Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

Hola, hola, ahora no he tardado tanto en actualizar, cierto ¿o sí? Bueno, pues espero que el capítulo sea de su agrado y aclare un poco las acciones de Scorpius, muchas gracias por sus reviews, sus follows y sus favs, significan mucho, bien, nos leeremos en el próximo capítulo.


Capítulo 12: Un Poco de Tiempo.

Scorpius Malfoy estaba saliendo con Dominique Weasley, o eso suponía Lily, en días pasados, en la lechuza de su prima, decía que las cosas entre ellos estaban yendo a la perfección y que pronto anunciarían su relación con su familia, y ahora, lo veía en la cama con Victoire, porque ni siquiera los habían encontrado antes de o después, sino que los habían encontrado tenido sexo.

—Ignorémoslos –pidió el rubio y siguió besándola.

— ¡Ignorarme! –chilló furiosa y fue hasta ellos – ¡ignorarme! Maldito idiota –lo jaló del cabello –por supuesto que no vas a ignorarme –comenzó a golpearlo, Victoire se alejó de la escena de celos, así que no había estado equivocada.

— ¡Ya basta! –pidió el rubio.

Había adivinado, pensó Victoire, desde la vez que los había visto en la habitación de Lily besándose y tocándose, sabía que Jarvis Whisp sólo era una pantalla para ellos dos, y luego, al saber que había sido Scorpius quien la había metido a trabajar a los Chudley Cannons, todo había encajado.

—No puedo creerlo, Scorpius –chilló Lily.

—Amo a Victoire –contestó el rubio totalmente convencido.

—Basta –pidió Teddy y sujetó a la pelirroja de la cintura, pegándola a él, para evitar que volviera a arremeter contra el rubio.

—Teddy…

—Le dio Amortentia –le informó a la chica que aun sujetaba -¿cierto Victoire?

—No puedes culparme, Teddy –bramó –la relación entre Lily y Scorpius…

— ¡Nuestra relación! –Se agitó Lily, pero Teddy la sujetaba bien –Scorpius está saliendo con tu hermana –le informó –Dominique es la novia de Scor –bramó.

—Eso no es cierto –Victoire se puso pálida ante la noticia.

—Así como lo escuchas, lo que viste en mi habitación sólo fue un experimento.

— ¡Experimento de qué! –Negó –te acostaste primero con él y ahora…

—Sólo comprobar que a veces no se tiene química sexual con un chico por muy guapo, divertido y amable que sea –contestó Dominique detrás de Teddy.

—Domine –chilló Victoire.

—Al menos eso te quita la duda ¿cierto, Teddy? –lo observó –ahora que eres un hombre libre –observó la forma en la que sujetaba a Lily y sonrió –haces bien en sujetarla así de fuerte, ahora no la dejes escapar –les guiñó un ojo –papá me envió, quería que fuéramos a cenar a la Madriguera –suspiró –apuesto por ustedes.

—Es mejor que nos marchemos –informó el hombre y se alejó de la habitación, aun con Lily sujetada.

No la soltó, y no es como si le importara mucho a Lily, su respiración estaba un poco irregular, sus manos comenzaban a sudar y su corazón tenía un ritmo completamente anormal, el rostro de Teddy fue hasta su cuello, y sus labios depositaron un suave beso en su mentón.

—Lily ¿Podemos hablar? –interrumpió Jarvis.

—Jarvis –lo observó sorprendida y esperó que Teddy la soltara pero no lo hizo.

—Claro, si no es que estás muy ocupada para ello.

—No es el mejor momento –admitió ella –pero podrías hacerme un favor.

— ¿De qué se trata? –inquirió sin quitar la vista de Teddy.

—Es sobre Scorpius, está en un serio problema en este momento.

— ¿Lo dices porque ha faltado desde hace unos días a todas sus citas agendadas? –frunció el ceño.

—Unos días –contestó Teddy alejándose de Lily –iré yo.

—No, Teddy, no es lo mejor.

— ¿Por qué no? –Se burló –no es como si fuese a sorprenderme de nuevo.

Lo único que se escuchó fue un leve crujido cuando se desapareció, dejando un silencio casi sepulcral en el apartamento, Lily suspiró y observó a Jarvis.

—Aprovecha que se ha ido unos momentos –se cruzó de brazos.

