Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

¡Hola! Pues paso a dejar otro capítulo, espero que sea de su agrado, trae una pequeña parte que espero que sea mucho de su agrado, ya que algunas estaban pidiendo algo parecido, tal vez no es lo que esperaban, pero es un poco difícil comprenderlas, aun así, muchas gracias por los follows, favoritos y sus reviews, significan mucho, gracias por el apoyo.


Capítulo 15: Hechos, No Palabras.

Teddy se levantó frustrado, cada que discutía con alguien era lo mismo, insomnio, no le quedaba más que levantarse por un vaso de agua, recitar de memoria los doce usos de la sangre de dragón y volver a la cama para dormir tranquilo.

El cabello pelirrojo alborotado de la chica frente a él le hacían tener el aspecto de un León, perfecta para Gryffindor, pensó, su vista reparo en el hombro desnudo de la chica, y fue lo único que necesito para que sus ojos descendieran más, el movimiento suave de sus caderas le hicieron contener el aliento, era un aspecto dulce y sexy, parecido al de aquel día.

—No puedes, Teddy –se recordó.

Se quedó ahí el tiempo suficiente como para ver ese atuendo de frente, las piernas pálidas y ese rostro pálido salpicado de pecas.

— ¿No puedes dormir? –interrogo la mujer elevando una ceja.

—Tú tampoco, al parecer –señalo el agua a lo que Lily negó, meciendo un poco sus cabellos alborotados.

—Dominique se quedó a dormir, quería agua y fui por ella, hemos estado...

La vista de Lily descendió por la espalda desnuda de Teddy, que había ido a averiguar qué tan cierta era su versión, pero ambos vieron a Dominique dormida.

—No tardé en ir por el agua –se quejó.

—Bueno, tal parece que me has ahorrado ir por agua a mí –se burló –sí no te molesta, claro.

—No, claro que no, toma -le extendió el vaso.

—Gracias –contestó llevándose el vaso a los labios sin quitar la vista de ella, en su hombro descubierto hacía falta un elemento.

— ¿Ocurre algo?

—No, es sólo, que verte así, ya sabes, la otra mañana, pensé que esa clase de vestimenta era casual sólo para después del sexo.

— ¿Insinúas que tuve sexo con Dominique? –chilló.

—No, digo que el otro día pensé que habías tenido sexo con Jarvis, ahora sé que te gusta dormir así.

—Me gusta vestirme después del sexo –contestó.

No es como si hubiese tenido algo más que sexo oral con Jarvis, pero vestirse después de cada intento fallido le hacía sentirse menos inservible como mujer.

—Scorpius me dijo que no te habías acostado con Jarvis.

—Hasta la última vez que hablamos –observó a otro lado –han pasado muchas cosas.

—Sé honesta conmigo –pidió –sólo está vez, sé que no tienes porque, pero quiero que lo seas ¿te acostaste con él?

— ¿Por qué quieres saberlo?

—Quiero honestidad.

— ¿Cambiaría en algo sí me acosté con él?

—Nada –se terminó el agua que restaba de un sólo trago.

—Dame, yo lo llevo.

—No, yo lo dejaré en la cocina, aun me falta recitar los doce usos de la sangre de dragón para poder dormir, descansa.

—Espero que puedas dormir –sonrió.

—Tengo una linda imagen, supongo que eso ayudara.

Cerró la puerta, no sabía que quería demostrar Dominique al hacer que Teddy la viera así, pero sin duda no resultó de la forma que ella esperaba.

—Insistes en mentirle respecto a tu vida sexual ¿por qué?

—Finges bastante bien quedarte dormida pronto ¿te gusta escuchar charlas?

—Temes que él te vea como una perdedora por el hecho de que no te acostaste con Jarvis, Lily, no necesitas acostarte con medio mundo para gustarle a un chico, está bien que esperes, veme a mí, que bueno que espere y no me acosté con Scorpius –se encogió de hombros.

— ¿No durmieron? –Indagó sorprendida –yo pensé que...

—Ni con él ni con nadie antes, supongo que somos las raras de la familia –se burló.

—Rose sigue saliendo con el mismo chico con el que se acostó.

—Victoire solía hacer lo mismo, pero ahora comienzo a dudarlo.

—Bueno, sabemos de antemano que James, Hugo, Fred y Louis no son tan santos.

