hecho añicos, pero aun así, la antigua tú no hubiese permitido que cayera, no sin intentarlo, así que sólo quedo yo, tal vez deje de estar para ti cuando me necesitabas y comenzó a estar Scorpius en mi lugar, y cuando menos lo pensaste, el puente terminó de colapsar, pero ya no te importó restaurarlo.
—Y no quiero restaurarlo –admitió ella encogiéndose de hombros –me agradas, eres el prometido de mi prima, pero para serte honesta, todo en mi interior me dice que no tengo que restaurar ese puente –sonrió apenada –sé que es más complicado ahora que soy tu compañera de apartamento, pero lo he estado hablando con Jarvis y la posibilidad de mudarme de tu apartamento.
—Vas a mudarte con él y hacer una vida de pareja –soltó enfadado.
—Tengo diecisiete años –le recordó frunciendo el ceño enfadada.
—Eso es irrelevante ¿hace cuánto que lo conoces? ¿Crees que dos meses es suficiente tiempo para irte a vivir con él? –Negó –no te he corrido del apartamento en ningún momento, Lily y…
—No soy ninguna idiota, Edward –se acercó a él enfadada –es más que obvio que te molesta que Scorpius vaya al apartamento a verme, es por eso que jamás me he atrevido a decirle a mi novio, que vaya al apartamento, cuando paso bastante de mi tiempo en el de él.
—A mí no me molesta que vaya Scorpius –soltó a la defensiva –así como a ti no te molesta que vaya Vic.
—Tus mentiras ridículas me hacen reír –admitió con una sonrisa –claro que te molesta, ya sea porque es impertinente y escandaloso, o porque tienes que verlo todo el tiempo, no lo sé, pero no quiero ni imaginar que le hagas a Jarvis alguno de los gestos que Scorpius se ha tenido que tragar por respeto a que me haces el enorme favor de dejarme compartir el apartamento.
—Pagas la mensualidad –le recalcó y ella se puso roja –cuando dije que no era necesario.
—Busco independencia y…
—Irte a vivir con tu novio no es la independencia que buscas –soltó –y lo sabes muy bien.
—En realidad –observó a otro lado –jamás estuvo en mis planes irme a vivir con Jarvis, es sólo que tú reaccionaste precipitadamente, una de sus amigas de Slytherin tiene una plaza en su apartamento, y habló con ella, son mujeres, puedo mudarme cuando quiera.
— ¿Por qué no lo has hecho? Si es obvio que lo decidiste ya.
—Porque quería hablarlo contigo primero, agradecerte por ayudarme a salir de casa de mis padres, porque…
—Ahora tus excusas tontas, no sé la razón, pero no es por eso –negó enfadado.
—En realidad no te importan mis motivos, Edward –contestó tajante.
—Bien, perfecto, tienes razón, creo que fui un idiota al intentar reparar el puente.
—Nadie te pidió que lo hicieras –soltó a la defensiva Lily.
—Es obvio que sólo fue una idiotez de mi parte y…
— ¿Interrumpimos algo? –interrogó Jarvis, que abrazó a Lily y la besó.
—Los buscan a ambos –informó Audrey observando a Teddy y a Lily –a ti tu novia y a ti Scorpius.
—Gracias –Lily se soltó de Jarvis y entró al lugar seguida de Teddy.
—Bien ¿Fue mi imaginación o discutían peor que pareja? –soltó Audrey.
—Tu imaginación, lo máximo que podrían estar discutiendo es que Lily se mudará a mi apartamento el próximo mes.
— ¿En serio? –Chilló emocionada Audrey –pensé que no iban tan en serio, tortolos.
—Bueno, en realidad mis intenciones con ella si son bastante serias.
—Me alegra que encontraras a la chica de tus sueños, Jarv.
—Costó tiempo, pero al fin lo hice –sonrió.
Lily dejó su abrigo en el perchero, Teddy se había ido del evento antes incluso que Victoire, pero no le prestó atención cuando lo vio dormido en el sofá de la sala, estaba claro que su discusión sin sentido que las cosas ya no estarían ni siquiera en conocidos cordiales, apostaba porque ni siquiera le dirigiría la palabra.
Avanzó a su habitación, se desvistió, se colocó su pijama y se recostó sobre su cama y se quedó dormida, despertó a las cuatro de la mañana, tenía un serio dolor de cabeza, así que iría a buscar entre las pociones de Teddy, posiblemente después le pediría a su madre ayuda para reponérsela.
Teddy seguía dormido en el sofá, completamente torcido, tomó la manta y lo cobijó, no le importó que estuviese enfadada con él, bueno, la verdad era que ella jamás podía enfadarse por mucho tiempo con Teddy, siempre terminaba olvidando que estaba enfadada, cuando eran niños, él siempre hacía bromas o cualquier cosa porque ella sonriera de nuevo para él, o lo mucho que ella lo quería, no sabía la razón, pero nunca podía odiarlo por mucho tiempo.
—Maldito seas, Teddy Lupin –negó sonriendo –jamás he podido enfadarme contigo lo suficiente.
Se alejó rumbo a la cocina, tomó la poción y regresó a su habitación, para dormir las pocas horas que le quedaban de sueño.
Su clase con Teddy no fue muy diferente a las de las demás, era igual de serio, estricto y sarcástico de siempre, no lo había visto en la mañana y por la manta perfectamente doblada, era como si no lo hubiese cubierto por la madrugada.
—Ahora sí que te sacaste un sobresaliente haciéndolo enfadar ¿no? –se burló Scorpius observando a Teddy que estaba sentado frente a ellos.
—Ya basta, Scorpius –pidió Lily.
—Sólo bromeo.
—Ya sé que sólo bromeas, pero basta con las bromas, no estoy de humor.
—Ya sé que te peleaste con Jarvis –se encogió de hombros –posiblemente discutieron porque no te gustan las sábanas que tiene en la cama, y ahora que se van a mudar juntos…
—No vamos a mudarnos juntos –soltó apresurada ante la mirada de Teddy.
—Vas a mentirme a mí, que soy tu mejor amigo, que para tu desgracia, soy amigo de Audrey McLaggen, la siempre informada Slytherin –negó –Jarvis se lo dijo como primicia, que en un mes, vas a irte a vivir con él ¿mintió tu prometido?
—No es mi prometido –soltó.
—Aún, pero posiblemente cierto amigo rubio le ayudó a elegir una sortija de compromiso en un día pasado.
—Scorpius –gruñó.
—Lo digo en serio, tan en serio como que besé a Dominique, y le propuse que saliéramos.
— ¿Y qué te dijo? –sonrió Lily.
—Aceptó, pero me condicionó, será privado hasta que veamos que funciona.
