VI CAPITULO
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.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- CELOS -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
(Parte - 1)
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Disclaimer: Narrado por la autora
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La brisa húmeda de la mañana azotaba la ventana semi-abierta de la habitación de hinata, aun era temprano pero ella se encontraba levantada, el cepillo de cabello que llevaba en la mano se tambaleaba en un vaivén por aquellas sedosas fibras, por un momento dejó de alistarse para contemplar su propio reflejo en aquel vidrio, no sabía qué era lo que le esperaba ese día, de lo único que estaba segura era que sus días de descanso parecían nunca llegar, estar lista desde temprano era su primera labor mañanera, cualquier momento sería llamada para una misión, mientras tanto su ropa de civil aun reposaba en el perchero, después de todo ella era una ninja, ese era su trabajo y el propósito que había cumplido toda su vida.
Hinata terminó de colocarse sus largas pantis, y se dispuso a salir de la habitación, saludó amablemente a sus superiores antes de entrar a la cocina donde le esperaba el desayuno ya hecho y claro junto a ello, se encontraba su padre y hanabi, la ojiperla les dio el saludo respectivo y se sentó acompañándolos.
Itadakimasu dijo mientras proseguía a desayunar
Hanabi parecía devorar rápidamente sus tostadas, estaba tan concentrada en ello que a hinata le produjo algo de gracia, ella amaba a su hermanita menor, siempre era divertido observarla, sin embargo, algo le estaba resultando realmente incomodo, desde que entró tenía la fría mirada de su padre sobre ella, hinata trataba de comportarse normalmente pero era realmente incomodo, hasta llegó a pensar que tal vez alguien le había contado sobre la estadía de Naruto semi-desnudo en la tarde de ayer, hinata comenzó a sentirse nerviosa y rogaba fervorosamente que su padre no le dirija palabra alguna.
Lo cual no fue escuchado por los dioses pues, como era de esperarse Hiashi llamó la atención de la ojiperla nombrándola, hinata sintió un escalofrió recorrerle por el cuerpo al escuchar el llamado.
— hinata, ¿me estas escuchando? — se escuchó la imponente voz de Hiashi
— Sí, Otou-san — contestó rápidamente la muchacha dejando de comer para prestarle atención
— ¿Me puedes explicar que pasó ayer? — preguntó éste viéndola directamente a los ojos, hinata trago saliva involuntariamente y deslizó un poco la mirada hacia hanabi que parecía no ser afectada con la conversación
— ¿A-ayer? — Hinata no quería jugar al intercambio de palabras, pero tal pregunta le había puesto los pelos de punta — ¿A qué te refieres?, Otou-san — dijo en tono bajo
— Ayer después de la reunión, te di el encargo de mandar mi pedido de armas, ¿lo hiciste? — le preguntó Hiashi sin dejar el tono serio de su voz
Hinata dio un suspiro para sí, no quería evidenciar la extenuante calma que sentía al escuchar tal resolución — S-sí, Otou-san, todo está conforme— contestó entonces la ojiperla
— No era un encargo difícil de hacer— continuó Hiashi— pero te demoraste toda la tarde en cumplirlo, ¿tuviste alguna interferencia, o solo te entretuviste con algo más? — Hiashi frunció un poco el seño
Los nervios volvieron a invadir a hinata, de pronto el recuerdo de Naruto se le vino a la mente.
— Se supone que ibas a ayudar a hanabi con sus quehaceres, pero hoy al revisar, me llevé la sorpresa que no avanzó nada — dijo el Hyuuga dejando a hanabi un poco seria mientras se acomodaba mejor en su asiento y dejaba su mokawa de arroz.
Hinata dirigió su mirada hacia su hermana, y esta se la devolvió, hinata pudo apreciar el lenguaje gestual que le manda con sus ojos, parecían decirle Yo no le dije nada
— Sí lo siento, me entretuve con algunos compañeros — mintió hinata — pero no volverá a pasar prometo que ayudaré a hanabi hoy —
— No quieras mentirme hinata — le dijo el Hyugga despacio haciendo que hinata se quedara estática — ¿no tienes misión hoy?, así no podrás ayudar a hanabi — concluyó mientras que hinata casi se desploma en su silla, ella pensó que le habrían descubierto la mentira puesto que en realidad estuvo con Naruto toda la tarde.
— A-ah… s-si, lo siento — dijo esta en voz baja, su corazón aún estaba en su garganta — hanabi, yo…—
— Está bien, Onee-chan— la interrumpió hanabi dirigiéndose rápidamente a ella — ¡yo puedo sola, ¡enserio!, no debes preocuparte —
Hinata miró tiernamente a su hermanita, abrió la boca para formular palabra pero la voz de la ama de llaves se le adelantó interrumpiéndola — Hinata-sama, sus compañeros están esperándola — dijo en tono pausado.
— eh, ¿compañeros? — dijo sin querer hinata haciendo que la señora asintiera, Hiashi dirigió su mirada a su hija dejando su tazón a un costado.
— Si terminaste puedes irte— le dijo tajantemente, hinata miró su desayuno, ella aun no había acabado pero tenía que atender a sus compañeros, si la buscaban tan temprano era por algo.
— Gracias, Otou-san, pero, amanecí con poco apetito hoy — contestó la ojiperla haciendo un ademan de levantarse.
Hinata miró a su hermana hanabi por última vez y luego a su padre, a este último le dedico una reverencia y comenzó a caminar hacia la puerta.
— Hinata espera— le dijo Hiashi haciendo que esta detenga su caminar — puedes invitar cuando quieras al Joven Uzumaki, yo estaría gustoso de poder conversar con él — las palabras de Hiashi erizaron a hinata que trató de ponerse firme al escuchar a su padre referirse a su amado, hanabi soltó una risita burlesca.
— E-esta… bien, Otou-san — le dijo tímidamente la ojiperla sonrojándose un poco ante la inesperada petición de su padre, ella volvió a despedirse y continuó su caminar lo más rápido posible, llegando hasta el jardín donde la esperaban kiba y shino.
— Kiba-kun, shino-kun, disculpen la tardanza — les dijo hinata algo agitada acomodándose mejor las botas.
— hinata, apresurémonos — le dijo kiba animadamente — el sexto nos llama, parece que tiene una misión para nosotros —
Hinata hizo una pequeña mueca con sus labios, ya se lo veía venir, nuevamente se encontraba en misión, por un momento guardó la esperanza de encontrarse con Naruto ese día, pero la tosca realidad golpeo a su puerta, de todas formas cumplir su deber era prioridad.
— pareces desanimada, me pregunto si estarás desistiendo de tu labor como ninja — le dijo shino ante el silencio de su amiga
La ojiperla abrió los ojos de par en par y atinó a sonreírles nerviosamente — ¡N-No, claro que no shino-kun!, solo pensaba — les dijo moviendo sus manos
— Pues no lo pienses tanto, que estamos en hora — le dijo kiba dejando de apoyarse en akamaru
— Si, vamos — atinó a decir la ojiperla mientras abría su gran puerta y los 3 salían rápidamente
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Al llegar a la torre hokague, los muchachos siguieron corriendo rápidamente por las escaleras, hacer esperar al hokague no era propio de su equipo, ni una buena manera de comenzar el día.