—Así son las cosas ahora supongo ¿no?

—Se acaba de enterar que su prometida le es infiel –le contestó furiosa –y nada más y nada menos que con Scorpius Malfoy –gruñó –yo no estaría nada feliz si algo así me pasara.

—Oh bueno, porque lo primero que yo veo al llegar al apartamento, es ver a mi novia con su compañero en una situación nada agradable.

—Tienes que comenzar a… -se detuvo a si misma cuando Teddy aventó a un desnudo Scorpius al sofá, un segundo después él se cubría con un cojín.

—Te ves un poco pálido ¿no lo crees, Scor? –se burló Jarvis.

—No te importa, quiero regresar con Victoire y nadie lo va a impedir y…

—Tienes que detenerte en eso, Scorpius –lo reprendió Lily haciendo que el hombre la observara.

—Tú no te metas en esto, Lily –bufó.

— ¿No se suponía que te interesaba Dominique?

— ¿Quién se fijaría en ella? –se mofó.

—Eres un…

—Basta Lily, no se necesita ser un genio para notar los efectos de Amortentia en él –soltó Jarvis –podemos llevarlo a San Mungo si quieren, o con su padre, creo que él es bastante bueno en pociones también.

—Creo que prefiero llevarlo con su padre –habló Lily.

—Eres cruel, Lils –se burló Jarvis.

—Me encargaré de esto, Teddy –apretó su brazo y entró por una manta –ten, en lo que llegamos con tu padre.

—No planeo…

—Vamos ya, Jarvis.

Los tres aparecieron en la oficina de Draco Malfoy, que estaba sentado tranquilamente detrás de su escritorio, revisando unos papeles, mientras su pluma se movía rápidamente mientras él le dictaba.

—Señor Malfoy –lo saludó.

—Lily, Jarvis y mi hijo –se recargó y ordenó a la pluma que dejara de escribir.

—Su hijo ha sido víctima de Amortentia –se encogió de hombros.

—No sé porque no me sorprende –bufó poniéndose de pie yendo hasta ellos.

oOo

Teddy se giró a la puerta cuando escuchó que se abrió, Lily avanzó hasta quedar en el umbral pero no pasó, vio la mano de Jarvis acariciar el rostro de la chica y acercar su rostro para besarla pero ella se negó.

—Tenemos que hablar –musitó Jarvis.

—Pero hoy no, no me siento bien, ver a mi mejor amigo siéndole infiel a su novia me ha dado algo en qué pensar.

—Tal vez te afecta porque Edward Lupin está involucrado –gruñó.

—Jarvis, no comenzaremos de nuevo ¿de acuerdo?

—Al menos hoy no estás ebria y te escaparas ¿cierto? Que sea la primera y última vez que haces algo así, Lily, es peligroso, incluso para una bruja tan habilidosa como tú.

—Es mejor que te vayas, hablaremos después, cuando no estés muy ocupado entrenando o en los partidos.

—Siempre he tenido tiempo para ti, y creo que te lo he demostrado.

—Sí, pero no quiero ser la razón por la cual te quiten el título del mejor buscador.

—Por el contrario –contestó serio –descansa, nos veremos después en el trabajo.

No dijo nada, se quedó un poco más en la puerta, suspiró y se giró, había estado evitando a Jarvis, pero a veces olvidaba que trabajaban para el mismo equipo, le sonrió a Teddy cuando lo vio sentado en el sofá, su cabello fue del azul eléctrico al negro azabache en un instante, sus ojos comenzaron a ir de un color a otro de un momento a otro, se levantó enfurecido y se acercó a ella.

—Así que ahora te golpea –bramó.

—No, espera –lo sujetó del brazo –no fue él.

—Por supuesto ¿qué fue entonces? ¿Tropezaste y te golpeaste?

—En realidad el señor Malfoy me dijo que no me entrometiera con Scorpius en lo que le daban la poción, pero no escuché, así que se puso un poco inestable, y bueno, me golpeó sin querer, perdió la cabeza por tu novia, ex novia, lo que sea.

—Por lo que dijo Jarvis, tiene días dándole amortentia, salvo que en cantidades pequeñas hasta ahora.

—Lo único que sé, es que mi novio, tuvo las mejores notas en los EXTASIS para ser Auror, pero él dejó eso por ser un jugador de Quidditch –se burló.

