CELOS
. (VI Capitulo – Parte 2)
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— ¡Ese grandísimo! — Naruto bufó en voz baja, él y sus compañeros seguían su caminata por las calles repletas de gente, habían llegado hasta el centro de la plazuela
Sakura miró de reojo a Naruto y decidió ir lentamente hacia él que caminaba cabizbajamente — ¿Naruto qué es lo que está pasando contigo? — le preguntó una vez que se colocó a su lado, ella trató de buscar su mirada — últimamente te eh notado raro, todo triste y callado, tú no eres así— Naruto levantó la mirada observando el rostro preocupado de sakura
— No, sakura-chan, no es nada 'ttebayo — Naruto forzó una sonrisa, de pronto su mente estaba sufriendo un bajoneo que no lo dejaba recobrar la alegría típica en él, en lo único que podía pensar era en el último comentario que le hizo ese muchacho, eso realmente lo había molestado, él se preguntaba ¿por qué?, en verdad no era algo porque molestarse, sólo fue un presente que le hizo un "desconocido" a su "Novia", hinata no había tenido culpa de nada, pero, ¿por qué no se lo había comentado?, acaso no tenía la suficiente confianza o tal vez pensó que lo iba a tomar a mal, Naruto aflojó su sonrisa de costado, mientras pensaba que tonto, es exactamente así como lo estaba tomando de todas formas, jamás podría enfadarse con ella, menos por algo tan insignificante, en realidad con quien estaba molesto era con sigo mismo, sentía una electricidad recorrerle las venas, tenía un sin sabor extraño en la boca, después de todo este tiempo, él estaba volviendo a sentir ese inigualable sentimiento llamado "Celos", Naruto apretó fuertemente sus puños
— entonces, ¿qué es lo que haremos ahora? — Preguntó Sai volteando hacia sus amigos, aquella ciudad estaba alborotada por la algarabía ferviente del festival, era demasiado bullicio del que podían soportar — tal vez debamos volver a la posada de la otra aldea —
— Creo que es una probabilidad muy grande, aunque no sabemos con exactitud dónde está aquella señora — sakura se llevó una mano a su mentón y puso una cara pensativa
— De seguro ya regresó, creo que debemos irnos también — habló Naruto mientras desviaba la mirada hacia un grupo de personas que bailaban en el centro de la plaza
— no creo que se haya ido, hace como 2 horas que recién llegamos, creo que lo más conveniente es buscarla y regresar juntos — les dijo deteniéndose, Naruto y Sai se volvieron hacia ella — entonces, lo que haremos es encontrarnos en este punto dentro de media hora, en caso de no encontrar a la señora, seguiremos nuestro camino solos — dijo mientras sus compañeros asentían, y tomaban caminos diferentes.
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— ¡Ja!, sí que está muy bonito todo esto ¿no? — exclamó kiba mientras se comía unas bolitas de pulpo
Los shinobis se encontraban descansando frente a una pequeña pileta rodeada de lámparas luminosas.
— eso es algo normal, así son todos los festivales — le contestó shino observando la forma exagerada de comer que tenía su compañero, ellos habían estado caminando por el centro de la ciudad, disfrutando del festival, visitando cada puesto de juegos y comida, el Inusuka era el más entretenido con todo eso — aunque tú comportamiento me hace pensar en aquellas aves que se escapan de sus jaulas, todo atolondradas — Kiba miró seriamente a shino, él ya estaba acostumbrado a esa forma aburrida de hablar que tenía su compañero.
— Sí, sí, lo que digas shino — le dijo kiba con un gesto vago mientras se tragaba la ultima bolita que quedaba en su palito, él se levantó de la banca observando a akamaru que comía placenteramente las bolitas de pulpo que tenía atrapada entre sus garras — Oigan, que les parece si vamos a ver ese teatro, ¡parece interesante! — volvió a exclamar mientras apuntando un a carrito ambulatorio que era rodeado de gente.
— Es a eso a lo que me refería — volvió a comentar shino cruzando los brazos
— vamos shino, no seas aguafiestas — refutó el Inuzuka dando unos pasos hacia adelante, él se dirigió hacia la pileta, se agachó y se llevo un poco de agua en la mano, lo cual con un ligero movimiento tiró en dirección del Abúrame empapándole toda su cara, algunas gotas alcanzaron a hinata que estaba aún sentada en la banca, kiba soltó una carcajada pero shino seguía sin hacer movimiento alguno, él aun estaba con los brazos cruzados
— ¡Kiba-kun! — exclamó la ojiperla llevándose una mano al rostro para limpiarse las pequeñas gotas que le resbalaban por el rostro
— Lo siento hinata, era una pequeña bromita para shino — le contestó acercándose a ellos
— no me pareció gracioso, y eso es porque creo que estás perdiendo tu capacidad para pensar en buenas bromas, tú resolución me hizo acordar a los tiempos en la academia — shino seguía sin mostrar expresión alguna, él estiró una mano para limpiarse los lentes.
— jajaja pero a mí me resultó gracioso, ¿verdad akamaru? — kiba acarició a su perro quien agachó la cabeza en forma de resignación — muy bien, ¡continuemos con nuestro recorrido! — exclamó
— e-eh, kiba-kun, creo que voy a regresarme a la posada — le dijo hinata parándose de la banca — discúlpenme, por favor —
— Pero si aún es temprano hinata — el Inuzuka se volvió hacia ella — ¿acaso pasó algo? —
— parece que lograste incomodar a hinata, esta vez kiba — se adelantó a decir el Aburame
— Oh, enserio, realmente no fue mi intención hinata, lo siento — respondió rápidamente
La oji perla miró a sus compañeros, en su cara se reflejo su inseguridad, ella no quería arruinar la noche a sus amigos, pero en verdad quería evitar malos ratos si se llegaba a encontrar con el hijo del feudal — No, no es por eso kiba-kun, es solo que deseo descansar un poco, es todo — kiba y shino se miraron entre sí, ellos habían entendido el mensaje subliminal que les había lanzado su compañera, después de todo ellos entendían muy bien la posición de ella al no querer estar allí, en su mente solo habían pensamientos sobre Naruto y por alguna razón estar en la mira de otro hombre la ponía mal. Y no era lo más correcto tampoco.
— eso es comprensible, después de todo mañana tendremos que salir a primera hora — le respondió shino rompiendo el silencio, él se llevó una mano para ajustarse sus gafas negras — está bien, si nos regresamos todos —
— Oh, ¡no!, no se preocupen por mí — hinata hizo un ademan con las manos mientras sonreía nerviosamente — aun queda mucho tiempo para que prendan los fuegos artificiales, por favor quédense, no es necesario que me acompañen —
— no hinata, como crees que vas a ir sola, eso no estaba en nuestros planes, si te vas nosotros iremos contigo ¿verdad shino? — le refutó kiba mostrándole una amplia sonrisa
— no es conveniente dejarte sola, peor en un tumulto como este, los compañeros siempre tienen que estar unidos — concluyó el Abúrame
Hinata observó atentamente a sus compañeros, ella solo tenía agradables sentimientos para con ellos, todos esos lazos de hermandad que habían creado como equipo, se había agrandando con el paso del tiempo, ellos se leían la mente entre sí, hinata aflojó su sonrisa, de pronto se escuchó al grupo del desfile tradicional que había comenzado, algunas personas corrían para divisar el espectáculo
— El desfile tradicional ya comenzó, tal vez podemos irnos después de verlo — hinata les sonrió, ella había cambiado totalmente su expresión, había dejado su inseguridad y preocupación de un lado y pensó en mostrase afectuosa con sus grandes amigos, después de todo no había pasado nada malo en todo el día, tal vez ese "Acoso" del cual era presa su mente con respecto a ese muchacho era solo parte de una realidad ficticia del cual había sido su principal creadora, hinata dejó de jugar con sus manos, ahora mostraba un semblante tranquilo, sus compañeros estaban gustosos de verla recobrar su confianza.
— Bien, entonces, ¡vámonos!, akamaru no te alejes de mi — el Inuzuka atinó a jalar a sus compañeros mientras se adentraban en la multitud.
Ellos lograron acomodarse entre la gente, aunque la vista no era favorable para hinata que tenía que ponerse en puntillas para divisar algo, shino se agachó hacia ella para decirle algo al oído — ¿puedes ver algo? — le preguntó a lo que hinata contestó con una negativa
— no te preocupes, puedes sentarte encima de akamaru, así te levantara aunque sea un poco — le dijo kiba con cierta dificultad pues la gente se aglomeraba cada vez más empujándolos hacia adelante, hinata miró al perro, pero este se encontraba apretado, era más que obvio que se encontraba lo suficientemente incomodo como para cargarla, ella rehusó totalmente esa idea.
— no, creo que lo más sano es buscar otro lugar menos estrecho — les dijo shino mientras era empujado, a lo que sus compañeros asintieron mientras trataban de salir de ese aprieto.
Fue entonces que se escuchó el sonido entorpecedor de las carrosas que botaban chispas de colores a su paso, la gente se emocionaba cada vez más y se juntaban tratando de agarrar los dulces que caían de ellos, en toda esa confusión alguien piso el kimono de hinata reteniéndola por un segundo, el cual no fue previsto por sus compañeros que siguieron avanzando perdiéndose de vista rápidamente, hinata desvió la mirada mientras trataba de zafarse, después de lograrlo, volteo pero no pudo divisar a sus compañeros, ella agarró su kimono y trató de salir a empujones del lugar.
Y, ahora, ¿Qué hago? — se dijo así misma mientras buscaba con su Byakugan a sus amigos, ella se volteó, al fin los había encontrado, quiso avanzar haciendo un leve movimiento con sus pies pero fue retenida por una mano que la tomó del hombro, hinata volteó rápidamente encontrándose con la mirada parda de Choi, de pronto sintió que su cuerpo se abrumaba.
— hola, pensé que ya no te volvería a ver — el muchacho se dirigió a ella aun agarrándola del hombro, hinata cambio totalmente su expresión, de sorpresa a una de enojo
— disculpa, pero, puedes decirme ¿qué es lo que quieres conmigo? — el tono de hinata fue bastante brusco haciendo que el castaño levantara más sus parpados formando un gesto de sorpresa, la ojiperla bajó la mirada al darse cuenta de su reacción, el muchacho se alejó un poco de ella bajando la mano que tenia apoyada en su hombro.
— Lo siento, no quise molestarte — le dijo totalmente serio
— Hnn, n-no, tú no me has molestado, es solo que…— hinata volteó a ver si se encontraba con sus amigos, pero el intento fue en vano — yo no suelo actuar así, l-lo siento —
El castaño desvió la mirada hacia un costado, su corazón se encontraba estrechado, él acababa de comprobar aquella frase que decían por allí, "la verdad duele", y si que dolía, ahora en ese momento, él solo representaba una molestia para aquella chica a la que llamaba su dulce princesa, aun sabiendo que nunca obtendría nada de su parte, él había adoptado la posición de un amor imposible.
