Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
¡Hola de nuevo! Bueno, pues paso a dejar un nuevo capítulo, espero que sea de su agrado tanto el capítulo como la historia, nos leemos en el próximo, hasta luego, por cierto, muchas gracias por los favs, los follows y los reviews, significan mucho. Gracias por el apoyo.
Capítulo 13: Amistad.
Observó todo lo que James puso sobre la mesa, eran imágenes, pergaminos y una nota un poco extraña que lo hizo negar.
—No sé qué es lo que quieres, James –admitió Teddy –no veo nada extraño en todo esto.
—Exactamente, hace tres semanas, en una misión en Budapest, encontramos a un mago que supuestamente estaba transportando una nueva clase de artilugios mágicos desde Londres.
—Todo está en orden según el Ministerio –volvió a tomar los pergaminos.
—Estás perdiendo el toque, Lupin –se burló el chico.
—Tu padre me tiene en la maldita Academia.
—Eso no tiene nada que ver con perder el toque –gruñó James –así que deja de darme excusas y mejor, dime que es lo que piensas.
—Artilugios –repitió –bien ¿sabes cómo lo hace?
—Él usa un traslador todos los días a las nueve de la mañana hasta Budapest, sólo con una maleta ¿no crees que es muy raro llevar artilugios en una maleta?
—Claro que no, tus tíos los introducían en Hogwarts en un baúl –le recordó.
—Estás tan cansado como mi padre –se levantó enfadado James.
James levantó la vista cuando escuchó un ruido, Lily estaba recargada en uno de los sofás, intentando ver los pergaminos.
—No es tu asunto –frunció el ceño.
—Ya que Teddy no es de ayuda, puedo serlo yo ¿no? –sonrió.
—Estás en la Academia aun, eres la peor de tu clase ¿cómo podrías ayudarme?
—Haciendo las preguntas correctas –sonrió –Jarvis y yo tenemos un juego que es…
—No quiero saber sus juegos sexuales, Lily, cuando una mujer de mi familia está implicada en el aspecto sexual, prefiero no saber los detalles –sonrió.
—Teddy te los contaba y salía con Victoire –se sentó en el sofá –la pregunta que no te ha hecho Teddy es ¿Qué clase de artilugios vende ese mago en Budapest?
El hombre se cruzó de brazos y en un leve movimiento de cabeza se giró para observar a su mejor amigo que levantó la vista para mirarle en complicidad.
—Tendré que felicitar a mi cuñado por enseñarte algo bueno –se burló –exactamente eso, Lily, mi padre y el Ministerio piensan que la clase de artilugios que ese mago venden son los que fácilmente pueden entrar en una maleta, con un hechizo de expansión.
—Técnicamente todo puede entrar en un lugar con un hechizo de esos, James –le recordó Lily y observó la sonrisa ensancharse en los labios de Teddy.
—Se prohibieron en el 99 –contestó Teddy haciendo un ademán con la mano que lo hizo verse un poco sabelotodo –Hermione sabe perfectamente cómo usar un hechizo así, lo usaron mientras buscaban los Horrocruxes, y como exactamente son indetectables, puedes guardar lo que sea ahí, y nadie lo sabrá, para evitar que los magos tenebrosos hicieran de las suyas, Hermione presentó una moción para que se declarara ilegal, puedes presentar una solicitud para tener uno, pero tiene que ser previamente autorizada por el Ministro mismo, es muy raro que alguien decida promover dicha solicitud, sólo conozco a una persona que la ha solicitado y se le ha dado en estos años.
— ¿Quién? –interrogó Lily observando a Teddy.
—Draco Malfoy.
—Y ahora me van a decir que…
—Te ayudaré si me dejas interrogarlo –se puso de pie Teddy con una sonrisa.
—No puedes interrogarlo y no porque no quiera –observó a Lily –no tengo autorización para esto, no es una misión, mi padre pensó que los artilugios son algo parecido a los de mi tío George y no la autorizó.
—Pero no crees que sea así –suspiró Teddy.
