Hola!, les dejo con el siguiente capítulo disfrútenlo.
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V CAPITULO
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-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- DESEOS REPRIMIDOS -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
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Aquella mañana había una luz especial en Konoha, había una sensación en el aire, como el sentimiento de paz después de haber acabado una larga noche de tormenta, los rayos del sol chocaban en los tejados impregnándose en las hojas de los arboles, los destellos se infiltraban en las gotas de rocío quedando ocultos en ellos.
El cabello plateado del hokague parecía resplandecer con el choque de aquellos rayos, éste se encontraba observando tranquilamente la ciudad desde su enorme ventana. pero una voz interrumpió su momento de relajo.
— Hokague-sama, ¿ya están todos aquí? — Resonó en la habitación, la intempestiva voz de Shikamaru que acababa de entrar.
Kakashi volteo lentamente observando al primer grupo de personas que se encontraban parados frente a su escritorio, y luego dirigió su mirada hacia Shikamaru.
El hokague dio un suspiro de resignación y se dirigió hasta su silla giratoria, mientras que Lee, Tenten y Sai se colocaban frente a su escritorio y se ponían nuevamente en modo de espera
— Naruto no llega aún…— se escuchó al Sensei, mientras apoyaba sus codos en la mesa y acomodaba su rostro en él.
— ¡Ese tonto! — Exclamó shikamaru en forma de molestia mientras colocaba unos pergaminos en dicha mesa. — ya se demoró —
En aquella oficina, la impaciencia iba apoderándose del momento, hasta que se escucho el rechinar de la puerta que se abría poco a poco, dejando escapar un…
— ¡Achuuu! — un estornudo salvaje alteró la tranquilidad de la torre hokague, Naruto acababa de aparecer con un pañuelo en la nariz.
— Lo siento, me demoré — Exclamo el chico rubio mientras entraba a la oficina con una cara de no haber pasado una buena noche, pues sus ojeras eran demasiado evidentes y su nariz se encontraba todo roja
— Supongo que tus 20 minutos de tardanza están justificadas, Naruto — Le dijo Kakashi enfocándose en el rostro del Uzumaki — Por lo que veo, tuviste una mala noche ayer —
Naruto se volvió a sonar la nariz, asintiendo, pues las palabras del hokague eran más que ciertas, anoche fue un caos total, hermoso pero caótico, pues el mágico momento que compartió con hinata bajo la lluvia, le habrían traído consecuencias, un fastidioso Resfriado, esos que te vuelven loco en una noche.
— Naruto, ¿Cómo es que estas tan resfriado? — Le preguntó Tenten con un tono preocupado
— Estuve bajo la lluvia 'ttebayo — Contestó el rubio con un ligero movimiento de cabeza
— No quisiera saber que estuviste haciendo — Le dijo shikamaru en un tono bastante burlón, causando un gesto de fastidio en el rubio
Kakashi se anticipo a romper el dialogo de sus subordinados, hizo un llamado de su atención con el sonido de un pergamino que abría rápidamente, el sensei los miró, y exclamó inmediatamente — Bien, entonces es hora de comenzar con la reunión…— el hokague se acomodó en su silla.
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— ¡Diablos! — Exclamó Naruto mientras caminaba hacia la entrada de la ciudad junto con sus compañeros de misión, su nariz ya le dolía por la fricción de soplarlo cada 3 minutos, casi nunca se resfriaba, por más lluvias que le cayeran encima, este simplemente había sido mala suerte, estaba seguro.
— ¡Naruto-kun, estoy seguro que unas sentadillas serán la solución para tu resfrió! — Exclamó Lee con esos ánimos característicos de él, mostrándole unos brillos en sus ojos
— Lo que Naruto necesita es descansar, no hacer ejercicio — lo regaño Tenten mientras daba un suspiro de exasperación
— de seguro estuviste con hinata en esa lluvia, ¿no? — Le dijo Sai con poca indiscreción como siempre — puedo imaginarme que era lo que hacían —
— ¡Eso es algo que no te incube! — le gritó Naruto inmediatamente, mientras que se ponía rojo, a veces los comentarios de Sai lo sacaban de quicio, aunque casi siempre los tomaba con gracia, pero ese no era precisamente el mejor de sus días.
El grupo había encontrado gracioso la reacción de Naruto, pues se echaron a reír mientras caminaban tranquilamente, hasta que se escucho un fuerte llamado, haciendo que todos voltearan
— ¡Naruto-kun! — Era hinata quien corría hacia ellos
La expresión de Naruto cambió inmediatamente, había sentido una chispa de felicidad que lograban arreglarle el día, inmediatamente comenzó a caminar a su encuentro
— Hinata ¿qué haces por aquí tan temprano? — Le preguntó mientras la abrazaba
— Sé que vas a una misión, pero, quise traerte esto — Le dijo la Hyuuga mientras levantaba un pequeño Bento, que estaba envuelto delicadamente, Naruto se sentó conmovido por tan buena acción de su amada
— Hinata…— Naruto le dedico una hermosa sonrisa mientras tomaba el Bento- no era… necesario…—
— n-no digas eso…— Hinata se sentía maravillada con esa sonrisa que tanto amaba — ¡Ah! Por cierto, también te traje esto — Le dijo mientras buscaba en su pequeña carterita, sacando un frasco herméticamente sellado
— ¿Qué es esto? — le dijo el rubio tomando el frasco
— Es una infusión de Eucalipto — A hinata le había sido muy difícil conciliar el sueño la noche anterior, pues la lluvia de ese día la había dejado un espantoso resfrió, entonces recordó el maravilloso Té de Eucalipto, y sus poderes sanadores de resfríos. — Ayer estuviste estornudando demasiado, por favor bébelo en tu descanso, te hará bien —
Naruto sintió un fuerte calor recorriéndole las venas, aquella mujer era un ángel, nadie había tenido tan maravilloso detalle con él.
— Gracias…— le dijo Naruto con una cara conmovida y sonrojada — Regresaré pronto, te lo prometo…—
— Lo sé…— le susurro hinata mientras le palpitaba fuertemente el corazón con solo ver esos hermosos ojos azules — Creo que mejor me voy… te he quitado mucho tiempo — Le dijo mientras sonreía
Naruto volteo a ver a sus amigos que estaban impacientes expectando la escena — si, mejor me voy ahora…— le dijo mientras les hacia un ademan de espera y se volvía hacia ella nuevamente — Esta misión no demorará, Espérame — Naruto le acarició la mejilla como despidiéndose
Hinata asintió sin perder la sonrisa y se quedó quieta un momento viendo a Naruto caminar hacia sus compañeros, hasta que dio media vuelta emprendiendo su retorno
Naruto-kun se ve muy lindo hasta cuando está resfriado , pensaba hinata mientras caminaba lentamente, cuando de pronto sintió un tirón del brazo, haciendo que volteara inmediatamente, se sorprendió nuevamente al ver a Naruto que la jalaba hacia sí — Lo siento, olvidé tu beso — Le dijo mientras le plantaba un dulce beso en los labios.