—Espera ¿Louis? ¿Mi hermano? Pero él...

—Es un chico silencioso, sabe guardar secretos y otras cosas –rió Lily.

—Por Merlín, siempre pensé que Louis no tenía tiempo ni ojos para otra cosa que no fueran libros.

—Ojos no, otras cosas sí –sonrió Lily y se recostó junto a Dominique.

—Sólo quiero que admitas que él te gusta.

— ¿Qué cambiaría, Dominique? Él está enamorado de tu hermana, nadie soporta tantos años en una relación si no hay amor de por medio.

—No lo sé, ahí tienes a los padres de Scorpius –musitó Dominique –han estado juntos por tantos años y un día, el amor murió.

—No creo que sea así, Dominique, el señor Malfoy es diferente ¿sabes? Creo que posiblemente el romance entre él y la señora Malfoy simplemente tiene tiempo frío, no creo que un día de la nada terminara, él es meticuloso, posiblemente quiso permanecer junto a ella, pero…

—Eso te dice que posiblemente sea el mismo caso con Teddy ¿no?

—Claro que no –frunció el ceño –él iba a casarse con tu hermana, si no hubiese pasado ese pequeño desequilibrio, la boda seguiría en pie.

—Posiblemente, pero él cada día estaba más alejado de Victoire, mira –se levantó sentándose sobre sus talones y miró a Lily –sé que cuando tú dejaste de ser amiga de Teddy las cosas fueron un poco bruscas, un día corrías como loca persiguiéndolo, fue a una misión y cuando regresó lo primero que hizo fue saludarte y le hiciste un drama total, te hiciste amiga de Scorpius y me hice amiga de Teddy, él no soportaba solo a mi hermana, tenía que tener a alguien, y ya no eras tú.

—Estás divagando extremadamente Dominique, deberías dormir.

—Sí, tengo que dormir pero quiero que entiendas algo, ninguno de los dos se amaba en el pasado, él amaba a Victoire, y tú estabas pasando un proceso de saber quién eras a quién querías ser, la distancia, les hizo verse como algo que jamás pensaron, por eso están así, todos en negación, porque para él siempre fuiste la pequeña Lily, su amiguita infantil, y él siempre fue un consejero y guía, puedo jurarte que si no hubiesen dejado de ser amigos, tú y Scorpius saldrían y Victoire y Teddy ya estarían casados, pero no, estamos aquí, yo con una relación rota con Scorpius Malfoy, y tú jugando al tira y afloja con Teddy, tú haces cosas para dañarlo inconsciente o consciente no sé, y él igual.

—Deberías escribir historias –se acomodó y observó a un punto fijo.

—Gracias a Scorpius y a mí, ustedes se enamoraron –dijo por último Dominique y se acomodó.

Posiblemente su prima tenía razón, en el pasado Teddy no le importaba de la forma en la que ahora comenzaba a importarle, por el contrario, adoraba verlo con Victoire tomados de la mano o abrazados, y ahora era todo lo contrario, le afectaba, pero no podía hablar por él.

Teddy silbó encantado cuando Dominique salió completamente arreglada, era normal para la rubia lucir como una modelo, y con la charla de ayer entre ella y Lily, la pelirroja había tenido toda la madrugada y parte de la mañana para notar que tenía razón, Teddy y Domine eran como mejores amigos, se llevaban como ella con Scorpius. Suspiró con pesadumbre al recordar el vació de su amigo.

— ¿Todo bien? –indagó Domine.

—Todo bien –repitió –hice el desayuno, como ofrenda de paz –sonrió.

—Eso es maravilloso, papá dice que hay una ley Weasley que no hay nadie que cocine mejor que una mujer pelirroja en la familia –sonrió.

—Bueno, no sé eso –se burló.

Los tres se giraron cuando algunos pasos se escucharon, esperaron ver a Victoire aparecer, pero para enfado de Teddy y sorpresa de Dominique quien apareció fue Jarvis Whisp con un enorme arreglo de flores, haciendo que Lily sonriera.

—Hola –saludó la pelirroja yendo a él.

—Buenos días –saludó a los dos sentados a la isla.

—Hola –saludó Domine de buen humor y golpeó el hombro de Teddy en burla.

—Primero que nada, sigo en lo dicho ayer –informó el castaño –segundo –las envía mi abuelo, porque sabe que son tus favoritas y no te ha visto en mucho tiempo –le dedicó una sonrisa.