—Recuerdas cuando me dijiste que si usaba mi don de meter mi nariz donde nadie me llama a asuntos donde nadie me llama que involucre casos serios donde se infringe la ley, bueno, eso estoy intentando hacer desde que decidiste volverte maestro en la Academia.
—Yo no lo decidí –bramó.
—No importa si lo querías o te lo impusieron, me dejaste solo con mi padre gritándome todo el maldito tiempo y con esos locos pensando que soy el mejor del mundo sólo porque detuve a uno importante.
—Detuviste a un mago importante –le recordó.
—Me dejaste hacerlo en mi primera misión, pero no fui yo –le recordó.
— ¿Lo dejaste hacer eso? –lo cuestionó Lily completamente sorprendida, haciendo que el hombre la observara y se encogiera de hombros restándole importancia al hecho.
—Es un excelente Auror –fue lo único que dijo.
— ¿Qué me dejarás hacer a mí en mi primer misión? –le cuestionó la pelirroja.
—Te dejará sentarte en sus piernas y ronronearle en el oído –sonrió James.
—James –contestó enfadada y tratando de ocultar el sonrojo de sus mejillas.
—Yo sólo estaba aportando ideas –se rió.
—Idiota cabeza hueca –murmuró Lily.
—Pero volvamos al caso –suspiró James –no puedo interrogar a Draco Malfoy yo mismo o papá lo sabrá.
— ¿Por qué no le pediste ayuda a Albus? –inquirió Teddy.
—Albus no comparte a sus amigos tanto como Lily –se encogió de hombros –por eso podemos ser amigos, si ella fuera posesiva como Albus, tú y yo con trabajos nos saludaríamos, pero Lily es la otra mejor amiga de Scorpius, así que ella podría hablar con su amigo y así podríamos hablar con su padre y…
—No necesito a Scorpius Malfoy para eso –contestó seca la chica –si necesitas hablar con el señor Malfoy puedo arreglarlo.
— ¿Pasó algo entre tú y Scorpius? –enarcó una ceja su hermano.
— ¿Qué podría pasar? –Se encogió de hombros –es el mejor amigo de mi hermano y mi profesor, no hay nada más –se recargó y su vista se topó con la de Teddy, que contrario a la mirada de su hermano, la hizo sentir incómoda.
— ¿Qué pasó entre ustedes? –pidió Teddy.
—Nada, pero sabes que no lo necesito para hablar con el señor Malfoy.
—Nosotros interrogaremos a Malfoy –ordenó Teddy y James asintió –no te metas en problemas y lleva eso de nuevo al Ministerio, me encargaré de investigar.
—Gracias, no podría interrogarlo yo aunque quisiera.
— ¿Te iría bastante mal? –preguntó Lily.
—Qué va –se burló –en Hogwarts hice una broma que explotó literalmente en la cara del señor Malfoy, digamos que no le agrado desde ahí –se burló –así que gracias Teddy, te debo una y creo saber cómo pagaré.
—Para eso somos los amigos –estrechó su mano y se golpearon los hombros en su saludo típico.
—Nos veremos hermanita –se agachó hasta ella y comenzó a besarla.
—Basta James –se quejó la pelirroja –me babeas –gruñó.
—No te veo desde hace tiempo y tú no me dejas mostrarte mi cariño –hizo puchero y se fue usando la chimenea.
Ellos también usaron la chimenea para llegar al edificio de los Cannons, todos se les quedaron viendo, sobre todo al metamorfomago, jamás lo habían visto en el lugar, y ver a la novia de Jarvis con otro hombre sin duda era algo novedoso, bien, los chismes aun no llegaban al trabajo, eso era bastante bueno.
—Hola Lily –saludó una chica sonriendo.
—Hola –contestó amable la pelirroja con una cálida sonrisa.
—Sí que es bastante diferente tu trabajo a tu estudio –se burló Teddy y abrió la puerta para ella.
—Eso me costará un castigo –observó al chico y se encogió de hombros.