Hinata se había quedado en Shock con tan inesperado gesto, sus mejillas se colorearon más de lo normal
— Naruto-kun…— Le dijo soltando un suspiro, mientras que Naruto tenía su típica cara de niño travieso y sonreía.
— Bien, ahora si me voy — Fue lo último que le dijo mientras se echaba a correr, dejando a hinata con el rostro incendiado de rubor, ella dio un suspiro nuevamente mientras recobraba su compostura y miraba a Naruto alejarse poco a poco, sin hacer caso omiso a las miradas inquisidoras de la gente que habían observado todo, ¡Naruto la había besado en público!, que vergonzoso, incluso podía ver como lo fastidiaban sus compañeros de misión, pero al fin y al cabo fue un gesto hermoso.
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/ 6 días Después /
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Aquel día era una hermosa mañana de Octubre, Naruto iba caminando por las calles abarrotadas de gente, había regresado de su misión un día antes, él observaba los rostros de aquellos, algunos felices, otros con una expresión algo desencajada, el rubio caminaba lentamente, su cuerpo no tenía prisa, no tenía un paradero fijo, de pronto el interior de una tienda de Joyas le llamó la atención, haciendo que se detenga para observarlo mejor.
Los ojos de Naruto se posaron en un hermoso anillo de compromiso que estaba encajado en una mano de muestra, sus ojos azules parecían brillar a la par de aquella joya, de pronto un pensamiento se le cruzó por la mente Se vería hermoso en la mano de hinata , se ruborizó en el acto, aquel anillo era hermoso, aunque él no entendía sobre el simbolismo de semejante joya, su cabeza era un mar de dudas "Compromiso", "novios", Esposos", temas de los cuales nunca tomo interés, y de igual manera, nunca pensó en pasar por eso. Hinata y él….
"¡Pero que estoy pensando!" se dijo a si mismo llevándose una mano a la cabeza, de pronto escuchó su nombre.
— ¡Naruto-niichan! — era Konohamaru que lo llamaba ansiosamente, despejando los pensamientos del rubio.
— Oh, Konohamaru — Exclamó el Uzumaki animado por ver después de un largo tiempo a su querido amigo y alumno
— ¿Qué haces por aquí, Naruto-niichan? — Le dijo Konohamaru — Hace mucho tiempo que no te veo, siempre estas ocupado con tus misiones —
— Sii, el trabajo me tiene algo sofocado — le contestó Naruto sin darse cuenta que volvía a posar sus ojos en el anilló otra vez, haciendo que Konohamaru se diera cuenta de inmediato
— ¡Oh!, ¡pero si es un anillo de bodas! — Exclamó exageradamente mientras pegaba su cara a la pared de vidrio — ¿has venido a comprarlo?, no me digas que…. ¡Vas a casarte!
Naruto se quedó atónito por un segundo, Konohamaru había hablado tan fuerte que todos voltearon a verlos, que incomodidad más grande, el rubio se moría de vergüenza
— ¡Cállate! — le gritó Naruto mientras lo golpeaba en la cabeza y lo jalaba del brazo, el rubio escondía sus mejillas coloradas mientras que las personas solo atinaban a sonreírle — Konohamaru, eres igual de bullicioso que yo a tu edad — le dijo soltando su brazo
— ¿ah?, ¿pero porque estas tan molesto? — Le reprochó el muchacho mientras se enderezaba y hacía un puchero — solo dije la verdad, además, eso dolió Naruto-niichan—
— Si, si, lo que tú digas — Le contestó Naruto poniendo sus manos en los bolsillos, debía de reconocer que no había sido todo culpa de Konohamaru, su expresión había sido bastante obvia, él se había quedado hipnotizado con aquel anillo, su cuerpo a veces se regía solo, mandándole mensajes subliminales — ¿Qué haces por acá? — le preguntó
— Estoy buscando a Ebisu-sensei — le contestó el castaño — Tenemos una misión dentro de poco —
— Ah, ya veo — Naruto le dirigió una sonrisa al Sarutobi — ¡Tienes que esforzarte mucho! —
— ¡Si, lo sé!, ¡aún pienso en ganarte el puesto de Hokague! — Le contesto Konohamaru con una expresión extasiada y burlona, haciendo que Naruto se eche a reír
— jajajaja muy bien, ¡así se habla 'ttebayo! — Le respondió el rubio con sus ánimos característicos
— me estoy esforzando, Naruto-niichan — respondió el muchacho con una sonrisa — por cierto ¿no tienes misión hoy?, ¿A dónde ibas? —
— no, acabo de llegar de una misión — le respondió Naruto poniendo las manos en su cabeza — solo caminaba por aquí…—
— ¿Así? — Konohamaru hizo un gesto con los dedos poniendo una cara burlona- ¿y tú novia, no vas a encontrarte con ella? —
Allí estaba otra vez, ese enano dándose cuenta de sus problemas personales
— je..je..je — Naruto rió nerviosamente, Konohamaru era todo un profesional molestándolo con su vida privada — en verdad, ella está en una reunión de su clan, muy importante, por lo que me dijo — le contestó mientras bajaba sus manos otra vez, sin darse cuenta, los ánimos se le volvieron a ir, había puesto esa cara pensativa otra vez, lo que fue captado por el muchacho al instante.
— Naruto-niichan, ¿por qué pusiste esa cara?, ¿acaso, sucede algo? — Preguntó el castaño ante el evidente bajoneo de su amigo
— no, ¡nada de eso! – Le contestó Naruto volviendo a fingir una expresión despreocupada mientras formaba una irónica sonrisa — Ella y yo… — Naruto no articulaba palabra, esos temas no eran aptos para niños, y mucho menos para Konohamaru que era un "bullicioso", realmente, ni hablar de contarle sus verdaderos preocupaciones, Naruto se había quedado callado otra vez, sumergido en sus pensamientos, sin darse cuenta que su amigo lo observaba detenidamente.
De pronto el castaño volvió a sacarlo de sus pensamientos.
— Hinata-san, parece ser una linda chica — Dijo, ante la falta de habla del rubio — estoy feliz de que hayas encontrado, a alguien como ella —
Naruto se quedó viendo al muchacho por un instante, parecía como si el muchacho estuviera leyendo sus pensamientos
— A parte que está muy bonita, claro — le dijo mientras le dedicaba una sonrisa, haciendo que Naruto se ruborizase — si estás indeciso con algo, deberías decírselo, o por lo menos sacarte las dudas de la cabeza —
— No hables como si fueras un adulto — Le regaño Naruto, pero él sabía muy bien que Konohamaru tenía razón, después de todo, era muy astuto ese chiquillo, hace mucho tiempo que su cuerpo era un mar de emociones, todo era con respecto a hinata, tenerla cerca lo hacía muy feliz, pero últimamente, habían pasado cosas que lo llenaba de dudas, dentro de sí había una necesidad insaciable, la manera en como hinata lo hacía sentir, lo estaba confundiendo, incluso había estado leyendo un libro que le prestó a Sai "Éxtasis – 50 fases del amor", no era un sabiondo con respecto a esas cosas del amor, pero, estaba comenzando a comprender, aunque, aún no tenía el valor de hablar con hinata sobre sus deseos más íntimos.
