Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

¡Hola! Bueno, paso a dejar otro capítulo, espero que siga siendo de su agrado la historia, tengo que decir que al parecer ya he empezado a andar rápido de nuevo con la historia, cada que veo el número de capítulo que toca actualizar me rio, porque en sí, no sería una historia para más de 18 capítulos, y ahora que estoy terminando el capítulo 16, me doy cuenta de que podría seguir y seguir y seguir retrasando lo inevitable, en fin, muchas gracias por sus favoritos, por sus follows, por sus reviews, muchas gracias por el apoyo.


Capítulo 14: Mejor Así.

Teddy se sentó sobre el pasto, fuera de La Madriguera, estaba completamente cubierto en ese lugar, no había forma de que nadie lo viera, y era una comida familiar, todos estarían ocupados, todos tendrían con quien jugar y a él lo dejarían completamente en paz, en especial Lily Luna Potter.

Yo estaba aquí primero y mis cosas lo demuestran –informó Louis sentado en la cerca de piedra.

Eres tú, no me molesta si eres tú –admitió.

Eso debe hacerme sentir mejor, tomando en cuenta de que tu favorito es James en hombres y tu debilidad total es Lily.

Ella no es mi debilidad total, es sólo que al parecer nadie la quiere, ni siquiera le preguntan si quiere jugar con ustedes, así que me siento en la obligación de hablarle y hacerle sentir menos inútil –se encogió de hombros.

Pero ya eres un hombre –comentó objetivamente Louis sujetando sus libros y abriéndolo en la página del separador.

Tengo veintidós años –admitió –quiero enfocarme en mi carrera, ser uno de los mejores Aurores como mi madre, mi padrino o Ronald –admitió suspirando –no puedo ser todo el tiempo el niñero de una enfadosa y torpe niña pelirroja.

Ella no es enfadosa –murmuró Louis sumergido en su libro.

Ni siquiera tú la toleras –le recordó.

Es demasiado entusiasta y está demasiado viva –sonrió –pero me gusta estudiar con ella, porque no necesita que le repita dos veces las cosas, se entusiasma con la información obtenida.

Bueno, ella sólo me quita el tiempo, es una niña, soy un adulto, uno que trabaja, uno que si no paga las cuentas, no quiero contarte lo que pasará, además quiero tener mi poco tiempo libre para Victoire y para mí, no desperdiciarlo en ella, en contemplar sus charlas sin sentido.

Ella cree que eres su mejor amigo –justificó Louis y su vista dejó los libros para enfocarse en un punto lejano.

Ella puede creer lo que quiera, otra cosa es la realidad –contestó recargando la cabeza en la cerca.

Tú la dejaste creer que eras su mejor amigo.

Sólo fui amable con ella cuando nadie más lo era, ella confundió eso con una amistad, soy demasiado mayor para ser el mejor amigo de una niña.

Así que insinúas que ella debería dejarte en paz –cerró su libro.

Estoy aquí, huyendo de ella ¿no crees que quiero que me deje en paz?

Tienes razón –negó –pero Lily no permanecerá para siempre de esa edad ¿has pensado que si el destino y la vida es justa en unos años ella pueda volverse en alguien interesante para ti?

¿Y cómo se llamaría ese mundo de fantasía, Louis? –Se burló el metamorfomago –no malentiendas, Lily es agradable, pero no soporto que esté todo el tiempo pegada a mí.

Espero que realmente ella nunca se vuelva en un misterio interesante.

Jamás lo notaría, en todo caso, es imposible que esa pequeña pelirroja inoportuna y entrometida me deje en paz, así se lo pida por favor me deje cinco minutos a solas para decirle hola a mi novia, quiero enfocarme en mi carrera, no quiero a una niña enfadosa quitándome el tiempo.

oOo

Teddy se golpeó la cabeza a sí mismo contra el sofá, Louis debió decirle que Lily los había escuchado, por eso debió defenderla, y él como idiota no entendió la indirecta, nunca había sido su intención que Lily lo escuchara, ese día estaba enfadado con la pelirroja porque había interrumpido lo que comenzaba a ser algo más que un inocente beso entre él y Victoire, y ella había sido tan inocente como para no notarlo o pedir disculpas, sino que había iniciado a pedirle que jugara con ella, que porque Hugo y Fred no querían, y eso fue lo que le colmó la paciencia y había huido.