—Señorita Potter – soltó Draco Malfoy en un tono serio –sabe que no puede entrar sin que se le anuncie antes al menos en horas laborales, porque cuando viene a verme fuera del horario normal, nadie puede anunciarla.
—Lo sé señor Malfoy y lo siento mucho.
—Ah –observó al hombre y sonrió para dirigir la vista a la pelirroja –es el metamorfomago –se levantó y se acomodó la túnica –mucho gusto, soy Draco Malfoy, pero es claro que ya lo sabe –le dedicó una mirada seria.
—Edward Lupin –contestó –y sí, sé quién es usted.
— ¿Ya están saliendo tan rápido? Pensé que el incidente de mi hijo daría pie para que comenzaran a salir pero no tan rápido ¿cómo está Jarvis?
—Primero que nada, mi relación con Lily es algo que a usted no le importa –soltó Teddy enfadado –segundo, no estoy aquí ni como su novio ni como su pareja ni nada –dio un paso hasta el rubio.
—Ni como su novio, ni como su pareja –observó a la chica –van bastante rápido, supongo que tendré que invitarle un trago a Jarvis después del partido.
—No somos nada –chilló Lily apenada –él sólo está aquí porque necesita hablar con usted de un asunto.
—Y te usó para ello, bien, ya entendí, vuelve con Jarvis en ese caso.
—Ellos ya –Teddy se quedó callado y suspiró –volvieron, ¿no es cierto Lily? Digo, estabas desnuda en la madrugada cuando me topé con Jarvis escurriéndose a la cocina por un vaso –le dedicó una mirada enfadada.
—Eso no…
—Bueno, si ustedes no son nada no veo por qué debe importarte que ella duerma desnuda con su novio ¿no?
—Usted no se meta, esto es algo que sólo nos incumbe a ella y a mí.
—Cierto, tómense el tiempo necesario, tengo una cita y no voy a perderla, deja tu lista de preguntas y te le enviaré contestada con Lily –se burló y se desapareció.
—Genial, se nos escapó –bramó Teddy.
—Si te hubieses dedicado a interrogarlo sobre lo que venias y no sobre mi relación.
—Yo no comencé, él dijo que salíamos y creí importante decirle que sigues acostándote con Jarvis y no conmigo –soltó haciendo que ella se quedara callada.
—Pudiste mantenerte al margen aun así –musitó y se giró.
—Tienes razón, fui indiscreto, pero lo que menos quiero es que tu novio se enfade contigo.
— ¿Cómo supiste lo de Jarvis y yo? –le miró confundida.
—Tu abuela nos lo contó a Scorpius y a mí –admitió.
—Claro, la abuela –se encogió de hombros –ya que estamos aquí ¿quieres conocer mi oficina? –Le sonrió –te advierto que verás las lechuzas mejor entrenadas por –se señaló a sí misma haciéndole sonreír.
—Bien, no es como si tuviese clases o algo así.
—Puedes decir que te secuestre –lo sujetó de la mano pero se soltó –lo siento –se disculpó borrando la sonrisa de su cara y salió de la oficina de Malfoy seguida de Teddy.
Teddy tuvo que abrir la boca, por supuesto que le sorprendía la oficina de Lily, era del tamaño de un apartamento mediano, con una vista bastante perfecta, los atardeceres bañarían ese lugar de dorado todas las tardes, no podía imaginar a alguien como Lily Luna Potter teniendo una oficina de ese tamaño, en una parte estaban las lechuzas por supuesto, pero aun así, el lugar era impresionante.
—Vaya –soltó aun aturdido –el lugar es demasiado espacioso, podrías mudarte aquí y nadie lo notaría.
—Sí, sin duda lo pensé un tiempo, mudarme, dormir en mi oficina pero desistí de ello –sonrió.
—Dime algo ¿te acostaste con Malfoy o algo por el estilo? –observó la reacción de terror en la pelirroja.
— ¡Por supuesto que no! –chilló.