— jejeje no te molestes, solo quería ayudarte en algo — Le contestó el castaño riéndose de lo rojo que estaba su amigo
Naruto miró a Konohamaru y le dio una leve sonrisa — ¡Todo está bien 'ttebayo! —
— si, si…— le dijo Konohamaru mientras volteaba un poco la mirada — ¿Donde estará Ebisu-sensei? — Decía mientras buscaba, de pronto en un ligero movimiento, estiró una mano y jaló fuertemente a Naruto del brazo mientras que ponía una sonrisa — ¡Naruto-niichan, mira! —
Naruto volteo inmediatamente, encontrándose con la figura de hinata que caminaba en dirección opuesta a ellos, el rubio sintió una corriente que le recorría el cuerpo, mientras que el grito de Konohamaru casi le rompen los tímpanos
— ¡Hinata-san! — el castaño se había puesto eufórico, el grito hizo a hinata voltear inmediatamente, encontrándose con los muchachos.
Hinata sonrió mientras levantaba una mano saludando a los shinobis, miró a Naruto y le hizo un gesto de espera mientras entraba en una tienda.
Konohamaru miró a Naruto que parecía estar suspendido en el aire, el rubio tenía una expresión de enamorado en la cara, que Konohamaru encontró muy gracioso y se echó a reír fuertemente.
— ¿y ahora que tienes Konohamaru? — le preguntó el rubio volteando hacia él
— Naruto niichan, realmente tienes mucha suerte — le comentó Konohamaru sin dejar de reír — estás totalmente embobado, nunca pensé en verte así…—
Naruto miró a su amigo con una sonrisa tímida, para que cortar esa risa tan contagiosa del muchacho, si él sabía muy bien que era verdad todo aquello, él realmente estaba enamorado, aunque era una situación vergonzosa, todo el mundo ya lo sabía.
— Hey, Konohamaru, no te burles mucho — Le dijo Naruto haciéndole una sonrisa pícara — tal vez estés igual que yo muy pronto 'ttebayo —
Konohamaru corto su risa inmediatamente — No lo creo — le dijo mientras Naruto se echaba a reír
— Naruto-kun, Konohamaru-kun — se escuchó la voz de hinata que se había acercado a ellos — ¿de qué se ríen? — les dijo sonriendo
— no es nada hinata-san, nos reíamos de las perversiones de Naruto-niichan — Le dijo el castaño con una sonrisa maliciosa haciendo que hinata se ruborizara y a Naruto se le erizara todo el cuerpo.
— ¿e-en serio? — preguntó la chica aún con la cara roja
— ¡No!, ¡claro que no! — Le contestó el rubio inmediatamente, su sonrojo parecía competir con el de la Hyuuga, él miró al castaño con una mirada asesina y le dijo poniendo seriedad en la voz — Konohamaru, ¿no tienes una misión que cumplir? —
Konohamaru se volvió a reír, había logrado causar un momento de incomodidad entre la pareja — lo siento, hinata-san, solo se me hizo gracioso el gesto de Naruto-niichan, es todo — le dijo mientras le sonreía — entonces, me voy, ¡cuídense! —
— ¡no te metas en problemas 'ttebayo! — Le dijo Naruto casi al instante que Konohamaru se echaba a correr, el cual le hizo un gesto con la mano
— Adiós Konohamaru-kun — le dijo hinata viendo al muchacho alejarse por las calles
Naruto y hinata se miraron un momento y ambos dibujaron una sonrisa en su rostro, les había caído en gracia las ocurrencias del castaño Sarutobi
— Realmente es alumno tuyo, ¿no? — Le molestó hinata graciosamente
— estás diciendo que yo le enseñe a ser pesado — le contestó Naruto siguiéndole el juego
— jajajaja no, no me parece que sea pesado, él es muy lindo, me recuerda mucho a ti — le dijo hinata con una sonrisa, a lo que Naruto contesto con una mirada tímida
— por cierto, ¿qué haces por aquí?, ¿ya se terminó tú reunión? — le preguntó el rubio mientras le agarraba de la mano y caminaban juntos
— Hnp.. si…— hinata puso un gesto de seriedad — cosas aburridas, sobre las nuevas responsabilidades de hanabi — le dijo mientras daba un suspiro y ponía un tono despreocupado — no era nada, lo mismo de siempre —
Naruto escuchaba atentamente a la Hyuuga observando su hermoso perfil, el no tenía el valor de opinar sobre su clan, pues no tenía muy claro aquellos conceptos y realmente le parecían tontos e innecesarios, aunque más de una vez había mostrado su fastidio con las normas de aquella familia, hace mucho tiempo que él tenía un pensamiento rondándole su cabeza, ¿cuándo lo llamarían para conversar sobre la relación que tenía con hinata?, eso lo tenía nervioso, a veces deseaba robar a hinata e irse lejos, sin que nadie los molestara, algún día su amada se desligaría totalmente de sus ramas y formaría junto a él una hermosa familia. Naruto apretó fuertemente la mano de hinata haciendo que ella dirija su mirada hacia él
— hinata… estoy seguro, que muy pronto todo esto va a acabarse — le dijo mientras la miraba a los ojos, hinata sintió esa calidez recorriéndole el cuerpo nuevamente, la amabilidad de Naruto era una de las cosas que más amaba de él.
— lo sé, gracias Naruto-kun — le dijo la ojiperla entrelazando más sus dedos con los de Naruto
— ¡hinata!, por cierto — el rubio recobro ese entusiasmo característico de él — muchas gracias por esa infusión de Eucalipto que me diste, ¡me ayudó mucho con mi refriado 'ttebayo! — le dijo sonriéndole
— ¿Enserio?, me alegro mucho — le dijo hinata — el eucalipto es muy bueno para el resfrío —
— ¿y de donde lo sacaste? — le preguntó Naruto casi al instante, provocando un gesto raro en la Hyuuga, parecía que se había puesto nerviosa.