Toc…Toc…
Kiba dio algunos golpes a la puerta de la oficina del hokague, cuando escucharon un "Pase" se dispusieron a abrir y entrar, encontrándose con el hokague y junto a él, un hombre de apariencia gruesa y con cara de bonachón, el sonrió al ver a los shinobis.
— Permiso, hokague-sama — le dijo kiba mientras entraba junto a sus compañeros y se formaban frente a su escritorio
— Bien, ahora que se encuentran aquí — les dijo Kakashi ordenando algunos papeles que se encontraban frente a él — quiero presentarles al señor Kaishi Kaito, hermano del feudal de la aldea de la hierba —
Los muchachos hicieron una reverencia de saludo al hombre que asintió de buena manera
— Estuve revisando sus informes, ustedes hicieron su última misión en la aldea de la hierba — les dijo Kakashi haciendo que los shinobis asintieran — Bien, el señor kaito, vino explícitamente a cumplir con algunas diligencias a konoha, es de hecho uno de los principales socios en el comercio de ambas aldeas, creo que desde ya comprenden la situación de resguardo que se da en estos casos —
— Sé que es de mucho problema, pero les estaría muy agradecido si aceptaran el encargo — les dijo el hombre rechoncho.
— No se preocupe, es nuestra deber aceptar las misiones que nos impongan, no dude, nosotros somos ninjas capacitados — le dijo shino en un tono bastante tranquilo
— Es de hecho la posición de todos los ninjas de konohakaguren, muy bien, ahora continuaremos con las pautas siguientes en esta misión, presten atención — les dijo Kakashi haciendo que los shinobis se pararan erguidamente y contestaran con un gran
— ¡HAI! —
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Mientras tanto, Naruto se encontraba caminando por el pasillo de la torre hokague, aunque había pasado de largo la oficina de Kakashi, el caminaba sin más, con las manos en los bolsillos llegando pronto a un balcón ubicado en la tercera planta, él se paró a observar el paisaje por un momento, Kakashi lo había llamado temprano, de seguro tenía otra misión hoy, algo realmente normal, como todos los días.
De pronto una voz familiar lo sorprendió, haciéndolo voltear rápidamente.
— Hola, Naruto — lo saludó sakura, quien lo había visto y decidió acercarse a él
— ah, sakura-chan — le contestó Naruto algo sorprendido — me asustaste 'ttebayo—
— eh, ¿te asusté? — Sakura se colocó al lado suyo — en que pensabas, que estabas tan distraído — le dijo mientras lo miraba fijamente
— ah, nada — le contestó Naruto volviendo a apoyarse en el barandal del balcón — solo pensaba, es todo, nada importante —
— pareces triste, ¿qué te pasa? — le dijo sakura al notar a su amigo algo decaído
Naruto miró a sakura por un momento, y de la nada le sonrió — no es nada enserio sakura-chan, no te preocupes — le dijo volviendo a poner su cara de niño sonriente — es raro verte por aquí, ¿también te llamaron para una misión? —
— No, vine a conversar con Kakashi, es todo — le dijo sakura volteando su mirada hacia el paisaje — ¿y tú?, ¿tienes una misión hoy? —
— Umnn, eso parece, quise hablar con Kakashi-sensei pero parece que está ocupado o algo así — le dijo Naruto sobándose un poco su brazo vendado
— Eh, ¿te duele tu brazo? — le preguntó sakura casi al instante, haciendo que Naruto dirija su mirada hacia ella
— no, no me duele — le respondió Naruto — solo lo siento un poco adormecido no es nada 'ttebayo—
— Deberías pasar por el hospital para revisártelo — le contestó sakura acercándose para tocarle el brazo — te dije que si tuvieras alguna molestia, no dudaras en llamarme, tonto—
Naruto se quedó viendo por un segundo a su compañera — dije que no es nada, sakura-chan y deja de decirme tonto por todo — le contestó Naruto frunciendo levemente el seño
Sakura lo miró sorprendida, acaso era su imaginación o Naruto se había molestado por que lo llamó "Tonto", esa sí que era una rara actitud en él, su amigo sí que había comenzando a madurar después de todo.
— a-ah, está bien — le dijo sakura un poco extrañada, ella se apoyó nuevamente en la baranda — sabes ¿por qué no te dejaron entrar a la oficina? — cambió intempestivamente el tema.
Naruto negó con la cabeza sin dejar de mirar el horizonte
— Cuando vine a hablar con Kakashi-sensei, escuché que hablaba con un hombre — le dijo sakura — parece que es un hombre importante, creo que estaba solicitando guarnición para regresar a su aldea —
Naruto posó su mirada en su compañera — ¿enserio, sakura-chan? — le dijo mientras se paraba erguidamente — parece una misión de rango D — el rubio puso un tono de disgusto — pero bueno, ahora me dan toda clase de misiones, ésta no será una excepción ttebayo —
— no creo que te den esa misión Naruto — le contestó la pelirosa mirándolo — por lo poco que pude comprender, el cliente pidió estrictamente que el ex equipo Kurenai lo resguarde —
Naruto se quedó dubitativo por un momento, era la primera vez que escuchaba que un cliente escogía explícitamente a los ninjas que quería a su cargo, pero él sabía muy bien que eso era totalmente probable, ellos solo acataban todo lo que se les imponía, De seguro hinata se encontraba en esa oficina justo ahora, nuevamente volvería verla partir, por un momento el sentimiento de tristeza lo abrumó, se le vino un sentimiento de querer buscarla aunque no era una buena idea del todo, mejor esperaba que ella lo hiciera, de todas formas, aún tenía asuntos pendientes, como averiguar por qué lo llamaron temprano.
— mira Naruto — le dijo sakura llamando su atención, Naruto se adjuntó a la baranda mientras que ella le apuntaba hacia abajo, entonces se observó a hinata y sus compañeros que caminaba junto a un señor rechoncho — bueno, parece que ya acabó su reunión —
Naruto hizo un ademan con la mano queriendo llamar la atención de la Hyuuga, pero parecía no dar resultados.
— Parece que no te puede ver — le dijo sakura y Naruto bajó el brazo
— creo que ya se va — comentó Naruto sin apartar la vista de hinata — tal vez si la alcanzo ahora, podre despedirme 'ttebayo —
— ¡Estás loco!, no hagas algo imprudente, se supone que no debes interferir en la misión de otro equipo — le regaño sakura rápidamente — controla tus impulsos —
El rubio dejo escapar un suspiro de exasperación mientras miraba a hinata desaparecer en las alborotadas calles
— Bien, creo que debo regresar al hospital — le dijo sakura enderezándose
— Sí, yo iré a ver a Kakashi-sensei — le contestó el rubio mientras caminaba junto a su compañera
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En la mansión Hyuuga/
Hinata había llegado a su habitación, rápidamente comenzó a empacar sus cosas en su mochila de misión, dentro de 1 hora partiría con su equipo, ella se sentó en su cama, fijando su mirada en la ventana, había una sola curiosidad en su cabeza, el cliente que tenía que resguardar era de la aldea de la hierba, eso no tendría nada de malo si no fuera porque era la misma aldea de ese muchacho insistente el cual le había profesado sus sentimientos, hinata se llevó una mano a su frente, realmente deseaba no encontrárselo en todo ese trayecto.