—Me sorprende el tamaño de tu oficina, eso es todo –admitió –ni siquiera la oficina de tu padre es de este tamaño, Lily y eres la chica de los envíos ¿por qué Draco Malfoy te daría la oficina de este tamaño?
—Soy buena en mi trabajo.
—Por favor –se cruzó de brazos Teddy –seamos honestos y…
Lily levantó la mano para evitar que siguiera hablando, era obvio que nadie le creyera, la mayoría habían dicho lo mismo cuando supieron en qué oficina la colocó el señor Malfoy, pero sin duda, él adoraba lo rápido que los envíos se habían agilizado con ella ahí.
Levantó el dedo índice y tocó tres veces en la mesa de madera, un segundo después, una de las lechuzas voló y se posó en la posa aves. Lily avanzó hasta el lujoso escritorio, sujetó el último pergamino de la lista, lo leyó, sujetó una de las cajas con el logotipo del equipo e introdujo con un movimiento de varita un par de cosas, lo envolvió con magia y chasqueó la lengua haciendo que la lechuza volara hasta ella, sujetara el paquete y saliera por la ventana sin más.
—Soy buena en mi trabajo –repitió con un tono autosuficiente.
—Vaya, ¿cuánto te tomó hacer que la lechuza hiciera eso? ¿No es más fácil llamarla por su nombre? –sonrió.
—Son unas rebeldes sin causa –rió ante la mirada de Teddy en ella y observó a otro lado –sólo necesité saber que le gustan los sonidos más que sus nombres.
—Eres asombrosa ¿sabes?
—Sólo hago los envíos –se encogió de hombros –tomó unas cosas y caminó hasta la puerta seguida de Teddy.
—Lily, querida me dijeron que estabas aquí así que vine porque… -Audrey se quedó callada y observó de Teddy a Lily y viceversa.
—Hola –saludó Teddy.
—Hola, Audrey McLaggen –sonrió e hizo a un lado a Lily.
—Sí lo sé, eres amiga de Scorpius y Albus.
—Vaya, jamás pensé que supieras quien soy –se rió –no sabía que Lily te traería, me hubiese ofrecido como voluntaria para llevarte a conocer el lugar ¿quieres conocerlo tienes tiempo? ¿No se enojaría tu novia si te tomo del brazo? –sonrió.
—Sería genial conocer el lugar, y no tengo novia ahora –admitió él con una sonrisa agradable, nada que ver con el temible profesor de la Academia de Aurores.
Lily sonrió y observó por la ventana, no importaba lo mucho que Jarvis se sintiera inseguro respecto a Teddy, era más que evidente que ella no le interesaba, había chicas más agradables y bonitas, y lo había demostrado, Victoire no era un impedimento ahora, como siempre lo decía Jarvis, y Teddy estaba encantado con Audrey.
—Lily –le llamó Audrey.
—Lo siento, me perdí en mi mundo –sonrió.
—Scorpius me pidió que te dijera que…
— ¿Van a recorrer el lugar? –Cambió de tema –porque si es así, preferiría terminar con los envíos de una vez, después de todo, no puedo decir que secuestré a mi profesor y presentarme a la Academia ¿cierto? –sonrió.
—Pensé que vendrías con nosotros –la observó Teddy.
—Jarvis terminó su entrenamiento –se burló Audrey –supongo que Scor nunca te ha mencionado que esta oficina se cierra con toda clase de hechizos cuando los tortolitos están solos.
—Creo que mencionó algo –admitió Teddy serio.
—Jarvis se sienta en ese sofá a leer los millones de libros de Quidditch –se excusó Lily –y odia que tus amigos vengan a interrumpirlo preguntándole cosas sobre la temporada.
—Claro –sonrió Audrey –posiblemente le guste jugar con otro tipo de…
—Deberían ir ahora –se giró Lily y regresó hasta la oficina.
—Se enojó –musitó apenada la chica y sonrió encogiéndose de hombros.
