CAPÍTULO 7

(Voz de Demetri)

"¿Dónde está?" Pregunta el amo Aro.

"Mis amos, no…" Comienza a decir Giana.

"Maestro." Afirma Felix dando un par de pasos adelante. "Hace una semana que se puso en contacto con nosotros."

"Ah… veo que la chica sigue teniendo sus… preferencias." Afirma el maestro Aro sonriendo.

"Mandó un mensaje a la centralita y como no había nadie, yo mismo lo cogí." Le dice escurriendo un poco el bulto.

"¿Por qué no tenemos noticias?" Pregunta el maestro Cayo sin tanta paciencia y más malhumor.

"Dijo que estaba en una situación complicada." Afirma Felix.

"Los lobo comienzan a acercársele demasiado." Añado yo. "Lo mencionó en sus mensajes anteriores."

"¡Su deber!" Grita el maestro Cayo golpeando su trono molesto. "Es espiar e informar. Encontrar sus puntos débiles y permitirnos aniquilarlos a todos de un solo golpe."

"Cayo, Cayo, Cayo." Le dice Aro negando con un gesto de dedos. "La chica es importante para nosotros, somos una familia, y en la familia, nos cuidamos todos y confiamos en el resto. Nosotros somos los padres, y como padres que somos, tenemos que cuidar de nuestros hijos."

"Tan solo…" Dice Félix rápidamente para carraspear. "Dijo que tan solo necesita tiempo, maestros. Se pondrá en contacto en cuanto pueda, pero de momento la vigilan."

"¿Nos dio datos?" Pregunta el maestro Cayo. "¿Puntos flacos?. ¿Nos ha dado algo?"

"Dicen que son fuertes, les ha visto levantar casi 4 veces su peso." Afirmo echando una mano con los datos que tenemos. "Y veloces, no tanto como un vampiro, pero nunca van solos, así que cazan a la presa en grupo. Aparte de eso… no ha podido indagar mucho más."

"¿Solo eso?" Dice Cayo.

"Es un poco… escueto." Afirma el maestro Aro decepcionado.

"Perdón, maestro." Afirma Félix. "Pero afirma que es difícil para ella contactar, la tienen demasiado bajo control. Contactar más a menudo sería arriesgado para ella y para el plan."

"Si la descubren será cría muerta." Afirma Jane sonriendo con suficiencia. "Los lobos la despiezarían fácilmente y estaría sola."

Ahora podía verlo, salvo por Félix y por mí que teníamos un cierto cariño hacia esa chica, el resto de gente no tenía interés alguno en ella.

Y de hecho, para gente como Jane, Alec o algún otro, Annuk ni siquiera era digna de un mínimo de respeto como el resto; porque para ellos, ella no era siquiera como nosotros, ella era algo extraño y peligroso, algo que temer y a la vez despreciar por ser en parte aún humano.

Y tan pronto como puedo, me acerco a Felix.

"Tienes que controlar tus muestras de interés por ella." Le aviso.

"Está en peligro." Me dice. "El otro día sentí cómo si estuviésen matándola, fue… fue un presentimiento, pero parecía real."

"Sabes que no puedes ir." Le digo susurrando. "Está sola en esto."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Seth)

"Un poco más a la derecha… más… más… un poco menos, hombres." Nos dice Leah que nos guía mientras vamos poniendo la estructura de la barra que será el bar nuevo en la playa, con parte en la playa y parte junto al aparcamiento dado que habrá caminos de madera que unan ambos al bar que está montando Ann. "Ya está, perfecto."

"Menos mal, comienzo a pensar que sea una obra arquitectónica." Se queja Jared.

"Gracias por la ayuda." Nos dice Ann. "Es un alivio tener a tanta gente fuerte ayudándome, yo sola no podría hacer tanto en tan poco tiempo."

"No importa, de hecho nos estás alimentando tú." Le dice Leah.

"Pero qué cara tienes." Le dice Paul. "Tú no haces nada duro."

"Faltaría más, soy una mujer y vosotros hombres." Les contesta mi hermana.

"¿Qué tal te ha ido en el trabajo?" Le pregunto.

"La nieta ha vuelvo a llegar en medio del turno y se me ha quedado mirando." Me dice encogiéndome de hombros. "Comienza a incomodarme un poco, pero aparte de eso… bien, cada vez viene más gente a que les sirva cosas para llevar. Y la cafetera ha vuelto a averiarse, así que hemos vuelto a repasar el café 'al puchero' y me he pasado la mañana haciendo café así."

"Menos mal que aquí usarás café de sobre." Le dice Leah.