Se giró a la chimenea pensando que sería Lily, pero no, puso los ojos en blanco, hacía años huía de Lily, ahora huía de Victoire, y era justo quien arribaba a su apartamento, con una pequeña caja de chocolates, que le hicieron reír.

—Es mi disculpa, Teddy –sonrió apenada.

—Tienes suerte de que esté solo y así ahorrarte la pena de que vean cómo te pido que te largues.

—Teddy, vine para que aclaremos las cosas, es lo único que quiero.

—Aclarar las cosa ¿Qué vas a aclararme? Que te acostaste con Scorpius Malfoy.

—Con él no estás tan enfadado ¿o sí?

—Le diste Amortentia, eso no cuenta, no puedo estar enfadado con él porque el idiota ni siquiera lo quería.

—Bueno, pues tú te besuqueaste con Lily y yo no te hice un drama por eso.

—Ella estaba ebria –le informó –no cuenta.

—Sí, la estúpida de Lily tiene la excusa ¿y cuál es la tuya para el beso? –Enarcó una ceja –ella estaba ebria y pudo intentarlo, pero tú no lo estabas Teddy, es lo mismo, los dos estamos tensos, por la boda, por todo…

—No mientas.

—Te interesa Lily entonces –Teddy la observó, no sabía si lo afirmaba o lo preguntaba –contéstame, Teddy, porque voy a tener que recordarte que es diez años menor que tú ¿recuerdas eso?

—Por supuesto que lo recuerdo –gruñó enfadado.

—Bien, ahora piensa en ella diez años atrás y si te sigue interesando no diré nada –sonrió al ver la cara de Teddy –ella jamás llamó tu atención antes, Ted, ¿nos recuerdas hace diez años?

La rubia avanzó hasta el hombre, dejó la caja en la mesa y colocó sus manos en los pectorales de él, se acercó para besarlo pero no lo permitió haciéndola sonreír incluso más.

—No puedes negar que tenemos lo necesario para una buena y perfecta pareja, Teddy, y no importa cuánto quieras negarlo, sigo teniendo algo que te hace perder un poco la cabeza, el sexo siempre ha sido bueno por no decir maravilloso entre nosotros, no me interesa Scorpius, sólo lo hice porque lo necesitaba, pero nada más, Teddy, yo te amo a ti –lo besó.

—Qué extraña forma la tuya de amar –gruñó.

Victoire tenía razón; el sexo siempre había sido bueno entre ellos, y no importaba que tan peleados estaban, el sexo siempre era algo que los reconciliaba, la rubia lo arrojó al sofá, se subió a horcajadas sobre él y comenzó a besarlo apasionadamente mientras las manos del metamorfomago comenzaron a deshacerse de la ropa de la rubia.

La puerta del apartamento se abrió de la nada, las bolsas se le cayeron a la pelirroja, ver a Scorpius en con Victoire le había hecho sentir como el corazón le caía al suelo, pero su rabia iba al lado de la amistad y a la traición para con su prima, nada que ver con lo que en ese momento sintió, nunca en su vida había besado a Teddy, aunque él dijera lo contrario, su amistad ya no era amistad, sólo compartían el apartamento ¿entonces por qué verlo así con Victoire la hacía sentirse miserable? Traicionada, si no había ninguna traición, porque ellos eran novios, estaban prometidos, y era obvio que eran bastante activos sexualmente, se lo había dicho él, pero verlos así, rompió gran parte en ella.

—Lo siento –habló en un tono tranquilo, tomándole todo en ella para mantener ese temple –no sabía que estaban en reconciliación, yo…

—Lily tiraste todo –se quejó Jarvis entrando al apartamento –oh, yo me encargo –agitó su varita cuando Lily avanzó directo a su habitación, y un minuto después salió con un bolso.

—Vámonos, Jarvis.

Teddy guardó silencio, el rostro de Jarvis fue impasible, pero sus ojos no tanto, le había dicho que la próxima vez que hiriera a Lily lo mataría, y no lo había comprendido en ese momento, pero no sólo Scorpius había lastimado a Lily con eso de que su amistad no le importaba, sino que él le había dado a entender que aun amaba a Victoire, y ahora con esto, había arrojado una vez más a Lily a los brazos de Jarvis. Y así estaba mejor; porque Lily no era para él, era demasiado joven.

—Es mejor que te marches –quitó a Victoire de sus piernas y avanzó hasta la ducha.

—No vas a rechazarme sólo porque ellos nos vieron, Teddy –gruñó.