Audrey McLaggen era una chica muy parecida a Lily, eso explicaba porque Scorpius se llevaba bien con ella, era divertida, astuta e imponente, bastante Slytherin para el gusto de Teddy, a pesar de que era atractiva, no llamó su atención, posiblemente si Lily no lo volviese loco, se pudiese haber fijado en ella.
— ¿Sabes por qué pelearon Scor y Lily? –Interrogó Audrey y su mirada era preocupada –los dos son mis amigos y aunque conozco desde hace mucho a Scorpius no hace que me preocupe más por él que por Lily.
—En realidad no sabía que estaban peleados, noté que ha estado evitando el tema de Scorpius, pero no, no tengo la menor idea.
—Le pregunté a Albus pero como siempre no sabe nada ¿cómo se puede decir que es el mejor amigo de Scorpius si no sabe nada de él?
—Bueno, de la nada se la pasaba con Lily.
—Porque Lily se lleva con Dominique Weasley, y es la única forma de que Scorpius puede estar cerca de Dominique.
—Bueno, Domine y Scorpius terminaron y fue un drama, así que imagino que Lily sigue enfadada con él.
—No –negó Audrey y sonrió –en la cena de los Cannons Lily me dijo que estabas comprometido con su prima Victoire si no me equivoco y ahora dijiste que no sales con nadie –lo observo y se pegó más a él –te gusta Lily ¿cierto?
— ¿Tengo un letrero que lo dice? –frunció el ceño.
—Soy la mejor amiga de Jarvis Whisp –le dedicó una mirada angelical cuando Teddy se giró para observarla –ningún hombre en el mundo hace sentir inseguro a Jarvis Whisp –informó –ninguno, ni siquiera Scorpius Malfoy –completó –pero de la nada, mi mejor amigo, se siente celoso e inseguro de Edward Lupin ¿lo conoces? –la pregunta fue desesperada –porque escuché de él en el colegio, sé que son amigos, pero ¿Qué sabes de él? ¿Qué tipo de chicas persigue? ¿Qué tipo de persona es? –Sonrió –es obvio que hiciste algo para demostrar tu interés por ella, de lo contrario, Jarvis Whisp no estaría inseguro.
—Pues sí, me interesa –admitió –pero bueno, ellos están saliendo y no voy a interferir en eso.
—Me encantas desde Hogwarts ¿lo sabes? –Le sonrió –no eres Jarvis Whisp, pero eres atractivo.
—Vaya, gracias –frunció el ceño.
—Jarvis no sabe jugar sucio, Teddy, así que deberías hacerlo.
—Pensé que eres su mejor amiga.
—Lo soy, quiero que él esté con una chica que lo ame y Lily no es esa chica, es linda, encantadora y asombrosa, pero no ama a Jarvis, no se le ilumina el rostro cuando lo ve, no fantasea con él.
—Está con él –se encogió de hombros.
—Ya veo, cuando comenzaste a salir con tu ex fantaseabas con ella, cuando amas a alguien es normal fantasear con ese alguien y no sólo sexualmente –le aclaró –le dije a Lily que imaginara su futuro con Jarvis, su boda sus hijos y me miró tan tranquila y respondió jamás he pensado en esa posibilidad con él.
—No te entiendo.
—Si tú no le dices que te gusta o que te interesa de forma diferente, Lily se quedará con Jarvis no por amor, sino porque cree que nadie más se fijaría en ella.
La puerta de la oficina de Lily se abrió lentamente, el edificio de los Cannons era lo suficientemente grande como para haber hecho que Teddy y Audrey almorzaran juntos, incluso el horario escolar se habría terminado a esa hora, Teddy puso los ojos en blanco y puso la cara más neutral que pudo en cuanto escuchó la voz de Jarvis.
—Tienes tres corazones –informó Jarvis en un tono muy seguro.
—Claro que no es cierto –se cruzó de brazos ella.