— ¿Pensaste que tu hermano lo odiaba sólo por ser un buen buscador? –sonrió.

—No quiero que me sonrías de esa manera –le informó.

— ¿Por qué no? –avanzó hasta ella.

—No, porque te conozco, Edward, ahora sonríes así, encantador, atractivo, como si nada pasara, pero en cuanto me dé la vuelta o no esté, tendrás cara de cachorro abandonado, así que no me sonrías si no…

—No me afecta el hecho de ver a Victoire con alguien más, sino el hecho de que fuera con Scorpius –admitió –por el hecho de que él es el novio de Domine, porque me consta lo mucho que la adora, salir con ellos es como estar en medio de un panal –sonrío –y conozco a Domine, no va a perdonar a Scorpius por mucho que fuera culpa de su hermana y no de él.

oOo

Scorpius se despertó con una extraña sensación que no supo explicar, pero sin duda ver a su padre dormido en un sofá cerca de su cama lo sorprendió, él jamás hacía algo así, a menos que estuviese bastante enfermo, tanto que ni las pociones hicieran efecto, se aclaró la garganta lo suficientemente fuerte como para despertarlo.

—Tengo hambre –se quejó el joven.

—Victoire Weasley ¿ya no sientes la necesidad de ir con ella y revolcarte?

—Demonios –contestó cerrando los ojos.

Su padre le había enseñado bastante bien a evadir la amortentia, en Hogwarts al menos una vez a la semana alguna chica intentaba enamorarlo de esa forma, pero nunca lo habían conseguido, sino era porque él lograba encontrar las negras intenciones, Albus Severus Potter siempre estaba ahí para tirar los chocolates, el zumo de calabaza o cualquier comestible en el que estuviese, pero ahora, como la prometida de su amigo le había pedido un favor y ofrecido algo de beber, jamás pensó que contendría amortentia, aparte de todo, era su cuñada, tenía que confiar en ella.

—Creo que recuerdas perfectamente tu actitud ayer –le informó –y la forma agresiva contra la que arremetiste hacia Lily Potter.

—No tenía la mente tan despejada, sólo… sólo quería irme con Victoire y nada más, algo que sin duda jamás querría en mis cinco sentidos.

—Ya lo sé, todos lo saben, menos la pequeña de los Potter, creo que está furiosa contigo.

—Por el momento Lily es el menor de mis problemas, papá, quiero aclararle a Dominique lo que pasó, que su hermana no me interesa, que ella es quien…

—Deberías dejarla en paz unos días –se puso de pie.

—Yo no soy como tú –gruñó Scorpius siguiendo el ejemplo de su padre –no lo sé, papá ¿te pusiste a pensar que tal vez ella no quería tiempo ni espacio? Que lo único que quería era que corrieras tras ella y le explicaras que había sido un error que jamás pasaría si no estuvieses embrujado –se burló –puedo tolerarte todo, tu pasado obscuro, que me condenaras a vivir en entre dicho, porque la gente no sabe si somos magos tenebrosos fingiendo amistad con los Potter a través de mí, que te separaras de mi madre después de tantos años, pero que me aconsejes ser un cobarde y no correr detrás de la mujer que amo como tú lo hiciste en el pasado, jamás, si es decisión de Dominique que me aleje, lo haré, pero al menos verá que me importa, que la amo, más no que al primer error, me alejo, esperando que sea ella quien venga a rogarme que esté a su lado, porque contrario a lo que te dijo el abuelo, no somos tan fabulosos, papá, tu apellido sí, es conocido, es influyente, pero no hará que Dominique se quede a mi lado, y ya ves, no hiciste que ella se quedara al tuyo.

—Bien, entonces actúa de la forma en la que creas que te irá mejor, al menos ella y yo seguimos siendo amigos.

—En tus sueños, papá, ella te odia y te lo demuestra cada vez que puede.

Tomó una ducha rápida, desayunó apresurado y fue directamente a la Academia, no quería llegar tarde, lo último que le faltaba era que el director se quejara con Harry Potter de él y lo dejara más tiempo siendo profesor.

—Buenos días –saludo a su clase que devolvieron el saludo –bien, hoy comenzaremos con algo sencillo –se quitó la túnica.

