VII CAPITULO
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INMARCESIBLE
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Nota: Narrado por la autora.
Disclaimer: Los personajes y la historia de "Naruto" son completamente propiedad de Masashi Kishimoto.
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"En tus manos cuelga mi fantasía, tu sonrisa es invitación a un viaje libidinoso donde deposito la ilusión de tu cuerpo entrelazado a mi alma en una cama de hecha de deseos".
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"¿Cuándo fue que permití que la inseguridad se apoderara de mí?"
Era la pregunta hipotética que destrozaba la cabeza del rubio, él se encontraba parado frente a su pequeño velador, sus imponentes ojos azules denotaban cierto temor conjugado con ínfimas dudas, aquellos que literalmente estaban clavados en un pequeño estuche rojo frente a él
Naruto se metió las manos en los bolsillos, y bajó un poco la cabeza, había estado pensando en lo que le dijo a hinata antes de partir a su anterior misión, aquellas palabras apresuradas que lo atormentaban "hinata… cuando regreses, ¿podría venir a tu casa?, quisiera… conversar con tu papá", La frase salvaje estaba hecha, era el momento, tenía que recaudar valor suficiente para hacerlo, Formalizar su Relación, y no era que no lo deseara, él en verdad estaba seguro en querer hacerlo, el problema era el temor que eso le causaba, 'enfrentarse a los Hyuugas'.
El rubio volvió a levantar la cabeza, divisó nuevamente el pequeño estuche, sus ojos dieron un brillo especial, y su corazón se llenó de algarabía, de tan solo pensar que dentro de él se encontraba un hermoso anillo, que representaba el gran amor que él tenía para ella, la mujer de su vida, Hinata.
— ¡Esto es algo que tengo que hacer dattebayo! —
En toda la habitación se escuchó el eco de su voz, Naruto se llevó las manos a la cabeza dando un fuerte suspiro, avanzó unos pasos y agarró el estuche guardándolo inmediatamente, éste se dispuso a salir de allí con paso firme.
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Hinata sin embargo andaba en círculos por el campo de entrenamiento donde solía pasar sus días con su equipo, casi ya no asistía a aquel lugar, pero esa mañana era diferente, había despertado muy temprano, incluso antes del retumbo de su despertador, había soñado toda la noche con aquel hombre rubio dueño de sus pensamientos, lo cual no era nada novedoso, si no fuera por el sentimiento perturbador que le había causado al despertar, había sido la primera vez que tenía un sueño húmedo con el recuerdo de Naruto, aunque no era precisamente la escena apasionada y sin pudor como normalmente lo plasmaban, era más como la imagen de ellos dos pegados el uno al otro con la sabana rodeándoles el cuerpo, sin distinguir su desnudes, Hinata se ruborizó al recordadlo, su mente purificada no concebía tal acción.
Ella se dejó caer frente al tronco de entrenamiento, apoyando su espalda en él, su vista se dirigió al lago que quedaba frente suyo, sus manos rodearon sus rodillas, el sonrojo no desaparecía de sus mejillas, no sabía porque se sentía tan sofocada, después de todo, anoche en su encuentro con él, no había hecho nada cuando la situación se había vuelto acalorada, en ese momento su vergüenza y timidez parecían haberse esfumado, hinata colocó un mano en su boca, podía jurar que escuchaba el palpitar de su corazón, ayer estaba por decirle algo realmente imprudente a Naruto y ahora no se sentía tan segura de hacerlo, ella estaba allí, a un paso de arrepentirse de sus propias decisiones
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— Oigan y ¿cómo va todo allá? — Exclamó Shikamaru a un par de hombres que se encontraban encima de una pequeña torre, uno de ellos volteo hacia él haciéndole una seña de espera con la mano.
— Parece que no encuentran la solución — comentó Chouji que estaba al lado del Nara, este hizo una mueca de fastidio, mientras que Chouji sacaba una bolsita de papas que se dispuso a abrir — creo que esto va a estar en un buen rato más — concluyó metiéndose papas a la boca.
— Esto es realmente problemático, no entiendo para que me mandaron hasta aquí, parece que se confundieron con mi capacidad para deducir, yo no soy técnico en electricidad — refutó shikamaru aún con su gesto de fastidio, ellos se encontraban frente a la planta de Luz, supervisando el falló de uno de los generadores el cual producía electricidad en varios sectores de Konoha.
— yo creo que fue más por eso que te mandaron, confían en tu capacidad para resolver los problemas —
— Lo resolveré trayendo un par de electricistas — se apresuró a contestar con un gran suspiro
— ¡Oigan!, ¿qué tanto hacen allí? — la fuerte voz de Naruto los sobresaltó, ellos voltearon instintivamente hacia él
— ¡Oh Naruto! — Exclamó el Akimichi muy alegre mostrándole su radiante sonrisa — estamos realizando un encargo de Hokague-sama —
— Hnn, ya veo — el rubio atinó a mirar hacia arriba de la torre
— más bien, ¿Qué haces tú por acá, Naruto? — Era shikamaru el que hablaba — que raro que no tengas misiones, ya te estás relajando —
Naruto dio una ligera carcajada mientras pensaba "Mira quién habla de relajarse", Shikamaru sonrió ante el gesto
— Procuraré alcanzar más solicitudes de misiones con tu nombre — concluyó el Nara
— Ey Shikamaru… eres demasiado abusivo conmigo — el rubio escondió su sonrisa poniendo una cara de cansancio, el gesto provocó las risas en sus compañeros — sólo estaba paseando por aquí, por cierto, ¿Cuál es el problema? — preguntó
— Es uno de los generadores, tiene algunas fallas, está produciendo apagones en un sector de Konoha — Respondió shikamaru desviando su vista hacia la torre
— Ah!, entonces es por eso que no encendía mi foquillo esta mañana — exclamó el Uzumaki con un gesto pensativo
— Sí pero no es nada que Shikamaru no pueda solucionar — aseveró Chouji aún comiendo sus papitas
— Síí, creo que de eso no hay duda 'ttebayo — respondió el rubio volviendo a poner sus manos en los bolsillos — Bien creo que los dejaré trabajar, ¡nos vemos 'ttebayo! — concluyó empezando a caminar ante la despedida de sus amigos, pudiendo escuchar las palabras de Chouji "¡Cuídate mucho Naruto!", y las de Shikamaru "No te metas en problemas", Ellos realmente eran buenos amigos suyos, él sin más se redirigió sin rumbo.
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"Aún puedo recordar todos aquellos momentos que pasé con Naruto-kun, como la vez en que me encontré con él por casualidad, justo aquí, antes de su pelea con Neji-niisan, aquella vez se veía tan frágil, es un recuerdo que siempre voy a tener guardado en mi corazón"
El viento se hacía presente con sus leves ventarrones levantando las hojas que yacían en el suelo, el cabello de hinata se elevo un poco, pero ella no parecía inmutarse con eso, su mirada estaba fijamente clavada en el brillo del lago que tenía frente suyo, ella estaba completamente sumergida en sus pensamientos, que no prestó mucha atención a quien se acercaba sigilosamente
— ¿Eh, Hinata? — una voz familiar la desconcertó
La Hyuuga sorprendida volteó a ver de quien se trataba, sus pupilas se dilataron al constatar a la figura masculina que tanto amaba
— ¡Naruto-kun! — Exclamó hinata mientras se levantaba, su mente aseveraba aquella coincidencia que los hacía encontrarse como esa vez como en su niñez, era la misma situación, acaso ella pensó tanto en él, ¿que terminó llamándolo con el pensamiento?
— ¿Qué haces aquí, Hinata? — Le preguntó el rubio dubitativamente
"Eso era un Dejavú, definitivamente"
El sonido del viento era intermitente en la escena
— ¿Qué pasa?, pareces un poco ida — habló nuevamente el rubio que ahora formaba una brillante sonrisa con sus labios mientras iba hacia ella
— N-no es sólo que me sorprendiste un poco — respondió por fin la ojiperla mientras colocaba sus manos en el pecho del rubio, éste se encontraba a centímetros de ella, ambas miradas se mezclaron, la sonrisa del rubio era inminente, parecía como si fuera un destellante rayo de luz
— También para mi fue sorpresa encontrarte aquí, parece que nos llamamos telepáticamente— Atinó a decir el rubio con gracia, ella suspiró mientras apoyaba su cabeza en él y lo abrazaba, Naruto también la rodeo con sus brazos, se inclinó para besarla en la cabeza, sintiendo en su nariz el delicioso aroma de su cabello, un aroma a flores y vainilla se impregnó en él
— Lo que pasa es que estamos Conectados — respondió, haciendo que Naruto la abrazara fuertemente, estar así con ella le llenaba de felicidad, los ideales que tenía en mente no le parecían más un conjunto de marañas tormentosas, el hecho de acercarse más a la vida de la mujer que amaba era un simple salto hacia su felicidad, aunque tuviera que descubrir lo que habitaba en lo profundo de sus pensamientos, salió del trance en el que estaba envuelto debido al aroma de hinata y preguntó levantando la cabeza
— hinata, por cierto, ¿Qué fue lo que querías decirme anoche? —
La Hyuuga recobró la compostura mientras una sensación de temor la inundó — Hnn… nada, es algo que, tengo que pensar bien…— le contesto con nerviosismo logrando zanjar el tema
Naruto se quedó en silencio por un momento, él miraba atentamente las mejillas ruborizadas de la chica, mientras la curiosidad lo mataba, realmente quería saber que era aquella preocupación que tenia hinata, si fuera mala o buena, de igual forma la apoyaría, no entendía porque se le hacía "Tan" difícil contarlo.