—Una vez más, es bueno que estemos solos para eso, por respeto a nuestra larga relación, no me sentiría cómodo humillándote frente a alguien más.

—Teddy –lo llamó –lo que acaba de pasar te ha demostrado que no importa cuánto creas estar enamorado de otra, tú y yo siempre terminaremos juntos.

—Sabes, no sé qué pasó contigo, pero ya no me importa, no vamos a volver, no vamos a casarnos, sólo espero que dejes de molestarme.

—Te deseo buena suerte con la idiota de Lily –bramó enfurecida –sólo te llama la atención porque el mejor buscador del mundo sale con ella, pero te informo que no es amor, tú me amas a mí, te lo demostré, y siento lástima de ti, porque cuando te des cuenta de que en realidad soy yo la mujer de tu vida, no estaré esperándote.

—No te estoy pidiendo que lo hagas.

—Cuando estés por cogértela, recuerda que podría ser la niña de siete años.

oOo

Harry se asustó por completo cuando su hija apareció frente a él, completamente seria, había pasado algo pero era obvio que no le diría, tenía esa maña de guardarse todos sus problemas, con el tiempo había aprendido a no forzarla a hablar, las cosas salían a la luz tarde o temprano.

—Hola cariño –sonrió.

—Devuélveles a Scorpius y a Edward su lugar en el Departamento de Aurores –exigió.

—No sé de qué me estás hablando –fingió ignorancia haciéndola enfadar.

—Crees que soy estúpida, está bien papá, lo soy, pero no tanto, sé perfectamente la razón por la que pusiste a Lupin y a Malfoy como profesores en la Academia.

—No sé qué te dirían pero no es así.

—Nadie tuvo que decirme nada, te conozco, eres mi padre, no pudiste mandar a Albus y a James pero los mandaste a ellos, no se puede ser más obvio que eso, papá, quiero que los regreses a sus puestos.

—Eso no va a pasar.

—Pues te lo voy a informar antes de que ellos lo hagan, terminé con esto, terminé con ellos, no más, no volveré a hablarle a ninguno de los dos, así que será inútil, podrán ser mis profesores, me limitaré a eso, pero no habrá más detalles, porque no soy amiga de Scorpius más, y vivo con Jarvis desde hace un par de días.

—Creí que nos habías hecho caso a tu madre y a mí.

—Ya no salgo con Jarvis, terminamos –informó –así que eso quita la restricción ¿cierto? –Sonrió –y debería quitarla para tus espías.

—La Academia solicitó dos nuevos profesores por un año –informó –eso no es mentira, la propuesta fueron tus hermanos o ellos, exactamente, pero perdieron en la apuesta que Ron y yo hicimos secretamente, así que los enviamos a ellos.

—No puedo creerlo papá –bufó.

—Sólo será este año escolar, y si las cosas vuelven a mejorar en la Academia, ni siquiera el año –se encogió de hombros.

—Voy a suspender esas materias y las tomaré el próximo año en ese caso –sonrió encantada.

—No sé qué pasó entre ustedes tres, pero deberías madurar, ser un poco adulta ¿no lo crees? Haz lo que dijiste, velos sólo como tus profesores y listo, sobreviví seis años con Snape cuando era cruel y mal profesor, que no sobrevivas un año con tus ex mejores amigos.

—Es la primera y última vez que te metes en mi vida de esa forma, papá ¿te queda claro? La próxima vez, yo misma levantaré una queja con el Ministro.

—No puedes culparme por querer protegerte, Lily, la carrera de Auror es peligrosa, sólo quería que…

— ¡No me interesa lo que querías! –Chilló dolida –estoy harta de que no confíen en mí, es mi vida, y no puedes manipularla a tu antojo, y te guste o no, soy mayor de edad.

—Tienes razón y lo siento, no volverá a ocurrir.

—Por supuesto que no, yo me encargaré de eso.

Salió enfurecida del despacho de su padre y avanzó a grandes zancadas hasta el de su madre, inhalo profundamente para controlarse a sí misma, ni su padre ni su madre tenían la culpa por lo que había visto en el apartamento de Teddy.

—Hola mamá ¿puedo pasar? –sonrió.

—Claro cariño –se levantó y fue hasta ella para abrazarla.

—Quería decirte personalmente que viviré con Jarvis y antes de que hagas un drama innecesario, voy a decirte que terminé con él.