Observó a sus alumnas, él y Teddy siempre tenían ese problema, al ser los profesores más jóvenes, y ciertamente atractivos, las chicas solían dejar volar la imaginación en cosas perturbadoras algunas veces.

La puerta de su aula se abrió de forma brusca, un rápido y colérico Teddy Lupin apareció, llegó hasta él y sujetándolo por las solapas lo estrelló contra la barda de forma contundente y agresiva, no iba a oponerse, se había acostado con su prometida y merecía toda aquella furia dirigida a él y soportaría la paliza así fuera frente a sus alumnos.

Muffliato –murmuró Teddy.

—Teddy, lo que pasó con Victoire…

—Que sea la primera y última vez que te atreves a golpear a Lily –volvió a aventarlo contra la barda –si vuelves a hacerlo, voy a matarte ¿me entiendes? Me importará una mierda si estás hechizado o no, así que es mejor que no lo olvides jamás, si llegas a tocarle un solo cabello, te mataré y no será de una forma agradable –lo soltó –en cuanto a Dominique, aléjate de ella, no quiere saber nada de ti.

—Eso no voy a hacerlo –frunció el ceño –no voy a dejar a Dominique porque la amo, y sí, fue mi error al ser tan ingenuo e idiota y dejar que tu prometida me diera amortentia sólo para que hablara con mi padre y le dieran un maldito lugar en el equipo, pero era tu novia, jamás pensé que fuera…

—Manipuladora y mezquina, es rubia, posiblemente es familiar de tu padre –escupió enfadado y salió.

Su clase se quedó en silencio, posiblemente Scorpius no fuera tan gruñón como Teddy, pero si algo tenían para con él, era respeto, así que todos se quedaron callados, sorprendidos por los arrebatos del profesor Lupin, pero nadie hizo un comentario, él comenzó con su clase y todos siguieron el plan.

El día avanzó lento, el rumor de su encuentro con Teddy no salió de esa clase, así que se sorprendió, o le tenían tanto miedo a las represalias de Lupin, o realmente lo respetaban a él, fuera cual fuera la razón, lo agradecía enormemente.

Su mirada fue a la torpe pelirroja, su pómulo estaba morado y su labio estaba reventado, se había puesto bastante inestable la tarde de ayer mientras Jarvis y su padre preparaban la poción, y aunque le habían advertido a Lily, no había hecho caso, así era ella, después de todo, eran mejores amigos.

O eso quería seguir pensando Scorpius.

—Lily –la detuvo cuando la clase terminó –bien, quiero que me digas hasta cuando estarás enfadada conmigo.

—Te acostaste con Victoire, Scorpius –soltó dolida –rompiste el corazón de Dominique.

—Ella me dio amortentia ¿está bien? Jamás me hubiese acostado con ella si no hubiese estado bajo los efectos de la poción, jamás me hubiese fijado en ella de otra forma, Lily, me conoces, somos amigos.

—Creí que te conocía, Scorpius de cualquier forma ¿cómo ella lograría darte la poción si no es que estás aceptando cosas de mujeres extrañas?

—No era una mujer extraña, era la prometida de mi amigo, mi colega y la hermana de mi novia –le recordó –ella me pidió que fuera porque necesitaba un favor, algo relacionado con Teddy y su boda, porque si no lo sabías, los planes se habían acelerado –Lily desvió la mirada –me ofreció algo de beber y no pensé que me pondría amortentia ¿tu hubieses sospechado algo así? –la acusó.

—La verdad es que no, jamás hubiese esperado eso de Victoire –admitió.

—Yo tampoco, sabía que era capaz de todo por conseguir lo que quería, pero no a ese extremo, comenzó con dosis pequeñas hasta que de la nada me volví literalmente loco por ella.

—Dominique no quiere verte, Scorpius –le informó.

—Tengo que verla, explicarle lo que ocurrió, no soy tan inocente pero tampoco tan culpable…

—Ella entiende el hecho de que Victoire te dio amortentia, pero… creo que el hecho de que te acostaras con su hermana no lo entiende.

—Bueno, yo estaba hechizado ¿qué excusa tiene ella? Quería que la metiera a los Cannons, la comprendo, me hubiese podido ordenar que le dijera a mi padre pero ¿acostarse conmigo aun sabiendo que sus planes de boda se habían acelerado?

—Están en la Madriguera.

—Gracias –la sujetó de la mano y apareció con ella en los terrenos de los Weasley.