— Eh, Hinata…— el tono del rubio se volvió pausada haciendo que la chica saliera de su ensimismamiento — ¿te acuerdas lo que te dije antes de que fueras a tu misión? — el cambio radical de tema se abrió paso entre sus temores, ese miedo a lo que tenía que enfrentar, aunque parecía regocijarse con la idea de dar un paso importante en su vida y en la de ella
La chica pestañeo 2 veces sin mencionar palabra, se llevó un dedo a su mentón mientras desviaba la mirada al cielo — Hnn, bueno, supongo que te refieres al hecho de querer entablar una conversación con mi padre, ¿no? — acertó
— Bueno, sí — corroboró el rubio
Hinata se separó ligeramente de él y comenzó a caminar hasta quedar en frente del lago, Naruto estaba totalmente confundido con ese movimiento, sin más la siguió mientras la llamaba interrogantemente.
— ¿Qué pasa? — preguntó por fin alcanzándola
Ella aún tenía la vista en el lago, Naruto se puso a un costado sin quitarle la vista de encima
— Naruto-kun, ¿estás seguro? — murmuro, dejando que él pusiera su gesto de confusión
— Eh, ¿a qué te refieres? —
— Al hecho de enfrentarte con mi padre — Hinata lo miró por fin — y no sólo a él, sino a toda la familia Hyuuga — concluyó
Naruto esbozó una sonrisa ante la preocupación sincera — Hinata, pero ¿por qué hablas así?, ni que fuera a terminarse el mundo por eso 'ttebayó — la Hyuuga levantó más la quijada sorprendida por la respuesta — sólo eh dicho que quiero hablar con tu padre, no que quiero cambiar a los Hyuugas, aunque eso ya vendrá poco a poco, primero empecemos por definir nuestra situación —
La Hyuuga se ruborizó ante aquella forma tan natural de decir las cosas "Definir" era un terminó que iba más allá de su pensar
— entonces… tú…—
— Hinata… enserio, ya es hora — proclamó de inmediato el rubio con una seriedad en su voz, ella solo sintió que su cuerpo le daba un tirón para abajó, le dio un subidón de emociones que casi juró que se desmayaría
— Naruto-kun… — murmuró, ante eso Naruto se llevó una manó hacia el estuche que guardaba en su retaguardia, con un dedo empujó en botón hasta abrirlo, su corazón latía fuertemente, pensó que se había llenado de suficiente valor como para proseguir con su plan, tenía que pedírselo a hinata, era ya, de una vez por todas…
Pero…
— Ah, ¡Naruto, Hinata!, ¿Cómo han estado? — se escuchó el saludo efusivo de Tenten que se había acercado al campo de entrenamiento, ella colocaba sus armas en uno de los troncos cuando de pronto reparó en la presencia de la pareja
"Maldición" gritó internamente el rubio mientras volvía a cerrar su estuche, su plan había fracasado, tal vez no era el momento, o simplemente Tente se había vuelto más inoportuna que de costumbre, la pareja se volvió hacia ella, hinata levantó una mano para devolverle el saludo
— Buenos días Tenten-san — le correspondió hinata con una sonrisa
Naruto se volvió las manos a los bolsillos mientras caminaba junto a hinata acercándose más a la castaña
— ¿Viniste a entrenar, Tenten? — preguntó tratando de apaciguar sus nervios y los latidos exagerados de su corazón
— Sí, siempre vengo, no quiero perder la costumbre — respondió ella sacando sus armas y empuñándoselas hacia él — y ustedes ¿Qué?, acaso estaban en una cita, parece como si los hubiera interrumpido — dijo con una sonrisa
— A-ah, no, simplemente estábamos conversando— respondió la Hyuuga con su tímida expresión, Naruto se volvió a verla, y pensar que estaba a punto de fundir un momento mágico con ella, tal vez algo que nunca iba a poder olvidar y ahora tenía que ser postergado para la siguiente vez.
— ¡Hinata! — Se escuchó nuevamente otra voz familiar
Los tres voltearon al unísono, observando a Kiba que iba junto a su perro fiel, él le extendió la mano llamándola — ¡Tenemos misión, ahora! — proclamó
"De acuerdo, realmente había sido una equivocación elegir ese momento para pedir su mano, gracias a Dios que no lo hizo, pues no hubiesen llegado a tener la intimidad que eso procedía, con tantas interrupciones el momento iba a ser todo, menos mágico" pensaba el rubio
— Ah, Kiba-kun, ¡ya voy! — Exclamó hinata volviéndose para despedirse de Tenten que sin más continúo con su quehacer, Naruto sin embargo la siguió a paso firme
— Que mala suerte, pensé que tenias el día libre hoy — Le dijo
— S-si, lo siento mucho Naruto-kun — Hinata tenía una expresión de cansancio y pena — Supongo que estamos fichados por estos días, últimamente hemos sido solicitados para todo —
El rubio hizo una mueca de exasperación, pero comprendía muy bien, parecía que Kakashi-sensei le habría revuelto las solicitudes de misiones y se la había entregado a hinata en lugar de a él, algo inusual definitivamente, de todas formas su ansiedad iba a seguir creciendo mientras esperaba el momento "ideal", tenía que advertírselo.
— Escucha Hinata — Naruto agarró del brazo impidiendo que siguiera con su caminar, ella se sobresaltó ante el movimiento inesperado
— Naruto-kun, ¿Qué pasa? — atinó a preguntar mientras lo observaba y desviaba ligeramente una mirada a su compañero Kiba que esperaba ansioso a unos pasos más allá
— Tengo algo sumamente importante que decirte — murmuró ante la preocupación de que no pueda ser escuchado por nadie más que por ella — Voy a tener paciencia, de seguro me llaman para una misión mientras que tu no regresas, si es así por favor espérame, y no dudes, voy a hablar con tu padre tarde o temprano dattebayo —
Hinata ablandó el rostro desencajado mientras lo transformaba en una hermosa sonrisa nerviosa, instintivamente se llevo una mano a su mejilla acariciándolo dulcemente — Yo, siempre estoy esperándote…— Murmuró
— Oigan ustedes, ¡sigo aquí, viéndolos! — Se escuchó parlotear a kiba seguido con los ladridos de akamaru
— Ya voy Kiba-kun — respondió hinata rápidamente mientras se encaminaba nuevamente
— Ush, Kiba, a veces eres insoportable 'ttebayo — Naruto se había acercado al castaño apuntándole con el dedo de una forma graciosa
— ¡Ja! ¿No te miras verdad?, ¡tú eres peor que yo! — Respondió kiba con su exaltación característica, Naruto atinó a reírse — por cierto, ¿Qué pasa con ustedes?, no pueden estar separados ni un segundo, ya parecen siameses —
— ¡Kiba-kun! — Hinata soltó un regaño
— Tú como siempre tan animado — murmuro el rubio
— Bien, hinata, ya tenemos que irnos, Shino nos espera — dijo el castaño mientras se volvía junto a akamaru y comenzaban a retirarse
Hinata desvió su vista hacia el rubio quien la miró resignadamente — te prometo que cuando vuelva, veremos a mi padre juntos — le dijo aún con las mejillas sonrojadas
— Sí, no tengo duda de eso — respondió Naruto agarrándola de la mejilla — cuídate mucho en tu misión, y no pretendas hacer nada arriesgado —
Ella sonrió ante tales palabras, "pero si era una Kunoichi, todo lo que hacía era arriesgado", pensó, ese punto de sobreprotección lo hacía tan adorable, ella se puso de puntillas y en un acto rápido lo agarró de las mejillas y lo inclinó hasta chocar sus labios con los de él, fue un leve segundo, Naruto se quedó sorprendido, y ella solo atinó a correr con una extensa sonrisa.
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Más tarde ese mismo día/
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El reloj marcaba las 5:00 pm, aquel tic tac resonaba predominantemente en la habitación, Naruto se dejó caer sobre su cama, él acababa de llegar de la academia, a pedido de Iruka-sensei había ido a instruir nuevamente a los niños de la academia, eso era algo que de cierta manera lo llenaba de felicidad, no lo hacía siempre sólo las veces que su querido maestro se lo pedía.
Él divisó el techo de su habitación a oscuras, de pronto noto como una luz entraba por su ventana, era el farol de la calle que acababa de encenderse e iluminaba el lugar, instintivamente supo que la noche había comenzado a predominar, dirigió su vista hacia una columna de libros amontonados en su velador, Naruto cerró los ojos dando un profundo suspiro, levantándose de un salto y dirigiéndose a la ducha.
Una vez fuera, se cambió poniéndose su pantalón casero y dejándose el torso desnudo, su cabello mojado goteaba descendiendo por su espalda, parece que se encontraba un poco más largo de lo habitual, "ya era hora de un corte", pensó, después de todo ya se había acostumbrado a tenerlo así, olvidando su estilo alborotado de hace 3 años atrás, él tomo su calentadora, que comenzaba a botar el Vapor anunciando la temperatura ideal, había decidido comer su ramen instantáneo, después de todo, esa noche en particular le invadió la flojera, dejando la posibilidad de salir a cenar en Ichiraku, como lo hacía siempre, hoy iba ser una noche casera, después de degustarlo, seguro que se acurrucaría en su cama mientras le daba una ojeaba a los libros que le prestó a Sai.
Su ramen especial burbujeaba con el agua hervida, Naruto se sentó a esperar, generalmente su casa vacía y silenciosa lo abrumaba, pero desde que comenzó a salir con Hinata, había cambiado totalmente su perspectiva de la vida, ahora le daba poca importancia a la soledad, él estaba seguro que muy pronto iba a cambiar todo eso, hace como 4 semanas atrás se había llenado de valor para comprarle un anillo de Compromiso a Hinata, aunque todavía no podía creerlo, había tenido tantas ideas confusas en la cabeza que terminó por prestarle muchos libros a su amigo Sai para saciar su necesidad de información, no quería equivocarse en nada y desde que el amor tocó a su puerta, recurrió a él para saldar su falta de conocimiento en ese campo, "el campo del amor", Naruto se rió silenciosamente, acababa de pensar que, realmente no había sido muy bueno entendiendo los sentimientos de los demás, siempre terminaba metiendo la pata, y no era muy perspicuas en eso. El hecho era que no quería hacer nada mal, había tomado la decisión de formalizar su relación con Hinata, y lo más lógico era hacerlo correctamente, Con un anillo y la aprobación de su padre.