— ¿Entonces porque quieres irte a vivir con él? –elevó una ceja.

—Porque al parecer, tía Ginny, a tu hija le gusta interrumpir la vida sexual de sus compañeros de apartamento –informó Victoire con una sonrisa.

—Lily por favor, eso no es agradable –se cruzó de brazos.

—Lo sé –admitió incómoda –aparte de eso, quería decirte que soy invitada para el evento que hay en los Chudley Cannons y no aceptaré un no por respuesta.

—Ya he dicho que no –frunció el ceño.

—Como periodista has dicho que no, pero como mi madre no puedes negarte, no te lo perdonaré si dices que no.

—No puedes chantajearme así.

—Claro que puedo –sonrió –ya lo sabes, no lleves los colores de las Arpías o solicitaré al Wizengamot que dejes de ser mi madre –bromeó.

—Bien, pero sólo lo hago por ti, no por ese idiota…

—No es necesario que insultes al señor Malfoy, mamá –la reprendió de nuevo.

—Le quitas lo divertido a todo, Lily.

—Nos veremos luego, cuando no estés tan ocupada.

—Adiós, Lily, me saludas a Scorpius, y Teddy no está enfadado, no es como si fuese la única vez que lo hacemos y nos descubren y no será la última –le guiñó un ojo –así que no te preocupes.

—Vayamos a seguir entrenando, Vic –pidió Ginny guiñándole un ojo a su hija.

Lily se detuvo en la sala, sus hermanos estaban ahí, cada uno con su mejor amigo, así que tuvo que toparse con Scorpius, Teddy y Victoire en el mismo día, observó por la ventana, Jarvis estaba en el jardín, fumando un cigarrillo, así que observó directamente a James, era el único con los pantalones bastante bien puestos para enviarlo fuera.

—Yo no fui –intervino su hermano al ver su molestia –el prefirió privacidad para fumar.

—Bien –contestó enfadada –no he dicho nada.

—Eres mi hermana, te conozco lo suficiente para saber que estás enfadada.

—Está enfadada porque estoy aquí ¿no es cierto, Lily? –Indagó Scorpius.

—Por cierto, Teddy me dijo lo que hiciste por mí, muchas gracias –sonrió James, se levantó yendo hasta ella y estrujándola fuertemente.

—Basta James –pidió en un gemido de dolor –suéltame, en serio.

—Bien –la dejó en el piso –pero muchas gracias.

—No agradezcas, que me ha tocado pagar el favor.

—Mientras no sea sexo salvaje con ese vejestorio –se burló.

—Por supuesto que no –frunció el ceño –y es bueno que te dejes ver, Albus.

—He estado trabajando como loco –se encogió de hombros –cuando termines la carrera sabrás cómo es esto.

—Puedo imaginarlo –se burló.

—No te burles, es cierto –gruñó.

—No es eso, Albus, es sólo que sin quererlo o pensarlo, seguí los pasos de papá, ya sabes, yo Auror –observó por la ventana –jugador de Quidditch –les guiñó un ojo a sus hermanos.

—Si bueno, de aquí a que termines la carrera, pueden pasar muchas cosas –se encogió de hombros James.

—Ya han pasado, hermanito, estoy viviendo con él –sonrió.

—Pensé que compartías apartamento con Teddy –soltó Scorpius poniéndose de pie un poco sorprendido –creí que quedamos que no te irías a vivir con él.

—Lo siento, pero no es tu asunto –habló en un tono cortante –lo estoy discutiendo porque mis hermanos están presentes, pero se los he informado a mis padres y…

—A mí si debiste informarme –la observó Teddy desde el sofá.

—Lo siento –se burló –se lo informé a tu prometida hace un instante –señaló el despacho de su madre –después de todo, suelo interrumpir muy seguido tu vida sexual con tu prometida, así que para solucionar eso, lo mejor es que me mude.

— ¿Volviste con Victoire? –inquirió Scorpius enfadado.

— ¿Puedo saber de qué nos estamos perdiendo? –enarcó una ceja James.

—De nada, James –lo tranquilizó Lily.

Salió hasta Jarvis que le sonrió, la chica podía fingir todo lo que quisiera que no le afectaba para nada estar en esa clase de situaciones pero era todo lo contrario, y no le agradaba, por desgracia, no podía entrar y reclamarle nada a ese par de imbéciles sentados en la sala, porque no quería que ella se viera en problemas.

—Terminaste de charlar con tus padres.