— Hinata-sama, yo, soy el que debe disculparse, jamás quise causarte esta incomodidad, debes pensar que soy un acosador, me disculpo por ser inoportuno — el muchacho le hizo una reverencia, pero la primera acción de hinata fue tomarlo del brazo haciéndolo levantarse
— No lo hagas por favor, no te inclines, podemos conversar, si tu quieres — le dijo imponentemente — creo que hay cosas que no son muy claras, ¿no crees? —
El castaño se paró erguidamente mientras miraba fijamente a la ojiperla — gracias hinata-sama — le dijo con una leve sonrisa — vamos por allá, aquí hay demasiado ruido—
Hinata comenzó a caminar con el castaño, su actitud se había vuelto de decisión, era ahora o nunca, muy dentro de sí, sentía la necesidad de aclararle muchas cosas, siendo estas tal y como son, aseverarle el estrecho lazo de amor imposible que se había formado entre los dos, ilusiones que jamás serán correspondidos, ella aún se preguntaba ¿cómo había pasado todo eso?, hinata sintió pena por aquel chiquillo que había albergado falsas esperanzas dentro de su corazón.
— No nos alejemos mucho, mis compañeros deben estar buscándome — le dijo haciendo que el muchacho se detuviera frente a la pileta colorida, esa misma que los shinobis habían dejado atrás
— hinata-sama, y-yo, había escogido estas flores para ti, sé que no es propio hacerlo, pero realmente espero que lo aceptes — el chico le extendió un pequeño ramilletes de flores lilas que estaban amarrados delicadamente con un fino lazo.
Hinata analizó por un momento la situación, de pronto se fijó en que aquel muchacho que la observaba con un cierto temblor en sus ojos, la Hyuuga tragó saliva mientras atinaba a levantar la mano para recibir el presente — A-ah, sí, gracias — le dijo tímidamente — ¿sabes?, cuando me dieron esta misión, presentía que algo así iba a suceder, en realidad, me puse nerviosa pues no quería retornar a esta aldea, aunque precisamente no era por ti Choi-kun, solo tenía pánico de que pensaras que de alguna manera había respondido a esa nota que me diste junto a esas hojas de eucalipto, no quería causarte malos entendidos, pero al parecer no fui lo suficientemente concisa con eso, a pesar que te mencioné que mi corazón ya tenía dueño —
El castaño bajo la mirada, aquella chica estaba matándolo con su franquedad y sin darse rodeos, en verdad él no se esperaba esas palabras tan pronto, hinata pudo notar que algunas gotas de agua provenientes de la pileta le chispeaban en su rostro, él dejó escapar un suspiro enfocándose en la ojiperla nuevamente — sí, ya lo sabía, en verdad, hinata-sama, lo menos que quiero causarte en esta vida son problemas, sé que fui un poco imprudente, pensé tantas cosas al conocerte que… yo solo me dejé llevar, en realidad no sé lo que me pasa, solo puedo afirmar que tu… me has gustado mucho desde que te ví, aunque sé que solo estoy embriagándome con falsas ilusiones… aun no comprendo la razón por lo cual insisto tanto, yo sé que jamás me corresponderías, me duele pero creo voy a comprenderlo, como sea, por eso quise buscarte hoy, para despedirme de ti, yo prometo que no volverá a pasar nada entre los dos, ni regalos, ni palabras, ni engañar a mi tío para que te trajera nuevamente a esta aldea…no voy hacer nada de eso — Un silencio momentáneo se formó, de repente sólo se escuchaba la bulliciosa pileta a un costado de ellos, hinata prestaba atención a cada palabra aunque su mirada estaba clavada en el ramillete de flores que tenía en la mano, después de esa pausa el chico continuo — hinata-sama, lo único que te puedo decir es que si algún día necesitas de un alguien, ten la seguridad que siempre estaré aquí…
Hinata alzó la mirada al escuchar su hilo de voz, aquel hombre frente a ella tenía los ojos brillosos, ella se inclinó un poco para verlo, por un instante juró que iba a derramar algunas lagrimas, muy dentro de ella un sentimiento de tristeza se había formado, estaba sintiéndose mal por aquel muchacho, jamás había pensado que tal conversación iba a volverse tan triste y difícil, inmediatamente tragó saliva antes de tener valor para hablarle, aunque sabía muy bien que sus palabras no lo consolarían — Gracias… Choi-kun — le dijo rompiendo el silencio — eres una buena persona, sé que algún día encontraras a alguien especial, sé que te lo mereces —
— Quisiera que fueras tú — le dijo el castaño desviando la mirada, hinata volvió a sorprenderse por la rápida respuesta, él la miró y dio un ligero suspiro en forma de resignación — es una broma, sé que todo está decidido — atinó a decir mostrando por fin una sonrisa.
La Hyuuga sintió una leve calma, todo eso había sido duro pero por fin parecía que se acababa.
— Es muy afortunado, ese novio tuyo, creo que siento un poco de envidia… — le dijo poniéndose las manos en su cadera, haciéndole tener una postura graciosa, hinata dejó escapar una risita sin querer — Hoy lo conocí, creo que puedo entender porque te gusta tanto, parece ser una gran persona —
Hinata frunció el seño, sacudió ligeramente la cabeza, sus oídos no daban crédito a lo que acababa de escuchar — ¿lo conociste hoy? — le preguntó nerviosamente — ¿a qué te refieres? —
— Sí, acabo de verlo, fue a buscar algunas hojas en el vivero donde trabajo, estaba junto a otros compañeros — le dijo mientras que hinata se volvía blanca como un papel
Choi se extrañó por el gesto que había puesto la ojiperla — Oye, ¿por qué de repente pusiste esa expresión? — le preguntó frunciendo un poco el seño
— b-bueno, yo… — hinata balbuceaba sin querer, ella había pensado en eso, la idea de que Naruto se encontrara en esa aldea no era tan descabellada, tal vez lo habían mandado de misión allí mismo, que cruel era el destino, después que rogó tanto para que Naruto no supiera nada sobre ese pequeño impase que involucraba a otro hombre, él de seguro ya lo sabía todo, el corazón de hinata palpitaba fuertemente, sólo podía pensar en cómo había reaccionado Naruto y que pudo haber dicho Choi al encontrarse con él, la Hyuuga pensó un poco, pero, algo no estaba bien, si realmente Naruto estaba allí, ¿por qué no había ido a buscarla?, tal vez dedujo que ya no se encontraba allí, hinata apretó sus manos contra su pecho — Choi-kun, ¿cómo sabes que la persona que viste era mi novio? — le preguntó nerviosamente
— Ah, bueno, porque él me lo dijo — contestó mientras la Hyuuga se quedaba sin expresión — el héroe de la guerra ninja, si no me equivoco, el se llama Naruto, ¿verdad? — hinata asintió mientras se llevaba las manos a la cara, ella no sabía que sentir, si alegría por confirmar que Naruto se encontraba allí o temor por no saber si estaba molesto con ella, la Hyuuga se mordió el labio por tanto nerviosismo, Choi sin embargo había analizado todo rápidamente sacando sus propias conclusiones.
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Mientras tanto, el rubio de ojos azules caminaba casi sin ganas por aquellas calles repletas de gente, él prestaba atención cuando veía a señoras de edad, pero la mayor parte del tiempo se encontraba ausente de la realidad, aún no había podido encontrar a la Sra. del alquiler, y eso lo estaba impacientando, Naruto se detuvo, no había razón para que siguiera caminando, recordó rápidamente que podía ponerse en "modo Sabio" , el rubio chasqueo sus dedos, que tonto por no pensar en eso antes se dijo mientras buscaba con la mirada donde llevar a cabo su acción, aunque se arriesgaba a que no diera resultado alguno, pues no sabía si lograría captarla, pero de todas formas debía intentarlo.
Naruto caminó hacia un pequeño callejón, miró a ambos lados para cerciorarse que estuviera solo, si alguien lo viera de seguro causaría una revolución, el rubio se puso en posición y rápidamente activó su modo sabio, pudo divisar el chacra de varias personas, sentía absolutamente todo lo que le rodeaba aunque como ya se lo había esperado, no identificó a la Sra. Del alquiler, había tanta gente que estaba por atarantarse, de pronto su corazón dio un vuelco, acababa de sentir el chacra de Hinata, Naruto puso una expresión de alegría, su corazonada había sido cierta después de todo, su pequeña muñeca estaba a unos metros de distancia de él, instintivamente el rubio corrió hacia su encuentro.
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— hinata-sama, ¿te encuentras bien? — Atinó a preguntarle el castaño acercándose más a ella
— L-lo siento, Choi-kun, tengo que irme, fue un gusto conocerte — le dijo rápidamente la Hyuuga mientras se echaba a correr en dirección al puentecillo que daba a la posada donde estaba hospedada
Choi la miró extrañado mientras la veía correr, sus ojos se posaron en aquella dirección, había una bonita posada del otro lado del pequeño puente Allí debe ser donde está hospedada pensó después de todo lo que había pasado, ella no sabía que su "novio" se encontraba en esa aldea, supongo que se puso así por eso el castaño sin más dejó que siguiera con su camino, pero de pronto una sensación de terror lo invadió, había recordado que ese puente estaba en reparación pero por alguna extraña razón habían quitado las cintas amarillas de prevención, y parecía que hinata no lo sabía, en un impulso el muchacho corrió tras ella.
Hinata agachó la mirada, no había recordado ese puente en la mañana pero la posada donde estaba hospedada se veía del otro lado, no había mejor camino y más rápido para llegar
— ¡Hinata-sama, espera! —
El grito se escuchaba atrás suyo, hinata creyó que lo mejor era no voltear, ¿es que acaso aquel muchacho pensaba acompañarla hasta su cuarto?, pero si sabe que Naruto se encontraba en la aldea, ¡que poco prudente! Se dijo con la respiración agitada, ella se mantenía a paso fuerte mientras daba zancadas, de pronto, sintió un jalón que envolvía su brazo, Choi la había alcanzado y tiraba de ella fuertemente — hinata-sama, ¡espera ese puente está…! —
La Hyuuga no quería escuchar más, necesitaba seguir con su camino, tenía que llegar lo más rápido posible, quería cambiarse y salir a buscar a su amado, si tenía algo de suerte podría encontrarlo antes de que se marchara, ella ni siquiera espero a que el muchacho termine de hablar, se volvió hacia él zafándose de sus manos en un impulso que lo volvió hacia atrás, este la soltó inmediatamente mientras que el siguiente paso conllevaría a un terrible momento, ella se apoyó en la baranda del puente sin darse cuenta que este estaba fisurado, con las maderas a un milímetro de destrozarse con cualquier peso, hacia casi la mitad del puente, ella sintió un tambaleo, a la lejanía podía escuchar unos gritos, pero fue muy tarde, hinata no había comprendido a tiempo, con la pesadez de su cuerpo logró romper las maderas apolilladas, dejándola caer estrepitosamente al agua, ella sólo atinó a dar un grito.