El lugar estaba bastante tranquilo, el único que se levantó enfurecido fue Teddy, que salió en su encuentro.

—Creí que había sido bastante claro esta mañana.

—Ya entendí que no me quieres cerca de Dominique, pero necesito hablar con ella ¿bien?

—Ella no quiere hablarte, así que respeta eso –informó Teddy.

—Pues tú deberías respetar mi decisión, ni siquiera es tu casa para que impidas que…

—No es mi casa, y tampoco la tuya, no eres bien recibido en esta casa –avanzó Teddy.

—No eres parte de esta familia como para tomar esa clase de decisiones –bramó.

—Ya basta ustedes dos –gruño Molly Weasley detrás de Teddy –y tú, jovencito –señaló a Scorpius –estás bastante equivocado, Teddy es parte de esta familia tanto como tú lo eres –observó a Teddy –y todos son bien recibidos aquí, Teddy –lo sujetó del brazo –es mejor que arreglen sus problemas.

—Gracias por decirle donde estaba Dominique –la acusó enfadado Teddy.

—Yo sólo…

—No Lily –la interrumpió Teddy –ni Domine ni yo la estamos pasando bien y tu traes la razón de nuestro enfado al único lugar donde podemos estar tranquilos o en paz, lo único que falta es que le avises a Victoire y hagamos una fiesta –entró a la casa.

Scorpius subió las escaleras y entró a la habitación que solía ser de Ginevra, Dominique estaba recostada en la cama, observando una de las fotos de la pelirroja en la que estaba con sus amigos de Hogwarts.

—Dominique –musitó Scorpius.

—Sabía que Lily terminaría cediendo a tus suplicas –suspiró y se puso de pie.

—Sé que no quieres verme pero tengo que decirte que…

—Ya lo sé, Teddy me lo dijo, además de que te vi en la cama con mi hermana ¿lo recuerdas? –soltó una leve risa sarcástica.

—A mí no me interesa Victoire, me interesas tú, de lo contrario…

—Estarías con ella, no conmigo, lo sé, lo mismo me dijiste de Lily ¿te lo recuerdo?

—Es la verdad, Dominique ¿Qué necesito hacer para que me creas? ¿Torturar a tu hermana? ¿Matarla? –se acercó a ella.

—Por supuesto que no –chilló enfadada.

—Todos me ven como si hubiese sido mi culpa, como el villano, pero la realidad es que no lo soy, sólo quería ayudarla a sorprender a Teddy el día de la boda, pero no, terminé arruinando la única relación que en verdad me importa.

— ¿La única? –se sorprendió.

—Nadie me importa más que tú ¿lo escuchas? Ni Albus, ni mi madre, ni mi padre, ni siquiera Lily –soltó.

—Necesito tiempo Scorpius, y estoy consciente de que no has hecho nada malo, pero… quitarme la imagen de Victoire y tú… creo que tomará un poco de tiempo.

—Dom…

—Por favor –suplicó.

—No quiero irme, alejarme porque lo tomarás como que me estoy dejando vencer, me estoy rindiendo.

—Eso jamás, simplemente necesito tiempo para hacerme a la idea de que mi novio se acostó primero con mi hermana que conmigo –se burló –no es agradable ni siquiera tolerar la idea de besarte en este momento –admitió.

—Bien –fingió una sonrisa.

—Gracias.

Scorpius abrió la puerta del cuarto, la sonrisa tierna de Lily flaqueó en su rostro y sus ojos verdes brillaron ocultando las lágrimas, no sabía la razón por la que la pelirroja estaba ahí, pero sin duda lo escuchó decirle a Dominique que no le importaba su relación con ella, no tanto como todo el mundo pensaba, como ella pensaba.

—Sólo quería asegurarme de que las cosas no salieran mal y si lo hacían entrar a tu auxilio –sonrió –pero ya veo que todo está bien.

—Lily, yo…

—Descuida, siempre he sabido que la amistad con Albus es mejor que la mía, pero sin duda escucharlo de tu boca ha dolido más de lo que esperé que lo hiciera.

—Lily por favor –intentó sujetarla pero se alejó.

—Nos veremos mañana en clases, Profesor Malfoy.

La pelirroja bajó las escaleras seguida del rubio, la chica abrazó a su abuela en un fuerte abrazo que la mujer regresó con el mismo sentimiento, él sonrió.