Los 3 minutos pasaron, Naruto se inclinó para romper sus palillos y comenzar con su degustación, de pronto se escuchó un sonido estremecedor, en el cielo había retumbado lo que parecía ser un trueno, causando un chirrido fuerte en la casa silenciosa
— Parece que muy pronto comenzará una tormenta — se dijo sin darle mucha importancia, "Ojala que a hinata le esté yendo todo bien en su misión", pensó, sin dejar de masticar sus fideos, él se inclinó un poco más, sus sentimientos por ella lo aturdían nuevamente, en ese momento daría todo para tenerla cerca suyo, ¿Cuánto tiempo daría para verla nuevamente?, Naruto dio un sorbo a su sopa
Cuando por fin terminó, se levantó limpiando todo, al pasar por su ventana sintió la brisa fría de la noche, inmediatamente se dispuso a buscar un polo en su cajón, una vez hecho se tiró en su cama con uno de los libros en la mano.
"El arte de amar"
El título de aquel libro lo decía todo, el rubio era un cabezota, todo el mudo lo sabía, últimamente andaba inseguro, "ese" tema lo tenía contrariado, así que, guardó su vergüenza para poder prestar dichos libros, muy aparte de haber asegurado en su cabeza toda la información de las publicaciones "Icha- Icha" que lo obligaba a leer su gran maestro Jiraiya, aunque nunca tuvo interés en ello de por sí.
De pronto un DING DONG se escuchó, era el sonido del timbre que terminó desconcentrándolo
Naruto miró el reloj, casi eran las 7:00 pm, ¿quién sería?, tal vez alguno de sus compañeros anunciando que lo llamaban para una misión, él se levantó de inmediato con una cara de fastidio, en verdad pensaba poder dormir algo esa noche.
El timbre volvió a sonar justo cuando él tenía la mano sobre el petillo, jaló fuertemente dejando entrar la luz del farol de la calle por todo su pasillo, empañándolo en una milésima de segundo, él pestañeo mientras divisaba una figura femenina.
— ¿Eh, Hinata? — dijo abriendo la puerta mucho más, la chica frente a él lo miraba con una dulce sonrisa tímida
— discúlpame, Naruto-kun, espero no haberte interrumpido — murmuro la Hyuuga mientras Naruto salía y se acercaba más a ella
— no, para nada, pero, ¿qué haces aquí?, ¿pasó algo con tu misión? — preguntó rápidamente el rubio sin poder ocultar su júbilo
Hinata negó con la cabeza — No, no te preocupes, no ha pasado nada malo, sólo un pequeño malentendido con el cliente, tuvimos que regresar a pedido de él — contestó con total relajo en su voz, Naruto que tenía una sonrisa en los labios se inclinó para tomarla de la mano
— Ah, ¡qué suerte!, pensé que no te vería en muchos días — le dijo apretando ambas manos — y qué bueno que hayas pasado por aquí —
La chica dejó aflojar su sonrisa nerviosa — s-sí, en verdad, acabo de llegar y pensé en verte un momento antes de ir a casa, mañana temprano tendré que partir nuevamente — contestó
Naruto escondió levemente su sonrisa, mientras la miraba fijamente — Eres muy considerada conmigo, hinata — murmuro agarrándole fuertemente la mano — ven pasa un momento, está comenzando a hacer frio aquí afuera — dijo casi tirando de ella, la cual tenía un gesto de sorpresa ante inesperada reacción, en verdad ella solo había tenido la intención de verlo un momento y luego retirarse, pero parece que las cosas no iban a salir de acuerdo con sus perspectivas.
El pasillo estaba oscuro, Naruto la soltó mientras encendía la luz — Lo siento, salí rápidamente a abrir la puerta que no pude encender la luz 'ttebayo — él se llevó una mano a su cabeza y sonrió nerviosamente
— No, está bien Naruto-kun — contestó
Él la miró por un segundo, y pensar que estaba a punto de irse a dormir, a esas alturas ya había perdido totalmente el sueño, bajó la mirada divisándola bien, era tan bonita aquella mujercita con su ropa de misión, reparó inmediatamente en lo pesado que tal vez fue para ella caminar ida y vuelta en vano — Unm, Hn, Hinata… supongo que todavía no cenas ¿verdad?, yo puedo invitarte algo si quieres — atinó a decir aún con su sonrisa — o tal vez prefieres que salgamos a comer algo —
— Oh, no, no — ella levanto las manos haciendo un gesto con ellas — No es necesario que te preocupes, yo iré a cenar pronto — dijo arqueando las cejas con timidez
— ¿eh?, no me digas que ya vas a irte —
— No, pero realmente no quiero molestarte más —
— ¡Ush hinata!, estas sacándome de quicio con eso de "No quiero molestarte", sabes que me encanta estar contigo —
— Sí, pero…—
— Shh, ven —
El rubio agarró la mano de la Hyuuga y la encaminó hasta la cocina, prendió la luz y volvió a encender su cocinita poniendo el calentador en el, hinata sólo lo observaba en silencio aún teniendo su expresión tímida en su rostro
— ¿quieres ramen especial o el ramen extra Premium? — le preguntó cuando se acercó a ella con las manos extendidas haciéndole ver dos paquetes de ramen instantáneo exactamente iguales.
Hinata se quedó en silencio un momento — ¿Q-qué no son iguales? —preguntó con timidez
Ante eso Naruto sonrió ampliamente — ¡No, no son iguales 'ttebayo! — él extendió el paquete que tenía en la mano izquierda — Este tiene sabor a cerdo, es realmente sabroso — luego extendió el otro paquete — y este es sabor a res, es igual de rico pero te aconsejo el Premium —
— Hnn, parecen iguales Naruto-kun —
— Te dije que no dattebayo —
— ¿enserio? —
— sí —
— ¡entonces quiero el de cerdo! —
Ambos atinaron a reír
Ella vaciló un poco con su expresión de escepticismo adjuntado con su timidez, sin dejando aflorar una leve sonrisa, Naruto en verdad era demasiado elocuente, tanto así que ella no podía contener su risa en algunas ocasiones, realmente amaba eso de él, su divertida actitud frente a todo
Después de que el ramen instantáneo burbujeara dejando salir su delicioso aroma, hinata y Naruto se sentaron alrededor de la pequeña mesita, él acomodó su codo para tener una mejor posición mientras miraba a la Hyuuga degustar de la comida, ella sólo procuró comer sin hacer caso omiso a su vergüenza e incomodidad por tener los ojos del rubio clavados en ella, esto llamó la atención de él, que incentivó una conversación para animar el ambiente estático.
Cucu…cucu…
Se escuchaba el reloj de cocina, ambos shinobis estaban ahora enfrascados en una conversación animada, hinata no paraba de reír con los disparates de él, el pote vació ya hacía sobre la mesa junto a los palillos, ella se llevo una mano al estomago que ya le comenzaba a doler por tanta risa mientras se inclinaba un poco hacia la mesa, el rubio la miraba divertido
— Creo que soy tu payaso personal, no puedo creer que te cause tanta gracia mis historias 'ttebayo —
— jajaja, lo siento, es que tu forma de contarlo es muy graciosa —
— sí, ya lo note —
Cucu…Cucu…
Después de un minuto la habitación se quedó en silencio nuevamente
Los ojos perla se quedaron quietos mientras se envolvían en la mirada azulina de él
— E-eh, Naruto-kun… muchas gracias por la comida — murmuró
— De nada…— respondió, estirando su brazo para agarrar la mano de la hinata que ya hacia estática encima de la mesa — Más bien, gracias por quedarte aquí conmigo — dijo acariciándola suavemente con el pulgar
Ella dejó pasar un sorbo de saliva instintivamente, sin poder apartar su mirada de él, las palabras que lo escuchaba decir realmente alimentaban su alma y corazón, poco a poco fue apartando el sentimiento extraño que le causaba estar a solas dentro de su casa, esa noche que al parecer había sido enviada por los dioses, sus sentimientos afloraban por su piel, ella sólo quería estar junto a él, como nunca antes tuvo oportunidad, aunque tal vez no se llegase a concretar nada, sin embargo por lo único que debería preocuparse es por la compenetración e intercambio de cariño que ansiaba profesarle, esa noche.
— Naruto-kun, yo…—
Ella se quedó muda por un segundo, por su mente se cruzó la idea que tal vez era la mas caótica que había tenido, confesarle sus sentimientos, pero no los simples sentimientos de amor sino de pasión pura que quería experimentar con él
Tal vez había llegado la hora de compartir sus dudas, después de todo algún día tendría que decírselo, ahora lo que más le importaba era saber si él lo entendería, o si tal vez, por gracia divina, él estuviera pasando por lo mismo
— Dime —
— ¿Eh? — la voz masculina la volvió a la realidad
— Que me digas que pasa, no sé porque pero creo desde anoche hay algo que quieres decirme y no te atreves, vamos, sea lo sea prometo no molestarme, y si es algo realmente malo voy a entenderte y podremos solucionarlo juntos ttebayo —
Hinata se quedó sorprendida, esa sí que fue una reacción inesperada, aquel niño despistado que tanto admiraba en su infancia, parecía haberse esfumado con los años, ahora era totalmente sagaz descifrando sus sentimientos.