Las personas que se encontraba por allí se habían acercado a ver como estaba, el riachuelo en donde había caído no era de gran profundidad, la ojiperla se levantó rápidamente con la cara colorada y su hermoso kimono estropeado y mojado, ella se detuvo en la orilla para secarse un poco el cabello, obviando la mirada de la gente, que cuchicheaban viéndola, sin querer había dado un espectáculo bochornoso, de pronto sintió que Choi se acercaba a ella — ¿estás bien? — atinó a decirle con un tono de preocupación.
Hinata frunció el seño y sujetó su kimono mientras continuaba su caminar — ¿te parece que estoy bien? — le dijo con un tono bastante serio y brusco, ella estaba realmente molesta, dentro suyo quería que la tierra se la tragara, Choi sin embargo la siguió mientras ambos subían a la cima.
Unos metros más allá, el rubio se detuvo para buscar a hinata, sus ojos se posaron en un grupo de personas que estaban ubicadas frente a un pequeño puente, de pronto de la nada la divisó, hinata parecía alejarse a toda prisa, tenía a alguien siguiéndola, el rubio frunció el seño al constatar que era el mismo chico con el que se encontró en el vivero, la ira le volvió a recorrer las venas, sentía que la presión le subía a la cabeza, hasta parecía que le saldría humo por sus orejas, él se dirigió rápidamente hacia ellos.
— Por favor, déjame acompañarte…— balbuceaba el castaño mientras seguía a la Hyuuga — En verdad, quise advertirte sobre ese puente —
— S-sí, yo sé… lo siento, ahora estoy muy avergonzada — La ojiperla se detuvo
— Hinata-sama, eres tan noble — le dijo soltando una pequeña risita — yo soy él que debe disculparse no pude evitar que te cayeras —
Hinata tenía la mirada baja, aprisiono su kimono entre sus manos para exprimirlo
— Escúchame, puedes ponerte mi chaqueta para que te cubras un poco — le dijo quitándose y estirando su chaqueta hacia hinata, ella levantó la vista divisando esa chamarra marrón que tenía en frente, en verdad era todo un caballero aquel muchacho, pero por nada podría aceptar algo así, se supone que no debería dar más cabida a tal relación ficticia que él había creado con ella.
— Choi-kun, yo…— susurró la Hyuuga, ella buscó las palabras correctas para negarse sin que él lo tomara a mal, pero no pudo seguir pues una voz masculina que conocía muy bien la interrumpió
— ¡Hinata! —
Era la imponente mirada azulina de Naruto la que la paralizó, el estaba parado frente a ellos, aunque su rostro no mostraba ninguna expresión, la ojiperla sintió que las rodillas le temblaban, aunque no sabía por qué.
— N-naruto-kun — susurro con la voz entrecortada por el nerviosismo, éste se acercó más a ellos sin quitar la vista de Choi, éste parecía intimidado ante la presencia del rubio especialmente porque parecía que iba a matarlo con la mirada
— hinata… ¿Por qué estas mojada? — Fue lo primero que dijo el rubio con un tono bastante tranquilo, a pesar que no parecía estarlo
La Hyuuga volteó la mirada hacia Choi antes de responder, éste bajó la mano en la cual llevaba agarrado su chamarra, parecía ligeramente nervioso, Naruto captó rápidamente aquella acción — ¿Fue él? ¡Dime que te hizo! — la voz del Uzumaki se volvió iracunda en un segundo
— ¡N-no Naruto-kun!, no ha pasado nada — lo calmó la Hyuuga poniendo sus manos en su pecho como queriendo contenerlo, ahora sus sospechas habían sido corroboradas, Naruto se había enterado de todo y para colmo los había encontrado juntos, en una situación algo "Comprometedora", el Oji azul estaba peor que un volcán a punto de erosionar, hinata agachó la cabeza, realmente todo se había vuelto tan caótico.
— hinata no me mientas, estas empapada, y éste sujeto está contigo, ¡dime que ha pasado 'ttebayo! — Naruto adopto una actitud fuera de sí, sus celos le estaban haciendo pasar una mala pasada y hinata se sintió impotente.
— Oye, ¡estas asustando a Hinata-sama! — se atrevió a explayar el castaño avanzando un paso para enfrentarse al rubio
— ¡Cállate!, ¡yo jamás podría asustarla!, hinata, ¡¿porque estas con este payaso?! —
— ¡Sólo estamos hablando, no es para que te pongas así! —
— ¡¿Qué?!, ¡¿Quién eres tú para hablarme así?! — el rubio estaba perdiendo el control
— ¡Naruto-kun por favor no grites! — Hinata estaba con el corazón a mil por hora, ella se colocó enfrente de los dos, aunque su diminuto tamaño parecía no ser suficiente para separarlos, en un intento desesperado abrazó al rubio — por favor créeme, no ha pasado nada, sólo me caí de ese puente, fue un descuido mío —
Naruto llevó sus manos a la cabeza de hinata y la apoyó contra su pecho, ella parecía ida con tal reacción
— Yo no entiendo que hace él contigo, pero no voy a causar más alboroto de lo que estamos dando — Naruto había bajado considerablemente su actitud iracunda — Vámonos Hinata —
La Hyuuga se volvió hacia Choi y lo miró de una forma apenada — Lo siento Choi-kun, en verdad perdón por todo —
El castaño abrió la boca para hablar, pero ninguna palabra salió de su boca, sus ojos se llenaron de impotencia al ver como Naruto abrazaba a Hinata aferrándola a su pecho, en todo este tiempo nunca esperó ver algo que en verdad le causara dolor como aquella escena.
— No quiero que te vuelvas a acercar a mi novia — se escuchó la imponente voz del rubio mientras jalaba a Hinata
— ¡Naruto-kun! — se escuchó el regaño lejano de la Hyuuga mientras ambos desaparecían de la vista de aquel muchacho de ojos pardos.
Los enamorados caminaban obviando las miradas curiosas, Naruto aún tenía el seño fruncido, de un de repente divisó a Kiba y shino que caminaban hacia ellos, inmediatamente pensó en Sai y Sakura, con tanta confusión se había olvidado de ellos, ya pasaba de la media hora de plazo que tenían para encontrarse nuevamente, de seguro estaban molestos y buscándolo, aunque esa expresión de "molestos" era más por parte de Sakura que por Sai, tenía que apurarse, de todas formas se encontraba en una misión muy aparte de la que estaba Hinata, Naruto hizo un gesto de molestia con los labios y se dirigió a Hyuuga que callaba a su lado.
— Ven, vámonos — le dijo mientras la cargaba, la ojiperla se sorprendió nuevamente mientras era levantada por los brazos del rubio, éste se impulsó llegando a las alturas, con una única intensión de alejarse de todo.
La oscuridad de la noche los envolvió a los dos mientras se alejaban del bullicio, hinata se aferraba mas al pecho de Naruto, mientras veía pasar a las estrellas, una sensación de paz la ablandó, su héroe había llegado a su encuentro, ambos se alejaban para encerrarse en su mundo perfecto, aquella donde sólo existían ellos dos.
— ¿a dónde vamos? — preguntó la ojiperla levantando la mirada hacia el rubio
— A ninguna parte — le contestó, inmediatamente la sensación de duda se activó en la Hyuuga, al sentir la tosquedad con que Naruto le había respondido, un rápido escalofrió le recorrió el cuerpo.
Ambos llegaron hasta una plataforma, parecía ser un viejo edificio, él bajó lentamente a hinata y se sacó la chaqueta para dársela, ella se la puso mientras sentía el calor que emanaba de la chaqueta sobre su ropa mojada, aunque todavía tiritaba de frió, alzó la vista para fijarse en el rubio pero éste le dio la espalda mientras caminaba hasta el contorno de la plataforma, ella agachó la cabeza, su sensación de duda había sido corroborado, Naruto estaba molesto aún, un increíble sentimiento de desolación la perturbó.
— Naruto-k…— intentó decir pero el rubio se le adelantó interrumpiéndola
— hinata, antes que digas algo, quiero que sepas que estoy feliz de encontrarte aquí 'ttebayo — hinata se llevo las manos a su pecho — sé que no es exactamente la situación más linda pero, en verdad tenía muchas ganas de verte —
— yo también quería verte, no sabes cuántas veces eh pensado en ti todo este tiempo —
— Hinata… dime, que fue lo que pasó… — la voz del Uzumaki se sintió nuevamente apagada
— Naruto-kun, yo… no quise que esto pasara así — hinata se esforzó para hablar sin nerviosismo —
— ¿no quisiste que esto pasara así?, no te entiendo, yo no sé qué es lo que está pasando, lo único que sé es que estoy preocupado por ti, porque estas mojada, con un kimono de fiesta, celebrando en un festival con un hombre que considero peligroso para nuestra relación, llevo tantos días sin verte, y cuando estamos juntos no puedes sincerarte conmigo, a pesar de que yo si lo soy contigo, lo siento si me escuchas enojado, en verdad no quise asustarte con mi actitud de hace un momento, pero no puedo ocultar el carácter tan cabroneado que tengo 'ttebayo —
Hinata dejó correr sus lágrimas — no te molestes por favor…— susurro con su voz alicaída, Naruto se llevó las manos a los bolsillos mientras se volvía y caminaba nuevamente hacia la ojiperla, poniéndose enfrente de ella — Naruto-kun…— susurró la peli azul al tenerlo cerca, Naruto levanto las manos y las colocó en el rostro de la Hyuuga, sus miradas chocaron entre sí, ella sentía que se adentraba en la profundidad de ese mar, esa mirada azulina parecía querer ahogarla.