—Iré a verlo –aseguró –bien ¿quieres desayunar?

—Me encantaría, pero desayuné con mi abuelo y tengo entrenamiento en media hora, pero sin duda me quedaría la besó en la mejilla.

—Es una lástima –se quejó Dominique –me encanta tu novio Lily –admitió la rubia haciendo que Teddy volteara a verla con cara de pocos amigos –es divertido, no me mires así.

—Ya no somos novios, lamentablemente para mí –sonrió Jarvis –pero seguimos siendo mejores amigos, espero al menos robar el puesto de tu ex novio –admitió con una amplia sonrisa –ya que según lo que él dijo, es un puesto que se roba, él lo robó de Edward, yo se lo robaré a él.

—Es un poco difícil llenar los zapatos de Teddy –habló Domine –te lo digo porque ahora es mi mejor amigo –lo abrazó.

—Me tengo que ir, pude mandar las flores, pero quería verte, posiblemente tome un traslador por la tarde para lo del partido –se encogió de hombros –pero te traje esto –le entregó una rosa roja –esa es de mí para ti –le guiñó un ojo.

—Jarv –lo reprendió.

—Ya, no volveré a robarle al rosal de la señora Stanley –sonrió –me iré ahora sí.

—Espera, yo me voy también –observó a Lily –nos veremos después tenemos cosas que arreglar.

—De acuerdo, oye –la detuvo –estaré en mi oficina, tengo envíos que hacer antes de que el señor Malfoy enloquezca, ahí podemos cenar –sonrió.

—Llevo la cena –se despidió de Teddy y salió.

— ¿Soy yo o todo mundo entra a este apartamento como si fuese el caldero? –se quejó llevándose una cucharada de avena a la boca.

— ¿Estás seguro que quieres desayunar avena? –Le hizo mala cara –no te ofendas pero por muy nutritiva que sea, no se ve tan apetecible.

—Me gusta la avena –justificó.

—Yo sólo decía –le dio una mordida al pan tostado y se giró para poner la flor en agua –demonios –se quejó –si vas a regalarle una flor a una torpe, mejor quita las espinas –gimoteó.

—Sí que eres muy torpe –se quejó Teddy dejando su bol de avena en la isla y fue hasta ella.

—Creí que eso era lo único claro entre nosotros –obvió la pelirroja y tragó saliva cuando Teddy la sujetó de la mano para quitar la espina que había evitado quitar.

La espalda de Lily chochó en un instante contra la encimera, su mente se había quedado en blanco en un momento estaba quitándose una espina con ayuda de Teddy y al siguiente, estaba siendo empujada de forma un poco brusca contra las encimeras, los labios del hombre se pegaron a los de ella, tardó un momento pero cuando su cerebro volvió a funcionar, sus manos fueron directas al rostro de Teddy y devolvió el beso con la misma intensidad con la que él la besaba.

—Teddy –musitó confundida cuando él se alejó bruscamente, su cabello comenzó a imitar a una guirnalda de luces por un segundo pero cuando salió por completo de la cocina, ya se había calmado.

No le dijo nada, ninguna explicación, ninguna disculpa, simplemente la besó de la nada en un beso tan intenso, nunca había sentido algo así, ni siquiera Jarvis que claramente era más atractivo que Teddy, más musculoso y más estable mentalmente.

Observó la flor en agua y sonrió ¿Teddy había estado celoso? O sólo fue su idea.

oOo

Dominique sonrió encantada cuando vio a Jarvis Whisp aparecer por la entrada de San Mungo, el tipo le caía bastante bien, era divertido, además de que le encantaba la forma en la que le hablaba y trataba a Lily, había pocos como él que le importaba poco lo que los demás opinaran, pero siempre era un caballero con la chica, o al menos, con Lily y con sus amigas.

—Señorita Weasley –saludó –no me esperaba encontrarla aquí.

—Es muy raro, porque trabajo aquí –se burló ella.

—Lo sé, le pregunté a Lils por tu trabajo y me dijo que trabajabas aquí.

—Ya veo, pero a menos que estés aquí para pedirme ayuda con mi prima, no sé qué haces aquí.