"Sí, pero también voy a hacer café de grano, he encontrado una cafetera para el fuego que es una maravilla." Afirma ella sonriendo.

"¿Seguro que estás bien?" Le pregunto reparando en que la camisa no está exactamente igual que esa mañana.

"Sí, solo estoy un poco cansada, eso es todo." Afirma sonriendo mientras Embry se nos acerca y ella se aleja para que Arik la siga segundos después y vea cómo ambos parecen hablar algo dentro de la cabaña donde alguien se dejó la radio puesta por lo que no puedo oír lo que dicen.

"Hoy han vuelto a reñirle." Me dice Embry. "Ha salido a tomar un café y a dar una vuelta porque no se encontraba bien y ha vuelto a desaparecer durante casi una hora, cuando ha vuelto juraría que estaba con arañazos, pero es evidente que me confundía."

"Esto comienza a sonar peor que mal." Afirmo. "Igual deberíamos avisar a un médico."

"Estoy de acuerdo, necesita ir a un médico." Afirma Jake. "Comienza a no ser normal que pierda la noción del tiempo durante tanto tiempo y tan seguido."

Eso comienza a preocuparme, porque tal vez lo que tuviera no fuese simple amnesia como decía Carlisle, tal vez fuese algo más. Podía ser algo grave.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Ann)

"Te digo que estoy bien." Le digo.

"Pues entonces deberías fingir mejor." Afirma. "Los chicos han estado hablando de que les preocupa tu constante pérdida de memoria durante periodos de tiempo."

Eso también me preocupaba a mí. Nunca antes me había pasado, y era mentira que perdiera el conocimiento, era solo que… me costaba recordar.

"No sabes lo que es vivir así." Le digo.

"No, tal vez no, pero si quieres seguir viviendo aquí más te vale que pienses en cómo vas a hacer para salir de esta si te llevan al médico."

Eso sería un problema gordo, y no podía pedir ayuda a casa, ya tenía suficientes problemas con no poder informar en unos días porque no me dejaban sola casi ni a sol ni a sombra. Como para encima ahora añadirle más problemas aún.

"Sabes que el chico que no para de aparecer por aquí ha pegado la oreja a lo que hablamos ¿no?" Me sobresalta.

"No creo que haya oído nada, tenemos la música alta." Niego.

¿Y si lo había oído? No, era imposible, yo tampoco podía oírles lo que hablaban fuera.

"Ese chico parece realmente preocupado por ti." Me dice Arik pasándome una bola que huele a algas que apesta. "Ten, muerde un poco, es un viejo remedio de mi gente para las cosas del estómago y la mente."

"No quiero que me envenenes." Afirmo.

"Oh, vamos, todo te sabe a barro, no vas a morirte por un poco de medicina." Afirma para morder un pedacito y tragarlo. "¿Ves? No pasa nada."

No me fío del todo de ese chico, pero realmente me siento mal, así que tímidamente muerdo un trozo para comprobar que no hay respuesta sospechosa por su parte y masticar ese trocito que me sabe a barro mezclado con algas antes de tragarlo.

"Vale, come poco a poco si quieres, pero vete comiéndotela y ya verás como enseguida te encuentras mejor."

Entonces noto cómo hay alguien en la puerta y esta se abre para que Seth entre y se ponga serio al vernos allí.

"Ya hemos acabado de montar la barra." Me dice. "Me han pedido que entrara a preguntar si tenías algo para anclarla al suelo."

"Ah, ahora mismo te la doy." Afirmo. "Arik me ha traído unas escuadras para fijarlas y…"

"Como no." Murmura para él mismo.

"¿Perdona?" Le digo fingiendo que no lo he oído.

"Decía que creo que servirá." Afirma sonriéndome.

"Eso espero." Afirmo sonriendo. "Por cierto, estaba pensando que necesitaré camareros, así que… bueno, pensaba que tu hermana podría echarme una mano ¿tú qué crees?"

"Que podrías intentarlo, no creo que te muerda si se lo ofreces." Me dice. "Y yo podría trabajar también y así no tienes que tener a…"

"Agradezco la oferta, pero tú tienes que ir a clase." Le corto rápidamente. "Y de paso decirme qué es lo que coméis todos vosotros para estar así de grandes y cachas."

"Se llama entrenamiento." Me dice Paul bromeando.

"Tú tampoco es que estés tan mal." Me dice Jacob. "Comparada con otras, claro."

"Espero que eso no sea un intento de ligar porque no me gustas de ese modo." Le digo levantando una ceja.

"¿Acaso hay otro?" Me pregunta bromeando.

"No lo sé, podría ser." Afirmo encogiéndome de hombros.