— No llores por favor…— susurró mientras limpiaba las lagrimas que se deslizaban por aquella mejilla sonrojada
Hinata trago saliva y se preparó para desatar ese nudo que le aprisionaba la garganta impidiéndola hablar, sus manos acariciaron el rostro del Uzumaki mientras preparaba frases que podría explicar todo en un segundo — y-yo estoy mojada porque me caí de ese puente, lo crucé sin saber que estaba fisurado, este kimono fue un regaló del Sr. Feudal en agradecimiento por resguardar a su hermano hasta su llegada, Kiba-kun y shino-kun tienen uno también, y no estaba celebrando en ese festival, ni siquiera quería participar, pero no tuve otra opción, estaba comprometida a asistir al igual que mis compañeros, pero al final terminamos separándonos entre la multitud, fue cuando me encontré con Choi-kun, sé que no te conté nada sobre él, sobre el regalo que me hizo, y sobre sus sentimientos hacia mí, en verdad fue torpeza mía, pero… realmente creí que era innecesario, para mí no representaba algo que hiciera peligrar nuestra relación, pensé que acabaría con tan solo hablar con él, lo único que quería era aclararle la situación, fue cuando nos encontraste, eso es todo, por favor créeme … —
— yo te creo, hinata, nunca podría dudar de ti — le contestó — y no estoy molesto contigo, es solo que aún no estoy acostumbrado a lidiar con todo estos nuevos sentimientos, a veces simplemente no sé cómo actuar, perdóname —
Hinata se pegó al cuerpo del rubio envolviéndolo con sus frágiles brazos, sus lágrimas amargas se borraban con la presión de su rostro contra el dorso de aquel hombre, su corazón aun palpitaba fuertemente, ella se aferraba más a él, sentía esa necesidad de no volver a soltarlo jamás.
— Te amo…— formuló en un ligero susurro seguido por un absorto silencio
Naruto se inclinó hacia ella para darle un beso en la frente, ella se quedó quieta por un segundo, por una extraña razón la mirada del rubio se sintió distante y fría, a pesar de aquellas dulces palabras que le había profesado hace un momento.
— Hinata, tenemos que irnos — atinó a decir sin más, la ojiperla se separo inmediatamente de él con una expresión extrañada, pero antes de darle tiempo de responder éste ya la había cargado nuevamente, ambos bajaron de aquella plataforma rápidamente.
Hinata sólo colgó del cuello de su amado, y se dejó conducir, por más que intentara no podía quitar su mirada de él, su mente trataba de descifrar esa extraña manera en que Naruto se estaba comportando con ella, su corazón se encontraba afligido, pero aún así no volvió a dirigirle la palabra, pensó que él aún necesitaba tiempo para asimilar toda esa confesión que había sido explayada hace un segundo.
— ¿Aquí es donde estás hospedada? — le preguntó el rubio mientras dejaba a hinata en la entrada de la posada
— S-sí…— le contestó ella tímidamente, en ese instante la puerta se abrió saliendo de allí Kiba y shino quienes se dirigían rápidamente hacia ellos
— ¡Hinata! — Exclamó el Inuzuka llegando hasta ella — eh, Naruto, ¡debiste habernos dicho que la llevarías contigo! — dijo fijándose en el rubio
— así es, mantuviste a todo el mundo buscándolos, por lo menos hubieras avisado a tus compañeros de equipo — añadió shino
El rubio pareció encogerse de hombros mientras trataba de formular palabra, aunque quisiera evitar todos esos regaños, y responderles de la misma manera, no podía, era algo que tenía que aceptar pues no fue bueno tener ese tipo de arrebatos por más celoso que se pusiera, ellos, los dos, se encontraban ahora mismo en una misión, aunque separados pero aun estaban trabajando, realmente fue erróneo todo eso, Naruto trató de apaciguar las cosas preguntando — ¿Mi equipo está buscándome? —
— Sí, y parecían muy preocupados por ti — Refutó kiba cruzando los brazos — al igual que nosotros por ti Hinata, debiste ser un poco más prudente y avisarnos antes de desaparecer —
— L-lo siento… — susurró la ojiperla mientras agachaba la mirada, ella no se sentía con ánimos para hablar con sus amigos, mucho menos para dar explicaciones
— No la culpen a ella, Hinata no sabía que yo estaba aquí, todo fue casualidad 'ttebayo — se intermitió Naruto rápidamente haciendo que hinata levantara la mirada pero aún sin dirigírsela, solo pudo ver a sus compañeros que la observaban atentamente, de pronto Kiba dio un paso hacia ella
— ah, pero, ¿acaso estas mojada? — kiba se inclinó para observar mejor el atuendo mojado que llevaba debajo de la chaqueta negra de Naruto, hinata dio un paso hacia atrás instintivamente con un gesto de sorpresa
— n-no es nada, es sólo que…— hinata titubeaba mientras buscaba palabras para explicar la bochornosa escena que había vivido — me caí… de ese puente …no me dí cuenta que, estaba fisurado…— ella se sacó la chaqueta lentamente y se la estiró a Naruto quien la tomó sin dudar — lo siento, tengo que retirarme — opinó por última vez mientras caminaba sin dirigirle mirada alguna al rubio, este se volvió para no verla alejarse, había comprendido claramente el mensaje, hinata estaba triste y molesta con él, aunque se moría por arreglar las cosas con ella, no tenía el tiempo suficiente para hacerlo.
Hinata llegó a la puerta principal, dentro de sí aun aguardaba las esperanzas de que Naruto la detuviera para despedirse, pero no lo hizo, así que ella decidió voltear para ver por última vez a su amado, pero se llevó una gran sorpresa al verlo de espaldas, rápidamente un pensamiento se formulo en su cabeza había volteado para no verla, ni siquiera quiso despedirse de ella hinata se envolvió en una tristeza absoluta, esa actitud terminó por destrozarla, sus piernas acalambradas comenzaron con su huida desesperada.
— ¿es mi imaginación o algo está pasando aquí? — preguntó kiba volviéndose a Naruto, la extraña escena lo había confundido más de lo normal
Naruto se volvió para emprender su camino, no sin antes hacerles una petición — Cuiden a hinata por favor — les dijo mientras comenzaba a caminar, kiba y shino guardaron silencio y él sin más se perdió rápidamente, llevándose consigo ese sentimiento de soledad.
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El Ex equipo Kurenai se dispuso a marcharse de aquel pueblo, kiba y shino iban al lado de hinata como de costumbre, ninguno de ellos se atrevieron a tocar el incomodo tema de Naruto y todo lo que había pasado la noche anterior, hinata casi no les dirigía palabra, su mirada perdida les hacía saber la noche en vela que había pasado, tal vez había llorado hasta quedarse dormida o tal vez no había pegado el ojo en toda la noche, ellos no lo sabían, lo único que les quedaba por hacer era hacerla salir aunque sea un poco de su depresión, ellos hablaban de todo un poco, logrando despejar las nubes negras que rodeaban a su compañera durante el viaje.
Naruto sin embargo, alcanzó a sus compañeros, ellos ya estaban de regreso en la aldea del Socorro, sakura regaño fervorosamente a Naruto pero este en un acto de redención no soltó palabra alguna, El ex equipo Kakashi continuó con su camino de regreso a Konoha esa misma noche.
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/ Días después /
Naruto se encaminaba a su lugar favorito, Ichiraku Ramen, los días consiguientes a la misión pasada le habían resultado un desastre, él había esperado la llegada de hinata a Konoha, pero jamás pudo encontrarse con ella, necesitaba platicarle urgentemente aunque por alguna razón, ésta lo estaba obviando, la fue a buscar a su casa pero nunca estaba, él había caído en cuenta que tal vez había logrado herirla con su actuar, aunque no fue su intensión, al dar muchas vueltas en su cabeza, decidió dejar que hinata se acercara a él cuando estuviera lista, lo único que le quedaba por hacer era alejarse un poco de ella, no quería empeorar la situación, él se puso en modo de espera hasta encontrarse nuevamente con su amada.
Los pasos de Naruto eran concisos mientras se paseaba por las calles, muy aparte de su mente en la cual solo había marañas de pensamientos que lo hacían despedirse de la realidad, el bullicio de la calle no había logrado sacarlo de su fantasía, no como la chillante voz de sakura que lo gritaba mientras iba hacia él a toda prisa
— ¡Naruto! — se escuchó nuevamente el llamado, el rubio volteo alteradamente en forma de sorpresa
— Espérame, ¿quieres?, ¡estoy que te llamo como una loca y tú ni te inmutas! — Sakura había llegado hasta él
— Ah, lo siento, Sakura-chan — respondió teniendo aún el gesto de sorpresa en su cara — no estaba prestando mucha atención 'ttebayo —
— Pues deberías, tenemos que llegar rápido al cuarto de pergaminos, así que aligera tus pasos —
— Eh, ¿cuarto de pergaminos? —
— Naruto, ¡no me digas que lo olvidaste! — Exclamó la pelirosa algo exasperada — quedamos en reunirnos hoy para terminar de ordenar los datos de la aldea del Socorro, ¡de una vez por todas! —
Naruto elevó la mirada, lo había olvidado, simplemente se le pasó por tener otras preocupaciones — pensé que terminamos ayer — refutó
— ¡No!, no terminamos ayer, últimamente tienes la cabeza en otro lado, bueno, no es que siempre la tuviste en su lugar pero ahora estas peor — sakura jaló del brazo al rubio mientras aligeraban el paso — Apurémonos, Kakashi-sensei quiere la información para hoy —
Naruto se dejó conducir hasta la torre hokague, subieron apresuradamente y entraron en una sala amplia llena de estantes abarrotados de pergaminos, el lugar daba la impresión de ser una biblioteca con sus mesas largas y por el silencio abrumador del ambiente, Sai ya había comenzado con el trabajo. Naruto y sakura se sentaron al lado suyo e hicieron lo mismo, despachar documentos.
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Después de haber concluido con su misión de resguardo, hinata y sus compañeros llegaron por fin a Konoha, aunque su estadía fue corta pues los volvieron a llamar para otra misión, esta vez no iba a durar tanto, solo era un ida y vuelta a la frontera con la aldea de la Arena, hinata no se quejó pues si bien quería encontrarse con Naruto en Konoha, en ese breve tiempo no lo había buscado, pues aún le quedaba el recelo y sin sazón que le produjo su breve encuentro, ella adopto la determinación de no buscarlo, lo más cauteloso sería que él lo hiciera, en verdad ella esperaba que así fuera, después de todo no creía que su estado iracundo le iba a durar para siempre, Naruto, "SU" Naruto era una bella persona, ella lo entendía muy bien, por eso decidió esperarlo hasta que las cosas estuvieran mejor.
La Hyuuga se había encaminado hacia su cuarto, ella se encontraba cansada después de haber llegado de su ligera misión, por fin podía descansar aunque sea un poco, acomodó delicadamente su mochila y se dispuso a darse una ducha, no era muy tarde apenas serían las 5:00 pm, en todo su camino de regreso había pensado en su situación con Naruto, en verdad tenía ganas de verlo, se preguntaba una y otra vez si sería correcto romper su promesa de no buscarlo, la ojiperla se condujo hasta la ducha y se metió en la tina, por un instante pestañeo de cansancio, su cuerpo se estaba dejando llevar por aquel relajo que le producía el agua, por su tibieza, en conjunto con las suaves burbujas que se deslizaban por su piel mojada, ella se acomodó mejor, adentrándose más en el agua y acomodando su cabeza al borde de la tina, sus ojos aperlados divisaron el techo, su mente se conjugaba con los recuerdos de Naruto, sus ojos azules, su cabello rubio, sus labios perfectos, su figura varonil, el amor de su vida, el hombre que tanto amaba, por el cual daría todo, incluso su vida, cuánto tiempo deseando caminar junto a él, ahora lo tenía, los meses seguían y ellos estaban juntos, aunque parecía no creerlo todavía, sus recuerdos la regocijaban, pero lamentablemente había ocurrido, la primera pelea fuerte, la separación y el distanciamiento por obligación, todo era un conjunto de manifestaciones indeseables que no tenía cuando acabar.