— e-eh… ¿hablas del eucalipto? — le preguntó tímidamente mientras dirigía su mirada hacia otra parte, Naruto frunció el seño, le parecía algo raro que hinata reaccionara así por una pregunta
— Si, no es un árbol muy común aquí — le dijo el rubio volviéndole a dar una sonrisa
— a-ah, es que fue un regalo, me lo dieron para curar mis golpes en mi última misión — dijo la Hyuuga mientras contenía la calma, dentro de ella, esperaba que Naruto no le pregunte sobre "quien se lo regaló", ella no encontraba bien haber aceptado ese regalo de alguien que le había profesado su amor, especialmente porque ella estaba con alguien en ese momento, aparte de eso, en la bolsa había una nota con palabras muy comprometedoras espero que estas hojas sanen tus heridas, así como yo espero que sanes mi corazón , nota que terminó botando a la basura. Hinata miró de reojo a Naruto el cual mantenía su hermosa sonrisa, al parecer no había levantado sospecha alguna.
De pronto sintió el acercamiento repentino del rubio.
— tienes que cuidarte en tus misiones, hinata — dijo mientras deslizaba su brazo agarrando a hinata por la cintura y jalándola hacia sí, hinata dio un pequeño gritito mientras que Naruto se acercaba a su oreja y le susurraba con un tono bastante seductor — no sé qué haría sin ti —
La oji perla sintió un parálisis en su cuerpo, Naruto a veces tenía esa forma de hablarle que lograba ponerla nerviosa, ella se preguntaba si sabía lo que hacía o simplemente era a propósito — Naruto-kun…— atinó a susurrarle mientras que éste la soltaba
— lo siento…. — le dijo el rubio sonrojándose un poco, acababa de darse cuenta, que su cuerpo volvió a actuar por su cuenta, nuevamente se dejó llevar por sus emociones, el rubio aclaro su garganta y cambió inmediatamente el tema preguntándole — ¿ya almorzaste? —
Hinata dejó escapar una risa, el nerviosismo del rubio le había caído en gracia — no, pero, podemos ir a Ichiraku, s-si quieres — atinó a decir
— s-si, está bien — contestó el rubio mientras volvía a agarrarle la mano y ambos continuaban su caminar.
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La pareja de enamorados había llegado a su destino, pero grande fue la sorpresa al encontrar a Ichiraku Ramen con puertas cerradas.
— "Cerrado por inventario" — Leyó hinata el cartel que se encontraba en la puerta del negocio
— ¿Inventario? — Exclamó Naruto algo ofuscado — ¿Qué van a contabilizar?, ¿los tallarines? —
— Naruto-kun, cálmate — lo tranquilizó Hinata, pero la molestia de su amado era más que evidente y al escuchar el ruido de su estomago, su hambre también lo era.
— ¿y ahora que hacemos hinata? — le dijo el rubio volviéndose hacia ella
Hinata no tenía problemas si del almuerzo se tratase, siempre tenía un plato de comida aguardando en su casa, pero ese no era la realidad de su amado, el ichiraku ramen era como su casa en la hora del almuerzo, siempre tenía un ramen esperando por él, hinata deseaba de todo corazón cambiar eso algún día, de pronto una idea se formuló en su mente.
— Naruto-kun — le dijo la ojiperla con voz nerviosa mientras que el rubor comenzaba a aparecer en su mejilla — s-si deseas yo… puedo cocinarte algo…—
A Naruto le brillaron los ojos, esa era una proposición realmente hermosa y tentadora, por nada del mundo le diría que no, su corazón estaba lleno de los detalles que hinata tenía con él, se sentía tan afortunado de tenerla.
— hinata… ¿enserio harías eso por mi? — le preguntó el rubio con una expresión tímida
— S-si… bueno, si estás de acuerdo… — hinata llevó un dedo a sus labios, típica característica de su nerviosismo
Naruto sonrió viendo la expresión de su amada, ella siempre será la niña tímida de su infancia, él pudiera pasar todo el día observándola y siempre terminaría atrapado en el tiempo
— no me digas eso… yo siempre quiero todo lo que venga de ti…— le dijo mientras hinata se ponía más roja, allí estaba otra vez, Naruto con sus frases en doble sentido.
Naruto y hinata rieron, poco después continuaron su camino, esta vez hacia el mercado, ellos estaban más que ansiosos por pasar un buen rato en la cocina, aprovechando al máximo el tiempo que les quedaba para estar juntos.
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— Ven hinata, pasa por favor — le dijo Naruto mientras abría la puerta de su apartamento
Hinata asintió mientras entraba, su corazón latía fuertemente, ella sentía algo de temor por cocinarle a Naruto por primera vez, aunque a la vez era algo lindo y novedoso, pero muy dentro de ella sentía otra clase de inseguridad, era el hecho de estar nuevamente en aquel apartamento, ella no había podido sacar de su mente aquella noche donde "casi" pasa lo inesperado, aunque en realidad, le echaba la culpa a los sorbos de sake que se había bebido.
De pronto la voz de Naruto la volvió a la realidad
— Hinata — La llamó
— ¿Eh?, disculpa Naruto-kun, no estaba prestando mucha atención — le dijo con un poco de nerviosismo
— Está bien, solo decía, que espero que no te incomode que estemos solos aquí — le dijo, haciendo que la Hyuuga se sorprendiera, tal vez no era tan descabellada la idea de que Naruto si pudiera leerle el pensamiento
— a-ah… no, no te preocupes, estoy bien — le dijo la oji perla dándole una tímida sonrisa
— Ven conmigo — se apresuró a decir el rubio agarrando su mano y llevándola hacia la cocina
Una vez allí, Naruto prendió la luz, y lo que apareció primero, fueron los potes vacios de ramen sobre la mesa.
— Discúlpame… por el desorden…— le dijo el rubio algo sonrojado mientras recogía la basura de la mesa
— no, está bien…— le contestó hinata con una sonrisa — te ayudo…—
Naruto dejó las bolsas sobre la mesa mientras agarraba todo los potes de una sola — no te preocupes, solo es esto — le dijo
Hinata observaba tranquilamente la escena, en su mente solo se formulaba una frase es tan lindo , ella dio un suspiro, aun podía recordar, las veces que creía que jamás podría alcanzarlo, deseaba tanto compartir buenos momentos con él, desde que su sueño se hizo realidad, hasta ese punto, ella se sentía cada vez más compenetrada con él, él siempre lograba sacarle todo ese sentimiento que parecía estar oculto dentro de ella, jamás pensó en sentirse de esa manera.
— Hinata — se escucho de pronto la voz de Naruto, llamando la atención de la Hyuuga — ¿estás segura que quieres cocinar aquí? — le dijo mientras llevaba una mano a su nuca
— s-sí, ¿por qué?, ¿pasa algo? — contestó la Hyugga algo confundida
— No, es que, no creo tener muchas cosas para cocinar, en realidad nunca lo hago…—
Hinata sonrió — no te preocupes, ya compramos todo lo necesario — le dijo mientras levantaba la bolsa
Naruto tenía un leve sonrojo, su cocina no era muy grande, tampoco habían muchas cosas que utilizar, apenas tenía una cocina eléctrica y un frish, pero no era que siempre le estuvo faltando, más bien, era todo lo contrario, no necesitaba de tantas cosas para preparar su comida favorita, Ramen instantáneo.
