Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

Hola, bueno, paso a dejarles capítulo, iba a publicarlo ayer por el regreso a Hogwarts, pero no alcancé el tren, así que bueno, por eso el retraso, espero que les agrade el capítulo, muchas gracias por sus consejos, por sus reviews, por sus follows, por sus favoritos, por todo, significan mucho.


Capítulo 17: Una Venganza de Reconciliación.

No había opción a dudas por parte de Jarvis, la figura de Lily seguía recostada en el sofá de la oficina, mirándole incrédulamente por el rechazo, pero había besado muchas veces a Lily, él la había enseñado a besar y no había besado a nadie más, como para que de la nada le besara así, también habían intentado bastantes veces intimar y el previo, incluso el sexo oral siempre había sido bastante bueno, pero Lily jamás se había dejado llevar de forma rápida, y si se había entregado a Edward Lupin ¿Qué hacía intentando acostarse con él? Esa no era Lily, su Lily.

La pelirroja se puso de pie y se acercó a él de nuevo, llevó sus manos a sus pectorales e intentó besarlo de nueva cuenta.

—No es la primera vez que estamos juntos, Jarvis –musitó ella dolida –no entiendo ¿por qué me estás rechazando? ¿No quieres estar conmigo?

—Piensas que vas a verme la cara de idiota –se mofó –yo no soy Lupin para que lo hagas –la sujetó y cerró el puño entorno a la muñeca de la chica.

—Me estás lastimando –chilló –Jarvis soy yo –gimoteó.

La puerta se abrió justo en el momento en que Jarvis la soltó un poco enfadado, ella al notarlo se dejó caer en el sofá.

— ¡Qué demonios te pasa! –bramó Teddy Lupin golpeándolo en el rostro.

— ¡Teddy! –Chilló Lily y se arrojó a los brazos del metamorfomago –está loco –le dije que te amo y lo que pasó entre nosotros y dijo que no iba a permitirlo.

—Te volviste loco Jarvis –soltó James y la pelirroja lo observó.

—Perfecto –se burló Jarvis –eres una magnífica actriz, eso sí –se burló.

—Basta ya –pidió ella –amo a Teddy, te lo dije.

—Ellos pueden creerte, pero yo no, no importa cuánto intentes ocultarlo, no eres.

—No sé de qué hablas –frunció el ceño enfadada.

—James, hazme un favor y trae esa lechuza –la señaló –dime como se llama Lily es más, haz que venga, creo que Edward ya ha sido parte de la demostración fascinante de cómo has entrenado a las lechuzas, es más, dime ¿Cuántas son?

—Eh ¿para qué?

—Pueden llamar a Scorpius, creo que coincidirá conmigo –sonrió.

—Está afuera –admitió James observando a su hermana.

—No importa –se encogió de hombros y se pegó a Teddy.

El rubio observó de Teddy y Lily a Jarvis que estaba cruzado de brazos, y en cuanto Lily abrió la boca observó a Jarvis.

—Lo diremos al unísono, si no les molesta –se burló Jarvis.

—De acuerdo –aceptó James.

—Victoire –pronunciaron haciendo que Teddy frunciera el ceño enfurecido.

—Insinúan que –Teddy no terminó de hablar.

—Se han vuelto completamente locos, posiblemente ella armó esto pero…

—No comprendo –intervino James.

La siguiente propuesta de Jarvis fue esperar ahí lo suficiente como para comprobar su punto o desmentirlo, obviamente Lily se negó a quedarse ahí.

—Así que ahora usas la poción multijugos para burlarte de todos –negó Teddy enfadado cuando el efecto de la poción terminó.

—La pasaste bastante bien, no lo niegues –se burló Victoire.

—Te acostaste conmigo fingiendo ser Lily –comenzó a caminar de un lado a otro.

—No te sientas mal, no solo contigo –elevó una ceja –digamos que no interrumpiste nada anoche.