— Bien, es hora de irme — se dijo a si misma cerrando su mochila y levantándose de su cama, ella cerró la puerta de su habitación y continuo su caminar, cruzo el largo pasillo a paso lento, ella se quedó pensando en Naruto, tal vez no tendría posibilidad de decirle que se iba para una misión, esperaba que no lo tomara a mal si no lograba despedirse de él.
De pronto una voz la sacó de sus pensamientos
— Hinata, ¿ya te vas para tu misión? — su padre se encontraba saliendo de la sala de entrenamiento
— Sí, padre — le contestó hinata casi al instante
— procura tener cuidado — le dijo Hiashi mientras caminaba en sentido contrario a ella, hinata le contestó con un S-Si haciéndole una reverencia mientras continuaba su caminar
Su padre había cambiado radicalmente su temperamento, ahora no era tan serio como antes, aunque a veces, parecía que se le olvidaba, eso no era de extrañar pues fue gracias a los diversos acontecimientos que fueron pasando como familia.
Hinata cruzó su jardín, se acomodó mejor la mochila y salió, era aproximadamente las 8:00 am y las calles parecían tener poco movimiento muy diferente a otras veces, de pronto hinata sintió el deseo de desviarse de su camino para buscar a Naruto, pero era tonto hacerlo, el tiempo no le iba a alcanzar, ella continuaba con su paso lento mientras doblaba el callejón hacia la calle principal, De pronto sus ojos se fijaron en la figura del hombre que se encontraba apoyado en una de las paredes del callejón, hinata sonrió pues se trataba de Naruto, parecía que la estaba esperando
— ¡Naruto-kun! — le dijo la ojiperla alegremente, Naruto se fijó en ella mientras se paraba erguidamente.
— Estaba esperándote hinata — le dijo el rubio con su amplia sonrisa — pensé que nunca pasaría por aquí 'ttebayo—
Hinata caminó hasta estar frente a él — tengo una misión, Naruto-kun — le dijo — estaba preocupada porque tal vez no podría despedirme de ti —
— Sí, lo sé — le contestó Naruto acariciando su rostro — sé como son las cosas, es más yo también saldré en una misión en un par de horas, pero regresaré pronto, había pensado que tal vez no fueras a tardarte, pero de todas formas quise verte antes que te fueras 'ttebayo —
— B-bueno, trataré de no tardarme…aunque tal vez no pueda ser así, el trayecto hasta la aldea de la hierba es algo largo — le contestó la Hyuuga mientras ponía su mano sobre encima de la de Naruto, apretándolo contra su rostro y acariciándolo suavemente, aquella mano era tan cálida que parecía quemarle la piel,
— Ah, con que vas a esa aldea otra vez — Naruto levantó la vista al cielo, por un momento guardó silencio, suspiró y volvió a posar su mirada en ella — hinata, yo… voy a estar esperándote…—
— Lo sé… — susurró la ojiperla, un ligero silencio se formó entre los dos, por encima de ellos se podía escuchar el cantar de los pajarillos, Naruto levantó la mano y tomó a hinata del rostro delicadamente, ella se impulsó suavemente hacia él, mientras que la distancia se iba acortando al compas del retumbo de sus corazones, pronto se sintió la mezcla de sus respiraciones, ellos unieron sus labios suavemente fundiéndose en un dulce beso.
— Sé que de todas formas tendrás que irte, no sabes lo que daría para que te quedes a mi lado de una vez por todas — le susurró Naruto mientras posaba su frente con la de hinata, ella lo volvió a besar, amaba tanto esos labios que cuando estaba junto a él, era lo único que quería hacer.
— C-creo que, tengo que irme — le dijo hinata separándose lentamente de él
— Sí, te estoy quitando mucho tiempo — le dijo Naruto sonriendo y llevándose una mano a la cabeza — te acompaño hasta la entrada — el rubio levantó la mochila del hombro de hinata y la colocó en su hombro, a la vez que agarraba su mano y comenzaban a caminar
—Naruto-kun, tú nunca me quitas el tiempo, a mi me encanta estar contigo — hinata le dedicó una sonrisa — me gustaría mucho volver a tener misiones contigo —
— Sí, lo sé — Naruto levantando la mirada — ¿te diste cuenta que ya casi no tenemos misiones juntos?, eso sí es raro, a mi me encantaban, esas misiones contigo —
Hinata se quedó viendo al rubio por un segundo, no sabía porque, pero cuando el comenzaba a hablar sobre el pasado, ponía mucho énfasis en sus palabras y su tono era tan melancólico como si quisiera convencerse que en verdad era así, sin embargo hinata era más sincera consigo misma, para ella, el hecho de tener a Naruto a su lado aquellas épocas le hacía muy feliz aunque a veces pasaba desapercibida por parte del rubio, hinata puso una mirada incrédula y se dirigió a él — ¿enserio? — le dijo con un tono bastante sarcástico, haciendo que Naruto la mirase fijamente por unos segundos.
De un de repente el rubio agacho la cabeza y soltó la mano de hinata mientras que volvía a poner sus manos en sus bolsillos, otro largo silencio volvió a formarse. La Hyuuga hizo un gesto con sus labios, no quería formular palabra, cayó en cuenta que para Naruto, ese tema era algo fastidioso, de todas formas, ella optó por el silencio.
— Hinata… — se escuchó nuevamente a Naruto — cuando regreses, podría venir a tu casa, quisiera… conversar con tu papá — le dijo mientras devolvía su mirada a la ojiperla quien puso un gesto de sorpresa ante tal petición.
La ojiperla trago saliva mientras almacenaba aquellas palabras en su cabeza, de un de repente Naruto se había vuelto un pitoniso, aun podía recordar a su padre decirle las mismas palabras hace apenas unas horas y ahora Naruto sin saberlo, lo repetía, ¿acaso ellos se pusieron de acuerdo sin consultarle?, no, eso era totalmente descabellado, no podía ser, parece que solo se trataba de una simple Coincidencia , hinata ladeo la cabeza mirando hacia el frente — Naruto-kun, ¿por qué quieres hablar con Otou-san, tan de repente? — preguntó por fin.
Naruto soltó una pequeña risita, aun tenía las manos escondidas en sus bolsillos, hinata lo miró de reojo y en un pequeño acto el rubio se detuvo haciendo que hinata diera unos pocos pasos antes de voltear a verlo con la cara confundida.
Naruto agarró ligeramente la mano izquierda de la Hyuuga, llevándola hacia sus labios en donde reposo un beso, lo cual hizo estremecer a la ojiperla ruborizándola — ya lo sabrás — le susurró mientras sonreía, hinata tenía un mar de pensamientos creándose en su cabeza, pero por alguna razón no se sentía segura de lo que iba a pasar.
— creo que nos estamos demorando mucho, vamos hinata, apresurémonos o llegaras tarde a tu misión — dijo nuevamente el Uzumaki llevando de la mano a hinata que seguía perdida en sus pensamientos, ellos aligeraron el paso por el largo caminar.
Al poco tiempo, hinata partió rumbó a la Aldea de la Hierba, cumpliendo con su misión, mientras tanto, En la oficina del hokague, había una columna de documentos que se iban almacenando, eran pedidos de misiones clasificados en todos los rangos, no tardó para que el equipo de Naruto sea llamado y solicitado para otra misión.