—Me alegra que vinieras, Dominique y Teddy se quedarán a cenar, espero que también ustedes.

—No –interrumpió Lily –no cuentes conmigo en esta ocasión, abuela, vendré otro día, pero hoy no puedo quedarme.

— ¿Puedo saber cuál es la razón? Jamás te niegas a quedarte conmigo a cenar una vez que lo propongo.

—Tengo unos asuntos que arreglar, y ya sabes como soy cuando tengo cosas pendientes.

—Bien, pero en cuanto vengas, me explicaras todo ¿bien?

— ¿Cuándo no te he explicado todo, abuela? –sonrió y la besó en la mejilla.

Teddy observó a Scorpius, el rubio se movió incómodo, ahora entendía lo que sentía Jarvis cada que el metamorfomago le observaba de esa forma.

—Espero que todo se arregle –murmuró la mujer y se abrazó a si misma cuando Lily desapareció por la chimenea.

— ¿A qué se refiere, Señora Weasley? –preguntó Scorpius.

—Vamos Scorpius, no me hagas enfadar, eres su mejor amigo, debes saber perfectamente que no ha estado nada bien desde que terminó con ese Jarvis Whisp.

— ¿Ella qué? –Interrogó incrédulo Teddy.

—Lo único que supe por los labios de Lily es que habían tenido una fuerte pelea en un bar y ella había terminado huyendo cuando él se distrajo.

— ¿Se puso violento con ella? –frunció el ceño, Scorpius lo observó atento, la pregunta había sonado fría y peligrosa.

—Teddy por favor, no todos son magos tenebrosos en el mundo, Jarvis jamás la golpearía, pero no quería quedarse ahí y seguir discutiendo con él, no me explicó mucho porque llegó Victoire en ese momento, por eso le he pedido que me explicara todo.

La cena fue un tanto silenciosa, pero la mujer no sabía nada de lo que había pasado el día anterior, así que había invitado a Scorpius a cenar y no había aceptado un no por respuesta, por fortuna para ellos, el abuelo Weasley apareció a mitad de la cena, así que los distrajo de todos sus problemas con sus anécdotas, sus bromas y su encanto, la mayoría podían pensar que los señores Weasley eran aburridos y viejos, pero los amigos de los nietos de esos dos, los adoraban, eran divertidos, encantadores y cálidos, todos unos buenos abuelos, y acostumbrados a tantos hijos, se acostumbraron rápido al millón de nietos.

oOo

Teddy se quitó el hollín de la ropa, la chimenea tenía sus cosas malas, pero no tenía ánimo de aparecerse a esas horas de la madrugada, al final de la cena y de la charla acalorada que había tenido con Scorpius donde el intermediario fue el abuelo Weasley, habían ido a pasar el rato, a que Teddy se alegrara demás el haber terminado con Victoire y el hecho de que Lily había terminado con Jarvis.

—Lo siento –se disculpó Teddy y se giró rápidamente para ver al hombre saliendo en calzoncillos del cuarto de Lily.

—Fue mi culpa –sonrió Jarvis –me fijaré la próxima vez ¿no te molesta si tomo un vaso de tu cocina?

— ¿No se supone que habían terminado? –lo observó.

—Sí, terminamos, pero fue temporal, un malentendido.

— ¿Yo no fui ese malentendido? –Sonrió –porque tu novia vino aquí a besarme inmediatamente después de terminar contigo –sonrió.

—Así que Victoire no es la malvada del cuento, porque aunque Lily estuviese soltera, tu no ¿cierto? Entonces la engañaste primero y ahora te haces el mártir.

—Lily estaba ebria –bramó Teddy.

—Claro, y no cuenta, porque ella en sus cinco sentidos jamás te besaría ¿o lo ha hecho?

—Me alegro que te sientas inseguro respecto a mí –avanzó hasta él –ya no salgo con Victoire, no voy a detenerme en tener a Lily.