"Pero no lo recuerdas ¿no?" Me pregunta Quil.

"Entonces aún hay posibilidades." Afirma Embry divertido.

"Sí, supongo." Afirmo rindiéndome a las evidencias y encontrando otro hilo donde tirar.

Si siguiera las técnicas de Heidi… bueno, podría sacar información fácilmente y a la vez estaría cubriéndome las espaldas sobre lo que a protección contra ellos se refería en caso de que me pillaran.

Pero no, yo no era como ella, para ser tan perra había que servir, y yo quería pensar que aún conservaba aunque fuera un trocito de alma y mi orgullo intactos.

Además, esos chicos no se merecían eso.

"¿Seguro que estás bien?" Me pregunta Sam.

"Sí, solo estoy un poco cansada, eso es todo." Afirmo.

"Emily me ha dicho que cuando ha pasado a comprar estaba lleno." Me dice.

"Sí, mi madre me ha dicho lo mismo." Afirma Seth sorniendo. "Eso es bueno ¿no?"

"Sí para las ventas y no tanto para mí porque me deja totalmente reventada." Afirmo para sonreír. "Pero vale la pena porque me está pagando el bar, y a la gente que me echáis un cable con esto, la comida y bebida que puedo ofreceros."

"Tan solo ten cuidado." Me dice. "Trabajar duro está bien, pero si no cuidas de ti misma, no te quedará nada con qué trabajar."

¿Acaso eso era preocupación?. ¿Por mí?

Pero no era posible, quiero decir… casi no me conocían y desde el primer momento me habían hecho todo demasiado fácil, y ahora… ahora se preocupaban por mí de verdad, en algo tan nimio como que si trabajaba demasiado duro y no descansaba acabaría por enfermar, teóricamente.

"Gracias." Le digo. "Lo tendré en cuenta."

Eso le hace sonreír y vuelve a su trabajo mientras yo me dedico a ayudar a poner los bancos de pie para comprobar si sirven para la barra y entonces voy a ayudar a juntar peldaños del camino para poner hacia la playa y el aparcamiento.

(Salto espacio-temporal)

"Oye, voy a salir un poco con Marina." Me dice Arik mientras cenamos haciéndome reparar en que ya ha acabado y nosotros aún seguimos cenando. "Haremos una fiesta en la playa a media noche, así que no te preocupes por mí."

"Vale, diviértete." Le digo con un gesto de mano.

"¿No deberías decirle que vuelva pronto porque mañana tiene que madrugar para ayudarte en lo de montar el bar?"

"Nunca deja de trabajar por tener sueño." Les digo negando suavemente.

Sé que en cuanto comiencen con la fiesta en la playa, seré libre de perderme y correr a cazar, porque con lo que me habían mandado y tenía en la cueva… bueno, últimamente sentía que no era suficiente, me daba un poco de mal estómago y a la vez me llenaba, lo que era una contradicción.

Claro que no podía alimentarme tanto como me gustaría porque siempre tenía a uno u otro cerca y eso me limitaba demasiado; por no hablar de que seguía sintiendo esa mirada de alguien que me espiaba clavada en mi nuca.

"Igual podríamos ir a la fiesta en la playa." Dijo Embry. "Solo para controlar que no se salga de madre."

"Di la verdad, te gustan las chicas amigas de Arik." Le digo divertida.

"Oye, que soy el único que no tiene novia aquí." Me dice digno.

"Ni Quil, ni Jacob, ni Seth… y Leah creo que tampoco tiene noviA." Le digo.

"Estaría bueno." Afirma la aludida entendiendo que pretendía ser una broma.

"¿Y qué hay de ti?" Me dice Jacob llenándome el vaso de cerveza. "¿Recuerdas si hay alguien especial?"

"No, pero siento que hay gente a la que he olvidado." Afirmo.

¿Por qué no podía mentir y simplemente decir que no había nadie?

Si creían que no había nadie, podía mostrarme más abierta hacia eso con cualquiera de ellos, de los que no tenían pareja.

¿Por qué me sentía mal mintiéndoles?

"Entonces… digamos que si alguien te propusiera algo… tú podrías pensarte si salir con esa persona ¿no?" Me dijo Embry.

"Supongo que estás de broma, pero sí." Asiento. "Podría pensármelo."

Eso hace que a Seth se le iluminen los ojos y incluso yo soy capaz de notar que su sonrisa ha cambiado casi imperceptiblemente.

"Oye, te echo un pulso." Le dice Embry a Seth. "El mejor de los dos saca a la dama a tomar algo el fin de semana."

"Acepto." Afirma Seth.