Hinata dejó escapar un suspiro de resignación, no importaba cuanto más Naruto estaría molesto, tampoco que no hubiese querido despedirse de ella, y mucho menos que no la había buscado en todo este tiempo, ella estaba rendida ante su amor, nada de eso tenía importancia, lo único que quería era estar a su lado, no podía dejar escapar más tiempo, ella lo perdonaba por todo, sin importar lo que fuera, porque lo amaba verdaderamente. La ojiperla se levantó de la tina intempestivamente apresurándose en su acicalamiento.
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Sai se levantó rápidamente de la silla, por fin habían terminado de ordenar y depositar toda la información en los pergaminos correspondientes, sakura y Naruto agarraron unos cuantos y salieron del cuarto con rumbo a la oficina del Hokague, después de unos minutos, por fin habían terminado con el encargo predispuesto por el Sexto.
Sai se despidió de sus compañeros, pues tenía asuntos pendientes que cumplir, mientras que Naruto y Sakura se encaminaban nuevamente.
— Ah… pensé que jamás terminaríamos — Exclamó el rubio mientras bajaba por las escaleras junto a la pelirosa
— Sí, la verdad yo también lo pensé — contestó estirando sus brazos, en eso un gruñido se escuchó por el silencioso pasillo, sakura bufó por un segundo, ella soltó una pequeña carcajada fijándose en el estomago de su amigo — tienes hambre ¿no? — aseveró
— Sí, no tuve la oportunidad de almorzar dattebayo — respondió el rubio sobándose la barriga, sakura lo miró por un segundo y luego dirigió su vista hacia el ocaso de la tarde que se proyectaba por las ventanas del pasillo
— Naruto, últimamente te eh notado triste — el oji azul posó su mirada en su compañera, ella de pronto había cambiado radicalmente el tema — sé que hinata se encuentra en una misión ahora, si quieres podemos ir a comer Ramen, puedes contarme que te pasa mientras llenamos nuestros estómagos — sakura le dirigió una sonrisa, Naruto la observó, mientras que pensaba que ella jamás le dedicó una sonrisa tan sincera como esa
— Está bien, Sakura-chan, vamos, ¡me muero de hambre dattebayo!— respondió
Ambos amigos prosiguieron hasta el pequeño puesto de Ichiraku como en sus viejos tiempos.
— Oye Naruto, enserio, debes estar anémico por comer sólo Ramen — explayó sakura mientras enrollaba sus tallarines en sus palitos
— jajaja ¡el ramen es el mejor alimento del mundo! — respondió el rubio llevándose los tallarines a su boca
— Creo que quisiste decir que es el mejor platillo — le corrigió la pelirosa
— No sabía que pensaras igual, sakura-chan — Exclamo el rubio — Sospechaba que muy en el fondo amabas el ramen tanto como yo — Naruto sonreía mientras tragaba grandes cantidades de su sopa, sakura atinó a sonreír, ella se sumergió en el recuerdo de su infancia, cuando veía a aquel niño inquieto que comía desesperadamente su ramen, bueno a pesar de que Naruto había crecido, no había cambiado para nada ese amor por el Ramen tan típico de él, ni mucho menos esa forma tan desesperada de comerlo.
— Naruto eres un tonto —
El rubio atinó a sonreír mientras daba un gran sorbo a su tazón — ahora si estoy lleno 'ttebayo — exclamó haciéndose para atrás, Naruto se sentó erguidamente, sus ojos se enfocaron en un punto cualquiera, nuevamente dejó escapar sus pensamientos, hinata le atolondraba la cabeza, por más que lo intentara, él no podía dejar de pensar en ella.
Sakura se fijó en su amigo, nuevamente tenía esa expresión triste en su rostro, esa sonrisa tan contagiosa se le había borrado en un instante — hey… Naruto — la pelirosa llamó la atención de su amigo el cual se fijo en ella rápidamente contestándole con un ¿Hump?
— Cuéntame qué es lo que te pasa — insistió mientras seguía comiendo su ramen, Naruto volvió a enfocarse en su tazón vacio, un minuto de silencio se formó entre los dos — Es sobre hinata ¿no? — continuó la pelirosa al sentir el silencio de su amigo, Naruto dejó salir un leve suspiro
— No es sobre hinata, es sobre mí — respondió el rubio en voz baja
— si es sobre ti, entonces es sobre ella también — refutó la pelirosa sin dejar de comer, el rubio volteo a verla, en su vida, sakura representaba un gran lazo de amistad, no habría porque tratar de mentirle o evitar contarle sobre sus cosas, después de todo fue ella la que lo ayudó con sus aspectos personales, siendo uno de ellos la relación entre Hinata y él, por lo cual le estaría agradecido de por vida — Ya deja de mirarme y comienza a hablar — explayó y Naruto quiso soltar una risita, ese tono tan brusco de tratarle era sólo propio de Sakura.
— bueno… en verdad, Hinata y yo…— el rubio titubeo sin saber cómo comenzar esa conversación — estamos un poco distanciados ahora…—
— Hump, ya lo sabía — contestó rápidamente la ojiJade — no hay que ser un genio para darse cuenta que ustedes tienen problemas —
— Sakura-chan… en verdad, no creo que entiendas… — refutó el rubio, casi al instante Sakura dejó de sorber la sopa restante de su tazón, poniéndolo fuertemente en la mesa
— ¿estás diciendo que no puedo entenderte? — ella frunció el seño mirando fijamente a Naruto que estaba con una expresión absorta en la cara — eso es como un insulto para mi, y más si eres tú el que me lo dice — su molestia se intensificó — Naruto, tú más que nadie sabe lo mucho que estoy sufriendo por este amor que tengo hacia Sasuke-kun —
Naruto dejo de poner el gesto de sorpresa para fijarse en su compañera
— yo sí puedo entenderte Naruto, no eres el único que tiene problemas con el amor —
El rubio agachó la mirada, un grupo de personas entraron a la tienda de ramen, el bullicio de sus palabras rompió el momento personal que había creado junto a Sakura, el bajó una mano y se levantó levemente para sacar su monedero de sapo — Viejo teuchi, toma, cóbrate por los 2 Ramen 'ttebayo — dijo mientras dejaba caer varias monedas en el mostrador, él termino por levantarse de su asiento.
— ¿A dónde vas? — pregunto la pelirosa confundida
— Ven, Vámonos, tenemos mucho de qué hablar — Naruto le extendió la mano a su compañera quien se sorprendió por tal actitud, ella se paró sin más y ambos salieron juntos
— Oye y ¿a dónde se supone que vamos? — volvió a preguntar la pelirosa
— No lo sé, no soy bueno para estas cosas, dímelo tú, ¿A dónde vas a platicar con la vieja Tsunade? Por ejemplo — respondió el rubio
Sakura se paró en seco y dirigió su mirada a un "Bar" que estaba justo en frente de ellos, sacudió la cabeza como queriendo sacarse esa resolución de la cabeza— pues…no sé si sea una buena idea — contestó
Naruto se enfocó en la mirada de sakura, divisando el bar que ella miraba, el rubio captó al instante — Creo que eso es propio de la vieja, pero no me parece tan mala idea 'ttebayo — sakura lo miró con el seño fruncido, jamás hubiera imaginado que Naruto diría que sí a una idea descabellada como era el hecho de entrar a un "Bar", y mucho menos que pensara que ella lo acompañaría — ¡Vamos Sakura-chan! — exclamó
Ella solo sintió el jaloneo del rubio, por un momento se le cruzó la idea de golpearlo pero se acordó que fue ella la de la idea, encima había sido muy insistente para que Naruto le contara sus preocupaciones, sakura se dejó conducir sin más, no podía resistirse y faltar a su palabra.
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Había pasado ya mucho tiempo desde que hinata terminó de alistarse, por fin vestía su ropa de civil, ella miró por la ventana de su gran sala, la noche comenzaba a predominar, su padre se encontraba junto a ella, no sabía porque pero había llegado la hora del té y tuvo la mala suerte de que la llamara para acompañarlo, hinata dio un suspiro silencioso, no veía la hora de salir de esa casa.
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— Eh, Naruto eres demasiado apresurado — le reclamó la pelirosa mientras escondía su cabeza entre sus manos, ellos ya se encontraban sentados frente a frente en una pequeña mesa, justo al lado de una gran ventana. — Encima se te ocurrió sentarte en un lugar que no tiene nada de discreto — dijo mientras miraba a la gente pasar
— Era el único lugar disponible, lo que no entiendo es por qué te da vergüenza si siempre vienes con la vieja Tsunade — refutó
— ¡Pero no a beber! — exclamó fuertemente la ojiJade haciendo que algunas personas voltearan hacia ellos, Naruto dejó salir su carcajada, la expresión de su amiga le había caído en gracia, mientras tanto la pelirosa hundía más su cara con su mano
Una mujer se acercó a ellos poniendo una botella de Sake en la mesa junto con dos pequeños vasos
— Oh, gracias 'ttebayo — agradeció el Uzumaki mientras le brindaba una hermosa sonrisa a la mujer, ella sólo atinó a sonreírle de una forma seductora, lo cual fue captado por la pelirosa que puso una cara de fastidio
— sakura-chan, porque tienes esa cara— le dijo el rubio entregándole un vasito lleno de sake
— Naruto, eres tan tonto que no te das cuenta cuando te coquetean ¿verdad? — le contestó con un tono tranquilo, el rubio puso un gesto pensativo — Hinata debe tener muchos problemas contigo —
El rubio le dio un sorbo a su Sake — no es que no me diera cuenta, simplemente no me interesa — respondió — en verdad yo, no puedo interesarme por otra mujer que no sea hinata…—
Sakura se quedó viendo por un momento a su amigo, él sonaba tan maduro que era difícil pensar que se tratara del mismo Naruto alocado de su infancia, y mucho menos que lo escucharía hablar alguna vez de esa manera.