— B-bueno, no es algo muy importante… —
— si no lo fuera no dudarías tanto —
— Hablas como un experto — le dijo con gracia
Naruto sonrió — contigo puedo saberlo todo — Dijo mientras se paraba e iba hacia ella, arrodillándose frente suyo
— ¿Hn? — ella afloró un quejido de duda mientras él le agarraba las manos y compenetraba su mirada con la de ella
— ¿Sabes cómo? —
— N-no—
— Porque yo puedo leer los sentimientos que reflejan tus ojos —
Ella abrió levemente su boca en forma de sorpresa, era cierto, después de todo, ellos estaban realmente conectados desde hace mucho tiempo atrás
— y-yo — su mueca de sorpresa se volvió una dulce sonrisa, sus ojos pestañearon mientras apretaba ambas manos masculinas — yo también puedo leerlos, después de todo siempre estuve observándote —
El rubio sonrió y la jaló hacia él dándole un apretón con sus fuertes brazos
— ¡Hinata te quiero mucho! ¿Lo sabías? —
— ¡Sí, Naruto-kun, pero no me aprietes tanto! —
Hinata y él se echaron a reír, en ese instante el fluorescente se apagó por una milésima de segundo volviéndose a encender, ambos se percataron dirigiendo su vista hacia él
— Unm, ¿que fue eso? — preguntó Naruto extrañado
En eso, se escuchó el fuerte retumbar de un trueno dentro de la casa, tomando desprevenidos a los dos y haciendo que hinata se sobresaltara soltando un gritito, ella instintivamente se aferró a los brazos de Naruto quien soltó una risa por tal reacción.
— Tranquila, es solo un trueno — le dijo para tranquilizarla, sin embargo más que asustada, Ella estaba totalmente ruborizada entre aquellos brazos
"!Ayy que tonta!, me eh dejado sorprender por algo tan insignificante" pensaba mientras se incorporaba nuevamente con la cara roja y la mirada hacia el costado por la vergüenza — Lo siento — se disculpo
— No tienes porque, es normal que te asusten los truenos 'ttebayo —
— Sí, pero, realmente no soy de asustarme con los truenos — contestó tímidamente — en realidad lo que me asusta más es no poder llegar a casa con esta tormenta —
— Hn, Sí, es cierto — Naruto se levantó mientras que hinata tomaba el pote vacio de ramen y lo llevaba hasta el basurero, luego se dirigió hasta la ventana para fijarse en la tormenta que comenzaba a caer fuertemente, volteo para ver al rubio pero este había desaparecido en un segundo, sin darle mucha importancia se volvió a enfocar en el fuerte temporal
"Oh no, en verdad que esta tormenta va enserio" fue su pensamiento al no poder divisar nada afuera, en el techo resonaba la caída estrepitosa del agua, podía ser que tal vez esa noche terminaría por acercar más a Naruto y a ella de una forma demasiada improvisada.
— Hinata, dudo mucho que puedas salir con esta tormenta — Naruto apareció repentinamente a su lado, asustándola nuevamente
— ¡Oh Naruto-kun! —
— ¿Qué pasa?, estas muy nerviosa últimamente —
— No, es solo que, las fuertes lluvias no me gustan mucho —
Naruto guardó silencio un momento, él se acercó a ella para abrazarla — ¿es eso o estas nerviosa por mí? — murmuro en su oído izquierdo, ella se congeló, hizo una mueca nerviosa con los labios y desvió su mirada hacia la ventana, seguía sin comprender el hecho de porque Naruto hacia eso, tal vez era totalmente consciente y esperaba una respuesta similar o simplemente no se daba cuenta
El rubio sin embargo noto la rigidez de la chica cayendo en cuenta de la estupidez que había preguntado, se había prometido no ser tan imprudente con ella, pero eso era exactamente lo que estaba haciendo.
— Eh, este, yo…, hinata no lo tomes a mal, yo sólo…— él se alejó de ella
— No, está bien, no tienes porque excusarte — le contestó dándose la vuelta para estar frente a frente con él — la verdad es que s-sí me pones nerviosa, bueno, es decir, lo haces de una manera positiva…—
Naruto la miró totalmente confundido, afuera sólo se podía escuchar el fuerte temporal y los fuertes truenos
— es decir, tienes razón, no creo que pueda salir con esta lluvia — concluyó
— Creo que es mi culpa, te hice quedar mucho tiempo — Naruto se sobó la cabeza con una mano, no podía evitar hacerlo cuando estaba nervioso
— No, no te preocupes —
— No hinata es cierto, pero… — él bajó la mano — me pregunto si están esperándote en casa —
Hinata pestañeo varias veces antes de contestar — la verdad es que no saben que regrese…— dijo volteando la mirada hacia el costado, dejando evidenciar sus mejillas coloradas
— ah... ya veo, entonces… — Naruto siento como el nerviosismo volvía a apoderarse de él, no sabía si lo que iba a decir era realmente prudente, más debía darle solución a "ese" problema, sin darle tantas vueltas, terminó por decirlo — no creo que haya problemas en que te quedes aquí ¿no? —
"Eso era justo lo que no quería escuchar", hinata se estremeció, era ahora o nunca.
— B-bueno, supongo que no, es decir, nadie se enteraría... ¿verdad?— Contestó en voz baja y lenta como queriendo darse tiempo para asimilar su respuesta
Un lapso de tiempo se produjo en la habitación.
— N-no…— murmuro como respuesta final mientras trataba de tragarse sus nervios
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"¡Ah qué diablos!, no puedo creer que haya aceptado, era casi imposible que lo hiciera pero… es real, ¡Ella realmente se va a quedar!, no puedo creerlo…, bien, tengo que tranquilizarme… no puedo dejarme llevar por mis emociones, tengo que ser prudente y sobretodo no puedo ser impulsivo… aunque… tenerla así de cerca una noche… no, no voy a resistir, ¡A la mierda lo que estoy pensando!, tengo que hacerlo por sobre todas las cosas…. No quiero arruinarlo…"
Naruto tenía el corazón agitado, tanto que parecía haberle dado taquicardia, él estaba en cuclillas mientras buscaba minuciosamente una ropa acogedora dentro de su armario, singularmente hinata esperaba sentada en un pequeño sillón a unos metros más allá, ella no quiso adentrarse a su habitación, y él estaba más que agradecido con el gesto, puesto que así pudo esconder mejor los libros de título estrafalarios y el estuche rojo que contenía su vida en él, aquellas cosas no deberían ser develadas en esas circunstancias, Naruto se levantó sacando un polo blanco y unos pantaloncillos de dormir, su mano parecía temblar mientras sostenía dicha muda, instintivamente tragó saliva antes de atreverse a salir del cuarto.
Algunos pasos consiguientes, se encontraba Hinata sentada con los codos apoyados en las piernas, tratando de disimular la tembladera de sus rodillas, afuera llovía a cantaros conjugados con truenos y relámpagos, el ambiente propiamente se había vuelto húmedo y frío, pero a ella parecía no afectarle, puesto que estaba sudando hasta tal punto de incomodarse con su larga cabellera, ella se erguió para jalarse el cabello y formar una colleta.
"¿Qué me pasa?, son los nervios que no me dejan estar tranquila…", pensaba mientras se paraba agarrándose el cabello
— Hinata, toma, sé que no es propio, pero será más cómodo que tu ropa de misión— Naruto acababa de entrar a su pequeña salita de estar, sorprendiéndola, ella se volvió hacia él, dejándose caer su cabello
Ese pequeño acto dejó a Naruto paralizado, sus ojos se clavaron en la forma ondeada y mágica en que se había acomodado aquella melena negro azulino, la hacía ver tan femenina, ella sin embargo se acercó a él para tomar la muda ofrecida sin darse cuenta de la expresión anonadada del rubio
— Hn… ¿e-estás seguro que puedo usarlo? — preguntó
— Eh, sí, claro — Naruto mantuvo la calma — pero si no quieres puedo entenderlo, sé que no es algo que realmente usarías, no es muy femenino que digamos —
— No, que dices, yo quiero usarla — hinata agarró rápidamente la ropa — es más… v-voy a ponérmela ahora — ella caminó unos pasos para luego detenerse y meditar por un segundo — E-Eh…Naruto-kun… ¿p-puedo usar tu baño? — murmuró al voltear nuevamente hacia él
Naruto afloró su sonrisa con gracia — no deberías preguntarme algo como eso — dijo mientras caminaba hacia ella — yo quiero que tú te sientas bien aquí, quisiera que pienses que mi casa también es la tuya — Naruto le acarició el rostro delicadamente, mientras que ella apretaba fuertemente la ropa contra su pecho
— G-gracias… — susurro volteando su cara hacia el costado, su expresión tímida volvió a predominar, Naruto sin embargo apoyó sus dedos en su cachete haciéndola girar suavemente hacia él, llevando el encuentro de su mirada perlada
Él se agachó para besarla, sintiendo que ella también se dejaba llevar al igual que él, sin oponer resistencia tal como lo había esperado, logrando así despejar el ambiente cargado que se había formado entre los dos
Hinata volvió a tener esa sensación en el estómago como cada vez que él la besaba, las mini-cosquillas que invadían todo su cuerpo.