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/ 1 día después - En otro lugar /
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El ex equipo kurenai redirigían al hombre regordete, el parecía muy cansado a pesar que los shinobis caminaban lentamente sincronizándose a su paso, realmente ese hombre no parecía haber caminado nunca en su vida.
— Ush, ya casi anochece y ni siquiera salimos del bosque fronterizo — reprochó kiba con la voz baja — parece que tardaremos más de lo que pensé —
Hinata volteó a ver ligeramente al hombre regordete que caminaba lentamente a 2 metros de ellos
— nuestro deber es proteger al cliente hasta llegar al lugar predestinado — dijo shino retrocediendo unos pasos y poniéndose a la altura de kiba — no importa cuánto nos lleve hacerlo —
— S-sí, kiba-kun, ten un poco de paciencia por favor — le dijo hinata con su amable sonrisa
— creo que lo cargaré, así avanzaremos más rápido — contestó kiba dirigiendo su mirada al gordito quien lo saludó cordialmente — realmente resguardar no es tanto de nuestro agrado, ¿verdad akamaru? — dijo este mirando a su enorme perro quien dejo salir un quejido.
— ¡Oigan!, no me dejen atrás — se escuchó la voz cansada del gordito mientras daba grandes bocanadas de aire — ¿creen que podemos descansar un rato? — el tono lastimero del señor provocó que kiba dejara salir un suspiro de exasperación.
Ese día finalizó rápidamente, los shinobis acomodaron la carpa de descanso del regordete, mientras que ellos se acomodaban alrededor de él y descansaban mientras se turnaban para vigilar.
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/ 4 días después /
El ex equipo Kakashi había sido mandado en una misión de investigación y recolección de datos, Naruto, Sai y sakura se encontraban caminando en una pequeña aldea, por fin habían llegado a su destino.
— Así que este es la aldea del Socorro — dijo Naruto mirando las pequeñas calles de ese pueblo. La mayoría de personas que caminaban por allí eran ancianos.
— supongo que es la primera vez que están por aquí — contestó sakura — en verdad siempre vengo con Ino, esta es una de las aldeas que creció mucho después de la guerra, hace un par de meses estuvimos por aquí haciendo una investigación para nuestro proyecto del hospital —
— Esta aldea no aparece en el mapa — dijo Sai abriendo un pergamino — pero supongo que está ubicado por debajo de la aldea de la hierba, justo por aquí — Sai sacó su pluma e indicó el lugar en el mapa referenciándolo con un punto.
Naruto escuchó "Aldea de la hierba" y por un segundo su corazón dio un fuerte palpitar, Allí es donde tenía que llegar hinata pensó el rubio sonriendo para sí Sería capaz de ir a verla, estoy tan cerca, aunque, tal vez ya no se encuentre allí, hace 5 días que partió para su misión, ¿me pregunto si ya habrá regresado a Konoha?, espero acabar pronto para verla el rubio se había adentrado en los recuerdos de su dulce amada, concentrándose demasiado que no escuchó hablar a sakura.
— la mayoría de habitantes de esta aldea son ancianos y niños, algunos vinieron a refugiarse de la guerra hace 3 años atrás — dijo sakura — bien, ahora que estamos aquí necesitamos comenzar con la misión — sakura fijó su mirada en Naruto quien tenía una expresión perdida conjugando con la sonrisa tonta en sus labios, rápidamente cayó en cuenta que él tenía la cabeza en otro lado, fue cuando decidió traerlo a la realidad.
— ¡Naruto! — Gritó la pelirosa haciendo sobresaltar al Uzumaki — dije que necesitamos comenzar con la misión —
— Ah, sí, lo siento Sakura-chan — se disculpo mientras se sobaba la cabeza y sonreía — Bien, ¡entonces comencemos dattebayo! —
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Mientras tanto el ex Equipo kurenai había llegado por fin a su destino, ellos se adentraban por las calles de la aldea de la hierba.
— Pobre akamaru — resopló kiba mientras miraba con pena a su perro que llevaba una expresión de cansancio con la lengua salida más de lo normal, sobre su lomo llevaba cargando al hombre regordete que se veía muy tranquilo
— Sí, pobrecito — le contestó hinata con el mismo tono entristecido — pero no te preocupes kiba-kun, gracias al esfuerzo de akamaru-kun pudimos llegar más rápido
— Perdimos mucho tiempo cuando nos detuvimos en aquella aldea que dejamos atrás — dijo shino mirando a sus compañeros
— sí, pero de todas formas no quedaba de otra, si no cumplíamos su gusto de quedarnos, el podría mandar algún reclamo al sexto — contestó kiba en tono bajo — sea como sea tenemos que seguir a este gordo a donde nos lleve, eso es nuestro deber —
— Resultó ser un cliente duro de complacer — resopló shino —
— No se preocupen, por fin acabaremos con esta misión, ya falta poco — hinata les sonrió amablemente, luego se volvió hacia el gordito y le comentó mientras caminaba hacia él — Por cierto Kaishi-sama, su aldea se ve muy colorida hoy, parece como si estuvieran preparando una celebración —
— Ah, sí, es que hoy es el Aniversario de la Aldea — el regordete le mostró su amplia sonrisa — parece que llegamos justo a tiempo ¿no? — comentó haciendo que shino y kiba volteaban sorpresivamente mientras que hinata ponía una expresión dubitativa
— ¡Vaya, se ven muy sorprendidos!, ¿acaso pensaron que no serían invitados al festival? — para ese momento los shinobis no sabían que expresión poner, y por primera vez hinata forzó una sonrisa — Ustedes serán los invitados especiales de esta noche, ¡vamos, apresurémonos a llegar, mi hermano, el Feudal nos está esperando!, ¡hoy vamos a brindar! — el regordete levantó sus brazos eufóricamente haciendo tambalear un poco a akamaru, los shinobis se miraban mutuamente como escogiendo al valiente que se atrevería a contradecirlo, pero nadie se atrevió, ninguno tenía el valor suficiente para hacerlo, lo único que quedaba era tratar de disculparse con el Sr. Feudal y tratar de no crear reclamos, ni mucho menos que llegasen al oído del Sexto.
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Una vez en la casa del Sr. Feudal, El grupo de shinobis se presentaban ante una sala, ellos pudieron observar al feudal sentado en una montaña de cojines, era de apariencia cálida, parecía mayor que su hermano pero igual de gordo que él, de cara bonachona en conjugación con una barba larga a su lado se encontraban 4 mujeres, ellas parecían un tipo de "Geishas", al mirarlas, taparon sus rostros con sus abanicos en forma delicada, el regordete kaishi entró directamente saludando con una expresión bastante despreocupada, este fue recibido con un abrazó de parte de su hermano el feudal que se levantó para darle la bienvenida.
— Kaito, bienvenido, ya era hora que regresaras —el feudal se dirigió a él con una amplia sonrisa
— No es porque yo quise niisan, realmente nos apresuramos en llegar— Contestó el regordete poniendo cara de cansancio, kiba miraba a sus amigos y pensaba Que tal mentiroso, nos tardamos más de la cuenta por sus caprichos — Por cierto te presento a mis resguardadores, ellos son de Konoha y me han tratado de maravilla —
El feudal volteó hacia los muchachos que se inclinaron educadamente — ¡Ah, Shinobis de Konoha!, vengan, vengan, no se queden allí, sean bienvenidos ustedes también — dijo el viejo mientras sacudía la mano de cada uno de ellos, realmente era muy amable ese señor, parecía ser del tipo de personas que te aceptaban todo.