— ¿Anoche? –Inquirió Jarvis –dijiste que…

—No coincidiría el tiempo, idiota –puso los ojos en blanco.

—Pero entonces, Lily… ¿le hiciste algo? –indagó preocupado Teddy.

—Claro que no –se cruzó de brazos –fui a tu apartamento a buscar a mi hermana y encontré ropa nueva en la cama de Lily, se me ocurrió la idea, tenía tiempo trabajando en la poción, por diversión –se encogió de hombros –tomé ropa, tomé su cepillo, y la pasaste bastante bien, murmurando palabras sucias en su oído ¿cierto? –Le guiñó un ojo –el asunto del te amo, eso es lo que te enfada ¿no? Que por fin se lo dijiste y por fin ella te lo había dicho –hizo un puchero –es una lástima.

—Honestamente, creo que me estoy perdiendo de algo aquí ¿por qué fingirías ser Lily, Vic? –Cuestionó James –eres la prometida de Teddy.

—En realidad se acostó con Scorpius por un puesto en los Cannons, pero… no le salieron las cosas como pensó ¿cierto?

—Sabes que puedo llevarte a Azkaban por lo que hiciste –se cruzó de brazos James –tal vez ellos dos no estén en servicio ahora, pero yo sí.

—Es sólo diversión.

—Diversión, dices, usando la imagen de mi hermana para acostarte con todo el mundo mágico, que clase perversa de persona eres –se giró a Teddy –eso califica dentro de tendencias a las artes oscuras ¿no es así? –sonrió –voy a decirte algo, Vic –avanzó hasta ella y se agachó un poco –eras mi prima favorita, porque tenías todo lo que se necesitaba para ser Auror, pero decidiste luchar por lo que se te da bastante mal, el Quidditch, tenías las agallas de luchar por lo que querías, pero, no voy a preferirte sobre mi hermana, jamás, en ningún aspecto y sí ellos piensan dejarlo así, es su decisión, pero la mía, como el favorito del tío Georgie –se burló –voy a divertirme dejándote en la sección de máxima seguridad en Azkaban una semana, en la celda que solía ser de Bellatrix Lestrange y si se te ocurre decir que lo hice, te dejaré ahí por cualquier motivo mínimo que encuentre.

James Sirius Potter regresó hasta la oficina de Lily en el edificio de los Chudley Cannons, la tensión en el lugar era tan palpable que le disgustó un poco, Jarvis y Teddy estaban de un extremo al otro, mientras que Scorpius Malfoy esperaba a ver quién de los dos daba el primer paso para algo.

—Regresé, veo que me han extrañado –se dejó caer en el sofá.

—No quiero que le digan a Lily –habló Teddy observando a James y a Scorpius –contigo no tengo ninguna clase de lealtad y no la quiero –le escupió a Jarvis –pero no puedes decirle a Lily.

—Ya lo dijiste, no tenemos ninguna lealtad para con el otro –contestó Jarvis enfadado –lo mejor es que ella lo sepa, puedes encerrarla una semana en Azkaban, pero no es la primera vez que Victoire hace cosas para perjudicar a Lily.

—Creo que lo pensará dos veces ahora para hacerlo –empezó James –estoy de acuerdo con ambos –Teddy le dedicó una mirada enfadada –vamos a decirle a Lily lo que ocurrió hoy, y sólo hoy.

—Yo no pensaba decirle a Lils que su prima Victoire se acostó con Edward fingiendo ser ella, eso no tengo que decirlo yo –observó a Teddy.

—Aun así, lo que Victoire hizo ha sido poco comparado con lo que ha podido hacer –admitió Scorpius.

—Si vuelve a hacer algo así, yo solucionaré el problema, se los prometo.

—Vas a esperar a que ella lo intente de nuevo, deberían hablar con su familia ya, porque a todos aquí nos preocupa Lily –admitió Jarvis –pero ella por celos puede terminar en un problema que afectará a todos, por decidir quedarnos callados.