—Soy un atleta profesional, y un idiota, tengo lesiones –negó divertido –en realidad estaba planeando junto con Audrey unas vacaciones, pero no estoy muy seguro de que Lily quiera venir, ya sabes –se encogió de hombros.

—Quieres que la convenza de ir de vacaciones con su ex novio que la echó de su apartamento.

—Bueno, en realidad, Audrey invitó a Scorpius –Dominique borró la sonrisa.

—Ella no querrá ir.

—Pero si tú vienes…

—Yo tampoco iré con Scorpius ahí, no dejará de molestarme y terminaré enviándolo aquí y tendré que volver por la emergencia –puso los ojos en blanco.

—También invitó a tu amigo Edward –se cruzó de brazos.

—Ya, quieres que ellos dos no…

—No, para nadie es un secreto que Edward y yo no nos toleramos, nos odiamos, somos cordiales por los terceros presentes, pero nada más, y Audrey está intentando hacer que tu amigo juegue sucio conmigo.

—Y lo estás facilitando –sonrió Dominique.

—Amo a Lily, Dominique, creo que sabes lo que eso significa, digo, eres la única persona coherente en su familia.

—Jarvis basta –pidió llevándose las manos al pecho –terminaré derritiéndome aquí de tanta dulzura –murmuró haciéndolo sonreír.

—Gracias por eso –negó.

—Aunque Lily no se quede contigo, puedo jurarte que te adoptaré como primo –se acercó a él, lo abrazó y ambos se rieron.

—Dominique –la rubia se alejó apresurada del castaño para girarse hasta Scorpius que tenía mala cara –pensé que trabajabas aquí, no que socializabas.

—Lo que haga aquí no te importa –contestó ella –yo no soy Lily a la que le gritan y se asusta, te recuerdo.

—Si vas a ponerte en ese papel, es mejor que te marches, Scorpius –habló Jarvis colocándose frente a Dominique.

—Lily te botó y ahora vienes con mi chica ¿Qué clase de amigo eres?

—De la clase de amigos que evita que sus amigos hagan idioteces –le soltó un puñetazo.

—Por Merlín –chilló Dominique sorprendida.

—Bien, ahora tienes una emergencia, me iré, piensa en lo que te dije –sonrió.

Scorpius se dejó llevar por Dominique hasta su despacho, la observó cuando ella elevó su rostro para poder ver que tanto le afectaría después el golpe del buscador.

— ¿Qué hacía Jarvis aquí? –inquirió.

—Ya no salimos, no tienes derecho a preguntar por nada de lo que haga o no.

—Ya lo sé, ayer fui a buscarte y no estabas, y ahora que vengo a tu trabajo te veo abrazándolo ¿pasó algo que no sepa?

—Vino aquí porque quiere que le ayude a convencer a Lily de ir a unas vacaciones en las que casualmente estarás y se lo adelanté, le dije que Lily no iría a un lugar al que estuvieras tú y no fuese por escuela o porque Albus la obliga.

—Sigue odiándome –negó dolido.

—Yo también te odio y bastante ¿sabes? Te odio…

—Por qué me acosté con tu hermana, ya lo dijiste.

—Sí, no quería salir contigo en un inicio porque sabía que algo así pasaría, no quería ser la razón por la cual tu amistad con Lily terminara y así fue.

—No es verdad.

—Ahora me mientes Scorpius, claro que fue así, Louis me contó porque Lily dejó de hablarle a Teddy, yo no quería ser mi hermana, en ningún aspecto, y terminé siéndolo, terminé rompiendo la única relación larga de Lily.

—Yo no salía con ella.

—No, pero así como la nuestra era la única relación que en verdad te importaba, la tuya con Lily era la única real que ella tenía, y no la culpo por quererte lejos.

—Tú también me quieres lejos.

—Desde luego que sí, ayer hablé con ella, y tengo que decírtelo, Scorpius, no hay forma en que rescates ninguna de las dos relaciones más importantes en tu vida, tal vez Lily no te odie, pero sólo observa a Teddy y su casi nula relación con ella, está bien que sigas sus pasos, ahora comprométete con Victoire –sonrió dolida Dominique y terminó saliendo del lugar.

Scorpius negó, llegó a su clase a tiempo, la pelirroja estaba por las nubes, más de lo normal, hacía un tiempo después de esa clase le hubiese contado lo que le pasaba, o en el almuerzo, pero no, ahora estaba completamente frustrado de que las dos mujeres más importantes –sin contar a su madre –le odiaran y no le dejaran explicar bien las cosas.