Los shinobis le sonrieron y se sentaron en fila frente al feudal, mientras que su hermano, agarraba algunas frutas de las bandejas de plata que se ubicaban delante de ellos, el feudal hizo una señal para que sus acompañantes femeninas se retiraran de la habitación mientras que hacía un pedido de té y bocaditos.
— Gracias por recibirnos tan amablemente Sr. Feudal — le dijo Shino iniciando la conversación.
— No, no, yo soy quien está agradecido con ustedes por traer a mi hermano a salvo — respondió el feudal — no saben lo mucho que nos preocupa nuestra seguridad al partir a otras tierras —
— Niisan, ellos han sido muy buenos conmigo, dejaron que me suba en su perro para llegar hasta aquí — interrumpió el regordete
— Sí, me lo imaginé, tan solo de ver a ese pobre can, todo cansado — le respondió el viejo feudal —después de todo tú no naciste para caminar —
El regordete se ruborizó levemente — Niisan… ellos también fueron los que rescataron a Tomoko de sus secuestradores aquella vez — dijo el gordito en un intento de cambiar el tema el cual parecía que le resultaba vergonzoso.
— ¡ah! ¿Enserio? — Exclamó el viejo feudal abriendo ampliamente sus ojos mirando a los shinobis — ¡mira qué casualidad!, aquella vez no pude agradecérselos, me encontraba en un viaje de negocios, pero gracias al karma que volvieron nuevamente —
— en realidad fue un pequeño consejo que recibí de Choi, fue él quien me buscó cuando estaba por partir diciéndome que si iba para Konoha contratara al equipo de búsqueda para mi retorno, dijo que tenía buenas referencias de ellos — comentó el regordete, mientras que hinata trataba de ocultar su expresión de sorpresa, un súbito recuerdo de aquel chico enamorado se le vino a la cabeza, escuchar su nombre le producía un escalofrió por su espina dorsal.
— Ah, ese muchacho, me sorprende cada día más — refutó el feudal asiéndose para atrás — y bien, entonces, ¿qué más queda por hacer? —
Los shinobis se miraron entre sí, este era el momento para despedirse y continuar o nunca podrían hacerlo, kiba abrió la boca para formular palabra pero inmediatamente el gordito volvió a interrumpir
— ¿Qué es eso de "qué más queda por hacer"?, Niisan, hoy es el festival de la aldea, no crees que es poco grato no invitarlos? —
El feudal miró esquivamente a su hermano, hubo un segundo de silencio en el que los muchachos se quedaron sin habla, de pronto el ambiente se volvió incomodo.
— ¡Pero por supuesto que voy a invitarlos!, haberse visto — exclamó el feudal en tono de molestia — ¡es más serán mis invitados de honor esta noche! —
— ¡No, Sr. Feudal! — Se entremetió la Hyuuga casi saltando de su cojín, kiba y shino la miraron atónita — E-espere por favor…— fraseó delicadamente en tono bajo.
Por un momento todos posaron su mirada en la ojiperla, ella trató de mantener su calma, había sido un poco imprudente con su reacción, se había precipitado exageradamente causando una singular vergüenza en sus compañeros y en ella misma — L-lo siento… e-es que…—
La muchacha no pudo seguir pues fue irremediablemente interrumpida por la servidumbre que llevaban los aperitivos pedidos por el feudal, ella mandó una mirada de ayuda a sus compañeros.
— ¡¿Por qué tanta intromisión?! — refutó el feudal con su seño fruncido
— Gomenasaí… — susurró una mujer haciendo una reverencia mientras ponía una de las bandejita con los aperitivos frente a su servidor — El joven…— quiso disculparse pero fue nuevamente interrumpida por una voz masculina proveniente desde la puerta
— Lo siento, Otou-san, yo le dije que entraran — el chico castaño y ojos pardos hacía su aparición en el momento menos esperado
— Ah, Choi, ¡grandísimo muchacho!, ¡ven a dar un abrazo a tu padre! — exclamó el feudal volviendo a dibujar su enorme sonrisa, los muchachos se quedaron quietos con una expresión de asombro en sus rostros, hinata sin embargo tenía una expresión de terror, el momento que nunca quiso que pasara, había llegado.
— Otou-san, lo siento, no quise interrumpir tu reunión — el muchacho se paró erguidamente después de haber dado un abrazo efusivo a su padre, el dirigió su mirada a los invitados, al parecer no había notado aun la presencia de aquellos shinobis.
Los muchachos dirigieron su mirada al chico y le hicieron una reverencia.
— Oh, pero si son mis amigos de Konoha — el muchacho les dirigió una agradable sonrisa — llegaron contigo ¿verdad, tío kaishi?, y justo a tiempo para el evento de esta noche — de pronto esos ojos pardos se posaron en la Hyuuga.
— Bueno eso estaba por confirmarse, ¿verdad señorita? — le dijo el feudal dirigiéndose a hinata que tenía una expresión desencajada.
Ella quiso esconder su mirada, sintió que los colores le subieron al rostro y su respiración se volvió agitada. Levemente miró a sus compañeros y estos asintieron de forma aprobatoria.
— N-no está bien, disculpe por lo anterior, claro que nos quedaremos para la celebración de esta noche — hinata hizo un gran esfuerzo para no forzar sus palabras.
— ¡Bien!, entonces todas mis atenciones serán para ustedes, no se preocupen por nada más — El feudal hablo con una algarabía en la voz mientras que el muchacho y el regordete festejaban a la par.
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Más tarde ese mismo día.
— tengan cuidado con eso — comentó Naruto llevándose unos tallarines a su boca, el se encontraba comiendo su ramen instantáneo, sentado en la mesita frente a sus compañeros que a diferencia de él ordenaban los papeles con la información que acababan de recaudar. Sai los enrollaba delicadamente y los depositaba en un estuche al pie de un ave que había dibujado poco antes.
— Claro que tenemos cuidado, por eso no te pedimos tu ayuda — le contestó sakura sin levantar la mirada, Naruto sin embargo la miró en forma desaprobatoria y volvió a concentrarse en su pote de ramen.
— Oh, jovencitos, veo que avanzaron rápido con su deber — la dueña de la casa, una señora de edad, se dirigía a ellos con una jarra de jugo en las manos — fueron muy rápidos con la investigación —
— Solo era cuestión de ser empeñosos —Naruto se dirigió a ella con su amplia sonrisa, mientras que ésta le servía amablemente un poco de jugo
— Era de esperarse, con shinobis como ustedes — contestó la señora sonriendo.