—Tú no eres parte de la familia –lo encaró Teddy –no opines.

—Bien.

James, Scorpius y Teddy llegaron al apartamento de éste último, Lily estaba recostada en el sofá, con los ojos cerrados y con la mano en la cabeza, así que el metamorfomago observó a James y después al rubio que sonrió como un bobo.

—Sí que les gusta estar juntos –se burló Dominique saliendo de la cocina, haciendo que Lily abriera los ojos.

— ¿Cuánto tiempo llevan ahí? –los interrogó.

—Qué clase de Auror serás hermanita –se burló James.

—Déjala en paz –la defendió Domine –cuando vine al apartamento la encontré inconsciente, he estado preocupada por ella porque no se ha reportado en semana y media y cuando la encuentro está media muerta.

—No eres la única que no ha sabido nada de ella –bufó Scorpius enfadado –le pregunté a mi padre por ti y me dijo que no me importaba pero que no habría envíos por un tiempo ¿dónde estabas?

—Eso no te importa –contestó Lily.

—Pues me importa más de lo que piensas –se sentó junto a ella y se acercó tanto como pudo, haciéndola retroceder incómoda –voy a decírtelo y espero que tu pequeño cerebro de mosco lo entienda –la sujetó de la nuca –no me importas como mujer, esa relación contigo no me interesa aunque en un momento de mi vida deseaba porque fueras la mujer de mi vida, así que todo ese sentimiento confuso que tuve contigo se convirtió en amistad, en algo mayor a eso, Lily, no me importa que tu apellido sea Potter, y que compartas la sangre mestiza con el idiota de Albus y el mujerzuelo de James –sus ojos grises brillaron –para mi eres como mi hermana pequeña, Lily, esa clase de relación que no te importa desgastar porque sabes que jamás se romperá, pero no conté con que tal vez tú sólo me veías como a Scorpius Malfoy, el idiota que a veces te aconseja, no me molesta que estés enfadada conmigo por lo que escuchaste que le dije a Dominique porque es cierto, la única relación que me importa cuidar es la de ella conmigo, creía que a ti ya te tenía, que jamás me dejarías, que nada nos podría separar y romper ese lazo, y me equivoqué –se burló –para ti sólo soy alguien a quien puedes reemplazar con otro y eso es lo que duele, el hecho de que estás tan enfadada, que he perdido a la única hermana que he decidido adoptar.

—Scorpius –musitó Lily.

—Albus es mi amigo, sí, pero incluso con él, siendo un chico y todo, no tengo la misma confianza que tengo contigo, tú eres mía, Lily, no en el aspecto amoroso/sexual –aclaró a los presentes –y yo soy tuyo, no importa que tu prima sea una loca desquiciada que usa poción multijugos para convertirse en ti, o que tu otra prima sea una desconsiderada que termine nuestra relación porque es más sencillo tirar lo que no funciona y se complica a intentar solucionarlo, no importa nada de eso, somos Lily Potter y Scorpius Malfoy contra el mundo. Es más fácil reconocerte a ti que a Dominique –admitió haciendo que la rubia se riera haciendo que todos la observaran.

—Oh Scorpius, eres un idiota –contestó riendo aún.

—Pero soy el idiota de Lily ¿cierto? –la observó.

La pelirroja desvió la mirada, no quería que la viera llorar, siempre le decía que hacía viscos cuando lloraba, y siempre la hacía enfadar tanto que olvidaba la razón por la cual lloraba, así que el rubio se alejó dándose por vencido. Lily se quitó la pequeña manta que le había tejido su abuela y se arrojó a los brazos de su mejor amigo, en su semana y media lejos, había estado teniendo una charla bastante interesante con el abuelo de Jarvis y con el padre de Scorpius, y se había prometido que en cuanto viera a su amigo, solucionaría las cosas, jamás pensó que después de todo, fuera él, quien aún insistiera en solucionar su amistad.