—Claro que si, en una zona bastante privada de tu cuerpo, Ginevra puede confirmarlo, te he visto desnuda muchas veces Lily Potter, no puedes decirme que no tienes tres lunares en forma de corazón en tu cuerpo si ni siquiera eres capaz de verlos por ti misma –le sonrió victorioso.
—Volví –informó Teddy enfadado.
— ¿Qué tal el recorrido? ¿Te fue bien? –le sonrió Lily.
—Excelente, Audrey es una chica asombrosamente divertida, me encantó.
—Ese efecto tiene Audrey –admitió Lily –terminé con mis envíos y me dijeron que el señor Malfoy está en su oficina y no tiene citas así que eres libre de interrogarlo ahora.
—Pensé que vendrías –se cruzó de brazos y observó a Jarvis, que jaló a Lily para sentarla en su regazo, depositando un beso en su columna vertebral que la hizo sobresaltarse.
—Iré con tu jefe –se giró.
—Lily irá también –lo detuvo Jarvis –si quieres ser una buena Auror, deberías ver esa clase extra, además, ver la cara de Malfoy cuando lo interroguen, por favor, cuéntamela –se burló Jarvis.
—Te correrá –se burló la pelirroja levantándose con una sonrisa.
—Quiero ver que lo intente –negó.
—Es más fácil que me corra a mí que a ti, nos veremos –tomó sus cosas y salió de la oficina después de Teddy.
El metamorfomago se confundió después de la segunda puerta, así que Lily comenzó a guiarlo, no hablaron de nada en el camino porque Teddy estaba demasiado enfadado como para hablar.
—Buenas tardes señor Malfoy, es bueno saber que no huyó del país y le ahorró dinero al Ministerio evitando que los Aurores lo buscaran –bromeó Lily.
—Tenía una junta, no tenía tiempo para perderlo con sus problemas amorosos y celos –los señaló –así que ahora que solucionaron sus celos absurdos y su amor intenso, pueden interrogarme sin divagar –observó a Teddy –de preferencia.
—No hay ninguna clase de amor intenso entre nosotros y…
—Quiero saber sobre el hechizo de expansión indetectable que solicitó al ministerio.
—Directo para ciertas cosas, pero no lo suficiente –sonrió –como sabes.
—Así como espera que lo interrogue sin divagar, espero que sus respuestas sean de ese mismo modo, señor Malfoy.
—Esa información está en el Ministerio –soltó enfadado el rubio –si es lo que quieres saber, todo está en el expediente cuando hice la solicitud y cuando se concedió, hay un expediente con mi nombre, no veo porque venir hasta acá a preguntarlo, señor Lupin –negó –usted es todo lo contrario a su padre.
—Sí, pues así quiero mantenerme, alejado de los pasos de mi padre –su vista fue a Lily y de inmediato a Draco.
—Señor Malfoy –interrumpió Lily en un tono cansado por el humor del metamorfomago –terminé de enviar todos los pedidos, una de mis lechuzas me picoteó la mano porque me distraje un segundo y no tengo humor para su mal humor –señaló a Teddy –así que por favor, coopere un poco.
—Dejemos claro algo –se acercó a Lily y la sujetó del hombro –sigo siendo tu jefe aunque sea un horario no laboral –Lily se tensó por el tono en que lo dijo –segundo, él ha comenzado con ese tono, y sé muy bien porque está aquí y para que necesita la información y si no quieres que llame a Potter y le informe, es mejor que regreses por donde entraste, porque no tienes autorización de estar aquí como Auror cuando eres un simple pseudo profesor de Academia.
—Bien ¿podría hacer esto como un favor especial para mí? –sonrió la pelirroja.
—Sabes mejor que nadie que suelo cobrar mis favores de formas menos esperadas, Lily ¿estás dispuesta a pagar por el favor para alguien tan grosero que al final ni siquiera admitirá que si obtuvieron información fue gracias a ti?
—No importa quien obtenga la información, sólo importa conseguirla –contestó la pelirroja haciéndolo sonreír.
—Bien, pero sólo porque me has citado y significa que prestas atención en nuestras charlas, y cobraré el favor antes, quiero que asistas a mi evento.