"Oye, un momento." Le digo riéndome. "¿Acaso no tiene la dama algo que decir?"

"Sí, el lugar y el día." Afirma Embry. "Oh, vamos, tienes que salir de aquí."

"La verdad es que es un poco deprimente ir del trabajo a casa y a seguir trabajando para hacerte la casa." Me dice Jared.

Entonces les veo comenzar a hacer pulsos, primero uno y luego otro, y al final eso acaba degenerando en pulsos porque sí y yo sonrío mientras me cojo mi botellín de cerveza.

"¿Te apetece echarme a mí uno?" Me pregunta Leah cuando Jacob le da un codazo para señalarme con la mirada.

"No creo que sea buena idea." Afirmo sonriéndole sabiendo que probablemente fuese más fuerte que ella gracias a mi padre. "Es evidente que me ganarías, tienes unos bíceps que me dan envidia."

"Oh, venga, prometo tomármelo con calma." Me dice.

"No, en serio, no creo que sea buena idea." Afirmo sonriéndole. "Si me ganases tendrías que competir contra ellos y si les ganas tendría que ir a donde sea contigo."

"Si tengo que llevarte ten por seguro que te llevaría a un bar para conocer a chicos guapos, estos… bueno, quitando a mi hermano que es mi hermano… bah, no vale la pena ni gastar saliva."

Eso hace que sonría divertida mientras los chicos se quejan; entonces se me ocurre una buena idea para poder alejarme, y eso sería cuando cayera la noche en serio.

(Salto espacio-temporal)

Es muy tarde por la noche cuando me incorporo en mi cama y en ropa interior voy a la ventana para comprobar que fuera, a unos cuantos metros, la fiesta sigue, y que hay algunos lobos allí si bien la mayoría se han ido a sus casas.

Entonces me preparo y salgo, me pongo apenas un bañador y una camiseta antes de abrir la puerta y pegarme a la pared cerrándola de nuevo cuando estoy fuera para caminar rodeándola y pegándome a las piedras para intentar fundirme con sus sombras, correr al agua donde corro casi por la superficie levantando agua para saltar de cabeza tras mirar a la gente de la playa y ver cómo Arik asiente mirándome y para cuando los chicos miran hacia donde él ha mirado, yo ya he desaparecido bajo el agua en un salto largo para sumergirme.

Nadar nunca me ha supuesto un problema, y trepar menos aún porque es realmente fácil cuando eres más ágil y fuerte que una persona normal.

Cuando llego arriba de mi camino vertical, me escurro un poco el pelo. Es una manía mía que el resto de familia no tolera demasiado, no le ven la importancia ni el uso a hacer eso porque creen que es un modo de perder segundos de tiempo, pero para mí sí es importante.

"Bueno, en marcha." Afirmo para mí comprobando que no me han seguido y tampoco parece haber nadie cerca. "A correr."

Sonriéndo, corro por le bosque, hasta que me quedo sin aliento casi y entonces sonrío aún más para saltar un cortado y caer casi en el borde.

Félix o Demetri hubieran podido saltar cuatro veces más, pero lo mío tampoco está mal.

Y entonces lo detecto, la respiración de otro ser cerca, algo grande, así que salto a un árbol para trepar solo por si acaso.

Y entonces voy saltando por los árboles para ir bajando de vez en cuando con los saltos y volver a trepar.

Hasta que consigo encontrar una presa, un ciervo, eso me daría comida para una buena temporada, y tengo que ahorrar energías, si pudiera cazarlo… tendría cubierta mi sed por unos días.

Olfateo el aire al verle olerlo a él también, y entonces salto sobre él, solo que no soy suficientemente fuerte para derribarlo y tras un forcejeo, acaba escapando herido, dejándome a mí en el suelo en medio de una espantada de otro par.

Pero yo soy más rápida y agarro de la pata a uno de ellos para derribarlo y saltarle encima y atacar a su garganta rápidamente.

Es rápido y brutal, escupo a un lado el trozo arrancado antes de succionar con avidez el caliente líquido granate que corre dentro de él hasta dejarlo seco de toda vida y mi estómago lleno, entonces mi propio estómago se revela y me doblo para vomitar sin vomitar la sangre que ha llenado mi estómago.

Y entonces los percibo, vienen acercándose deprisa, a una velocidad inusual por lo que salto rápidamente a los árboles para alejarme de sus afilados dientes y correr saltando de árbol en árbol hasta que llego a un cortado con una cascada donde veo frente a mí a los Cullen.

"Elige." Dicen. "Ellos o nosotros te cogerán."

Me aterroriza pensar que puedan matarme, que me hayan descubierto.