— Eres demasiado amable conmigo — le susurro la Hyuuga separándose un poco de él
Naruto volvió a sonreír — ¿enserio?, yo creo que si hablamos de amabilidad tú saldrías ganando 'ttebayo — le dijo acariciando su cabeza como si fuera una niñita
Ella sonrió con gracia — está bien, ahora voy a cambiarme — dijo mientras comenzaba a caminar
— Puedes cambiarte en mi cuarto también— le propuso antes que la Hyuuga entrara al baño —yo me mantendré lo suficientemente alejado de allí —
Hinata se detuvo poniendo una expresión de gracia y timidez — no, no te preocupes, lo que pasa es que quiero ducharme también — respondió con una sonrisa
Naruto parecía desmoronarse en mil pedacitos que caían aparatosamente al suelo, la calentura le subió más rápido que la presión
— E-eh… espera…s-si vas a ducharte entonces… lle-lle-lleva una toalla…— dijo con dificultad mientras trataba de sonar tranquilo y entraba a su cuarto para buscar lo mencionado
Hinata se le quedó mirándolo y comenzó a avanzar hacia él, parándose a observarlo en el marco de la puerta, el nerviosismo del rubio era demasiado evidente, ella soltó una risita silenciosa, tal vez todo este tiempo Naruto había escondido perfectamente sus sentimientos y emociones, pero con lo que acababa de decirle parece que lo dejó en jaque, evidenciándose ante ella, y para ser sincera, ella también estaba pasando por lo mismo que él, sus ojos se pasearon por la habitación, todo estaba muy ordenado, en la ventana que tenía frente suyo podía observar la lluvia incesante que golpeaba el vidrio
— tengo esta toalla, aunque, creo que es un poco grande para ti — le dijo el rubio yendo hacia ella
— Está bien, no te preocupes… — contestó la Hyuuga con una sonrisa mientras lo recibía — gracias…— ella sin más se dio la vuelta y continuó su marcha
Una vez en el baño cerró el pestillo con llave y se apoyó en la puerta, no podía creer que todo eso estaba pasando, jamás creyó que llegaría el día en que tomaría una ducha en la casa de Naruto, ni mucho menos que se quedaría a dormir
Hinata se llevó las prendas a su cara como tapándose, su nariz se deleitó con el perfume de la ropa, tenía en sus brazos la ropa de Naruto, y olía tan bien, ella exhaló un suspiro, apoyando nuevamente su cabeza en la puerta
"Sé que todo va a estar bien"
Pensó, su corazón aun latía fuertemente, raras veces en su vida estaba segura de algo, y casi nunca se atrevía a actuar por medio de su corazón, teniendo presente siempre la razón de las cosas, pero eso cambiaba radicalmente cuando se trataba de Naruto, él siempre lograba conjugar su razón y su corazón, y si de algo estaba segura en su vida era de él, porque ella había nacido para amarlo, sin importar las razones, sin ir en contra de su pudor o sus buenas enseñanza, porque nada era malo, si provenía de él.
~0~
Naruto estaba parado frente a su ventana, el silencio del lugar era interrumpido por los destellos y el tronar de los rayos, él tenía una mano puesta en su mentón, por fin había logrado calmarse, después de todo, no ganaría nada poniéndose quisquilloso y actuando de una manera infantil, el ya era un hombre, debía tomar las riendas de su vida, hinata era muy importante para él, ella representaba su felicidad y si no era el momento de ir más allá en su relación, por más que lo anhelara no podía hacerlo, por sobre todo iba a respetar a la mujer que pensaba convertir en su esposa.
"Hasta que llegue el momento", murmuró
Él agarró un par de sabanas y se condujo hasta el pequeño sillón de su salita de estar, comenzando a tenderlo, esa noche iba a dormir allí
~0~
Hinata salió de la ducha, envolviéndose con esa toalla color celestino, en verdad era grande, le cubría todo el cuerpo, ella dejó salir una risita, Naruto había crecido singularmente, ella se secó lentamente asegurándose de no perder el delicioso aroma de aquella toalla, cuando terminó agarró el polo y se lo puso, en el espejo se podía ver con él, aquel polo en su cuerpo se veía extremadamente grande, parecía una bata, por un momento pensó en que tal vez ella se había encogido con el pasar de los años, luego agarró los pantaloncillos, ella lo levanto en el aire observándolo bien, también era grande, si se los ponía parecería disfrazada, ella se echo a reír, definitivamente no se lo pondría
"Con el polo basta, después de todo me tapa hasta por debajo de las rodillas" se dijo a sí misma, mientras agarraba el peine y se peinaba el cabello, estiró la toalla para dar un último secado a sus finos cabellos dejándolo listo, ella se agachó para agarrar su mochila, sacó su cepillo de dientes eh hizo lo propio, después de un rato, ella estaba lista, arregló todo y cuando se disponía a salir, sus dedos comenzaron a temblar, dio un resoplido mientras exhalaba, se dio ánimos por última vez y con fuerza decisiva abrió la puerta.
Abrazó la mochila fuertemente contra su pecho, mientras caminaba por el pasillo, desvió su vista hacia la salita de estar y lo vio, Naruto se paró rápidamente al verla entrar, ella tragó saliva, allí frente a él ya no se sentía tan valiente que digamos.
— ¿ya estas lista?
"¿Lista?, ¿Lista para qué?" gritó internamente, estaba volviéndose paranoica, después de hacer un gran esfuerzo lo miró a los ojos y asintió
— Si quieres, puedes echarte en la cama, ya lo alisté para ti — le dijo sonriendo, hinata desvió su vista hacia el cuarto — debes estar muy cansada…—
— pero… ¿y tú? — preguntó la Hyuuga
— No, yo voy a dormir aquí, no te preocupes — contestó Naruto apuntando el sillón— anda ve, yo guardaré tu mochila…— él estiró la mano para agarrar la mochila que hinata presionaba fuertemente contra su pecho
— ¡No!, así está bien— atinó a decir mientras esquivaba la mano del rubio— discúlpame… puedo guardarlo yo misma — la cara de hinata se coloreo de un rojo pasión, la única razón por la que no quería entregar su mochila era porque así no tendría algo que taparan sus pechos pegados al polo
— Ah, está bien — respondió el rubio, hinata pudo observar su voz seria y tranquila, de pronto ella se sintió mal
— Naruto-kun… creo que iré a la cama — le dijo mientras se volvía a paso lento, Naruto se quedó viéndola mientras susurraba un "Hasta mañana"
Su mirada bajó sin querer hasta visualizar sus largas piernas blancas contorneadas, un cuchillo le atravesó el corazón, se quedó parado hasta que ella se perdió entre las paredes, la sensación que le causó ver ese desplego de piel fue increíble, él sonrió mientras se llevaba una mano al rostro
"Relájate…Relájate…", se pedía a sí mismo, mientras caminaba y se dejaba tumbar en el sillón, pero por alguna extraña razón no podía calmarse, se dio unos golpecitos en la cabeza, "Si se ponía así por ver sus piernas, no quiero ni imaginar cómo se pondría al verla desnuda", pensaba cerrando sus ojos
— E-eh… Naruto-kun…— se escuchó la voz de hinata que estaba asomada en la puerta con casi medio cuerpo escondido, Naruto se levanto inmediatamente al escucharla
— Dime, ¿Qué pasa? — una chispa de ilusión se volvió a encender en él
— No, no es nada, es sólo que quería preguntarte si puedo dejar la luz encendida — le dijo la Hyuuga desmoronando sus ilusiones de pasar con ella esa noche
— Ah, sí… claro…— contestó el rubio y hinata asintió
Por un leve segundo sus miradas se compenetraron y la casa se abrumó del silencio, Naruto pareció ver como ella se mordía el labio inferior, él sin embargo sólo atinó a pestañear confundido
"Hasta mañana", fue la frase que salió de sus labios
"Hasta mañana", le contestó sin más
Ella desapareció nuevamente
Naruto estaba absorto en la sombra que se reflejaba en su habitación, se levantó para apagar la luz de su salita y de la cocina, yendo nuevamente hasta el sillón y tirándose en él, "Después de todo haber visto sus piernas era el único regalo que recibiría esa noche, eso era un hecho", pensó y cerró los ojos en la oscuridad
~0~
Hinata se sentó en la cama, había hecho su último intento por invitar a Naruto a dormir con ella, pero desistió sin más, después de que él le dijera que iba adormir en el sillón dejándole la cama, ella se sintió mal y a la vez feliz porque, él estaba siendo muy considerado con ella, con cada gesto suyo, lo amaba más, definitivamente él no intentaría nada esa noche, tal vez debería desistir esa idea una vez por todas.
Ella se acurrucó en la cama mientras abrazaba una de las almohadas, la lluvia seguía, los vidrios de la ventana parecían haberse empañado con la humedad de la noche, ella cerró los ojos y sintió el perfume de Naruto, después de todo tenía su polo puesto, su almohada, sus sabanas, su cama, todo de él la abrumaba, su corazón no dejaba de sacudirse, ella se puso bocarriba, divisó el techo, esa noche realmente no dormiría bien.
En un segundo la lluvia se intensificó, ella dirigió su mirada a la ventana nuevamente y para sorpresa suya un enorme relámpago cayó haciendo temblar las paredes, se escuchó tan fuerte que ella se llevó las manos a las orejas, mientras se sentaba en la cama la luz del cuarto se apagó, dejando en total oscuridad la casa
Sin pensarlo dos veces se bajó de la cama y salió del cuarto, todo estaba realmente oscuro y la fuerte tormenta no dejaba escuchar ruido alguno, ella activo su Byakugan para divisar por donde iba.
Naruto se había levantado una vez que se apagó la luz, pensó en ir a ver a hinata, pero tal vez no era muy prudente hacerlo, inclusive al no escuchar nada, pensó que realmente se había quedado dormida, sin más se echó en el sillón nuevamente con las manos sobre su cabeza, y exhaló un suspiro, de pronto sintió un tirón del brazo que lo hizo exaltarse mientras se levantaba
— ¿Hinata? — pregunto al tomarla del brazo, él no podía ver nada, pero ella lo veía perfectamente
— Naruto-kun, discúlpame, no quise asustarte — le dijo eh instintivamente él la jaló hacia sí, abrazándola fuertemente, haciéndola desactivar su Byakugan
— no puedo ver nada, ¿qué fue lo que pasó? — pregunto sin soltarla
— Parece que la tormenta ocasionó un apagón — respondió la Hyuuga que estaba aferrada a aquellos brazos
Inmediatamente el recuerdo de sus amigos tratando de solucionar el problema en la planta de luz le vino a la cabeza "Hnn, no pudieron remediar el problema, deben estar en apuros ahora" pensó mientras agachaba la cabeza, el dulce aroma de su cabello se impregnó en su nariz, todo de ella le encantaba, su princesa — ¿Estas asustada? — murmuró a la vez que ella levantaba la cabeza
— No… ahora que estoy contigo, no lo estoy…— respondió con seriedad en la voz, Naruto le agarro el rostro y se acercó lentamente para besarla, hinata le rodeo el cuello con sus brazos mientras se pegaba más a ese cuerpo masculino
Él sintió la calidez del cuerpo de hinata pegado al suyo, no se podía ver nada pero con sentirla bastaba, sus manos se desplazaron delicadamente por aquella cintura estrecha, era una fina muñequita la que tenia junto a él, de pronto sintió como la lengua de ella se adentraba en su boca, era una agradable sensación aunque si seguían así, él terminaría por perder los papeles, "¡No!, ¡No era el momento!", se gritó internamente, en verdad trataba de creerse sus propias palabras, tenía que para esto ya.