—Te dije que no te levantaras –la reprendió Dominique cuando Scorpius tuvo que sostenerla de nuevo a causa del mareo.

—Ahora sí ¿qué prima demente usando poción multijugos? –elevó una ceja.

—Tuvimos un pequeño problema hace unos minutos –informó James en un tono serio y observó a Dominique –lo siento, Domine –se encogió de hombros –tuvimos que usar a tu novio para comprobar que realmente no era Lily, digamos que a Teddy y a mí nos engañó bastante bien ¿cierto, Ted? –todos observaron al metamorfomago.

—Así es –admitió sin quitar la vista de la pelirroja.

—Si pero ¿qué clase de problemas? –observó a los hombres.

—Ella tomó de tu ropa y tu cepillo y usó poción multijugos para suplantarte por diversión, aún no sabemos que hizo y que no fingiendo ser tú.

—No es como si eso fuese a ocasionar la tercera guerra mágica ¿cierto? –Se burló –no entiendo como supieron que no era yo o porque lo sospecharon.

—Jarvis Whisp –contestó Teddy –deberías reconsiderar volver con él, si él no sospecha que no eras tú, James y yo…

—Ya –se burló –ya entiendo, antes de que perdiera la conciencia ella y yo –observó a Teddy.

— ¿Te dijo algo? –interrogó el hombre preocupado.

—Discutimos un poco, me dijo un par de cosas y sugirió que volviera con Jarv, le dije que posiblemente lo hiciera, ya que sería al único que ella no podría tener –observó a los Aurores que seguían de pie frente a ella –intentó seducirlo y todo eso ¿cierto? –Sonrió –díganme que tan lejos llegó Jarvis antes de.

Teddy negó, Jarvis Whisp tenía razón, no sabía cómo se dejó embaucar por Victoire, era demasiado perfecto para ser verdad, Lily siendo una chica lo suficientemente valiente como para decirle que lo deseaba, cuando podía ver que no era así, toda esa química no era más que producto de su cerebro, de su imaginación, no existía y jamás había estado ahí.

La pelirroja frente a él era demasiado tímida, demasiado correcta para proponerle tener sexo en un callejón y pedirle que deje a su novia, por supuesto que todo había estado frente a él, las señales, incluso la forma en la que tuvieron sexo era muy pasional, un poco suave pero pasional, de la forma en la que se comportaba Victoire en la cama, la forma en la que le dijo que no era virgen y que todo lo había aprendido de Jarvis, Lily era demasiado recatada para decir eso, si se sonrojaba y negaba a usar lencería provocativa, no la imaginaba con ese clase de actitudes. Fue un claro idiota.

—Teddy –lo nombró Domine –James y Scor van a ir por algo de cenar y yo iré por algunas pociones a San Mungo ¿puedo contar contigo y cuidar de Lily en lo que regresamos? –inquirió.

—Por supuesto.

—Gracias –sonrió y usó la chimenea.

Teddy Lupin se sentó en el mismo sofá que la chica, la observó un momento, tenía claramente un nuevo aspecto, su cabello tenía unos rizos más definidos en las puntas, su piel se veía más suave y sus ojos se veían un poco menos desconfiados.

—Teddy ¿puedo preguntarte algo? –indagó en un susurro la pelirroja.

—Claro –contestó sin darle importancia, en la misma actitud despreocupada que siempre había querido mostrarle, se llevó las manos detrás de la nuca.

—Tú realmente piensas volver con ella ¿cierto? –sonrió tímida –con Victoire –aclaró –después de lo que hablé con ella esta mañana, yo… yo comprendo que a veces amas tanto a una persona que es difícil dejarle ir aunque ese amor te perjudique.

—No sé porque lo dices.

—Ya sé que no me importa, y que he dicho siempre que me encantaría que fueras parte oficial de mi familia pero –suspiró –Victoire se está convirtiendo en una persona que.

—Dices que ella no me conviene, en pocas palabras.