—Ya había dicho que no…
—Tu madre se negó a ir –informó y Lily se cubrió el rostro en exasperación.
—En serio ¿cuándo terminarán esta guerra entre ustedes? ¿No fue suficiente arruinar la publicación pasada? –indagó.
—Ella echó abajo mis cifras, hice lo mismo con su publicación –contestó normalmente.
—Bien, llevaré a mi madre a ese evento.
—Yo no solicité el hechizo de expansión –informó –los expedientes dicen eso, pero no era para mí, fue un favor que hice para una persona, pero su nombre no podía aparecer en los registros, así que una persona dentro del Ministerio movió un poco sus influencias para que me lo dieran ¿quién en su sano juicio aceptaría darle un permiso para un hechizo de expansión indetectable a un ex Mortífago? –sonrió –y el hecho de que esa persona no me contactara para informarme que el Departamento de Aurores estaba interesado, significa que no han dado autorización para esto, y más al ver a Lupin aquí ¿quién está interesado y para qué?
—Me temo que no podemos darle información –gruñó Teddy.
—Es mi hermano –informó Lily haciendo enfadar aún más al metamorfomago.
—Ya veo –negó –necesito informar de esto, para poder darles información más certera.
—No lo creo, queremos seguir en el anonimato –informó Teddy.
—Creemos que hay alguien transportando objetos ilegales a Budapest –contestó Lily y Teddy la sujetó del brazo.
—Únelo a la investigación –bramó.
—Todos sabemos que se declaró ilegal en el 99, pero antes de que se hiciera, muchos magos lo usaron, en objetos insignificantes como maletas y bolsos, cajones, armarios, toda clase de ellos, el Ministro intentó conseguir todos los objetos pero no se pudieron localizar en su totalidad, hay una maleta muy famosa, que ha podido aludir a los Aurores por mucho tiempo, pero es porque ha sido protegida por más de un hechizo y admito que no es magia totalmente legal –suspiró –si el mago que dicen transporta sus objetos en una maleta café, de aza dorada con una torre en un costado, es la maleta de la que hablamos, pero ustedes no verán nada así la decomisen, así que se los advierto, en cuanto lo hagan, tal vez quieran avisarme, y haré que una de mis lechuzas le pida ayuda a los dueños –se encogió de hombros –pero no lo detengan por una maleta, busquen robarla o detenerlo por usar calcetines feos.
—Muy bien –soltó Teddy y se dio media vuelta.
—Espere, si nosotros vemos la maleta ¿qué veríamos exactamente? –elevó una ceja.
—No lo sé, nunca he visto el interior para decirte como luce un hechizo de expansión –se encogió de hombros –y no sé qué es lo que tú verías tampoco –admitió el hombre.
—Bien, muchas gracias señor Malfoy.
—Scorpius me dijo que no has querido hablar con él desde que fueron a La Madriguera ¿puedo saber por qué?
—Creo que será en otro momento, señor Malfoy.
—Pero seguirás enfadada con él, sólo para informarle.
—No estoy enfadada con él –sonrió –pero si Scorpius ya ha hablado con usted, creo que no necesita mi versión de los hechos.
—Si no le importaras, no estaría intentando solucionar esto, Lily.
—Siempre fuimos de los que pensamos poner una amistad antes que el amor de una pareja, y yo no quiero ser el centro del mundo de Scorpius, me alegra que esté enamorado de Dominique, pero… si esa relación es la única que le importa sobre todos, pues creo que debería enfocarse más en lo que le importa y dejar atrás lo que no, así que por eso mismo.
—Mi hijo es un idiota –confesó.
—Sí, no es tan diplomático y encantador como usted –se burló Lily haciendo sonreír a Draco –pero aun así intenta justificarlo, nadie lo obligó a decir eso, así que no hay nada que justificar.
—Bien, entonces le diré lo que has dicho.
—Y que espero que esto no interfiera en mis calificaciones en la Academia.