Sin más, se separó de ella, besándola en su frente y abrazándola fuertemente, hinata se quedó confundida por un segundo
— ¿Vas a ir a dormir ahora? — le dijo Naruto sin dejar de abrazarla
— ¿Por qué?, ¿quieres que lo haga? — le dijo con gracia mientras se separaba de él
— No, claro que no — contestó rápidamente — es más quisiera quedarme contigo toda la noche — él fue totalmente sincero, nuevamente estaba hablando sin pensar
Hinata se silencio un momento, en buena hora que no había luz porque de seguro tenía la cara como un tomate — Entonces, voy a echarme aquí contigo — le dijo sentándose en el sillón, él se sentó al lado suyo sin hacerse esperar, los dos se acomodaron perfectamente en él
El silencio de la casa y el bullicio de la lluvia afuera, daban un toque mágico a la situación, lo único que hinata escuchaba era el retumbo del corazón de Naruto, puesto que estaba apoyada en su pecho, aquella posición era un sueño hecho realidad, ella sonrió silenciosamente
— ¿Estabas durmiendo cuando te toque? — le preguntó
— Crees que voy a dormir con semejante relámpago— contestó riendo — en verdad, cuando se fue la luz me preocupé mucho por ti —
Ella bufó — ¿y porque no fuiste a verme? —
— Porque pensé que estabas dormida — respondió seriamente
Hinata pudo escuchar como él tragó saliva antes de contestar, eso no le sonaba muy convincente que digamos — ¿Enserio? — preguntó
Naruto exhalo bastante aire antes de contestar — Hinata, en realidad, sé que esto es difícil para ti, yo no quiero molestarte más de la cuenta, ya es suficiente que tengas que soportar el hecho de que tuviste que quedarte aquí conmigo — él no pudo ser más sincero
Ella levantó la cabeza, había analizado perfectamente las palabras serias que acababa de escuchar, después de todo él se sentía confundido con respecto a ella, tal vez debería comenzar a sincerarse con él también
— Estas equivocado… tu no me molestas Naruto-kun, en realidad, yo si quería quedarme en tu casa — le contestó — lo deseaba, en verdad…—
Naruto se mordió el labio inferior, la oscuridad de la casa se cortaba por su propia claridad, hinata le acarició el rostro y se inclinó para besarlo, un beso largo y apasionado como sólo sabían darse ellos dos.
Ella paraba por lapsos de tiempo, besando levemente sus labios varias veces como un jugueteo, Naruto sonreía mientras que recibía esos pequeños besitos, era muy gracioso ver a hinata tan segura de todo, en especial con él.
— ¿sabes?, Aun puedo recordar cuando comenzamos a salir, raras veces me besabas en las mejillas, eras tan tímida, en cambio ahora, me besas en los labios de una manera tan entregada, que pienso que ya perdiste toda tú vergüenza — le dijo el rubio con gracia
— Hnn, creo que ahora es diferente, aprendí muchas cosas a pesar de que no puedo dejar del lado mi timidez… es algo que no puedo evitar — hinata apoyó su cabeza en el cuello de Naruto, ella cerro un poco los ojos mientras sentía su calidez y se regocijaba con su aroma — esto me parece un sueño, el hecho de estar así contigo me hace demasiado feliz — ella extendió su brazo alrededor de su pecho — sabes… yo comprendo que el destino es impredecible, algunas veces estamos aquí, y otras allá, tú estás aquí conmigo ahora, y mañana tal vez no, la vida es así, es por eso que estoy tomando muchas decisiones en mi vida… y una de ellas es… estar contigo por siempre y para siempre, aunque todo llegase a terminar, yo seguiría amándote por el resto de mi vida —
Naruto se quedó en silencio, ¿Por qué le decía eso?, por alguna razón expresaba muchas dudas en sus palabras, dudas de su amor, si supiera que ante todo pronóstico, él ya le había comprado un anillo de compromiso, que planeaba dárselo muy pronto, de seguro ni siquiera estuvieran teniendo esa conversación
— Ven — le dijo mientras le abrazaba fuertemente y la jalaba hasta colocarla de costado frente a él, la oscuridad predominaba pero ellos se divisaban mutuamente, diferenciando su silueta y el perfil de cada uno — a mi no me importa el destino, nosotros forjamos nuestro propio camino, no vuelvas a decir que yo te voy a dejar, no me gusta escuchar que dudes de mí — Naruto le acarició el rostro — Hinata, yo en verdad, estoy muy enamorado de ti…—
Ella posó algunos dedos en sus labios, y se acercó para sentir su respiración — Te amo tanto… — le susurró
Naruto posó su mano en la curva de la cintura de ella, deslizándola por su espalda, el polo parecía jalarse hacia arriba, pero no lo suficiente para descubrirla toda, él la pegó más a su cuerpo
— Yo también Te amo — murmuro acariciando su nariz con la de ella
Hinata comenzó a sentirse extasiada, era un sentimiento mucho más fuerte que antes, mucho más de lo que pudo sentir hasta ahora, Naruto la estaba volviendo loca, tenía que decirle la verdad, no quería esperar más
— ¿sabes que es lo quería decirte ayer? — preguntó y sintió su corazón en su garganta
— no…y sigo esperando que me lo digas…—
Ella tragó saliva una vez más "Vamos, tú puedes" se daba ánimos en su interior — Naruto-kun, yo… quiero ser…completamente tuya—
Naruto se paralizó, aquella frase lo tomó desprevenido, no podía creer lo que escuchaba — ¿Qué? — interrogó para estar seguro de lo que había escuchado
— Q-que… quiero estar contigo… yo en verdad, quiero… hacerlo contigo…—
Eso era todo, Naruto estaba estático, las palabras no le salían, él no sabía cómo reaccionar ante semejante confesión, si bien es cierto que necesitaba escuchar algo así de ella, no pensaba que lo escucharía tan de repente, los segundos silenciosos se adueñaron del lugar, la incomodidad se incrementaba, hinata se llevó una mano a su boca en forma de nerviosismo, a esas alturas su cuerpo estaba totalmente caliente, se estaba dando cuenta que tal vez, sí fue imprudente haber dicho lo que dijo, pero ya estaba, no podía retroceder el tiempo, lo único que le quedaba por hacer antes de arruinar más las cosas era tratar de deshacer la frialdad del ambiente, ella se acercó nuevamente, y lo volvió a besar, Naruto sintió aquellos labios temblorosos, su pequeña princesa estaba temblando como una niñita que acababa de cometer algo malo, él se llenó de ternura, realmente amaba a esa mujer con todo y su ingenuidad, él sin más le correspondió el beso, sin palabra alguna ella le daba pequeñas mordidas en el labio inferior, eso era un movimiento demasiado sexi de su parte, naruto pudo percibir la pasión que desbordaba de ella, algo demasiado inquietante, en verdad iba enserio, su cuerpo parecía no asimilar lo que estaba pasando, pero sentía que sus orejas se comenzaban a calentar, tal vez era su presión otra vez, ambas leguas se conjugaron, el beso estaba en camino a ser bastante erótico, algo de lo que Naruto estaba siendo demasiado consiente, realmente estaba obteniendo el permiso de hinata para estar con ella, no podía ser más perfecto aquel momento
Él le acarició el cuello, bajando hasta sentir sus hermosos pechos en su mano, el cual temblaba de la emoción de estar tocándolos como en sus sueños más ocultos, aun seguía besándola, mientras que ella le acariciaba el cabello, sus piernas se entrelazaban, sus manos se acariciaban, la tormenta no cesaba, la oscuridad predominaba, definitivamente ese era el momento.
Hinata se levantó tomando de improviso al rubio — ¿Qu…?— trató de preguntar pero hinata lo calló poniendo un dedo en sus labios, el se sentó confundido y ella lo agarró de la mano invitándolo a seguirla, ambos entraron en la habitación
Naruto tragó saliva, por un segundo dejó que la tembladera se apoderara de su cuerpo, hinata lo abrazó y siguió besándolo, él la agarró por la cadera, en un momento ella lo empujó haciéndolo sentarse en la cama, el rubio parecía un muñeco, mientras que ella le sacaba el polo, de la nada sintió como un temerario control recaía sobre él, esto no parecía dar marcha a atrás.
Él se paró nuevamente mientras la jalaba para besarla, hinata deslizó sus manos por aquellos lindos y perfectos pectorales, la permisibilidad de ella lo dejaba atónito
— Hinata… ¿estás segura…? — susurro incrédulamente
— Si de algo estoy segura en mi vida… es de ti, Naruto-kun — le contestó con total seriedad, fue la respuesta más sincera que escucho en toda su vida
Aquellas palabras le perforaron el alma, el mundo parecía detenerse en un segundo, él buscaba la expresión de su rostro con la leve claridad que la oscuridad producía, por un segundo ella se inclinó para aferrarse a su pecho, Naruto la apretó con sus fuertes brazos, deseando protegerla para el resto de su vida, la amaba demasiado, su frágil muñequita de porcelana.