—Te vi con Maya, ella es encantadoramente dulce –sonrió –lucen bastante bien juntos, son una buena pareja.

—Maya sin duda es una chica encantadora y fascinante en muchos aspectos –admitió Teddy –pero no es la clase de mujer que quiero en mi vida –aceptó –me enamoré de Victoire como un idiota y…

—Lo entiendo –lo interrumpió ella –no necesito explicaciones, después de todo, como dije, no me importa.

—Tú vas a volver con Jarvis porque es seguro que te conoce mejor que nadie y jamás se acostaría con la loca de tu prima ¿cierto?

—Yo no voy a volver con Jarvis –le informó –no amo a Jarvis.

—Lo dices con pesar –contestó un poco enfadado –como si no amarlo te molestara mucho.

—Me molesta no poder amarlo como él merece, porque, Jarvis es un chico encantador y sin duda el sueño de cualquier mujer, pero no el mío, veo a la gente enamorándose, cambiando de pareja cada determinado tiempo, y no sé si es algo conmigo o es que me he quedado esperando a que… -se quedó callada.

—Esperando qué.

—Nada, es sólo que recordé una charla con el señor Malfoy, eso es todo. Pero dime, no hice nada malo contigo ¿cierto? Ya sabes, cuando Victoire usó la poción, y se convirtió en mí, no hizo nada malo contigo ¿cierto?

—No sé a qué te refieres –contestó frunciendo el ceño.

—Ya sé que no tengo de qué preocuparme, porque no era yo, pero siento la necesidad de disculparme enormemente contigo por si de alguna forma fui cruel, si te dije que eras un mal metamorfomago porque sólo cambias de color tu cabello y jamás…

El chico se giró a verla de nuevo, tenía una sonrisa juguetona y tímida al mismo tiempo, lo que a Lily le preocupaba es que Victoire hubiese dicho algo hiriente que afectara un poco la mala relación que tenían, en realidad había hecho algo para mejorarla y llevarla a un nivel mejor, y ese era su plan, que Teddy se topara con la Lily verdadera, la besara y le dijera lo mucho que le encantaba, para que ella se alejara consternada y le dijera que jamás pasó nada entre ellos, le había fallado el plan, pero de alguna forma, había funcionado, lo había herido.

—No hizo nada de lo que debas preocuparte –la tranquilizó.

—De acuerdo –sonrió.

Los dos se giraron hasta la chimenea, era muy pronto para que alguno de los que "estaban invitados" volvieran, Lily se puso de pie de inmediato cuando el hombre de cabellos rubios salió de la chimenea, observó a todos lados y frunció el ceño con cierto desagrado.

—Malfoy –gruñó Teddy.

—Señor Lupin –sonrió con educación.

—Señor Malfoy –Lily avanzó hasta él y éste la sostuvo cuando se fue de lado.

—Creí ya haber pasado la etapa donde caías a mis pies ante mi atractivo, Potter.

—Sigue siendo atractivo, no puedo hacer nada ante sus encantos –bromeó –ya bien, ¿puedo saber la razón de su visita?

—Tú eres la única razón por la que vendría hasta aquí, obviamente –observó sobre su hombro con esa mueca de desagrado.

—A Scorpius le encanta estar aquí, son bastante diferentes –sonrió Lily.

—Yo te atraigo sexualmente y él no, eso explica la diferencia entre mi hijo y yo.

Teddy observó el rubor en la pelirroja, haciéndolo enfadar, Draco Malfoy no era más que un idiota bocazas, siempre lo había pensado y lo sabía, pero el sonrojo en Lily era de dos, era cierto, o era incomodidad.

—No hablemos de eso en este momento –pidió ella confirmando a Teddy una de sus teorías, desafortunadamente para él, la peor de ellas.

—Recuerdas el evento ¿cierto?

—Va a pedirme que sea su acompañante –rió Lily, los ojos grises de Draco se posaron en ella y elevó una ceja.