— Sra. Por cierto — interrumpió sakura — hace poco que estuve por la puerta principal, noté a varias personas que salían del pueblo, algunos llevaban jarrones de sake entre otras cosas, me pregunté si eran comerciantes —
— Bueno, de seguro son las personas que se dirigen al festival de la aldea de la hierba — contestó la viejita entregándole un vasito de jugo a la pelirosa
— ¿festival, de la aldea de la hierba? — el rubio paró las orejas y de pronto le entró el bichito de la curiosidad
— Sí, es una gran fiesta que dura 2 días, el aniversario del pueblo — la ancianita se acomodó al lado del rubio — prometí a mis nietos llevarlos aunque sea un momento, de todas formas no está tan lejos —
— Umnn, ¿y todos van? — preguntó sakura con mucho interés, ella sacó un papel de la ficha del informe con la intensión de apuntar los nuevos datos que se le eran proporcionados
— No exactamente, algunos prefieren quedarse aquí — respondió la Sra. amablemente
Sakura entregó todos los informes a Sai y este los retuvo acomodándolos apropiadamente, la pelirosa dio un sorbo a su jugo y volvió a dirigirse a la viejita — entonces, usted va a divertirse hoy, ¿no? —
— jajaja, algo así, solo es un paseo, voy a llevar a mis nietos, y luego regresaremos — la viejita puso un gesto chistoso — si desean pueden venir conmigo —
— Tal vez eso no sea muy posible — se intermitió Naruto sin esperar la respuesta de sus compañeros — tenemos que regresar lo antes posible a la aldea dattebayo — dijo sin más.
Sai dirigió su mirada a sakura y esta asintió, Sai terminó de envolver todos los papeles y los depositó en el ave que esperaba la señal para dar vuelo.
— Naruto, pareces un poco apurado, ¿a caso tienes asuntos pendientes? — le preguntó sakura arqueando su ceja mientras le mostraba una amplia sonrisa, Naruto la observó por un segundo, él ya sabía que sakura tenía algo en mente
Sai se levantó de prisa y apuró el paso con el ave de tinta en su brazo, se acercó al balcón y dió una señal para que el ave echara vuelo por el ocaso del cielo.
— Señora, con mucho gusto le acompañaremos — atinó a decir sakura mientras Naruto parecía atragantarse con su jugo.
— Pero, sakura-chan… — el rubio fue interrumpido por la tranquila voz de Sai que volvió a sentarse en su lugar
— Naruto no te preocupes, acabo de mandar nuestro trabajo, ahora lo que sigue depende de sakura, ella es el jounin encargado en esta misión, tenemos que acatar sus órdenes —
Naruto puso un gesto de molestia, nunca se hubiera imaginado que sakura sería Jounin antes que él, y mucho menos que algún día tendría que acatar las órdenes de su adorada compañera. Hasta ahora le parecía un poco descabellado pero era la triste realidad.
— ¿y para que piensas ir sakura-chan? — preguntó el rubio con seriedad
— no iremos al festival exactamente, solo quiero aprovechar que estamos cerca de esa aldea, pues necesito de algunas plantas especiales para mi trabajo de investigación, sé que podré encontrarlo en el imponente vivero que se encuentra allí — dijo sakura con entusiasmo en la voz.
— e-h si es cierto, el vivero de la hierba es muy famoso, allí se puede encontrar plantas del todo tipo — dijo la viejita con alegría — es un paraíso para todo ninja medico, ¿no cree sakura-sempai? —
Sakura asintió con una sonrisa — descuiden chicos, no nos tardaremos, solo es un pequeño paseo para recolectar las hojas que necesito —
— ¿en verdad, es algo importante? — Susurro Naruto viendo a sakura a los ojos, la pelirosa asintió y éste dio un suspiro de resignación — está bien…—
Al poco tiempo los shinobis partieron hacia la aldea que no quedaba lejos, era a 2 horas de distancia en sí.
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En la aldea de la hierba, se podía percibir el ambiente festivo, los shinobis fueron escoltados hasta una Posada, muy elegante, se podía ver sus aguas termales al subir las escalinatas, para sorpresa de hinata su querido admirador no había persistido en acompañarlos, por fin podía guardar algo de calma.
— hinata, sé que no estaba en nuestro planes esto, pero, creo que debemos disfrutar este buen trato que nos están dando — le dijo kiba mientras caminaba con sus compañeros hacia sus cuartos
— Eso es porque, no siempre tienen tan buenos gestos con nosotros en nuestras misiones — habló shino con la voz más tranquilo de lo normal
Hinata ladeo su cabeza en dirección de sus compañeros, de pronto sintió que se encogía de hombros estando en el medio de ellos, a su lado era una tierna muñequita de porcelana, tan fina y delicada. Ella comprendió que no importara la situación que pasaran, sus amigos estaban allí para acompañarla y protegerla, hinata agachó la cabeza y asintió de forma aprobatoria.
— Vamos, sé que es incomodó, pero solo daremos un paseo por la aldea y haremos acto de presencia en el festival, después nos alistaremos para partir temprano en la mañana, ¿te parece? — kiba rodeo con un brazo los hombros de su amiga, ella le sonrió y extendió los brazos para abrazar a shino y a kiba que se quedaron perplejos con tal acción.
— S-si, está bien — dijo la Hyugga y volvió a mostrar su hermosa sonrisa
— Así se habla, ¿verdad akamaru? — kiba había recobrado ese estado eufórico que lo caracterizaba, su perro respondió como siempre con su ladrido.
— entonces procuren estar listos hasta 6 en punto, tenemos que ser puntuales — promulgó shino serio como siempre.
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Una vez dentro de su habitación, hinata se dirigió a la ducha, quería ir a tomar un baño en los baños termales pero pensó que no sería conveniente en ese momento, después de todo tenía que estar lista para cuando sus amigos la fueran a buscar.
Ella buscó en su mochila de misión, pero no había nada bonito ni elegante para ponerse como invitada especial en ese festival, hinata se quedó dubitativa un segundo, se sentía tan perdida en ese momento, la imagen de Naruto se le vino a la mente, pensar en él le transportaba a otro mundo, añoraba verlo, sentirlo, deseaba estar entre sus brazos, quemarse con su calor, embriagarse con su aroma varonil, se sentía tan vulnerable sin él, su labio palpitó, el recuerdo de sus besos, tan dulces y apasionados eran su delirio, algo que ansiaba con toda su vida, su mayor anhelo…
El toque de la puerta despertó a la Hyuuga de su enmismamiento.
Hinata se acomodó mejor su salida de baño y se dispuso a atender el llamado de la puerta.
— ¿Ud. Es la Srta. Hyuuga? — una chica con un largo moño y de aspecto elegante se hacía presente frente a ella.
— S-si — respondió hinata con un gesto de confusión, a lo que la chica aprobó y le estiró un kimono de encaje que traía en la mano, la Hyuuga se quedó ida por un momento sin saber qué hacer, de pronto estiró la mano pero no para recibir el paquete, si no para empujarlo — Espere, ¿eso qué es?, tal vez se ah equivocado —
— Bueno, no lo creo, aquí dice Habitación 37, Srta. Hyuuga, ¿usted no es ella? — le preguntó la chica leyendo un pequeño papel que llevaba en la mano
— E-eh, si, pero… yo no pedí nada— refunfuñó la ojiperla que estaba apretando la puerta
— no se preocupe, me dieron esto para entregárselo, es de parte del Sr. Feudal — las palabras de la chica le habían caído a hinata como un balde de agua fría, su cuerpo se estremeció y dejó de apretar la puerta, fue cuando la chica se adentró y dejó el encaje en su perchero, hinata se quedó estática mientras la chica le hacía una reverencia y se retiraba de su habitación.
De pronto su mente se nubló, parecía un dejavú, algo que vivió antes, hinata exhalo fuertemente y suspiró, una chispa de ira se incendió por toda su piel, eso no podía ser obra de aquel chiquillo loco.