Ella lo besó pasando torpemente por su clavícula, rozando con su tibia respiración su cuello, Naruto se inclinó para besarla, ella levantó los brazos y él le agarró las caderas para levantarla, inmediatamente fue rodeado por esas finas piernas, Naruto la sostuvo hasta acomodarla lentamente en la cama, colocándose encima suyo, teniendo cuidado de no presionarla con su cuerpo, para ese instante él ya se encontraba demasiado nervioso, y ella también, viéndose descubierta por el leve temblar de sus labios mientras se aferraba a él
Naruto comenzó a bajar lentamente por el cuello de su amada, saboreando con sus labios cada parámetro de piel, no se había percatado antes de esa piel tan lozana, que llevaba consigo un agradable sabor, parecía una dulce fruta que querría saborear hasta desaparecerla totalmente
Ella sin embargo estaba totalmente concentrada en acariciar suavemente los sedosos cabellos rubios, su delicada mano masajeaba esa amplia espalda masculina, sus falanges temblorosos palpaban su maravillosa forma, proyectando en su cabeza la perfección de aquel hombre, un hombre de verdad…, instintivamente cerró los ojos, concentrándose mejor en el movimiento de aquellos labios en su cuerpo, la sensación que le estaba produciendo era casi como tener un desequilibrio emocional, estaba asustada, no podía negarlo, aun así la felicidad parecía desbordarle por cada poro de su tembloroso cuerpo
Él siguió bajando, esta vez hacia los hombros, provocando que ella volviera a tensarse, instintivamente él levantó la cabeza para verla, se percató de su respiración agitada, instintivamente su modo protector volvió a activarse, tragó saliva mientras pensaba si estaba haciendo algo mal
— Hinata… — susurro con un hilo de voz
El torrente sanguíneo de ella se aceleró, su corazón comenzaba a bombear literalmente más rápido, escuchar su voz le hacía sobresaltarse, recordándole una vez más que él estaba allí, encima suyo, a punto de hacerla mujer, Su mujer.
— No quiero hacerte daño…— escuchó nuevamente, como la súplica desesperada de su alma, la sutileza que él tenía con ella, era el destello mágico que la incitaba a seguir, el era su caballero de brillante armadura, su héroe, sí todavía albergaba dudas, con esas palabras habían desaparecido totalmente, pensar que él se preocupaba por ella le regocijaba el alma.
Ella encajó sus manos en aquel rostro — no lo harás… si eres tú, no puedo tener miedo — sonaba tan segura de sí misma que él sonrió mientras se inclinaba para besarla, sus respiraciones se mezclaron entre sí, en un movimiento certero ella se apartó para susurrarle al oído — puedes… sacarme esto… — él dirigió su vista hacia el gran polo que llevaba encima, aquella tela que resultaba ser un impedimento para completar sus caricias, y no es que no sintiera ese cuerpo maravilloso debajo del suyo, es sólo que sin aquella prenda todo sería mucho mejor, realmente ansiaba sentir esa piel tersa y lozana
Él se erguió un poco para sostener el polo, levantándolo levemente, ella se inclinó para completar el trabajo, jalándolo y despojándose totalmente de él
Naruto se quedó ido, debajo de ese polo, no había nada más, nada que separase la realidad de la imaginación, sólo se dibujaba aquel cuerpo desnudo frente a él, dejando apreciar la perfección hecha mujer, a pesar que la oscuridad invadía el cuarto, él ya tenía una imagen exacta de aquella figura femenina, haciéndolo tragar saliva antes de quedarse ligeramente boquiabierto, aquella preciosa mujer le estaba produciendo delirios de la nada, la calentura de su cuerpo se intensificó, de haber luz de seguro tendría vergüenza de la cara que tenia, todo rojo y con la expresión embobada
Ella tenía la fija mirada de él sobre su cuerpo, estaba recostada, totalmente desnuda, no lo podía creer, singularmente se llevó las manos a su cara, en su señal de autodefensa, naruto se volvió a recostar totalmente encima suyo, sintiendo esos maravillosos pechos presionados con los suyos, ella estaba tiritando, él se mordió el labio mientras le quitaba las manos de su rostro, se quedó quieto un momento observándola
— Estas temblando…— le susurró
Hinata le rodeó el cuello con sus brazos, su corazón se dejo escuchar, parecía querer salirse de su pecho otra vez
— L-lo siento… e-estoy bien — contestó con un hilo de voz
Naruto sonrió, él apoyó su frente con la de ella — no seas tan tímida conmigo…— suplicó mientras se erguía un poco, él levantó una mano para acomodarle un mechón de su cabello — eres hermosa — profesó
Ella esbozó una sonrisa, su rubio amado era muy dulce, lo jaló del mentón mientras que se aferraba a sus labios nuevamente, naruto parecía querer comerle la boca, ella sintió la calentura que escapaba de su piel, algo que la quemaba, superficial y profundamente, era una invitación para no seguir yendo contra la corriente, él comenzó a saborearle el cuello nuevamente, esos movimientos eran perfectos, mientras que ella comenzaba a perderse en el momento
Por un segundo se detuvo para susurrarle dejando de lado su pulcridad
— Naruto-kun…si quieres… puedes quitarte tus pantalones…— el agujero donde metía su vergüenza cuando era necesario, se había vuelto a abrir, enterrando ese defecto suyo muy profundo y alejado de la realidad
Esa voz era tan sensual, el hecho de escucharla hablar así, era una fantasía cumplida, sin pensarlo dos veces él se incorporó y se sacó el pantalón en un movimiento certero, y por consiguiente se deshizo también del bóxer que llevaba puesto, todo esto en una milésima de segundo, hinata particularmente estaba boquiabierta, totalmente estática, cuando volvió a echarse ella pudo constatar esa hermosa hombría que había visto, y lo "enormemente" desarrollado que estaba
naruto la besó profundamente, su lengua parecía absorberle la boca, ella tenía totalmente el cuerpo ansioso, lleno de pasión, estaba sintiendo una descarga de adrenalina increíble, él bajó por su cuello y lentamente le besó el pecho, paseando sus labios por aquellos senos que sólo conoció en sueños, eran tan suaves y grandes que parecían un manjar de los dioses, esos que sólo con probarlos no puedes dejar, llevó su boca hasta el pezón, el cual estaba rígido, una indicación de la excitación de la que era presa su amada, él se dispuso a succionarlo causando un gemido en ella.
Escucharse así era tan enervante, a esas alturas ya no podía parar, estaba muy entregada a la pasión, dispuesta a todo lo que él deseara hacerle, ella acataría sin protestar, después de todo, en ese instante no deseaba nada más que él la poseyera, que la hiciera mujer una vez por todas
Naruto paseaba sus manos por todo ese delicado cuerpo, acariciando hasta sus piernas y entrepiernas, ella sólo respondía a tal estimulo, levantando un poco la pelvis mientras el bajaba por su vientre, sus besos se escapaban por cada centímetro de piel, la tembladera de su cuerpo se perdía poco a poco
Hinata estrujó la sabana con su mano, estaba enloqueciendo y por fin conocía lo que era dejarse dominar por la excitación, de sus labios sólo salían pequeños quejidos, a pesar de que él sólo la estaba besando, a ese punto ya nada le importaba, naruto se acomodó encima suyo nuevamente, haciendo que ella abriera las piernas instintivamente, por fin estaba sintiendo esa virilidad en su entre pierna, bien dotado y erecto, punzante contra su zona V, constatar eso le produjo una vergüenza inquietante, se volvió a enfocar en esa mirada azulina mientras le acariciaba el rostro, el bajó para besarla
Ya no había tapujos, ambos estaban frente a frente, desnudos, con ansias de de ser uno sólo, ambos se pertenecían, en cuerpo y alma
— te amo tanto…— le dijo al separarse de ella
Ella se lo miró fijamente, notando un poco la vacilación de naruto a continuar con el siguiente paso, ella lo besó mientras le susurraba — hazlo… —
Naruto se aferró a ella mientras obedecía, lentamente se abrió pasó entre su zona V, hinata dejó salir un quejido de dolor, él paró por un segundo al escucharlo, ella le agarro la cara y lo besó como haciendo caso omiso a la preocupación de él
Al sentir como se adentraba lentamente en ese cuerpo, él sintió una descarga de adrenalina, estaba aprensado con una pasión contenida, en verdad estaba pasando, estaba posicionando a hinata como su mujer, aquella niña amable y tímida, de la cual se había enamorado perdidamente, estaba abriéndose paso entre el amor y el deseo, entregándole lo más preciado que podía poseer, su pureza integra, desasiéndose totalmente de su pulcridad y sus principios, a esas alturas no sabía si él era merecedor de tan grande acto de amor.