Así que tomo aliento y estoy a punto de saltar cuando me pego tronco al ver otra sombra saltando hacia los Cullen, un hombre, ojos rojos como el fuego y cabellos rubios.

Mi corazón va a mil mientras me mantengo pegada al tronco, temblando de miedo, notando las rodillas flojas y bailando con vida propia.

Cierro los ojos mientras noto de nuevo las arcadas y entonces noto un lobo golpeando el árbol donde estoy, no tengo más opción, así que arranco un par de ramas y me tapo con el follaje mientras salto para caer al agua mientras pierdo la conciencia.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Seth)

Aún estoy en la playa con el chico que vive con Ann cuando percibo un olor extraño y veo que él se levanta alarmado con la chica rubia y la morena que se sientan siempre con él, es solo entonces cuando miro tras de mí y veo que hay algo en el agua, en la orilla, algo que repta ligeramente un par de metros antes de caer desplomado a la arena.

Entonces yo también me levanto alarmado para casi correr cuando me doy cuenta que ese 'algo' es realmente una persona.

Adelanto a todos y me caigo de rodillas al comprobar que quien se ha arrastrado, no es otra que Ann.

"Ann… no, no… venga, despierta…" Le pido moviéndola.

"Espera, déjame." Me dice Arik.

"Apártate de aquí." Afirmo cogiendo a Ann en brazos.

Es extraño pero vuelve a estar caliente, como si tuviera fiebre muy leve.

"¡Leah, llama a un médico!" Le grito mientras corro a llevarla a su casa.

De nuevo y como siempre, su puerta está abierta, cosa que no me extraña puesto que si estaba en la playa y mojada como estaba, juraría que era porque había salido, el problema era que no la habíamos sentido salir siquiera.

"Seth, el médico está de camino." Me contesta Leah.

"Esto no le va a gustar." Afirma Arik.

"¿Y a ti qué coño te pasa?" Le pregunto furioso.

"Nada, solo que cuando se despierte no le va a gustar un pelo." Me dice encogiéndose de hombros.

"¿A ti qué coño te pasa?" Le pregunta mi hermana. "Joder, está inconsciente, y tiene fiebre. No está en posición de decidir."

"Sí, bueno, eso es raro." Afirma. "Pero aún así, no creo que sea tan buena idea."

"Pasemos de él." Afirmo. "Voy a coger agua fría para ponérsela en la frente."

(Salto espacio-temporal)

"Es extraño." Afirma el médico tras medirle la presión y hacer las comprobaciones pertinentes en Ann.

"¿Qué tiene?" Le pregunta Jake.

"No lo sé." Niega. "Pero a simple vista parece estar perfectamente, salvo por esas décimas de fiebre que ya no tiene porque ha bajado su temperatura drásticamente, sin embargo, sigue dentro de lo humanamente posible."

Eso era malo también ¿no?

"¿Y por qué se desmayó?" Pregunta Leah.

"No lo sé." Niega el doctor. "¿Habéis dicho que tenía amnesia? Podría ser un problema neurológico."

"¿Podemos hacer algo por ella?" Le digo.

"De momento controlarle la temperatura." Nos dice. "Si le sigue bajando lo mejor será que se la subáis con ropa, mantas… y si sube darle esta medicina, es un anti-térmico. Oh, y en cuanto podáis decirle que vaya a ver a un neurólogo."

"La llevará alguien mañana mismo." Afirma Jake de nuevo.

"¿Sois familia?" Nos pregunta.

"No exactamente, pero somos los tutores legales." Afirma Paul. "Algo parecido."

"Está bien." Afirma firmándonos un papel. "Cuando despierte que se tome esto, le ayudará con el malestar."

Es extraño, si no fuese porque está inconsciente juraría que Ann no está mal.

Mientras oigo cómo se van despidiendo del médico que ha venido hasta allí para encargarse de Ann, yo no puedo evitar mirarla a ella.

Está tan quieta e inmóvil que parece muerta, su pecho casi ni se mueve al respirar y respira demasiado lento.

"Nosotros vamos a ir yéndonos ya." Me dice Jake.

"Yo preferiría quedarme." Afirmo. "Al menos hasta que despierte."

"Yo vivo aquí, puedes irte sin problema." Me dice Adrik.

"No voy a irme." Le digo. "Así que más te vale ir haciéndote a la idea de que voy a estar."

"No lo decía por mí." Me dice. "Sino por ella, no creo que le haga gracia encontrarte aquí cuando despierte."

"Y eso por qué." Le dice Jake.

"Por sus sentimientos." Afirma Adrik. "Por sus sentimientos, la está ahogando."