—No pasará, no te preocupes.
—Hasta mañana, señor Malfoy, no se desvele tanto.
Teddy observó a Malfoy, la sonrisa en los labios del hombre se convirtió en una mueca arrogante para el metamorfomago, le dedicó una mirada altanera, había olvidado con quien se estaba metiendo, pero su relación tan "cercana" a Lily le daba mucho que pensar, si Harry supiera que clase de relación laboral, tenía su hija con Malfoy, sin duda lo arrestaría y lo llevaría a Azkaban al menos dos meses.
—Que tenga una buena tarde, señor Lupin –se burló.
—Teddy –le reprendió Lily –iba hablando como loca hasta que noté que no gruñías como respuesta, es hora de irnos.
—Debería andar con mucho cuidado, señor Malfoy –le sonrió y salió de la oficina.
El apartamento estaba bastante tranquilo cuando Teddy apareció en la chimenea, Lily apareció un segundo después, con el ceño un poco fruncido, pero no dijo mucho, se limitó a sentarse en el sofá.
—No fue de mucha ayuda tu jefe ¿no crees?
—Tal vez fue la forma en la que lo trataste, a muchas personas no les agrada que le hablen así, no sé si lo sabes.
—Es un sospechoso –le recordó.
—No, no lo es –negó –sería un sospechoso si hubiese hecho un hechizo de expansión indetectable sin aprobación del Ministerio, pero no tienes que adivinar nada, porque el Ministro lo aprobó, así que él tiene todo en regla, no es un sospechoso, nos ayudó más de lo que hubiese ayudado normalmente.
—Tu relación con él es un poco… intima ¿no lo crees?
—Nos llevamos bien –se encogió de hombros –que puedo decir, tengo una debilidad con los Malfoy.
—Pero ahora estás peleada con el menor.
—Creo que tomaré una siesta –cambió de tema, Teddy la observó, a la única persona que le había dado una explicación del tema era a Draco Malfoy ¿por qué razón? Está bien que fuera su jefe, pero eso no le daba privilegios para saber sobre la vida privada de sus empleados.
—Seguirás evitando el tema con los que no lleven el apellido ¿cierto?
—No –se levantó –pero me dejaste muy en claro que cualquier cosa relacionada con Scorpius te molestaba, ¿recuerdas? Tú y Domine la están pasando realmente mal, pero es algo que yo no puedo saber –se encogió de hombros –sólo pensé que eso ayudaría a que ellos solucionaran sus problemas.
—Ella no quería hablar con él y se lo dije.
—Pero terminó hablando con él de una manera bastante racional, tú ni siquiera has buscado a Victoire.
— ¿Para qué quieres que la busque? –indagó en un tono de burla –para suplicarle que me perdone y volver a los planes de boda como si nunca se hubiese acostado con Scorpius –negó –no sé porque terminaron tú y Jarvis, quien fue el de la culpa y quien suplicó volver, pero hay relaciones que son mejor no retomarlas.
—Ya lo sé –se burló –y es por lo mismo, a veces, es mejor no retomar una relación, por mucho que fuera importante, no importa si no es de pareja, a veces, lo mejor que se puede hacer es dejar ir a las personas, y eso mismo hago ahora con Scorpius.
—Se te está haciendo costumbre abandonar a tus mejores amigos, ¿no lo crees? A veces creo que venimos con algún tipo de fecha de vencimiento.
—Estaré en mi habitación, por si ocurre algo –contestó.
—Evade el tema, como siempre.
— ¿Sabes si quiera porque dejamos de ser amigos, Edward? –chilló enfadada.
—No –admitió.
—Le dijo a Dominique que la única relación que le importaba era la de ella, nada más le importaba, ni mi amistad con él –sonrió –ustedes no son los que tienen fecha de vencimiento, todo lo contrario ¿recuerdas lo que le dijiste Louis hace tiempo? –Teddy la observó sorprendido –que estabas tan enfocado en tu carrera que no querías a una niña enfadosa quitándote el tiempo.