— nunca pensé que se necesitarían tantas cosas para cocinar ramen — le comentó el rubio mientras sacaba los ingredientes de las bolsas, causando gracia a la Hyugga que atinó a sonreír
— es porque siempre comes en ichiraku — le respondió hinata mientras se acercaba al lavaplatos con la bolsa de los vegetales
— Sí, lo sé — le contestó Naruto acercándose a ella y dándole los fideos — pero, a pesar de todo, es la primera vez que agradezco que ichiraku esté cerrado — le dijo mientras la miraba a los ojos, hinata volvió a sentir vergüenza de tan repentino acercamiento del rubio ella sin más desvió la vista hacía el lavaplatos nuevamente.
— E-eh… — Atinó a decir la Hyuuga — supongo, que… si… —
A Naruto se le hizo gracioso tal reacción, y sin pensarlo soltó una carcajada, él había comprobado que realmente la intimidaba
— ¿D-de que te ríes? — le dijo tímidamente la oji perla ingenuamente
— De nada — se apresuró a contestar el rubio mientras abría su frish y llevaba un refrescante jugo a su boca — bien, la verdad es que no sé cocinar, pero trataré de ayudarte en todo lo que pueda — le dijo con su gran sonrisa de niño.
Aquella tarde fue mágica, hinata no recordaba la última vez que cocinar se le había hecho tan divertido, Naruto tenía miles de ocurrencias, realmente le había robado miles de risas en su intento por ayudarla, el sentimiento de felicidad entre los dos se había agrandado de una forma bastante significativa. Naruto solo rogaba para que ese día maravilloso no terminara.
— Bien, ya está — dijo la ojiperla cuando terminó de colocar la mesa, Naruto se sentó inmediatamente.
— "Itadakimasu" — dijeron a la vez y se dispusieron a comer, hinata rompió los palillos y miraba fijamente a Naruto, dentro de ella deseaba ver alguna señal de satisfacción de parte del rubio. Era la primera vez que le cocinaba, ella había puesto su corazón en aquel platillo, esperaba no haber cometido ningún error.
— ¡Está delicioso! — Se escuchó por fin la voz del rubio, dejando un sentimiento de satisfacción en la Hyuuga — hinata, eres fantástica, no volveré a sentir lo mismo por el ramen de ichiraku 'ttebayo — dijo mientras llevaba más tallarines a la boca
— Qué bueno que te guste — le contestó hinata con una gran sonrisa — aunque es un poco difícil creerte lo de ichiraku — dijo amenamente comenzando a comer ella también.
Naruto dejo por un momento los palillos — no, enserio — le dijo seriamente mirándola a los ojos — amo tu ramen, hinata, realmente serás una buena esposa —
Hinata coloreó sus mejillas, volvió a escuchar aquellas palabras de los labios de su Naruto, aún recordaba la primera vez que se lo dijo, hace mucho tiempo atrás, aunque dudaba que él lo recordase, así como ella lo hacía, todo este tiempo, ella había almacenado dentro de su corazón aquellas frases que Naruto le había dedicado, y lo que le acababa de decir fue una de ellas, ese fue el mejor halago que le hubiese podido decir — g-gracias… — le dijo mientras el rubio la sonreía y volvía a concentrarse en su plato.
Mientras que la pareja disfrutaba del delicioso platillo, conversaban alegremente, Naruto no dejaba de hacer reír a hinata mientras le contaba sobre algunas experiencias suyas, ellos se encontraban cada vez más entretenidos sin darse cuenta del tiempo, pronto comenzó a atardecer.
Y llegó el tiempo de lavar los platos.
— Bien, ya está — dijo Naruto colocando el ultimo plato en la alacena
— Ahora sí, tengo que irme, le prometí a hanabi ayudarla en sus quehaceres y ya se me hizo tarde — le dijo hinata mirando el reloj
— Espérame, yo te acompaño — respondió rápidamente el rubio mientras se arreglaba la chaqueta remangada
Hinata comenzó a caminar hacia el pasillo, ella parecía algo preocupada por haberse tardado más de la cuenta, especialmente porque solo había salido a entregar uno de los pedidos de su padre, esperaba de todo corazón que él no se encontrara en casa a su regreso, al pasar por la habitación de Naruto ella dirigió su mirada instintivamente, algo le había llamado la atención, enfocó su vista hacia la ventana.
— ¿qué pasa? — le preguntó el rubio algo extrañado, mientras que la Hyugga entraba inconscientemente en la habitación
— Mira las nubes, parece que se viene una tormenta — le dijo hinata parándose frente a la ventana.
Naruto se había quedado plasmado en el pasillo, por un segundo su imaginación hizo vuelo mientras veía a hinata acercarse a su cama, pensó tantas cosas que al final no resultaron ser.
— Sí, mejor nos apresuramos en llegar a tu casa — le dijo Naruto tratando de sacar sus "ideas pervertidas" de su cabeza.
— Si, mejor — le contestó la Hyuuga volteando ligeramente, observando el cuarto del rubio, de pronto cayó en cuenta que había entrado sin querer en "el lugar prohibido", su torpeza no tenía límites, pero agradeció el hecho de que Naruto era muy ingenuo como para dejarse llevar por el momento que ella había propiciado, hinata suspiró.
— Ven, vamos — le dijo el rubio con una serenidad en su voz, mientras le extendía la mano para que ella lo tomase
Hinata miró a Naruto a los ojos y le dio la mano, él se dispuso a caminar pero la quietud de hinata se lo impidió, volviéndose hacia ella nuevamente.
— Naruto-kun…— le susurró hinata con un rubor en sus mejillas, Naruto tenía una expresión de extrañes en su cara, hinata se acercó al rubio y depositó un beso en sus labios, a Naruto le palpitó fuertemente el corazón con tan inesperado acto de la Hyugga.
Él solo atinó a corresponderle el beso.
Aquel escenario era peligroso para dos cuerpos enardecidos
— Hinata…— susurro lentamente el rubio, haciendo que la Hyugga se separase de él, antes que el beso se vaya por otro rumbo
— Gracias Naruto-kun — hinata abrazó fuertemente al rubio que se había quedado ido — la pasé muy bien, hoy, contigo — ella le regaló una sonrisa — ahora sí, vámonos — fue su última frase mientras lo agarraba de la mano y lo llevaba fuera de la habitación
Ella es malévola — pensó Naruto — hasta podía jurar que lo hizo apropósito
Naruto sonreía mientras aceptaba resignado, él siempre fue un cabezota después de todo, hace mucho tiempo que había caído en cuenta de esa realidad, por más bromas, indirectas o intimidaciones que le hiciera a hinata, ella siempre terminaba tomando el control sobre él, él no podía ir más allá de eso, el comprendía muy bien que su suerte estaba colgando de aquellas manos, y para ser sincero, prefería que fuera de esa manera.