Minutos después, volvieron a tocar su puerta, ella dedujo que eran sus compañeros y se dispuso a abrir, al final había optado por ponerse su ropa de misión nuevamente, la Hyuuga puso cara de asombro al ver a sus amigos parados frente a ella.
Ellos llevaban unos kimonos casi igual que el que le habían ido a entregar, hasta akamaru llevaba un lazo alrededor de su cuello.
— Hinata, no me digas que todavía no estás lista — le dijo kiba viéndola de pies a cabeza
— esto es algo tan inusual en ti, ¿qué fue lo que pasó? — le preguntó shino
Hinata los miró a los dos y cayó en cuenta que estaba equivocada con respecto a ese regalo impetuoso que le ofrecieron. Ella dejó soltar una pequeña risita.
— ¿E-eh?, ahora de que te estás riendo, hinata, ¿acaso nos queda feo ese kimono?, pensé que a ti también te entregaron uno — le dijo kiba levantando los brazos y formando figuras para mostrar su traje.
— jajaja, no, lo siento, esperen un momento, me cambiaré rápido y salgo — hinata cerró la puerta dejando a sus amigos algo confundidos. Había sido todo un malentendido después de todo.
Al poco rato hinata salió de su habitación puesta el kimono blanco con estampado de flores, se veía hermosa, sus compañeros pusieron un gesto de sorpresa y sonrieron al verla, los 3 junto a akamaru salieron de la posada con rumbo al festival, las calles estaban tan iluminadas y adornadas con antorchas de diferentes formas, la música tradicional y la algarabía de la gente hacía del ambiente muy ameno.
El feudal llamó a los shinobis a acomodarse a su costado mientras dejaban volar las antorchas por el cielo, había danzantes que iniciaban el desfile, la gente se amontonaba para ver el espectáculo, todo estaba bien coordinado y bonito, por lo menos aún no pasaba nada inesperado esa noche.
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Naruto y su equipo habían llegado por fin a la aldea bulliciosa, el rubio andaba sin ánimos mientras que sakura los dirigía hacia el vivero central.
— Sakura, ¿estás segura que no está cerrado?, todo el mundo parece estar en la celebración — le dijo Sai mientras caminaba al lado suyo.
Sakura respondió con una negativa — bueno, nada se pierde con intentarlo — sakura le dirigió una sonrisa.
El gran vivero era extenuantemente grande, se podía ver las luces traslúcidas de brillando adentro, sakura y Sai se detuvieron en la puerta principal, percatándose que realmente estaba cerrado.
Naruto bufó cuando llegó al lado de sus amigos — tanto esfuerzo por gusto — dijo con las manos en la cabeza, a los que sakura respondió con una torcedura en la piel de su esternón, el rubio hizo una mueca de dolor — ¡auch, sakura-chan! — se quejó
— Espera Naruto, hay alguien allí — le dijo sakura haciendo un gesto para que se callara, ella se inclinó hacia una pequeña ventana semi abierta y divisó a un hombre que se dirigía a ellos.
Sakura se restableció y al poco tiempo, la puerta comenzó a abrirse, un muchacho de cabello castaño y ojos pardos les dio el encuentro.
— Eh, ¿sí?, desean algo — les preguntó, sakura se acercó más a él y le sonrió amablemente.
— Lo siento, creo que hemos sido inoportunos, soy Sakura, ellos son mis compañeros Naruto y Sai, somos ninjas de Konoha — le dijo con mucha naturalidad, aunque sentía que el muchacho le daba poca importancia a sus palabras, esos ojos pardos se paseaban observándolos minuciosamente — queríamos saber, con quien se puede conversar para entrar un momento al vivero —
— ¿Ustedes son ninjas de Konoha? — exclamó el muchacho levantando su quijada
Sai miró a sakura que parecía algo exasperada, ella no era precisamente muy paciente con personas de un ego bastante alto, como parecía demostrar aquel muchacho con su trato.
— Sí — respondió sakura de forma seria
— Disculpen, sean bienvenidos, todos los ninjas provenientes de Konoha son buenas personas para mí — El muchacho extendió su mano para estrecharla con la de Sakura que había cambiado totalmente su expresión, estaba totalmente extrañada con tan repentino cambio de actitud, el castaño hizo lo mismo con los otros.
— ah, sí gracias, ¿entonces, usted es el encargado del vivero? — le preguntó la pelirosa
— sí, claro, mi nombre es Kaito Choi, Soy hijo del Sr. Feudal — el muchacho les dedicó una sonrisa — bueno, yo iba de salida pero creo poder darme un tiempo para atenderlos —
— Sabemos que es muy tarde, lo siento, pero prometemos no tardarnos — sakura hizo un ademan con la manos, y el muchacho se volvió hacia la puerta que acababa de cerrar y se hizo para un lado para dejarlos entrar.
El lugar era tan iluminado que parecía haber borrado todo aspecto nocturno de él, las variedades de plantas eran infinitas, los colores y los aromas daban un toque mágico al lugar, Naruto dirigió su vista hacia sakura que parecía muy entretenida en su conversación con aquel muchacho, ladeo su cabeza y se fijo en Sai que parecía apuntar algunos datos en su cuadernillo.
Naruto se alejó un poco de sus amigos, ellos parecían estar empeñados con su recolección de hojas, él sin embargo se detuvo frente a una de las grandes ventanas de vidrió divisando la oscuridad de aquella noche que resplandecía por afuera, la mirada del rubio se posó en un hermoso ramillete de flores lilas colgadas frente a él, aquel color le resultaba muy familiar, el rubio sonrió recordando los hermosos ojos de hinata, era tan hermosa aquella chica, realmente se había convertido en toda una mujer, el rubio bajó la mirada, muy dentro suyo, él renegaba consigo mismo por haber pasado de ella tantas veces, su mirada volvió a levantarse, detrás del ventanal se podía observar la luna, tan grande y brillante, las mejillas del rubio comenzaron a colorearse, recordando aquella vez que la besó por primera vez, justo frente a esa misma luna que ahora observaba, aún podía sentir el fuerte palpitar de su corazón como aquella vez, y sincerándose un poco, aún lo sentía cada vez que la besaba, él no podía creer el sentimiento de amor tan fuerte que sentía hacia ella, después de tanto tiempo, él se encontraba amando apasionadamente a una mujer, Naruto se mordió el labio inferior, y pensar que aquella niñita tímida de su infancia, tenía guardado todo ese amor hacia él, ese que tanto tiempo fue imperceptible para él, realmente se arrepentía de haber sido un cabezota, incluso cuando tenía conciencia sobre esos sentimientos él seguía desperdiciando el tiempo en vez de sincerarse consigo mismo, y allí se fueron un sinfín de oportunidades que tonto, por malgastar todo ese tiempo se dijo en voz baja, después de todo casi la pierde, "Casi", pero no pasó, y aunque hubiese sido así, él no hubiese descansado hasta tenerla nuevamente con él, Naruto se había formulado una promesa que estaba albergado en su corazón, desde hace un tiempo que sentía la necesidad de tener a hinata junto a él, no importaba como fueran las cosas, ni todo lo que tuvieran que pasar, realmente él estaba muy enamorado de ella, y se había prometido nunca separarse de su lado, él ya lo había decidido, hinata sería su mujer, su compañera, su esposa.