— Yo, estoy un poco alejado de hinata, eh terminado por tratarla mal cuando me encontré con ella en la aldea de la hierba — continuó
— como es eso que la trataste mal, eso es algo que no puedo creer que hicieras — sakura por fin se atrevió a darle un sorbo a su sake
— Soy un estúpido, estaba enojado con un tipo que se le había acercado y sin darme cuenta termine pagando con ella, ahora me doy cuenta que me dejé llevar, acepto que no pensé que me molestaría tanto 'ttebayo —
— Pero si tu nunca piensas en nada, lo que tuviste fue un ataque de celos — le contestó la pelirosa, Naruto enfocó su vista en ella, en verdad sakura era muy buena para tratar temas del corazón — pero, ¿qué fue lo que le hiciste? — preguntó
— Bueno, creo que fui un poco rudo con ella… lo peor es que no me eh podido disculpar todavía, deseo tanto verla — Naruto se llevó una mano al pecho mientras agachaba la mirada — Sakura-chan, quiero ser sincero contigo… yo siento que,… no puedo estar sin ella — concluyó
Sakura sonrió ante tal confesión — estas muy enamorado de ella ¿verdad?— le dijo mientras lo miraba detenidamente, el rubio tenía un sonrojo carmesí en su rostro — tienes mucha suerte Naruto, tus sentimientos son compartidos, nunca lo comprenderé pero ella sólo vive para ti — sakura desvió su mirada hacia la ventana
Naruto se enfocó en su amiga, su expresión parecía lejana, haciéndolo pensar ¿nunca lo comprenderá?, pero si tus sentimientos son exactamente igual por sasuke
— Yo hable con ella hace varios meses atrás, hinata es una gran chica, y en verdad no puedo dejar de pensar que es mucho para ti — Naruto soltó una risita — espero que nunca la dejes ir —
— Sé que nunca lo haré — le respondió Naruto con la mirada en su vaso de sake, él tragó saliva mientras bajaba una mano para buscar en el estuche de su pantalón — Sakura-chan, quiero contarte algo, no sé si será prudente decírtelo, pero… quisiera que me des una opinión — le dijo haciendo que sakura se fijara en él con su gesto dubitativo
— Yo… voy a… mostrarte, algo sumamente importante para mí 'ttebayo— Naruto tenía una voz temblorosa de pronto
— ¿pero qué es?, habla ya que me matas de los nervios— le dijo sakura rápidamente, haciendo que él levantara su mano dejando a la vista un pequeño estuche rojo, sakura casi se atraganta con el Sake que estaba bebiendo — ¡Naruto! — Exclamó acercándose más a él — no me digas que eso es…—
— ¡Shhh.. Sakura-chan, guarda silencio!, estas llamando la atención de todos dattebayo — refunfuñó a regañadientes
Sakura se llevo ambas manos a su boca, no podía creer lo que veía, Naruto se había sincerado totalmente con ella mostrándole lo que seguro era su secreto mejor guardado, de seguro dentro de ese estuche se encontraba un hermoso anillo de compromiso, aun no podía creer que él tomara esos tipos de decisiones, por primera vez, comenzaba a ver a su amigo con otros ojos, su respeto por él se incrementó radicalmente, dentro de ella había una sensación de nostalgia, prácticamente sentía como si su hermanito menor le estuviera pidiendo su bendición, después de todo lo que tuvo que pasar Naruto por fin encontró su razón de vivir, ahora lo que más anhelaba era seguir adelante y formar toda una vida con la mujer que amaba, sakura se llenó de nostalgia, su sonrisa hablaba por ella — Naruto, guárdalo, no tengo que ser yo quien lo vea primero— atinó a decir
— entonces, ¿con eso quieres decirme que todo va a salir bien? — preguntó el rubio mientras volvía a guardar su estuche, un ligero rubor se había formado en sus mejillas
— como dices eso, claro que todo te va a salir bien, es más hoy voy a pedir otra botella de Sake para celebrar la decisión que acabas de tomar — sakura levantó una mano para llamar la atención de una de las camareras
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En la mansión Hyuuga todo estaba normal como siempre, una vez que Hiashi se levantó de su sesión de té, hinata no esperó para salir corriendo de aquel lugar, deseaba tanto ver a Naruto que estaba por tener un ataque de ansiedad, se puso sus sandalias y se encaminó a paso ligero.
Las estrellas titilaban con todo su esplendor por el cielo oscurecido, el movimiento en las calles era particular, siempre había gente paseando, no importase el motivo, Konoha se encontraba muy bien con respecto a su aspecto social y económico, con el pasar del tiempo se había incrementado radicalmente, hinata pensó que algún día llegaría el turno de Naruto para seguir con el desarrollo de su aldea, él definitivamente sería un buen Hokague algún día, pero ¿cómo sería su futuro?, que estaría haciendo en ese entonces, la ojiperla se mordió el labio inferior, tal vez estaría a su lado, apoyándolo, como siempre lo hizo, incluso tal vez Naruto y ella…podrían formar una linda familia.
Hinata dejó salir un gran suspiro mientras se agarraba las mejillas totalmente ruborizadas, ella había tomado la ruta hacia el departamento de Naruto, una vez allí, se paró en seco para divisarlo, las ventanas mostraban la oscuridad de su interior, era obvio que Naruto no se encontraba allí, para cerciorarse activó su Byakugan disimuladamente, se llevó un dedo a sus labios, había corroborado sus sospechas, no había nadie allí. La ojiperla se volvió para seguir con su búsqueda.
La primera botella de Sake iba por menos de la mitad, la música de aquel lugar era muy regocijante a pesar del ambiente, Naruto y sakura estaban enfrascados en su conversación, en donde pronunciar el nombre de Hinata o de Sasuke era fatídico, ambos muchachos reían por encontrarse en esa situación.
— Entonces me alejé sin decirle palabra alguna…— comentaba el rubio dando giros a su vasito
— Eres demasiado imprudente Naruto — refutó su compañera
— Lo sé — le dijo dando un sorbo a su Sake — mi vida ha dado un giro muy grande sakura-chan, no quiero ser indiferente con mis sentimientos, y más porque sé que la amo demasiado — Naruto miró hacia el vacio mientras tenia los sentimientos a flor de piel, y con su corazón a punto de romperle el pecho, volvió a repetir — yo la amo demasiado…—
Hinata continuaba con sus pasos ligeros, esta vez se dirigía a Ichiraku, tenía la esperanza de encontrarlo allí, después de todo, ese era su lugar favorito en todo Konoha, casi siempre que lo buscaba, lo encontraba allí, aunque parecía exagerado pero era una realidad, Naruto amaba el ramen.
No Ramen, No Life susurró al recordar el poster que tiene Naruto en su cuarto, ella sonrió delicadamente, cada detalle de su amado la volvía realmente feliz, de pronto escuchó una voz llamándola, hinata se volvió para ver de quien se trataba
— Oye Hinata, que casualidad encontrarte por aquí, y estando sola — le dijo Ino acercándose a ella
— ¡Oh, Ino-chan! — la ojiperla la saludó amablemente — Sí, es que acabo de regresar de una misión, iba a buscar a Naruto-kun — respondió
— Ah, ya decía, Umnn, si no me equivoco Sakura trabajó todo el día con su equipo en el cuarto de Pergaminos, no sé si ya acabaron, ella me dijo que ese trabajo les estaba llevando 3 días seguidos— atinó a decir la rubia
Entonces era por eso que Naruto no la había buscado, estaba realmente ocupado con su trabajo pensó la ojiperla — ah, ya veo… supongo que iré a ver si ya terminaron — respondió
Ino asintió mientras le sonreía — sí, ve, libera un poco a Naruto de las garras de sakura, ella a veces se vuelve muy angurrienta con el trabajo — le dijo acercándose a ella, la ojiperla inmediatamente puso un gesto de asombro, causando la risa de la rubia
— jajaja No hablo enserio, sakura parece, pero no es una maniática — dijo con gracia
Hinata dibujó una leve sonrisa en respuesta suya — S-sí, ya me parecía — contestó
— bueno, dale mis saludos a Naruto cuando lo encuentres, ¡nos vemos! — Ino le dio una agradable sonrisa y continuó su caminata, hinata la vio por última vez antes de proseguir con su búsqueda.
El cuarto de Pergaminos pensó en voz alta, la Hyuuga se puso en modo dubitativo, era algo novedoso para ella saber que Naruto se le había pasado día tras día escribiendo en pergaminos, y más porque él no era muy paciente que digamos, hinata sonrió, ahora Naruto era preso de un sinfín de misiones y tareas, que nunca pensó tener, pero era algo que tenía que hacer, para lograr su sueño.
La Hyuuga detuvo su caminar, de pronto divisó el puesto de Ichiraku, pensó que mejor verificaría si Naruto se encontraba allí primero, ella avanzó rápidamente, al llegar pudo constatar que no había nadie conocido, ella estaba por voltear cuando Ayame le dirigió la palabra, ella había notado su presencia allí.
— ah, ¡pero si es Hinata-sama! — le dijo con algarabía, hinata la saludó amablemente haciéndole una pequeña reverencia — De seguro buscas a Naruto — Exclamó
— Oh, Sí, ¿por casualidad no lo vieron por aquí? — preguntó la ojiperla con entusiasmo
— sí, él estuvo aquí hace como una hora, estuvo comiendo con sakura— le contestó Ayame
— ¿enserio Ayame-san?, entonces ya habrá regresado — le dijo la Hyuuga con una sonrisa— Iré a ver si lo encuentro, Gracias por todo — dijo y se volvió corriendo
Entonces si era cierto que han estado trabajando todo el día pensaba mientras aligeraba el paso, ella presentía que Naruto estaba realmente cerca de ella, su ansiedad no cesaba, necesitaba verlo pronto, ella pasó por la parte movida de la ciudad, pero al dirigir la mirada hacia un costado antes de cruzar la vía, divisó algo que le llamó la atención, una "Casita Bar" bulliciosa, con una gran ventana iluminada y formando el reflejo de quienes parecían ser Sakura y Naruto que conversaban frente a frente.
Hinata se paró en seco, por un momento su mente se nubló, había encontrado a su amado, después de haber dado tantas vueltas, él se encontraba tomando Sake alegremente en un "Bar", con sakura, ambos parecían estar pasando un momento realmente agradable, la ojiperla se paró detrás de un poste, el punto que había adoptado no parecía ser visible por ellos, hinata posó su mirada en Naruto, el estaba riendo a carcajadas y se llevaba varios sorbos de Sake a la boca, hinata sintió un temblor en sus rodillas, tenía la necesidad de ir donde él, pero algo la detenía, tal vez no era propio hacer algo así, de pronto Sakura volteo levemente hacia la ventana, Hinata se paralizó, un segundo después ella volvió a fijarse en su compañero, parecía que no llegó a verla
Eso está bien… no voy a interrumpirlos… se dijo hinata en voz baja, miró por última vez a Naruto y se volteó para seguir con su camino a paso lento
— enserio ¿tú crees que él está bien? — preguntó la pelirosa con un tono melancólico, la conversación se había vuelto por el lado sentimental de Sakura.