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Una vez afuera/
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— Atardeció muy rápido, ¿no crees? — comentó Naruto mientras caminaba de la mano con hinata, ellos se encontraban cruzando el parque
— Sí, siempre pasa cuando te diviertes — le respondió hinata sonriendo – preparar ramen contigo es muy divertido —
— ¿sabes?, espero hacer esto a menudo —le dijo Naruto muy animado
Ambos enfocaron sus miradas y sonrieron conjuntamente, habían pasado un día de ensueño, por suerte nada había salido mal, bueno, aún no acababa el día, y había un pequeño detalle que estaban obviando, las nubes de color amenazante en el cielo.
De pronto el sonido de un trueno anunció la llegada del aguacero.
— ¿eso fue un trueno? — preguntó instintivamente el rubio, pero hinata no pudo contestar, pues casi de inmediato las gotas de lluvia comenzaron a caer
— Tenía que preguntar… — Naruto se exaspero, agarró de la mano a hinata y se echaron a correr a toda prisa
— ¡Diablos!, estas temporadas de lluvias me exasperan — exclamó el rubio, el temporal era un golpe de agua constante, esas que te dejan empapado en un minuto — y ni siquiera hay un buen lugar para refugiarnos —
— ¡Naruto-kun mira! — hinata apuntó una garita al final del parque
— Vamos hinata — le dijo Naruto y los dos hicieron dotes de sus habilidades de ninjas mientras corrían a toda velocidad, llegando pronto a la garita
— Aunque no sé porque tanto esfuerzo si estamos empapados — refirió el rubio mientras se sacaba su chaqueta
— Sí, es que estamos en temporada de lluvias — le comentó hinata exprimiéndose el cabello — muy pronto vendrá el Otoño —
Naruto se fijó en hinata, ella estaba completamente empapada, por un momento se acordó de aquella noche que estuvieron bajo un temporal como el que estaba cayendo, hinata era hermosa aún con la ropa mojada, el rubio bajó sin querer la mirada hacia los pechos de la Hyuuga, su ropa de misión estaba tan pegada a su cuerpo que parecía translucir esa hermosa figura, resaltando esos grandes bustos que tanto deseaba tocar, Naruto sintió calor en su cuerpo, su mente estaba dividida en dos, una parte lo regañaba por estar teniendo esos pensamientos indebidos y la otra parte simplemente se dejaba llevar por el lívido que envolvía su cuerpo. Él se preguntaba cuándo comenzó a tener esos tipos de pensamientos.
Para sorpresa suya, hinata volteó inesperadamente encontrándose con su mirada, quien casi se muere de la fuerte impresión de haber sido descubierto, lo habían agarrado con la mano en la masa, mejor dicho con la mirada en la parte prohibida, era la peor vergüenza que había tenido con hinata, Naruto alejó la vista inmediatamente, mientras se llevaba una mano temblorosa a la cabeza.
— ¿p-pasa algo, Naruto-kun? — le preguntó hinata algo dubitativa, al parecer no se había molestado por el acto impertinente del rubio, o simplemente no se había dado cuenta
— N-no… n-nada…— respondió Naruto con timidez después de todo esa osadía suya no estaba para nada bien, tenía suerte que hinata no sea una chica violenta, si no, justo en ese momento tendría la cara morada por la bofetada que le daría.
Hinata desvió la mirada hacia el parque – aún no es tarde, pero el parque está totalmente vació — le dijo — la lluvia hizo correr a todo el mundo —
Naruto la miraba de reojo, sentía vergüenza de verla a los ojos — si esta lluvia no se detiene, tendremos que irnos como sea, cada vez se hace más oscuro — le dijo el rubio apoyándose en el mostrador de la garita
Hinata se volvió hacia él, llamándole en voz baja haciendo que el rubio enfocará en ella, la lluvia resonaba cada vez más fuerte en el techo de aquella garita, la Hyuuga avanzó hasta quedar frente a frente con Naruto, mientras que el ponía esa expresión de duda a la vez que se enfocaba en ella.
—…Dime… — le susurro el rubio
En un leve instante la Hyuuga poso su delicada mano en la mejilla de Naruto, se puso de puntillas para llegar hasta los labios del rubio, y éste inclinó su cabeza un poco mientras la tomaba delicadamente de la cintura, los dos entrelazaban sus labios despacio y suavemente.
Te amo tanto… le susurró hinata aún rozando los labios de Naruto, éste abrió levemente sus ojos y la aprisionó fuertemente hacia él, podía sentir el frágil cuerpo de hinata pegado al suyo, él recorrió despacio aquella cintura estrecha, y para sorpresa suya, ella rodeó su cuello pegándose más a él, haciéndolo chocar contra la pared.
Naruto estaba sintiendo esa "Calentura" en su cuerpo otra vez, pero hinata parecía no querer separarse de él, el beso estaba siendo cada vez más intenso, ambas bocas se abrían y la lengua de Naruto se envolvía con la de hinata, aunque a ella no parecía desagradarle, más parecía ser todo lo contrario, Naruto no podía creer que ella se estuviera dejándose llevar tal como él lo estaba haciendo, realmente esa mujer lo tenía loco.
De repente, en un leve acto, Naruto cambió la posición, empujándola hasta arrinconarla en la pared, él estaba perdiendo todo razonamiento, lo único que le pasaba por la mente era demostrar a hinata toda esa hombría que tenía para darle.
— N-naruto-kun…— hinata dejó escapar un gemido
— Hinata… — le susurró mientras la pasión se apoderaba cada vez más de él — Me estas matando…— le dijo sin dejar de besarla, estaba a un paso de perder el control
Hinata se había dejado llevar demasiado, estaba experimentando algo nuevo en su ser, sentir a Naruto tan entregado, la apasionaba a ella también, tanto así que se le hacía muy difícil alejarse de sus labios, sin embargo tenía que parar, era lo mejor, antes que no pudiera contener sus propios impulsos, ella llevó un dedo a los labios del rubio, separándose inmediatamente.
— Escúchame…por favor… — le dijo mientras lo miraba fijamente a los ojos, ella quería despejar esa duda que le provocaba el rubio, quería decirle ¿Por qué?, ¿Por qué me besas así?, ¿Por qué te estoy matando?, ¿Cómo?, ¡Dímelo por favor! , Pero hinata no podía ser tan sincera con él, se le hacía muy difícil expresar algo así, en lugar de eso solo atinó a decir — tengo que irme —
Naruto sintió un temblor en sus rodillas, el temor lo estaba invadiendo, había dejado fluir demasiado sus emociones, fue demasiado expresivo con sus deseos, hinata de seguro lo había tomado a mal, y para variar había dicho algo demasiado imprudente, ¿cuándo aprendería a no ser tan impulsivo?