—En realidad iré con Audrey –admitió encogiéndose de hombros –no eres la única empleada enamorada de mí, Potter –sonrió –estarás a cargo de la organización y antes de que te quejes, quiero decirte que envié una carta a Gringotts y a pesar de que te negaste al pago por tus servicios por esta semana y media, he hecho que abran una cámara en el banco con tu nombre y he puesto tus honorarios por tus brillantes servicios –el movimiento de cejas del rubio hizo que Teddy gruñera recordándoles que seguía ahí.

—Pero no es necesario, usted ha hecho más por mí que yo por usted.

—Lo sé –admitió –pero si a mí no me importa, a nadie le importa, así que no debería y aceptarás el pago.

—Me siento usada –frunció el ceño.

—Disfrutaste mi compañía, además, no despiertas junto algo así todos los días –sonrió.

—Pensé que Audrey dijo que contrataría a alguien para organizar el evento.

—Si fuera uno común, lo haría, este es un evento para mí, así que estoy dejando a cargo a mis dos trabajadoras estrellas.

—Somos quien mejor le conoce ¿cierto?

—No admitiré ni negaré eso delante de Lupin –volvió a ayudarla para que se sentara y avanzó hasta la chimenea pero se detuvo –tengo una propiedad en una de las mejores zonas de Londres –observó directamente a los ojos de la chica –puedo prestártela, pero si te incomoda el hecho, puedo autorizar un préstamo en el trabajo para que consigas un mejor apartamento, piénsalo –entró a la chimenea y se fue, consumido por las llamas verdes.

Teddy se acomodó incómodo y su rostro demostraba su enfado, Lily lo observó, no sabía en qué momento el metamorfomago había comenzado a no tolerar a Draco, nunca le cayó de maravilla, pero jamás se había comportado así cuando se lo topaban en otras partes o cuando Scorpius era acompañado por su padre en las épocas de colegio.

—Scorpius sabe que estás enamorada de su padre ¿cierto?

—No estoy enamorada del padre de mi mejor amigo –puso los ojos en blanco –es atractivo, incluso una chica como yo puede notarlo, y ya te lo dije, tengo una debilidad por los Malfoy, si mi madre no odiara tanto al señor Malfoy posiblemente pudiese ser una –se burló.

—Es asqueroso –bramó –tomando en cuenta de que te sientes sexualmente atraída por tu posible padre.

—Es atractivo –admitió Lily.

—Bueno, pues Harry no es mal parecido y no te sientes atraída sexualmente por tu padre ¿o sí?

La mueca de Lily fue de espanto y después se levantó corriendo, Teddy fue tras ella de inmediato, sujetó su cabello cuando el rostro de la pelirroja se acercó al retrete.

—Merlín –suplicó Lily.

Había vuelto el estómago, y sabía perfectamente que se debía al desagradable comentario de Teddy sobre ella sintiéndose atraída por su padre, una arcada la hizo girarse de nuevo al retrete, tenía que quitarse esa idea de su mente, y por fortuna, la extraña y placentera sensación se hizo presente cuando Teddy la sujetó de la espalda y comenzó a tranquilizarla.

—Estarás bien, posiblemente es una reacción secundaría a lo que sea que Dominique te diera o al hechizo que Victoire te lanzó, pero estarás bien –la pelirroja se limpió los labios y observó al preocupado hombre junto a ella.

—Estaré bien en cuanto no vuelvas a mencionar a mi padre siendo atractivo y pareciéndome –se giró para lanzar al inodoro lo poco que le quedaba en el estómago.

—Bien, no lo haré.

La llevó en brazos hasta el sofá, y se alejó porque a pesar de que Draco Malfoy la había sujetado por un poco periodo de tiempo, su olor se había apoderado de Lily.

Scorpius y James fueron los primeros en llegar, cosa que alegró a Lily y Teddy, más a ella, ya que por culpa del metamorfomago había vaciado su estómago.