— ¿es en serio sakura-chan? Estamos hablando de Sasuke, el sabe cómo cuidarse después de todo es un gran ninja — le respondió el rubio mientras le servía más sake, sakura apoyo su codo en la mesa mientras sostenía el peso de su cabeza en él, su mirada se dirigió a la ventana, sin querer dejó salir un leve suspiro, Naruto sin embargo se bebió todo el Sake de su pequeño vaso, él se quedo viendo a su compañera suspirar, se fijó en sus mejillas que se habían vuelto coloradas, aunque no sabía si era por el efecto del alcohol o por el recuerdo de sasuke, se inclinó más por lo segundo — sabes, sé que va a regresar muy pronto, yo confío mucho en él — prosiguió
Sakura se fijó en su vasito de Sake — sí, lo sé…— respondió en voz baja, dentro de su pecho había un incendio, ella no tenía el control de sus sentimientos, su amor se había quedado en Standby desde que sasuke dejó la aldea, su único motivo era el recuerdo de sus palabras "Te veré pronto… Gracias." Aquella frase vivía alojado en su mente y en lo profundo de su corazón. Ella apoyó su cabeza en la mesa lentamente.
— eh, ¿sakura-chan? — Naruto se inclino hacia su compañera tocándole la cabeza — ¿estás bien?— dijo mientras que su compañera se erguía nuevamente dejando notar las lagrimas que le caían por el rostro, Naruto se asustó por tal imagen
— Por qué pones esa cara, ¿acaso nunca viste a nadie llorar? — le promulgó sakura limpiándose el rostro y bebiendo su último sorbo de sake
— Sakura-chan…— Naruto sintió una profunda tristeza por su amiga — No me gusta que hagas eso, ya no puedo contar las veces que te vi llorar por ese Teme, no lo hagas más… — el rubio fue muy directo, colocó su vasito en la mesa mientras sakura clavaba sus pupilas temblorosas en él — sé qué piensas que no te entiendo, pero, en verdad yo sí sé por todo lo que pasaste, no es necesario decirte que fui testigo de ello, tú lo sabes muy bien, yo llegue a comprenderte, aunque claramente no soy un experto en ese tema, pero siempre quise que, las cosas te resultaran favorables, y aún lo quiero, …yo creo en sasuke, y sé que tú más que nadie merece su amor, no dejes que todo esto se te vuelva un tormento, él va a regresar 'ttebayo — el rubio le dedicó su amplia sonrisa
Sakura miró fijamente a su compañero, sus palabras de alguna manera la regocijaban, después de todos los lazos que sasuke había creado con ellos era irrompible, ella atinó a sonreír mientras bajaba la mirada y le decía tímidamente — Gracias, Naruto —
— Bien, creo que es hora de volver a casa — dijo el rubio mientras vaciaba el Sake restante en su pequeño vasito, éste atinó a beberlo de un sorbo
— Sí, yo también tengo que volver…— le contestó la pelirosa mientras los dos se levantaban y se encaminaban hacia afuera.
Naruto se ofreció a llevar a sakura hasta su casa, después de todo, ella no había bebido mucho pero parecía que si le había chocado un poco el licor, Naruto sacaba una pequeña risita al ver a su amiga ocultar su leves zigzagueos, así transcurrió el tiempo y después de dejar a sakura en su casa él se retiro y prosiguió con su regreso.
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Mientras tanto hace ya buen rato que Hinata había llegado a un pequeño parque de juegos, ella miraba atentamente el pasto sobre sus pies mientras se balanceaba en un columpio, no sabía por qué se hallaba bajoneada en ese momento, tampoco por qué no se atrevió a ir donde se encontraba Naruto, después de tanto buscar, al final no pudo acercarse a él, la Hyuuga dio un ligero suspiro, sus ojos desganados divisaron aquel parque, la luz de la luna sombreaba el lugar, aún podía recordar el día que se encontró con Naruto en ese mismo lugar, **apenas habían comenzado a salir, ese día tenia reunión con su clan, pero habían acordado reunirse en ese parque, hinata se encontraba con su típico nerviosismo mientras contaba los segundos para ir a su encuentro, una vez finalizado todo, ella se apresuró hasta el punto acordado, llegando en tiempo record, la ojiperla se detuvo mientras buscaba a su amado, divisándolo atrás de los juegos, el se encontraba parado dándole la espalda, ella sintió que su corazón subía hasta su garganta, su cuerpo temblaba con cada paso que daba, apenas había pasado todo aquel problema con toneri, y aun no asimilaba bien todo lo que le había pasado, en especial porque Naruto y ella habían comenzado a tener un acercamiento que sobrepasaba todos los limites de amistad que habían creado, ella aun no lo podía creer, su cuerpo se calentó mientras se acercaba más a él, su sonrojo ya llegaba a un estado catatónico, cuando pasó los juegos de niños pudo darse cuenta que Naruto se encontraba en compañía de 3 niños, hinata se sorprendió un poco y sonrió mientras caminaba hacia el rubio, de repente vio como Naruto se volvió inesperadamente a verla, ella pudo ver que sus mejillas tenían el mismo color carmesí que las suyas, en su rostro dibujaba una hermosa sonrisa, ella sintió una sensación agradable en su estomago al escucharlo hablar "Hinata", él se volteó hacia ella completamente, "Naruto-kun" le susurro perdiéndose en sus ojos azules, de pronto se escuchó el barullo de los pequeños niños, entre risas y miradas ellos parecían engraciados con la escena, "Ah ellos son mis pequeños alumnos" le dijo Naruto llevándola de la mano hacia ellos, hinata se inclinó para saludarlos, "mucho gusto, la novia de Naruto-sensei es muy bonita" dijo uno de ellos haciendo que la Hyuuga y el rubio se ruborizaran, era la primera vez que la denominaban así, la sensación que le causó era singular, su corazón se regocijó de alegría, ella dirigió su mirada al rubio, y este se la devolvió, parecía complacido con tal resolución, fue entonces que entendió, Naruto realmente estaba feliz de que las personas supieran y reconocieran el amor de ellos, aquel gesto de felicidad en su rostro era lo mejor que había visto en toda su vida, y pensar que era causado por ella, hinata no podía ser más feliz en ese momento, ellos sonrieron a la vez**
Hinata cerró los ojos, de la nada sintió una diminuta lagrima bajar por su mejilla
Naruto-kun susurró
De pronto frunció el seño mientras se limpiaba la pequeña lagrima — ¡No, no puedo!, no puedo dejar esto así, ¿cómo pude pensar que ellos dos tuvieran algo?, eso es realmente descabellado, no puedo creer si quiera que lo considerara! — se regaño en voz alta mientras se llevaba las manos a su rostro y se volvía para atrás
Ella se paró inmediatamente y avanzó a paso ligero, deseaba de todo corazón alejarse de ese lugar, no ganaba nada sintiéndose miserable por algo de lo cual no estaba segura, llenándose de pensamientos negativos que aumentaban su aflicción, la Hyuuga comenzó a correr esperando encontrarse con su amado, sea donde sea, esta vez no desistiría en su encuentro con él.
Naruto estaba por cruzar el callejón que daba a su casa, tenía la mirada gacha y las manos en los bolsillos, iba a paso lento, pensando en los últimos acontecimientos que habían pasado en su vida, a pesar de que la conversación con sakura lo había liberado un poco del peso que llevaba, aun se sentía cabizbajo, por un momento pensó en ir a la casa de hinata, deseaba tanto verla, pero no era conveniente hacerlo, mucho menos a esas horas y en la situación en la que se encontraba, incluso tal vez ella aun no regresaba de su misión, Naruto alzó la mirada.
El daba pasos fuertes y rápidos, por fin salía de aquel callejón, divisando su casa, todo parecía tranquilo, a pesar de la hora, no había nadie por ese lugar, La oscuridad de la vereda era cortada por un farol de luz destellante, Naruto siguió avanzando, de pronto sus ojos se fijaron en una extraña sombra, pestañeó ligeramente, conjugando aquella figura como la de una persona que se encontraba apoyado en su puerta, el rubio se acercó cada vez más, las nubes que impedían el paso de los reflejos lunares se disipaban lentamente, él abrió grandes los ojos, instintivamente la imagen de Hinata se formó en su mente, haciéndolo detenerse, por un momento pensó que aquella imagen proyectada era más como un espejismo causado por los estragos del alcohol, pero cuando la luz de la luna chocó en ella, se hizo notar esos hermosos ojos aperlados que lo miraban, constató que no era algo creado por su imaginación, era hinata quien estaba frente a él, Naruto se quedó ligeramente con la boca semi-abierta.
— Hinata…— le susurró mientras se petrificaba viéndola, ella sin embargo dejó de apoyarse en la puerta y se paró erguidamente, mientras lo veía con una expresión de temor y preocupación, el rubio dio unos cuantos pasos para estar frente a ella, él aún no podía formular palabra, sólo la miraba fijamente a los ojos.
— y-yo, quería verte Naruto-kun…— la Hyuuga rompió el silencio — pensé que tal vez ya no estarías molesto — le dijo con la voz bastante serena a pesar de la tembladera de su cuerpo
Naruto puso un gesto de tristeza mientras se mordía el labio, cerrando un poco los ojos, ella guardaba silencio mientras lo contemplaba, de pronto sintió que él dirigía sus manos a su cintura jalándola hacia sí, él la envolvió con sus fuertes brazos mientras la aprisionaba contra su pecho.