—Sí ¿te molesta si nos quedamos un rato? –sonrió.

—Si no te sientes incómoda –acarició su mejilla –podemos quedarnos, no quiero que a mitad de la comida comiences a pelearte con ellos.

—No pasará, me comportaré para ti –sonrió y Jarvis la besó en la comisura de los labios.

—Tampoco creo que lo mejor sea que les sigas mintiendo, diciendo que seguimos siendo novios, Lily.

—No, ya le dije a mis padres que terminamos.

—A tus padres ¿y a Edward cuándo se lo piensas informar?

— ¿Por qué tengo que informarle mis asuntos personales?

—Sólo están jugando a ver quién aguanta más y quién lastima más a quién, te gusta y ya es momento que lo admitas.

—No me gusta –rezongó.

—Claro que sí, tu rostro al verlo con Victoire, lo dejó muy en claro, Lils –sonrió.

—No sé qué me pasa respecto a él ¿eso te deja más tranquilo?

—Claro que lo sabes, sólo que te niegas a admitirlo.

—Él nunca se interesaría en mí, Jarvis, y lo ha demostrado, terminó con Victoire y ya estaba muy encantador con Audrey, para después volver a los brazos de Vic.

—Eso, se llaman celos –la abrazó y Lily negó –al menos deberías decirle cómo te sientes respecto a su cercanía, Lily, tal vez entienda que te sientes igual a él.

Teddy le dedicó una mirada furiosa a Jarvis cuando su mano desapareció de la mesa, adivinó inmediatamente que esa mano desaparecida no podía estar más que en la pierna de la chica.

Por fortuna para Scorpius y Teddy, Victoire había dicho que tenía cosas que hacer, y como nadie sabía nada de lo ocurrido entre ellos tres, se despidió besándolo, Lily jamás había perdido la sonrisa que incluso ahora mantenía, mientras hablaba de tonterías con Jarvis.

—Pensé que no te veríamos jamás por aquí, Jarvis –habló Harry haciendo que Lily volteara sorprendida.

—Papá –frunció el ceño.

—Lo siento, cariño, pero cuando escucho rompimiento en una relación lo que menos espero es que terminen como íntimos amigos.

—Lils es adorable, señor Potter –sonrió Scorpius –así que es…

—Lily –lo corrigió la pelirroja –soy Lily, no me llames Lils.

—Lo siento –la respiración pesada del rubio se hizo notable para todos.

—Ya lo dijo Scorpius –se encogió de hombros Jarvis –además fue común acuerdo el terminar como amigos, no hubo nada que nos hiciera terminar de forma contraria –se encogió de hombros.

— ¿Entonces, porqué terminaron? –elevó una ceja Albus.

—El sexo –aseguró James.

—No, extrañamente era bueno –admitió Lily encogiéndose de hombros.

—Lils, por favor –pidió Jarvis.

—Lo siento, no le gusta que hable de sexo –se burló.

—No es que no me agrade, sino que por respeto a tus padres preferiría omitir eso.

—Cierto –admitió la pelirroja.

—Por cierto, Ginevra, podrías decirle a tu hija que en realidad si tiene tres lunares en forma de corazón en el área del sacro –sonrió.

—Sí –admitió la pelirroja en una sonrisa –había olvidado por completo esos lunares, Lily –hizo una cara de adoración la mujer.

—Bueno, parece que alguien no puede olvidarlos –observó a Jarvis.

—Yo tengo una cicatriz en forma de rayo, miren –sonrió Harry moviendo su cabello para descubrir su frente.

—Lo sé, papá, amamos tu cicatriz.

—Lo que no entiendo es que si ustedes no salen más ¿cómo es que mantienen una vida sexual activa? –interrogó Teddy.

—No son los únicos al parecer –soltó Scorpius enfadado.

—Bueno, he estado con Victoire más de diez años –observó a Lily –más de lo que podría estar con otra mujer.

—Esa no es una auténtica defensa, Teddy –soltó James serio.

—Pero es la verdad.

— ¿Ves a alguien aquí que le importe cuántos años tienes saliendo con Victoire? –indagó Lily –si es la única mujer en tu vida o no, eso sólo te incumbe a ti, no a nosotros, Edward.

—Que seriedad de conversación –contestó Harry.