—Tu padre estuvo aquí –informó Teddy.

—No por mí, me imagino –observó a Lily –le dije lo que pasó –admitió.

—Gracias por ir de chismoso con…

— ¿Y por qué Draco Malfoy se preocuparía por algo así? –inquirió James observando de su hermana a Scorpius.

—Bueno, te lo diré, pero si le dices algo a mis padres o a Albus, antes de que yo les informe, te asesinaré lentamente, James Sirius Potter –advirtió la pelirroja.

—Ya, bien, bien, no diré nada, pero dime porque Draco Malfoy se preocupa tanto por ti.

—Está saliendo con mi padre –bromeó Scorpius haciendo que Teddy se atragantara.

—Es broma –se rió divertido el rubio –no es como si mi padre no se hubiese acostado con mujeres menores que él –aclaró –pero le he pedido encarecidamente que no se meta con Lily, por respeto a mi amistad con ella, y porque posiblemente el señor Potter lo asesine.

—Bueno, podría intentar asesinarlo yo solo –admitió James –pero también es decisión de Lily con quien se acuesta –informó James observando a Teddy.

—Podría ser su padre –gruñó Teddy.

—Pero no lo es –soltó James –y creo que Lily puede decidir con quién irse a la cama, si a mi hermana le gustan los hombres mayores, ya irá en gustos, puedes anotarte a la lista, eres un hombre mayor, Teddy –sonrió.

—Así que no te importaría que Lily se acostara con Draco Malfoy, James –lo encaró Teddy.

—No, siempre y cuando sea decisión de Lily hacerlo y no la obligue –admitió.

—No te importaría que tu padre se acostara con tu mejor amiga –se giró por apoyo con Scorpius.

—Mi padre tiene suerte con las mujeres jóvenes, tampoco es como que se acueste con todas las que le sonríen y enseñan un poco de más, nunca se ha acostado con una mujer pelirroja antes, de todas las aventuras que le conozco.

—Tomas muy a la ligera las infidelidades de tu padre –murmuró Lily preocupada.

—Lo superé en cuanto supe la realidad de mis padres, así que… no puedo culparlo por todo, además es hombre, los ojos se van de un lado a otro.

—Así que le serías infiel a Dominique –gruñó Lily y le picó la mano con los palillos.

— ¡Claro que no! –Bramó –pero yo amo a Dominique y mi padre no amó jamás a mi madre, eso influye en el momento de decidir ser infiel.

—Tienes permiso, Lily, vuélvete amante de Draco Malfoy –soltó enfadado Teddy.

—Mi padre ama a otra mujer, que no es Lily, y júrame que no me harás llamarte madrastra, o mamá –se burló el rubio.

—Tendrás que llamarme mami y besar mi mano –bromeó la chica.

Después de un rato llegó Dominique, le dio una poción a Lily y la envió a dormir, mientras ella se quedaba con los Aurores en la sala, su mejor amigo estaba completamente enfadado, aunque quería demostrar que estaba tranquilo.

—Quiero que entiendas algo, Teddy –habló James –por supuesto que me pondría como loco si Lily se acuesta con el padre de Scor.

—Y yo perdería la cabeza de ser así –admitió el rubio.

—No sonó así –gruñó.

—Tienes que entender que tienes que admitir lo que sientes por Lily.

—Ya lo hice –soltó.

—Sí, pero era Victoire –soltó Scorpius –y eso no cuenta, tienes que decirle a la verdadera Lily que la amas, fue una de malas que te toparas con la desquiciada de Victoire fingiendo ser Lily.

—Sí, quieres que le diga, Lily, anoche mientras te hacía el amor, te dije que te amaba, pero claro, es posiblemente que no lo recuerdes, porque se lo dije a Victoire pensando que eras tú.

—Eso no suena muy bien –admitió James.

—Victoire hizo eso –murmuró incrédula Domine.