— Hinata, necesitaba verte mi amor…eh sido un tonto, un idiota, en verdad no quise molestarme contigo por algo tan estúpido, por favor, perdóname — le dijo con la voz ronca y entristecida, hinata sintió la desesperación en sus palabras, ella sólo podía pensar en lo que acababa de decir, pero por supuesto que lo perdonaba, es más jamás podría amargarse con él, pero también, muy aparte de eso, se asombró por como la había llamado, "Mi amor", era la primera vez que se refería a ella con ese calificativo, por un momento pensó que el licor le había desenredado la lengua y que ni siquiera se daba cuenta de lo que decía, pero en verdad, aunque fuera así, se escuchaba muy bien que él se lo dijera, ella se aferró más a su pecho — no quiero que te alejes de mí, no quiero separarme de ti, no quiero perderte 'ttebayo— concluyó
— Naruto-kun… Todo está bien, no te preocupes — le dijo sonriéndole dulcemente mientras chocaban sus miradas — También fue mi culpa todo esto, te prometo que ya no voy a ocultarte nada, no quiero echar a perder todo el tiempo que esperé para estar contigo — hinata no pudo ser más sincera, hasta ella misma parecía sorprendida con sus propias palabras
— Hinata…— susurró el rubio, aquella mujer era un ángel, jamás pudiera dudar ni poner en juego ese grande amor que ella sentía por él, y que sólo ella le podría dar, él estaba maravillado con su princesa, tenerla en sus brazos era lo que más anhelaba, él acortó la poca distancia que tenia con ella, por un momento se detuvo a sentir la tibieza de su respiración, sus ojos entre cerrados se fijaban en esos hermosos labios rojos que parecían temblar con su cercanía, los pocos centímetros se acortaban lentamente, ella deslizó sus manos por el cuello de él, logrando encajarlos en su mentón, el rubio dibujo una sonrisa mientras chocaba sus labios con los de la Hyuuga, ella sentía un calor subirle a la cabeza, sus mejillas ardían en rubor, de repente sintió la lengua del rubio acariciarle los labios, instintivamente abrió la boca, mientras ambas lenguas chocaban, hinata pudo sentir el sabor a Sake recorrerle la boca, pero esto no le incomodó en absoluto, incluso parecía agradarle ese sabor, Naruto la aprisionaba más a él, y ella levantó los brazos para envolverlos por su cuello, sus manos se movían acariciando sus cabellos rubios, de un de repente el beso se había intensificado, Naruto se detuvo un momento separándose levemente de ella, sin despegar sus cuerpos, ellos estaban aferrados el uno con el otro — Hinata, yo, te amo — le susurró mientras se acercaba otra vez a ella y la volvía a besar.
— yo también Te amo — le contestó entre pausas con los labios de él pegados a los suyos, Naruto no iba a soltarla fácilmente, él quería tenerla para él, sólo para él, la mujer que tanto amaba, su delirio diario, su pasión contenida, ella parecía estar en la misma situación que él, dejando que su cuerpo actuara por sí solo, sin restricciones, sin miedo a lo que pudiera pasar, en su mente solo rondaba la idea decisiva de "Ser suya", aquella que la atormentaba de más, conjugando su pudor, su timidez, su vergüenza, su razón, su cordura, su pureza, todo eso los ponía en juego, después de todo ella siempre se sintió de él, y siempre se sentirá de esa forma, suceda o no, se separen o no, ella solo le pertenecía a él.
Naruto la empujó lentamente, haciéndola chocar en la puerta, ahora la tenía acorralada, atrapada entre sus brazos, pero ella no parecía incomodarse, es más, se aferraba cada vez más a él, el beso prolongado, húmedo, apasionado, no tenía cuando parar, ellos sólo obedecían sus deseos con fervor, el rubio dejó de aprisionarla para pasear sus manos por la espalda y cintura de ella, la idea de detenerlo era fatal, ella estaba realmente acalorada, sus manos bajaron hasta el cuello de él, topó la cremallera de su chaqueta con sus dedos, de pronto sintió un ligero temblor en sus falanges, la idea de bajar el cierre era tediosa, su pulcridad no la dejaban hacerlo, pero sus deseos eran más fuertes, "jamás pensó que se insinuaría de esa manera", desechó totalmente ese pensamiento. Ella agarró la cremallera y con una lentitud extrema lo comenzó a bajar, Naruto abrió lentamente sus ojos mientras la besaba, sintió el temblar del cuerpo de ella, sus ojos estaban fuertemente presionados y su respiración agitada, era tan linda, su frágil muñequita, él bajó sus brazos tomándola de su cintura y en un acto repentino la alzó, invitándola a cruzar sus piernas entre sus caderas, para sorpresa ella lo hizo exactamente así, ahora la tenia sostenida por sus fuerte brazos, estaban frente a frente, ella lo miró dulcemente, ambos pegaron sus frentes, hinata se acercó para entrelazar sus labios con las de él nuevamente, ambos estaban sedientos de amor y deseo.
Un pensamiento tormentoso se formó en la cabeza del rubio, no sabía si fuera por causa del alcohol pero estaba sintiendo a hinata bastante permisiva, como si no le fuera a importar lo que pasara, pareciera que su timidez y vergüenza quedaron encerrados en un agujero muy dentro de ella, esa noche hinata estaba muy entregada con sus sentimientos hacia él, todo lo que había deseado en todo ese tiempo, pero algo estaba mal, su razón se estaba interponiendo con sus deseos, él estaba allí, parado, besándola con pasión, su corazón retumbando con fuerza, anhelando poseerla, idealizar con sus cuerpos el amor que se profesaban, pero el lado prudente entraba a tallar, él tenía sus sentidos distorsionados por el licor que acababa de meter en su sistema, no era justo, que lo hiciera en esas condiciones, no es que supiera mucho del tema, pero, tenía la necesidad de entregarle la mejor noche de su vida a la mujer que amaba y asegurarse que nunca lo olvidara. Pero esa noche, no era aquella.
Hinata estaba aferrada a su cuello y espalda, parecía que iba enserio, pero, la magia del momento acabó en un abrir y cerrar de ojos, de la nada Naruto se separó de ella, dejándola de besar, él se quedó mirándola por un instante mientras le mostraba su hermosa sonrisa, hinata sin embargo lo aceptó de buena manera, ella aún se sentía hipnotizada con él, lo miraba enbobadamente, no fue hasta que volvió a analizar la posición en la que estaban que su incomodidad y vergüenza volvieron a apoderarse de ella, singularmente puso un gesto de timidez, esto produjo gracia en Naruto y comenzó a bajarla lentamente.
— Hnn… creo que ya es tarde…— habló el rubio para romper el momento de incomodidad que se había producido
La Hyuuga estaba con la mirada en el suelo, su rostro ruborizado, ella no podía creer que había sido capaz de dejarse llevar por sus deseos, si Naruto no se hubiera detenido, no sabía en qué hubiese terminado, ella estaba muy avergonzada, era la primera vez que le pasaba eso.
— E-eh… sí, creo que ya tengo que regresar — le contestó la ojiperla
Naruto la observaba sin dejar de sonreír, ese cambio de personalidad la hacía ver tan dulce, la manera en cómo había reaccionado hace un momento le hizo perder la cabeza, y ahora mostraba tanta fragilidad
— Ven, vamos, no quisiera que te vayas pero, supongo que te meterás en problema si no lo haces — Naruto se acercó a ella volviéndola a abrazar, ella levantó la cara para verlo, se confortó con ese cuerpo masculino, ella lo envolvió con sus brazos, mientras que él apoyaba su cabeza en su hombro. De pronto sentía todo su peso caer en ella.
— Naruto-kun—
—…dime… —
— haz estado bebiendo Sake, ¿verdad? — le preguntó indiscretamente
Naruto se quedó quieto por un momento, levantó ligeramente su cabeza y la miró aunque sin dejar de abrazarla — Hnn, bueno, S-sí, un poco…— contestó dirigiendo su mirada hacia arriba, hinata se quedó en silencio — estuve hablando con sakura-chan, creo que estaba muy bajoneado todos estos días… y ella se preocupó 'ttebayo —
— Oh ya veo, sakura-san es una gran amiga— respondió la Hyuuga
— sí… supongo que debí hablar contigo antes, yo en verdad estuve buscándote todos estos días, pero creo que no coincidíamos, porque siempre me decían que no estabas, …aunque tengo que ser sincero, dude un poco en volver a hacerlo porque sabía que estabas molesta y tal vez no querrías verme, cuando ya no aguanté las ganas de verte, fue que me enteré que volviste a salir para una misión —
Hinata lo miraba fijamente, aquellos ojos azules denotaban sinceridad — S-sí, no puedo negarte que me molesté un poquito por todo lo que pasó, pero… al igual que tú yo tampoco aguante más tu ausencia, por eso quise buscarte una vez que regresara a la aldea…— contestó
— Hnn, entonces ¿estuviste esperando todo este tiempo aquí? — Naruto puso un gesto de asombro
— B-bueno no, yo estuve buscándote, y fue cuando, te encontré con sakura-san…
— hinata pero, ¿por qué no te acercaste a mi? — El rubio la interrumpió de pronto separándose un poco de ella — ¡no me digas que has pensado lo peor! —
— ¡N-no!, claro que no Naruto-kun, yo solo. No quise interrumpirlos…—
Naruto guardó silencio un segundo, la veía fijamente mientras alzaba sus manos agarrándole el rostro — hinata, tú eres mi novia, nunca podrías interrumpirme, grábatelo en tu cabecita, yo te amo, T-e A-m-o — las palabras del rubio fueron claras y concisas, haciendo que hinata entreabriera sus labios en un gesto de sorpresa — es más, si te hubieras aparecido me hubieras ahorrado algunas lagrimas y un par de monedas ttebayo—
Hinata rió ante las palabras del rubio, a pesar de todo, el siempre lograba sacarle una sonrisa — Naruto-kun… gracias…— le susurró, el rubio le acarició el rostro con una de sus manos, hinata sin embargo deslizó los suyos por su torso, torciendo la tela de su chaqueta con sus manos. — y-yo… q-quiero, decirte, algo…— susurró con su voz temblorosa
Sus ojos perlados se compenetraron con aquellos ojos azulinos
— Dime —
— Yo…— hinata titubeo nerviosamente, lo que iba a decir era completamente imprudente pero estaba dando paso a su sinceridad, esto era el resultado de sus verdaderos sentimientos, algo que tenía que expresar, la Hyuuga comenzó a temblar sin querer, de pronto la duda le ganó la partida — no…, nada, olvídalo por favor…— dijo, al final su tembladera desapareció al no poder concretar su frase, el rubio puso un gesto de confusión, mientras ella se apartaba de él.
— No te preocupes Naruto-kun, voy a decírtelo… — hablo la Hyuuga mientras le sonreía y estiraba su mano para que él lo tomara— Muy pronto…—
— ¿pero porque no me lo dices ahora?... ¿acaso es algo grave? — el rubio se acercó a tomar su mano
— No…ten por seguro que… es algo que nos va a unir mucho más…— concluyó hinata aún con su sonrisa tímida, Naruto la miraba pasivamente mientras se rendía ante esa hermosa mueca de felicidad, ellos se entrelazaron los dedos y se dispusieron a caminar juntos. Mientras él pensaba
Sea lo que sea lo que tengas que decirme, de seguro será algo que quedara entre tú y yo
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¡Hola!, me perdí un poquito, ¡discúlpenme!, pero más vale tarde que nunca, aquí les traigo la Continuación del Cap. VI (Parte 2), Estoy muy agradecida con ustedes por mandarme sus Reviews, gracias a ello es que no quiero demorarme en publicar los capítulos, en verdad me siento recompensada , y me dan más ganas de Escribir.
Por cierto, mil disculpas, me equivoqué, pero el Lemmon llega, no se preocupen, es más que obvio que ellos ya no pueden más (jijiji)
…¿Qué será lo que tiene que decir Hinata?...
¡Los quiero mucho a todos!
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