Compartiendo aquellos labios húmedos, predominados por la pasión, siendo ella la que sorprendía mientras dejaba salir una faceta nunca antes vista por nadie, con esa manera tan descaradamente apasionada de besarlo, esas palabras y los quejidos que incitaban la situación, definitivamente su inocencia se perdía como el desaparecer de un ocaso, jamás pensó en que llegara a pasar de esta manera, poco a poco el lugar se encendía con la llama fervorosa de aquellos cuerpos incandescentes por el deseo
Su miembro viril se abría paso, y ella parecía retorcerse de dolor, aunque trataba de disimularlo muy bien, escondiendo sus quejidos de dolor con la boca del rubio sobre la suya, sin embargo no podía engañar a sus sentimientos, dejando escapar una fina lágrima por su mejilla
Naruto se detuvo un instante mientras reparaba en limpiarle con los pulgares sus mejillas húmedas, él estaba totalmente consciente que ese primer contacto era extremadamente doloroso para una mujer, aunque era totalmente normal, no lo quería para ella, su dolor le partía el alma, jamás pensó en sentirse de esa manera, sintiendo aquellas gotas que caían por su rostro, no podía evitar que la abrumara la tristeza, se sintió tan miserable por causarle semejante dolor, después de haber hecho todo lo posible para que sea perfecto como siempre lo deseo, no pudo evitar su sufrimiento
Hinata entrelazó sus finos dedos con esa mano grande y varonil, sintiéndose más unida a él que nunca, apartando esa tristeza y regocijándolo en sí misma, tratando de hacerlo entender, que ella estaba bien, que todo estaba bien, que siga y que no pare nunca más
— Sigue por favor…— le suplicó mientras presionaba fuertemente su mano y entrelazaba la otra mano también
Él besó la punta de su nariz en un acto de consolación, mientras que en un movimiento lento se adentraba más, casi completando con su propósito, ella dejó escapar otro gemido
Él la tenia agarrada fuertemente mientras se adentraba una vez más, esta vez rápidamente llegando a meter toda su hombría en ella, hinata dejo salir sus últimas lagrimas, hundiendo sus uñas en su espalda, había dejado atrás su virginidad, él se agacho para posar su mejilla junto a la de ella, sin querer dejó escapar una lagrima la cual se mezcló con las lágrimas de su amada, él levantó la cabeza para mirarla y posando su frente con la de ella, susurró
— Te amo tanto… que no puedo soportarlo…—
Su voz era tan cálida y sincera, que le causaba un sentimiento profundo, ella lo agarro de la cara para limpiarle las lágrimas con sus besos, quería borrar todo rastro de tristeza en él — lo sé, yo también siento lo mismo…— titubeo mientras volvía a besarlo
Él se acomodó y volvía a entrelazar sus dedos con la de ella nuevamente
— ¿Quieres que siga…?— preguntó como pidiendo permiso, mientras sacaba su miembro de ella levemente, hinata disfrazó el dolor que le produjo aquella fricción sonriendo, mientras aceptaba, y daba paso a sus deseos ocultos de saciedad
Él la besó y volvió a adentrarse en ella, sintiendo de golpe la estrechez y la humedad de esa zona, escuchar sus quejidos era la gasolina que aumentaba la adrenalina que le recorría el cuerpo, sus manos se escapaban hacia los senos, masajeándolos suavemente, su lengua estaba entretenida absorbiendo la miel de sus labios, sus ojos se deleitaban con la expresión excitada que tenía, hasta ese momento ya estaba satisfaciendo todos sus sentidos de un solo golpe
— ¿Más…?— volvió a preguntar, esta vez de una forma traviesa
Hinata dejó escapar un "Sí…" tembloroso mientras posicionaba sus manos en su espalda, estaba sintiendo una mezcla de dolor y placer incontrolable, con cada sacudida producida se sentía cada vez más suya, él llevó sus manos a sus caderas empujándose cada vez más fuerte
— ¿De nuevo? — siguió con el juego
Ella sonrió, lo agarró de la cara y lo beso entre sonrisas, diciéndole "hazlo cuantas veces quieras…", eso fue el intercambio más intimo que había entre ellos dos, habían desecho totalmente los parámetros que habían creado en su relación, ahora estaban complementados el uno al otro, unidos totalmente
Naruto se aferro cada vez más, dándole un vaivén tortuoso, él estaba llenó de una excitación insaciable, con un ritmo frenético que producía en ella miles de gemidos cada segundo, se acercó para besarla, hundiendo su lengua en ella, bajó por su cuello lamiendo y succionando su piel, tocando sus piernas y muslos, sintiendo el perfume de su cuerpo
Ella se inclinó para besarle los hombros, al igual que él, ella también succionaba el perfume de su piel, esta vez no sentía nada más que placer, naruto la había enloquecido de una forma insospechada, sus temores habían desaparecido al igual que su dolor y vergüenza, ella dejó salir un fuerte quejido cuando él se agarró de la cama para embestirla fuertemente, ella dirigió sus manos a su espalda y sus hermosos glúteos, arañándolos en un acto desesperado de excitación, acarició sus piernas fuertes y duras mientras seguían en movimiento, él se bajó para besarla, mientras le daba pequeñas mordidas, ella besó su mentón, sintiendo en su cara su suave exhalación, la expresión de su rostro era de satisfacción absoluta
Su interior quemaba, ardía, una sobrecarga de emoción se concentró en su vientre, sus gemidos era incontrolables, entre ellos se podía escuchar la fuerte respiración de él adjuntado con sus leves gimoteos, hinata se aferró a su cuello mientras recibía las rápidas y fuertes estocadas, por un segundo no pudo contenerse más, gritando el nombre de su amado mientras sentía salir una descarga de ella, era su punto, había experimentado por primera vez un orgasmo, aún sin saber que era.
Naruto dio su última estocada antes de agarrar su cara y besarla fuertemente
Las respiraciones agitadas invadieron el silencioso cuarto, naruto se dejó caer en el pecho de ella, invadiéndola con sus brazos, ella besó su frente mientras lo abrazaba fuertemente
Un minuto de silencio se formó entre los dos
— Puedo escuchar tu corazón…— susurró él sin levantar su cabeza
Hinata dejó salir un suspiro silencioso mientras acariciaba su cabello delicadamente — es por ti…— titubeo al contestar tímidamente
Naruto levantó su cabeza para mirarla — no es porque te estoy apretando, ¿verdad? — dijo haciendo un ademan de querer levantarse
— No, no, estoy bien, no te levantes — contestó rápidamente posicionando sus manos en su brazo en forma de retención, naruto se quedó viéndola un momento, ella había vuelto a poner su expresión tímida, Mientras que él atinaba a sonreír divertido.
— ¿D-de…que, te ríes?... — titubeo la Hyuuga nerviosamente
Naruto se echó al costado suyo, sorprendiéndola, ella trató de marcar distancia, pero él fue más rápido, atrapándola entre sus brazos, y aferrándola a él.
— No me rio de nada… es sólo que estoy feliz de que estés aquí conmigo 'ttebayo — le dijo sin dejar de abrazarla
Ella guardo silencio mientras pegaba su cara al cuello de naruto, cerró los ojos y aspiró el perfume de su piel, tratando de guardar en su mente el recuerdo que le producía ese aroma, dándole un gran significado y desenfundándoselo en el corazón.
— Yo también estoy feliz de haberme quedado…— respondió mientras se pegaba más a él —…todo esto significa mucho para mí…—
Naruto la besó en la frente — Gracias…Hinata… — le dijo acariciando su rostro, ella levantó la mirada — estar así contigo, también significa mucho para mí…— continuó
— Naruto-kun…— susurro sintiendo su respiración
Él deslizó su mano por la curvilínea cintura, la jaló delicadamente acercándola más a él, mezclando de esa forma sus respiraciones — Yo tengo un juramento de amor contigo, me eh prometido amarte para toda la vida, ¿recuerdas? —
— Sí…— tembló antes de contestar
— Ahora más que nunca… nuestro amor será, como una flor inmarcesible…, jamás la verás marchitarse — le dijo el rubio pegando su frente con la de ella
Hinata dejó escapar una lágrima, sintiendo que esta vez era de felicidad
— Gracias…Naruto-kun…— contestó sin poder ocultar su sollozó — Muchas gracias…—
Naruto la besó tiernamente y la acurrucó en su pecho, deseando que se encendieran las luces para sellar sus palabras con un acto real, sacaría el estuche rojo cuidadosamente guardado y desatando el nudo de su garganta, le propondría matrimonio, allí mismo, a ella, aquella niña que le regaló su pureza y se convirtió en mujer en sus brazos, no deseaba nada más
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La fría madrugada recaía en Konoha, las paredes húmedas dejaba escapar las gotas del rocío, hace apenas media hora que dejó de llover, en la habitación oscura, yacían dos almas complementadas de amor, dejando reposar sus cuerpos cansados sobre sabanas blancas, el alba sin embargo se abría paso con la mañana indiferente, el Cucú del reloj se escuchó nuevamente rompiendo el silencio perpetuo
Cucú… Cucú… 4:30 de la mañana
Hinata abrió los ojos con una pesadez en los parpados, estaba pegada al cuello de naruto, se quedó quieta por un segundo, cerró los ojos e inhaló ese delicioso aroma varonil impregnado en aquella piel, en su cabeza se formulo todos los escenarios que habían pasado, un sentimiento de alegría la invadió, mientras que esbozaba un sonrisa, lo miró levantando la cabeza lentamente, aquel rostro masculino se veía reflejado por la claridad de la madrugada predominante en las afueras, sus facciones de niño inocente la enternecían, y pensar que sentía su cuerpo bien pegado al suyo, había pasado lo impensable sin que ella se muriera en el intento, hinata sonrió, ella se deleitó paseando su mirada por el torso desnudo de naruto, pero no pudo ver más allá de la cuenta porque estaban tapados por las sabanas, él la rodeaba con sus brazos, como impidiendo su huida, afuera se podía escuchar el cantar de los pájaros, había llegado el momento de irse, aunque daría todo para que fuera todo lo contrario, ella se acercó y le dio un suave beso en los labios, más no recibió respuesta, naruto estaba bien dormido, ella se movió y sigilosamente se levantó de la cama, agarro el polo de naruto para taparse mientras se paraba frente a él, en su mente guardaba aquella imagen para el resto de su vida.
Unos minutos más tarde, ella salió de aquel apartamento, cuidando que nadie la viera, si alguien se enterara de seguro sería la comidilla de todo el pueblo, y si su padre llegase a enterarse, sería un problema recontra grande.
Cuando llegó a su punto de encuentro, aun no llegaban sus compañeros, ella se apoyó en la gran puerta, aunque estaba un poco ida por todo, pudo sentir sus piernas acalambradas, y ese aroma a él, que se había impregnado en su piel, se estremeció al recordar todos aquellos besos que quedaron grabados por todo su cuerpo, y las palabras tan hermosas que le había profesado, todo eso eran en sí, las consecuencia de pasar una hermosa noche con el hombre que amaba, tal y como siempre lo soñó, y después de todo el no se había despertado por más ruido que hizo, aseándose y cambiándose, e incluso cobijándolo más para que no le pegue el frio mañanero, hinata sonrió para sí misma
Sin embargo le dejó una nota en su velador
"Me tuve que ir, lo siento mucho, te veías profundamente dormido que no quise despertarte, nos vemos. Te amo."
Atte. Hinata.
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A partir de ese momento, todo iba a cambiar, ella estaba segura, después de todo, era así como él le había dicho, su amor había florecido como una hermosa flor, abriéndose paso en el camino de la vida, y por más tiempo que pasase, esta no moriría, porque era irremediablemente… inmarcesible.
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Hola, otra vez, espero les haya gustado el capítulo, ya vamos por la parte final, muchas gracias por darse el tiempo de leerlo, les agradezco sinceramente, también por los maravillosos Reviews motivadores, les deseo mucha felicidad, un abrazo a todos.
P.S. Nos vemos en el próximo capitulo