—Prepárense para la clase –informó.

—Seguiremos con la misma clase ¿cierto? –indagó Goyle.

—No, esta vez haremos una prueba de confianza –observó a Lily que salió de su mundo para observarlo –quiero que elijan una pareja, trabajaran con ella, será su mejor amigo, tendrán que confiarle la vida a él.

El grupo se dividió exactamente en binas, dejando sólo a una persona, no había contado con que la cantidad de alumnos en su clase era impar, y que a Lily nadie podía verla por ser la hija de Harry Potter, contrario a lo que había pasado con Albus cuando entró a la Academia, la pelirroja se burló y con un simple "ya que es clase de parejas y no tengo, no soy necesaria" y abandonó el lugar.

Después de su desastrosa clase por querer explicarle la diferencia entre amigos y parejas a Lily, fue hasta su oficina, la pelirroja ya tenía armados más de la mitad de los paquetes que enviaría ese día, tal vez esa era la razón por la cual su padre adoraba a Lily, y es que ella era completamente adorable cuando se volvía una persona segura de lo que hacía.

—Hola Lily –saludó y se sentó en el sofá, justo como lo haría normalmente si no estuviesen enojados –lamento lo de la clase de hoy –se disculpó pero la chica ni siquiera le dedicó una mirada indignada –en realidad lamento todo lo que ha ocurrido entre nosotros, Dominique ya me dijo que en realidad estoy siguiendo bastante bien los pasos de Teddy, así que supongo que terminaremos enamorados ¿no? –se burló pero la chica siguió en silencio.

Se levantó y avanzó hasta ella, pero Lily fue hasta otro punto en la oficina, huyendo de él, si la confrontaba, se vería obligada a hablarle, y no quería, lo sabía, sabía todo lo que estaba costándole a Lily alejarse de él, pero no lo haría fácil, no quería perderla.

—Lily, tengo que decirte que eres asombrosamente popular, te quieren hacer otra entrevista en Witch Weekly, incluso esos desgraciados te han enviado un atuendo de la última temporada de una de las mejores líneas de ropa.

—Como si eso me gustara –sonrió la pelirroja respondiéndole a Audrey de inmediato.

—Bueno, ser la novia oficial de Jarvis Whisp tiene muchas ventajas, le diré que me deje salir con él un tiempo –bromeó la chica.

—Puedes intentar convencerlo, es decisión de él.

—No sé porque razón te llegó a mi oficina así que decidí traerlo –le dio la caja –le eché un ojo, es bastante bueno, puedes usarlo pronto, tengo planeado una salida, tengo que avisarle a Scor… -no pongas esa cara –él y yo seguimos siendo amigos, Lily.

—Nadie te ha pedido que dejes de ser su amiga, por el contrario, es agradable que no me dejes de hablar tomando en cuenta que no he hecho cosas muy agradables.

—No ha sido tu culpa eso –la tranquilizó –aun así, tengo que avisarle a Jarvis, puedo invitar a Dominique y a Teddy –sonrió ella.

—No cuentes con Dom y conmigo ese día –informó la pelirroja.

—No te he dicho cuando es –se quejó McLaggen.

—Todas las fechas estamos ocupadas, mira te diré la verdad, lo que ocurrió realmente sirvió de algo, Dom y yo nos hemos unido un poco, así que gané una amiga.

—Pero sigue siendo tu prima –le recordó.

—Estoy buscando apartamento y ella se ofreció, claro que quitó la oferta porque el profesor Lupin la amenazó.

—Son muy amigos ellos ¿no?

—Los mejores –admitió.

—Qué lindo, como tú y Scor, sus citas dobles serán encantadoras, claro, cuando perdones a Scor y dejes que Teddy te conquiste –sonrió la chica y Lily gruñó.

—Yo no tengo nada que perdonar a nadie ni dejar que nadie me conquiste –entró para dejar el paquete en el escritorio y ni siquiera se inquietó al verlo, ni porque estuviese escuchando la plática.