—Jarvis la distinguió en cuanto la vio, igual que Scorpius –soltó Teddy –no puedo decir que la amo cuando no supe distinguirla, no puedo, sería falso.

—Entonces tienes que tolerar la posibilidad de que Lily se canse de esperarte Teddy, por el momento eres el único en provocarle algo, pero no toda la vida será así, llegará alguien que aprovechará eso, y Lily irá a la cama de otro hombre al que sin duda no ama, porque te ama a ti, lo sé –musitó Domine.

—Eso es lo que tiene que hacer, encontrar a alguien más, alguien que no sea yo, alguien que no tenga una ex loca.

—Ella tiene una prima loca –informó la rubia –mi hermana está obsesionada con siempre obtener lo que quiere –observó a Scorpius –y si quieres que las cosas entre nosotros vuelvan a la normalidad, tendrás que vengarte.

—Dominique –la nombró confundido Scorpius.

—Ya me cansé de esperar a que lo adivines, Scor, quiero que te vengues, porque arruinó nuestra relación un poco, porque está arruinando la vida de tu mejor amiga fingiendo ser ella y arruinando la felicidad de estar con Teddy.

—Creo que tengo el plan perfecto.

—Tendrás que esperar, la dejaré en Azkaban un tiempo, se lo dije y lo cumpliré.

—James, eres mi primo favorito a partir de ahora –lo abrazó Dominique.

—Lo sé –sonrió.

Teddy se quedó toda la noche observando su vaso medio lleno de Whiskey de fuego, tenía una confusión consigo mismo, la vida sexual de Lily jamás le había importado, si se había acostado o no con Jarvis no cambiaba en nada lo que él sentía por ella, pero ahora comprendía que no le importaba porque sabía que de alguna forma, Jarvis había visto a Lily de esa forma antes que él, pero ahora, justo en ese momento, saber que ella no se había ido a la cama con Jarvis le daba paz mental, pero James, Dominique y Scorpius tenían razón, si él no decidía y aclaraba sus sentimientos pronto, algún tipo le robaría a Lily, y no quería. No quería perderla, pero tampoco estaba dispuesto a seguir los pasos de su padre.

Se duchó y arregló más temprano de lo que normalmente lo hacía, fue a la cocina y preparó lo mejor que pudo un poco de huevo revuelto y salchichas; Lily apareció por la puerta de la cocina luciendo ajena a ella, no era la chica pelirroja a la que estaba acostumbrado a tratar, la chica frente a él traía unos jeans ajustados, marcando bastante bien sus piernas largas y torneadas, una blusa blanca que le quedaba un poco floja, y sus zapatos tenían un tacón un tanto alto, alto para alguien como Lily, la hacía quedar unos centímetros más alta que el hombro de Teddy.

—No estoy seguro de si eres Lily o Victoire –admitió al verla tan diferente, luciendo como una chica un poco más interesada por su aspecto personal.

—Eso me ha dolido –se quejó con una sonrisa –digamos que alguien en la revista me aconsejó vestir un poco más femenina –mintió, era la única ropa que tenía, Draco Malfoy de seguro había enviado a alguien a tirar toda la ropa que solía tener, salvo el vestido rosa palo que le gustaba tanto a Jarvis como a Scorpius.

—Luces bien –admitió –preparé huevo revuelto y salchichas –se encogió de hombros –no sé qué tal quedaron, y si sean o no comestibles.

—No creo que tengan alguna clase de veneno ¿o sí? –elevó una ceja.

—No –admitió.

Posiblemente estuvo muy tentado a ponerle un poco de Amortentia, pero se había contenido de hacerlo.

—Espero que sea delicioso, tengo un día muy agitado con el evento de Draco Malfoy, la Academia y la clase de Scor y la tuya, son una tortura.

—Desayuna todo lo que puedas, entonces.

—Claro –le sonrió y le dio un suave empujón con sus caderas.

Lily estaba un poco extraña ese día, y no tenía ni idea del porqué.