—Ella no es un objeto –sonrió enfadado –así que no me pertenece, es libre de elegir y dejarme en el momento en que ella lo desee, por supuesto que dolerá, porque ella me encanta, es atractiva, dulce, divertida, torpe y un poco predecible, pero me encanta desde el momento en que la vi en un vestido floreado que le hacía lucir extremadamente y ridículamente bonita –sonrió –he intentado y he hecho todo lo que he pensado correcto con ella, pero jamás considerarla un objeto como tú lo haces, y menos permitir que un imbécil como tú –lo empujó –que se supone está interesado en ella la lastime de algún modo o un bastardo que se dice su mejor amigo le haga llorar –esquivó el ataque de Teddy y se burló –así que lo diré una vez y no me importa ir a Azkaban por atacar a un par de Aurores estúpidos, si tú o Scorpius vuelven a herirla de la manera en la que lo hicieron hoy, te lo juro, Lupin, los mataré.

El chico entró de nuevo a la habitación, Teddy sólo alcanzó a ver la espalda desnuda de la pelirroja, ya que lo demás lo cubría la sábana, su corazón comenzó a bombear más apresuradamente a causa de la furia, ni siquiera había entendido a que se refería Whisp, pero sabía que si ellos habían vuelto, es porque él lo había arruinado de alguna manera esa tarde.

Se dejó caer en su cama, se llevó las manos a la nuca y observó el techo, estaba furioso y sabía que su cabello y sus ojos estaban en una competencia directa con las guirnaldas de luces, como solían decir James y Lily; pero no podía evitarlo, si ella le hubiese dicho que había terminado con Jarvis, si tan solo se hubiese negado a quedarse a cenar, pero todo por cuidar de Dominique.

Salió temprano, con la esperanza de no toparse con Whisp o Lily, pero para su desgracia, esta última estaba en la cocina, preparando el desayuno, sus piernas largas estaban desnudas, lo único que tenía puesto eran unas pantaletas blancas, y la playera de los Cannons con el número y nombre de Whisp, su cabello en una coleta, se quedó observando la imagen, lucía adorablemente sexy así, se acercó a ella para ver que hacía, estaba preparando panqueques.

—No vayas a despertar a Teddy, cariño –musitó dulcemente la pelirroja.

—Creo que Teddy ya despertó y es el que te está sujetando –informó Jarvis desde la puerta de la cocina.

Lily se giró apresurada y de la sorpresa, terminó tirando todo lo que estaba sobre la estufa, quemándose el brazo.

—Demonios –chilló y Jarvis fue de inmediato a auxiliarla.

—Panqueques –sonrió mientras la ayudaba –veo que te ayudó mi poción –rio.

—No lo negaré –le sonrió y su vista fue hasta el metamorfomago –me agradaría que la próxima vez, digas que eres tú y no hagas que casi muera de un infarto.

—No era mi intención –se disculpó Teddy.

—No-no hay –las mejillas de Lily se pusieron rojas al verlo con atención, debió saber que no era Jarvis por el hecho de que cuando sus manos se posaron en sus caderas, disparó una sensación extraña, el calor del pecho de Teddy en su espalda era diferente, y verlo ahora sin playera, y sólo en pantalones ajustados sin duda le quitaba el aliento.

—Vaya, vaya, te has modernizado, Lily –se burló su hermano James en la puerta de la cocina –ahora eres tan moderna que te gusta jugar a los tríos.

— ¡Largo de aquí! –chilló aún más roja y se cubrió las piernas.

—Yo me tengo que largar pero Teddy se puede quedar, interesante –se burló James y regresó a la sala.

—Iré con James, y lo siento de nuevo –informó y salió colocándose su playera.

—Tengo que ir a entrenar –la besó fugazmente Jarvis –por favor no vuelvas a asustarme como lo hiciste anoche, no te embriagues sola –pidió.

—Gracias por todo, Jarv –sonrió.

—Que no seamos novios no significa que no estaré para ti en cualquier momento ¿de acuerdo? –Besó su mejilla y se levantó –aun me debes lavar mi ropa por vomitarme.

—La lavaré, lo prometo –sonrió apenada.

Jarvis se despidió de los dos hombres de la sala y usó la puerta del apartamento, Lily suspiró y corrió directamente a su habitación con la vista atenta de Teddy en sus piernas desnudas.

—Deberías contenerte al menos por el hecho de que es mi hermana la chica semidesnuda a la que estás viendo.

—Lo siento, tienes razón ¿Qué quieres?

—Necesito tu ayuda en una misión, pero no como compañero sino como consultor –Teddy suspiró, significaba que seguía siendo maestro y no Auror.