—Ya dejamos claro que Jarvis no es el indicado para ti –reprochó Audrey –y aunque me encante la pareja que haces con Scorpius y su adorable relación, él tampoco es el indicado para ti, es el indicado para Dominique, porque también lucen encantadores, Teddy es el indicado para ti, Lily, es atractivo, varonil…

—Si tanto te gusta mi profesor, sal con él, no me importa, Audrey, sencillo como eso, no puedo opinar nada respecto a Dominique, pero ahora que no salgo con Jarvis, y ella se niega a salir con el profesor Malfoy, posiblemente haga una excelente pareja con Jarv, se llevan bien.

—A Jarvis no le interesa Dominique, jamás se entrometería con la chica de un amigo, y él y Scorpius son amigos.

—Entonces no sé, pero dejemos a las personas de la Academia en la Academia, ahora estoy en el trabajo.

—Bien, te presentaré a alguien nuevo ¿quieres? Un nuevo amigo, si tú y Dominique vienen, te presentaré posiblemente al sustituto de Scorpius como mejor amigo –sonrió Audrey.

—No dejarás de molestarme ¿cierto? –puso los ojos en blanco.

—Por supuesto que no, ya sabes lo que digo, además, tienes que salir, tienes cara triste y parece que estás en otro mundo.

—No fue un buen día en la Academia, eso es todo.

—Tus profesores Lupin y Malfoy ¿cierto? Es porque no quieres verlos

—Es un conjunto, y eso ha sido desde que entré, no es reciente –admitió –el mundo de los Aurores no es todo lo que yo siempre soñé, los veía como unos héroes, pero ahora sé que son arrogantes e idiotas, creen que regresar a enseñar es rebajarse con un montón de idiotas.

—Bueno, compréndelos, ellos están en las ligas mayores y…

—Ojoloco Moody era el mejor Auror, y regresó a dar clases a Hogwarts.

—Yo no recuerdo así la historia –contestó confundida Audrey.

—Bueno, pero lo hubiese hecho si Barty Crouch Jr. Lo hubiese permitido.

—Cierto –admitió Audrey riéndose.

—Además, es complicado trabajar cuando nadie a tu alrededor te quiere.

—Eso es lo que tenías –la abrazó –vamos, Lily, tienes que sacar con alguien todo eso que te está oprimiendo.

—Los hubieses visto, Audrey –chilló –su cara de burla cuando hoy me quedé sola a mitad del aula, nadie quiere trabajar conmigo, sé que soy torpe, pero en serio quiero ser Auror.

—Cariño –la estrujó más –no sabía que estabas aquí, Scorpius –enarcó una ceja la rubia cuando el hombre salió de la oficina de Lily.

—Bueno, para Lily es como si no estuviera –admitió –y ya te he dicho que lamento lo de la clase, olvidé que eran impares.

—Así que fue tu culpa –lo fulminó con la mirada.

—Sólo quería que entendiera la diferencia entre amigos y parejas, tú lo entenderías en ese ejercicio, porque tú eres mi amiga, Lily, eres como mi compañera, tu cuidas mi espalda yo cuido la tuya, daría mi vida por la tuya como sé que darías la tuya por la mía incluso en este momento que estás tan enfadada, sé porque lo estas, lo comprendo, sólo quiero que me perdones.

—Te perdono –lo observó –si eso es lo que necesitas está bien, te perdono –le informó la pelirroja alejándose de Audrey y salió de su oficina.

—Eso no fue sincero ¿cierto? –interrogó a la chica.

—Sí, si lo fue ¿qué fue lo que pasó, Scor?

—Me acosté con Victoire –admitió.

—Oh maldito hijo de…

— ¡Me dio Amortentia! –se defendió enfadado.

—Ya –se calmó la rubia y Scorpius suspiró, lo que menos quería era a otra amiga furiosa con él por un descuido –pero ¿por qué te dio amortentia?

—Quería que la metiera al equipo, la única forma de que yo hiciera algo así, era hechizado, así que lo hizo, me dio amortentia, pero las cosas se complicaron bastante.

—Eso pasa cuando no la preparas bien –se encogió de hombros Audrey –eso explica porque Teddy no tiene novia, porque tú no tienes novia ni amiga, espera, eso no explica lo de Lily.

—Cuando intenté que Dominique me perdonara le dije que la única relación que me importaba era la que tenía con ella, ni la de mis padres, Albus o Lily me importaba tanto como mi relación con ella.

—Te diré algo, como mujer, más que como amiga, un lo siento no es lo que ellas están esperando, las palabras, mi amigo, se desvanecen, los actos no, los hechos tampoco, así que actúa un poco y después, para adornar, pides perdón.