—Por cierto…

Jarvis se detuvo ya que Lily negó, siguieron charlando, mientras que Jarvis hablaba con todos, Lily evitaba deliberadamente a Scorpius y a Teddy, si los demás Potter lo notaron o no, no lo dejaron ver, ya que siguieron con una charla amena e intentando quitar la tensión en el ambiente.

—Lily ¿podemos hablar? –pidió Scorpius.

—No tenemos nada de qué hablar –lo observó –todo se habló y se dejó en claro.

—No quiero que nuestra amistad se termine, Lils –la sujetó de la muñeca.

—En tu vida, vuelvas a llamarme Lils –bramó zafándose.

—Siempre te he dicho Lils y jamás te ha molestado que lo haga y…

—Basta Lily ¿quieres? –pidió Teddy interviniendo en la discusión.

Observó como Jarvis alejaba a Albus y a James de ellos, sin ni siquiera observarlos, así que les iba a permitir arreglar su problema.

—No sé de qué me estás hablando –se burló.

—Esta escena es como un deja vú –se rió –y realmente viéndola nuevamente es tonta e inmadura…

—Como yo ¿no es cierto? –negó la pelirroja y observó a otro lado, parecía que Teddy no podía decir nada sin hacerle sentir mal –sólo vine por una cosa y fue para decirle a mi padre que sé la razón por la que son profesores en la Academia y a exigirle que los pusiera de nuevo en su puesto, porque sin duda es lo que quieren, pero me ha dicho que no está en sus posibilidades ahora –suspiró –ambos son mis profesores, y los mejores amigos de mis hermanos, no hay forma de que pueda esquivarlos y evitarlos el resto de mi vida, de ser posible y sí –interrumpió a Teddy cuando iba a hablar –puedes decirme infantil y todo lo que quieras, honestamente, ninguno de los dos, puede hacer más, para romperme el corazón –sonrió.

—Lily, en serio, lo que le dije a Dominique…

—Fue cierto, Scorpius, no lo niegues, si ella te dijera en este momento que dejaras de hablarme para poder volver no lo dudarías, volverías con ella.

—Amo a Dominique, es cierto que lo hago, estaba desesperado, porque entendiera que yo no tuve nada que ver con lo que pasó con Victoire.

—Saben –los observó –soy todo lo estúpida que quieran que sea –se enfureció –pero sé que es algo que sin duda querían decir, es obvio que si hubiesen sabido que los escuchaba no lo hubiesen dicho –golpeó el pecho de Scorpius como siempre cuando se enojaba con él –y lo único que te hace arrepentirte de lo que dijiste es porque sabes que te escuché.

—No es cierto –la desmintió Scorpius.

—Pregúntale a Edward –sonrió –jamás se arrepintió de decirle a Louis "es imposible que esa pequeña pelirroja inoportuna y entrometida me deje en paz, así se lo pida por favor me deje cinco minutos a solas para decirle hola a mi novia, quiero enfocarme en mi carrera, no quiero a una niña enfadosa quitándome el tiempo", a veces me gusta hacer las cosas simples –sonrió –ninguno de los dos tuvo que pedirlo, se los concedí ¿no es cierto? No te sientas culpable, Scorpius –le volvió a dedicar una sonrisa amable –en unos días te acostumbrarás, nunca he sido una persona indispensable y lo sé, pregúntale a Edward, la vida se vuelve mejor cuando dejo de estar pegada todo el tiempo a ti.

—Scorpius te está pidiendo disculpas porque le importas –habló Teddy –tienes razón, yo no me disculpé porque no hay nada de que disculparse, dije lo que pensaba y sentía y por supuesto que agradezco que me dejaras en paz.

—En unos días tú también lo agradecerás –le aseguró a Scorpius.

La pelirroja entró a la casa, les dijo algo a sus hermanos y después salió con Jarvis, al parecer, usarían aparición.

—Nos veremos después –se despidió Jarvis.

—Claro –contestó sin ganas Scorpius.

—Ojala jamás nos volvamos a ver –dijo Teddy en respuesta y observó a Lily.

—Posiblemente te complazca en eso.

Teddy observó a otro lado cuando Jarvis se desapareció con ella, Lily jamás abandonaría la Academia de Aurores, así que no había forma de complacerlo en eso, sólo había una forma y no la creía capaz de eso.

—Gracias por intentar defenderme, pero creo que has sido más cruel de lo que seguramente pretendías.

—Ni siquiera sabes lo que pretendía.