— Ah, veo que las Glicinas terminaron por hipnotizarte — el muchacho castaño de ojos pardos rompió la burbuja de pensamientos en la que Naruto se había sumergido — ¿Son muy hermosas verdad? — le dijo acercándose a él, el rubio dirigió levemente su mirada hacia él atinando a contestar con un Hump…
— a mi me encantan, eh pasado casi toda mi vida cultivando todas las plantas que ves aquí, pero ninguna se compara con las Glicinas, son hermosas a mis ojos — continuo el muchacho
— Hmp, hay algo que no entiendo, haz pasado toda tu vida cultivando este vivero, pero, creo que dijiste que eras el hijo del Sr. Feudal, o tal vez me equivoqué — se atrevió a decir Naruto cambiando totalmente el tema
— ¿Qué hay de malo en eso? — el muchacho frunció el seño — si, efectivamente soy el hijo del feudal, pero nunca me ha gustado ser un chiquillo consentido que tiene todo lo que quiere —
Naruto le dirigió completamente la mirada, había logrado molestar al muchacho con un simple comentario, aunque en realidad no fue su intención.
— Ah, lo siento, no quise decir eso…— Naruto le sonrió tratando de apaciguar el momento pero parece que no fue entendido por el castaño quien lo interrumpió improvisadamente
— ¿entonces qué fue lo que quisiste decir, según tú? — el muchacho puso su voz grave y seria
— Oye, no tienes por qué molestarte, es solo que pensé que la familia del feudal no trabajaba, entendía algo sobre eso, pero de todas formas me parece muy bien que tengas esas actitudes de superación — Naruto trató de contener la calma en sus palabras
— Yo no trabajo, este es solo mi pasatiempo, para ser más exactos, me estoy especializando en la floricultura, tú no sabes lo mucho que me la he pasado estudiando todas estas plantas — el muchacho levantó un poco la voz
Naruto se quedó en silencio un momento, sabía muy bien que si abría la boca para contestarle sería el fin de su visita a ese vivero, o tal vez a ese pueblo, el se conocía muy bien, la paciencia no era una de sus virtudes, después de todo él no era muy bueno para quedarse callado aceptando un mal trato o un intercambio de palabras, pero sin más tubo que morderse la lengua.
— no, está bien, olvídalo 'ttebayo — el rubio escondió nuevamente las manos en sus bolsillos, le dio la espalda y se preparó para continuar su caminar
— ¿dijiste que tu nombre es Naruto? — El muchacho lo retuvo aligerando un poco la voz, el rubio se volteó a él afirmando su pregunta — y eres de Konoha, umn… oye, ¿tú no eres el héroe de la guerra ninja de hace unos años atrás? —
Naruto aflojó un suspiro, para él ya era normal que la gente siempre lo denominara como el héroe de la guerra — sí, pero eso no tiene nada de interesante — le dijo por fin siguiendo con sus pasos.
— No, espera — lo retuvo el muchacho caminado hacia él — lo siento mucho si me exalté, no fue mi intensión, realmente no suelo actuar así —
— no, está bien ttebayo — respondió el rubio cambiando su expresión por fin
— sabes, estoy muy agradecido con los ninjas de Konoha, hace unas semanas atrás ellos acudieron a nuestro llamado, habían secuestrado a mi hermanita y ellos trabajaron conjuntamente para rescatarla, eso es algo que nunca voy a olvidar — le dijo el muchacho alegremente, Naruto se paró erguidamente mientras recordaba el comentario que le hizo hinata hace unos días, ella le había comentado sobre una misión de rescate que había tenido, tal vez era el mismo escenario o simplemente era pura casualidad — supongo que los debes conocer, es un equipo de 3 personas que trabajan conjuntamente con un perro ninja, aunque no me acuerdo exactamente los nombres de ellos, jamás podré olvidar a esa chica tan linda, Hinata, sus hermosos ojos se me quedaron grabados en mi cabeza —
Naruto sintió una corriente eléctrica recorrerle las venas, ¿acaso escuchó bien, o ese muchacho acababa de referirse a "Su hinata"?, el rubio lo miró fijamente a los ojos mientras fruncía levemente el seño, por un momento quiso explayar su ira en sus palabras — ¿Qué si los conozco?, ellos son mis compañeros, crecimos juntos, es más, la chica de la que estás hablando, es mi novia —
El castaño puso una expresión como si le hubieran aventado un balde de agua fría encima, tenía el rostro totalmente petrificado, Naruto sintió ganas de soltar una carcajada pero se contuvo, era exactamente esa expresión de terror la que quería ver.
— Bien, creo que eso sería todo — se escuchó a sakura llegar junto a Sai con una bolsita repletas de hojas — muchas gracias Choi-sama, realmente se pondrán crear nuevos medicamentos con estas hojas —
— Ah, sí, está bien — contestó el muchacho cambiando totalmente su expresión volviéndose hasta la pelirosa — Ahora lo único que queda es volver, espero que se queden a disfrutar del festival — decía mientras se adelantaba en su caminar, Naruto parecía burlarse internamente de él, le había caído en gracia ver su comportamiento, los shinobis se dispusieron a caminar hasta la salida junto a él.
— Me alegra haberles podido ayudar — les dijo el muchacho dando una última vuelta al candado de la puerta. El se dirigió a los shinobis y les extendió la mano a cada uno de ellos, los cuales lo despidieron amablemente.
Al llegar hasta Naruto, le estrechó la mano igual, aunque puso mucha más fuerza que a los demás, esto causó gracia en Naruto que atinó a sonreír, él movió levemente los dedos logrando estrujarle completamente la mano, el muchacho hizo una mueca de dolor mientras trataba de retirar desesperadamente su mano.
Naruto no pudo contener más su risa, y dejó salir su leve carcajeo, el muchacho sacudió la mano llamando la atención de Sakura y Sai que voltearon hacia ellos.
— Naruto, ¿que se supone que haces? — le reprochó Sakura poniendo sus manos en su cadera
— ¿Qué? — protestó Naruto frunciendo el seño
— No, tranquila Sakura-sama, solo tuve un calambre en la mano — se disculpo el muchacho poniéndose recto
— Ven Naruto, tenemos que irnos, estas quitando mucho tiempo a Choi-sama — sakura avanzó junto a Sai, el rubio le dirigió una última mirada al muchacho quien se la devolvió con el seño fruncido.
— Adiós, fue un gusto conocerte 'ttebayo — le dijo Naruto por última vez mientras caminaba. El muchacho lo siguió con la mirada y antes de voltear para seguir con su camino, éste se dirigió nuevamente al rubio — Ah, por cierto, Naruto-sama, espero que el regalo que le dí a hinata-sama no haya provocado peleas entre ustedes, sólo eran hojas de eucalipto — Naruto se paró en seco y giró un poco la cabeza mirándolo con seriedad, en su mente sólo se formaba la palabra "fastidio", muy al contrario del muchacho que había recobrado por fin su sonrisa.
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¡Hola!, por fin nos volvemos a encontrar, siento mucho la tardanza, tuve algunos problemas con este capítulo pero creo que pude plasmar hacia donde se dirige todo, espero que les haya gustado, muy pronto la parte 2.
Por cierto, Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer, y por los hermosos comentarios que me dejan, eso me inspira para seguir avanzando, les mando buenas vibras a todos, estaremos en contacto, ¡un abrazo!
P.S Pueden dejarme un Review, son gratis :3