— ¿Qué tengo que hacer? –la observó suplicante.

—No voy a solucionarte todo, por el momento te he ayudado bastante, Scor, créeme.

—Y eso de que vas a presentarle a mi reemplazo…

—Era un decir –se burló Audrey –sólo quiero que salga a divertirse un poco, estará Teddy, le he dicho que tiene que jugar bastante sucio si quiere conquistarla.

—Ted no jugará sucio –se burló –está bastante convencido en dejarla en paz.

—Entonces invitaré a alguien –informó Audrey saliendo del lugar.

Scorpius siguió el ejemplo de su amiga y fue hasta la oficina de su padre, hacía días que no lo veía, de hecho, desde su discusión, desde que le había informado que se iba a separar de su madre, y le dijo que había estado enamorado de otra mujer por mucho tiempo, lo había puesto furioso, y luego ocurrió lo de Victoire y comprendió que si posiblemente las cosas no se arreglaban, terminaría cometiendo los mismos errores de su padre, casándose con una mujer amando a otra.

—El gran profesor ha venido a ver a su padre –se burló.

—Tengo bastante con lo que me ha estado pasando como para que te burles de mí todavía papá.

—Es momento de que actúes y no sólo vayas a llorar pidiendo perdón ¿no es lo que dijiste? –Sonrió –mientras más tarde actúes, más frías las cosas estarán y a nadie le importará y admito que Dominique Weasley no me desagrada como nuera –envió una lechuza y Scorpius sonrió.

—Bueno, tomando en cuenta que me dijiste que Lily sólo me interesaba momentáneamente y no arruinara las cosas, creeré que Dominique realmente es la indicada –sonrió.

oOo

Lily llegó al apartamento con sus cosas, la caja que había enviado Witch Weekly, las de la Academia y unas cuantas del trabajo, Teddy estaba ahí, sentado en el sofá riendo divertido, la observó sin perder la sonrisa, así que no entendió nada.

—Hacía mucho que no nos reuníamos Lupin –dijo la voz de una mujer desde la cocina.

—Lo sé Maya –contestó poniéndose de pie.

Lily observó a la mujer salir, la reconoció de inmediato, era Maya Clarke, una de las modelos de Witch Weekly, le sonrió encantada cuando la vio, fue hasta ella y la abrazó todo lo que pudo ya que tenía las cosas en la mano y después la besó en la mejilla.

—Lily, no sabía que ustedes… -los señaló –créeme que cuando lo vi y me invitó no pensé que era un hombre comprometido.

—No lo es –negó Lily divertida –es soltero, de hecho, sólo compartimos apartamento.

—Claro –admitió chasqueando la lengua –sales con Jarvis Whisp ¿cierto?

—Sí, cierto –admitió con una sonrisa –yo los dejo, tengo un par de cosas que hacer.

—Como volver a salir en la portada de la revista, ya me dijeron –sonrió.

—Eso tengo que charlarlo con Jarvis aun.

— ¿Por qué tienes que pedir su consentimiento? –frunció el ceño Teddy.

—Fue un gusto verte –se despidió de Maya y fue hasta su habitación.

Aventó todo sobre su cama haciendo que el contenido de la caja saliera a relucir, abrió los ojos sorprendida y su rostro de inmediato ardió, no podía creer que le habían enviado algo así.

—Volviste pronto ¿quieres unirte? –preguntó Maya, Lily volteó a verla, estaba bastante cerca de Teddy.

—N-no, gracias –ató la caja a la pata de su lechuza.

— ¿Qué ocurre? Eso es lo que enviaron esta mañana los de la revista ¿no te gustó?

— ¡No voy a ponerme eso! –chilló.

Maya se levantó, le quitó la caja haciendo que la lechuza se enfadara y sacó las prendas, haciendo que el cabello de Teddy fuera de un castaño claro a un rojo pasión en un solo segundo.

—Es bastante sexy, Lily –observó el encaje de la lencería provocativa –puedo jurarte que algo así puede solucionar los problemas después de una pelea –se rió –a los hombres les encanta, Jarvis babeará si te ve con eso puesto.

—Pues digamos que no es algo que usaría, jamás –se las quitó y se puso aún más roja cuando la mirada intensa de Teddy se posó en ella.