—Teddy, la única que no se ha dado cuenta de la forma en que la observas es Lily, puedo jurarte que esa fue la razón por la que Jarvis decidió terminar con ella.

—Pues siguen bastante activos sexualmente –bramó.

—Y tú siendo un idiota ¿Qué esperabas? –Negó –Jarvis no juega sucio, pero tus jugadas avientan a Lily a sus brazos, y aunque él no quiera aprovecharse de eso, tampoco puede dejar a Lily sufriendo, le has roto el corazón con eso.

—Pues tiene que crecer de alguna forma.

—Tiene 17 años –le recordó –pero te diré algo, porque a pesar de todo, seguimos siendo amigos, ellos nunca se han acostado.

—Los escuchaste…

—Claro que lo han intentado, posiblemente seguido, pero… Lily me lo dijo, nunca han llegado a ese nivel. Jamás.

Scorpius suspiró cuando Teddy se desapareció envuelto de una guirnalda de luces en su cabeza, posiblemente no debió decirle eso, pero era momento de que lo supiera, posiblemente así dejaría de hacerse el tonto.

— ¡Es por eso que no quería salir con él! –chilló Dominique haciendo que Teddy se sorprendiera ¿qué hacía Dominique en su apartamento?

—Es demasiado tarde para eso, Dominique, vuelve con él y ahórrame el sufrimiento a mí ¿quieres? –soltó Lily.

—Sufrimiento por Scorpius ¿o por lo que sientes por Teddy?

—Yo no siento nada por Edward –contestó enfadada Lily –y ya viene siendo hora de que dejen de insinuarlo.

—A mí me gusta la pareja que hacen, desde que te mudaste aquí… creo que le has dado una luz diferente al apartamento, a la vida de Teddy.

—Tu hermana no opina lo mismo, así que…

—Pensé que te irías a vivir con Jarvis.

—Estaba con él, pero… después del escándalo de esta noche, me lo advirtió, no hice caso… yo sola lo ocasioné.

—Teddy no te ha corrido ¿o sí?

—No, no la he echado de aquí –contestó recargado en el umbral de la puerta.

—Ya me voy, sólo vine por mis cosas –informó.

— ¿Y a dónde irás?

—Le dije que podía quedarse unos días…

—No –le prohibió a Dominique –así que dime ¿dónde irás?

—Caldero –contestó –ya trabajo ¿recuerdas? Y sino, a la abuela no puedes…

— ¿Quieres apostarlo? –elevó una ceja.

—No apuestes con él –le sugirió Domine –te lo digo por experiencia.

—Es en serio, mis problemas contigo jamás han sido…

—Yo no he vuelto con Victoire ¿bien? Sólo fue un pequeño desliz que no ocurrirá de nuevo.

—A mí no tienes por qué darme explicaciones –informó Lily –nadie aquí las está pidiendo tampoco.

—Bien, puedes seguir quedándote aquí en lo que encuentras un mejor lugar ¿eso es lo que quieres, no?

—Por favor, Lily –sonrió Dominique.

—Bien –dejó de guardar sus cosas en el baúl.

—Estaré en mi habitación, por si se les ofrece algo.

Dominique observó a Lily que resopló aliviada de que Teddy saliera de la habitación.

—Te lo digo en serio, si quieres saber por ti misma todo lo que le gustas a Teddy, deberías averiguarlo –sonrió.

—Claro, iré de inmediato a preguntarle –se burló.

— ¿Puedo dormir hoy contigo? –Sonrió Dominique –y te prometo que te demostraré lo mucho que haces que Teddy se vuelva loco.

—Por supuesto que puedes quedarte, pero olvídate de esa tontería, Dominique.

—Me quedaré y no lo olvidaré, te diré como dormir cómoda, quítate los pantalones sonrió y agarró una playera de la pelirroja y usó su varita.

—Pero que…

—Dormirás así, te quitarás el sostén después –le guiñó un ojo.

Lily se sentó en la cama junto a su prima, que estuvo acariciándole la cabeza mientras hablaban de cómo les iba en el trabajo.

—Pareces un león –se burló Dominique –bien ¿puedes ir por un poco de agua para mí? –Sonrió –estoy muy cómoda ahora.

—Bien –se quejó la pelirroja y salió de la habitación rumbo a la cocina.

Dominique y sus favores, como si ella no hubiese estado lo suficientemente cómoda siendo mimada por alguien, suspiró y volvió a su habitación, bostezando un poco porque en realidad, ya tenía sueño.