— Lo siento…— Le dijo separándose completamente de ella — realmente yo, me dejé llevar…—
— N-no, está bien, no fue solo tu culpa — se apresuró a contestar la Hyuuga, —escúchame Naruto-kun… yo…sé que todo esto es difícil…—
Naruto se quedó paralizado, ¿acaso ella sentía lo mismo que él?, o tal vez había sido tan evidente con su comportamiento que ella terminó sacando sus propias conclusiones, Naruto no sabía que decir, hinata dió unos pasos hacia adelante mientras continuaba —yo comprendo muy bien tus sentimientos…por qué me pasa lo mismo — dijo dejando al rubio boquiabierto
— H-hi-nata… estás diciendo que t-tú… — Naruto no coordinaba palabra alguna
El rubio parecía temblar, trató de mirar hacia otra parte pero casi de inmediato sintió el peso de hinata nuevamente junto a su cuerpo, ella lo jalaba del cuello mientras que lo besaba fuertemente, Naruto no pudo contenerse más, la agarro fuertemente de la cintura alzándola y colocándola en el mostrador de la garita, el rubio saboreaba el cuello de la ojiperla mientras que ella le quitaba el polo, envolviendo su boca nuevamente en la de él, Naruto rompió fuertemente su blusa, enfocó sus ojos en el brasier de la Hyuuga y de un acto lo trozó llevando su boca a uno de sus pezones, la Hyuuga comenzaba a gemir ligeramente, Naruto estaba sintiendo una fuerte excitación, pronto no sería capaz de contenerse, su cuerpo anhelaba poseer a hinata, pero no podía, no en ese lugar, no en esas circunstancias, ella era todo para él, la mujer que amaba, si "eso" debía pasar, iba a ser muy especial aunque necesitase revolcarse en el pasto mojado y dejar que la lluvia calme su fuego…
— ¡Naruto-kun! — se escucho el fuerte llamado de la Hyugga, despertando a Naruto inmediatamente de su sueño calenturiento
— ¿E-eh?... — Naruto enfoco la vista en la Hyuuga que lo veía extrañada — lo siento hinata, no te escuche — le dijo mientras le daba la espalda, sus pensamiento libidinosos lo habían dejado con un evidente bultito en su entrepierna que trataba de ocultar desesperadamente.
— Dije que, tengo que irme ahora — le dijo hinata que seguía viéndolo al extrañada — ¿e- estas bien? — la Hyuuga se acercó a él
— ¡discúlpame Hinata! — le dijo intempestivamente el rubio mientras corría hacia la lluvia, dejando a la Hyuuga anonadada con tal reacción.
Diablos pensaba Naruto mientras la lluvia lo volvía a empapar, la situación se le había salido de control, y lo peor es que casi fue descubierto por hinata, hasta ese momento él había comprendido completamente sus deseos ocultos, él deseaba hacerla suya, pero no debía, no podía, eso todavía era prohibido entre los dos, él realmente amaba a hinata por eso no quería asustarla con sus cosas apresuradas, el rubio rió un poco, ahora podía comprender totalmente a Ero-sennin. Esto debía ser el resultado de haber sido tantos años alumno suyo.
— Naruto-kun, ¿estás bien? — le dijo hinata que se había acercado a él
El rubio se volteó asustado — Hinata, ¿qué haces?, ¡no vengas a la lluvia! — le dijo jalándola hasta la garita nuevamente.
Hinata se le quedó viendo un momento, en todo este tiempo jamás había visto a Naruto actuar de esa forma tan rara, ella entonces agachó la mirada pensando que había pasado para que Naruto se haya puesto así, miró nuevamente al rubio y le preguntó — ¿estás molesto conmigo?—
El rubio enfocó la vista en ella inmediatamente — no, hinata no digas eso por favor — le dijo mientras caminaba hacia ella y la tomaba de la cara con sus dos manos — jamás seria capas de molestarme contigo, ni siquiera lo pienses 'ttebayo —
— Naruto-kun — hinata le dedico una tierna sonrisa
— Te amo hinata, discúlpame por todo… — le dijo el rubio mientras la besaba dulcemente, para hinata ese gesto fue suficiente, su temor desapareció completamente — por cierto, dijiste que tienes que irte ¿verdad? — Naruto dirigió su vista hacia el cielo —cada vez se pone más oscuro —
— Parece que esta lluvia no tiene fin — le dijo hinata — tendré que irme así —
— TENDREMOS que irnos así — le dijo Naruto haciendo énfasis en la primera palabra — Ven — el rubio agarro de la mano a la Hyuuga llevándola hasta el mostrador — ponte mi chaqueta, está algo mojada pero te protegerá —
Hinata agarro la chaqueta de Naruto algo dubitativa — pero… ¿y tu…? —
— tranquila, yo estoy bien así, con mi polo me basta — le dijo Naruto mostrándole su bella sonrisa de costado.
Hinata suspiro mientras se ponía la chaqueta de Naruto, le quedaba grande, ella parecía una niñita con semejante ropa — me queda muy grande tu chaqueta — le dijo
— te vez muy tierna— le contestó Naruto acariciando su rostro — ¿estás lista?— le dijo mientras que hinata le contestaba con un tímido "Si"
El rubio agarro fuerte la mano de la Hyugga — bien, contaré hasta 3, ¿de acuerdo? —
Hinata asintió, mientras que preparaba sus piernas para la corrida, a la vez que el Uzumaki comenzaba el conteo.
— 1…2… ¡3! —
Los enamorados comenzaron a correr bajo la intensa lluvia, después de todo, ese drama terminó siendo divertido, las dudas fueron olvidadas por el momento, y ambos reían mientras pisaban los charcos de agua, ellos esquivaban algunas personas que se encontraban caminando por la calle, hinata era tan feliz que no le importaba estar empapada, ella se sentía tan protegida por él, sabía muy bien que estando juntos podrían contra cualquier adversidad, de pronto se divisó la casa de hinata, al llegar de seguro prepararía otro té de eucalipto para evitar el resfrió nuevamente.
— hasta que por fin llegamos 'ttebayo — exclamó el rubio mientras se detenían frente a la gran puerta de la mansión Hyuuga
— Naruto-kun, ten tu chaqueta — le dijo hinata mientras se sacaba la chaqueta, Naruto volvió a ver el hermoso cuerpo de la ojiperla, haciéndolo estremecer un poco — gracias, me sirvió de mucho, aunque me mojé de todas formas — hinata le sonrió
— Ah sí, de nada — contestó el rubio mientras tomaba la chaqueta y le sonreía — bueno parece que, este temporal no muestra signos de calmarse, mejor me voy —
— espera, ¿no quieres pasar? — exclamó la Hyugga con un gesto apurado
— Creo que no estoy en las mejores condiciones para pasar a tu casa — le dijo el rubio con una sonrisa mientras que hinata clavaba sus ojos en el cuerpo del rubio
El polo blanco de Naruto estaba totalmente pegado a su piel formando en aquella transparencia sus lindos y perfectos pectorales, hinata sintió una electricidad recorrerle el cuerpo, que mirada tan desvergonzada le había dedicado a su amado, ella desvió la mirada con su cara ligeramente ruborizada
— E-eh… puedo secar tu polo si q-quieres — le dijo la Hyuuga con su voz temblorosa — no quisiera que te resfríes…otra vez—
El rubio soltó una risita — está bien, pero, creo que voy a resfriarme de todas formas, llevamos mucho tiempo mojados ¿no crees? — le dijo con mucha gracia a lo que hinata respondió con una sonrisa nerviosa.
Hinata se acercó a su puerta y la empujó un poco — ven pasa — le dijo mientras ambos entraban, Naruto volvió a poner cara de sorprendido al ver el hermoso jardín de esa mansión, no importa cuántas veces haya entrado, el fino acabado del lugar siempre terminaba por sorprenderlo.
— Eh, hinata, ¿estás segura que está bien que yo esté acá? — le dijo Naruto volviéndose hacia ella mientras caminaban hasta el recibidor
— Tranquilo, papá no está aquí, tuvo un asunto pendiente después de la reunión que tuvimos hoy, tal vez demore en llegar — le contestó la Hyuuga mientras se sacaba sus botas completamente mojadas, al mismo tiempo Naruto hacía lo mismo — Naruto-kun, en un momento traeré algo para que te saques esa ropa mojada —
— ah, está bien — le dijo el rubio mientras le alcanzaba su chaqueta y levantaba sus brazos para sacarse el polo mojado
— ¡Ah!, ¡espera aquí no! — le dijo la Hyuuga rápidamente, pero Naruto ya tenía el polo sobre la cabeza, hinata se quedó mirándolo, de pronto el tiempo se volvió lento, estaba totalmente embelesada, era un sentimiento mágico, no recordaba haber visto el torso desnudo del rubio antes, poco a poco en su mente guardaba cada detalle de esa hermosa figura, Naruto era todo un hombre, se le vino a la mente, el deseo de querer tocar esos hermosos pectorales, estaba avergonzada, nunca antes había sentido algo como eso, hinata tragó saliva, por primera vez se sentía extasiada con respecto a la figura varonil del rubio, y comprender eso la volvió a confundir.
— Lo siento, ya me lo quité — Le dijo el rubio dándole el polo y sacando a hinata de su embeleso, ella agarro tímidamente el polo, cuando lo tomó sus dedos rozaron con los de Naruto, causando una electricidad entre los dos, el rubio se quedó viendo un momento a la Hyuuga que tenía la cara bien roja, en eso lo inesperado sucedió.
— ¡Kyaaaaa! Onee-chan, ¡Naruto-san está completamente desnudo! — gritó hanabi que había ido hasta el recibidor, encontrándose con la escena, formando una burbuja de incomodidad.
El grito de hanabi casi deja sordos a los chicos, hinata fue directamente hasta ella cerrándole la boca en un movimiento certero
— ¡hanabi cállate!, ¡te van a escuchar! —la ojiperla trato de ser discreta mientras miraba hacia ambos lados
— ¡Umm, Mn!, e-esta, bien, n-no voy a gritar — le dijo la niña con dificultad, haciendo que hinata aflojara sus manos y la soltara
— ¡hanabi, eres tan escandalosa!, Naruto-kun no está desnudo, mira — le dijo la ojiperla señalando a Naruto que se había quedado paralizado — ¿acaso no ves sus pantalones?
— Hola, hanabi — la saludó Naruto con la voz algo temblorosa
— jajaja Onee-chan, de todas formas no debería estar así, pueden confundirse igual que yo — le dijo la castaña con una mirada burlona
— ya te dije que no hablaras como un adulto, solo eres una niña — le regañó su hermana — además solo voy a secar su polo, ¿no ves que estamos empapados? —
— está bien Onee-chan — le dijo hanabi aun con su cara de burla — pero, recuerden no hacerlo aquí en la casa, ok. — la muchacha instintivamente comenzó a escapar
— ¡HANABI! — Le gritó hinata haciendo que Naruto se sobresalte, era la primera vez que veía esa expresión de rabia en la cara de hinata, combinado con un rubor incandescente.
— t-tranquila hinata — le dijo Naruto con un tono suave, haciendo que hinata lo mirase avergonzada
— Lo siento, Naruto-kun — le contestó la Hyuuga con sus cejas arqueadas en forma de timidez — me disculpo por hanabi también, ella es… es así — hinata dio un suspiro
— no, está bien, fue mi culpa después de todo 'ttebayo — le dijo el rubio con una sonrisa, calmando un poco a la ojiperla
— Ven, vamos a la sala de estar, te entregare algo para que te pongas — le dijo la Hyuuga jalando del brazo al rubio que la seguía sin más
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/Poco tiempo después/
Había anochecido, la garua caía levemente sobre el tejado, el ambiente estaba frio y húmedo, hacía poco que Naruto regreso a su casa, hinata se había dado un baño que la había relajado, ella se encontraba echada en su cama, su cabeza era un marullo de pensamientos, una y otra vez las escenas vividas con Naruto se revolvían en su mente, pero lo que más daba vueltas en su cabeza era el recuerdo de Naruto con el dorso desnudo, realmente ese cuerpo la había impresionado, ella estaba bien ruborizada, y se culpaba por tener esos pensamientos, aunque no podía obviar el calor que le recorría el cuerpo, aunque no lo sabía interpretar muy bien, hinata trago saliva, no podía dejar de pensar en Naruto, en el hermoso hombre que se había convertido, ella lo amaba tanto, había pasado casi toda su vida observándolo de lejos, y ahora que lo tenía tan cerca, 11 meses cerca para ser exactos, ella era realmente feliz, Naruto era todo para ella, era su motivo para vivir, a él le entregaría su vida, hasta su cuerpo… todo de ella le pertenecía…
Solo a él susurró para sí misma, entonces, cayó en cuenta…
Ella en verdad deseaba estar con él. Hinata se llevo las manos a su cara, parecía que sus mejillas arderían en un segundo, no podía creer en la conclusión final de su sentir, Ella lo deseaba.
Hinata agarro su almohada, y la colocó en su cara, ella estaba mordiéndose el labio, apretó fuertemente la almohada y susurró para sí misma
…te amo tanto…
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¡Hola!, antes que nada quiero ofrecer mil disculpas por la tardanza, el trabajo me tiene ajetreada, lo siento mucho, pero descuiden, no pienso tardarme para el prox. Capitulo.
Ahora sí, la cosa se pone caliente :3 muajajaja para el próximo cap. Un poco de Lemmon
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P.s. ¡Gracias por sus tan emotivos Reviews!, me inspiran a seguir escribiendo, les mando muchos abrazos.
